El “experimento” valenciano, sostenido por las fuerzas de la izquierda y liderado por Ximo Puig

Recurro para el titular de este post a una expresión que suele usar en sus tuits la historiadora y politóloga italiana Paola Lo Cascio cuando dirige su perspicaz mirada a la política valenciana. No es mala definición para referirse al ecosistema político donde se ha ensayado un modelo de convivencia entre fuerzas de la izquierda que ha servido de referencia, como ejemplo, para la combinación de apoyos que sustentan el Gobierno Español. No sólo en la forma, también en el fondo, porque el acuerdo de proyecto de presupuestos del Estado pactado entre el PSOE y Podemos, entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, parece copiado del que se acordó en el 2015 en el denominado Pacte del Botànic, y que permitió a Ximo Puig alcanzar la presidencia de la Generalitat Valenciana

 

Socialdemócratas, nacionalistas, valencianistas, políticos de la izquierda social, comunistas y verdes experimentaron la fórmula con éxito; y han logrado lo que hace un tiempo parecía imposible: sostener un proyecto durante toda una legislatura, que se agota con la aprobación, con menos bronca que en años anteriores, de los presupuestos autonómicos, en breve. Periodo en el que la Comunidad Valenciana ha dejado de ser noticia por asuntos de corrupción, con algún breve e inesperado episodio en la Diputación Provincial de Valencia, y que bien al contrario se ha referenciado como ejemplo de que los tiempos han cambiado, que la política de pactos, entre iguales y entre contrarios, no solo es factible sino que va a ser necesaria y constante en instituciones locales, autonómicas y en el Estado. A corto plazo no hay otra perspectiva.

Pero a esta legislatura valenciana le falta una decisión que debería y podría contribuir decisivamente a personalizar, a singularizar, la política valenciana; a asemejarla a la de otras autonomías que han logrado afianzar una personalidad política propia. Decisión que permitiría a los valencianos reforzar su protagonismo en el tablero político español, fundamental cuando de negociar con el Estado se trata, como así ocurre con catalanes, vascos, gallegos o andaluces. Y la decisión, la de adelantar elecciones autonómicas, alejarlas de las municipales y europeas, traduciría finalmente la firme voluntad, anunciada durante su mandato, del president Ximo Puig por impregnar de coherencia el relato iniciado en el 2015, dirigido a exigir un trato justo antes los muchos déficits que sufre esta geografía, en lo financiero y en inversiones.

 

Quedan algo más de seis meses para las elecciones de mayo, y tanto en el PSPV, Compromís y Podem reconocen que la legislatura ya está agotada. Que las principales leyes han sido aprobadas, que los presupuestos que serán secundados en las Cortes Valencianas en diciembre garantizan la cobertura necesaria de todos los servicios en el 2019, y que hechos los deberes sólo queda preparar los tambores de guerra para el combate electoral. Esperar hasta mayo para celebrar las elecciones podría, incluso, erosionar los ya delicados puentes que permanecen en pie entre los socios del Botànic. Para muchos dirigentes del PSPV, esperar hasta el final sólo va a servir para acrecentar el nerviosismo, palpable, entre las tropas de las tres fuerzas de la izquierda.

Llegados a este momento, tal vez los argumentos estratégicos —”podría haber mucha abstención”, “nunca se ha hecho antes”, “es mucho riesgo”…— carecen ya de sentido. Si la legislatura se inició con un gesto de “valentía”, afianzando acuerdos que para muchos parecían imposibles, no sería mala idea concluir este periodo político, el cambio de hegemonías, con una decisión que, inevitablemente, obligaría a todos los actores políticos del Estado a dirigir su mirada hacia la Comunidad Valenciana. Todo depende, al final, de Ximo Puig, el mismo político que nunca ocultó su ambición de “singularizar” la Comunidad Valenciana en España y, también, de subrayar su papel como president de todos los valencianos. Ahora tiene la oportunidad. Algunos dicen que el resultado de lo que suceda el 2 de diciembre en Andalucía puede acabar por determinar la decisión. Tal vez sólo sea una excusa, pero sin duda sería el más audaz experimento en el laboratorio político valenciano.

lavanguardia

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¿Un ‘casoplón’ por 30.000€? Bienvenidos a Zahínos, el pueblo más pobre de España

En Zahínos (Badajoz), con 2.819 habitantes y una renta media por habitante de 11.166 euros, se muestran especialmente “hartos” de ser oficialmente, un año más, el pueblo más pobre de España según la Agencia Tributaria. “Hay un refrán muy usado en la España rural que dice que ‘de lo que te digan, nada y de lo que, la mitad’. A partir de ahí Zahínos es un pueblo trabajador, honrado, jornalero, en el que la gente vive de su trabajo”, asegura Miguel Guerrero, trabajador de la oficina del Banco Santander en la localidad.

“Es verdad que está en una zona de Extremadura (al suroeste de Badajoz, cerca de la ‘raya’ con Portugal) un tanto deprimida, pero donde nadie pasa necesidad y la calidad de vida es buena. Los niveles de renta son bajos, pero éste es un pueblo que no está hipotecado y ya se sabe que no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita y aquí, en Zahínos, no hay necesidades”, explica Guerrero, que tiene que dejar rápido sus conversación telefónica con La Información porque “tengo unos clientes que están esperando que los atienda”.

“Aquí no hay industria, no hay mucho, el sustento es el campo, y los jóvenes, los que tienen estudios, tienen que emigrar para buscarse la vida, pero no hay necesidades. Se vive bien”, suele repetir el alcalde del municipio, Gregorio Gallego (PP). Se vive bien, es el mantra que repiten  los habitantes de Zahínos uno tras otro. El alcalde, el trabajador del Santander o la directora de la sucursal de la antigua Caja de Badajoz, hoy Ibercaja, que responde al nombre de Inmaculada: “Yo vivo aquí y está claro que el dinero no sobra, pero de ahí a que falte…” Y llega la frase que uno estaba esperando: “Aquí se vive bien”. Porque, entre otras cosas, el precio de los servicios y consumibles está en consonancia con el nivel de renta de la gente”, sentencia, Guerrero.

Contamos con que el sueldo medio en Zahínos, nos cuenta Antonio, que tiene 42 años, puede rondar “los 700-800 euros netos”, cuando se trabaja. ¿Y dónde se trabaja en Zahínos? De jornalero, en la fruta (30 euros el jornal) o en la saca de la corcha del alcornoque (70 euros), aunque ésta solo dura 15 días, en la aceituna, o en la pequeña industria del carbón vegetal, de encina, que emplea a cerca de 100 personas en el pueblo… Algunos montan su propio negocio como la empresa familiar de jamones ibéricos Castro Fuerte, nombre que hace referencia al nombre que tenía Zahínos en el medievo. Ildefonso y José María Gómez llevan toda la vida criando cerdos ibéricos porque la dehesa del suroeste de Extremadura, plagada de bellotas de encina y alcornoque, es “un paraíso” para los cochinos ibéricos. Los hijos de Ildefonso, Álvaro y Pablo, de poco más de 20 años son cortadores profesionales de jamón.

Jornaleros y subsidiados

Ellos sí que han encontrado una salida profesional, pero muchos de sus convecinos se ven abocados a ser jornaleros y al subsidio agrario. 430,27 euros al mes durante seis meses si has trabajado 35 peonadas siendo mayor de 25 años o menor de esa edad con cargas familiares. Los menores de 25 años sin cargas familiares necesitan 53 jornales para cobrar el subsidio agrario durante seis meses y los mayores de 52 años lo reciben todo el año, sin necesidad de acreditar peonada alguna. “Con eso vamos tirando”, explica Jesús (nombre ficticio), que ya va para los 54 años.

Con esos 430 euros, que se completa con “el pequeño huertecillo que la gente tiene, o vacas, o cerdos” (Zahínos es el pueblo de Extremadura donde porcentualmente se hace más matanza de cochinos domiciliaria), “o gallinas…. Incluso te puedes sacar un jornal con las cortezas de alcornoque podridas que se dejan en el campo y que se pagan a 30 céntimos el kilo o cogiendo setas en el monte y luego vendiéndolos…” Aquí, sentencia, “no pasamos necesidad, nos vamos apañando””. Y es que además, está el trueque, que no es cosa del pasado y haberlo haylo, en la España rural, al menos, y en Zahínos en particular. “Si yo tengo tomates en la huerta se los doy a mi vecina y ella me da huevos de sus gallinas”. Así de simple.

Un pueblo solidario

Porque Zahínos es un pueblo “solidario” y donde la propiedad de la tierra es en buena parte comunal: la sociedad ‘El Progreso de Labradores y Granjeros’, que es de todo el pueblo, cuenta con más de 2.000 socios y 4.000 hectáreas de terreno donde se trabaja la corcha del Alcornoque, da un lote de leña cada año a cada habitante de Zahínos, y a la que los residentes en el pueblo, tras pagar 75 euros, pueden llevar el ganado a pastar.

Decía el trabajador de la oficina del Santander que Zahínos no era un pueblo hipotecado, las casas son las de toda la vida, y que los precios estaban en consonancia con las ganancias de los lugareños. Hablamos con el propietario del Bar Churrería Megías. “Aquí un café vale un euro y un botellín de cerveza 90 céntimos”, nos dice, “yo no sé si somos el pueblo más pobre de España, eso lo dicen ustedes los periodistas, pero sí que es cierto que aquí no hay trabajo y la gente del pueblo tiene que salir a buscarlo fuera y los negocios como éste, pues eso, vamos tirando…”” Y el mantra: en Zahínos “no nos sobra de nada, pero se vive… bien”.

Y es que si el sueldo medio apenas llega a los 800 euros, cuando se trabaja, “alquilar un piso ronda los 200 euros”, nos explica un lugareño. Visitamos el portal milanuncios.com para comprobarlo: Se alquila casa en Zahínos, en calle de la Encina, 150 metros cuadrados, tres habitaciones, dos salones, un baño, cocina y terraza, todo amueblado y recién pintado por: 250 euros. En el mismo portal se vende una casa de 160 m2, cuatro habitaciones… por 30.000 euros “negociables”, reza el anuncio. Pero apenas hay dos o tres como este en Zahínos donde se puede comprobar que el negocio inmobiliario no existe. “Aquí casi nadie tiene una hipoteca”, repite el trabajador de la oficina del Santander. Mientras, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), el municipio con renta declarada por habitante más alta de España, 72.993 euros, alquilar un piso de 117 metros cuadrados cuesta 1.550 euros y comprar una vivienda de 169 metros cuadrados piden 495.000 euros.

La ‘burbuja inmobiliaria’ no está, ni estuvo ni se le espera en Zahínos, el pueblo en el que casi nadie tiene hipoteca, vacaciones de verano tampoco. Es la época de mayor tajo en el pueblo, en el campo. “Yo nunca me he ido de vacaciones”, nos reconoce Pepe, un jornalero, “lo máximo coger el coche, hacer los más de 200 kilómetros que hay hasta las playas de Huelva, Matalascañas, Punta Umbría… y volver en el día”. Lo decía, un habitante de Zahínos: “no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. Y aquí no hay necesidades: se vive bien”.

lainformacion

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Cooperativas enérgeticas: un calambrazo de cien millones para las eléctricas

Son como David contra Goliath, pero el fenómeno de las cooperativas energéticas, existen 19 en todo el territorio nacional, está cobrando fuerza en España frente al modelo tradicional de las grandes eléctricas. Por ahora, este movimiento cooperativista apenas supone un pequeño ‘calambrazo’ para la cuenta de resultados de las cuatro grandes eléctricas que operan en España, Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP, pero a día de hoy, las cooperativas energéticas, que comercializan una energía 100% verde, cuentan ya con 85.000 socios. Además, han formalizado más de 100.000 contratos de suministro y facturan alrededor de 100 millones de euros al año.

Cifras que pueden parecer nimias si tenemos en cuenta que en 2017 las cuatro grandes que venden energía en España obtuvieron unos beneficios de más de 6.000 millones de euros y según los datos de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) cuentan con 27,5 millones de contratos de suministro.

Pero el crecimiento de las cooperativas energéticas está siendo exponencial en los últimos meses. Así, la catalana Som Energía, la mayor de España, que como el resto de organizaciones de este estilo carecen de ánimo de lucro, pero sí son “sostenibles” económica y medioambientalmente, acabó 2017 con 31 millones de facturación y suministrando electricidad a 62.100 hogares y empresas, a día de hoy, cuenta con 52.815 socios, ha firmado ya 85.436 contratos y supera ampliamente los 50 millones de facturación. “Semanalmente hacemos entre 250 a 300 nuevos socios y de 400 a 600 contratos”, aseguran desde la cooperativa.

La segunda en volumen en el territorio nacional, la vasca Goiener, cerró el año con 7.626 socios y a 15 de noviembre tiene ya 9.331 socios cooperativistas y 11.786 contratos de suministro. Y estos ratios de crecimiento son similares a las de otras cooperativas, ya de menor tamaño que Som Energía y Goiener como la gallega Nosa Enerxía (570 socios), la andaluza Zencer, La Solar, de Murcia, con 736 contratos, Solabria, en Cantabria, que cuenta con 160 cooperativistas, o La Corriente, que opera en Madrid y tiene más de 300 socios. Y es que el cooperativismo energético parece haberse puesto de moda y hasta Joan Herrera, director general del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE) del Ministerio de Transición Ecológica y ex líder de Iniciativa per Catalunya-Verts (ICV-V) reconocía hace poco en una entrevista televisiva que es uno de los primeros socios de Som Energía, que nació en diciembre de 2010 en Girona.

