Nuevo escándalo en una ONG: ‘medicinas a cambio de sexo’ por parte de Médicos Sin Fronteras en África

Las ONG se encuentran en sus horas más bajas después de que hayan salido a la luz varios escándalos de prostitución y abuso de poder. El caos comenzó con Oxfam y a lo largo de los meses se ha ido extendiendo como un virus. Ahora es Médicos Sin Fronteras (MSF) quien tiene que hacer frente a la polémica. Varias de sus exempleadas han denunciado el uso continuado de prostitutas locales en las misiones en África, según publica la BBC.

Varias mujeres, que han preferido mantener el anonimato por miedo a represalias, han denunciado este «comportamiento generalizado» en el programa de Victoria Derbyshire. «Era posible intercambiar medicamentos a cambio de sexo», ha llegado a decir una de ellas.

Las acusaciones señalan al personal logístico de la ONG, no al personal sanitario. MSF, por su parte, se ha defendido diciendo que no tolera ni el «abuso, ni el acoso ni la explotación» y señala que el uso de prostitutas está totalmente prohibido en su código de conducta.

Una de las denunciantes: «Era normal ver a hombres festejando con chicas locales mucho más jóvenes. Eran como depredadores»

Una de las exempleadas que ha denunciado, que trabajaba en la oficina en Londres, ha señalado que vio a un alto cargo de MSF llevar a niñas a los alojamientos de la ONG en Kenia. «Las chicas eran muy jóvenes y se rumoreaba que eran prostitutas», ha dicho. «Estaba implícito que estaban allí para tener relaciones sexuales», agrega.

«Algunos de los altos cargos de la ONG se aprovechaban de su cargo. Había un claro abuso de poder», ha dicho la misma extrabajadora. «Era normal ver a hombres festejando con chicas locales mucho más jóvenes. Eran como depredadores».

Otra empleada, que trabajó con pacientes con VIH en África central, ha afirmado que el uso de las trabajadoras sexuales locales era «generalizado»: «Hubo un compañero que llevó a una mujer al complejo donde se alojaba el personal de MSF. Era bastante obvio que era una prostituta, pero él la llamaba su novia y pasaban noche tras noche en la habitación».

«Una vez vi a uno de mis compañeros ir al baño con una prostituta local. Ella mismo me dijo que habían tenido relaciones sexuales y él le había pagado al terminar», ha añadido.

Esta misma extrabajadora también ha dicho que se sintió acosada por algunos de los hombres con los que trabajaba. «Uno de mis compañeros me torturó. Llevó constantemente prostitutas al alojamiento donde vivía. Lo peor fue cuando me fui unas semanas; al volver, mi habitación estaba llena de condones usados».

La denunciante dice que informó sobre el comportamiento de su compañero a su jefe en Kenia. MSF le ofreció una mediación, pero también le dijo que la despedirían si no solucionaba los problemas que tenía con esa persona.

Otra de las denunciantes: «Sugirió que muchas de las jóvenes que habían perdido a sus padres por la crisis del Ébola harían cualquier cosa sexual a cambio de medicamentos»

Una tercera denunciante ha dicho que otro compañero con un puesto importante le dijo en una ocasión que era posible intercambiar medicamentos por sexo. «Sugirió que muchas de las jóvenes que habían perdido a sus padres por la crisis del Ébola harían cualquier cosa sexual a cambio de medicamentos», ha sentenciado.

El programa de Derbyshire ha hablado con ocho mujeres que trabajaban para MSF en varias oficinas europeas y oficinas en África. Todas ellas coincidieron en que el comportamiento generalizado de la ONG era tóxico. Además, todas dijeron que la respuesta de MSF ante sus denuncias no fue suficiente.

No obstante, tras el escándalo de Oxfam, MSF admitió que había despedido a 19 trabajadores por acoso sexual el año anterior. El programa de Derbyshire ha visto un informe interno que muestra que la organización había estado investigando denuncias de discriminación sexual y acoso por parte del personal en 2016. El informe recoge que un tercio de las empleadas con las que había hablado la organización habían sido tocadas inadecuadamente en el trabajo.

eleconomista

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