Deliveroo prohíbe las palabras ‘salario’ y ‘trabajador’ para evitar inspecciones

Deliveroo alecciona a su plantilla sobre cómo dirigirse a los repartidores autónomos para evitar una inspección de Trabajo. Según han confirmado varios de ellos, la plataforma online de reparto de comida a domicilio ha prohibido a las personas encargadas de la formación a los ciclistas el uso de determinadas palabras que podrían implicar la existencia de una relación laboral por cuenta ajena y obligar a la empresa, por lo tanto, a cotizar a la Seguridad Social y pagar los impuestos correspondientes.

“Las personas que realizan la formación, tanto teórica como práctica, saben que hay términos como salario, trabajo, contrato o despido que no se pueden utilizar. En su lugar, deben hablar de remuneración, colaboración, marco de colaboración o fin de la colaboración”, explican algunos de los autónomos consultados por este periódico. De hecho, en Deliveroo ni siquiera utilizan la palabra formación, sino que hablan en todo momento de sesiones informativas que realiza el personal.

La firma ha confirmado a este diario las directrices a las plantilla para que dirijan a los socios con “los terminos adecuados”. “En Deliveroo nos aseguramos de que nuestros empleados conocen cómo trabajar con nuestros socios, lo que incluye formación y directrices o guías a seguir cuando se habla con clientes, restaurantes y riders, que trabajan con la compañía como autónomos”, explica la compañía.

En los convenios firmados con los autónomos, a los que ha tenido acceso elEconomista, sí que se habla de contrato, pero en todo momento se hace referencia a que es un contrato mercantil, de prestación de servicios y con un proveedor, que en ningún caso establece una relación laboral con un empleado. En este sentido, la plataforma se asegura, por contrato, que ningún repartidor podrá presentarse a un cliente de Deliveroo como trabajador, empleado o socio de la firma. “El proveedor actuará en todo momento como contratista independiente y no será considerado ni se presentará como agente, empleado o socio de la empresa”, recogen los primeros contratos de servicios firmados entre los repartidores y la dirección de la empresa.

Más de mil autónomos

La compañía británica, que empezó a operar en España a finales de 2015 y está presente ya en Madrid, Barcelona, Zaragoza y Valencia, tiene 80 trabajadores en plantilla, pero emplea a más de 1.000 repartidores autónomos, que denuncian que su relación no es mercantil, sino laboral, y que han convocado por ello varias jornadas de huelga para que se reconozcan sus derechos.

Deliveroo, sin embargo, mantiene que su relación es mercantil e insiste en que la plataforma “contribuye a que cientos de personas dispongan de alternativas para completar sus ingresos”. Según la firma, “muchos de los riders (ciclistas que hacen los repartos) son jóvenes que ven en Deliveroo una fórmula de trabajo, compatible con estudios o, en el caso de autónomos, con otros ingresos”. En cuanto a los paros convocados, la empresa ha asegurado a este diario que “solo un 10% de los repartidores” los han secundado.

Por su parte, la asociación Ryders por derechos, que convocó la huelga, colgó en su cuenta de Twitter que la aplicación de Deliveroo admitía retrasos en las entregas de los pedidos durante el fin de semana, aunque lo explicaba por “la alta demanda”.

Nuevos contratos

La asociación que agrupa a los repartidores de la plataforma, que ya ha puesto una denuncia en la Inspección de Trabajo, también critica que la compañía está cambiando los contratos. El texto de los nuevos contratos de servicios distinguen entre aquellos que obtienen el 75% de sus ingresos trabajando para la plataforma de los que tienen otra fuente de ingresos.

En el primer caso, la firma especifica que el trabajador por cuenta propia o autónomo dependiente tiene la obligación de gestionarse sus periodos de descanso, marcando claramente que no es obligación de Deliveroo responder de ellos o pagar por ellos.

A su vez, deja muy claro que el autónomo sólo puede trabajar 40 horas a las semana y que si quiere realizar más horas solo puede aumentar su horario laboral un 30%, pero que tampoco está en su mano. Los nuevos contratos son más detallados y limitan la vinculación de la empresa con los repartidores y las obligaciones de cada uno, dejando claro, en todo momento, que no les pueden dan órdenes ni gestionar horarios. Lo único que les fijan es el sueldo por reparto efectivo: 4 euros brutos.

Pero lo que preocupa a algunos repartidores es que, con este nuevo contrato, Deliveroo rompe la promesa que hizo de asegurar dos pedidos a la hora, aunque no hubiera trabajo. La firma dice que ha quitado este cobro por disponibilidad, porque los ciclistas abusaban.

eleconomista.com

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