Esther Borao, la mente brillante que impulsó el movimiento de los ‘Coronavirus Makers’

Hasta el talento más fulgurante necesita de los otros. Ya puede haber sido premiada, como miembro de la asociación tecnológica Makeroni Labs, por la mismísima NASA en el concurso Space Apps Challenge (2015) o en el programa YUZZ de emprendimiento del Banco Santander (2017; el actual Programa Explorer); ser la única española seleccionada en el UAE AI & Robotics Award for Good del Gobierno de Dubai; cofundar su propia Academia de Inventores (Zaragoza); colaborar en El Hormiguero o dirigir a 230 personas en el Instituto Tecnológico de Aragón (Itainnova). Ante las crisis, una mente brillante siempre crecerá con el trabajo colectivo.

Así puso en marcha la ingeniera industrial Esther Borao (Zaragoza, 1988) el movimiento Coronavirus Makers la noche del 12 de marzo. Con un grupo de Telegram inspirado en el tuit del ingeniero irlandés Colin Keogh, instando a fabricar un respirador en código abierto, y con un llamamiento a makers, investigadores de robótica y educadores para idear cómo ayudar ante el trance del covid-19.

«A las 48 horas había 900 personas en el grupo; en diez días, 10.000 personas y en dos semanas, más de 16.000. Fue mágico ver a tantos volcados en el objetivo común de ayudar desde casa», relata Borao. A los cuatro días, se vio desbordada entre su trabajo y el grupo de Telegram, y otros dos ingenieros, Marcos Castillo y Luis González Aller, tomaron el relevo y distribuyeron a los voluntarios en distintos grupos de diseño industrial, electrónica y software para crear respiradores a partir de impresoras 3D.

El volumen de información compartida fue tal que David Cuartielles, uno de los referentes del hardware libre y cofundador de Arduino, y César García, del canal La Hora Maker, lo trasladaron a un foro al que pronto se sumó personal médico para resolver dudas.

En dos semanas, ya estaban respondiendo a la carencia de EPIs. Desde subgrupos por comunidades autónomas y después, por provincias, comenzó el reparto de pantallas protectoras a los sanitarios. Explica Borao: «En los grupos de Aragón, se repartieron el filamento, el acetato y las bridas que donaron empresas, para que los makers imprimieran viseras en sus casas. Después, el material fabricado era recogido por nexos y se llevaba a Salud». Ahora que ya disponen de EPIs homologadas y ha bajado la demanda, las reparten en centros de la tercera edad o educativos. Hasta el momento, Coronavirus Makers contabiliza la fabricación de hasta 840.872 viseras, 236.099 salvaorejas, 132.262 abrepuertas, 100.000 mascarillas y 20.000 batas.

Pero ¿qué es un maker? «Alguien que crea y comparte, porque, por un lado, quiere aprender y, por otro, poner el conocimiento al servicio de los demás para seguir mejorando». Altruismo puro. Borao estudió ingeniería industrial, pero se considera una maker: «Siempre me ha gustado cacharrear e inventar y he aprendido gracias al movimiento maker mucho que de otra manera no hubiera podido».

Entre sus inventos compartidos figuran una brújula que se conecta al móvil por bluetooth y guía a los ciclistas; una plataforma de código abierto para controlar cualquier dispositivo con solo mirarlo o un juguete educativo con cuatro robots que enseñan a programar sin pantallas a niños de más de tres años. «También me gusta el arte y siempre me ha gustado mezclarlo con la tecnología, no ser tan técnica, y en mi beca Séneca, en Sevilla, descubrí en la web Creative Applications que no quería simplemente trabajar en una empresa, sino crear, crear algo propio«. Pero, de nuevo, recalca: «Acabas montando tu propia empresa y conociendo a las personas que, con tus mismas inquietudes, te dan ese impulso para llegar lejos».

Tanto como a la dirección del Instituto Tecnológico de Aragón: «El mayor reto porque surgió de modo inesperado y lo mío es crear cosas con las manos, no la gestión de personas», asegura. Allí, también han apoyado proyectos de innovación frente al covid-19, como la gestión y montaje de viseras, realizadas por los Coronavirus Makers de Aragón, o los ensayos de compatibilidad electromagnética y de ruido de un prototipo de respirador, ideado por el ingeniero Jorge Cubeles en colaboración con la empresa BSH (Bosch y Siemens), que ya han probado en pulmones artificiales.

EN CÓDIGO ABIERTO

El montaje de respiradores es el empeño más ambicioso de los Coronavirus Makers. Aupados por la iniciativa de ReesistenciaTeam, que lidera desde Oviedo el ingeniero informático Marcos Castillo, han logrado diseñar el Respirator 23, un opensource (fuente abierta, accesible) basado en el sistema Jackson-Rees. A la espera de la validación por la Agencia Española del Medicamento, que depende de que algún hospital pruebe los respiradores, liberaron el proyecto por el que se interesó incluso la NASA, de modo que continúan en colaboración con makers de Brasil, Argentina, México, Canadá o Francia. «Los emprendedores son personas más ágiles e innovadoras, porque tienen más capacidad y cultura de hacer las cosas de manera distinta. Al final, hay que estar renovándose, el futuro va de eso», subraya Borao.

Fiel a su principio, creó una Academia de Inventores junto al ingeniero industrial Luis Martín, donde impartía a pequeños creadores cursos de ciencia, robótica, electrónica y programación (ahora, online, con 10.000 suscriptores en Youtube). Era su empeño más reciente hasta que en octubre entró en Itainnova. «Con la crisis del covid-19, se ha visto la importancia de la digitalización tanto en empresas como en la educación. Si antes se veía como algo necesario, ahora ha quedado claro», defiende como enseñanza de este tiempo. Tecnología, aunque no como un fin, sino como un medio: «En las hospitales, se han repartido tablets para que los enfermos hicieran videollamadas a sus familiares, por ejemplo, y se ve cómo la digitalización ayuda a hacer la vida más fácil»

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¿Hay algún sistema económico que garantice la libertad?

Está tan lejos de ser nueva esta cuestión –escribía John Stuart Mill en Sobre la libertad en 1858– que en cierto sentido ha dividido a la humanidad, casi desde las más remotas edades […] La lucha entre la libertad y la autoridad es el rasgo más saliente de esas partes de la Historia con las cuales llegamos antes a familiarizarnos, especialmente en las historias de Grecia, Roma e Inglaterra”.

El economista, en su ensayo más difundido, defiende que “el único fin por el cual es justificable que la humanidad, individual o colectivamente, interfiera en la libertad de acción de cualquiera de sus miembros, es la propia protección. “La única finalidad por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es evitar que perjudique a los demás. Su propio bien, físico o moral, no es justificación suficiente. Nadie puede ser obligado justificadamente a realizar o no realizar determinados actos, porque eso fuera mejor para él, porque le haría feliz, porque, en opinión de los demás, hacerlo sería más acertado o más justo”.

¿Qué ha pasado con los mercados estos últimos años? ¿Ha estado viviendo el ‘libre mercado’ a costa de nuestra libertad, perjudicando a los más desfavorecidos? “El concepto de libre mercado no existe, forma parte del imaginario ideológico, no solo del neoliberalismo sino, en un sentido más amplio, del capitalismo”, reflexiona el profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid Fernando Luengo.

“La condición de existencia del mercado no es la libertad, salvo que esta se entienda como ‘venta’ libre de la capacidad de trabajo o movimiento sin restricciones de los bienes, servicios y capitales, que no de las personas. Nada pone de manifiesto con mayor nitidez la contraposición entre mercado y libertad que la captura de las políticas públicas por las corporaciones y los grupos de presión”, añade el economista.

El profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla Luis Ángel Hierro es rotundo: “La economía de mercado no sirve para solucionar problemas de crisis, sirve para gestionar momentos de tranquilidad. Siempre que todo esté bien funciona; pero cuando se produce un desequilibrio, bien por el propio sistema, bien por un shock externo, como el petróleo, manda a millones de personas al paro y todo lo que parecía funcionar deja de funcionar”.

No obstante, le reconoce una ‘virtud’: “Es un sistema descentralizado de toma de decisiones que amplifica la libertad individual; es decir, si yo te ofrezco un boli negro o rojo, aumento más tu libertad que si solo te pongo un boli rojo. Pero, claro, ese sistema es a costa de la igualdad”. Desde su punto de vista, las libertades no marcan la capacidad de elección: “Es la economía pública la que tiene capacidad de dotar de determinados niveles de libertad. Para ser libre, tengo que estar sano, tengo que alcanzar el mayor grado de educación posible”.

La catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad Pablo de Olavide y eurodiputada por el PSOE, Lina Gálvez, comienza con una aclaración que mete, además, el dedo en la llaga: “Los mercados no son sujetos como nosotros sino unas instituciones donde operan agentes con distintos grados de libertad. Y esas diferencias varían en el tiempo y entre países, y también varían en función del rol con el que participemos en esos mismos mercados, porque cada uno de nosotros puede ser al mismo tiempo empresario y consumidor, o trabajador y consumidor, o participar desde el ámbito público o desde ámbitos de la economía no remunerados”.

Considera que en estas últimas décadas, y especialmente en contextos institucionales y regulatorios como los EEUU, las empresas han tenido en muchos casos más libertad que otros agentes y eso ha permitido que, primero allí y luego en todo el mundo, hayan surgido “nuevas formas empresariales que se han colado por las rendijas de la regulación y que gozan de mucha libertad restringiendo, por ejemplo, la de sus trabajadores. Pero que han sido recibida con los brazos abiertos por muchos de esos mismos trabajadores en su faceta de consumidores”. “Como consumidores –prosigue–, exigimos una libertad o desarrollamos una serie de comportamientos que no siempre favorecen nuestra libertad como trabajadores”.

Es decir, como consumidores queremos que los bienes y servicios a los que accedemos sean buenos, baratos y que los recibamos pronto, sostiene Gálvez. “Y, por ello, florecen empresas de envío de comidas a domicilio, alternativas al taxi, y podemos pedir lo que queramos en portales como Amazon. Pero si somos trabajadores de esas compañías, a lo mejor no estamos tan felices con esos sistemas aunque sean los que nos proporcionan trabajo, porque lo hacen de forma precaria y sin garantías”, concluye. 

Su definición de libertad está basada en la no dominación o en el concepto que defiende el Nobel de Economía Amartya Sen de libertad como capacidad, como expansión de las oportunidades reales con las que las personas pueden asumir el tipo de vida que consideran deseable: “Lo interesante del enfoque de Sen es que desde el concepto de libertad individual trata de construir un enfoque de la justicia social basado en el bienestar de las personas”.

Ricos y pobres

¿Propone el sistema capitalista una libertad para ricos y otra para pobres? Es decir, ¿éramos libres de verdad antes de este confinamiento? ¿O solo eran libres los ricos? Los tres expertos coinciden: los ricos eran más libres que los pobres. Pero no todas las diferencias en el grado de libertad vienen determinadas por mayor o menor renta, matiza la catedrática Gálvez: “El género es otro vector generador de desigualdades, como también lo es la raza o la discapacidad. Ninguno de esos vectores es inamovible y, por tanto, están sujetos a mejorar o empeorar en función de la acción política. Claro que no éramos libres antes del confinamiento en muchos ámbitos y lo éramos de manera muy desigual”. 

Para el profesor Luengo, el confinamiento simboliza los límites y debilidades del capitalismo: “¿Qué decir de los miles de millones de personas que viven en la miseria más absoluta y ese pequeñísimo porcentaje de población que concentran la mayor parte de la renta y la riqueza? Hablemos de libertad a los que nada tienen. O por poner un ejemplo más próximo, hablemos de libertad a los muchos trabajadores que se ven obligados a realizar horas extraordinarias no pagadas. Y, por supuesto, con el confinamiento, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado sustancialmente; la capacidad de enfrentar la enfermedad y la crisis económica asociada a la misma es muy distinta dependiendo de la clase social a la que se pertenece”, resume. 

No es lo mismo estar confinado en un palacio que en una infravivienda, reconoce Gálvez, pero considera que el contagio en sí no está variando mucho por clases: “Normalmente pensamos que el acceso a recursos es menor en las zonas rurales que en las urbanas y en cambio ahora eso puede invertirse porque en las zonas rurales tienen más acceso a espacios libres que los que tenemos en las ciudades”. El profesor Hierro, por su parte, opina que ahora nadie es libre, por muy confinado en un yate que esté el rico.

También los tres sostienen que no existe un sistema económico perfecto, pero para garantizar en lo máximo posible la libertad, el Estado, lo público, lo común, los cuidados deben ser la columna vertebral, como está quedando demostrado en esta crisis con el sistema sanitario y la atención a las personas mayores. “Pensemos en la venerada democracia ateniense, que era un sistema esclavista donde ni las mujeres, ni los esclavos ni los metecos o extranjeros eran considerados ciudadanos y, por tanto, no tenían los derechos y libertades asociados a esa categoría”, recuerda Gálvez.

“La Historia económica es una historia de mestizaje –continúa–. El socialismo de estado no garantizaba la libertad, pero el capitalismo tampoco la garantiza a todos por igual. Podemos pensar que el capitalismo de postguerra con un fuerte sector público, servicios de sanidad o educación universales y con la libertad de las empresas más limitada era un sistema que garantizaba más la libertad que el capitalismo actual, pero no era así para las mujeres, que accedían a gran parte de esos servicios por parentesco y no como sujetos poseedores de derechos individuales”. 

Por tanto, concluye, debe ser un sistema que, si genera desigualdades, tenga capacidad de corregirlas, y no solo las de clase: “Un sistema que se concentre más en las capacidades que en los resultados, aunque estos cuenten, porque es bueno que exista un margen para la libertad y la iniciativa individual. Un sistema con acceso garantizado a los recursos materiales básicos, que garantice el disfrute de los derechos humanos y con una fuerte provisión de servicios públicos que igualen a la población, incluyendo una organización social del cuidado que no lo haga recaer de manera tan mayoritaria y desproporcionada en los hombros de las mujeres por haber nacido mujeres y haber sido socializadas como lo que la sociedad patriarcal espera de nosotras”.

Qué libertad nos espera

¿Seremos menos libres después? “Tenemos la oportunidad de que las cosas cambien a mejor, pero las fuerzas y las inercias que hay que enfrentar son muy potentes, fuerzas que harán todo lo posible por mantener, en su propio beneficio, la idea de la excepcionalidad. Me preocupa, especialmente, que se instale entre nosotros el trade-off entre libertad y seguridad y entre salarios y empleo; si tienes una cosa, tienes que aceptar renuncias en la otra”, plantea Luengo, que insiste: “Buena parte de la nueva economía que tanto ensalza el pensamiento conservador se sostiene en la mercantilización de nuestra privacidad y en el big data. Las empresas transnacionales más poderosas y con modelos de negocio más permeables y difíciles de controlar por los poderes públicos están situadas en este ámbito”. 

¿Recuerdan los eslóganes sobre la vieja fachada blanca del Ministerio de la Verdad? “La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza”.  ¿Quién no ha pensado en este 2020 –incluso antes– en 1984? ¿Cómo se articularán la libertad y la seguridad en el nuevo escenario que nos espera? “El riesgo de adentrarnos en un renacido Leviatán estatal que controle todos los espacios y decisiones de nuestras vidas está hoy mucho más cerca, y son especialmente preocupantes las simpatías que están despertando sistemas autoritarios como el chino, supuestamente más eficaces en la defensa de la salud pública”, sostiene el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Extremadura Gabriel Moreno

“Si siempre debemos vigilar la marcha de nuestras democracias, vigilando que los poderes no se extralimiten y cuidando por el recto actuar de lo común, esa supervisión deberá incrementarse tras la crisis, pues las presiones en dirección contraria serán mayores y encontrarán un relato, el de la seguridad, más propicio para su justificación –añade–. Las crisis siempre son excusas para que pretendidas soluciones temporales, coyunturales, se conviertan en permanentes y estructurales, y sobre esa intención debemos ser singularmente celosos. De momento, intentemos también que la excepcionalidad que vivimos respecto a nuestra libertad personal siga estando dentro de los límites constitucionales que la explican y posibilitan, pues estado de alarma no es ausencia de Estado de Derecho”. El profesor subraya que las decisiones y actuaciones de los poderes públicos, incluidas muy especialmente las de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, siguen estando sometidas a los principios de legalidad y proporcionalidad y a su posible control jurisdiccional por los tribunales de justicia.

La catedrática Gálvez muestra más optimismo: “En Europa tenemos una legislación de protección de datos muy garantista con nuestra privacidad y el uso de nuestros datos personales, y ahora se va a seguir avanzando en esa línea, permitir el avance y la innovación en equilibrio y con garantía de nuestras libertades personales. Si sabemos hacer bien las cosas seremos más libres. Si conseguimos una transformación de nuestra economía a una más sostenible en todos los ámbitos, seremos más libres. Si conseguimos apostar por los servicios públicos y una fiscalidad y retórica fiscal que los sostenga, seremos más libres. Si conseguimos que se impongan los valores de solidaridad y comunidad que se están mostrando, seremos más libres”. 

Hierro habla directamente del Gran Hermano: “Está entrando, sin darnos cuenta, por la vía del mercado. Es que Google está diciendo si estamos más en casa o en la farmacia, nos están espiando a ver si decimos más la palabra vivienda o divorcio. Eso es lo verdaderamente peligroso. Y aquí lo que dan miedo no son las empresas, el mercado, sino que se usen tus datos con el fin del poder, para condicionar tu voto o, para lo que es peor, quitártelo. El que te tiene que proteger ya no te protege. Y esto no tiene que ver con la pandemia. Como no sepamos aguantar, 1984 está aquí

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El covid rompe la foto de Colón: Vox inflama la calle, el PP se pone de perfil y Cs gira al centro

El 10 de febrero de 2019 Partido Popular, Ciudadanos y Vox se reunían en la madrileña plaza de Colón para exigir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que convocase elecciones anticipadas por sus «cesiones y bandazos permanentes» ante los partidos independentistas catalanes. Pablo Casado (PP), Albert Rivera (por entonces líder de Cs) y Santiago Abascal (Vox) subían al escenario en el que se había leído el manifiesto al cierre del acto y quedaban retratados en la ya famosa ‘foto de Colón’. La escena dio pie al nacimiento de los términos «tres derechas» o «trío de Colón», en alusión a estos tres partidos que competían por el mismo sector del electorado. Este sábado, la extrema derecha ha convocado una marcha contra la gestión que el Gobierno central está realizando de la crisis del covid-19. Y esa misma plaza de Colón, muy simbólica para el partido de Santiago Abascal, será uno de los puntos del recorrido que se hará en vehículos. En esta ocasión, ni PP ni Ciudadanos —la formación naranja ha emprendido un claro giro al centro— se suman a esta convocatoria con la que Vox pretende capitalizar el malestar de los ciudadanos que en los últimos días se han lanzado a las calles, sobre todo de la capital de España, con cacerolas y banderas de España.

La marcha de Madrid tendrá su réplica en ciudades de toda España. Arrancará con un discurso de Santiago Abascal .

A diferencia de en otras ocasiones, en el PP esta cita de Vox no ha generado debate interno. Desde el primer momento la dirección nacional de los conservadores fijó posición defendiendo que en una situación como la actual ellos se manifiestan en el Congreso y en el Senado, presentando iniciativas. No obstante, sí hay sectores del partido, los más indentificados con posiciones más conservadoras, que temen que Abascal y su partido logren eso que pretenden: atraer a quienes más enfadados están con Sánchez. De ahí la posición del PP respecto a las caceroladas. Ciudadanos, por su parte, ya está en otra fase. Ya no busca competir por un espacio en la derecha y, hasta la fecha, se ha mantenido del lado del Gobierno en los apoyos a las prórrogas del estado de alarma.

infoLibre repasa la situación que atraviesan los tres partidos que, en su día, integraron la foto de Colón en un momento en el que comparten intereses en gobiernos autonómicos y municipales —PP y Cs gobiernan en coalición con el apoyo externo de Vox en varios territorios— pero han decidido, al menos por el momento, marcar distancias en la calle. Vox está en el «pague las nóminas y váyase» a Sánchez. El PP, en marcar distancias de cualquier medida del Ejecutivo convencido de que la gestión de la crisis económica asociada al covid-19 va hacer que la coalición PSOE-Unidas Podemos estalle. Y Ciudadanos, por el momento, sigue dispuesto a negociar unos Presupuestos de emergencia con el Ejecutivo.

PARTIDO POPULAR

En el argumentario de Vox, el PP es la «derechita cobarde». Explota este calificativo hasta la saciedad porque sabe que el PP de Casado aspira a conquistar a un sector del electorado que en las últimas elecciones generales votó a Santiago Abascal, exdirigente de los conservadores de Euskadi. En este contexto, no es ningún secreto que en Génova movimientos como esta marcha nacional convocada por Vox inquietan un poco. Como también inquietó que hace un par de semanas el líder de la extrema derecha dijera en sede parlamentaria que no descartaba plantear una moción de censura a Pedro Sánchez si a quien le corresponde, en alusión al PP, no se decidía a dar el paso.

A diferencia de otras ocasiones en las que el partido ha reaccionado de forma más tardía, la dirección nacional del PP ya fijó posición respecto a estas marchas el pasado 11 de mayo. «Nuestras manifestaciones las hacemos en el Congreso, con propuestas alternativas. Con rigor y seriedad», respondió el secretario general del PP, Teodoro García Egea, preguntado en una entrevista concedida a TVE. 

Pero, de forma paralela, los conservadores han defendido las caceroladas que estos días se han convocado en diversas ciudades de España. Creen que muchos de esos ciudadanos son los que ahora, si hubiera elecciones, se decantarían por la papeleta del PP. Las últimas encuestas publicadas, que otorgan importantes subidas al PP, les llevan a pensar en la dirección de que el endurecimiento de sus posiciones frente el Gobierno central cuenta con cada vez más respaldo social

«Su problema no son las caceroladas, ni las protestas en Núñez de Balboa [calle de Madrid donde arrancaron estas convocatorias], donde los ciudadanos tienen derecho a protestar. Su problema es la ruina que sus políticas están ocasionando. Es una irresponsabilidad promover la estratificación social», espetó Casado a Sánchez este miércoles en el debate sobre la prórroga del estado de alarma.

«¿Cayetanos? Cayetanos de Palencia, de Sevilla, de Barcelona, de Gijón, de Alcorcón.. ¿Eso son cayetanos? Eso son ciudadanos que se están arruinando, que están perdiendo el empleo y sus empresas. Encima con criterios arbitrarios le están dejando encerrados, es muy dictatorial», respondió la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a la izquierda en la Asamblea de Madrid durante la sesión de control al gobierno.

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, asiste al pleno del Congreso que debate este miércoles la quinta prórroga del estado de alarma.

Pese a que el PP se desentiende de las marchas de este sábado, en el partido sigue abierto el debate sobre la forma en la que hay que confrontar con Vox. En los debates para las prórrogas del estado de alarma que ha habido en los últimos meses en el Parlamento, Abascal ha atacado al PP por sus votos a favor y por la abstención de hace quince días y Casado optó por no responder.

Pero hay dirigentes del partido que siguen creyendo que con Vox ni se puede pactar ni se pueden dejar pasar sus críticas o ataques. Este mismo viernes, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, respondía a unas declaraciones en las que Abascal avanzaba que la extrema derecha apoyaría al PP en Galicia de cara a las elecciones generales del 12 de julio.

«Feijóo necesita vigilancia para no decir tonterías», dijo el presidente de Vox. Y el presidente de la Xunta no tardó en responder echando en cara a Vox que «no le interesase» Galicia durante el pico de la pandemia del coronavirus y advirtiendo de que él aspira a tener, tras los comicios, «un Gobierno libre, no rehén o esclavo de intereses minoritarios», informa Europa Press.

Sobre la marcha de este sábado, el PP dice que Vox «está a lo suyo». Pero que ellos son «la alternativa real». «Nuestro diferencial es que los únicos sensatos para gobernar somos nosotros», explican las fuentes consultadas. «Seriedad, propuestas y trabajo. Es a lo que jugamos», añaden. 

El PP ya ha dado un importante giro esta semana en su posición respecto a la crisis del covid-19 votando en contra de la ampliación del estado de alarma. Y, tras el episodio de la derogación de la reforma laboral se reafirman en su estrategia. «Sánchez ha engañado a todos, desde el PNV a Ciudadanos. Ya avisamos», subraya un parlamentario.

VOX

Tras PSOE y PP, Vox es la tercera fuerza parlamentaria en el Congreso (52 diputados). Para Vox es un triunfo que todas las marchas convocadas para este sábado cuenten con autorización. La extrema derecha lleva a gala haber plantado cara desde el principio a Pedro Sánchez en las prórrogas del estado de alarma. «Paguen las nóminas y dimitan para dar paso a un Gobierno de emergencia nacional, que sea creíble para los españoles, de amplio espectro y creíble en Europa», fue lo último que le dijo Abascal a Sánchez este miércoles en el Congreso.Grupo Parlamentario de VOX en el Congreso@VOX_Congreso

🔴 Comunicado urgente: Nos levantamos de las mesas de trabajo de la Comisión de Reconstrucción tras el pacto del Gobierno con Bildu.

➡️ PSOE y Podemos han firmado un acuerdo secreto con los proetarras, y lo han hecho público una vez pasadas las votaciones

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Un día después, el jueves, anunciaba que se levantaba de las mesas de trabajo de la comisión para la reconstrucción recién constituida en la Cámara Baja «tras el pacto del PSOE con EH Bildu». «El Gobierno no tiene voluntad de reconstruir nada», argumentaba su portavoz, Iván Espinosa de los Monteros.

Pero donde Vox ha visto ahora una oportunidad es en la respuesta que Ciudadanos está dando a la crisis del covid-19 y a las tensiones que esto pueda estar generando entre naranjas y conservadores, que gobiernan juntos en varias comunidades autónomas y que tienen en marcha una coalición para concurrir bajo la marca PP+Cs a las vascas del 12J.

Parafraseando a Albert Rivera, el líder de la extrema derecha ha acusado al partido de Inés Arrimadas de «ser útil a la banda de Sánchez».

Vox no entró en ningún gobierno regional, pero sus votos fueron clave para que PP y Cs se hicieran con el poder en la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia, Andalucía y el Ayuntamiento de Madrid. Ahora, cuando la bronca entre la presidenta de la Comunidad de Madrid y el vicepresidente, Ignacio Aguado (Cs), es más que evidente, la extrema derecha se ofrece al PP como elemento estabilizador de la coalición. Para la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, el vicepresidente es «un infiltrado de Sánchez en el Gobierno de Ayuso». Sus palabras hay que entenderlas en el contexto de los rumores de una moción de censura del PSOE para echar a Ayuso de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Un escenario que descartan los socialistas, que dicen estar volcados en lograr «acuerdos para la reconstrucción, y en Cs, que defiende que sus acuerdos con el PP son «sólidos».

El líder del Vox, Santiago Abascal, pasa ante el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en el Pleno del Congreso.

Hasta la fecha, Ayuso ha rechazado la mano tendida de los socialistas para sentarse hablar de unos pactos para la reconstrucción, lo que deja, por ejemplo, los Presupuestos en manos de la extrema derecha. El problema es que Cs, la otra parte del Gobierno, sí se declara a favor de un acuerdo global.

La semana pasada, Abascal acudió a la Asamblea de Madrid en calidad de «asesor» del grupo de Vox.  Fuentes de su partido aseguraron que lo hacía para apoyar a su equipo, «fundamental para sostener al Gobierno de la Comunidad más afectada por la pandemia frente al ataque del Ejecutivo socialcomunista de la Moncloa». En esta visita, pudo compartir unos minutos con Ayuso, tal y como pudo constatarse por las imágenes difundidas.

CIUDADANOS

De los tres partidos que integraron la foto de Colón es Ciudadanos el que más ha cambiado. Tiene nueva líder, Inés Arrimadas, y en lugar de competir por el espacio de la derecha se ha lanzado a ocupar el centro político. 

Los críticos de Ciudadanos, los que dieron un portazo a Rivera por no haberse abierto a negociar con el Partido Socialista tras las elecciones generales de abril de 2019, apuntan a la foto de Colón como el momento en el que empezó a torcerse la trayectoria del partido. En esos comicios Albert Rivera logró 57 escaños frente a los 66 del PP, lo que le permitió por unos meses mantener el discurso de que el líder de la oposición era él. En ese contexto, Rivera no quiso entrar a negociar con Pedro Sánchez para desbloquear la investidura. Sólo hizo una oferta de última hora, cuando estaban a punto de disolverse las Cortes para la convocatoria electoral, con la que pretendía también arrastrar al PP a la abstención. Los conservadores se negaron de forma rotunda y días después arrancaba el reloj hacia las generales del 10N. Ciudadanos bajó de los 57 a los 10 escaños, ya sin opción de entrar en el Gobierno. Rivera anunció su marcha.

Arrimadas estrena su liderazgo de Cs distanciándose del discurso de Casado pese a los pactos

Pese a las dudas que había en sectores del partido naranja del rumbo que iba a imprimir Inés Arrimadas al partido, sus primeros pasos han sido no cerrarse a acuerdos con el PSOE y, de forma paralela, defender como «éxito» sus pactos autonómicos y municipales con el Partido Popular de Pablo Casado. De hecho, habrá un primer intento de la coalición España Suma para las elecciones vascas del 12J.

Una de las primeras decisiones que tomó como líder de Cs fue ofrecer a Sánchez su disposición a negociar unos Presupuestos «de emergencia» para dar respuesta a las necesidades económicas de la etapa post covid-19. Pero por si había dudas del giro al centro de la nueva etapa, el partido naranja ha estado al lado del Gobierno en todas las prórrogas del estado de alarma. Mientras los parlamentarios de Cs han pulsado el botón del «sí» en las dos últimas prórrogas, los del PP apostaron, primero por una abstención y, dos semanas después, por votar en contra.

Ni siquiera el episodio de la derogación de la reforma laboral de 2012 ha hecho a Ciudadanos anunciar que su disposición a pactar con el Gobierno en aquellos asuntos «que sean de interés» para los españoles ha virado. Lo mismo ocurre con los Presupuestos. Lo que sí defienden con insistencia es que ellos no son socios de Gobierno de Pedro Sánchez y que la postura «responsable» que están manteniendo estos meses de pandemia la mantendrían también si fuese el PP el que estuviese en la Moncloa.

infolibre

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El Gran Cierre: ¿mereció la pena?

La economía mundial está en caída libre. El Fondo Monetario Internacional vaticina una recesión global, con una caída del PIB europeo del 7%. Este es el resultado del Gran Cierre. Gobiernos del mundo entero han sido incapaces de encontrar otra manera de frenar la expansión del Covid-19, salvo detener la mayoría de la actividad económica mediante el cierre de colegios, oficinas y otras empresas consideradas no esenciales.

Una pregunta clave recurrente es si la cura podría ser peor que la enfermedad. La respuesta exige un marco que permita comparar los costes del cierre con los costes sanitarios de la enfermedad, así como asignar un valor a las vidas salvadas. A continuación, presentamos un estudio detallado, de abajo hacia arriba, de los costes médicos que surgirían si dejásemos que la enfermedad campase a sus anchas entre la población en su conjunto. Distinguimos entre los costes directos debidos a la pérdida de horas de trabajo, hospitalizaciones, unidades de cuidados intensivos, etcétera. Al agregar estos costes después de un análisis detallado de las características médicas del Covid-19, obtenemos el resultado de un coste único equivalente al 14% del PIB comunitario, o un billón y medio de euros.

De primeras, la cifra parece considerable comparada con los gastos totales de sanidad, del orden del 10-12% del PIB a lo largo de la Unión Europea, así como al compararla con los presupuestos que manejan los Estados para un mayor gasto sanitario. En Alemania, por ejemplo, el ministerio de Sanidad ha previsto un incremento de su presupuesto en unos 10.000 millones, lo que supone solo un 0,25% del PIB alemán. Pero hay que comparar esta cifra con el número total de casos en el país, unos 200.000. El gasto por caso sería así de unos 50.000 euros, esto es, el 100% del PIB (anual) per cápita para cada infectado. Los datos de España muestran magnitudes similares. El presupuesto del gobierno central prevé para 2020 unos gastos adicionales de alrededor de 44.000 millones, unos 20.000 euros por caso, lo que supone dos tercios del PIB per cápita para cada infectado.

Si aplicamos esta tendencia a otros países, el total de gastos sanitarios que podemos esperar, incluso bajo la hipótesis de que la expansión del virus sea pronto contenida, estaría entre los 250.000 y los 300.000 millones de euros. Una magnitud similar a la del Fondo de Solidaridad europeo negociado en estos momentos.

Mientras que un 2,5% del PIB parece manejable, esta cifra se basa en la asunción de que solo una parte pequeña de la población contraerá el virus –al menos, esto es lo conseguido hasta ahora–. Los pocos estudios de testeo masivo llevados a cabo sugieren que mucho menos del 5% de la población (más allá de algunos focos limitados) ha sido infectado de momento. Si el virus alcanzase al resto de la población, habría que multiplicar los costes directos por 20 o incluso más, lo que alcanzaría un impracticable 50% del PIB alemán. Es probable que los costes de aumentar la capacidad de los hospitales para lidiar con las modestas tasas de infección que la epidemia ha alcanzado, antes de ser contenida en la mayoría de los países, subirían por la necesidad de actuar con rapidez. Pero estos cálculos muestran que las finanzas públicas se habrían visto rápidamente sobrepasadas, únicamente por los costes médicos, si hubiésemos dejado al Covid-19 expandirse sin cortapisas.

Por supuesto, los costes de hospitalización no son el único coste de una pandemia. Si hablamos de reacciones políticas, la pérdida de vidas es mucho más importante. Sin embargo, hemos descubierto que, en estrictos términos económicos, el valor de las vidas perdidas representa solo la mitad del coste total de una pandemia.

Hay una larga tradición en la literatura económica sobre qué valor asignar a una vida perdida. Es más difícil encontrar una base objetiva a partir de la cual asignar una cifra al valor económico de una muerte causada por esta pandemia. Pero la realidad es que este es un problema que los hospitales afrontan cada día, al decidir qué protocolos aplicar y qué maquinaria comprar. Nuestros cálculos sugieren que incluso usando supuestos conservadores, esta consideración añadiría otro 16% del PIB al coste de no hacer nada.

Así, el coste total de dejar campar a sus anchas al Covid-19 por la población podría llegar al 30% del PIB, o lo que es lo mismo, unos 300.000 millones de coste extra para la UE. Teniendo en cuenta este cálculo, el coste económico del Gran Cierre (7-8% del PIB) parece mucho menor que el coste de dejar que el virus se expanda sin freno. Se podría argumentar, por supuesto, que medidas alternativas al cierre de los países, menos dañinas para la economía, podrían haber logrado una reducción similar de los contagios. Pero la pregunta que nos concierne en el mundo real es si al elegir el cierre, la cura (imperfecta) ha sido peor que la enfermedad. Nuestra respuesta es, de acuerdo con los resultados del estudio, un rotundo no.

Detalles de la estimación de costes

El coste total para la sociedad del Covid-19 puede dividirse en tres elementos: las horas de trabajo perdidas debido a una infección, los costes médicos directos necesarios para tratar una infección y el valor de la pérdida de vidas. Los costes relacionados con los cierres u otras medidas de distanciamiento social tienen que compararse con los costes que se evitan a través de estas medidas. Nuestro enfoque nos permite escalar los costes médicos en términos del PIB per cápita, lo que convierte el análisis en aplicable no solo a países específicos, sino a la UE como un todo y a la mayoría de los países de la OCDE.

Costes sanitarios, pérdida de horas de trabajo

El primer impacto directo de la ola de infecciones es que una fracción de la población no puede trabajar (mientras esté enferma). Esta fracción puede basarse en los datos del crucero Diamond Princess, donde la población entera fue testada. Asumimos así que solo la mitad de los infectados presentarán síntomas que requerirían mantenerlos en casa durante un periodo de dos semanas, seguido de un periodo adicional de “aislamiento doméstico” hasta que ya no sean contagiosos. Después asumimos que alrededor del 20% de la población total (o el 40% de aquellos que presentan síntomas) desarrollarán síntomas severos que requerirán un periodo adicional de baja laboral.

