Cómo una postura incorrecta y objetos sueltos en el coche te pueden matar al volante

El 51% de los españoles reconoce conducir con objetos sueltos en el coche, el 10% con el respaldo recostado, el 7% se pone al volante sin cinturón y otro 7% sin ajustarlo.

Julita acaba de sumarse a la familia Ramírez. Hoy es el día de alta. Su madre, Laura, la coge en brazos y no se libera de esta posición ni al meterse en el coche. Daniel, el padre, tiene ganas de llegar a casa después de las jornadas en el centro médico. No pierde ni un minuto y arranca el coche. A su lado, la hija mayor, Lucía, un trasto que pone los pies en el salpicadero. Sus padres están agotados y no la reprenden. No es mucha la distancia que hay a casa. Daniel se sabe el trayecto de memoria.

Por eso acelera más de la cuenta. Adelanta un coche mal aparcado sin darse cuenta que viene otro de frente a tanta o más velocidad… Y entonces se produce un impacto. Julita sale despedida. Laura, que no llevaba cinturón, se precipita hacia adelante y clava su cuerpo en el asiento de Daniel, al que el cinturón y el airbag sí habían protegido. El airbag levanta violentamente las piernas de Lucía y el cinturón se le incrusta en el abdomen por su mala postura. El grado de severidad del accidente es total.

Esta es una situación ficticia que podría ser real. Un suceso que ha reproducido el Race y Goodyear en un ensayo de choque en la sede del Cidaut de Valladolid. ¿Por qué un ‘crash test’ en estas condiciones tan específicas? Por los hábitos detectados en un estudio realizado por el Race y Goodyear. El 51% de los españoles reconoce conducir con objetos sueltos en el coche, el 10% con el respaldo recostado, el 7% admite ponerse al volante sin cinturón y otro 7% sin ajustar este sistema. Además, el 5% dice que pone las piernas en el salpicadero y el 2% suprime la banda diagonal del cinturón.

Julita terminó debajo del asiento de la copiloto Denís Iglesias

La prueba de choque realizada en el Cidaut, con resultado mortal, colocó al conductor sujeto con cinturón de seguridad holgado, en una posición cercana al volante; al copiloto, con el respaldo recostado y las piernas en el salpicadero; y al pasajero trasero izquierdo, sin cinturón de seguridad y sujetando en sus brazos a un bebé. «Una situación que se reproduce a la salida de muchos hospitales. Las madres creen que llevando a su hijo en brazos estará más protegido», señala Antonio Lucas, director de Seguridad Vial Institucional. La prueba reproduce un impacto frontal a 56 km/h. Es más exigente y severa que las que se realizan en los test de homologación Euro NCAP, pero podría darse en un entorno urbano, según señala Lucas.

Resultados mortal para todos los ocupantes

El conductor sufre una presión que supera las dos toneladas. Las aceleraciones de cuello y cabeza superan los niveles máximos, «haciendo el choque incompatible con la vida». El copiloto, que iba con las piernas en alto, sufre la comprensión del tórax, que supera el doble del límite tolerable por una persona, con causa mortal. La cabeza del dummie golpea contra las piernas y también supera los niveles máximos. Las piernas rompen la luna delantera.

En cuanto al ocupante trasero, la fuerza que proyecta el adulto es de 3,5 toneladas métricas. En el ensayo documentado por Race y Goodyear, el bebé moría aplastado contra el asiento delantero. En el que pudimos presenciar, Julita, como ha bautizado el organismo a este pequeño dummie, terminó bajo el asiento del copiloto. Éste acabó con la banda del cinturón incrustada en el abdomen y la diagonal por el cuello.

Además, el ocupante trasero, durante la fase de rebote, se clava en el asiento del piloto, al que los sistemas de seguridad habían salvado pero muere a causa de este segundo impacto. Como recuerda el Race, el ocupante de un vehículo sufre tres impactos: el primero, que recibe él directamente; el segundo, el que le infringen otros ocupantes u objetos; por último, los órganos flotantes que producen daños internos.

Conducir con abrigo reduce la eficacia del cinturón

Ante los resultados, Race y Goodyear lanzan una serie de consejos para evitar estas consecuencias. Recuerdan la necesidad de llevar siempre el cinturón de seguridad, independientemente del tipo de vía, de la plaza utilizada o distancia que se recorra. Tan importante es llevarlo como llevarlo bien.

Ha de ir bien ceñido al cuerpo. En estas fechas es habitual ver a conductores con abrigos gordos. Esto provoca una holgura que reduce la efectividad del cinturón. Nunca hay que quitarse la banda diagonal: el cinturón de dos puntos pierde eficacia protectora y puede ocasionar lesiones graves.

El peluche de ‘Julita’ terminó incrustrado debajo del retrovisor Denís Iglesias

Llevar bien el reposacabezas es otra cuestión fundamental para evitar los latigazos cervicales. La parte posterior de la cabeza debe quedar a unos 4 centímetros. El respaldo ha de intentar colocarse con una inclinación máxima de 25º respecto al ángulo recto ideal. Cuanto más vertical, más seguro.

La postura ideal es aquella que, con la espalda bien apoyada en el respaldo y el brazo extendido, la muñeca apoya sobre la parte superior del volante. Como conductor, hay que situarse a una distancia mínima de unos 30 centímetros (aproximadamente un folio) del volante. Como copiloto, nunca hay que colocar los pies en el salpicadero: airbag y cinturón pierden su funcionalidad y provocan mayores daños.

expansion

Share

One thought on “Cómo una postura incorrecta y objetos sueltos en el coche te pueden matar al volante

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *