Risto Mejide denuncia la «agresión» del equipo de la ministra de Industria a uno de sus reporteros: «Estoy harto»

Risto Mejide ha mostrado este jueves su hartazgo en Todo es mentira cuando denunciaba la nueva «agresión» que había sufrido uno de los periodistas del programa. «Estamos a medio minuto de poner seguridad a nuestros reporteros, estoy harto de que os agredan y tendremos a alguien que sí sepa utilizar la fuerza», anunció el presentador.

El periodista David Moreno tuvo un fuerte encontronazo con el director de comunicación de la ministra de Industria, Reyes Maroto, cuando trataba de hacerle algunas preguntas a la política sobre el pacto de gobierno entre el PSOE y Podemos. El equipo de la socialista arrinconó a empujones al reportero enzarzándose posteriormente con él en una dura discusión.

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Tras ver las imágenes de lo ocurrido, Moreno reconoció que había «insistido demasiado en preguntar» cuando ya le habían dicho que Reyes Maroto no iba a hablar. «Pero eso no justifica que el equipo de comunicación de la ministra nos trate mal, nos zarandee, nos apriete o nos empuje», se quejó el reportero. 

Fue entonces cuando Risto le llevó la contraria para defender su derecho a ejercer libremente su trabajo como periodista: «Tu tienes que preguntar. Otra cosa es que ellos no quieran responder, que están en su derecho. Pero tú estabas poniendo la alcachofa donde tenías que ponerla, porque además era un tema absolutamente relevante para una ministra de Industria», empezó diciendo.

El presentador arremetió entonces contra el equipo de la política: «Yo me pregunto si un director de comunicación está legitimado para utilizar la fuerza contra un periodista. Esa es la pregunta. Que te empuje y golpee un director de comunicación no está en su trabajo», añadió muy enfadado el catalán, que advirtió que si la situación se repita, pondrá seguridad a sus reporteros.

«Espero una rectificación por parte de Fernando Olmeda porque no tiene que ir por la calle golpeando a periodistas. Un poquito de respeto a las personas que intentamos informar», sentenció con dureza Risto antes de continuar con los contenidos de su programa.

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Frutas y verduras que se estropean si las guardas juntas

Si eres de los que acostumbra a guardar la fruta y la verdura junta conforme la compras, deberías de prestar mucha atención a los siguientes consejos. No todos los tipos de comida aguantan de la misma manera. De hacerlo, no tardarás en encontrarte con que tanto fruta como verdura se han puesto malas en tiempo récord.

Por supuesto esta reacción tiene una explicación. Se trata del etileno y lo encontramos en las frutas. Una sustancia o compuesto químico que se encarga de la maduración de la fruta. El etileno es pues el encargado de que la fruta en cuestión cambie de color y textura. A más etileno, más rápida será su madurez. En este grupo encontramos varios tipos de fruta como la manzana, el melón, plátano, aguacate, uvas, etcétera.

Las frutas nunca deben estar acompañadas de verduras

Dicho lo cual, tendremos que tener muy en cuenta las frutas que aunque vayan a la nevera, o no, jamás deben de estar acompañadas de verduras pues las echarían a perder. La lista de frutas climatéricas (y que siguen madurando aún después de su recogida) es la siguiente: Manzanas, plátanos, melones, aguacates, albaricoques, higos, nectarinas, melocotones, ciruelas, peras.

Cómo decíamos líneas atrás, estas frutas contienen un alto nivel de etileno, permitiendo una mayor maduración en menor tiempo. Dado que el compuesto es un gas, importante destacar que sin olor, cualquier tipo de cercanía con verduras u otras frutas sólo acelerará el proceso de cambio. Recuerda también que más allá del etileno hay que tener en cuenta otros factores que pueden perjudicar a la fruta: no guardarla en la nevera o no consumirla pasados varios días desde su compra.

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La ultraderecha encabeza por primera vez los sondeos en Suecia

Terremoto demoscópico en Suecia. Por primera vez, el partido ultraderechista Demócratas Suecos (DS), tercera fuerza en las elecciones celebradas hace un año, encabeza un sondeo y arrebata la primera posición a los socialdemócratas. Según la encuesta realizada por la empresa Demoskop para el diario “Aftonbladet”, la ultraderecha conseguiría un 24,2% de los votos, mientras que los socialdemócratas sumarían un 22,2%.

