La banca española paga en Bolsa su apuesta por la deuda italiana

El círculo vicioso entre el riesgo país y el bancario sigue sin romperse pese a la puesta en marcha de la unión bancaria en 2014. Cada vez que en los mercados se desatan dudas sobre un país, las entidades financieras sufren en Bolsa esas sospechas. El motivo es que son los principales acreedores de los Estados. La crisis política en Italia está impactando de lleno en la cotización no solo de los bancos de ese país, sino también en los españoles, que durante el último año incrementaron en 8.770 millones de euros o un 32% su exposición neta a la deuda pública transalpina.

La ocho bancos cotizados españoles –el Santander, BBVA, Caixabank, el Sabadell, Bankia, Bankinter, Unicaja y Liberbank– elevaron durante 2017 su cartera de deuda soberana italiana de 27.123 a 35.893 millones de euros en conjunto, según los datos recopilados en los informes anuales de esas entidades, pasando a suponer una media del 15% de sus inversiones en renta fija pública.

Solo dos entidades, BBVA y Bankia, redujeron su exposición. La entidad presidida por Francisco González lo hizo un 19,5%, a 9.827 millones, y el grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri un 2,3%, a 4.656 millones de euros. Los otros seis grupos bancarios españoles incrementaron su posición neta en el Tesoro italiano de forma notable. El Santander y Caixabank triplicaron su inversión, Bankinter la duplicó, Unicaja la elevó un 65% y el Sabadell un 60% y Liberbank paso de no tener ni una letra de ese país a invertir 1.285 millones de euros.

«El incremento del peso de la deuda pública italiana va en línea con las estrategias de las entidades de buscar activos con una mayor rentabilidad, diferencial que estaban ofreciendo los bonos italianos», explican en Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Mientras el bono español a diez años cotizó durante todo el ejercicio pasado en torno al 1,5% o incluso por debajo, la rentabilidad del bono italiano rara vez bajó del 2%. Además, el coste promedio de la deuda pública italiana es del 3%, frente al 2,5% del Tesoro español. Del mismo modo, la prima de riesgo española cerró 2017 en torno a los 160 puntos básicos, mientras que la española se situaba por debajo de los 100.

No es casual que a lo largo de 2017, mientras los bancos españoles elevaban su inversión neta en deuda pública italiana en casi 9.000 millones de euros, las entidades de nuestro país redujesen su exposición a las letras, bonos y obligaciones españoles en 12.087 millones o un 7%, de 170.244 a 158.157 millones de euros.

La deuda pública italiana está mayoritariamente en manos de inversores nacionales, incluidos los bancos de ese país, y el 35% en carteras de inversores extranjeros, entre ellos los principales bancos españoles. Ahora, a medida que ha venido aumentando la incertidumbre política en Italia, esas entidades han ido sufriendo pérdidas de cotización.

A día de hoy, Liberbank es la entidad más expuesta al riesgo país italiano con un peso de la deuda soberana de este país del 31% sobre su cartera total de renta fija, seguida del Sabadell, con un 29,7%. Unicaja tiene un 18,9%, Bankia un 12,3%, Bankinter un 10,2%, BBVA un 8,1% y el Santander es el menos expuesto, con un 4% del total de su inversión.

Desde este lunes, justo después de que el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, rechazase el nombramiento de un ministro de Economía eurófobo y ordenase la formación de un gobierno de transición hasta nuevas elecciones, el Santander ha caído un 6,4%, Sabadell un 6,3%, Unicaja un 5,1%, Bankia un 4,9%, BBVA un 4,6%, Caixabank un 4,3%, Bankinter un 2,5% y Liberbank un 2,2%.

abc

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *