¿Es la renta básica universal una solución a la baja natalidad? En Alaska parece que sí

Los bajos índices de natalidad son un problema común a todas las naciones desarrolladas. De especial apremio en Europa, no son ajenos a Estados Unidos, país que ha disfrutado tradicionalmente de tasas de fertilidad superiores al viejo continente. No obstante, durante los últimos años su crecimiento vegetativo se ha ralentizado, y sus ciudadanos han dejado de tener tantos hijos como solían.

¿Hay alguna forma de cambiar una dinámica global y aparentemente inevitable? Viajemos a Alaska.

RBU. El estado cuenta desde 1982 con un programa similar a la renta básica universal. Lo explicamos en su momento aquí. El gobierno regional gestiona un fondo de inversión derivado de sus ingresos del petróleo, muy abundante. A final de año las autoridades hacen balance, calculan sus beneficios y entregan dividendos a todos sus ciudadanos. En 2019 superaron los $1.600 por persona.

Sin condiciones. Dinero en mano que cada uno puede emplear como desee.

Lo que Alaska puede enseñar sobre la renta básica: si das dinero a la gente no deja de trabajar

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Niños. ¿Cómo afecta la entrega de dinero incondicional a la natalidad de un país o de una región? Es la pregunta que tres investigadores del NBER, el departamento nacional de investigación sobre cuestiones económicas, se hacen en este trabajo. Su veredicto: el fondo permanente de Alaska habría incrementado la fertilidad en un 13% desde su puesta en marcha. Más dinero igual a más hijos.

Método. Para llegar a esa conclusión, el artículo crea una «Alaska Sintética». Tomando como referencia los datos combinados de otros estados de similares características a Alaska, los autores son capaces de diseñar una Alaska teórica donde las transferencias anuales no hubieran existido. En comparación, los residentes de Alaska tienen 11 niños más por cada 1.000 habitantes que los de su espejo sintético.

En otro modelo, el trabajo compara la evolución de la fertilidad en Alaska desde 1982, año de introducción de los dividendos públicos, con su evolución en otro conjunto de estados. Los resultados son muy parecidos.

Problemas. Hay varios. El principal: la natalidad de Alaska ha descendido durante las últimas tres décadas. En 2018 la tasa de fertilidad del estado cayó a un mínimo histórico, 69 hijos por cada 1.000 mujeres en edad fértil. En 1990 la cifra superaba los 86 niños por cada 1.000 mujeres. El reemplazo generacional también se ha venido abajo: si en 2008 era de 2,4 hijos por mujer, en 2018 era de 1,97.

Durante el último lustro, Alaska ha comenzado a perder población, fruto de un saldo migratorio negativo. Es decir, los dividendos no están frenando una tendencia asentada en el tiempo y estructural, de múltiples causas. Ahora bien, se trata de un problema afín al resto del territorio. Alaska sigue teniendo algunas de las mejores cifras de natalidad del país.

¿Cómo lograr que los españoles tengan más hijos? Alargando los permisos, según los españoles

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Más evidencia. A día de hoy, conocer el impacto de una renta básica universal en un país cualquiera es complejo, en tanto que ninguno ha desarrollado el proyecto a fondo. Sí sabemos que los subsidios y las transferencias netas de dinero pueden tener cierto efecto en la fertilidad. En Quebec, programas similares al de Alaska, con incentivos económicos muy claros, sí lograron remontar los nacimientos.

Complejo. ¿Por qué los países occidentales están dejando de tener hijos? Las causas son muy complejas. En general, hay una correlación positiva entre riqueza nacional y natalidad a la baja, lo que cuestiona el rol del dinero como un vector de fertilidad. Países como Finlandia, Hungría y Estonia han introducido subsidios muy agresivos para disparar los nacimientos. En algunos casos están resultando exitosos.

En España, donde los fallecimientos ya superan a los nacimientos, las mujeres admiten que permisos más generosos ayudarían a tener más hijos. Su principal barrera para tener hijos son las oportunidades perdidas. Es decir, no tanto el dinero directo como los sacrificios profesionales y laborales a los que, a día de hoy, obliga ser madre. Lo que comúnmente conocemos como «brecha de género».

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Escándalo en Inglaterra: hasta 829 euros por salir de la mano de los jugadores

La Premier League y varios equipos de fútbol ingleses de otras categorías piden hasta 700 libras (829 euros) para que los niños salgan de la mano de los jugadores antes de los partidos, un asunto que generó críticas por parte de políticos y aficionados al discriminar a las familias de ingresos más bajos.

Las «mascotas», nombre que reciben estos niños en la liga inglesa, suponen un beneficio para los clubes ingleses de alrededor de 500.000 libras (592.000 euros) por temporada, según una investigación del ‘The Daily Telegraph’.

