¿Ha terminado realmente por aceptar la clase obrera la austeridad?

David Graeber responde afirmativamente a esta breve y provocativa pregunta en la reciente edición de libre acceso de The Guardian. «Demasiada devoción al cuidado ajeno. Esta es la maldición de las clases trabajadoras» (26/3/2014). El resultado de este excesivo trabajo de cuidados es «que la lógica elemental de la austeridad ha sido aceptada por casi todos». Así, mientras otros consideran la solidaridad una virtud, Graeber cree, en cambio, que ésta es la soga que tiene amarrada ahora mismo a la clase trabjadora. Esto revela un cambio de posición sobre este asunto respecto de la expuesta en su obra magistral Deuda: los primeros 5.000 años.  Allí observaba que «los pobres no trabajadores gastan [tiempo] con amigos y familia, disfrutando y cuidando de aquéllos a quienes aman, [por lo que] probablemente mejoren el mundo más de lo que estamos dispuestos a aceptar».

Mientras el «cuidado» presagia una nueva sociedad en su obra Deuda, parece anclarnos en un presente austero en su artículo del Guardian. Si Deuda versaba sobre la extraña alquimia que transmutaba el amor en deuda, el nuevo trabajo es sobre cómo el cuidado se convierte en austeridad: ¡un nudo gordiano donde los haya! Afortunadamente, su afirmación sobre la austeridad es errónea en varios niveles; la reciente premisa de que la clase trabajadora acepta la austeridad es, por mucho, la más falsa. Además, aun si aceptamos que la clase trabajadora cuida, ello no quiere decir que el cuidado nos predisponga a la austeridad.

¿La clase obrera acepta la austeridad?

Es simple hacer de ésta un tipo de pregunta imprecisa. Después de todo, ¿qué es «aceptación» y cómo se mide? Sin embargo, información poco controvertida de sondeos de intención de voto muestra que la clase trabajadora está preocupada por el déficit presupuestario. Los mismos sondeos, por su parte, constantemente muestran también que esta clase apoya las políticas contrarias a la lógica de la austeridad; actualmente, alrededor del 73% de los estadounidenses apoyan el incremento del salario mínimo. Lo interesante es que esto ha sido bastante constante a través de décadas. En 1995, Bill Clinton tenía el 79% de apoyo para elevar el salario mínimo y para defender derechos adquiridos (medicare y seguridad social). Aun cuando la gente acepta la necesidad de los recortes presupuestarios, está cada vez más preocupada por la reducción del gasto que beneficia a los poderosos (rechazando los recortes impositivos para los ricos, gasto en armamento, etc.).

Datos sobre preferencias similares pueden obtenerse en otras partes del mundo. Los franceses, por ejemplo, inicialmente eligieron a François Hollande por su plataforma anti-austeridad. Tras abandonar esta propuesta, los mismos votantes se abstuvieron quedándose en sus casas o giraron hacia la derecha. Sin lugar a dudas, existe un buen número de críticas bien merecidas a los sondeos salidos de autores novicios de manuales de sociología. De todos modos, la consistencia de este tipo de resultados –a través de contextos políticos, países y generaciones diferentes- es difícil de refutar. Las opiniones subyacentes existen a pesar de las abrumadoras coberturas y propagandas mediáticas diseñadas para producir justamente el resultado opuesto. Esto habla de la resilencia de la solidaridad de la clase trabajadora y el rechazo a la austeridad –aun después de décadas de embates devastadores.

Tal vez Graeber tiene expectativas más elevadas sobre lo que constituye un rechazo. Se hace eco de la pregunta de los ricos: «lo que no puedo entender es ¿por qué la gente no está amotinándose en las calles? Si esta es la pregunta, la respuesta es directa: «ni por un momento confundas la actual ausencia de disturbios conaceptación de tu orden». La ausencia de revueltas abiertas no es lo mismo que aceptación. Quizás los trabajadores estén demandando algo más de sus intelectuales orgánicos, agitadores anarquistas, burócratas sindicales y aspirantes a vanguardia, de modo que ellos aún puedan actuar en rechazo a la austeridad. Ciertamente, el Graeber de Deuda parece pensar que se necesita cierto esfuerzo para imaginarse alternativas, «Nos aferramos a lo que existe porque ya no podemos imaginar una alternativa que no sea incluso peor» (Debt, pp. 382)

Clase y trabajo de cuidados

Pensemos en la afirmación de Graeber de que la gente de clase trabajadora está más cuidada porque la mayor parte de ellos realizan trabajo de cuidados. «Los seres humanos son proyectos de creación mutua», escribe Graeber. «La mayor parte del trabajo que hacemos es para otro». Como resultado, los trabajadores «cuidan más de sus amigos, familias y comunidades. En conjunto, al menos, ellos son fundamentalmente mejores». De acuerdo, esto es un poco condescendiente. ¿Pero es cierto que, porque trabajamos con/sobre otras personas, somos más cuidadores?

