Las concesionarias de la limpieza de Madrid prometieron 750 nuevos contratos y han hecho solo dos

Según el consistorio de Madrid, las cuatro concesionarias que se reparten los macro contratos de limpieza de la capital se comprometieron a contratar un total de 750 operarios más durante este año. Pero los representantes del sindicato CSIF en OHL-Ascan, empresa concesionaria del Lote 4, aseguran que sólo se han generado dos contratos de nueva creación. El resto, unos 50 contratos, han sido de relevo, por sustituciones en bajas de larga duración o excedencia, sin que la plantilla total aumente efectivos.

La sección sindical de esta concesionaria se reunía este viernes con el coordinador general de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, José Antonio Díaz Lázaro-Carrasco, para “exponerle los distintos problemas que sufren estos trabajadores en su día a día sin que se pongan soluciones ni por las empresas ni por el consistorio”.

La falta de personal es una de las principales denuncias de los trabajadores de la limpieza: con la entrada en vigor del sistema de macro contratos y la desaparición de la plantilla pública bajo el mandato de Ana Botella se perdieron unos 2.500 empleados al servicio de la limpieza de la ciudad. Además, reprochan a los responsables municipales “el mal estado de los medios materiales con los que tienen que trabajar” los operarios, en referencia a maquinaria y vehículos.

El delegado de CSIF en OHL-Ascan, Pedro Pablo Muñoz, señaló que “aunque todavía queda medio año para cumplir lo prometido, se deben dar mucha prisa”, a la luz de los datos de contratación con medio año trancurrido. En este sentido, informó a los representantes del Ayuntamiento que “desde mayo se están realizando suplencias, cuando los trabajadores sólo pueden disfrutar las vacaciones de verano durante los meses de julio, agosto y septiembre”.

Los representantes sindicales han pedido al consistorio que lidera manuela Carmena “mayores controles a las empresas adjudicatarias”. Piden que “toda la responsabilidad por la suciedad de la ciudad recaiga sobre ellas y no sobre los trabajadores”. En este sentido, insistieron en las “dificultades” de los trabajadores de este servicio antes público y ahora privatizado para realizar su trabajo “por culpa de unos medios que, en la mayoría de los casos, están obsoletos y con vehículos a los que, literalmente, se les caen las puertas”.

El responsable del consistorio admitió que todos los lotes registran problemas parecidos, pero son los lotes 2 (Chamartín, Salamanca, Retiro y Arganzuela) y 3 (Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca Latina), ambos en manos de Valoriza, junto con el Lote 4 (Hortaleza, Barajas, Ciudad Lineal, San Blas-Canillejas), explotado por OHL-Ascan, los más problemáticos.

Según los sindicatos, el Ayuntamiento de Ahora Madrid se comprometió con CSIF en la reunión a exigir mejoras a las empresas.

La gran promesa rota

La decisión de no remunicipalizar los servicios de limpieza ha sido uno de los grandes incumplimientos programáticos de la plataforma que lidera Carmena. En 2015, la plataforma ciudadana prometió que la mayoría de los servicios municipales transferidos a entidades privadas durante los gobiernos del PP volvería a dominio y gestión del Ayuntamiento. Pero eso no ha ocurrido en casos como el de la limpieza, y en muchos otros.

“Establecer una hoja de ruta para remunicipalizar el servicio de basuras y recuperar la plantilla de los servicios de limpieza y jardinería”, se leía en el programa electoral de Ahora Madrid. Al llegar al consistorio, los ediles de Carmena constataron las dificultades legales y económicas de deshacer unos contratos con condiciones leoninas para la parte contractual que optara abandonar el barco.

Según reconocía en una entevista a este medio el concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, era necesario “ser conscientes, y lo éramos antes de llegar, de que existen dificultades legales serias para poder abordar nuestro programa electoral”, a la hora de hablar de estas remunicipalizaciones. En cuanto a los contratos de basura, el edil insistió en la complejidad de recuperar este servicio, aunque reiteró “que los procesos de municipalización que se pueda, por supuesto que los llevaremos a cabo”.

Recientemente, Carmena aseguraba no haber olvidado la remunicipalización y aseguraba tener “buenas esperanzas” respecto a que una modificación de la llamada ‘ley Montoro’ (por la estabilidad presupuestaria y el techo de gasto) permitiese reconfigurar algunos de los servicios públicos privatizados en la época del PP.

elboletin.com

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Científicos denuncian el ‘timo’ de los jabones antibacterianos

Más de 200 científicos y profesionales sanitarios han publicado en la revista ‘Environmental Health Perspective’ una declaración de consenso en la que alertan del uso de jabones y otros productos antibacterianos ya que apenas ofrecen beneficios adicionales para la salud y, en cambio, pueden resultar perjudiciales para el medio ambiente.

“La gente piensa que ofrecen una mejor protección contra enfermedades, pero generalmente los jabones antibacterianos no funcionan mejor que el jabón y el agua”, ha reconocido la enfermera de la Universidad de San Francisco (Estados Unidos) Barbara Sattler, una de las autoras de este documento.

El pasado otoño la Agencia Americana del Medicamento (FDA, en sus siglas en inglés) identificaron hasta 19 productos químicos antibacterianos diferentes, incluyendo el triclosán o el triclocarban, que no eran eficaces y, por tanto, no deberían estar a la venta.

Tras este hallazgo, ahora un grupo de 200 científicos ha determinado que la decisión de la FDA no ha ido lo suficientemente lejos como para proteger a los consumidores y al medio ambiente, y recuerdan que muchos de estos productos incluyen diferentes aditivos que pueden ser tóxicos.

“Sigo comprobando que en mi farmacia la mayoría de estos productos contienen productos químicos aún peores”, ha añadido Arlene Blum, directora ejecutiva del Green Science Policy Institute.

Estos compuestos también se encuentran en otros productos como pinturas, ropa, utensilios de cocina y recipientes para guardar alimentos o dispositivos electrónicos o juguetes para niños.

“Los clientes pueden pensar que los antibacterianos añadidos permiten reducir las infecciones, pero en la mayoría de los productos no hay evidencia de que lo hagan”, según Ted Schettler, el director de la revista que ha publicado este consenso y que en 2016 ya elaboró un primer informe sobre su uso en hospitales.

