Relojes diseñados por jóvenes españoles con conciencia social

La compañía centra el total de su inversión en la ventaonline, de donde proviene el 95% del total de sus ingresos

Uno de las principales dificultades a las que se enfrentan los jóvenes emprendedores es la falta de experiencia. Sin embargo, «esta carencia se compensa con la ilusión», tal y como cuenta uno de los fundadores de la marca diseñadora de relojes C21BeBrave, Rafa Muñoz.

La compañía nace de la mano de tres jóvenes amigos que, compartiendo unos mismos ideales, deciden emprender afirmando haber descubierto una forma moderna y atractiva de mostrar lo que realmente son: jóvenes, divertidos, que viven y saben disfrutar de la vida. «No hemos creado una marca de moda, sino de personas, ya que queremos transmitir una idea, un mensaje, y esto es lo que realmente nos hace diferentes al resto de marcas» cuenta Muñoz.

En sus dos años de actividad, C21BeBrave ha vendido más de 12.000 relojes, ha alcanzado en mayo el nivel de facturación de 2015 -que este año ronda los 600.000 euros- y está registrando un crecimiento del 400 por ciento con respecto al período anterior. La venta online es la principal fuente de ingresos -el 95 por ciento del total-, por lo que la web es el canal en el que se centra la inversión, junto con las redes sosciales, debido a que les es «fácil entenderse con la gente a través de ellas».

Además, tal y como cuentan los fundadores, este medio es muy práctico para comenzar. «Al principio, mientras no hay definida una clara estrategia de crecimiento, intentas vender por cualquier canal», aunque añaden que «para poder centrar la inversión, es necesario elegir cómo canalizar las ventas». Desde la compañía piensan que los clientes de hoy en día, conectados a la inmediatez de Internet, quieren comprar un producto y tenerlo cuando antes, por lo que dan «un servicio de envío en 24 horas». Del mismo modo, la empresa cuenta con una política de devoluciones gratuita, tanto «si se quiere cambiar como devolver el reloj».

A nivel internacional, C21BeBrave obtiene ingresos del extranjero por valor del 5 por ciento de las ventas totales. El objetivo de la compañía para el próximo año se centra en la expansión al exterior, mostrando especial interés por países europeos, centrando principalmente la atención en Italia y Alemania.

Sin embargo, en los inicios no todo son beneficios pues, según Muñoz, el primer problema es «presentarte a tus padres como emprendedor y no como estudiante de una carrera».

Los primeros diseños eran elaborados por ellos mismos ya que, como afirma Muñoz, «vendemos relojes para jóvenes, por lo que sólo tenemos que diseñar lo que nos gusta y sabemos que gustará». Sin embargo, actualmente todo pasa por el equipo de diseño, aunque los fundadores garantizan que la decisión final la toman entre todos.

El lado más humanitario

En palabras de Rafa Muñoz, los tres fundadores están muy concienciados en la importancia de la educación para la libertad de las personas, ya que piensan que la formación permite conocer y poder tomar decisiones por uno mismo. Por esta razón, desde la creación de la compañía colaboran con la Fundación Takeli, haciéndose cargo de los costes de matrícula y material escolar de los niños del poblado de Bodjondé. «Por segundo año consecutivo vamos a pagar la matrícula de un colegio completo, más de 1.400 matrículas en total», cuenta Muñoz. Recientemente, también han aceptado un nuevo reto de la Fundación Takeli: «Nos ha propuesto financiar un pozo de agua potable, ya que en la actualidad, para conseguir agua tienen que recorrer más de 15 kilómetros diarios, lo que les quita tiempo de estudiar y formarse».

eleconomista.es

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *