Bertín Osborne: “El que piense que limpio la imagen de los políticos es imbécil

“No soy de izquierdas ni de derechas, soy un tío normal”. Así se define políticamente Norberto Juan Ortiz, Bertín Osborne para los amigos a uno y otro lado de la pantalla.

Lleva semanas reinando en la noche de los miércoles, desde un sofá, unos fogones o encima de un caballo.

Ha metido baza en una campaña electoral que, confiesa, lo sigue lo más mínimo. “Me interesan los hechos y las personas, no las palabras”. Consiguió batir récords de audiencia poniendo a Rajoy a los mandos de un futbolín, hizo lagrimear a Pedro Sánchez y hasta desnudó -metafóricamente- a la misma Mariló Montero en la cama de su bellísima esposa Fabiola. “La cosa con Mariló no fue a mayores”, puntualiza este seductor nacido en Jerez hace casi 60 años.

Aunque parece abonado a la sonrisa simpática y el buen rollo, a veces se cabrea. Y mucho. Por ejemplo, cuando le hablan de Paracuellos y la Ley de Memoria Histórica, obra de ese presidente al que califica de “iluminado”. Recalca que se mordió la lengua cuando habló sobre ella en la radio. Los muertos de su familia en las matanzas de Paracuellos fueron más de los cinco que pensaba, y siguen en una cuneta, que para él es lo mismo que una fosa común.

Has culpado en público a los bancos de la crisis. ¿Se lo has dicho a la cara a algún banquero?
A uno no, se lo dije a varios. Es lo que pensaba antes y lo sigo pensando.

¿Y qué te respondían?
Se reían y miraban para otro lado. Se sonreían. Pero eso ya pertenece al pasado.

¿Ha cambiado tu voto tras entrevistar a Rajoy y Pedro Sánchez?
No, no demasiado. No tengo en cuenta las campañas electorales. Ni siquiera veo los debates. A mí me interesan más los hechos que las palabras. En esta época de campaña electoral sólo escuchamos palabras y buenas intenciones.

¿Para cuándo una entrevista Pablo Iglesias a Albert Rivera?
Eso no depende de mí. Yo solo soy el presentador. Depende de la productora, que no es mía, y de Televisión Española, que es una televisión pública en la que no tengo ninguna influencia. Yo sólo soy el presentador y presento a quien me digan que tengo que presentar.

Cuando te permitieron entrevistar a Sánchez y Rajoy, ¿no pediste inmediatamente a Rivera e Iglesias?
Yo fui el que dije que no quería a ningún político. Puse mis condiciones en junio. Y dije que, si podía elegir, quería tener una charla con Pablo Iglesias, pero que fuera amable y distendida.

¿Por qué con él?
Pues más que nada, por Venezuela, fíjate. Quería que me contara su andadura por allí y la opinión que tiene sobre este país. Yo tengo muchísima información sobre el tema.

Entonces, te dijeron que Iglesias no…
No, no me lo han vetado, ni muchísimo menos. Me dijeron que no porque si llevaba a Pablo tenía que llevar a todos los demás, dado que TVE es una televisión pública. Entonces fui yo el que dijo que no: a todos los demás políticos no me los trago.

Pero Rajoy sí…
A finales de octubre primeros de noviembre me llaman para decir que vamos a entrevistar al presidente del Gobierno. Y yo dije: vale, pero yo también quiero entrevistar al jefe de la oposición. Por pura justicia o ética, como quieras llamarlo.

“No me interesa saber qué piensa Pablo Iglesias sobre el paro”

¿Y Rivera e Iglesias, que también tienen importantes intenciones de voto?
TVE me planteó que ni Ciudadanos ni Podemos están en el Congreso. Es el criterio de la televisión pública.

¿Qué opinión te merece ese criterio?
No me corresponde juzgarlo, aunque creo que tienen parte de razón. Pero tenía claro que si entrevistábamos al presidente del Gobierno, también al jefe de la oposición. Además, no había tiempo para todos: la entrevista con Rajoy salió el 2 de diciembre. A partir de entonces la Junta Electoral nos prohíbe sacar a ningún político si no sacamos también a los demás. Nosotros tardamos como mínimo dos semanas en montar un programa. Era imposible.

¿Cuál sería la pregunta más difícil que le harías a Albert Rivera y a pablo Iglesias?
No sé, tendría que pensar, hay muchísimas. A Pablo Iglesias le preguntaría cosas de andar por casa. Como comprenderás, no me interesa saber cómo piensa terminar con el paro.

¿Por qué no, si es el problema que tiene la gente en España?
Porque está constantemente hablando de eso todos los días.

¿Y entonces, qué?
Me encantaría preguntarle cómo va a manejar la relación con la Iglesia, qué haría con la Semana Santa, los toros, las cacerías… esas cosas atípicas que no le preguntan nunca pero que afectan a millones de personas.

