Rato admite que tenía empresas opacas cuando ya era ministro

El mito de que Rodrigo Rato actuó correctamente al menos en su etapa en el Gobierno también se desmorona. El propio ex vicepresidente admite que poseía empresas opacas mientras dirigía la Hacienda de España, según aflora en sus declaraciones que prestó a la Guardia Civil y que constan en el sumario del caso.

Los bienes opacos que Rodrigo Rato declara en 2012, aprovechando la amnistía fiscal, no eran realmente una herencia familiar sobrevenida entonces que él quiso regularizar. Los poseía junto a su familia desde muchos años atrás, según el propio testimonio del ex vicepresidente del Gobierno.

Preguntado «de qué empresas es o ha sido titular en el exterior», Rato afirma que «actualmente Vivaway» -que compró en Reino Unido en 2006 a una persona que no quiere desvelar- y «anteriormente» admite su participación en la propiedad de Red Rose- con sede en Bahamas, según la Agencia Tributaria- yWestcastle Corporation, una firma panameña con sede en Suiza.

Según confiesa el propio ex ministro, «Westcastle se crea a finales de los años noventa». Y asegura que en ellas «los fondos eran de origen familiar y que fueron invertidos en activos mobiliarios». Así aparece en una declaración efectuada el pasado 1 de octubre en las dependencias de la Guardia Civil enTres Cantos y que había permanecido bajo secreto de sumario hasta ahora.

Rato fue vicepresidente del Gobierno con mando sobre las carteras de Economía y Hacienda entre los años 1996 y 2004 y efectuaba en esa época continuos discursos contra la evasión fiscal y el descontrol del déficit público. Durante el interrogatorio aparece también que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha hallado una extraña transferencia realizada en 1998 a una cuenta de las Islas Caimán a nombre de Teresa Arellano, la secretaria del entonces ministro. En aquel año, Rato había tomado medidas de ajuste en España para que cumpliera los requisitos de entrada en el euro. Preguntado por este pago, Rato -que fue interrogado como imputado con derecho a defenderse- aseguró que lo desconocía. Por su parte, en otro interrogatorio previo, Arellano, que ha trabajado toda su vida junto a Rato y se mostró indignada con las irregularidades afloradas de su ex jefe, aseguró que nunca ha tenido cuentas en el exterior y que incluso desconocía «cómo se abre una cuenta en el extranjero». En aquel 1998 falleció el padre de Rodrigo Rato, el empresario Ramón Rato.

La Guardia Civil preguntó la fecha de creación de las empresas en las que Rato participaba y su respuesta fue que no lo recordaba. Rato se remitió a sus declaraciones fiscales de los modelos 750 (amnistía fiscal) y 720 (bienes en el exterior), pero en ambas incurrió en contradicciones, según los informes de la Agencia Tributaria sobre el caso.

También reconoce Rato ser el dueño de Vivaway, una sociedad creada en Reino Unido en 2001 y que adquirió en 2006, siendo director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) aunque no figure en su consejo de administración. Ésta es actualmente la matriz de su grupo, con un patrimonio de 5,3 millones de libras esterlinas, unos 7 millones de euros. Fue a Vivaway donde transfirió todos sus activos en el exterior cuando se acogió a la amnistía fiscal del Gobierno del PP en 2012, según atestiguó Rato a la Guardia Civil.

¿Por qué se acogió? En su declaración asegura que por «la regularización» (amnistía) aprobada por el Gobierno y la nueva obligación de declarar bienes en el exterior. En aquel 2012, el ministro de Hacienda y ex colaborador de Rato,Cristóbal Montoro, impulsó a la vez una amnistía como última oportunidad antes de que entrara en vigor en 2013 una nueva normativa que obligaba a declarar bienes en el exterior, y que el que no lo hiciera incurriría en un fraude que no prescribiría jamás. La combinación de la zanahoria y el palo decidió a Rato a dar el paso ante el Fisco, aunque con contradicciones.

Días después de declarar a la Guardia Civil que tras la amnistía había transferido sus bienes en el exterior a la británica Vivaway, el 6 de octubre de 2015, ofreció otra versión en el juzgado. En presencia del magistrado instructor, Antonio Serrano-Artal, y la fiscal de Anticorrupción Elena Lorente, Rato aseguró que se acogió a «la regularización fiscal» porque quería traer «todos» sus bienes a España. En vez de a España los transfirió a Vivaway, matriz a su vez deKradonara con gestión gibraltareña.

Rato operaba con sus empresas opacas al margen de las que tenía oficialmente en España salvo cuando éstas necesitaban dinero. Una de las ex empleadas clave de los Rato, Mar Prado, declaró a la Guardia Civil el 30 de septiembre que Red Rose hacía préstamos a las empresas españolas de Rato.

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