Siendo conservadores, asumimos que no habrá casos graves ni muertes entre la población en edad de trabajar. Esto resulta en una reducción de la fuerza de trabajo al año (52 semanas) de (0,5-0,2)*2 + 0,2*3/ (2/52)= 2,4/52 = 5. Esto implica que por cada 1% de la población infectada alrededor del 0,05% del las horas anuales de trabajo se pierde. Si el virus infectase al total de la población, alrededor del 5% de las horas de trabajo se perdería, lo que equivaldría a una pérdida del 5% del PIB.

Costes de hospitalización

Un segundo elemento del coste de la epidemia que no ha sido muy estudiado es la hospitalización y otros costes médicos al tratar a los infectados. No hay estudios rigurosos todavía sobre el coste medio de tratar a los infectados (y con síntomas), pero se estima que alrededor del 20% de los individuos infectados requiere algún tipo de hospitalización, de los cuales un cuarto (el 5% del total de infectados) requerirá cuidado intensivo. En comparación, una temporada típica de gripe en Estados Unidos hospitaliza al 0,12% de la población, de los cuales un cuarto requiere de cuidados intensivos y uno de cada veinte (el 0,13% de todos los infectados) muere.

Los cuidados intensivos con ventilación son los tratamientos para salvar vidas más caros de los hospitales. En EEUU, el coste de dos semanas en una unidad de cuidados intensivos es el equivalente a un año (100%) del PIB. En Alemania, que puede representar al resto de Europa, el coste de dos semanas en la UCI parece ser un poco más bajo, alrededor de 20.000 euros o el 60% del PIB. Usamos el parámetro alemán para una estimación conservadora de los costes médicos.

Asumimos como coste de una hospitalización general 12.000 euros, el equivalente a un 30% del PIB. Estimamos que el periodo medio desde la infección hasta la recuperación para los casos no graves es de aproximadamente dos semanas y de entre tres y seis semanas para los pacientes con cuadros graves o críticos de la enfermedad. Usamos una estimación conservadora de dos semanas de cuidados intensivos y dos semanas de hospitalización general para los casos graves. Esto resulta en un coste médico de 0,05*(0,6+0,3) + 0,15 *0,3 = 0,09*PIB.

Este simple cálculo sugiere que si el virus afectase a toda la población, los costes de hospitalización alcanzarían el 9% del PIB, esto es, un billón a nivel comunitario. En comparación, el coste medio anual de la gripe en el sistema sanitario y en la sociedad en su conjunto es de 11.200 millones de dólares (con un rango entre los 6.300 millones y los 25.300 millones). Y los costes sanitarios directos de tratar a los pacientes de la gripe se estiman en 3.200 millones (rango: 1.500-11.700 millones) y los costes indirectos en 8.000 millones (4.800-13.000 millones).

El valor de las vidas perdidas

El tercer elemento que ha destacado desde muy pronto en los debates políticos es la pérdida de vidas. Aquí tratamos el asunto solo desde el punto de vista económico. El coste de una muerte prematura a causa de la enfermedad representa el aspecto más difícil de evaluar en términos financieros, pero es también el que más atención despierta. Las principales contribuciones están basadas en una evaluación económica de las vidas perdidas. Nosotros proponemos un marco ligeramente diferente, más conservador.

Hay dos maneras de asignar un valor monetario a una vida salvada o perdida.

La primera se basa en el concepto del Valor Estadístico de la Vida (VEV), usado en general para medir el impacto de las políticas públicas en busca de reducir las probabilidades de muertes prematuras evitables. El VEV se suele aplicar cuando la probabilidad de morir es muy baja (accidentes de tráfico, por ejemplo) pero puede bajar aún más (usando cinturones de seguridad). Otro uso común del VEV lo encontramos en el área de la legislación medioambiental, donde el VEV utilizado es muy alto, hasta millones de euros o dólares. Los altos valores son apropiados en estos campos (seguridad vial y estándares medioambientales) porque quienes pueden perder sus vidas suelen ser por lo general jóvenes o al menos personas de edad media. En esos casos, podríamos considerar el valor monetario de lo que dejar de producirse debido a una muerte prematura.

Las cifras para los VEV utilizados para las regulaciones alimentarias o medioambientales rondan las 100 veces el PIB anual. Parece claro que este enfoque se traduce en costes muy elevados, incluso con una tasa de mortalidad muy baja. Un VEV de 100 veces el PIB, si lo combinamos con una tasa de mortalidad del 0,5%, por ejemplo (menor que la mayoría de las estimaciones) implicaría un coste total del 50% del PIB.

Pero el Covid-19 es una epidemia muy letal y la mortalidad se concentra en la población anciana. Por estas dos razones preferimos un enfoque basado en la práctica habitual de la profesión médica.

Ponerle un valor monetario a las vidas salvadas en una práctica médica inevitable. Los médicos se enfrentan al problema de elegir qué procedimientos usar para alargar una vida, una situación que aplica a muchos de los pacientes infectados con coronavirus que acaban en las unidades de cuidados intensivos. En la literatura estadounidense acerca del coste de los procedimientos médicos, suele usarse un límite inferior de 50.000 dólares al año por vida perdida, con un rango central de entre 100.000 y 300.000 dólares. El límite inferior equivaldría a un año de PIB per cápita y el rango central, a entre año y medio y cuatro años de PIB. David M. Cutler y Elizabeth Richardson defienden un rango central equivalente a tres veces el PIB.

Nosotros usamos el rango inferior (alrededor del 1% del PIB per cápita al año por vidas perdidas) en la mayoría de nuestras simulaciones, para ofrecer así una estimación conservadora del valor de las vidas salvadas. Esto implica que el valor económico de las muertes prematuras debe ser igual al número de años que el paciente podría haber vivido.

Lo que queda por determinar es el número de años perdidos cuando muere un enfermo de Covid-19. Esto depende por supuesto de la edad del paciente. Cumplidos los 80 años, la esperanza de vida estándar para la Unión Europea es de unos ocho años, que se incrementan hasta 12 a los 75 años de edad y hasta 20 a los 60 años. Usamos estas tablas combinadas con las tasas de letalidad por edad disponibles en algunos países.

La tabla ofrece algún detalle de los cálculos por grupo de edad. Para cada uno de estos (columna 6) ofrecemos la tasa de letalidad (columna 5) y el porcentaje de población que representa (columna 4). El resultado de las dos últimas columnas es calculado en la columna 3, que ofrece la contribución a las muertes que se puede esperar de cada uno de los grupos de edad (por cada infectado). Esto ha de multiplicarse por los años de esperanza de vida restantes (columna 2) para averiguar la contribución de cada grupo de edad al total de años perdidos por infección (columna 1).

La tabla muestra que no son solo los muy ancianos quienes contribuyen al total de años perdidos de vida. La tasa de letalidad es el doble de alta para pacientes mayores de 80 años (16%) que para aquellos en los setenta (8%), pero estos pacientes más jóvenes también tienen una mayor esperanza de vida. La contribución de este grupo menos anciano al total de vidas perdidas es, por tanto, ligeramente mayor. Al sumar las contribuciones de todos los grupos de edad, obtenemos un valor de 0,27 vidas perdidas por cada infectado.

Se suele argumentar que los años restantes de esperanza de vida de aquellos que mueren de Covid-19 deberían ser menos que los de su grupo de edad, porque por lo general tienen lo que se llama factores de “comorbilidad”. Incluso asumiendo que la esperanza de vida media de aquellos que mueren por el coronavirus fuese la mitad de su grupo de edad, esto resultaría en una pérdida de vida prevista entre todos los grupos de edad de 0,135. Esto implicaría que el valor monetario de las vidas perdidas a causa de una epidemia sin contramedidas (sin medidas de distanciamiento social, por ejemplo) supondría aún así el 13% del PIB, cifra similar a la de este estudio del Clausen Center de la Universidad de California. Otro estudio señala, además, que la diferencia entre la esperanza de vida estadística y la de aquellos que sufren factores de comorbilidad es en realidad bastante limitada.

Conclusiones: costes ignorados

Un coste por lo general ignorado de la pandemia de coronavirus es el cuidado de aquellos infectados. La mayoría de las evaluaciones de los costes de la crisis se centran solo en el numero de muertes probables o potenciales que el Covid-19 puede causar. Esto es un error porque solo los costes de hospitalización ya serían muy elevados. Nuestros cálculos muestran que el coste económico del Gran Cierre, aunque muy elevado, es aún así menor que los costes sanitarios que causaría una pandemia sin medidas para contrarrestarla.

Detener la pandemia no es solo cuestión de evitar muertes. También es evitar que los recursos vayan al cuidado sanitario, que tendría que doblarse a corto plazo para lidiar con los graves síntomas causados por el Covid-19. Nuestros cálculos integran el hecho de que en la mayoría de los casos, los infectados de Covid-19 sufren síntomas similares a los de una gripe común. Pero los restantes casos, los graves, son aun así tan numerosos que suponen un inmenso coste para la sociedad.

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Las ayudas públicas para que en España se explote el uso de la bicicleta urbana

La crisis del coronavirus está removiendo algunos cimientos en los modos de vida cotidianos. El transporte urbano posiblemente será uno de ellos. Actualmente, numerosos países europeos están tomando medidas para impulsar el uso de la bicicleta a través de ayudas públicas. Otros ya contaban con ellas desde hace tiempo. En este sentido, España viaja en el furgón de cola en el uso de la bici como vehículo urbano, y también en prestaciones estatales.

A pesar de tantas declaraciones públicas y de intenciones políticas en materia medioambiental, España todavía no ha implementado un marco de apoyo económico y fiscal como otros países. Por ello, la Asociación de Marcas de Bicicletas de España (AMBE) ha solicitado un plan de apoyo a los ministerios de Transición Ecológica, Hacienda y Transportes, aportando propuestas centradas específicamente en la bicicleta como medio de transporte en los entornos urbanos.El paradigma que emerge con el coronavirus y por qué la bicicleta será una gran aliadaJAVIER RUBIOEl coronavirus modificará hábitos sociales como el uso del transporte colectivo, y también ha tenido efectos sobre la contaminación. Muchas ciudades se están volviendo hacia la bicicleta

Mitigar los factores disuasorios

“En España, se hacen desde hace años cosas por la bici como medio de transporte, pero a nivel local, en ciudades y diputaciones. Sin embargo, el Estado no está apostando por la movilidad ciclista decididamente”, explica a El Confidencial el secretario general de AMBE, Carlos Núñez. “En el momento en que estamos, países como Francia Italia o Reino Unido están apostando por la bici, por lo que demandamos al Gobierno que impulse su uso con planes concretos, estimulando para ello la demanda”.ADVERTISING

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Para perfilar planes y ayudas, AMBE parte de diferentes estudios realizados sobre la demanda de bicicletas y su uso, como por ejemplo el Barómetro de la Bicicleta de la Red de Ciudades por la Bicicleta. Se determinan así determinados factores disuasorios para su utilización como medio de transporte. Entre estos, se citan de forma genérica los problemas de salud, edad, orografía, largos desplazamientos y cansancio. La respuesta para mitigarlos se vuelve entonces hacia la bicicleta de pedaleo asistido o eléctrica de uso urbano, que por sus características ampliarían el segmento de potenciales usuarios.

«En España, se hacen desde hace años cosas por la bici como medio de transporte, pero a nivel local o de las diputaciones. El Estado no está apostando»

Pero este tipo de bicicletas cuenta con el inconveniente de su mayor precio sobre las tradicionales o ‘musculares’. Por ello, AMBE propone concentrar en este tipo de vehículos las potenciales ayudas públicas para su adquisición. Si el precio medio de las bicicletas eléctricas vendidas en España en 2018 ascendía a 2.165 euros IVA incluido, la cantidad bajaba a 706 euros de promedio para el resto de bicicletas. Sin embargo, en el caso de modelos eléctricos para entornos urbanos, el precio cae a 1.740 euros de media, por lo que es en este segmento en particular donde AMBE solicita concentrar las ayudas.

“Las ayudas públicas a la bicicleta en Europa no solo se deben al covid-19, aunque también en algunos casos, como Italia recientemente”, apunta Núñez. “Por ejemplo, Reino Unido lleva 10 años considerando la bicicleta que te compras para ir a trabajar como parte de la retribución flexible entre empresa y trabajador, que queda exenta de IRPF, se lo desgrava. Pero hay otras como las del Gobierno sueco, que subvenciona las eléctricas desde hace dos o tres años. En España, salvo en 2013 que se incluyó una subvención en el Plan Pima del Ministerio de Medio Ambiente con una ayuda de 250 euros para su adquisición, solo ha habido iniciativas como las del área metropolitana de Barcelona y desde entonces no se ha vuelto a hacer nada”.

Bicicletas eléctricas del servicio de Bicimad, en la ciudad de Madrid. (EFE)
Bicicletas eléctricas del servicio de Bicimad, en la ciudad de Madrid. (EFE)

Sistemas diferentes

Núñez alude a alguno de los diferentes esquemas o modalidades que se proponen al Gobierno español para implementar las ayudas. Italia, por ejemplo, acaba de ofrecer 500 euros por la compra de una bicicleta. Para evitar que las ayudas deriven a bicicletas destinadas al ocio, por ejemplo, también se plantea el sistema utilizado en el Reino Unido. Un potencial usuario que desee acudir al trabajo en bicicleta lo comunica antes a su empleador, quien tiene acceso a una red de tiendas adscritas y con bicicletas catalogadas. Este facilita un bono a su empleado para la adquisición, pagada por el propio empleador, incluyendo dicha cantidad dentro de su retribución flexible como parte del salario en especie anual o, si el empleado lo prefiere, descontándose su nómina. La cuantía pagada por la empresa como retribución flexible quedará exenta a efectos de IRPF.El ‘boom’ de la bicicleta en España que está sorprendiendo hasta al mismo sectorJAVIER RUBIOEl desconfinamiento en España ha provocado un inusitado interés por el uso y la recuperación de la bicicleta, que está sorprendiendo incluso a los profesionales del sector

AMBE propone una ayuda directa de 250 euros para la adquisición de bicicletas eléctricas catalogadas para uso urbano, pero también sugiere una posible disminución en el tipo de IVA aplicable, caso en estos momentos de Bélgica o Portugal, países que estudian dicha fórmula extensible a todo tipo de bicis, gracias a un nuevo marco comunitario de flexibilización de políticas fiscales. «La mayoría de los países de Europa han implementado planes y en España todavía no», explica Núñez, querecuerda que las bases ya están establecidas en España, a falta solo del impulso político. “Llevamos desde el 2014 trabajando con la DGT, que está coordinando una Estrategia Estatal de la Bicicleta para el uso como transporte, opción de turismo, forma de ocio y deporte. Toda esta estrategia está más que redactada, lo único que falta es establecer qué ministerio va a liderar esta estrategia y de qué dotación económica puede disponerse para los próximos cinco años. La herramienta está preparada, todo el trabajo está hecho. Solo pedimos ese impulso político final porque es una gran oportunidad para que España salga del furgón de cola de la movilidad ciclista”.

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El proceso de cambio de canales de la TDT se reiniciará en junio en zonas en Fase 2

El proceso de liberación de frecuencias para el conocido como Segundo Dividendo Digital se acelerará el próximo 1 de junio, que será cuando se levantarán varias de las restricciones que se impusieron con la declaración del estado de alarma, tal y como ha comunicado el Gobierno a los interesados. Esta decisión resulta importante de cara a la universalización de la tecnologia 5G en España.

MÁS INFO

Por Dividendo Digital se conoce al proceso de reducción de la cuota de espectro radioeléctrico que ha tenido la televisión tradicionalmente. El objetivo es dejar esas franjas en manos de las compañías de telecomunicaciones, que durante los últimos años han incrementado ostensiblemente el tráfico de datos, en consecuencia con las crecientes necesidades de internet de la población y de la puesta en marcha del 4G.

De momento, se han producido dos procesos de Dividendo Digital en España, sin que el segundo haya concluido. Entre otras cosas, eso implica la migración de canales de TDT, lo que en muchos edificios obliga a adecuar las antenas, así como a volver a sintonizarlos en el televisor. De hecho, las empresas de televisión han advertido en reiteradas ocasiones del efecto negativo que tiene sobre su audiencia, durante un tiempo, este período de transición.

Pues bien, según han traslado a Vozpópuli fuentes del sector, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales ha decidido retirar algunas de las prohibiciones sobre el proceso de liberación de la banda de 700 Mhz el próximo 1 de junio, si bien tan sólo en los territorios que se encuentran en Fase 2, que, según el ministro de Sanidad, Salvador Illa, contemplan provincias con 22 millones de habitantes.

Suavizar las restricciones

En la citada fecha, se eliminarán las restricciones al ‘apagado’ y cambio de canal que se establecieron el pasado 14 de marzo mediante Real Decreto, una vez se declaró el estado de alarma. Estas medidas perseguían, entre otras cosas, que los ciudadanos no dejaran de sintonizar la televisión durante esta situación excepcional de confinamiento.

En concreto, este departamento del Ministerio de Economía permitirá continuar con las actuaciones que servirán para cambiar de posición los canales y para cesar su emisión en las franjas que serán liberadas mediante la adaptación de las antenas, tal y como han explicado fuentes gubernamentales.

El Ejecutivo ha explicado a los instaladores que deberán concertar con cita previa las actuaciones en los domicilios privados, así como utilizar mascarilla, mantener una distancia de seguridad de 2 metros, mínima, con los clientes, utilizar guantes desechables y disponer de desinfectante para las botoneras y mandos a distancia.

Hay que tener en cuenta que la ministra Nadia Calviño apuntó recientemente que la intención del Gobierno es completar el Segundo Dividendo Digital en los próximos meses y subastar el espectro para el 5G a lo largo de 2021.

.vozpopuli.com

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El Gobierno autoriza los paseos en grupo y de familias completas en toda España desde el lunes

El Gobierno ha levantado algunas limitaciones de movimientos a partir de este lunes 25 de mayo. El BOE de este sábado ha publicado una orden ministerial de Sanidad que relaja las condiciones en las que hasta ahora se podían realizar paseos, sacar a los niños y practicar deporte. La nueva norma, que afecta a toda España –Fase1 y Fase 2-, retira dos límites: pasear únicamente con un conviviente y que los niños, hasta un máximo de tres, sólo pudieran ir acompañados de un adulto.

A partir del lunes, las familias podrán pasear al completo, con los dos progenitores si los hay y todos los niños. En cuanto a los paseos de adultos, ya no serán como máximo en pareja con un conviviente. Al desaparecer estos límites específicos entran en juego los generales para las distintas fases.

En los territorios en Fase 1 dentro del proceso de desescalada consecuencia del coronavirus, los paseos podrán ser de hasta 10 personas -no hay límite teórico si son convivientes-. En la Fase 2, de hasta 15. De esta forma, Sanidad equipara los paseos con el uso de terrazas, algo que ya se podía hacer en grupo.

Entre lo derogado se encuentra también un punto que establecía que el deporte individual que no requiriera contacto «solo se podrá realizar de manera individual». Pese a ello, Sanidad sostiene que la práctica del deporte sigue siendo individual.

En todo caso, la orden ministerial recuerda que sigue vigente la obligación de respetar «las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias para la prevención del Covid-19«. Y en particular la de mantener «una distancia mínima de seguridad de, al menos, dos metros o, en su defecto, medidas alternativas de protección física, de higiene de manos y etiqueta respiratoria».

CLASES PRESENCIALES

La orden aborda también el ámbito educativo y establece que las comunidades autónomas que se encuentren en la Fase 2 de la desescalda podrán abrir los colegios e institutos a partir del lunes 25 de mayo para dar clases de refuerzo voluntarias a los alumnos.

En principio, la apertura se planteó para los niños de cero a seis años cuyos padres trabajan y no pueden atenderlos, y también para los alumnos de los últimos cursos que tengan que prepararse para obtener un título.

Aulas vacías por el coronavirus en el Colegio Público Fernández Moratín de Madrid.ALBERTO DI LOLLI

Sin embargo, todos los gobiernos regionales se rebelaron contra la ministra Isabel Celaá y dijeron que no iban a abrir para alumnos tan pequeños por el riesgo de contagio que conlleva. Así que tanto el decreto de prórroga del estado de alarma como la orden más concreta publicada este sábado por el BOE son genéricas y finalmente no han concretado quién puede volver el lunes.

Ambas normativas dicen tan sólo que durante la Fase 2 «las Administraciones educativas podrán disponer la flexibilización de las medidas de contención y la reanudación de las actividades presenciales en el ámbito educativo no universitario y de la formación, correspondiéndoles asimismo la ejecución de dichas medidas».

El texto recuerda que durante este periodo podrán mantenerse las actividades educativas a través de las modalidades a distancia y on line, «siempre que resulte posible y aunque no fuera ésta la modalidad presencial educativa establecida como forma específica de enseñanza en los centros».

En realidad, de esta forma va a aprender hasta final de curso el grueso del alumnado en España, pues la vuelta a las aulas a partir del lunes sólo se contempla para casos muy puntuales y no para avanzar en la actividad lectiva.

SÓLO PARA TUTORÍAS

La mayoría de las comunidades autónomas consultadas por EL MUNDO no va a abrir el lunes. Y las que lo hacen va a ser sólo para tutorías personalizadas en las que habrá que pedir cita previa. Acudirán básicamente alumnos de 2º de Bachillerato que necesiten ayuda para preparar la Selectividad o estudiantes de 4º de la ESO o últimos cursos de FP que vayan a sacarse el título y necesiten refuerzo adicional. Ninguna va a abrir para acoger a niños de cero a seis años, salvo el País Vasco, que abrirá para los bebés de cero a dos años.

Además de la apertura para los niños de cero a seis años y para los de los cursos terminales, el Gobierno había previsto inicialmente que se abrieran las escuelas de educación especial, pero las comunidades también se han negado a hacerlo.

A partir del lunes también podrán volver otras actividades de formación, como las academias y autoescuelas, siempre que no se supere un tercio de su aforo y con las medidas de higiene y prevención previstas para los establecimientos.

Los centros deberán poner a disposición del público geles desinfectantes y, en el caso de las prácticas de conducir, será obligatorio el uso de mascarillas en el interior del vehículo tanto por el alumno como por el profesor.

CÓMO DISFRUTAR DE LAS PLAYAS

La orden también fija cómo se va a poder disfrutar de las playas este verano. Sanidad indica que los ayuntamientos podrán limitar el acceso -que será siempre gratuito-, el aforo e incluso el tiempo máximo que se puede permanecer en ellas.

Para calcular cuánta gente puede acceder a una playa, Sanidad fija el espacio que debe contar cada persona: cuatro metros cuadrados. Para calcular el espacio útil de la arena habrá que descontar al menos seis metros desde la orilla con la marea alta.

Una persona pasea con su perro por la playa de La Térmica, en Almería.EFE

La orden ministerial indica que las toallastumbonas o similares que se vayan a emplear «deberán tener un perímetro de seguridad de dos metros con respecto a otros usuarios», salvo en el caso de bañistas convivientes o que formen parte del mismo grupo de personas.

Los chiringuitos podrán abrir en las mismas condiciones que el resto de locales de hostelería. También se podrá poner en marcha el alquiler de motos de agua o hidropedales, con la obligación de desinfectar antes de cada uso. La misma desinfección deberá aplicarse a las tumbonas o sombrillas en alquiler.

VÍA LIBRE A LAS OBRAS

La orden retira las limitaciones impuestas para hacer obras o reformas en edificios existentes. Hasta ahora en la Fase 1 se permitían aquellas que se abordaran en edificios de nueva construcción o allí donde las circunstancias permitieran tener un acceso independiente a la zona de obras que no supusiera cruzarse con vecinos.

A partir de este lunes ya se podrá trabajar en toda España -no se diferencian fases- con los únicos requisitos generales para evitar los contagios. «En la realización de las obras […] se garantizarán en todo caso las medidas adecuadas de higiene y la distancia mínima de seguridad entre personas de dos metros».

MÁS FÁCIL IR A LAS RESIDENCIAS

También desparecen las limitaciones que el Gobierno había impuesto en las visitas a residencias de mayores. Ahora su regulación queda en manos de las comunidades autónomas allí donde estén en la Fase 2.

Las limitaciones que desaparecen -aunque las autonomías podrían reactivarlas- limitaban las visitas a una sola persona y siempre con cita previa. También se excluían de posibles visitas las residencias con algún caso de Covid-19. Las mismas modificaciones publicadas en el BOE este sábado se aplican a las visitas a viviendas tuteladas y centros residenciales de personas con discapacidad.

Dos ciudadanos, este sábado, en una terraza del Paseo de Begoña, en Gijón.EFE

MÁS MESAS, MÁS TIENDAS, MÁS TURISTAS

La lista de pequeñas modificaciones para los territorios es amplia. De las que afectan a la Fase 1 destaca que puedan abrir comercios de centros y parques comerciales si limitan la superficie útil de exposición y venta a 400 metros cuadrados y cuentan con acceso directo e independiente desde el exterior.

Las modificaciones para territorios en la Fase 2 incluyen que las comunidades autónomas puedan permitir a los locales de hostelería que usen hasta el 50% de su capacidad tanto en la terraza como en el interior.

Igualmente se cambia el límite de 10 participantes en las actividades de turismo activo. Podrán ser 20. Además, Sanidad acepta que los parques naturales puedan abrir con un aforo máximo del 20% y que los teleféricos funcionen al 50% de su capacidad.

elmundo.es

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Avi Schiffmann, el joven que rechazó 7 millones de euros por la web más exitosa de la pandemia

En la cultura del «pelotazo», el objetivo es conseguir resultados rápidos. Tocar la campana para retirarse. Es el sueño de muchas personas, también de emprendedores que han querido hacerse multimillonario de la noche a la mañana. La realidad no siempre da la razón a estos «visionarios» y, en la mayoría de ocasiones, los atajos no llevan a ninguna parte. Pero quien sí la ha tenido el billete para el tren del dinero ha sido un joven de 17 años, que rechazó unos 7 millones de euros por vender su web, una de las más exitosas durante la pandemia de coronavirus Covid-19.

Avi Schiffmann se ha convertido, para muchos, en una especie de «Steve Jobs» adolescente por su visionario atrevimiento de haber creado, ya en enero, una página web para recopilar información sobre la evolución de los casos de infectados. Estudiante de secundaria en Washington (Estados Unidos), su proyecto ha tenido tanta relevancia que ha recibido una oferta de 8 millones de dólares (7,3 millones de euros) para adquirir el sitio. Y, sorprendentemente, la ha rechazado.

Cuando se identificaron los primeros mil casos en China, foco original de la aparición del Sars-CoV 2, Schiffman decidió embarcarse en una idea: la recopilación de datos. De ahí nació www.ncov2019.live. Se actualiza constantemente con estadísticas de países de todo el mundo sobre nuevos casos de infecciones, de muertes, de las personas recuperadas y del porcentaje de variación utilizando datos recogidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los diferentes Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y de los datos oficiales de los países afectados. También se ha incorporado algunas métricas interesantes como las probabilidades de supervivencia.

