Interior activa un plan de choque para frenar las agresiones a sanitarios

El Ministerio del Interior ha remitido este miércoles a todas las jefaturas y comandancias de la Policía Nacional y la Guardia Civil un plan de choque para tratar de frenar el aumento de las agresiones a profesionales sanitarios. Su magnitud exacta del problema se desconoce, pero, solo a través de los datos referidos a médicos, se sabe que el año pasado los ataques crecieron un 37%, hasta rozar las 500 víctimas, y que en un lustro se han denunciado 2.688 delitos. Interior prevé discutir con los responsables policiales autonómicos para determinar en qué términos puede ser asumido por sus unidades.

El plan está descrito en una instrucción de nueve páginas firmada por el secretario de Estado de Seguridad y tiene como eje una figura de nueva creación, denominada “interlocutor policial territorial sanitario”. Se trata de un experto que tendrá en cada zona de salud la misión de crear cauces de comunicación fluidos y permanentes entre las unidades policiales y los responsables de los centros sanitarios para establecer medidas preventivas que dificulten las agresiones, detectar los riesgos tanto individuales como colectivos (en el centro o en la calle), orientar los dispositivos de seguridad y vigilancia, y coordinar y ejecutar cualquier tipo de acción conducente a perseguir la intimidación o agresión al personal sanitario.

Su tarea está orientada a lograr un conocimiento exhaustivo de los riesgos en cada centro sanitario, para dar la adecuada respuesta policial, y a establecer una relación de confianza con responsables, sanitarios y asociaciones profesionales, con quienes mantendrá reuniones periódicas, para facilitar también las denuncias por los insultos, coacciones, amenazas o lesiones, que en muchas ocasiones se silencian por las víctimas.También será el responsable de proporcionar formación e información a los sanitarios para que puedan prevenir las agresiones, pero también para que puedan “autoprotegerse”

Este experto, que por encima tendrá a un “interlocutor sanitario nacional”, será el encargado de asegurarse de que los distintos puestos policiales aplican las órdenes del plan y de coordinarlos con las policías locales. Entre las medidas está previsto realizar en cada zona una clasificación de todos los centros por riesgo de delitos, con especial atención a los que carezcan de seguridad privada y a los que dan asistencia permanente, que son los que más incidentes registran. En paralelo se hará una labor de ‘inteligencia’, con el análisis detallado de hechos para determinar modus operandi, días, franjas horarias o tipos de centros, y así adelantarse a los peligros.

Tanto la clasificación como la labor de información servirán para dos tareas clave. Por un lado, detectar fallos en las medidas preventivas y de seguridad, lo que permitirá aconsejar mejoras a los centros y profesionales, y diseñar unos dispositivos de seguridad y vigilancia policiales más efectivos, que el protocolo ordena “intensificar”, sobre todo en el entorno de los ambulatorios y hospitales.

Perfil del atacante

Cada zona dibujará su mapa de riesgos, pero los datos nacionales de ataques a médicos anticipan que la mayor parte de los agresores son varones, en el 71% de las ocaciones los propios pacientes, y en un 27% los familiares. Los centros de atención primaria acumulan el 55% de los incidentes, con especial relevancia también en las urgencias y los horarios nocturnos, y las víctimas principales son la doctoras, con un 17% más de ataques que sus colegas masculinos. Las denuncias son especialmente intensas en Ceuta y Melilla, Extremadura, Cataluña y Andalucía.

El plan prevé también la creación de un Observatorio de Seguridad Integral en Centros Hospitalarios que debe servir para coordinar a las fuerzas de seguridad y a las autoridades sanitarias estatales y autonómicas y para establecer mecanismos de mejora de la seguridad de sus profesiones. La Organización Médica Colegial (OMC) reclamó que entre las medidas preventivas se universalice la existencia de dos: el botón antipánico para la demanda de ayuda y la instalación de doble puerta en las consultas.

El Ministerio de Sanidad, que como la OMC ha participado en el diseño del plan policial, ha comenzado a crear por su parte el Sistema de Información de Agresiones del Sistema Nacional de Salud. Busca un triple objetivo. Centralizar los datos de agresiones a sanitarios en manos de las autonomias; identificar los puntos críticos en un mapa nacional de riesgo de ataques; y evaluar los incidentes registrados y las medidas adoptadas para evitarlos, para determinar si es preciso introducir correcciones.

hoy.es

24 total views, no views today

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Website Protected by Spam Master