Esta es una hipótesis atractiva. Sin embargo, parece ignorar el actual proceso laboral y cómo la gente se encuentra una a otra en sus altamente restringidos lugares de trabajo capitalistas. A un nivel microsociológico, no está claro que la interacción entre un trabajador de servicios y su cliente sea una interacción humano-humano (implica dos formas de interacción altamente alienadas) i. e.  un trabajador de una cadena de comida rápida que procesa una cadena de pedidos de almuerzos. Aquí el cliente aparece frente al trabajador por unos segundos para confirmar una orden y realizar el pago –incluso esta interacción puede estar automatizada hasta reducir completamente cualquier interacción humana «mutuamente creada» entre ambos.

Durante décadas, un buen número de trabajos sociológicos ha sugerido que el trabajar con/sobre la gente podía ser tan alienante como trabajar con objetos –cuestionando la hipótesis de Graeber sobre el trabajo de cuidados-. Arlie Hochschild (The Managed Heart: The Commercialisation of Human Feeling [2012, 1983]) retoma la idea de White Collar, de C. Wright Mills, de que la gente que trabaja en ventas vende su personalidad. Hochschild toma esta idea para examinar el «activamente emocional trabajo implicado en la venta». Sus análisis incluyen la observación de que el trabajo emocional implica esconder y suprimir emociones «inapropiadas». Como resultado, Hochschild viene a reconocer que, «detrás de la diferencia entre trabajo físico y emocional descansa una similitud en el posible costo de realizar el trabajo: el trabajador puede volverse alienado de un aspecto de sí mismo –sea el cuerpo o los márgenes del alma- que es utilizado para realizar el trabajo.»

En este sentido, es difícil ver por qué el trabajo debería hacernos más solidarios. De hecho, lo opuesto podría ser verdad en tanto que el trabajador emocional podría experimentar disonancias entre las demandas laborales y sus propias reacciones o sentimientos subyacentes. Al final de su libro, nos damos cuenta que el trabajo emocional tiene sus costos, incluyendo insensibilización, empatía decreciente y su propio sentido de la queja.  Investigaciones pertinentes han revelado que el trabajo es complejo y sus operaciones a través de diferentes situaciones laborales y sistemas administrativos sugieren diferentes tipos de resultados. Así como el trabajo físico intenso puede fortalecer los músculos, también puede ser debilitante. Ese también puede ser el caso del trabajo emocional.

Una tesis doctoral reciente sugiere que el trabajo emocional puede ofrecer sus propias recompenses en ciertas circunstancias. En otro trabajo, Emotional Work: Putting the Service in Public Service, los autores Mary E. Guy, Meredith A. Newman y Sharon H. Mastracci, señalan que un trabajador, «muchas veces siente que podrías querer explotar… pero luego lo que viene a la mente es que eres un profesional…» ¿Conduce este control a la aceptación de la austeridad? Quizás, pero la aseveración de Graeber no encuentra apoyo en los trabajos especializados.

Por supuesto, Hochschild (en otro ensayo) también profundizó nuestra comprensión del trabajo emocional y también de las dimensiones trasnacionales y de género que tiene este proceso de trabajo: «Así como el mercado de valores de la producción primaria mantiene a los países del Tercer Mundo en posiciones deprimidas dentro de la comunidad de naciones, el devaluado mercado del cuidado mantiene igualmente bajo el estatus de las mujeres que lo hacen –en definitiva, a todas las mujeres». Ella analizó la importación de amor «pre-capitalista» (desde el Sur Global) hacia las situaciones de cuidado posmodernas en los Estados Unidos.

Todo esto sugiere el carácter complejo del trabajo emocional… y también promueve el planteo de otras cuestiones: por ejemplo, los inmigrantes y los trabajadores de color en las industrias del cuidado y de la hospitalidad, incluyendo a los cuidadores que trabajan en el ámbito doméstico, se encontraban entre los más militantes de los trabajadores y aumentan las filas de los sindicatos de trabajadores de servicios en los Estados Unidos (ver, por ejemplo, las acciones de los trabajadores del ámbito doméstico). Igualmente, enfermeras y maestros cuyo trabajo es, más que nada, trabajo emocional, han sido particularmente sobresalientes desafiando la austeridad y los recortes en todo el país.