Pero, ¿qué motiva a algunos los consumidores a abandonar las eléctricas tradicionales y decantarse por otras soluciones para suministrarse de luz? Pese a la subida que ha experimentado en España el recibo de la luz de la luz en los últimos meses, el precio parece que no porque desde Som Energía, Goiener o Nosa Enerxía aseguran que sus precios de comercialización –hay que tener en cuenta que también ellos compran su energía en el mercado mayorista, aunque sus márgenes de beneficio y comercialización son menores que los de las grandes- y el recibo final “es similar o ligeramente inferior al de las empresas tradicionales”.

“Lo que queremos es que el consumidor recupere el control sobre un bien básico como es la energía”, explica Alfonso García, secretario de Goiener. Y pasar del modelo energético actual “contaminante y centralizado a otro de energía limpia y descentralizada”, explica. “Un consumo”, en fin, “transparente y responsable”. Las cooperativas ofrecen “poder contratar electricidad 100% renovable; poder participar en las decisiones de la cooperativa en las asambleas generales bajo el principio de ‘1 persona, 1 voto’; fomentar la generación renovable al provocar un aumento de demanda; crear economía local (puestos de trabajo cercanos) y fomentar actividades de formación y empoderamiento de la ciudadanía en materia energética”. “Nosa Enerxía nació”, explican, “como la primera cooperativa gallega que tiene por objeto la comercialización de energía eléctrica de origen renovable certificado, apostando por la sostenibilidad energética y por una gestión transparente. A largo plazo, la cooperativa también tiene como objetivo la promoción de proyectos de generación de energía renovable de manera distribuida, como otro de los pasos para conseguir un modelo energético 100% renovable”.

Y es que, como en todo, existe una pequeña ‘trampa’ y la energía que comercializan estas cooperativas no es, en estricto sensu, 100% limpia. La electricidad que llega a todos los hogares españoles lo hace ‘mezclada’. Las plantas de generación, renovables o no, vierten la producción a una misma cesta, de la que sale luego la luz que alumbra hogares y empresas. Lo que sí tienen certificado como 100 % renovable -expedido por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia– es la electricidad que compran las cooperativas en origen a los productores, aunque luego se mezcle con las demás.

Y ahí se encuentra el nuevo paso de las cooperativas energéticas: en la generación. Hasta hace poco solo Som Energía, ahora también lo son Goiener y Nosa Enerxía y casi la totalidad de las otras 16 existentes tienen proyectos en este sentido, era comercializadora y productora de electricidad. De hecho la cooperativa gerundense produce 11,80 Gwh al año, el 6% del total comercializado y “a partir de los dos nuevos proyectos pendientes que tenemos en proceso será del 8% del total para el mes de diciembre”.

De hecho, Som Energía acaba de poner en funcionamiento, a principios de octubre, la planta de energía solar fotovoltaíca de Matallana en Lora del Río (Sevilla). Esta planta generará la energía equivalente a la que utilizan unos 1.370 hogares (3.400 MWh cada año), tiene una potencia de 2 MW y permitirá un ahorro de emisiones de CO2 de unas 915 toneladas cada año. Ha supuesto una inversión de 1,8 millones de euros, que provienen de la última emisión de aportaciones al capital social, de 5 millones, en la que participaron 1.600 cooperativistas. Esta planta solar es junto a la de Alcolea de las mayores con las que cuenta la cooperativa y se suma a otras como la de biogás o hidráulica.

Pero, ¿cómo se hace uno socio de una de estas cooperativas? Para darse de alta como tal solo hace falta darse de alta como tal hacer una aportación de 100 euros y si ya quieres que te suministren la luz, normalmente solo pueden hacerlo los socios cooperativistas, que pueden invitar a un número limitado de personas, habitualmente 5, firmar un contrato con la nueva suministradora y darse de baja de la que tenía contratada anteriormente. Unos trámites que suelen tardar “unos 10 días”, explican en las cooperativas.

Las cooperativas energéticas no son una novedad, pese a lo que pueda parecer, ni en Europa -existen cerca de 2.500 en Alemania, Holanda o Dinamarca-, ni en España. Y es que su origen se sitúa a principios del siglo XX cuando en las zonas más alejadas de las grandes ciudades, especialmente en el levante español, surgieron cooperativas, que poblaron el territorio de una infinidad de pequeñas islas energéticas. De ellas todavía sobreviven algunas como la de Crevillente (Valencia), que está en activo desde 1927. Ahora, al socaire de la búsqueda de un nuevo modelo energético en España, vuelven a proliferar. ¿Deben de preocuparse las grandes?

lainformacion

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Treathin: la falsa banda con falsos fans que (casi) gira por media Europa

Nadie en el mundo del rock había oído hablar nunca de la banda estadounidense Treathin, pero si buscas información sobre esta en internet encontrarás un vídeo con una canción que bien podría haber firmado Nickelback -horrible, pero con un necesario esfuerzo de producción-, así como perfiles en redes sociales en los que la banda aparenta tener una gran base de fans.

Esto mismo encontraron los responsables de programación de algunas grandes salas de Reino Unido cuando un representante de la banda les llamo para reservar las fechas de su tour europeo. La primera fecha se celebró en The Underworld, una sala bastante conocida de Londres, con un aforo de 500 personas. El representante pagó 780 libras (876 euros) para la actuación de Treathin. Unos días antes el promotor aseguró a la sala que se habían vendido ya 291 entradas, pero cuando la banda salió a tocar solo había tres personas viéndola.

Los responsables de la sala se dieron cuenta de que había sido estafados. Y así ocurrió en todas las siguientes fechas, en locales muy conocidos de Newcastle y Bristol. Pero no solo las salas cayeron en el engaño, Jered Threatin, el “artista” detrás de esta banda, también había mentido sobre su supuesta base de fans a las bandas teloneras e, incluso, a los miembros de su banda.

Dane Davis y Joe Prunera, guitarrista y batería de la banda respectivamente, han explicado a ‘The New York Times’ que no notaron nada raro en Threatin. Habían hecho una prueba en verano después de que una mujer que se presentó como Lisa Golding les contactara a través de sus vídeos en YouTube. Pronto conocieron a su jefe y les pareció, incluso que era una persona fácil de tratar. Solo empezaron a darse cuenta de que algo olía podrido en Dinamarca, cuando salieron a tocar en The Underwold, donde se suponía iba a ver entre 1000 y 1500 fans del grupo. No había nadie. Y no fue un pinchazo. Nunca vino nadie.