Este experto lamenta que a estos productos se les atribuyan numerosos beneficios, desde para la fabricación de determinados productos como para proteger encimeras, interruptores o pomos de las puertas.

“Los antimicrobianos añadidos se comercializan como beneficiosos en la construcción de productos desde las encimeras a las manijas de las puertas y los interruptores de luz”, dijo Bill Walsh, presidente de Healthy Building Network, que recientemente produjo un libro blanco sobre productos de construcción antimicrobiana.

“Los conservantes antibacterianos son útiles en ciertos productos como las pinturas, pero creemos que las afirmaciones sobre los beneficios para la salud son en gran medida inválidas”, ha apuntado el presidente del Healthy Building Network, Bill Walsh, que teme que estos productos aumenten sus ventas en los próximos años.

Por ello, los firmantes de esta declaración de consenso piden combatir la publicidad y comercialización de estos productos como beneficiosos para la salud ya que incluso pueden resultar perjudiciales en algunos casos como en mujeres embarazadas o lactantes.

“Debemos desarrollar mejores alternativas y evitar exposiciones innecesarias a productos químicos”, ha sentenciado Rolf Halden, profesor de Ingeniería de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos)

eleconomista.com

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El árbol chino que crece más rápido se expande por el campo español

La paulownia es un árbol de origen chino. Muchos lo consideran “milagroso”. De los árboles para uso comercial, es el que crece más rápido. A los ocho años de plantarse ya se puede cortar. Su madera tiene múltiples usos industriales y también se aprovecha para biomasa. Resiste al fuego. Es un arma contra el cambio climático porque absorbe diez veces más dióxido de carbono que cualquier otro árbol de los bosques españoles. Además, su cultivo se ha disparado en España y puede ser un gran negocio. Pero hay un problema: los expertos recomiendan calcular los costes antes de invertir en plantaciones de paulownia porque consumen mucha agua.

“Para crecer mucho necesitan comer mucho”, advierte el biólogo Lorenzo García, director de investigación y desarrollo de Cotevisa, empresa valenciana dedicada a la mejora genética de cultivos, y socio de Iforestal, otra empresa e Albacete centrada en las plantaciones y comercialización de maderas. Cuando se pregunta a los colegios de ingenieros forestales por un especialista en paulownia remiten a García, al que definen como el “pionero” de su cultivo en España. Empezó en este campo en 2002 con la investigación de las variedades que mejor se podían adaptar al campo español. Tiene su base de operaciones en la Alcudia (Valencia).

Paulownia: el campo español introduce el árbol chino que crece más rápido

García explica que plantar una hectárea de terreno con clones de paulownia seleccionados cuesta unos mil euros (400 unidades, a 2,5 euros cada una) que, al cabo de ocho años, en el momento de cortarlas, pueden generar unos 50.000 euros. Sin embargo, recomienda calcular los costes en agua y abono que requerirán durante su crecimiento. Para que la explotación sea rentable, es necesario agua de riego barata y no lo es en todos los puntos de España.

Las plantaciones de paulownia necesitan suelos profundos, riego, abono y un clima propicio, sin heladas primaverales. Por este motivo, se han expandido por el levante español, Andalucía y, en menor medida, por otras comunidades. En Galicia se encuentran algunas plantaciones, aisladas, entre las que destaca la de San Vicente de Trasmañó (Pontevedra). A diferencia de la mayor parte de plantaciones del resto de España, las gallegas no cuentas con sistema de riego porque confían en las lluvias.

Múltiples aplicaciones

Los cultivos de paulownia se destinaron inicialmente a biomasa, pero, a raíz del decreto de las renovables, su producción se encaró a la producción de madera para la industria. Las nuevas plantaciones se hacen con clones específicos para obtener maderas de calidad. Se utilizan para puertas, ventanas, muebles, pero también para tablas de windsurf o esquís. Rossignol ya lo está utilizando para los rellenos interiores.

Lorenzo García asegura que “hay mercado” para la paulownia, que la demanda absorbe toda la oferta en estos momentos y que, en un futuro inmediato, substituirá a la madera del chopo en sus utilidades industriales porque es más ligera y menos deformable.

Competencia con el chopo

Juan Picos, profesor de la escuela de ingeniería forestal de la Universidad de Vigo, pone en duda que la paulownia substituya al chopo porque la madera de este último árbol tiene un mercado “consolidado” en toda Europa. En su opinión, queda por ver el potencial que la paulownia  pueda tener en España porqué todavía se produce en poca cantidad. Picos es una de las voces más autorizadas en la gestión de los montes gallegos.

Picos coincide con García en la gran ventaja de la paulownia respecto a otros árboles, que es su rápido crecimiento, pero también en su gran inconveniente,el consumo elevado de agua.

Josep Rius, responsable del sector forestal de Unió de Pagesos, corrobora que el problema de las plantaciones de paulownia es que requieren mucha agua. Considera que su aprovechamiento como biomasa es poco interesante en estos momentos, porque hay un exceso. Por lo que se refiere a los usos de su madera todavía son incipientes. En Cataluña hay escasas plantaciones, aunque los técnicos del departamento de Agricultura de la Generalitat están programando conferencias divulgativas de este cultivo.

economiadigital.com

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¿Se puede exigir un alquiler a un hermano que vive en un piso propiedad de la familia?

Esther García, abogada de www.iabogado.com, le responde que a su hermano no se le puede exigir el pago de la renta puesto que no han suscrito ningún contrato de alquiler. De no alcanzar un acuerdo al respecto, sería preciso promover un procedimiento judicial para extinguir el proindiviso que los tres mantienen sobre la vivienda. En este caso, se procedería a la tasación de la vivienda y, en su caso, a su subasta, repartiendo entre los propietarios, en función a su participación, el importe que se obtuviera.

