Monedero acusa a la UCM de ¡romper el Estado de Derecho! y querer hacerle daño político

El cofundador y exdirigente de Podemos, Juan Carlos Monedero, considera que la resolución del expediente disciplinario dictado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el modo en el que se ha hecho público, antes de que él tuviera conocimiento de su contenido, revela por parte de este centro universitario y de su rector, Carlos Andradas, una «clara intención política con la voluntad de hacer daño político» y por ello va a emprender las acciones legales que sean necesarias.

Monedero dice estar a favor de regular las actividades… ¿entonces?

Una de cal y una de arena, como siempre, porque Monedero dice que se muestra a favor de «regular de manera más clara las actividades privadas» de los profesores, pero exige un trato igual para todos. Se le olvida a Monedero que no hay duda, que las actividades están reguladas, solo hay que respetar las normas, como hace el resto de miembros de la Comunidad Universitaria. Por eso Monedero ha sido suspendido de empleo y sueldo durante seis meses  y le obliga a devolver el 10%, 40.000 euros, del dinero que cobró por el asesoramiento a gobiernos bolivarianos.

Considera inaceptable que se haya  filtrado antes de él saberlo

«Detrás de esta sanción hay un comportamiento que no puedo aceptar. No solamente por la vulneración de los mínimos derechos al haberse filtrado a la prensa la sanción antes incluso que al interesado, sino por la voluntad política arbitraria que ha acompañado a todo el proceso», ha asegurado el politólogo, que en estos momentos se encuentra en Colombia para impartir una charla universitaria. En eso no le falta razón, debería haber sido el primero en saberlo aunque eso, ya sabe Monedero, ocurre hasta en casos de presunta corrupción cuando se filtran datos y el interesado es vilipendiado en los medios… donde Monedero también participa.

Monedero cree que a él no se le trata como a los demás porque es de Podemos

Según Monedero, su comportamiento «ha sido siempre compartido por la comunidad universitaria» pero el tratamiento que está recibiendo, según denuncia, desde que surgió Podemos, «no es el que se aplica a los demás en la misma situación». «Ese trato desigual no es de recibo. Asumo mis errores y acepto las consecuencias. Pero en los mismos términos que los demás», añade.

«Todas las querellas que he recibido en estos tiempos, más de una docena, siempre han tenido que ver con cosas que había hecho antes de estos dos últimos años. Sin embargo, los problemas con mis actividades solo se han vuelto problemáticas después de la puesta en marcha de Podemos. De manera que alguna relación debe de haber», señala.

Monedero recurrirá y confía en los jueces

Por ello, Monedero va a recurrir «tanto en la universidad como en los lugares correspondientes posteriores si así hiciera falta» la resolución dictada por la UCM, que le suspende seis meses de empleo y sueldo y le obliga a pagar un 10% de los ingresos que percibió en 2013 por sus trabajos de asesoría a países latinoamericanos, que suscitaron la apertura del expediente después de que lo denunciar el sindicato Manos Limpias. «Tengo confianza en los jueces y hasta el día de hoy todos los ataques recibidos han terminado archivados en los tribunales«, ha afirmado.

La abogada de Monedero apunta a 200 profesores que están en empresas privadas

En su recurso, el profesor universitario va a denunciar haber sido víctima por parte de la Complutense de un trato discriminatorio con la «intención» de hacerle «daño político», ya que, tal y como ya afirmó ayer su abogada «hay al menos dos centenares de profesores de la Universidad Complutense de Madrid que han tenido en estos dos últimos años o aún tienen empresas privadas» a los que «no se les ha aplicado sanción alguna pese a estar o haber estado en régimen de dedicación plena».

Monedero defiende que él no falta a una clase e investiga

«El Rector, al igual que toda la comunidad universitaria, sabe de esas actividades privadas. Son comunes en la universidad. A menudo llevan a que esos profesores no den clases ni investiguen. No es mi caso. No he faltado a mis clases y tengo dos sexenios de investigación«, defiende el exdirigente del partido morado, que dejó su cargo en la Dirección precisamente tras la polémica generada por sus trabajos de asesoría a los países latinoamericanos.

En esta misma línea, Monedero lamenta que la UCM haya decidido abordar esta situación «cuando una organización como Manos Limpias, cuyos máximos responsables están en la cárcel por extorsionadores, cursa una denuncia«. (Se olvida aquí Monedero que Manos Limpias también ha sido la que ha llevado a la Infanta a los Tribunales y eso nunca lo criticó). «Se está rompiendo el estado de derecho y deja a los ciudadanos sujetos a la arbitrariedad de gentes que han demostrado su falta de respeto a la ley», rechaza.

Denuncia presiones

Además, el profesor denuncia que el anterior rector de la Complutense, José Carrillo, alertó de que había recibido «presiones» desde la Comunidad Autónoma de Madrid para sancionarle. «Mi denuncia vino marcada por el interés político o el intento de extorsión», asegura.

«Creo que entre todas y todos debemos lograr que la Universidad pública esté a la altura. Y eso pasa por tratar a todos los profesores de la misma manera. Si hay que regular de manera más clara las actividades privadas, hagámoslo, pero tratemos a todo el cuerpo docente e investigador de la UCM de la misma manera. Más allá de los recursos acerca de diferentes interpretaciones de la ley de incompatibilidades -y que los jueces clarificarán-, detrás de esta sanción hay un comportamiento que no puedo aceptar», insiste. Lo que no asimila, parece, Monedero es que él es una persona pública, y eso, le guste o no, tiene sus peajes. Le ocurre a él, y al resto de personas que participan en la vida política, escrutadas al milímetro.

«La revelación de secretos es un delito»

De hecho, además de recurrir la resolución, Monedero ha reafirmado que también tiene intención de denunciar al actual rector de la Complutense, Carlos Andradas, por revelación de secretos, después de que se haya dado a conocer el contenido de la sanción, antes de que él haya tenido constancia del misma.

« Es intolerable para un país democrático que la prensa se haya enterado antes que yo de la sanción que propone el Rector. Sitúa nuestras instituciones en un espacio del pasado. La sanción es una decisión personal del Rector que sólo él y yo debiéramos conocer, y la UCM ha decidido que se enteren antes los medios que la persona interesada», lamenta. «La revelación de secretos es un delito y mi abogada ya está tomando las medidas a respecto», sentencia.

«Sería bueno que la Universidad Complutense de Madrid sincerase su comportamiento respecto de las actividades privadas de sus profesores y que, para ello, los responsables del gobierno de la universidad asuman las responsabilidades que les corresponden. Lo que hasta ahora no se ha hecho. Yo asumo las mías y, por tanto, obraré en conciencia y en consecuencia«, concluye.

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