El segundo mandato del Gobierno rojiverde en minoría de Stefan Löfven ha sido blanco de las críticas durante los últimos meses por culpa del aumento de la violencia en un país acostumbrado a bajas cifras de delincuencia. Así al menos lo justifica la secretaria general de los socialdemócratas, Lena Rådström Baastad. “Es una situación muy difícil en este momento, así que no me sorprende cuando consideras lo que tenemos contra nosotros, con asesinatos de pandillas, tiroteos y explosiones”. “Somos nosotros, como el partido gobernante, los que tenemos que pagar el precio”, explica la dirigente del partido que ha dominado la política del país nórdicos desde los años treinta del siglo pasado.

Para el líder de DS, Jimmie Akesson, en cambio, este resultado demostraría, en su opinión, que su formación ha sustituido a los conservadores del Partido Moderado, que caen 1,7 puntos en el sondeo, como la principal fuerza de oposición al Gobierno de Löfven. “En los viejos tiempos, eran los moderados [del ex primer ministro Fredrik] Reinfeldt quienes les retaban. Ahora somos nosotros”, justifica Akesson, que se felicita de este “bienvenido cambio en la política sueca”.

La derecha populistas subió hasta el 17,5% de los votos en las elecciones de septiembre del pasado año gracias a un marcado discurso xenófobo tras la llegada de 600.000 refugiados en cinco años. Los socialdemócratas sumaron un 28,3%, seguidos de los Moderados (19,8%). Sin embargo, ni el bloque de izquierdas ni el de derechas, separados por un solo escaño, disponían de los apoyos suficiente para gobernar. Solo la abstención de centristas y liberales en la investidura de Löfven a cambio de una bajada de impuestos permitió en enero superar el bloque político y evitar la repetición de elecciones.

Precisamente, Akessón atribuyó a su mano dura contra la criminalidad su auge en los sondeos. “He argumentado durante mucho tiempo que seríamos el partido más grande tarde o temprano. Hemos estado hablando constructivamente sobre la criminalidad de las pandillas, la creciente inseguridad y una política de migración que no funciona desde hace muchos años”.

En opinión del periodista Daniel Poohl, editor de “Expo”, la revista antiracista fundada por el desaparecido Stieg Larsson, “los problemas políticos en los que los Demócratas Suecos son francos y tienen credibilidad, incluidos los relacionados con la criminalidad y la seguridad, ocupan actualmente un lugar destacado en la agenda política de Suecia”.

Como ha ocurrido en el resto de Europa, el discurso de la ultraderecha ha contaminado el de los viejos partidos, ansiosos por evitar perder más votos. “Cada vez más actores en el discurso político en Suecia, incluidos algunos de los otros partidos políticos importantes, se han suscrito al análisis de la sociedad sueca por parte de los Demócratas Suecos, de que todos los problemas sociales pueden, en principio, atribuirse a la inmigración. Como resultado, para un número cada vez mayor de votantes suecos, temas como la violencia de pandillas se han convertido en sinónimo de inmigración”, explica Poohl a “The Local”.PUBLICIDAD

El sondeo publicado este viernes por “Aftonbladet” clasifica a los partidos políticos en nuevos bloques al sumar a los ultras con moderados y democristianos, los únicos dispuesto a llegar a algún tipo de acuerdo con DS para llegar al poder. Así, ese nuevo hipotético tripartito de derechas va en cabeza con un 49,4%. Por detrás queda el bloque de centro izquierda (socialdemócratas, verdes, centristras y liberales). Estos dos últimos prefirieron hace un año tolerar un Gobierno rojiverde en minoría antes de llegar al poder con la abstención si quiera de la ultraderecha.

La actual correlación de fuerzas, sin embargo, no garantiza que la extrema derecha llegue al poder tras las próximas elecciones de 2022, dado que Löfven puede recurrir a otro socio de investidura, los ex comunistas del Partido de la Izquierda, que apoyan su Gobierno en minoría a cambio de mayores políticas sociales. Los pactos simultáneos con liberales y centristas por un lado y con izquierdistas por otro obligan a un difícil equilibrio a Löfven, un ex antiguo sindicalista curtido en las negociaciones difíciles.