Por su parte, sí puede optarse por vender a tercero las participaciones que ostentan sobre la vivienda, considerando siempre que su hermano tendría un derecho de adquisición preferente, de modo que debería ofrecérsele a él la posibilidad de adquirir sus participaciones antes que a ningún otro comprador (derecho de tanteo). Si no se le hiciera este ofrecimiento, podría impugnar la venta solicitando comprar él la propiedad (derecho de retracto). En caso de no ejercitar ninguno de los dos derechos la venta quedaría consolidada.

www.finanzas.com

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Asgardia, la primera nación extraterrestre, fundada por un millonario ruso, ya tiene 240.000 ciudadanos

Asgardia aún no es oficialmente una nación, pero aspira a serlo. Si les suena haber leído antes esta frase, pero encabezada por algún otro nombre propio, e incluso si ya están cansados de leerla, no teman; Asgardia no pretende arrancar un pedazo de su territorio a ningún país existente, sino crearlo allí donde no existe: sobre nuestras cabezas, en la órbita terrestre.

¿Otra micronación-negocio, como Sealand, la plataforma marina frente a la costa de Gran Bretaña? ¿O por el contrario, otra utopía como la Ciudad Libre de Christiania, el barrio de Copenhague autoproclamado independiente? Asgardia parece tener más de lo segundo. Al menos tanto su lema, Una Humanidad, Una Unidad, como sus primeros pasos, parecen cortados más por el patrón idealista que por el ánimo de lucro. Lo que diferencia a Asgardia de otras propuestas es que aspira a convertirse en la primera nación extraterrestre, cuya primera piedra se colocará el próximo otoño con el lanzamiento de un diminuto satélite; una idea que ya ha seducido a más de medio millón de terrícolas deseosos de convertirse en asgardianos.

Asgardia es la criatura de Igor Ashurbeyli, un ingeniero, científico y empresario ruso nacido en Azerbaiyán que acumula un extenso currículum relacionado con la tecnología y el espacio, lo que le ha merecido distinciones de la Unesco y el estado ruso, entre otras. El 12 de octubre de 2016, en una conferencia de prensa en París, Ashurbeyli anunciaba la fundación de Asgardia, un proyecto en el que también participa un pequeño grupo de personajes relacionados con el espacio y que se presentaba con la finalidad de servir como “un escudo protector de vanguardia contra las amenazas cósmicas a la vida en la Tierra, causadas por el hombre o naturales, como la basura espacial, eyecciones de masa coronal [del Sol] y colisiones de asteroides”.

El país toma su nombre de Asgard, reino de la mitología nórdica donde se encuentra el Valhalla, el paraíso de los guerreros caídos en combate. Con el lanzamiento de la página web y la cuenta de Twitter de Asgardia el pasado octubre, Ashurbeyli anunció que los primeros 100.000 solicitantes recibirían de inmediato la nacionalidad asgardiana; por supuesto, sin perder la suya propia. Pero la respuesta del público sobrepasó con creces las expectativas, cubriéndose el cupo en menos de dos días y quintuplicándose en menos de tres semanas.

Un país sin partidos políticos

El pasado día 13 de junio, Ashurbeyli celebró una nueva rueda de prensa en Hong Kong en la que repasó los progresos del proyecto desde su anterior comparecencia. En enero de este año, el fundador de Asgardia promulgó su primer decreto en el que se erigía como jefe de la nación con el voto de más de 150.000 asgardianos, con un mandato autolimitado a cinco años. En marzo se publicaba el borrador de la Constitución, que define el Reino Espacial de Asgardia como “la primera Nación Espacial independiente, libre, unitaria y social, transétnica y secular, basada en moralidad, justicia, paz y en la igual dignidad de todos los seres humanos, y que mira al futuro y al Universo infinito”.

En su declaración a los medios, Ashurbeyli anunció unas próximas elecciones con el fin de formar gobierno y Parlamento en los próximos seis meses. Una refrescante novedad es que, según su Constitución, “Asgardia no tiene lugar para los partidos políticos“. El gobierno estará compuesto por 12 carteras ministeriales, una de ellas dedicada a la ciencia, que será uno de los motores de la sociedad asgardiana. En los meses posteriores comenzarán a funcionar también los órganos judiciales, al tiempo que se trabaja en la puesta en marcha del sistema financiero, con el Solar como moneda virtual. La bandera, el escudo y el himno terminan de votarse estos días, un proceso en el que pueden participar los más de 240.000 asgardianos ya verificados; en el momento de escribir estas líneas, España aporta 5.745, siendo el octavo país en población de asgardianos.

La primera piedra del país

La primera piedra del país Asgardia

Por su futura ubicación en el espacio orbitando la Tierra, una peculiaridad de Asgardia es que utilizará su propio calendario, inaugurado el pasado 1 de enero con el primer año asgardiano. Cada año se divide en 13 meses, todos con una duración de 28 días, cuatro semanas justas. El mes adicional, Asgard, se intercala entre junio y julio. Esto hace un total de 364 días; el 31 de diciembre no queda asignado a ningún mes, siendo una fiesta nacional llamada Year Day, o Día del Año. De este modo, cada año y cada mes comienzan en domingo, y todas las fechas caen cada año en el mismo día de la semana. El sistema se basa en el Calendario Fijo Internacional, ideado por el británico Moses Cotsworth en 1902 y que ha tenido fervientes defensores: el fundador de Kodak, George Eastman, lo mantuvo como oficial en su compañía desde 1928 hasta 1989.

Asgardia-1, la primera piedra

También en la reciente rueda de prensa, Ashurbeyli anunció el despegue el próximo 12 de septiembre del que será el primer territorio asgardiano, un satélite llamado Asgardia-1, que se lanzará aprovechando una misión no tripulada para llevar suministros a la Estación Espacial Internacional. El aparato será un CubeSat, un tipo de formato de satélites diminutos con forma de cubo de 10 centímetros de lado, según el sistema coinventado en 1999 por el español Jordi Puig-Suari, de la Universidad Estatal Politécnica de California. El Asgardia-1 estará formado por dos unidades CubeSat, con un tamaño total de 10x10x20 centímetros y casi tres kilos de peso.

El propósito del Asgardia-1 será establecer la primera presencia de los asgardianos en el espacio, aunque sólo digital. El satélite llevará una unidad de memoria de estado sólido de 512 GB en la que se grabarán los datos y archivos suministrados por los asgardianos. Según las reglas establecidas por Ashurbeyli, los primeros 100.000 ciudadanos de Asgardia que han aceptado la Constitución dispondrán cada uno de 500 KB. Los siguientes 400.000 podrán utilizar 200 KB, y el millón siguiente tendrá un espacio de 100 KB, todo ello gratis. Los datos del disco podrán actualizarse desde Tierra vía radio.