Una gran farsa

Todo lo relacionado con Threatin es más falso que un billete de 70. Después de que no viniera nadie a su primer concierto, Iwan Best, responsable The Exchange, se puso a investigar a la banda, para descubrir en seguida que cada uno de los sitios web asociados con Threatin -su sello Superlative Music Recordings del grupo; su empresa de gestión, Aligned Artist Management; y la productora que dirigió el vídeo de la banda, estaban todas registradas en la misma cuenta de la empresa de ‘hosting’ GoDaddy.

Las redes sociales de Threatin tienen un buen número de seguidores, pero la mayoría parecen falsos, y sus vídeos de directos en YouTube nunca muestran a la banda y a la audiencia al mismo tiempo. Desde que saltara la liebre otros vídeos en los que se investigaba al supuesto artista han sido borrados.

Gran parte de esta historia ha sido documentada por MetalSucks.net, que ha realizado un intensivo trabajo de investigación descubriendo que todas las entrevistas que pululaban de Treathin eran un corta y pega de otras entrevistas, publicadas en sitios creados a tal efecto.

¿Performance o capricho?

A medida que la historia de Treathin comenzó a circular en los círculos rockeros se dio la posibilidad de que, al final, las mentiras de Jered Threatin se hicieran realidad. La gente comenzó a plantearse ir a los conciertos por curiosidad, pero la gira se fue al garete.

El pasado domingo Threatin debía actuar en Belfast, pero la actuación fue cancelada en el último minuto, sin explicación. El local asegura que el artista pagó la sala y prometió devolver el dinero de la entrada a las dos personas que la habían comprado.

Hoy sabemos gracias a ‘The New York Times’ que fue ese día en el que los miembros de la banda se dieron cuenta de que todo era un engaño, tras leer el post de Facebook de The Exchange en el que se desvelaba todo el entramado. Tras plantearle la situación a Treathin este aseguro que él era el que había sido el engañado. Decidieron dejar la banda de todos modos.

Prunera voló de vuelta Estados Unidos. No podía permitirse el vuelo por su cuenta, pero una tía le prestó el dinero. Davis se quedó en Irlanda, donde vive su hermano mayor Sean. Ambos negaron saber nada sobre los planes de Threatin. Tampoco de lo que piensa hacer su bajista.

Aún nadie sabe por qué Threatin ha gastado miles de dólares en una gira sin público. Ciertamente, desde que se empezara a contar la historia las visitas a su vídeo musical han crecido enormemente (ya superan el millón), pero teniendo en cuenta el dinero perdido en billetes, sueldos y alquileres de sala es dudoso que compense.

lainformacion

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Ni Alemania ni Noruega: el ejemplo en ‘electrolineras’ y coches ‘eco’ es Baleares

Los coches eléctricos llaman cada vez más a la puerta de los compradores y, además de las grandes ciudades, destaca una comunidad autónoma española en número de ‘electrolineras’: Baleares. Lejos aún de los datos de otros países europeos como Alemania o Noruega -con ventaja en este tipo de transporte- estas islas cuentan con 399 puntos de carga de vehículos eléctricos. 

¿Por qué tantos puntos en un territorio tan pequeño? ¿Por qué tanta diferencia con otras comunidades autónomas que son incluso más grandes en extensión? La razón es sencilla: el Govern balear lleva años dando subvenciones para electrificar la isla, lo que ha facilitado una extensión de puntos de recarga que solo se puede encontrar en Madrid y Cataluña. Coche eléctrico, enchufe, motor, vehículo, híbrido, sostenibilidad, transporte

Las subvenciones del Govern balear se han ido aumentando de forma progresiva en los últimos meses y han conseguido que también la venta de vehículos completamente ecológicos haya aumentado de forma exponencial en este periodo de tiempo. De hecho, en lo que va de año, han aumentado un 57% con respecto al mismo periodo del año anterior. 

A nivel global, en lo que va de año, Baleares ocupa la sexta posición en ventas, solo por detrás de las grandes urbes y Canarias, que también está extendiendo mucho su red de puntos de carga.

Hace apenas unos meses esta institución ponía sobre la mesa 1,9 millones de euros para que hoteles, talleres y compañías de ‘rent a car’ apostasen por este tipo de energía motriz y ayudasen a que se popularizase su uso. Además, lanzaron otra oferta, con una partida de diez millones más, para colocar más puntos en la vía pública. Por ello, en los próximos meses se instalarán entre 250 y 500 puntos más en las islas gracias a estas ayudas y Baleares escalará posiciones en el pódium nacional.

Esta idea comulga con la propuesta de las marcas productoras de vehículos que reclaman ayudas estatales para aumentar el número de ‘electrolineras’ en las principales vías. “No solo las marcas tenemos que ponerlos las pilas”, afirman.

Las energéticas plantan los puntos de recarga

Con las últimas noticias sobre las futuras restricciones, firmas como Endesa o Iberdrola han comenzado a anunciar su granito de arena para aumentar la red en las autopistas y autovías españolas. La entidad de José Ignacio Sánchez Galán puso sobre la mesa la colocación de 200 estaciones de carga antes del final del próximo año hace solo unos meses. 

Este mismo viernes, Endesa ha hecho lo propio y anunció un ambicioso plan para ‘llenar’ España de estos enchufes. 100.000 puntos de carga en un periodo de cinco años en aparcamientos privados -también de empresas- y 8.500 más en la vía pública. En total,  más de 65 millones de euros de inversión para conseguir que el llamado ‘coche del futuro’ llegue a toda España.

lainformacion

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¿Por qué los constructores quieren que se cobre en las autovías?

Desde principios de década, la patronal de las grandes constructoras y concesionarias de autopistas de España, Seopan, aboga por la extensión del modelo de peaje a toda la red de carreteras de gran capacidad: autovías y autopistas gratuitas. Sus dos argumentos base son que resultan insuficientes los recursos públicos para mantener la red viaria y que además la ciudadanía soporta cada vez más carreteras en deficiente estado. La conjugación de las dos máximas les lleva a plantear su solución de implantar peajes en todas las autovías y autopistas gratuitas, para que sean empresas concesionarias las que cobren dichas tarifas y con ellas procedan a mantener y conservar los viales, como ocurre en las autopistas.

Su propuesta se traduce en proponer un peaje de 1 céntimo para vehículos ligeros por cada uno de los 8.910 kilómetros de autovías y 14 céntimos para los pesados, además de implantarlo también en las autopistas en las que venza su concesión (en los próximos 25 años concluyen 21, pero la del Huerna).