Graeber extrae más inferencias a partir de sus hipótesis sobre el cuidado. En el modesto espacio ofrecido por la edición de libre acceso, sugiere que podemos entender el nacionalismo y las políticas anti-inmigrante («abstracciones fabricadas») como una redirección de este impulso de cuidados. Esto también puede ser un tema para la investigación sociológica y los resultados serán, como mucho, ambiguos. Por ejemplo, como Davis Roediger observó tiempo atrás en Wages of Whiteness, las identidades políticas hegemónicas, germano-americanas en su caso- son definidas menos como el cariño por una imaginada herencia germana que por los sentimientos anti-negro. Más que cuidado, ¡estas identidades parecen expresar agresión!!

A pesar de que hemos mostrado (1) que los datos sobre el apoyo de los trabajadores a las medidas de austeridad son dudosos y (2) que el trabajo emocional no necesariamente conduce a un mejor cuidado, hay un problema más importante con las inferencias que Graeber hace del trabajo emocional. Como un intelectual serio, él reconoce esto. Si, como dice Graeber, el trabajo de cuidados siempre ha existido, ¿por qué no ha producido la misma desmovilización resultante en el pasado? Al final del ensayo, Graeber nos ofrece una respuesta, al introducir otro argumento. Aquí él reconoce que «estamos viendo los efectos de una implacable guerra contra la misma idea de política de la clase obrera o comunidad de clase trabajadora…» Esto es muy cierto. Pero entonces esta observación es bastante diferente de su tesis de que cuidamos demasiado; su materia de análisis se encuentra en las instituciones políticas mientras su tesis sobre el trabajo de cuidados emerge desde una psicología industrial. ¿La lección? Ir más allá de atribuir resultados políticos (consentimiento a la austeridad) para alegar predisposiciones psicológicas (cuidados) y comenzar el duro trabajo de experimentar con y formas organizacionales en desarrollo a la altura de las tareas de la vida cotidiana.

Suren Moodliar es director de Global Policy Programs en el Departamento de Democracia del Gobierno en la sombre del partido Verde norteamericano.

Traducción para www.sinpermiso.info: Camila Vollenweider

Share

Habla Ximi, el artista gráfico para el que Cospedal pide 4 años de cárcel

Como es natural, al salir la noticia de que Cristina Cifuentes me pide cuatro años de cárcel por insultarla en Twitter, se ha generado cierto revuelo, no sólo alrededor de lo ridícula que resulta la situación, también sobre el hecho en sí. Seamos claros, al margen de toda la carga política que pueda contener la acción en sí, llamé puta a una mujer. Y eso no está bien.

«Calla puta que no tienes dignidad» es una expresión que, para bien o para mal, uso a menudo de forma sarcástica. La expresión se acuñó hace años durante el rodaje de un cortometraje y me pareció tan lapidaria y de mal gusto que la incluí en la lista de «expresiones a usar cuando quieres molestar a alguien». Eso no es excusa de nada, pero os pongo en antecedentes para que se pueda comprender mejor que la intención no fue menoscabar el valor de Cristina Cifuentes como mujer, ni mucho menos. De eso ya se encargan las políticas ultraconservadoras del partido al que representa, negando derechos fundamentales e intrínsecos a la libertad individual como el poder de elegir sobre el propio cuerpo.

Me gustaría que quedara claro que yo no pretendía insultar a una mujer. Es la figura lo que me interesaba. En medio de una acción política es conveniente elegir cuidadosamente las palabras que se usan porque, aunque no es muy probable por desgracia, puede llegar a trascender, y entonces nos convertimos en esclavos de nuestras acciones. Supongo que si cualquiera de los que me han tachado de machista me conociera lo más mínimo sabría que no es el caso, que la mayor parte del tiempo casi rozo el hembrismo y que soy completamente intolerante con cualquier forma de machismo, patriarcado y, si nos ponemos épicos, falocracia. Cualquiera que haya leído este blog puede comprobar que, aunque la corrección política no es mi campo, el componente, ya no feminista, sino directamente antipatriarcal está presente, aunque sea de forma un tanto cínica. Cualquiera que me haya seguido en Twitter durante algún tiempo sabe que jamás he tolerado, y mucho menos promovido, comportamientos machistas en mi TL. Al parecer, con una excepción, cuando llamamos puta a la delegada del Gobierno.

Supongo que en un mundo dónde la información vuela no podemos simplemente saberlo todo. Lo cierto es que para la semana siguiente a la acción contra la delegada del Gobierno Cristina Cifuentes, o para la otra, ahora no lo recuerdo exactamente, se estaba gestando la idea de realizar exactamente la misma acción contra Hermann Tertsch, que es un hombre, al parecer. Y le íbamos a llamar «puta». me pregunto cuál hubiera sido la reacción de cualquiera de los y las que han acusado la acción de machista. Probablemente ninguna. Y sí, comparo ambos casos porque son (o hubieran sido) exactamente lo mismo, exactamente la misma acción a dos personajes por los que no siento la más mínima simpatía y que, al parecer, la única diferencia que vamos a hacer entre la una y el otro va a ser distinguir su género. Como si eso importara lo más mínimo.

Me jode, porque «puta» es un insulto cojonudo. Sé que no lo debería haber usado, es totalmente inapropiado y precisamente yo, que no llevo poco en estas movidas, podría haber pensado que podría llegar a resultar contraproducente para mi causa. De todos modos, reflexionemos un momento sobre el valor de las palabras. El que tienen y el que les damos. No es el mismo, desde luego, y creo que podemos llegar a estar de acuerdo en que una palabra en sí, sin intención alguna detrás, no es ni machista ni feminista, es simplemente una palabra. La intención puede dotar a las palabras de un poder asombroso y, siendo consciente de que es extremadamente fácil (incluso demasiado simple) relacionar mi acción con un acto machista, debemos admitir que está claro que no era la intención de todo esto, y si damos más importancia a las formas que al mensaje nos vamos a quedar sin tiempo para valorar lo que realmente es importante y debería trascender.

Sé que fue un error. No hay que llamar «puta» a nadie. podemos ser más imaginativos que todo esto, podemos hacer cosas más importantes, más llenas de contenido. Pero generar un debate paralelo alrededor de esto me parece una pérdida de tiempo y recursos y creo que debía dejar clara mi postura. Me disculpo con el movimiento feminista, del que siempre me he sentido parte, me disculpo ante cualquiera que se haya podido sentir ofendido u ofendida, y me disculpo antes las pertenecientes al gremio, porque no tienen culpa de nada y siempre acaban recibiendo.

De todos modos, también llamo a la abolición de tabúes y restricciones éticas que nos hacen más débiles. Tal vez, sólo tal vez, y esto es mi llana opinión, deberíamos ir más allá y plantear exactamente cuales son los problemas que hay tras los prejuicios de género, limitarnos al lenguaje nos hace, en mi opinión, estúpidos (y yo también soy culpable de eso), y tenemos que ser capaces de leer entre líneas y ser más inteligentes que aquellos que se limitan solamente a etiquetar e izar banderas de múltiples colores pero carentes de sentido.

http://blogdeximi.blogspot.com.es/

Share

Una mujer da un puñetazo a Pere Navarro y Lanzan un huevo contra Esteban González Pons

Pere Navarro

El líder socialista agradeció la tarde del domingo las «numerosísimas» muestras de solidaridad que ha recibido desde que se ha conocido que ha sido agredido y que le «animan a seguir trabajando para que el diálogo supere por siempre la violencia».

A través se su cuenta de twitter, Navarro se ha expresado en estos términos, después de que a lo largo del día numerosas personas le hayan mostrado su apoyo y hayan condenado la agresión sufrida este mediodía.

Navarro había acudido este mediodía a la catedral de Terrassa, localidad de la que ha sido alcalde durante muchos años, para participar en la comunión de un familiar, según han confirmado posteriormente fuentes socialistas. Navarro se había quejado públicamente del creciente clima social de tensión e insultos por el debate soberanista

Antes de entrar a la catedral, una mujer de unos 50 años se ha abalanzado sobre él y le dado un puñetazo en la cara, una agresión de la que no ha necesitado asistencia médica e incluso no le ha imposibilitado seguir participando posteriormente del acto familiar. Navarro, que en ese momento iba sin escolta por estar en un acto familiar, ha pedido rápidamente a su entorno que dejase ir a la señora que lo había agredido, que había escapado rápidamente de la zona.

El primer secretario del PSC ha puesto los hechos en conocimiento del conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espalader, con el que ha mantenido una breve conversación telefónica, según las fuentes consultadas. Navarro decidirá en las próximas horas si finalmente pone una denuncia por la agresión sufrida.

Representantes de los diferentes partidos catalanes han condenado la agresión, así como la ex-ministra Carmen Chacón, quien ha dicho estar «contra la intolerancia y con Pere Navarro. Con la concordia y la pluralidad de ideas y opiniones. Con la libertad. Con la Cataluña de todos».

Pons, en Castellón

Una persona ha lanzado un huevo contra el vicesecretario de Estudios y Programas y candidato número 2 del PP al Parlamento Europeo, que ha alcanzado a Esteban González Pons en la nuca, cuando accedía al teatro del Raval para participar en un mitin preelectoral en Castellón.

El incidente ha tenido lugar alrededor de las 11.25 horas a las puertas del teatro, donde se habían congregado, desde una hora antes, una treintena de personas con pancartas contra las prospecciones petrolíferas frente al litoral castellonense y trabajadores que se oponen al cierre de RTVV. Este grupo de manifestantes estaba custodiado por agentes de la Policía Nacional, que, tras el incidente, los ha desplazado a un lugar más alejado de la puerta de entrada al local donde se va a celebrar el mitin.

Fuentes del PP han indicado que, al llegar González Pons a la puerta principal del teatro, una persona ha lanzado un huevo que le ha impactado en la nuca. Sobre las 12.00 horas han llegado el candidato del PP a las Elecciones Europeas Miguel Arias Cañete y el presidente del PP en la Comunitat Valenciana y de la Generalitat, Alberto Fabra, que han accedido al interior del teatro del Raval sin que se registraran otros incidentes

 http://www.20minutos.es/

Share

Una turista ofrece un trozo de pizza a un vagabundo, que resultó ser el actor Richard Gere

The tourist who gave ‘hobo’ Gere pizza

Karine Gombeau, una turista francesa de 42 años que paseaba el pasado martes junto a su familia por el barrio de ‘Little Italy’, en Nueva York, jamás imaginó que confundiría a un reconocido actor de Hollywood como Richard Gere con un vagabundo. Es inimaginable que algo como esto pueda pasar

Según relató este pasado sábado la turista al diario The New York Post, divisó a un hombre que parecía un ‘sin techo’ rebuscar en un cubo de basura junto a la estación Grand Central de la ciudad. Fue entonces cuando Gombeau le ofreció lo que le quedaba de una enorme pizza que ella, su marido y su hijo de 15 años habían comprado en un restaurante italiano. «¿Qué llevas en la bolsa?», le preguntó Gere, de 62 años, a la turista. «Intenté decírselo en inglés, pero la mitad de lo que le dije me salió en francés», cuenta Gombeau. «Le dije, ‘Je suis désolée —lo siento—’, pero la pizza está fría». «Él me dijo: ‘Muchas gracias, que Dios la bendiga», recuerda la turista.

Sin embargo, no fue hasta unos días más tarde cuando descubrió, gracias a un trabajador del hotel en el que se hospedaban, que el vagabundo al que le dio la pizza no era otro que Richard Gere. Gombeau se quedó de piedra al ver su foto junto al actor en el periódico. «Fue algo mágico… es una locura de historia. Es inimaginable que algo como esto pueda pasar», gesticuló Karine Gombeau. «Creo que es muy atractivo, incluso a su edad», añadió Gombeau. «Pretty Woman no es de mis elículas favoritas, pero me encantó Chicago», concluyó.

Share

Un día como hoy, de 1945, el dictador Benito Mussolini era capturado y ejecutado junto con sus colaboradores.

Enlace permanente de imagen incrustada
Un día como hoy de 1945 era ejecutado Benito Mussolini junto a su amante Clara Petacci en Italia.

El líder fascista fue capturado  junto a su amante por partisanos en Dongo, Al norte de Italia, cuando pretendía huir a Suiza disfrazado con un uniforme alemán.

Mussolini y Petacci fueron fusilados y sus cadáveres expuestos colgados boca abajo en una plaza de Roma.

Según historiadores, Petacci profesaba un amor incondicional hacia Mussolini hasta el punto de que según testimonios, ella se interpuso entre las balas en un intento de protegerlo cuando fueron fusilados.

Share

Oculto en un bote de tomate frito, ¡esto NO es comer verduras!

Enlace permanente de imagen incrustada

 

un bote de tomate frito, que además si atendemos a las leyendas en grande tiene que ser mucho más saludable que el tomate frito guarro de Orlando, ya que este es artesano y con aceite de oliva:
Foto de The red velvet connection
Vemos que en la lista de ingredientes vuelve a parecer el azúcar, pero no nos dice cuanto (curiosamente si nos dice cuanto aceite de oliva, porque el aceite de oliva es un producto “guay” aunque sea refinado como en este caso, ya que si fuera virgen lo pondría, osea que lleva mucho aceite de oliva cutre… que bien…).
Algunos pensareis que bueno, a la salsa de tomate de toda la vida de dios se le ha echado un poquito de azúcar para matar la acidez, y este tomate es artesano, es normal que lleve azúcar si lo han hecho de modo casero… Y si, es una buena reflexión, por eso lo que nos interesa saber es cuánto azúcar le han echado, porque si tal y como sucede con una salsa casera, lleva una cucharadita para más de un kg de tomates, pues no tendría mucha importancia, pero nos tenemos que asegurar.

Vamos a la tabla nutricional, ahí vemos que tiene HC 14’3g, de los cuales azúcares 12’5g.

Ahora ya sabemos que si a los 14’3g le restamos los 12’5g nos quedan los HC que tiene el propio tomate con el que está hecha la salsa, es decir, casi nada: 1’8 miserables gramillos.
Así que si este bote de 300gr tiene 12’5gr de azúcar añadido por cada 100g, el bote entero tiene la friolera de 37’5g de azúcar. Cantidad muy superior a la media cucharadita de café que añadiríamos en casa para corregir la acidez de esa cantidad de salsa. Además tiene 45g de grasa, pero hoy no es el tema.
Por tanto no es un producto saludable, ni deberíamos comprarlo. Seguro que al lado tenemos latas de tomate triturado al natural que podemos freír y condimentar nosotros si es que no queremos hacer una salsa de tomate desde cero.
http://www.dimequecomes.com/
Share

Correr en ayunas: ¿Qué dicen los estudios? ¿Bueno o malo?

¿Por qué se recomienda esta práctica? ¿En qué se basa?

La fundamentación de esta práctica se basa en que si realizamos un ejercicio físico sin tener nuestra reserva de azúcar (glucógeno) llena, nuestro cuerpo debería recurrir más al combustible graso para obtener energía. Cabe matizar antes de continuar, que lo que determina de dónde obtengamos la proporción de energía en nuestra actividad física es el nivel de VO2 que nos exija ese ejercicio, lo que viene siendo “la intensidad”. Y por supuesto esta es diferente según la persona, el ejercicio y el  tipo y duración del entrenamiento.

Utilización de combustible energético frente a tiempo de práctica deportiva.van Loon LJ (2003)

A niveles de intensidad bajos usamos una mayor proporción de grasa. Mientras que a niveles de intensidad altos usamos más cantidad relativa de azúcares, ya que nos dan la energía de una manera más rápida. También conforme se mantiene la duración del ejercicio, tendemos a usar mayor proporción de grasa, como muestra la gráfica de arriba.

Por tanto, la pauta que tratamos en esta entrada en su caso sería aplicable a ejercicios moderados,  ya que si demandamos al cuerpo mucha cantidad de glucosa con un ejercicio intenso, al no tenerla en las reservas, tendríamos que romper músculo para fabricarla, y eso es lo que menos deseamos en un entrenamiento.

Hay que tener en cuenta que se facilita por tanto la utilización de combustible graso, pero que buscando ese objetivo se puede volver en contra del que lo practica.

La justificación no sólo se centra en este aspecto, sino en la adaptación celular a esta agresión; una especie de “si el músculo se acostumbra a trabajar sin azúcar tendrá que recurrir a la grasa”. Algunos estudios1,2 hablan de la capacidad de las células musculares para adaptarse a esta situación y mejorar la oxidación y degradación de la grasa.

¿Pero eso funciona? ¿Servirá para algo?

Biopsias musculares en pruebas de adaptación al ejercicio. van Loon LJ (2003)

Comparando el ejercicio en condiciones normales (habiendo ingerido hidratos de carbono), frente a aquel que se hace en ayunas, se obtiene una misma pérdida de peso, aunque el ejercicio en ayunas parece ayudar a perder más cantidad de grasa.3

También en estudios que se han realizado con deportistas entrenados para comparar el entrenamiento en ayunas frente al convencional, se ha encontrado unamejora en la recuperación post-entrenamiento y en la composición corporal (reduciendo la porción grasa del cuerpo y manteniendo la masa muscular).4,5

¿Y eso no es arriesgado?

Pues la respuesta más sensata es “sí, no es lo más seguro”, el recurrir al ayuno para quemar una mayor proporción de grasa si no se hace bien puede repercutirnos de manera negativa. Además,la evidencia que parece demostrar estas mejoras, se ha hecho sobre deportistas entrenados y no personas sedentarias, por lo que lanzarse de la noche a la mañana a realizar ejercicio en ayunas no parece lo más adecuado.

A pesar de los beneficios que arrojan los estudios, hay que tener en cuenta que el contexto del ayuno no es el ideal nutricionalmente hablando para llevar un plan de entrenamiento a largo plazo, y además, puede comprometer el rendimiento si se hace durante periodos prolongados.6 No hay que olvidar tampoco que el rendimiento durante el entrenamiento no podrá ser el óptimo (al no tener las reservas llenas) y por tanto no permitirá una práctica exigente y convencional, por lo que se debe descartar para planes únicos y prolongados.

Si eres una persona que no suele hacer ejercicio: no está acostumbrada a la actividad física, no controla la intensidad, además se ejercita sola, y que no tiene una rutina de trabajo, tendrás más peligros que beneficios con esta práctica.

Conclusión:

Leer más en

Correr en ayunas: ¿Qué dicen los estudios? ¿Bueno o malo?

Share

¿Te echarías 43g d azúcar en el café?

Azúcar refresco

El consumo de un refresco de 600 mililitros al día durante un año es igual a la ingesta de 22.99 kilos de azúcar, mientras que tomar dos refrescos durante un año equivalen a consumir 45.99 kilos de azúcar.
• Cuando un adulto consume un refresco de 600 mililitros al día rebasa el máximo tolerable de azúcar añadida en un 20% y cuando un niño lo hace representa 60% más del azúcar adicional tolerable en un día.
• La probabilidad de que un niño sea obeso aumenta 60% por cada refresco que toma al día y al ingerir 1 o 2 bebidas a diario se incrementa 25% el riesgo de padecer diabetes.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que 42g de azúcar suponen casi el 50% de la cantidad diaria recomendada, y a su vez representan casi el 15% de la cantidad total de producto, tal como podemos ver en esta otra imagen.

Haced la prueba en casa. Coged el peso de cocina y echad en un vaso azúcar hasta llegar al peso indicado en el envase. Luego pensad si dejaríais a vuestro hijo echarse tal cantidad de azúcar en su vaso de leche —son varias cucharadas soperas— o si os lo echaríais vosotros en el té o el café. Parece hasta difícil lograr diluirlo.

1

un bote de tomate frito, que además si atendemos a las leyendas en grande tiene que ser mucho más saludable que el tomate frito guarro de Orlando, ya que este es artesano y con aceite de oliva:
Foto de The red velvet connection
Vemos que en la lista de ingredientes vuelve a parecer el azúcar, pero no nos dice cuanto (curiosamente si nos dice cuanto aceite de oliva, porque el aceite de oliva es un producto «guay» aunque sea refinado como en este caso, ya que si fuera virgen lo pondría, osea que lleva mucho aceite de oliva cutre… que bien…).
Algunos pensareis que bueno, a la salsa de tomate de toda la vida de dios se le ha echado un poquito de azúcar para matar la acidez, y este tomate es artesano, es normal que lleve azúcar si lo han hecho de modo casero… Y si, es una buena reflexión, por eso lo que nos interesa saber es cuánto azúcar le han echado, porque si tal y como sucede con una salsa casera, lleva una cucharadita para más de un kg de tomates, pues no tendría mucha importancia, pero nos tenemos que asegurar.

Vamos a la tabla nutricional, ahí vemos que tiene HC 14’3g, de los cuales azúcares 12’5g.

Ahora ya sabemos que si a los 14’3g le restamos los 12’5g nos quedan los HC que tiene el propio tomate con el que está hecha la salsa, es decir, casi nada: 1’8 miserables gramillos.
Así que si este bote de 300gr tiene 12’5gr de azúcar añadido por cada 100g, el bote entero tiene la friolera de 37’5g de azúcar. Cantidad muy superior a la media cucharadita de café que añadiríamos en casa para corregir la acidez de esa cantidad de salsa. Además tiene 45g de grasa, pero hoy no es el tema.
Por tanto no es un producto saludable, ni deberíamos comprarlo. Seguro que al lado tenemos latas de tomate triturado al natural que podemos freír y condimentar nosotros si es que no queremos hacer una salsa de tomate desde cero.
http://www.dimequecomes.com/
Share

Una familia será numerosa hasta que el hijo menor tenga 21 años o 26 si estudia

  • Una familia será numerosa hasta que el hijo menor tenga 21 años o 26 si estudiaUna familia será numerosa hasta que el hijo menor tenga 21 años o 26 si estudia

Una familia será numerosa hasta que el hijo menor tenga 21 años o 26 si estLas familias numerosas lo esperaban desde hace tiempo y la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, lo anunció en su comparecencia tras la reunión del Consejo de Ministros. El Gobierno modificará la ley de protección de familias numerosas para que lo sigan siendo hasta que el menor de la familia cumpla 21 años o 26 en caso de que esté estudiando.

La medida implica, entre otras cosas, que todos los hermanos se puedan acoger a los beneficios que se contemplan para las familias numerosas, como descuentos en transportes, tasas universitarias o museos, hasta que el menor tenga 21 años. También los padres podrán seguir obteniendo las bonificaciones y permisos que prevén las administraciones y las empresas privadas hasta que el menor tenga esa edad o 26 años y siga estudiando.
“Se trata de garantizar que estas familias puedan ofrecer las mismas oportunidades a todos sus hijos mientras estos permanezcan en el entorno familiar”, indicó la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, al anunciar el cambio en la presentación del estudio de Acción Familiar Análisis de los comportamientos socioeconómicos de las familias en España.

La Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) ha expresado su satisfacción por la reforma, «una antigua reivindicación que llevábamos planteando desde hace años, y que facilitará que las familias numerosas no pierdan los beneficios sociales, pocos pero importantes en un contexto social como el que vivimos», según señaló Raúl Sánchez, director de la FEFN.

«Teniendo en cuenta que España es uno de los países de la Unión Europea en el que la edad de emancipación es más alta, y con la elevada tasa de paro juvenil que soporta el país, la ampliación de la condición de familia numerosa supondrá un alivio en las cargas económicas de estas familias, sobre todo en sectores como el transporte y la educación», añadió.