“Estos son días históricos, y vuestros nombres y datos permanecerán para siempre en la memoria de la nueva humanidad del espacio, ya que serán reinstalados en cada sucesivo satélite de Asgardia, constelaciones de satélites orbitales, en la Luna y en cualquier lugar del Universo; allí donde Asgardia esté”, dijo Ashurbeyli en la rueda de prensa.

Por el momento, Asgardia aspira a obtener el reconocimiento de la ONU, e incluso del Comité Olímpico Internacional. Más adelante, sus promotores sueñan con crear “plataformas espaciales habitables” y escudos que protejan a los habitantes de la Tierra contra las amenazas. Lleve a donde lleve este proyecto, hay algo que hoy sí está claro: según afirma la página de preguntas frecuentes (FAQ) de la web, “Asgardia es una meritocracia: la gente que se ofrece voluntaria para trabajar más y aceptar más responsabilidades tendrá la oportunidad de ascender“. Y esto, hoy en día, sí que es extraterrestre.

elespanol.com

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Alysia Montaño, la ‘Wonder Woman’ que corre embarazada de cuatro meses

Nunca fue más satisfactorio acabar unos trials en última posición. Alysia Montaño terminó a más de 19 segundos de la ganadora de los 800 metros en Sacramento, pero con una salvedad: ella, a diferencia del resto de competidoras, estaba embarazada de casi cinco meses. Y, por increíble que parezca, no es la primera vez que corre encinta una prueba. Ya lo hizo en 2014, cuando esperaba a su primera hija y le quedaba sólo un mes de los nueve de rigor para dar a luz.

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Le decían que en esta ocasión iba a correr mejor. Así fue: del 2:32.13 de hace tres años al 2:21.40 actual, pero, evidentemente, muy lejos de su mejor marca de siempre (1:57.34). El embarazo de Montaño estaba menos avanzado ahora. Sin embargo, su motivación era mayor. Así lo reflejaba su camiseta de ‘Wonder Woman‘. El sentido de llevarla escapaba al mero gusto estético. La actriz y exmodelo Gal Gadot, protagonista del fime, había inspirado a la atleta. “Cuando me enteré de que ella había rodado parte de la película embarazada de cinco meses, me dije a mí misma que estaría en estos campeonatos estadounidenses”, declaró tras la carrera.

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La cosa iba de camisetas, porque su primera hija, Linnea, llevaba otra con un mensaje tan o más significativo: “Fuerte como mamá”. Claro que Montaño tuvo que extremar la precaución más que en otras ocasiones. Por ejemplo, con el calor, salió sin calentar a la pista. Seis veces campeona nacional y doble bronce mundialista (previo dopaje de una rival rusa), no corría desde febrero.

Los trials de la temporada pasada, donde una caída tras tropezar con el pie de una rival la apeó de los Juegos Olímpicos de Río, no eran más que un recuerdo amargo. Un año después, el objetivo era correr y disfrutar. “Represento a mucha gente diferente: mujeres, mujeres negras, embarazadas. Es mi responsabilidad estar segura de que soy una voz para ellas, su defensora”, aseveró también.

Desde luego, Alysia consigue ser una referente con gestos como el de su última aparición deportiva. Si alguien tenía dudas de que los héroes sin capa existen, aquí queda registrado el último ejemplo. 31 años, madre coraje y triunfadora en la carrera más importante: la de la vida.

lespanol.com

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La aerolínea Plus Ultra conectará desde el 1 de julio próximo La Habana y Barcelona

La aerolínea española Plus Ultra se convertirá, a partir de julio, en la primera en unir de forma directa La Habana con Barcelona, una ruta que se presentará mañana domingo en la capital cubana.

Plus Ultra viajará a La Habana en código compartido con la estatal Cubana de Aviación y tiene previsto el vuelo inaugural de la nueva ruta para el próximo 1 de julio, cuando desde la Ciudad Condal partirá una aeronave que realizará el trayecto inverso al día siguiente.

La ruta se presentará en un acto este domingo en La Habana al que se prevé la asistencia de autoridades del Gobierno cubano y representantes diplomáticos de España, así como del vicepresidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y responsables empresariales de los sectores del turismo y la aeronáutica de la isla.

La compañía española, que obtuvo su certificado de operador aéreo (AOC) en julio de 2015, ha apostado desde su puesta en marcha por las conexiones con Latinoamérica, y opera en la actualidad, entre otras, rutas desde España a Lima y Santiago de Chile, a las que ahora se suma La Habana.

Las conexiones latinoamericanas se realizan con una flota de aviones Airbus A340-300.

Según datos difundidos en 2016, desde julio de 2015 la aerolínea, fundada por el antiguo propietario y presidente de Air Madrid, Fernando González, ha transportado 159.000 pasajeros en su operación regular y chárter, con una plantilla actual de casi 300 personas.

La compañía será la cuarta aerolínea española en volar a Cuba, destino que ya operan con rutas regulares Iberia, Air Europa y Evelop (perteneciente a viajes Barceló).

Cuba ha experimentado en los últimos años un auge turístico que se tradujo en récord en 2016, cuando la isla registró por primera vez en su historia la cifra de 4 millones de visitantes foráneos.

Para 2017, el país caribeño espera llegar a 4,2 millones de turistas.

En lo que va de año, según datos del ministerio cubano de Turismo, la llegada de españoles se incrementó en un 10%.

Parte del renovado interés por la isla lo provocó la reanudación de relaciones entre Estados Unidos y Cuba anunciada en diciembre de 2014, que entre otros avances permitió, hace ahora un año, el restablecimiento de los vuelos comerciales entre ambos países, suspendidos desde hace casi cinco décadas.

lainformacion.com

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Brawl Stars: el nuevo fenómeno para smartphones tras Pokémon GO

Si hoy en día hay un rey Midas en el masivo negocio de los videojuegos para móviles y tablets, ese es el pequeño estudio finlandés Supercell. Con un personal de tan solo 150 empleados han conseguido conquistar el mercado de descargas e ingresos en todo el mundo gracias al éxito de dos juegos free-to-play (descarga gratuita): Clash of Clans y Clash Royale, de los que es improbable que no tengas noticia todavía.