La red de autovías en España

Empleando un razonamiento similar al que utilizó el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, al anunciar la semana pasada que se abría un debate sobre cómo mantener la red viaria, la patronal subrayó el siguiente escenario: por tasas aeroportuarias España ingresa 2.872 millones anuales; por tarifas portuarias, otros 930 millones, y por cánones ferroviarios 530 millones más. Y, en cambio, en las carreteras solo se cobra a los usuarios de las autopistas, el 18 % del total de la red de gran capacidad, especifican, para evidenciar que el resto es gratis. «Los viajeros que utilizan el transporte ferroviario, aéreo o marítimo contribuyen a los costes derivados de las infraestructuras que utilizan», dice Seopan, añadiendo que el modelo español de infraestructuras viarias «promueve la desigualdad entre usuarios».

 Apelación al aspecto social

Las grandes constructoras recuerdan que «la movilidad vial juega un papel fundamental en el bienestar de los ciudadanos», para añadir que España debe de adoptar un «modelo social y sostenible» para sus carreteras. Las grandes constructoras apelan al ámbito social, para plantear que la adopción de peajes en un modelo global para todo el país «aumentaría la equidad social» gracias a una mayor homogeneidad entre regiones, mediante una mayor financiación por parte de sus usuarios. Atender al gasto social, sanidad, educación o al transporte público es otra de las bondades de la adopción de los peajes en las autovías que encuentra la patronal del sector, mediante la liberación de los fondos que ahora se emplean en el mantenimiento de la red viaria. Asegura que países como Francia, Alemania, Reino Unido o Italia priorizan la dotación de recursos para gasto social, «al que destinan de media casi un 60 % más de recursos públicos por habitante que España».

Mejorar la seguridad en el tráfico gracias a una mayor inversión en mantenimiento y supresión de los puntos negros viarios, garantizar la sostenibilidad futura de la red de carreteras, desligando su conservación de las posibilidades económicas que marquen los ciclos económicos, e incluso lograr una reducción de los tiempos de viaje con una «gestión inteligente» del tráfico, completan las ventajas que Seopan le encuentra a su propuesta de cobrar por utilizar las autovías.

«La calidad de vida de los ciudadanos está empeorando y la desigualdad social está aumentando, como consecuencia del modelo actual de infraestructuras viarias en España», llega a manifestar en su plan la patronal de las constructoras y concesionarias, que cifra en 7.000 millones de euros el coste del déficit de mantenimiento que, apuntan, acumula la red. «Esta situación es insostenible», concluye Seopan

lavozdeasturias

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¿Por qué los árboles deben saber cuánto cobramos?

La biodiversidad urbana también se ve afectada por la brecha salarial. Es la conclusión a la que hemos llegado mi compañera Guyu Dai y yo realizando una investigación para el Master de Estudios Medioambientales y Ciencias Sostenibles que estamos haciendo en la Universidad de Lund.

A través de la investigación, exploramos cómo la planificación urbana y la infraestructura verde de los municipios influyen en la diversidad de las especies arbóreas urbanas. Tras comparar los datos entre los barrios con mayor y menor ingreso medio en cinco ciudades del mundo, encontramos que incluso la distribución y la riqueza de especies de los árboles están significativamente influenciadas por la desigualdad social.

El poder urbano (verde)

Las ciudades globales están acumulando riqueza y recursos. Están desempañando un papel central como motores de la economía y formando corredores urbanizados transnacionales que superan los límites de los estados, asegura Simon Curtis en el Vanguardia Dossier, dedicado al ‘Poder de las ciudades’. Muchas grandes megalópolis mundiales ya ejercen de centros neurálgicos de economías enteras y su poder político está cada vez más presente en los grandes debates globales, retando incluso el poder estatal.

Uno de los ejemplos más evidentes es la coalición de las grandes ciudades estadounidenses (Nueva York, Chicago, San Francisco y Washington entre otros) que tras el anuncio de Donald Trump de dejar el Acuerdo de París, se unieron para dejar claro que ellos siguen vinculados al acuerdo. En el comunicado firmado por 380 alcaldes quedó clara su voluntad de seguir con el plan de reducir las emisiones hasta un 28% y monitorear los avances realizados por los demás firmantes.

Si tenemos en cuenta que en el año 2050, según los datos de la ONU, seremos un 70% de población humana viviendo en las zonas urbanas, la importancia de las ciudades para el futuro sostenible de la humanidad es más que evidente.

En las últimas décadas, se han establecido numerosos objetivos sostenibles. Muchos de ellos fueron transformados en planes de acción. Como solución y preparación para futuras ciudades, la mayoría de estos planes resaltaron la relación entre los humanos y la naturaleza. Esta relación pasa por reconocer que las áreas verdes juegan un papel vital en el ecosistema urbano. Brindan a las personas experiencias naturales de fácil acceso y aseguran la salud física y mental de los seres humanos, aseguran los investigadores europeos. Por lo tanto, en el futuro, muchos de los esfuerzos, actualmente enfocados hacia la protección de grandes hábitats naturales, deberán dirigirse hacia áreas altamente urbanizadas.

Este es el punto de partida para entender los beneficios para la salud y el bienestar que proporciona la vida en las áreas con mayor cantidad de árboles. Según los resultados del estudio Neighborhood greenspace and health in a large urban center, llevado a cabo en la ciudad de Toronto (Canadá), una mayor presencia de árboles directamente se traduce en unos mayores beneficios para la salud humana. De acuerdo con sus hallazgos, los residentes de áreas urbanas más verdes pueden disfrutar mejor los beneficios naturales que brindan los árboles y evidencian una correlación positiva entre la densidad de la población humana y la biodiversidad. Al mismo tiempo, en algunas partes del mundo, en las áreas urbanas ya se reflejan niveles más altos de biodiversidad, en comparación con los no poblados (Araújo, 2003).

Sin embargo, la forma en la que la biodiversidad está repartida dentro de los núcleos urbanos refleja, de forma sorprendente, las diferencias en biodiversidad entre los barrios altos y barrios bajos. Al parecer, de la información y estudios a la que hemos tenido acceso, el estatus socioeconómico y cultural de diferentes áreas de la ciudad parece tener efectos considerables en la estructuración de los patrones de biodiversidad urbana. “Los residentes de un estatus socioeconómico más bajo  simplemente tienen menos probabilidades de poder disfrutar de diversas comunidades de plantas y aves en sus vecindarios”. Es la conclusión a la que llegaron los investigadores que llevaron a cabo un estudio pionero en este campo, en la ciudad de Phoenix (EE. UU.).