A la cola de Europa
Mientras sigue a la cola de Europa en recursos para promover la natalidad y las ayudas a las familias. Las prestaciones por hijo no son universales, a pesar de que en la mayoría de los países europeos sí tienen esta característica. Una familia española recibirá una asignación de 24,24 euros al mes si su renta anual no alcanza los 11.264 euros. En Luxemburgo, el estado que dedica una mayor prestación por menores a cargo, asigna 216 euros por el primer hijo, 255 por el segundo, 362 por el tercero y 392 por el cuarto.

http://www.teinteresa.es/

Share

Ellas a la cocina y ellos, los ‘manitas’ de la casa

Limpiar la casa, preparar la comida o hacer la compra siguen siendo cosas de mujeres. O al menos esto es lo que se desprende del último bárometro del CIS. El estudio muestra que el reparto de tareas sigue siendo más una cuestión teórica que práctica: aproximadamente un 50% de las mujeres afirma que son siempre ellas las que preparan la comida, friegan los platos, hacen la compra o limpian la casa.

Si a este porcentaje añadimos a quienes afirman hacerlo «normalmente ellas», los porcentajes se disparan hasta el 70%. Una excepción a esta norma estaría en hacer la compra, tarea en la que destaca el porcentaje, del 26%, que afirma que se reparte equitativamente.

El Gobierno pretende modificar esta situación desde la infancia. Con el anteproyecto de Ley de Protección de la Infancia, el Ejecutivo da valor de ley a la igualdad en el reparto de las tareas domésticas. «Los menores deben participar y corresponsabilizarse en el cuidado del hogar y en la realización de las tareas de acuerdo con su edad y con independencia de su género», reza el texto. Para lograr la implicación de los niños, el ministerio de Ana Mato se compremete a «promover acciones dirigidas a fomentar el cumplimiento de los deberes y responsabilidades de los menores en condiciones de igualdad».

De acuerdo con el CIS, el cuidado de los hijos también es cosa de las madres, en las que recae la responsabilidad en un 80% de los casos durante los tres primeros años de vida. Y si no son ellas, son las abuelas, la segunda opción de la mayoría de las familias en caso de que los progenitores no puedan atender al niño. Pero no sólo del cuidado de los niños: un estudio del Centro Reino Sofía alerta de que muchas mujeres han abandonado el mundo laboral para acerse cargo del cuidado de familiares dependientes. Eso sí, los ‘manitas’ son ellos: la mayoría afirma que se encargan de las pequeñas reparaciones de la casa.

Sin embargo, se observa lo que la Catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III de Madrid, Constanza Tobío, califica como un posible cambio de tendencia: «el porcentaje de hombres cuya ocupación principal es el trabajo doméstico o el cuidado de hijos o nietos crece respecto a estudios anteriores», señala, alcanzando ahora un 13%, porcentaje que aumenta conforme subimos en edad. Eso sí, las mujeres siguen trabajando más y disponiendo de menos tiempo libre, aunque «perciben esta desigualdad y no están contentas con ella» sentencia Tobío. Los hombres, por su parte, prefieren el cuidado de los hijos a las tareas del hogar a la hora de aportar su grano de arena en la convivencia familiar.

En la mayoría de hogares los ingresos los aporta en una mayor proporción el hombre, con un 37% de mujeres que afirma no tener ningún tipo de ingreso. Esta diferencia se refrenda en los datos sobre la brecha salarial, que es cada vez mayor, como se recoge en la Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2011 (publicada en 2013), que afirma que ésta se sitúa en el 22,9% de media. A la hora del reparto de los ingresos familiares, según la encuesta en la mayor parte de los casos se depositan en un fondo común del que ambos extraen según sus necesidades. Son ellas las que se encargan de decisiones como el menú o los productos de limpieza que se usan en el hogar, mientras que los gastos más importantes, como la adquisición de un nuevo automóvil o electrodomésticos, son consensuados.

El CIS se preocupa también por la felicidad y satisfacción que los encuestados muestran hacia su vida personal. Y aquí los datos son mucho más positivos. La gran mayoría se siente muy satisfecho con su familia, pareja, amigos y su tiempo libre. En general, se consideran personas felices, tanto hombres como mujeres, que la puntúan con un 7,45 sobre 10. Sin embargo, si entramos en temas como el trabajo y los ingresos la satisfacción baja, situándose en el 6,18 y 4,94 respectivamente, sobre todo si lo comparamos con datos previos al estallido de la crisis. En un estudio de enero de 2008 el 49% de los encuestados afirmaba estar mucho o bastante feliz con su trabajo.

Share