Los juegos de Supercell son de lo más adictivo que te vas a encontrar en las tiendas digitales Play Store (Android) y App Store (iPhone, iPad). Se trata de juegos por los que no hay que pagar por su descarga, si no que apuestan por un sistema de compras dentro de la app para que el jugador progrese más rápido en el juego (compras de monedas, gemas).

Estas compras son totalmente opcionales, pero sin embargo son millones los jugadores que terminan pasando la tarjeta antes o después; el sistema de monetización de Supercell es tan bueno que consiguió que Clash Royale, la sensación del año pasado, terminara desbancando a Pokémon GO como juego más rentable en las tiendas de apps digitales en 2016. Tras dos ‘pelotazos’ multimillonarios en 2015 y 2016, todos esperábamos con entusiasmo lo nuevo de Supercell, que ya comienza a estar disponible (primero en iOS y solo en Canadá).

En Clash of Clans teníamos que construir y proteger nuestra aldea, mientras que en Clash Royale había que echar mano de una baraja de cartas para conquistar con nuestras tropas la base enemiga. Sin embargo en su nuevo juego, Supercell deja de lado la estrategia y la gestión para meterse de lleno en el género de la acción multijugador. Tendremos que elegir entre 15 personajes diferentes para construir una buena estrategia de equipo.

Brawl Stars es adictivo y fácil de controlar, organizando a los jugadores en dos equipos de 3 contra 3. Los objetivos son varios, como acabar con los enemigos a base de disparos y destrucción de escenarios o proteger nuestro fuerte de los ataques, aunque hay diferentes modos de juego que ya apuntan a que Brawl Stars no será flor de un día y ha llegado para quedarse por mucho tiempo.

El impacto que ha tenido el anuncio de lo nuevo de Supercell ya se deja notar en Internet, con cientos de miles de jugadores expectantes por saber una fecha de lanzamiento que todavía no se ha hecho pública. Brawl Stars se ha lanzado en fase de pruebas de momento en exclusiva para App Store y únicamente en Canadá, por lo que habrá que esperar un poco más – llegará en 2017- hasta su lanzamiento global en Android e iOS.

economiahoy.mx

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Un desliz abona la tesis de que Banksy es el cantante de ‘Massive Attack’

El rumor circula desde hace tiempo, pero un desliz abona ahora la tesis de que el cantante de Massive Attack, Robert Del Naja, es Banksy, el mundialmente famoso grafitero.

robert del naja

Goldie, DJ y amigo del músico hizo el siguiente comentario en una entrevista: “Dadme un spray, escribamos algo en una camiseta, ponemos ‘Banksy’ y listos … Lo podemos vender ahora mismo. Con todo el respeto a Robert, creo que es un artista brillante. Creo que ha revolucionado el mundo de el arte”.

El año pasado, el periodista Craig Williams aseguró que detrás del apodo se encontraba el artista Banksy. Pero Del Naja contestó:  “Los rumores sobre que yo sea Banksy son muy exagerados. ¡Todos somos Banksy!”

Massive Attack está compuesto por músicos de Bristol (Reino Unido), ciudada de procedencia de Banksy. Hay quien dice que el grafitero es Robin Gunningham, exalumno de una escuela privada de Bristol. Otros afirman que es un pintor y decorador llamado Robin Banks. O el artista Damien Hirst.

cronicaglobal

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Las grandes olvidadas: las mujeres españolas en la Resistencia francesa

