Los catarros generan anticuerpos contra el coronavirus

El resfriado común arroja reveladores avances en la lucha contra el coronavirus. Uno de cada cinco individuos sin exposición previa al Covid-19 tienen células T reactivas al SARS-CoV-2, algo que demostraría que procesos víricos como los resfriados comunes podrían general inmunidad cruzada con la enfermedad que asola al mundo entero. 

Los investigadores del Instituto de Inumunología de la Jolla de Califorma (Estados Unidos) documentaron una importante reactividad cruzada en algunos individuos que no habían estado expuestos al coronavirus. Esto reflejaría que las personas que han pasado otros tipos de procesos víricos tendrían anticuerpos contra el Covid-19.

Según ha avanzado Europa Press, el trabajo también ha descubierto que aquellos pacientes con síntomas respiratorios graves como resultado del SARS-Cov-2 pueden generar rápidamente células T que atacan al virus, cuya producción puede aumentar con el tiempo. 

Sorprendente hallazgo

Los datos abordan la pregunta mal entendida de si las respuestas de las células T específicas del SARS-CoV-2 varían en los pacientes a lo largo del tiempo dependiendo de la gravedad de la enfermedad, y ayudan a responder si los pacientes con síntomas más graves pueden generar células T protectoras específicas del virus en absoluto.

El estudio arroja luz sobre las células responsables de respuestas inmunitarias excesivas, incluidas las «tormentas de citoquinas» que ponen en peligro la vida. Estos hallazgos podrían ayudar a fundamentar el diseño de la vacuna que el Gobierno cree que estará lista para 2021. 

El trabajo publicado en Science Immunology revela que los investigadores extrajeron células sanguíneas de 10 pacientes a intervalos semanales, comenzando poco después de que fueran ingresados en la UCI para el Covid-19 y expusieron estas células a «megapilas» de epítopos conocidos del SARS-CoV-2, una técnica destinada a capturar una gran fracción del total de células T reactivas al virus.

Gran descubrimiento

Los investigadores hallaron células T ayudantes CD4+ específicas del SARS-CoV-2 en los 10 pacientes y células T «asesinas» CD8+ en 8 de cada 10 pacientes, y caracterizaron la producción de las células de citoquinas específicas desencadenantes de la inflamación.

Las respuestas más fuertes de las células T se dirigieron a la glicoproteína de superficie de la espiga (S) del virus, lo que apoya los trabajos anteriores que han señalado a la proteína S como un objetivo prometedor para inducir células T específicas del virus.

economiadigital

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