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ERC quiere que Sánchez firme un compromiso con el diálogo político

Esquerra Republicana exige a Pedro Sánchez un compromiso por escrito donde se acote cómo será la mesa de diálogo político sobre Cataluña. Esa es la principal condición de ERC para abstenerse en la votación de investidura. Fuentes de la dirección de los republicanos ven necesario que el PSOE reconozca que su apuesta por la independencia es legítima aunque no la comparta. Tanto ERC como Junts per Catalunya lanzaron este viernes sendas propuestas para pactar algún tipo de “unidad estratégica”. El secesionismo quiere usar el peso de sus 23 diputados —incluyendo a la CUP— para presionar más a Sánchez, aunque los republicanos aseguran que negociarán en solitario.

Fuentes de Calàbria —la calle donde está la sede de Esquerra— insisten en que la única manera de abandonar el no a la investidura es una apuesta “real” por el diálogo y la negociación sobre Cataluña. Esta vendría, explican, de un “compromiso por escrito” firmado por el propio Sánchez en el que “se pongan en marcha los mecanismos” necesarios para el diálogo político. El coordinador nacional de ERC y vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, aseguró el pasado miércoles que debe haber “maneras de garantizar el cumplimiento” de lo que se acuerde en la negociación destinada a la votación de investidura de Sánchez. En resumen, piden que haya un documento que aporte “garantías” de que esa negociación empezará tras la toma de posesión de Sánchez y se prolongará en el tiempo.ADVERTISING

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El documento, agregan las mismas fuentes, tiene que reconocer que el “proyecto de cada uno es legítimo”. En plata: ERC cree que debe poder poner el referéndum encima de la mesa aunque la otra parte lo rechace. En Esquerra quieren un reconocimiento de su posición, pero son conscientes de que el texto tiene que ser lo suficientemente ambiguo como para crear un clima de confianza entre las partes, tras las reacciones experimentadas en anteriores intentos de diálogo.

El mensaje que ha llegado a las filas republicanas desde la prisión de Lledoners —donde el presidente el partido Oriol Junqueras paga su pena de 13 años de cárcel por delitos de sedición y malversación— es que hay que “hacer valer el peso de sus diputados en Madrid”. Carta blanca para comenzar una negociación que, insisten, no será rápida. “Los que tienen prisa ahora son ellos”, dicen en ERC.

La rapidez con que PSOE y Unidas Podemos llegaron a un acuerdo cogió a las filas republicanas con el pie cambiado. Y ERC se está tomando su tiempo para desplegar su estrategia. La respuesta inicial fue el “no” de la portavoz Marta Vilalta tras conocerse el preacuerdo. En la primera reunión entre Gabriel Rufián y la negociadora del PSOE, Adriana Lastra, ERC insistió ya en la necesidad de una “mesa de diálogo”. Aragonès puso después la declaración de Pedralbes —que acotaba el diálogo entre Gobierno y Generalitat— como punto de partida.

ERC y JuntsxCat coincidieron el viernes en el siguiente paso. En TV3, Laura Borràs insistió en la idea de que el independentismo no debe dar “cheques en blanco” a Sánchez —algo que desde Junts creen que hizo ERC en la pasada legislatura— y pidió tanto a republicanos como a la CUP celebrar una “cumbre” que sirva para acordar las condiciones para la investidura. Poco después, los republicanos enviaron una carta —que decían tener lista antes de escuchar a Borràs— en la misma línea. Y aclaraban: “Hemos sido claros y contundentes a la hora de exigir al PSOE una salida democrática y dialogada al conflicto entre el Estado y Cataluña como condición imprescindible para plantearnos reconsiderar nuestra posición”. Con todo, desde la dirección de ERC entienden que son ellos, con sus 13 escaños, quienes deben negociar con el PSOE.

Vilalta y Rufián firman esa misiva y dicen que también quieren reunirse de manera separada con la CUP —que ya ha dicho que no quiere pactar con ninguna fuerza “del régimen del 78”— y EH Bildu. Los votos de la izquierda abertzale también pueden tener recorrido en la investidura.