Un gran manto de olvido ha cubierto durante muchos años la participación española en la Resistencia francesa. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, los franceses se dedicaron a construir una historia de la Resistencia que ignoraba la importante presencia de extranjeros en la liberación de Francia, y que convertía a los franceses en los protagonistas indiscutibles de la lucha que se libraba en Europa contra el nazismo. Pero si la presencia de los republicanos españoles fue ignorada, la de las mujeres ha sido completamente silenciada, convirtiéndose, muy a su pesar, en protagonistas invisibles de una historia de olvido. Ha llegado el momento de levantar ese manto de silencio y de recuperar la memoria de todas estas mujeres anónimas que arriesgaron su vida porque el mundo recuperara la libertad. Este es, sin duda, el principal objetivo de esta intervención. Porque como muy bien señaló el escritor francés André Malraux ya en 1975: “Los que han querido confinar a la mujer al simple papel de auxiliar de la Resistencia, se equivocan de guerra”.
De guerra sabían mucho ya las mujeres españolas cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. El triunfo del levantamiento franquista en España las había empujado al exilio huyendo de los bombardeos. En las últimas semanas del mes de enero y principios de febrero de 1939, cerca de 500.000 españoles cruzaron los pasos pirenaicos en la más importante emigración forzosa de la historia de España. Niños, ancianos, mujeres, soldados y familias enteras comenzaron entonces un largo peregrinar por medio mundo, aunque los dos lugares más importantes de asentamiento de estos españoles desarraigados serían Francia y México. [1] Huyendo de un destino que se presentaba incierto, los refugiados depositaron sus esperanzas en el país vecino, una tradicional tierra de asilo y cuna además de los Derechos del Hombre. Pero las autoridades francesas, nada habían previsto, pese a que la derrota del ejército republicano se hacía cada vez más evidente. Días y noches a la intemperie, muertos de frío y hambre, los exiliados españoles esperaron su turno para cruzar la frontera. Ya en suelo francés, los gendarmes se encargarían de separar a las familias. Los hombres que estaban en condiciones de trabajar fueron conducidos a campos de concentración, mientras que las mujeres, los niños, los enfermos y los ancianos fueron evacuados masivamente a improvisados albergues y centros de acogida en diversos departamentos del interior.
Pese a las manos que les tenderán algunos franceses solidarios con su situación, en general, el recibimiento del pueblo francés será hostil. Además, la prensa conservadora y de extrema derecha se encargará de exaltar aún más los ánimos. “Invasión de refugiados”, “ruinas humanas”, “marea de fugitivos”, “bestias carnívoras de la Internacional” o “la hez de los bajos fondos y de las cárceles”, [2] serán algunos de los calificativos que recibirán los republicanos españoles. Las condiciones de vida durante los primeros meses en los campos de concentración de Argelès, Saint Cyprien y Barcarès serán especialmente duras. Playas desnudas, rodeadas de alambradas sin un lugar donde guarecerse del frío, sin apenas nada que llevarse a la boca, sin medidas de higiene, sin medicamentos, bebiendo agua salobre y haciendo sus necesidades en la playa, de donde procedía el agua que bebían. Con estas condiciones, serán muchos españoles que mueran en los primeros momentos de su llegada a Francia. Aunque algunas mujeres vivirán en primera persona esta realidad, serán una minoría. La mayor parte pasarán estos primeros meses de exilio en albergues y centros de acogida donde las condiciones de vida no serán, sin embargo, mucho mejores. En escuelas, cuarteles, granjas, cuadras o viejas fábricas dormirán en el suelo o sobre paja, sin agua caliente, sin ropa de abrigo, sin apenas comida con la que alimentar a sus hijos y con la incertidumbre de no saber cuál es la situación de sus familiares encerrados en los campos de concentración. Muy pronto, las autoridades francesas intentarán deshacerse de unos refugiados que consideran una “gran carga” para su economía y fomentarán las repatriaciones a terceros países, sobre todo, de América Latina y el retorno a España, incluso recurriendo en muchas ocasiones al engaño. [3]
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres españolas tendrán que continuar su particular lucha por la supervivencia. Una orden de abril de 1940, que decretaba el cierre definitivo de todos los albergues, complicará aún más su situación. [4] Sometidas a la presión de las autoridades francesas, las mujeres se debatirán entre regresar a España, desde donde llegan noticias de que se ha desatado una brutal represión, reemigrar a terceros países, una posibilidad no siempre al alcance, o iniciar en Francia una vida en la clandestinidad. Pero no era fácil regularizar la situación y conseguir los papeles necesarios. Además, las mujeres no eran consideradas un colectivo interesante para la economía nacional. Si no disponían de una familia establecida en el país, sus posibilidades de permanencia eran escasas. Algunas trabajarán en el campo, otras como criadas y las menos en fábricas; pero son muchos los testimonios que nos hablan de la situación de explotación y vejaciones que sufrirán por parte de sus patronos. Y, pese a todo, las mujeres siempre estarán en primera línea cuando se trate de impedir una injusticia. Fueron mujeres las que primero se rebelaron contra la decisión de las autoridades francesas de trasladar en marzo de 1941 a los brigadistas del campo de Argelès al norte de África. Conocedoras de las duras condiciones de los campos en las posesiones francesas del África septentrional, donde muchos refugiados encontraban finalmente la muerte, trataran de impedir este traslado. Como recuerda una de las protagonistas, Ana Pujol: “Los hombres vacilaban y no se atrevían, temiendo las consecuencias del levantamiento. Y las mujeres decidimos llevar nosotras la lucha (…) Fue el campo de mujeres el que se levantó, en una protesta tan unánime y violenta, que las propias fuerzas que nos guardaban cogieron miedo. En pocos minutos, la avalancha de mujeres avanzando hacia el reducto donde se intentaba sacar a rastras de sus barracas a los internacionales rompió las alambradas y lo arrolló todo”. [5]
Pero éste no fue un episodio aislado. Neus Catalá en su estremecedor libro “De la Resistencia y la deportación”, recoge el testimonio de 50 mujeres españolas que participaron en esta “nueva batalla contra el fascismo internacional”. “Las mujeres españolas!, recuerda Neus, “las muchachas de la JSU nos incorporamos de mil y una maneras al combate. No fuimos simples auxiliares, fuimos combatientes. De nuestro sacrificio, de nuestra sangre fría, de nuestra rapidez en detectar el peligro dependía a veces la vida de decenas de guerrilleros”. [6]Como la propia Neus Catalá, fueron muchas las mujeres que se incorporaron a las filas de la Resistencia tras la ocupación de Francia por los nazis en mayo de 1940. Como enlaces, en las redes de evasión, transportando correos, municiones, armas o mensajes, dando cobijo a los perseguidos por la Gestapo y la Milicia francesa, confeccionando o distribuyendo prensa clandestina e incluso empuñando armas en batallas tan importantes como la de La Madeleine. Eran conscientes del peligro, pero sentían que cumplían con su deber. Neus comenta: “Cuando entrábamos en la Resistencia éramos conscientes del peligro. Teníamos un 90% de posibilidades de caer. Pero caía uno, y sabíamos que diez nos remplazarían (…) Como las demás, cumplí sencillamente con mi deber. Me llamaron y respondí”. [7] Para algunas mujeres, su trabajo en la Resistencia se convirtió en el centro de su existencia. Regina Arrieta recuerda: “Al principio éramos pocos los que hacíamos la Resistencia. Fueron años durísimos, pero exaltantes. A mí me pareció que mi vida comenzó el día que pasé a formar parte de la Resistencia para luchar contra el ocupante nazi”. [8] Otra mujer confirma estas palabras: “Mis compañeros y compañeras militantes españoles nos unimos en seguida a la Resistencia, en Francia, contra los nazis, porque aquella lucha la sentíamos como propia, considerábamos un deber defender la libertad donde fuese, como en España, frente al alemán, porque era nuestro virtual enemigo, los que habían ayudado a Franco a ganar la guerra” [9]
