Familiados, una ayuda para el dependiente y un respiro para la familia

Pili, de 82 años, siempre le ha gustado leer, pero hace 10 empezó a perder la vista y ya no ve nada de cerca y apenas unas sombras de lejos. En la penumbra, ha encontrado una voz amiga. Tres veces por semana recibe en su casa la visita de Ana, quien le lee en voz alta el periódico o un libro.

No es una lectura cualquiera, sino una meditada, en la cual cada una reflexiona sobre lo que le ha parecido o aportado la obra. “Hacemos ejercicios con palabras bisílabas, diptongos y frases absurdas”, señala su cuidadora, Ana Pérez Martínez, de 47 años.

Mientras pronuncian las palabras, ponen música o encienden el extractor de zumos para tener ruido de fondo, porque Pili también tiene problemas de audición. “Así recreamos una situación real, en la que no solo tendrá a la persona que le habla sino también un entorno”, explica.

La relación entre ambas empezó en enero como un servicio puntual que Pérez Martínez consiguió a través de Familiados, una plataforma que pone en contacto a personas dependientes con cuidadores profesionales o con experiencia acreditada.

Ahora se ha convertido en un trabajo recurrente: todos los lunes, miércoles y viernes, Ana se traslada de Ansoáin, pueblo de Navarra, donde reside, a la vecina Olaz, donde vive Pili, y pasa con ella dos horas y media.

En ese tiempo, no solo le lee. Si hace un buen día la saca a pasear, ayuda a identificar sonidos y cambios en el paisaje, y a relacionarse con otras personas o, si se quedan en casa, practican gimnasia y ejercicios de relajación. “Es una experiencia muy bonita”, dice Pérez Martínez. “Lo que personas como Pili necesitan es mucho cariño y que te pongas en su lugar”, expresa.

En España hay 3,2 millones de personas que, ya sea porque sufren alguna discapacidad o los achaques propios de la vejez, no pueden valerse por sí mismas para llevar una vida normal. De ellas, solo el 12% recibe asistencia profesional. El 88% restante necesita de la ayuda de su familia, una tarea que según el grado de dependencia puede llegar a ser extenuante y absorbente.

Roberto López, director de una distribuidora de prensa en Pamplona, lo sabe. Su hermano y él se turnaban para acompañar a su padre. Una noche coincidió que no podía quedarse con él ninguno de los dos y advirtieron lo difícil que era encontrar alguien que los cubriese solo por unas horas.

En el hospital donde se trataba su padre les dieron una lista de nombres y teléfonos sin ninguna referencia. En internet había sitios que publicaban directorios parecidos, pero que tampoco inspiraban confianza.

A raíz de esa experiencia, López, que en ese momento (2015) cursaba un máster del IESE en Pamplona, decidió crear una plataforma web que ayudase a contactar cuidadores para realizar servicios puntuales, de modo que los familiares a cargo de personas dependientes puedan darse un respiro de tanto en tanto y llevar también una vida personal mucho más conciliada con el trabajo en casa.

Las cifras

Dependencia

3,2 millones de personas dependientes viven en España. De ellas, 1,5 lo son por discapacidad y 1,7 por problemas asociados a la vejez.

88% de esta población depende de la ayuda de sus familiares y no recurre a expertos.

En el desarrollo del proyecto se involucró Ernesto Bravo, con quien se conoció en el programa y ahora es su socio ejecutivo. Otros 10 compañeros de clase se apuntaron como inversores ángel.

El modelo de Familiados es el mismo que el de Booking o BlaBlaCar: cada cuidador tiene un perfil certificado por la empresa, en el que se muestran sus datos y la puntuación y comentarios que ha recibido de usuarios anteriores. Así, la persona interesada puede filtrar, comparar y escoger el que se encuentre más cerca o considere más apropiado.

La empresa ha recibido más de 2.000 solicitudes de cuidadores interesados en aparecer en la plataforma, pero solo ha admitido 180 que cumplen sus requisitos: acreditar una titulación relevante para el trabajo (auxiliar de enfermería, trabajador social…) o experiencia con referencias verificables.

Cada profesional es libre de establecer su tarifa horaria, siempre que no baje de 8 euros que es el mínimo necesario para cumplir con las obligaciones fiscales. Familiados les aplica una comisión fija por servicio de 1, 2 o 3 euros dependiendo de si el importe pasa de 10, 30 o 60 euros, respectivamente.

“Como estamos construyendo un canal nuevo, queremos que el cuidador sienta que no pierde nada por usar nuestra plataforma y que el dependiente sienta que su dinero se va íntegramente en pagar al cuidador”, explica Bravo.

La web, que está disponible únicamente en Madrid, Navarra y País Vasco (a las que próximamente se sumarán Málaga y Córdoba), canaliza entre 60 y 70 transacciones al mes.

La empresa aún no genera flujo de caja, pero su prioridad ahora mismo no es ganar dinero sino darse a conocer, crecer y crear el mercado. Además del aporte de sus socios, hasta ahora se ha financiado con préstamos bancarios y 50.000 euros a fondo perdido del programa comunitario Horizonte 2020. A finales de año tiene previsto recaudar 500.000 euros entre fondos de capital riesgo.

“Aguantaremos con músculo propio hasta finales de año, ya que necesitamos tiempo para generar las métricas de utilización mínimas que requieren este tipo de inversores”, puntualiza Bravo. De acuerdo con los planes de la empresa, a esta primera ronda de financiación le seguirá una segunda, por un importe similar, a finales de 2018.

Aunque su web se adapta al formato del ordenador o teléfono desde el cual se está consultando, el ejecutivo informa que destinarán el dinero que consigan recaudar en la primera ronda al desarrollo de una app, ya que actualmente el 70% de sus transacciones se realiza a través de dispositivos móviles.

Libertad Pérez, responsable de la selección de los cuidadores que integran la plataforma, destaca que, además de fomentar la autonomía de las personas dependientes y darle un respiro a sus familiares, Familiados resuelve una tercera problemática: “La mayoría de cuidadores trabaja en el sector sanitario con contratos de seis meses y jornadas a tiempo parcial. En ese sentido, la plataforma les ayuda a completar su salario, haciéndolos visibles a la gente que los necesita”.

De cara al usuario, aclara que Familiados está centrada en servicios puntuales o urgentes, de dos o tres horas. Si lo que se busca es un cuidador para un servicio de mayor duración, Pérez recomienda probar dos o tres días con alguien de la plataforma y, si su trabajo cumple las expectativas, ofrecerle a título personal un contrato a largo plazo, como ha sido el caso de Pili.

Ella es la única cliente habitual de Pérez Martínez. Todos los demás son trabajos ocasionales que consigue a través de la plataforma. Entre ellos, recuerda el de un anciano al que la enfermedad de Parkinson ha afectado el habla. De vez en cuando la contrata para que lo acompañe a realizar una afición: callejear por el casco antiguo de Pamplona, entrar en un bar y tomar un pincho o un tinto, “los días que lo necesite”.

cincodias.com

150 total views, 1 views today

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Website Protected by Spam Master