Fueron los resultados de este estudio los que nos motivaron a expandir la muestra y observar si las correlaciones parecidas se manifiestan en otras ciudades. Debido a la dificultad de obtener más datos que nos permitiesen realizar la comparación de la biodiversidad urbana en más barrios altos y barrios bajos de las grandes ciudades, nuestra investigación quedó limitada a cuatro grandes metrópolis mundiales. Londres, Nueva York, Malmo y Barcelona fueron las ciudades a cuyas bases de datos hemos tenido acceso para poder realizar las comparaciones. Evidentemente, para hacer unas conclusiones más generales haría falta extender la muestra. Sin embargo, los datos reflejados ofrecen indicios suficientes para orientar la atención hacía la importancia de prestar la atención en la igualdad de planificación de las áreas verdes en las ciudades.

Cuatro ejemplos

Londres es un ejemplo típico en el que el principal impulsor de las políticas de plantación de árboles y de selección de especies estaba estrechamente relacionado con la planificación previa del paisaje. El enfoque sistemático, iniciado por el informe de la Select Commission on Public Walks, realizado en 1833, proporcionó un contexto en el que la riqueza de especies aumentó con el tamaño de los parques (Cornelis y Hermy, 2003). Esta quizá es la principal razón por la cual en Londres, el bosque urbano no parece significativamente afectado por la desigualdad de ingresos.

A pesar de las diferencias de ingresos, el 24% de Newham está cubierto por áreas verdes, que está solo un 7% por debajo del promedio de Londres (Greater London Authority, 2013). Teniendo en cuenta que la diferencia de ingresos promedio de los hogares entre este distrito (siendo la más baja) y Kensington & Chelsea (la más alta) es casi seis veces mayor, la cantidad de áreas verdes y la diversidad de árboles no parecen seguir el patrón observado en Phoenix. Debido a que Newham tiene una cantidad casi tres veces mayor de árboles, es lógico llegar a la conclusión de que, proporcionalmente, debería mostrar un mayor número de especies. Aun así, este no es el caso de la siguiente ciudad que hemos observado.

En el caso de Nueva York, no vimos esta misma correlación. Al igual que la cantidad no está necesariamente vinculada a la calidad, después de analizar los datos del ingreso promedio más alto y más bajo de la ciudad de Nueva York, podemos decir que no está vinculado a la diversidad. A pesar de un número significativamente menor de parques y áreas verdes, la diversidad de especies de árboles en Staten Island(al ser el barrio con ingresos más altos) es casi idéntica a la de Brooklyn. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el número de parques en Staten Island es tres veces menor que el que se cuenta en el área de menores ingresos. Aun así, a pesar de esta diferencia y del hecho de que tiene 61.7% menos árboles plantados que Brooklyn, solo tiene una especie de árbol menos registrada.

En el caso de Barcelona, cuya estructura urbana se configuró durante la segunda parte del siglo XIX, más concretamente durante la transformación liderada por Ildefonso Cerdà, encontramos un patrón similar. En comparación con Nou Barris, el barrio de tradición obrera, el área de clase alta Sarria-Sant Gervasi, diseñada por Cerdà, tiene una mayor cantidad de jardines privados, en su mayoría pertenecientes a villas y otras unidades de vivienda unifamiliares. Al mismo tiempo, tiene una densidad de población más de dos veces menor que Nou Barris, donde se cuentan 209 habitantes por hectárea en un territorio de más de 800 hectáreas. Sin embargo, aunque se extiende en un territorio menor, todos los indicadores muestran que los residentes del distrito de Sarria-Sant Gervasi se benefician mucho más de la diversidad y de la cantidad de especies de plantas que los vecinos de Nou Barris.

Finalmente, donde más manifiesta quedó la diferencia entre los ingresos y la biodiversidad es la ciudad sueca de Malmö. Es la ciudad más socialmente segregada de las tres principales ciudades suecas y un ejemplo particularmente interesante para observar la correlación entre la equidad de ingresos y la diversidad urbana. Por un lado, en la escala de ingresos, tenemos a Herrgården. Con el 96% de toda su población nacida fuera de Suecia, el barrio está constantemente en el ojo de los medios de comunicación como fuente de noticias relacionadas con la violencia y el crimen, debido a su alta tasa de problemas sociales. Todo lo contrario a Västra Hamnen, que es un distrito de la ciudad nuevo, moderno e innovador y hogar  para muchas personas y familias de altos ingresos.

La comparación entre los dos hace que Malmö sea la ciudad con una mayor desproporción, tanto en el número de árboles como en las especies de árboles. Los datos de número de árboles y diferentes especies de árboles ilustran adicionalmente la brecha social existente entre los dos. Casi cinco veces mayor número de árboles, proporciona casi el doble de especies de árboles, en un distrito que cuenta con un ingreso promedio casi siete veces superior al de Herrgården.

Biodiversidad para la resiliencia

Tras el análisis de los resultados de cinco ciudades diferentes (Phoenix, Londres, Nueva York, Barcelona y Malmö), junto a los resultados del estudio llevado a cabo en Toronto, en cinco de los seis casos encontramos indicadores que muestran la correlación entre la desigualdad de ingresos de los hogares y la diversidad urbana de árboles y plantas. A menos que se tomen medidas para evitar que la desigualdad de ingresos afecte la biodiversidad, nuestras ciudades serán desequilibradas e insaludables.

La biodiversidad urbana aporta numerosos beneficios a las ciudades y sus habitantes. Estos beneficios pueden ser manifestados, entre otros, en la calidad del aire, el micro clima, la resiliencia del ecosistema y una mayor cantidad de especies de fauna e insectos. Al mismo tiempo, aparte de la planificación, el diseño y la gestión, la biodiversidad urbana también está influenciada por los aspectos socioeconómicos, los valores culturales y la dinámica de las poblaciones humanas, según aseguran desde la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Cabe también decir que los bosques urbanos favorecen la protección de la biodiversidad general.  Concretamente, en el caso de Suecia, muchas especies en peligro de extinción, identificadas en la Lista Roja de especies, encuentran refugio dentro de las áreas verdes urbanas (Alvey, 2003). Por todo ello y para que la diversidad de las especies pueda brindar múltiples ecoservicios, se ha de asegurar una mayor igualdad dentro de las áreas urbanas.

Además, parques y espacios verdes son parte del escenario público que forma parte de la esfera pública que es fundamental para “el cultivo de la ciudadanía, de modo que las personas de diferentes ámbitos de la vida se encuentren entre sí y así adquieran suficiente sentido compartido para poder pensar en el otro como ciudadano en una aventura compartida”, según decía Michael Sandel, el politólogo que enseña en Harvard.