Así, muchas mujeres que no habían ejercido actividades políticas ni militares durante la Guerra Civil, encontraron en la Resistencia francesa su oportunidad para poder luchar contra el fascismo. [10] Ingrid Strobl en su magnífico libro Partisanas comenta: “Las mujeres tuvieron una aportación decisiva en la lucha contra el fascismo y el nacionalsocialismo. Entrevistas con activistas e investigadores han demostrado que la infraestructura de todo tipo de resistencia fue creada sobre todo por mujeres (…) Pero mientras el luchador activo, al ser detenido, todavía podía intentar defenderse con su arma, la mujer desarmada, con su cesto de la compra lleno de octavillas ilegales estaba totalmente a merced de sus perseguidores”. [11] Fueron muchas las mujeres que fueron ejecutadas por su trabajo en la Resistencia, o que padecieron infinidad de torturas al negarse a delatar a un compañero, o que murieron en el infierno de los campos de extermino nazis. Y, sin embargo, para todas estas mujeres no hubo apenas reconocimientos ni menciones de honor. El simple hecho de ser mujer fue motivo suficiente para no ser vistas y para que su importante contribución a la Resistencia fuera ignorada. Como apunta con gran acierto Antonina Rodrigo en su obra “Mujer y exilio”: “Ellos intervinieron en la guerra, en el maquis, en la resistencia (…) y pasaron a la historia, se les condecoró, se les dedicaron monumentos. Ellas también hicieron la guerra, estuvieron en el maquis, en la resistencia (…), pero en los libros de historia la mujer siguió ausente, no han recogido sus batallas”. [12] Además, a diferencia de sus compañeros, las mujeres tuvieron que compatibilizar su trabajo en la Resistencia con su papel de madres. José Martínez Cobo, dirigente del PSOE en el exilio, asegura: “Las mujeres en la Resistencia han sido utilizadas siempre para transmitir mensajes, mantener lugares seguros y también han tenido el dificilísimo papel de correr todos los riesgos que corría el hombre y al mismo tiempo mantener la familia”. [13] Regina Arrieta afirma: “En mi casa se hacían reuniones, se confeccionaban octavillas. Tenía que trabajar, criar a mi hijo y hacer la Resistencia”. [14] Otra refugiada Jesusa Bermejo explica cómo hasta la propia policía se marchaba de su casa, punto de reunión de resistentes, al ver a tantos niños: “La policía siguió visitando mi casa, pero se quedaba poco tiempo, al ver el panorama de tanto crío; los cinco de la hermana muerta, la de mi hermana en la cárcel y los míos, todos muertos de hambre y llenos de sarna”. [15]
También hubo menores de edad entre las resistentes. Josefa Bas empezó a trabajar con el maquis de Dordogne a los 16 años. La misma edad tenía Lina Bosque cuando empezó a realizar labores de enlace. Esta niña-mujer recorría largas distancias a pie o en bicicleta para llevar papeles, cartas o mensajes. “Como era una cría (…), acompañaba a los compañeros y decían que conmigo pasaban más desapercibidos”. Sin embargo, y pese que exponía su vida como los demás, Lina tuvo problemas con algunos de sus compañeros varones. “Una cosa que me hizo mucha gracia fue que pedí el ingreso en el Partido, pero me dijeron que era demasiado joven. Es decir, que para eso me encontraban demasiado joven, y no lo era para hacer todas aquellas cosas que me hacían hacer (en la Resistencia)”. [16] A veces, los compañeros varones tampoco veían con buenos ojos la presencia de las mujeres en la guerrilla. Regina Arrieta recuerda su experiencia al llegar al maquis: “Allí fui acogida con toda naturalidad y afecto, menos por un oficial de la Marina española Republicana, que no toleraba la presencia de las mujeres en la guerrilla”. [17] Pese a estas reticencias, algunas mujeres ocuparon puestos importantes en el organigrama guerrillero como la nombrada Regina Arrieta, que perteneció a la dirección de la MOI (Mano de Obra Inmigrada) en Toulouse [18] o Nati Molina “La Peque” y Carmen (otra mujer sin apellido), que formaban parte del Estado Mayor de la Agrupación de Guerrilleros Españoles y que se encargaban de asegurar la comunicación entre las diferentes unidades. Sin embargo, no se tiene recuerdo de ellas y sus nombres se han esfumado como el de otras muchas en el tiempo. [19]
Mujeres jóvenes, anónimas, procedentes de las capas populares, que se vieron inmersas en el torbellino de cambios sociales, culturales, económicos y políticos que trajo la República de 1931. Mujeres que se vieron forzadas a un exilio que las condujo a un nuevo frente, el que se libraba en Europa contra el fascismo internacional. Su labor como enlaces fue fundamental. Aseguraban las comunicaciones entre los diversos grupos guerrilleros. Recorrían a veces más de 100 kilómetros para transportar un parte o una orden militar, llevar municiones, armas, dinero, cartillas de racionamiento, etc. Como los autobuses eran lugares muy peligrosos y sometidos a constantes inspecciones, la mayoría de las veces recorrían largas distancias a pie o en bicicleta. La labor de enlace requería una gran resistencia moral y física. Los enlaces eran los que más se exponían y corrían el peligro de ser torturados en caso de detención. Además, las mujeres enlaces no llevaban armas y, a veces, sólo tenían piedras para defenderse de las pistolas. [20] Las mujeres también eran utilizadas para transportar explosivos, que servían para destruir más tarde vías férreas y postes eléctricos. Luisa Alda recuerda cómo guardaba en el carrito de su niña materiales explosivos que luego se utilizaban para destruir vías de comunicación. Y todo con el único objetivo de escapar de los controles de la Gestapo. Las refugiadas españolas se encargaban también de mantener puntos de apoyo, refugios seguros donde los “quemados” -personas perseguidas por los nazis o la Milicia francesa- podían esconderse o curarse las heridas antes de regresar al maquis. En estos refugios se diseñaban además planes militares o se guardaban papeles falsos, salvoconductos o instrumentos para la impresión de octavillas o prensa clandestina. Los sabotajes tampoco estaban reservados a los hombres. Muchas mujeres realizaban sabotajes en las fábricas alemanas donde trabajaban. Soledad Alcón recuerda como para la conmemoración del armisticio de la Primera Guerra Mundial, decidieron celebrarlo con una serie de sabotajes en la fábrica. Ella se presentó voluntaria y paró todo el taller. [21]
La presencia femenina también fue muy importante en las cadenas de evasión, una de las primeras formas de Resistencia contra el ocupante nazi. Muy pronto se crearon redes que ayudaban a personas perseguidas a atravesar por diversos pasos de montaña la frontera pirenaica. Sin duda, una de las redes más importantes y efectivas fue la creada por el anarquista oscense Francisco Ponzán, François Vidal en la Resistencia, que formaba parte de la red Pat O’Leary, organizada por los servicios secretos ingleses para sacar del territorio francés a los aviadores británicos que caían en Francia. Pilar Ponzán, hermana del fundador de la red, fue uno de los miembros de esta cadena junto a las también españolas Alfonsina Bueno Ester y Segunda Montero. [22] Como se puede apreciar por los testimonios que he expuesto durante mi intervención, la participación de las mujeres españolas en la Resistencia francesa fue amplia y variada. Pero pese a esta multiplicidad de actuaciones, su contribución a la liberación de Francia ha sido completamente obviada durante años. En un coloquio que se celebró en París en el año 1996, la vicepresidenta de la Federación de Asociaciones y Centros de Españoles Emigrantes en Francia (Faceef) y coordinadora del coloquio, Francisca Merchán, se preguntaba por esta cuestión: “¿Por qué hay todavía miedo a decir que las mujeres tomaron parte activa en la guerra y en la Resistencia (…)? [23] Hoy, casi nueve años después, la investigación sobre este asunto es todavía muy escasa y sus protagonistas, las mujeres, continúan siendo unas desconocidas, relegadas a la labor de meras auxiliares en una historia protagonizada por los hombres. “Para ellos, los honores; para nosotras, el olvido”, comenta con amargura Regina Arrieta. [24] De este olvido han tratado de rescatarlas otras mujeres. Fundamental, sin duda, para conocer en primera persona el relato de estas resistentes el libro de Neus Catalá, que les da voz a todas ellas. O los testimonios recogidos por otra mujer resistente Tomasa Cuevas; o los trabajos de Giuliana di Febo, Ingrid Strobl, Antonina Rodrigo, María Fernanda Mancebo, Pilar Domínguez, Mary Nash, Alicia Alted… [25]
Sus compañeros varones, preocupados durante algún tiempo por su propio olvido, descuidaron la importante labor de sus mujeres, que se convirtieron en las víctimas de un nuevo silencio. El poeta asturiano José María Álvarez Posada, “Celso Amieva”, escribía una carta a su amigo Eduardo Pons Prades para que incluyera en su libro un poema, que sirviera de homenaje a las mujeres que reconocía “con frecuencia hemos olvidado”. “Sin ellas, bien lo sabes”, proseguía, “nosotros, los valientes, los heroicos guerrilleros, nos hubiéramos hundido moralmente más de una vez y, en el plano digamos operacional, pegado más morradas que pelos tenemos en la cabeza. Por eso te envío estos versos dedicados a las muchachas del maquis”. Las primeras líneas de su poema dicen: “Quiero nombrar aquí a las compañeras abnegadas y anónimas, enlaces y escuchas, auxiliares y guerrilleras o heroicas enfermeras, valientes y eficaces”. [26] Como sus compañeros varones, sufrieron las penurias de los campos de concentración franceses, los peligros de la vida clandestina y la Resistencia. Fueron detenidas, torturadas, ejecutadas y conducidas al infierno de los campos de exterminio nazis, donde muchas encontrarían la muerte. Y, sin embargo, continúan siendo las grandes desconocidas de una historia que todavía está por escribir.
Notas:
 
