El PIB rebota un 2,8% en el segundo trimestre por el consumo de los hogares

a reactivación económica iniciada desde finales de marzo gracias al impulso del avance de la vacunación, la relajación de restricciones, y sobre todo el fin del Estado de alarma y la proximidad al periodo estival han propiciado un crecimiento del PIB del 2,8% en el segundo trimestre respecto al trimestre anterior, el mayor de la serie histórica.

Esta variación es 3,2 puntos superior al retroceso de la economía del 0,4% marcado en el primer trimestre, afectado por la tercera ola de la pandemia, la tormenta ‘Filomena’ y el mal arranque del ejercicio, por lo que volvió al terreno positivo, según el avance de datos de Contabilidad Nacional publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El principal motor de impulso de la economía ha sido el consumo de los hogares, que ha crecido con fuerza tras el fin del Estado de alarma y las menores restricciones en el periodo, lo que ha llevado a un crecimiento de la economía superior al previsto por las principales casas de análisis, confirmándose así el inicio de la recuperación.Leer más: El Gobierno fecha en 2022 la recuperación del PIB precrisis

De hecho, el PIB registra un alza interanual histórico del 19,8% entre abril y junio al compararse con el parón económico del mismo periodo del año pasado, cuando se decretó el confinamiento tras el estallido de la pandemia en marzo, y deja atrás la caída interanual del 4,2% del trimestre precedente.

El pasado martes la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, anunció que el Gobierno mantiene las previsiones de crecimiento en un 6,5% este año y en un 7% en 2022, mientras que ese mismo día el FMI recortó el PIB para España al 6,2% este año pero lo mejoró al 5,8% el de 2022.

El gasto de los hogares impulsa el repunte

De esta forma, la economía española consiguió esquivar en el segundo trimestre el impacto de la cuarta y quinta ola de contagios, principalmente gracias a la contribución de la demanda nacional, que creció un 3,6% entre abril y junio.

Y esto se explica sobre todo porque el gasto en consumo final repuntó un 4,9% en el segundo trimestre, frente a la caída del 0,3% del trimestre previo, principalmente por el impulso del gasto en consumo final de los hogares, que se elevó un 6,6%, dejando atrás la caída de cuatro décimas del primer trimestre.

 Asimismo, el consumo final de las administraciones públicas contribuyó al repunte de la actividad en el segundo trimestre, cal crecer un 0,8%, frente al retroceso de una décima del trimestre previo, incluyéndose en este consumo la compra de bienes y servicios finales, como la adquisición de material o la compra de servicios privados (externalización), sin contarse aquí la prestación de servicios públicos.

La inversión cede un 1,5%: retrocede en bienes de equipo

No sucedió en cambio lo mismo con la inversión. La formación bruta de capital cedió un 1,5% entre abril y junio, por lo que incluso ahonda su retroceso respecto al -0,8% del primer trimestre, principalmente por la caída de la inversión en maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento, que menguó un 1,7%, frente al alza del 1,5% del primer trimestre. También influyó la caída de la inversión en vivienda (-2%, frente al -3,2% anterior).

Ante esta evolución del consumo y la inversión, la demanda nacional ha aportado 3,6 puntos al crecimiento trimestral, frente a las tres décimas que drenó en el primer trimestre.

Por el lado del sector exterior, las exportaciones de bienes y servicios rebotaron un 0,4%, frente a la caída del 1,7% del primer trimestre, y también aumentaron las importaciones, un 2,9%, frente a la caída del 1,3% anterior.

El sector servicios estimula la mejora

Como era de esperar al suceder así habitualmente en ese periodo del año (segundo trimestre), el sector que protagonizó la mejora económica fue el de servicios, estimulado por la proximidad a la campaña turística de verano y, sobre todo, por el mayor consumo de los ciudadanos en comercios y hostelería y en las actividades de ocio ante el fin del Estado de alarma, las menores restricciones y el avance en la vacunación.

En este sentido, fue el sector económico que más aportó a la economía, con un repunte del 3,4%, diez veces superior a las tres décimas del primer trimestre, gracias principalmente al avance del comercio, el transporte y la hostelería (+5,5, frente al 1,2% anterior), y destaca también la mejora de las actividades artísticas, recreativas y otros servicios, que se anotaron un alza del 20,4%, frente al exiguo 0,4% del primer trimestre.

De hecho, el otro sector que creció fue el de la industria, con un alza del 0,5%, frente a la merma del 2,3% anterior, mientras que el sector de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (-0,3%) y el de la construcción (-3,1%) continuaron con caídas, aunque más moderadas.

economiadigital

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