Afrontando la cercanía del año 2050, hemos de tener muy claras las alternativas que ofrecer a unos 7.000 millones de seres humanos (70% de los 10.000 millones estimados por la ONU) que aspirará a tener una calidad de vida parecida a la que actualmente experimentamos en las sociedades occidentales. Eso  significaría reducir más de cien veces la intensidad de emisiones de carbono. Siguiendo con el mismo comportamiento que tenemos hoy en día esto simplemente no será posible.

La solución pasa por desmantelar las narrativas que mueven la rueda del consumismo. Aquellas que transforman en objetos la necesidad que tenemos por sentirnos parte de la sociedad, por encontrar el sentido y poder expresar nuestra identidad. Para conseguirlo hacen falta alternativas viables  al actual modo de vida basado en consumo.

“Desentrañar la cultura y cambiando la lógica social de consumismo requerirá un sostenido y sistemático esfuerzo, parecido al que fue usado para construirlo en primer lugar”, aconseja el profesor Tim Jackson, en Prosperity without growth. El camino pasa por asociarnos con la naturaleza y no con los objetos materiales producidos por la industria de consumo. Teniendo en cuenta que, en un futuro muy cercano, un 70% de los humanos únicamente podrá hacerlo en las ciudades, asegurar que todos, independientemente del nivel de ingresos, podrán disfrutar de la biodiversidad urbana, será fundamental para construir unas comunidades sanas, prosperas, plurales y resilientes.

Boris Matijas, nació en Yugoslavia, escribe en castellano y vive en Suecia. Es escritor, consultor y coach. Actualmente está cursando el Máster de Estudios Medioambientales y Ciencias de Sostenibilidad en la Universidad de Lund, Suecia. Es autor de los libros Cuenta siempre contigo(Premio Feel Good) y Conectar los puntos, Inventar lo posible (Plataforma)

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Por primera vez, en 2020 la mayoría de los muertos de tráfico serán ciclistas, peatones y motoristas

Más de la mitad de las personas fallecidas por accidentes de tráfico en España podrían ser usuarios vulnerables (peatones, ciclistas, ciclomotoristas y motoristas) por primera vez en 2020 en lugar de conductores y pasajeros de vehículos de cuatro o más ruedas, como coches, furgonetas, camiones y autobuses.

Este es el pronóstico de la Dirección General de Tráfico (DGT) considerando la tendencia de la mortalidad vial de la última década en España a pocos días de que este domingo se celebre el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de los Accidentes de Tráfico.

Así lo manifestó ayer el director general de Tráfico, Pere Navarro, en una rueda de prensa en Madrid con motivo de la presentación de la campaña «Nada vale más que una vida», elaborada por Aesleme (Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal) con el apoyo de la Fundación Atlético de Madrid para concienciar sobre el hecho de que los nuevos modelos de movilidad urbana no deben suponer un aumento de víctimas vulnerables.

Superarán a los de vehículos de cuatro ruedas

Navarro comentó que peatones, ciclistas y motoristas representaron un 40% de los fallecidos por accidentes de tráfico en 2008, porcentaje que aumentó al 46% en 2017. «Si la tendencia sige, en 2020 o 2021 podría ser que por primera vez en la historia de este país los muertos vulnerables superen a los de vehículos de cuatro ruedas. Eso nos marca una línea de trabajo de protección a los vulnerables», añadió.

Además, Navarro subrayó que los usuarios vulnerables muertos en accidentes de tráfico fueron el 78% del total en las ciudades en 2008, por el 82% en 2017.

El director general de Tráfico, que pidió a los ciudadanos que «por favor» respeten las plazas de aparcamiento reservadas a las personas con discapacidad, también hizo hincapié en los mayores de 65 años, que representan un 19% de la población española y un 25% de los fallecidos en accidentes viales en 2017, cuando el porcentaje de mortalidad en 2008 era del 16%.

El año pasado, un 45% de los muertos de tráfico en las ciudades tenían más de 65 años, lo cual obliga a la DGT a dedicar a este sector de la población «una atención especial en segurida vial», según Navarro. «Entre otras razones porque cada vez hay más. Hay ya más mayores de 65 años que menores de 16 años», apostilló.

Por otro lado, Navarro pronosticó que después del «boom» de políticas municipales en favor de la bicicleta vendrán «con fuerza» otras para los peatones, si bien añadió que los patinetes eléctricos que tanto proliferan recientemente por las calles reducirán los desplazamientos a pie, no en coche.

Respecto a los ciclistas, sugirió que podría haber una modificación normativa para proteger a los usuarios de las bicicletas en las carreteras, de manera que los conductores tengan que ir como mucho 20 km/h por debajo del límite de velocidad cuando adelanten a algún ciclista.

El director general de Tráfico consideró «incuestionable» que los conductores tengan que dejar un metro y medio de distancia cuando quieran adelantar a ciclistas, pero defendió que, además, también tengan que bajar la velocidad. «Tenemos que ir a un escenario en el que cuando un conductor de un auto ve un ciclista, lo que tiene que hacer es frenar, mirar y adelantar», dijo.

Y en relación a los motoristas, resaltó que «todo el mundo habla mal de las motos», pero aventuró que cada vez habrá más ciudadanos que se desplacen en esos vehículos, al tiempo que destacó que el comercio electrónico aumenta un 20% cada año con empresas que compran flotas de motos para la el sector de la mensajería.

«Nada vale más que una vida»

Por otra parte, la directora de Aesleme, Mar Cogollos, indicó que 837 de los 1.830 fallecidos por accidentes de tráfico en España el año pasado eran usuarios vulnerables, lo que representa un 46% del total.

Por ello, Aesleme ha elaborado la campaña ‘Nada vale más que una vida’, con un vídeo para las redes sociales con el fin de concienciar a los ciudadanos de que los nuevos modos de movilidad urbana no pueden suponer un aumento de víctimas vulnerables.

Cogollos apostó por cambios normativos como reducir el límite de velocidad de los vehículos motorizados a 30 km/h en las calles de un carril o un único carril por sentido, que todos los ciclistas lleven obligatoriamente casco en las ciudades (algo que sólo deben hacer ahora los menores de 16 años) y que la DGT regule uniformemente todo lo relacionado con los nuevos vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos.

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Juicio a la excúpula de Mutua Universal: una causa con 2.289 empresas y mil abogados

Si el guion se desarrolla según lo previsto, el juicio contra la excúpula de Mutua Universal, todavía sin fecha, se convertirá en un hito insólito. El tribunal de la Audiencia de Barcelona que juzgará a once exresponsables de esta entidad por malversar entre 1998 y 2007 casi 200 millones de euros podría tener que buscar acomodo para que 1.000 abogados se sienten en la sala de vistas.

