Un chicle orgánico y biodegradable conquista el mundo

De acuerdo al periódico ‘El Financiero‘ gracias al conocimiento y a la labor de la cultura indígena maya, este producto obtenido de los árboles de chicozapote en las selvas del sur del país genera 400 millones de dólares anuales.

Su tradición viene de “los chicleros”, trabajadores expertos en la recolección en esta goma de mascar natural. Ellos sustentan la labor en sus comunidades y cuidan los bosques de sus pueblos, ubicados en el estado peninsular de Quintana Roo.

Los bosques de chicozapote de esta región son de los pocos en el país donde la explotación es gestionada por las manos de los propios campesinos, quienes trabajan de manera sustentable.

Tan solo en este estado hay 56 cooperativas de chicle que cuentan con mas de 2.000 integrantes. El Consorcio Chiclero tiene, además de las cooperativas, la marca, la planta procesadora, la comercializadora y la exportadora del Chicza.

De acuerdo con el sitio ‘Sin Embargo‘, la extracción de la materia prima se realiza de manera manual. El ‘chiclero’ escoge el árbol de chicozapote, al cual sube con ayuda de cuerdas. Después de realizar un largo corte sobre su tronco, extrae su savia del látex y la deposita en bolsas de henequén selladas con cera de abeja.

Después de la operación, se deja “cicatriz” al árbol durante 5 años hasta que pueda ser cortado de nuevo.

Los campesinos comenzaron a trabajar con la goma de mascar de Chicza a partir del año 2009. Tienen su certificado orgánico y distribuyen el producto con sabores a yerbabuena, menta, limón, canela y mezcla de moras. Su comercialización llega a 25 países de Europa, Medio Oriente y Oceanía.

33 total views, no views today

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Website Protected by Spam Master