“Me quedé corto hablando de Paracuellos”

¿Te arrepientes de haber criticado la Ley de Memoria histórica recordando a tus tíos asesinados en Paracuellos?
¡Cómo me voy a arrepentir! Ni mucho menos. Es más: ¡me quedé corto! Yo me referí a siete tíos, pero realmente fueron nueve, según una investigación histórica publicada por El Mundo. Han encontrado familiares míos muertos en Paracuellos que yo no conocía.

¿Cuál es tu opinión sobre la Guerra Civil?
Se hicieron grandes barbaridades en los dos bandos, ¡en los dos! Fue un momento horroroso de la Historia de España hace 80 años que, en mi caso concreto, yo olvidé. Buena parte de la culpa mi olvido la tiene Adolfo Suárez y los siguientes presidentes, que tuvieron la habilidad favorecer el perdón entre unos y otros.

¿Por qué crees que este asunto ha vuelto a ser un tema de interés público?
Porque tuvo que salir un iluminado que quiso hacer una ley de Memoria Histórica… solo para un bando. Porque es mentira que sea para todos. No es verdad. Es mentira.

Se supone que los asesinados por el bando republicano no están en las cunetas y pudieron ser enterrados dignamente.
Mis tíos también están en una cuneta: una fosa común de Paracuellos. Nunca se encontraron sus restos. Insisto: hubo barbaridades en los dos bandos, pero no podemos estar 80 años después tirándonos los muertos a la cara. Eso no tiene ya justificación. Por eso me cabreé cuando me sacaron el tema.

¿Y por qué le sacaron el tema?
No sé por qué, pero me lo sacaron y me calenté. Y creo que con toda razón. Yo nunca he hablado de esto, jamás… hasta que me tocaron las narices. Si se quejan unos, entonces nos podemos quejar todos. Después de 80 años, ya deberíamos mirar para adelante. Respeto a quien no quiera hacerlo, pero critico a quien no sea justo ni imparcial. Yo sí lo soy.

“Yo no limpio la imagen de nadie”

¿Qué dirías a quienes piensan que limpias la imagen de los políticos?
Que son imbéciles, yo no limpio la imagen de nadie. Yo saco a personas, no a políticos, Mi interés es conocer a las personas. Ellas mismas son las que se limpian o se enlodan en mi programa, no yo. Mi función se centra en presentarlas. Y luego, que cada uno juzgue según su criterio.

¿No te parece peligroso enseñar tus casas con tanto detalle tus casas?
Huy, el que entre en mi casa va a salir escaldado. ¡Lo va a tener claro! Porque tengo seguridad.

¿Y no crees que alguien puede sentirse molesto por mostrar, en una época de crisis, una casa tan amplia y bonita?
Se trata de uno de los encantos del programa. Es lo que hay. Ese es el formato. No sólo hemos ido a mi casa. También a la de Jesulín, El Cordobés, Arturo Fernández, Lolita…

“Fabiola no estuvo presente en la grabación con Mariló”

Si a tu esposa Fabiola le molestó que Mariló Montero se tumbase en tu cama, ¿por qué emitiste las imágenes?
Es que eso es una chorrada. Fabiola no estuvo en presente en la grabación del programa, con lo cual no supo lo que había pasado. Lo vio cuando se emitió. Aquello no pasó a mayores de ninguna de las maneras.

¿A casa de quién querría ir y le ha dicho que no?
A ninguna. El programa se titula “En tu casa o en la mía”, así que si no ha sido en su casa ha sido en la mía. Alguno lo ha preferido así por diversos motivos.

Bertin Osborne and Fabiola Martinez Attend a Suchard Event

¿De qué te arrepientes en la vida?
Todos nos arrepentimos de mil cosas… y si no nos arrepentimos es que somos idiotas. Si tuviéramos otra vida no cometeríamos los mismos errores.

En Navidad, papas con choco

¿Y qué no haría si volviera a mi nacer?
Haber confiado mis asuntos financieros a personas que demostraron ser irresponsables. Así me hubiera ahorrado los problemas que tuve con Hacienda. De eso sí me arrepiento: de haberme fiado de gente que yo suponía profesional y cobraba por eso.

¿Ha aprendido a cocinar algún plato?
Sí, hace tres días aprendí a hacer papas con choco. ¡Y lo voy a cocinar el día de Navidad!

¿A quién va a votar?
Yo ha he votado por correo, porque el día de las elecciones estaré en Canarias.

¿Y por quién ha votado?
Pues… no, no te lo voy a decir.

¿Qué dirías a quienes te criticaron al principio del programa?
Sobre todo les pediría que no fueran sectarios. Quienes me criticaron al principio son los que dan por supuesto que yo soy de derechas. Fueron los del ala de enfrente. Y al final lo que se ha demostrado es que soy un tío normal. Ni de derechas ni de izquierdas. Soy de personas, no de partidos. Y ha quedado claro en televisión, más o menos, me defiendo. Y fuera de ella también.

http://noticias.lainformacion.com/

178 total views, no views today

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Website Protected by Spam Master