Lo que inicialmente fue una diversión se tradujo en una inimaginable fuente de información que recibe más de 30 millones de visitantes todos los días y acumula unos 700 millones de usuarios únicos, según el medio francés Ouest. Unos datos estratosféricos que no han pasado por alto y que ha llamado la atención de los inversores hasta el punto que han querido hacerse con el control de la iniciativa. En caso de haberse materializado, este adolescente se hubiera forrado.

«Solo tengo 17 años, no necesito 8 millones de dólares», señaló en declaraciones al medio especializado «Business Insider». «No quiero ser un especulador». Entre las razones esgrimidas para rechazar la golosa oferta está el hecho de que no quiere estropear la experiencia de usuario de la página web de consulta con anuncios y, también, porque el joven no quería vincularse contractualmente con el mantenimiento técnico. «No quiero que me deje una mancha en el futuro. La gente de mi entorno piensa que lamentaré esta decisión [rechazar la oferta], pero planeo hacer muchas cosas en los próximos años», confiesa.

«En el futuro, espero que se ejerza presión sobre la OMS para crear una herramienta como esta», apunta Schiffmann, al tiempo que señala: «Esta responsabilidad no debería recaer en un niño al azar, pero es obvio que la gente quiere conocer las estadísticas». Interesado en la salud pública, Schiffmann ha trasladado a la opinión pública su deseo de hablar personalmente con Bill Gates, fundador de Microsoft y conocido filántropo, que en la pandemia de coronavirus se ha erigido como un visionario al advertir hace varios años de la actual crisis sanitaria. El joven ha insistido que, en estos momentos, el servicio le ocupa el 100% de su tiempo diario.

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Casado endurece su estrategia con la hipótesis de un adelanto electoral en 2021

El ‘no’ de Pablo Casado a la última prórroga del estado de alarma anticipa la estrategia del líder del Partido Popular de cara a esta legislatura: negarse a cualquier pacto con el Gobierno. Desde la dirección popular creen que llegará un punto en el que a Pedro Sánchez no le quede más remedio que adelantar las elecciones, ya sea por una ruptura entre el PSOE y Unidas Podemos o por la incapacidad de sacar unos presupuestos generales adelante con los socios de investidura. Todas las fuentes populares consultadas por este diario coinciden en que Casado ya está con la vista puesta en unos comicios en 2021 y señalan que la mayoría de encuestas sitúan al PP al alza.

«Cada votación es un suplicio para usted, y lo que le reste de legislatura será un calvario», fueron las palabras que le dirigió Casado a Sánchez en el último pleno del Congreso. Un discurso cargado de intencionalidad y sin ningún atisbo de la colaboración y la lealtad que tanto había promulgado el líder el líder del PP durante las pasadas semanas. Para el jefe de la oposición el estado de alarma fue un «instrumento útil» en sus inicios pero ya no lo es. Ahora lo considera un «agujero negro para las libertades públicas», una coartada autoritaria que otorga poderes extraordinarios al presidente del Ejecutivo.

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«Cada día está más solo, más aislado, más débil y sin dar una respuesta eficaz al drama que vive España. Así, no», le espetó Casado en la réplica. Los populares creen que el pacto de los socialistas y Unidas Podemos con Bildu sobre la derogación de la reforma laboral del PP ha provocado la desconfianza entre Sánchez y sus socios (los de Gobierno y los de investidura) que acabará por romperse del todo por las exigencias de Bruselas.

En una visita a una fábrica textil este viernes, Casado ha aprovechado para situar a Ciudadanos como «socio» de Sánchez, pese a que los naranjas han repetido en varias ocasiones que no lo son, y ha cargado duramente contra la derogación de la reforma laboral. «Pactó con Bildu traicionando al resto de socios con los que se negoció la prórroga del estado de alarma, engañando a sus ministros y mintiendo a todos los españoles. España no se merece este Gobierno», ha zanjado.

Tras Consejo de Ministros celebrado este viernes la portavoz del Ejecutivo María Jesús Montero no ocultó que en el Gobierno hay «distintas sensibilidades» sobre cómo derogar la reforma laboral del PP, pero aseguró que están «todos a una» para cumplir con lo acordado en el pacto programático de Gobierno entre PSOE y Unida Podemos.Por su parte, Sánchez sigue insistiendo públicamente en que estamos ante una legislatura de «cuatro años» y así se lo traslado a Gabriel Rufián (ERC), asegurando que iba a mantener los «compromisos de investidura».

No todos en el PP coinciden:  «Sánchez aguantará»

Mientras que la dirección popular se prepara para que haya elecciones en el año 2021, desde otros sectores del partido no lo ven tan claro. Fuentes parlamentarias señalan a Publico que ven a Sánchez «muy cómodo» con la «geometría variable»: «Vendrá a buscarnos cuando lo necesite y Casado le dirá que no. Y al final nosotros saldremos perdiendo», apuntan.  Si bien explican que al principio de la pandemia veían al presidente del Gobierno «totalmente sobrepasado» ahora consideran que «está muy cómodo en su papel», a pesar de las polémicas.

«El PP es un partido de Gobierno y no podemos hacer como que la cosa no va con nosotros solo porque no nos guste Sánchez»

Un diputado con larga trayectoria en las filas populares hace también un llamamiento a la calma y considera que lo adecuado es mostrar «altura de estado» en los momentos complicados. «El PP es un partido de Gobierno y no podemos hacer como que la cosa no va con nosotros solo porque no nos guste Sánchez. No funciona así», explica en conversación con Público. Cree que Casado debe estar preparado para todos los escenarios, tender puentes cuando sea necesario y no precipitar sus movimientos.

Además, el partido se divide entre quienes creen que Ciudadanos está cumpliendo con el papel que debería tener el PP y los que opinan que Sánchez se la «está jugando» a los naranjas. La tesis de Génova es la segunda: la portavoz popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, escribió en su cuenta de Twitter: «No entiendo cómo Ciudadanos ha podido apoyar esta tramposa y lesiva prórroga». El número dos del PP, Teodoro García Egea, señaló que «Sánchez ha hecho algo que ya habíamos avisado, que es traicionar a Ciudadanos pactando con Bildu». Mientras que el vicesecretario de Política Territorial, Antonio González Terol, fue un paso más allá y lanzó: «Espero que sea la última vez que Ciudadanos apoya otro estado de alarma».Cayetana Alvarez de Toledo@cayetanaAT

Sánchez le ha entregado a Bildu la derogación íntegra de la Reforma Laboral a cambio de su abstención.

Sinceramente, no entiendo cómo Ciudadanos ha podido apoyar esta tramposa y lesiva prórroga.

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Sin embargo, hay quien cree Inés Arrimadas que sí está acertando con esta decisión al negociar con el Gobierno contrapartidas que, al mismo tiempo, también demandan los populares. «Están consiguiendo distanciar a ERC de Sánchez, lo que tiene bastante mérito, y aprobando buenas medidas. Y solo les han hecho falta 10 diputados», recuerdan. Un cargo autonómico señala que la izquierda se une más cuando «toda la derecha va en bloque» y cree que estos acuerdos puntuales con el Gobierno pueden complicarle más las cosas a Sánchez con sus socios que el PP con su posición actual.

publico.es

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El ingreso mínimo vital se cobrará desde junio y alcanzará a 850.000 hogares

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este sábado que el ingreso mínimo vital será aprobado por el Consejo de Ministros la próxima semana, comenzará a cobrarse en junio y beneficiará a cerca de 850.000 hogares.

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Sánchez lo ha indicado durante una comparecencia en la Moncloa, en la que ha cifrado en 3.000 millones de euros anuales el coste de esta nueva prestación que correrá a cargo de la Seguridad Social.

El presidente del Gobierno ha recordado que prestaciones similares existen en otros países europeos y que servirá para amparar a 4 de cada 5 personas que en España sufren pobreza severa.

Asimismo, ha indicado que aproximadamente la mitad de los hogares que percibirán este ingreso cuentan con niños a cargo y ha lamentado que en España más de dos millones de niños sufren situaciones de pobreza.

Sánchez ha indicado que podrá cobrarse desde junio, según vayan siendo aprobadas las solicitudes.

Distinta cuantía

El jefe del Ejecutivo ha explicado que la cuantía del ingreso dependerá del número de miembros de cada hogar, ya que se analizarán las rentas en conjunto de cada familia.

Se fijará por tanto un mínimo por familia y el ingreso servirá para complementar la diferencia.

Sánchez ha señalado que el Gobierno no puede «mirar hacia otro lado» cuando hay «compatriotas haciendo colas para comer».

Prórroga del estado de alarma

El presidente del Gobierno ha revelado, además, que trabaja con la posibilidad de pedir al Congreso de los Diputados una nueva prórroga del estado de alarma, aunque ha asegurado que la decisión aún no está tomada y se adoptará en los próximos días en función de la evolución de los datos de la pandemia.

Sánchez ha confirmado que el Gobierno está «estudiando» la posibilidad de pedir la sexta prórroga del estado de alarma porque es su «deber» y considera que «el único instrumento» que permite restringir la movilidad de los ciudadanos y su derecho de reunión.

«Tenemos que ver la evolución epidemiológica durante estos 15 días», ha insistido como base para tomar una decisión en el actual escenario, cuando España está ya «en los últimos metros del túnel» de la crisis provocada por la covid-19.

vozpopuli.com/

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