El PSOE contempla con inquietud los debates internos del independentismo. El Gobierno ya sufrió en febrero las consecuencias de esta competición entre los principales grupos del independentismo, que ahora tienen además a la vista unas posibles elecciones catalanas en pocos meses. Entonces, pese a que hubo una negociación intensa en la que el Gobierno llegó a ofrecer una mesa de partidos con un coordinador, ERC y PDeCAT mantuvieron sus enmiendas a la totalidad, asumieron el coste de votar con el PP y provocaron el adelanto electoral.

El escenario es imprevisible y el PSOE se prepara para una negociación larga en la que ERC tendrá que hacer gestos hacia los sectores más duros del independentismo, pero en el partido y el Gobierno confían en que el resultado será, esta vez, muy diferente. Están convencidos de que unas terceras elecciones solo le interesan a la derecha, y confían en que Junqueras, en teoría un pragmático, mantenga su idea de que no pueden dar excusas al Estado para intervenir la Generalitat.

Unas terceras elecciones podrían llevar a la derecha a La Moncloa apoyada por la extrema derecha, y eso sí podría abrir la puerta a una suspensión indefinida de la autonomía en Cataluña. Con ese mecanismo de presión y la flexibilidad del PSOE, que está suavizando su discurso sobre Cataluña —el presidente habló el jueves de una “crisis política” que requiere una “solución política”— los socialistas confían en poder sacar adelante la investidura, pero son conscientes de que aún está lejos la abstención de ERC. En los próximos días habrá más contactos buscar un punto intermedio.

La ministra portavoz, Isabel Celaá, dejó claro que el Gobierno no contempla la opción de una repetición electoral, y metió presión a ERC y de paso a Ciudadanos, la otra opción para superar la investidura. “No queremos terceras elecciones, estamos haciendo todo lo posible por evitarlas y no creemos que vaya a haber terceras elecciones. Sánchez apela a la responsabilidad de todos”, dijo.

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XIAOMI MUESTRA CÓMO SERÁ EL EREADER QUE PRESENTARÁ LA SEMANA QUE VIENE

El mundo de los lectores electrónicos lleva ya muchos años entre nosotros, pero da igual los dispositivos que se lancen, que al final es el Kindle de Amazon el único que cuenta con una funcionalidad eficaz, rápida y fiable.

Y es que las soluciones con Android, en muchos casos, suelen ser lentas, tienen cuelgues constantes y no alcanzan los niveles de los eReaders de los de Jeff Bezos. Se echan de menos marcas que apostaron por el sector hace algunos años y que han desaparecido, dejando su sitio a otras que están todavía muy lejos de lo deseable.

El primer libro electrónico de Xiaomi

Así las cosas, ayer mismo apareció en las redes sociales de Mijia, la empresa de Xiaomi que no para de lanzar todo tipo de productos inteligentes (y conectados), un teaser de cómo será ese primer eReader de los chinos. Un dispositivo que parece tener un diseño limpio, con un único botón en la parte superior y ya está. Por lo que, obviamente, contará con pantalla táctil para pasar las páginas y controlar todo el sistema.

eReader de Xiaomi.
eReader de Xiaomi.

De todas formas, aunque estaremos atentos al día 20, que es cuando se presenta, esperemos que este dispositivo ofrezca una buena pantalla, con gran resolución, Bluetooth para audiolibros, y un sistema operativo eficaz que funcione sin cuelgues y que sea capaz de administrar la energía para que la batería le dure varios días. Si lo consigue, por fin los Kindle tendrán un rival a su nivel.

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Amazon recurrirá el ‘megacontrato’ de 10.000 millones que el Pentágono adjudicó a Microsoft

Amazon ha decidido recurrir la decisión del Pentágono de Estados Unidos de adjudicar a Microsoft un ‘megacontrato’ de 10.000 millones de dólares (9.051 millones de euros) por servicios de computación en la nube.

El contrato de infraestructura para la defensa empresarial conjunta (JEDI, por sus siglas en inglés) tiene un periodo de duración de 10 años y, además de Microsoft y Amazon, optaron a él IBM, Oracle y Google.

«Varios aspectos del proceso de evaluación de JEDI contenían deficiencias claras, errores y sesgos indudables. Es importante que estas cuestiones se examinen y rectifiquen», ha subrayado Amazon en un comunicado remitido a Europa Press.

La compañía ha afirmado que «es crucial» para Estados Unidos que el Gobierno y sus líderes electos «administren la adquisición de recursos de manera objetiva y libre de influencia política».

En el mes de julio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en público que estaba considerando «muy seriamente» intervenir en el proceso de adjudicación del contrato para evitar que acabara en manos de Amazon.

Desde hace varios meses, el presidente ha criticado en su cuenta de Twitter al fundador y consejero delegado de Amazon, Jeff Bezos, ya que este es también dueño del diario ‘The Washington Post’, un medio al que Trump acusa de difundir «noticias falsas».

«Amazon Web Services cuenta con una experiencia y capacidad únicas para proveer al ejército de los Estados Unidos de la tecnología crítica que necesita y sigue comprometido con apoyar el trabajo de modernización del Departamento de Defensa», ha apostillado la firma.

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El acuerdo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias causa vértigo en el PSOE de toda la vida.

El acuerdo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias causa vértigo en el PSOE de toda la vida. Y no sólo por el obstáculo que las propuestas fiscales populistas y desorientadas puedan suponer para el crecimiento y el desarrollo de España en un momento de desaceleración económica o por las amenazas contra las libertades que supura cada declaración del líder de Podemos. Causa vértigo porque Sánchez e Iglesias caminan inexorablemente hacia una cohabitación con el separatismo catalán que pone al borde del precipicio el modelo de solidaridad territorial español, en el que el socialismo tradicional creía a pies juntillas. Dar aire en estos momentos al separatismo catalán tiene un efecto contagio en otras regiones donde los independentistas han inoculado sus ideas como Navarra, Comunidad Valenciana y Baleares y buena parte de los socialistas creen que si no se le pone freno a esta aventura tarde o temprano el modelo saltará y comunidades autónomas como Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura lo pagarán caro, en términos de financiación y de desarrollo.

El propio expresidente Felipe González advirtió ayer del peligro del pacto entre Sánchez e Iglesias. Un pacto en el que se reparten cargos sin saber cuál es el programa que hay detrás.

Primeras consecuencias

De momento, las primeras consecuencias de ese acuerdo, que precisa para materializarse del concurso por activa o por pasiva de los nacionalistas catalanes de ERC, avanzan una rectificación en toda regla de Sánchez sobre las medidas que el lunes previo a las elecciones anunció para combatir el desafío secesionista: frenar la deriva sectaria de TV3, endurecer las penas para quien convoque un referéndum ilegal e impulsar una asignatura sobre valores constitucionales en todo el territorio. La marcha atrás de Sánchez ha disparado todas las alarmas en las filas constitucionalistas del PSOE, en especial de algunos barones que como Emiliano García Page o Guillermo Fernández Vara ven que sus respectivos territorios pueden ser los paganos del salto al vacio del presidente. Ambos líderes territoriales son conscientes de que el aparato del partido está férreamente controlado por Sánchez y, de momento, evitan criticar abiertamente a su líder, trasladando la responsabilidad de la deriva iniciada por su jefe al PP y a Ciudadanos. Pero el presidente de Castilla la Mancha se apresuró ayer a advertir de que «el Gobierno no puede depender de los independentistas». Ximo Puig, el presidente socialista de la Comunidad Valenciana, fue el primero en responder a García Paje al asegurar que «no se trata de depender de nadie sino de que el Gobierno que más suma eche a andar». La lucha de declaraciones pone de manifiesto que el PSOE está ya incubando el virus de la división cuando todavía apenas se han cumplido dos días del pacto entre Sánchez e Iglesias. Hay otras voces autorizadas entre los socialistas que han querido elevar la voz para advertir de lo que está en juego. El exministro socialista Julián García Vargas aseguró ayer a este diario que el pacto «me produce mucha desconfianza. No me fío de Unidas Podemos, ni de su programa, ni de sus actitudes. Y lo más incómodo sería depender de los independentistas». Como Page y Fernández Vara, García Vargas también intentó justificar a Sánchez al afirmar que la responsabilidad de que no haya un Gobierno que no dependa de los nacionalistas catalanes «es de Ciudadanos, que se negó en junio y se niega ahora». García Vargas no cree que sea viable un Gobierno de concentración entre el PSOE y el Partido Popular porque «dejaría la oposición a partidos extremos». La mejor opción según Vargas sería «que se abstuviera Ciudadanos, y con PNV y algunos otros partidos se rozaría la mayoría. Ciudadanos ayudaría a equilibrar la relación, en especial en economía, donde añadiría competencia técnica».

