Doce canciones que hoy estarían prohibidas

“Te quiero”, de Emilio el Moro (1972)

La canción paródica fue un género en auge durante los 70 y los 80. El Dúo Calatrava o el infame Emilio el Moro fueron algunos de sus más reputados representantes. Este último alcanzó unos niveles de incorrección política que, 30 años después, todavía nos ponen el pelo de gallina. Como muestra valga esta zafia versión de “Te quiero” de Nino Bravo, rescatada por Spanish Bizarro:

“Te pego vida mía,
Te pego caradura,
Tú me serás siempre fiel
Porque si parto el bastón
Te doy diez mil puntapiés en un riñón…

Delito de opinión: Incitación al maltrato femenino, feminicidio.

“Quince años tiene mi amor”, del Dúo Dinámico (1962)

Eran otros tiempos, claro, y aunque la edad de iniciación sexual era entre mucho y muchísimo más tardía, lo cierto es que la fijación de los hombres por las púberes no ha cambiado desde entonces. “Quince años tiene mi amor”, es decir uno menos que la edad de consentimiento sexual, lo que viene siendo un delito.

Delito de opinión: Pedofilia, tráfico de menores

“Una de dos”, de Luis Eduardo Aute (1993)

En un desesperado intento con quedarse con una mujer, Aute lanza a su silente interlocutor el siguiente abanico de propuestas: “Una de dos o me llevo a esa mujer, o entre los tres nos organizamos, si puede ser… o te la cambio por dos de quince, si puede ser” (más adelante la oferta se elevaba a “te la cambio por dos de veinte”. Suponemos que la churri objeto del trapicheo ya era cuarentona). Sobran motivos para encarcelar a Aute pero por este en concreto deberíamos hacer la vista gorda.

Delitos de opinión: Prostitución infantil, trata de blancas, tráfico de menores, poligamia.

“Sí, sí”, Los Ronaldos (1987)

En su condición de front-man de Los Ronaldos, Coque Malla utiliza todo tipo de argucias para hacer la caída de Roma con objeto de deseo en esta canción, toda una apología de la violación. Primero lo intenta con súplicas (“Por favor, dime sí”) y en seguida pasa a amenazar con utilizar la fuerza (“Tendría que besarte, desnudarte, besarte y luego violarte… hasta que digas sí”). Nos tememos que llegados a ese punto, lo único que tendría Coque sería una condena y una orden de alejamiento.

Delito de opinión: Incitación a la violencia sexual, feminicidio.

“El negro no puede”, Georgie Dann (1982)

La fijación de Georgie Dann con los hermanos de piel azabache es bien conocida: en “Mami, qué será lo que quiere el negro” (“El africano”) o en “El negro no puede” (versión de las Waka Waka) enarbola todos los tópicos atribuidos a los negros: virilidad hipertrofiada, furor sexual, capidisminuidos (“chungo, chungo”).

Delito de opinión: Discriminación racial, atentado musical.

“Niña, no te modernices”, del Payo Juan Manuel (1976)

Al lado del Payo Juan Manuel, Emilio el Moro es la Lidia Falcón de la astracanada musical. El humor sutil y de trazo fino del Payo es palpable en su mayor hit, “Una vieja y un viejo van pa’ Albacete” o este otro “Niña, no te modernices”, cuya recuperación hay que agradecer a una recopilación de Crónicas Marcianas.

Yo opino que la mujer lo mejor que sabe hacer
es casarse y tener hijos y estar en su casa bien
La cogí del cuello la tiré al colchón
me lancé hacia ella le metí un palizón

Delito de opinión: Violencia de género, machismo, discriminación laboral.

“Piromafia”, Tijuana in Blue (1988)

Tijuana in Blue logró merecida fama durante un período especialmente complicado en Las Vascongadas. En su tema “Piromafia” dan dos o tres ideas para prender con los bosques de pinos y eucaliptos, “que dejan la tierra reseca”. En realidad, la canción es una crítica a los bomberos pirómanos, que se forraban (y siguen haciéndolo) plantando, quemando, revendiendo y replantando bosques en la cornisa cantábrica.

Delito de opinión: Ecocidio, apología del terrorismo vegetal.

Leer más http://blogs.publico.es/strambotic/2014/04/canciones-prohibidas/

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *