Los hoteleros llevarán a la Fiscalía las falsas denuncias de británicos

Los hoteleros de la Costa del Sol y del resto de España ya no aguantan más y piensan denunciar ante la Fiscalía a cualquier cliente británico que se presente con una falsa denuncia por supuesta intoxicación alimentaria, un fenómeno que está creciendo como la espuma, que ya ha afectado a establecimientos hoteleros de Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola y que, en el conjunto nacional, se estima que está ocasionando unas pérdidas de unos 60 millones de euros a los hoteles. “Nos plantamos de forma definitiva, vamos a llevar a la Fiscalía a los clientes que pongan denuncias falsas y, aunque los británicos son nuestro principal cliente internacional, si hay que cortarlos se corta porque estas prácticas están afectando a la cuenta de resultados de los hoteles”, expone Luis Callejón, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), quien subraya que los hoteles no van a abonar ninguna indemnización más por esa supuesta intoxicación fraudulenta.

El caso lleva meses castigando a varios destinos turísticos españoles y también ha entrado ya en Andalucía. El modus operandi es el siguiente. Se han creado redes, encabezadas por abogados británicos, que captan a los turistas ingleses que veranean en España. Se acercan a ellos en la puerta de los hoteles, en las playas, en los restaurantes y bares de copas -hasta tienen furgonetas estacionadas con publicidad- y les preguntan si quieren que sus vacaciones les salgan gratis. La fórmula para conseguirlo es que el turista vaya a una farmacia, compre, por ejemplo, un medicamento contra la diarrea y se quede con la factura. Cuando vuelve a Reino Unido, ese turista solo tiene que ir a su agencia de viajes y asegurar que ha sufrido una intoxicación alimentaria por la comida del hotel. Como prueba aporta la factura de la farmacia y un informe realizado por un médico de esa red. La ley británica de protección al consumidor es muy garantista y obliga al touroperador a devolverle el dinero al cliente. La agencia de viajes se pone en contacto con el hotel, le expone el problema y le descuenta el importe a abonarle. Dicho de otro modo, al turista le salen gratis las vacaciones, los abogados que realizan el trámite se llevan una comisión, el touroperador le pasa el mochuelo al hotel español y éste último es el que paga.

EL PRESIDENTE DE AEHCOS ASEGURA QUE SE “PLANTAN” Y QUE ESTÁN “INDIGNADOS”

Los hoteleros están indignados con esta práctica, que empieza a ser cada vez más habitual y que afecta principalmente a hoteles todo incluido ya que son complejos en los que el turista desayuna, almuerza y cena en el recinto. Canarias, Baleares o la costa alicantina están siendo las zonas más dañadas por esta práctica porque poseen un gran número de hoteles todo incluido, pero la mancha de aceite se extiende al resto del país y Andalucía no es una excepción.

Comprobar que esa intoxicación es falsa es relativamente fácil porque, curiosamente, solo enferman los británicos, mientras que los centenares de clientes de otras nacionalidades que han ingerido los mismos alimentos no han tenido ningún problema. No obstante, para evitar engorrosos procesos legales y mientras la cuantía ha sido pequeña, los hoteles han pagado. La patronal hotelera nacional ya se ha reunido con la Asociación Británica de Touroperadores y Agencias y, en el plano político, el consejero de Turismo y Deporte, Francisco Javier Fernández, ha mostrado en varias ocasiones su apoyo.

diariodesevilla.es

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