Otro histórico líder socialista, el expresidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, fue más lejos y abogó por un pacto entre el PP y el PSOE que haga frente al separatismo. Algo que en opinión de Ibarra no sucederá en una alianza con Iglesias porque «Podemos no es de fiar». Ibarra fue más lejos al asegurar que si se materializa el pacto del PSOE con Podemos y los separatistas catalanes él se dará de baja en el Partido Socialista. Por su parte, Joaquín Leguina, aseguró a este diario que el acuerdo es «una apuesta de perdedores» que deberían asumir la pérdida de votos, pero que seguramente saldría adelante al ser «un chollo» para ERC.

El temor entre buena parte de los socialistas no se ciñe exclusivamente al ámbito territorial. Algunos temen que el pacto PSOE-Podemos, incluso sin el concurso de los nacionalistas, pueda tener otros consecuencias nefastas. Que pueda frustrar el nombramiento de Nadia Calviño como vicepresidenta económica y dejar la política económica del Gobierno huérfana de una figura que vele por la ortodoxia en un momento esencial para el tejido productivo español.
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Casi el 50% de los catalanes rechaza la independencia, frente al 40% que la apoya

El independentismo sigue perdiendo posiciones en Cataluña. Según el último barómetro del CEO (el CIS catalán), el 49,3% de los catalanes no quiere que Cataluña sea un Estado independiente, frente al 40,3% que votaría sí a la secesión en caso de que hoy se celebrara un referéndum. El sondeo distingue entre el total de la población y quienes tienen la ciudadanía española y por tanto derecho a votar en las generales. En este último caso, el 48,8% de los catalanes está en contra de la secesión, frente al 41,9% a favor.

Las diferencias entre el sí y el no a la separación van aumentando. En el último sondeo del centro de estudios de opinión de la Generalitat, en el mes de julio, el 48,3% de los catalanes rechazaba la independencia, mientras que el 44% la apoyaba. En marzo de este año, en cambio, el 48% se posicionaba a favor y el 44% en contra. Este continuo sube y baja es una constante en el ciclo histórico, que dibuja un eterno empate, aunque haya épocas donde se impone el sí y otras en las que ganaría el no. El último CEO se realizó hasta el 7 de octubre, por tanto una semana antes de que se conociera la sentencia del Supremo contra los líderes del ‘procés’.

El apoyo a la independencia también cae en la pregunta que hace la encuesta sobre qué debería ser Cataluña. La opción preferida por un mayor número de personas es un Estado independiente, con el 33,6%. El 28% se decanta por que sea una comunidad autónoma y el 21,6%, por un Estado dentro de una España federal. La opción independentista retrocede un punto respecto a julio de este año y casi siete respecto a hace dos años. La apuesta porque siga siendo una autonomía crece un punto cada tres o cuatro meses.

El CEO concluye además que la Monarquía es la institución peor valorada por los catalanes. En una lista de 20 entidades, la Corona española ocupa la última posición en relación a la confianza que le merece a la población. La puntuación que recibe la Jefatura del Estado es de 2,14 sobre 10. Las tres instituciones peor valoradas son la Monarquía, la banca y la iglesia católica. En la parte alta, las que más confianza transmiten a la ciudadanía son las universidades, los Mossos, las policías locales, el ayuntamiento y la ONU. La Guardia Civil y la Policía Nacional con un aprobado respado, son mejor valoradas por los catalanes que el Parlamento autonómico o la Generalitat, que reciben sendos suspensos.

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La diplomacia del fútbol podría rebajar la tensión en el Golfo

La decisión de Arabia Saudí y de sus aliados de celebrar un torneo de fútbol en Catar podría suponer una desescalada en la crisis del Golfo que perdura y modificar la diplomacia férrea de Riad en la región, según analistas. Bajo el impulso del príncipe heredero Mohamed bin Salmán, Arabia Saudí, potencia sunita regional, ha adoptado una postura ofensiva, que se refleja en la intervención militar en Yemen, el boicot a su vecino catarí y la intransigencia frente a su rival chiita iraní. Pero los ataques en septiembre contra unas instalaciones petroleras del reino y el endurecimiento de la política de Washington respecto a Irán parecen haber incitado a los sauditas y sus aliados a moderar su posición. «La paz no brotará de la noche a la mañana, pero estamos viendo una serie notoria de iniciativas diplomáticas por parte de Arabia Saudí y de sus aliados para encontrar medios de salir de los conflictos regionales irresolubles», declara a la AFP Husein Ibish, investigador del Arab Gulf States Institute en Washington.

Según él, ante estas circunstancias, los saudies se han dado cuenta de que «la diplomacia y la reconciliación son una mejor elección que el recurso a tácticas agresivas». El martes, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Baréin anunciaron su participación en la «Copa del Golfo» de fútbol, que empezará el 26 de noviembre en Catar, algo inédito desde que estos tres países boicotearon a su vecino. Estos tres aliados, junto a Egipto, mantienen sin embargo las sanciones económicas impuestas en junio de 2017 a Catar, a quien acusan de apoyar a islamistas radicales y acercarse demasiado de Irán, lo que Catar desmiente.

«Olvidarse de todo»

Otra señal de distensión: un responsable de la Liga Árabe viajará a Doha para una conferencia durante la «Copa del Golfo», lo que hace pensar que quizás habrá una mediación de la organización panárabe. Además, está previsto que una delegación de Catar visite Riad en los próximos días, según una fuente informada sobre este viaje. Andreas Krieg, especialista de la región, advierte sin embargo sobre un optimismo excesivo. Los «cataríes no cederán ante las grandes cuestiones», afirma. «Los saudíes quieren que todo se olvide (…) pero esto no pasará», asegura a la AFP.

Además de la cuestión de Catar, respecto a la situación con Yemen, un responsable saudí anunció la semana pasada que su país tenía un «canal» de comunicación con los rebeldes hutíes. El reino saudí interviene militarmente contra estos rebeldes desde 2015. Aunque pensaba que obtendría una victoria rápida, el conflicto se está perennizando, hundiendo a Yemen en la peor crisis humanitaria del mundo, según la ONU. Sobre los posibles contactos con Irán, Riad se mantienen en silencio. Un responsable kuwaití declaró que su país había transmitido mensajes de Irán a Riad y Baréin.

¿OPA Aramco a la vista?

En caso de negociaciones, Riad podría mantener una posición de fuerza, ya que Irán se enfrenta a las sanciones estadounidenses y a la presión internacional tras la reanudación de sus actividades nucleares. «En estas circunstancias, Arabia Saudí (…) se sentiría incentivada para explorar lo que podría completarse en el plano diplomático», según Ibish. «Las dificultades de Irán podrían impulsar a Riad a explorar un acuerdo con condiciones razonables con los hutíes», apoyados por Teherán.

Los ataques en septiembre contra la infraestructura petrolera saudita, de los que se acusa a Irán aunque este lo desmiente, reflejan el alto precio que hay que pagar por la política agresiva de Riad. «Arabia Saudí busca de forma activa la desescalada», declara por su parte Cinzia Bianco, responsable de investigación sobre el Golfo en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR). Considera que es «poco probable que haya otro ataque mientras los intentos de diálogo prosigan».

Este inicio de cambio político podría no obstante estar menos relacionado con un deseo de reconciliación que con la creación de condiciones favorables para la salida a bolsa del gigante petrolero saudita Aramco. «La OPA de Aramco tiene seguramente un papel ya que los sauditas quieren proyectar una imagen de estabilidad (…) y de calma», señala Krieg.

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Podemos Andalucía sobre las «concesiones» de Iglesias al PSOE: «Mal empezamos»

«Mal empezamos», así de tajante respondía este viernes el dirigente de Podemos Andalucía y portavoz adjunto del grupo Adelante, José Ignacio García, a la carta que el pasado jueves dirigió Pablo Iglesias a la militancia de la coalición morada, y en la que advertía a los suyos de que, debido a su situación minotiraria en un futuro Gobierno con el PSOE (en el que cuentan con 35 diputados frente a los 120 socialistas), se encontrarán «muchos límites y contradicciones» y tendrán «que ceder en muchas cosas».