1.- Un estudio completo de las distintas oleadas migratorias se puede encontrar en RUBIO, J., La emigración de la Guerra Civil 1936-1939. Historia del éxodo que se produce con el fin de la II República Española, Madrid, Editorial San Martín. 3 vols., 1977.
2.- Titulares de la prensa francesa citados en DREYFUS-ARMAND, G., El exilio de los republicanos españoles en Francia, Barcelona, Crítica, 2000, pág. 48 y 49
3.- Testimonio de Rosa Laviña, recogido por SORIANO, A., Éxodos. Historia oral del exilio republicano en Francia, 1939-1945, Barcelona, Crítica, 1989, pág. 174.
4.- ALTED, A., “El exilio republicano español de 1939 desde la perspectiva de las mujeres”, Arenal, número 2, 1997, pp. 223-238.
5.- SECUNDINO, S., La última gesta. Los republicanos que vencieron a Hitler (1939-1945), Madrid, Aguilar, 2005, pág. 399.
6.- CATALÁ N., De la resistencia y la deportación. 50 testimonios de mujeres españolas, Barcelona, Adgena, 1984, págs. 16 y 17.
7.- Ibidem
8.- Idem, pág. 54
9.- RODRIGO A., Mujer y exilio 1939, Barcelona, Flor de Viento, 2003, pág. 215
10.- YUSTA, M., Guerrilla y resistencia campesina. La resistencia armada contra el franquismo en Aragón (1939-1952), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2003, pág. 83
11.- STROBL, I., Partisanas. La mujer en la resistencia armada contra el fascismo y la ocupación alemana (1936-1945), Barcelona, Virus Editorial, 1936, pág. 29
12.- RODRIGO, A., Op. Cit., pág. 21
13.- MARTIN, J., Y CARVAJAL, P., El exilio español (1936-1978), Barcelona, Planeta, 2002, pág.171
14.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 54
15.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 70
16.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 76
17.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 54
18.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 55
19.- SERRANO, S., Op. Cit., pág. 407
20.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 44
21.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 43
22.- Sobre la red Pat O’Leary véase TÉLLEZ, A., La red de evasión del grupo Ponzán. Anarquistas en la guerra secreta contra el fascismo y el nazismo, Virus, Barcelona, 1996 y PONZAN, P., Lucha y muerte por la libertad. Memorias de nueve años de guerra: 1936-1945. Ed. de la autora, Barcelona, 1996
23.- Actas del coloquio organizado por la FACEEF los días 9 y 10 de junio de 1995 en el Instituto Cervantes de París. Memorias del olvido, La contribución de los españoles a la Resistencia y a la liberación de Francia (1939-1945), París, FACEEF, 1996, pág. 161
24.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 56
25.- CUEVAS, T., Mujeres de la Resistencia, Barcelona, Siroco, 1986; CUEVAS, T., Mujeres de las cárceles franquistas, 2 vols.; I, Madrid, s/a; II. Barcelona, 1985; DI FEBO, G., Resistencia y movimiento de mujeres en España (1936-1976), Barcelona, Icaria, 1979; MANCEBO, M.F., “Las mujeres españolas en la Resistencia francesa”, Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, 1996, págs. 239-256; DOMINGUEZ, M.P., Voces del exilio. Mujeres españolas en México, 1939-1950, Madrid, Dirección General de la Mujer, 1994; NASH, M., Rojas. Las mujeres republicanas en la Guerra Civil, Madrid, Taurus, 1999.
26.- PONS PRADES, E., Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial, Barcelona, La Esfera de los Libros, 2003, pág. 26

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