El motivo es que la Fiscalía, además de acusar penalmente a la excúpula de Mutua Universal por apropiarse de unos 60 millones de euros a través de empresas pantalla y testaferros, considera que esta entidad incentivó de forma irregular a 2.289 empresas con servicios que provenían de fondos de la Seguridad Social. La mutua, sin ánimo de lucro, maneja fondos de la Seguridad Social y devolvía parte de las cuotas a estas empresas asociadas.

En resumen, «detrajeron fondos de carácter público que aplicaron a conceder beneficios a determinados asociados», según sostiene el fiscal Emilio Sánchez Ulled. Mutua Universal daba a estas compañías, por ejemplo, formación en riesgos laborales, botiquines o servicios médicos a cuenta de la Seguridad Social.

Pues bien, la Fiscalía reclama a estas empresas que comparezcan en el procedimiento y devuelvan el coste de estos servicios recibidos entre 1998 y 2007. Son un total de 2.289 de toda España, a las que se pide que retornen un total de 135 millones de euros. Hay compañías de todos los sectores y tamaños: multinacionales, pymes, y empresas públicas y privadas. Son grandes marcas de automóviles, universidades públicas, ayuntamientos, importantes empresas de alimentación, medios de comunicación y antiguas cajas de ahorro.

Si la causa, como está previsto, llega a juicio con estas 2.289 empresas señaladas como responsables civiles a título lucrativo, obligaría a sus representantes legales a estar presentes en la sala de vistas. Fuentes del caso cifran en unos 1.000 abogados los que habrían de participar en la vista, pues la mayoría solo se encargan de defender a una sola empresa. Solo unos pocos letrados defenderán a más de estas compañías.

El juicio aun no tiene fecha. El juzgado de Barcelona que ha investigado el caso ha conseguido recopilar de estas empresas 85 de los 135 millones de euros que se les reclama como fianza: 74 millones en avales bancarios y 11 millones más ya consignados en la cuenta del juzgado. Según fuentes judiciales, todavía no han podido ser notificadas todas las compañías.

20 años después

El abogado Andrés Maluenda, del despacho Molins, que asesora a estas compañías, explica que los directivos de estas empresas no entienden cómo ahora les hacen llegar reclamaciones de hace más de 20 años, y que fueron servicios de un proveedor que se llevaron a cabo con normalidad. Cuando todas estén notificadas se podrá celebrar el juicio, que contaría con más de 1.000 abogados de toda España.

El fiscal pide hasta 15 años y medio de cárcel para la excúpula de Mutua Universal por «una compleja estrategia defraudatoria» diseñada para saquear a la Seguridad Social. La trama estaba dirigida por Juan Aicart, quien era su director gerente

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Francia y Alemania acuerdan una propuesta de presupuesto común para la zona euro

Mientras el Brexit sume en el caos al Gobierno de Londres, el proceso de integración europea sigue su curso según lo previsto. Tras apoyar Merkel en Estrasburgo el proyecto de Ejército europeo de Macron y después de anunciar una propuesta conjunta de Francia y Alemania para el impuesto digital europeo en diciembre, el Gobierno alemán filtraba ayer a «Der Spiegel» el documento, también acordado con Francia, para dar a luz el presupuesto común europeo, un texto redactado a cuatro manos, por los ministros Scholz y Le Maire que presentarán el lunes ante el Eurogrupo. Con Merkel ya en retirada y cuando nadie esperaba que el asunto hiciese grandes progresos hasta después de las europeas de 2019, el claro mensaje lanzado a los británicos es que aquí seguimos «Business as usual».

El texto, de solo dos páginas, no contiene monto presupuestario, una cuestión que debe decidir una cumbre europea de jefes de gobierno, pero sí establece que formará parte del marco presupuestario de 2021 y que totalizará el 1,11% de la renta bruta nacional de los 27, de lo que se deduce que el presupuesto será, al menos en una primera fase, bastante menor que el que Macron venía exigiendo. El presupuesto se financiará, entre otras fuentes, con contribuciones de los estados miembros sobre la base de un acuerdo vinculante y el documento contiene sugerencias concretas sobre cómo decidir el uso del dinero: los estados deberán proponer programas con «directrices estratégicas» anuales y decidirá la Comisión. Solo los países que se atienen a las normas de la UE podrán recibir partidas. «Los Estados miembros pueden recibir apoyo presupuestario de la eurozona si aplican políticas que operan de acuerdo con sus compromisos en virtud de la política económica europea y sus normas fiscales», acota. El objetivo del proyecto es «apoyar las inversiones y reformas relevantes en los Estados miembros de la zona euro».

Actualmente, la UE maneja un presupuesto de unos 160.000 millones de euros, aproximadamente el 1% del PIB de la UE y el 2% del gasto público total. Por cada 100 euros ganados, los ciudadanos europeos pagan una media de 50 euros cada uno en impuestos y cotizaciones sociales, de los cuales un euro se destina a la financiación del presupuesto de la UE. La finalidad de este presupuesto es aplicar las prioridades políticas acordadas, traducidas en un marco financiero plurianual que contiene los diferentes programas y los techos de gasto máximos. Pero uno de los puntos que suele abordar un presupuesto público es la redistribución, es decir, traspasar recursos a los más necesitados, una opción política que será posible ahora con ese paso.

Eficiente y soberano

El presupuesto común europeo ofrece a los países miembros, por ejemplo, un esquema de protección de inversiones, para evitar la caída de la inversión pública en medio de una situación de recesión, y dota a la UE de un mecanismo «eficiente y soberano» para dar respuesta a futuras crisis y aumentar el esfuerzo conjunto en materia de innovación, una cuestión que se presenta como prioritaria en el contexto de digitalización acelerada de la economía global. «El presupuesto para la zona euro servirá para ayudar en las inversiones de la Unión Europea», explicaban anoche fuentes cercanas al Ministerio de Finanzas alemán. Será «paralelo» al marco plurianual de la UE y tendrá como meta la «convergencia entre países». Servirá por ejemplo «para ayudar a países que, como España, están haciendo reformas estructurales pero no tienen apenas margen de gasto debido a los límites del déficit, para ayudar en la fase de reformas y que no se produzca una pérdida de competitividad por falta de inversión», aclaraban las mismas fuentes. Además, «financiará inversiones en innovación y capital humano y el resultado será una convergencia de las economías».

Si bien la canciller Angela Merkel se ha negado siempre a la aprobación de cualquier avance hacia la mutualización de la deuda, los largamente deseados eurobonos, si había admitido, en la reunión que mantuvo con Macron el pasado mes de junio, que la creación de un presupuesto común europeo «debería entrar en funcionamiento en paralelo a un Fondo Monetario Europeo», que actuaría en paralelo al Fondo Monetario Internacional para garantizar la estabilidad de los países miembros, por lo que a este siguiente paso no debería quedarle mucho.

abc.es

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