Pese a que el preacuerdo solo contiene diez puntos en los que se esbozan con trazo gordo las prioridades de cada partido en economía, educación, ecología o feminismo, en la federación andaluza de Podemos, controlada por la corriente anticapitalista, la más radical del partido, reiteraron que su postura sigue siendo contraria a entrar en el Gobierno con el PSOE, y que ven más favorable «un acuerdo a la portuguesa», apoyando al Ejecutivo desde fuera con el apoyo a medidas concretas.

Sin embargo, García sostiene que «ya que hay un acuerdo para el cogobierno, ahora Iglesias tiene que tener valentía y poner en el centro los derechos de mayoría. Porque ni siquiera se ha constituido la coalición y ya estamos hablando de concesiones». Entre otras reclamaciones, el dirigente de Adelante urgió la derogación de la ley de educación, la Lomce, apuntando que «si hay una mayoría para la investidura tiene que haberla para derogar la Lomce, para acabar con la educación privada sostenida con fondos públicos (la concertada) y para reformar el sistema de financiación a fin de blindar los servicios públicos».

Iglesias avisa a la militancia: «Vamos a tener que ceder en muchas cosas»

Iglesias avisa a la militancia: «Vamos a tener que ceder en muchas cosas»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

No es la primera voz que afea el pacto a Iglesias, sin ir más lejos, este miércoles, un día después de conocerse el preacuerdo, la mano derecha de Teresa Rodríguez y una de las portavoces adjutas de Adelante Andalucía, Ángeles Aguilera, reconoció que veía «menos peligroso un acuerdo de legislatura, porque desconfiamos, claro que desconfiamos -en referencia al PSOE-».

Estos recelos viene heredados de la tormentosa relación que mantuvieron durante su labor de oposición en el Gobierno andaluz, cuando la Junta estaba presidida por la socialista Susana Díaz con el apoyo de Ciudadanos. «Los comportamientos previos del PSOE no garantizan que lo que se acuerde se lleve a término. Queremos que haya garantías de que las políticas que se pongan en la mesa sean lo que necesitan los españoles», añadía Aguilera.

Esta sensación es distinta a la que vive En Común, la rama gallega de Unidas Podemos. La dirigente y diputada Yolanda Díaz, uno de los rostros en ascenso dentro del grupo confederal, estuvo presente en la firma del preacuerdo en el Congreso y su nombre se baraja para ocupar la cartera de Trabajo. «Es un acuerdo progresista para que la mayoría viva mejor», decía el martes.

En Cataluña, los comunes también cerraron filas con Iglesias. Ada Coalu tildó de «sentido común» la posibilidad de participar en un Gobierno con los socialistas. O el diputado Jaume Asens, que también suena entre los ‘ministrables’ de Podemos.

 Estas reacciones se deberán someter todavía a votación en Unidas Podemos. Desde la formación aseguran a este periódico que dicho preacuerdo todavía tendrá que debatirse «punto por punto» en el Comité Ciudadano del partido. Una vez ratificado se someterá a votación por las bases, como sucederá en el caso del PSOE el próximo sábado 23 de noviembre. Sin embargo, la formación morada, todavía no tiene fecha fijada.

Otro de los miembros de la coalición, Izquierda Unida, reunirá este sábado a su Asamblea Político Social para analizar los resultados cosechados en las elecciones generales de y para debatir el preacuerdo de gobierno con los socialistas.

Garzón celebró el acuerdo

El propio Garzón asumió durante la noche electoral la pérdida de apoyo en los comicios. Y aunque destacó la capacidad de resistencia de Unidas Podemos, culpó al líder del PSOE del fortalecimiento de Vox con la repetición electoral. También censuró a Más País por haber «dividido a la izquierda».

Garzón fue otro de los dirigentes de la coalición que estuvo presente durante la firma del documento. «Hoy es un día de celebración -escribió ese mismo día-. Gracias a toda la militancia que peleó que pudiéramos llegar aquí. Hemos demostrado que se puede».

elcomercio

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