Equipos como West Ham, Nottingham Forest, Norwich y Aston Villa cobran hasta 500 libras (592 euros) por partido, una cifra que aumenta para las citas más importantes, en el caso del West Ham, hasta superar los 800 euros para los partidos de categoría A.

El nuevo presidente de la comisión parlamentaria de Deportes, Cultura y Medios, Julian Knight, aseguró que ser una «mascota» se está convirtiendo en un privilegio para las familias más acomodadas, algo que va «completamente en contra» de las «raíces de clase trabajadora» del fútbol.

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El diputado conservador reclamó a los equipos que redujeran las tarifas para las familias más desfavorecidas en las dos categorías superiores.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Aficionados británica, Malcoln Clarke, mostró su sorpresa ante el hecho de que los precios para las «mascotas» sean frecuentemente más altos que el de los abonos juveniles para toda la temporada.

«Si bien muchos clubes donan las tarifas a sus organizaciones caritativas, parece un poco irónico que esas organizaciones benéficas a menudo se encarguen de trabajar en comunidades locales, desfavorecidas, las mismas comunidades a las que las ‘tarifas de mascotas’ excluyen», indicó.

En el fútbol femenino, sin embargo, la mayoría de las plazas para estos niños se ofrecen de forma gratuita.

Los socios del Arsenal entran automáticamente en un sorteo, mientras que los aficionados del Tottenham Hotspur pueden solicitarlo a través de un formulario electrónico.

Premier: así cobran los equipos a las «mascotas»

Arsenal: por sorteo.

Aston Villa: 500 libras en partidos de categoría A.

Bournemouth: 235 libras en partidos de categoría A.

Brighton: 350 libras para salir con el capitán, 250 por el resto.

Burnley: Cuatro plazas VIP por 310 libras, seis plazas a 40 libras.

Chelsea: por sorteo.

Crystal Palace: 375 libras. 100 si el niño lleva su propia equipación.

Everton: Al menos una plaza para socios, 599 libras el resto, que se dona a caridad.

Leicester: 355 libras, algunas por sorteo.

Liverpool: por sorteo.

Manchester United: por sorteo.

Manchester City: por sorteo.

Newcastle: gratis.

Norwich: 500 libras por el capitán, 379 por el resto.

Sheffield United: de 300 a 360 libras.

Southampton: gratis.

Tottenham: 485 libras en partidos de categoría A.

Watford: 100 libras que se donan a la comunidad. También hay plazas por sorteo.

West Ham: 700 libras en partidos de categoría A.

Wolves: A partir de 320 libras.

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«Los ganaderos y el lobo podemos coexistir»

Fernando Rodríguez junto a sus mastines y sus vacas en los montes de Zamora./R.C.
Fernando Rodríguez junto a sus mastines y sus vacas en los montes de Zamora. /R.C.

WWF usa el testimonio de pastores de 17 países para contar cómo es posible evitar ataques y preservar la especie solo con medidas preventivas

Alfonso Torices

ALFONSO TORICESMadridMartes, 11 febrero 2020, 16:40

Fernando vive de sus más de 100 vacas en Cerdillo de Sanabria, una aldea zamorana de seis habitantes, la tierra con más densidad de lobos de Europa. Juan es un pastor trashumante de León que cuida a cientos de ovejas y cabras en Riaño, a la vista de los Picos de Europa. Sofía es guía rural en el parque asturiano de Somiedo, pero es una ‘vaqueira de alzada’, nacida en una comunidad que desde hace siglos se traslada junto a su ganado entre refugios de invierno y verano, en busca de pastos, por lo que vigiló el rebaño familiar desde los cinco años.

Los tres rechazan la afirmación más habitual entre los ganaderos extensivos (en libertad) del noroeste español, que el lobo es el enemigo y que la mejor protección para sus reses es matarlo. «Los ganaderos y el lobo pueden coexistir», defienden. Son tres de los 30 ganaderos y pastores de 17 países europeos con los que la organización conservacionista WWF ha hecho un documental –’En tierra de todos’– en el que cuentan en primera persona cómo es posible evitar los ataques a su ganado solo con la adopción de medidas preventivas. Un mensaje que la ONG reclama que escuchen a las autonomías ubicadas al norte del Duero -donde se concentra la mayoría de las 300 manadas censadas de estos depredadores-, para que cambien sus políticas de muerte controlada de lobos e indemnización a los propietarios del ganado masacrado por la subvención y extensión de estas fórmulas preventivas de éxito, que minimizan los ataques y daños y preservan una especie de la que quedan en España unos 2.500 ejemplares. Las fundamentales son cuatro: perros de guarda apropiados, presencia de pastor, vallados modernos -sobre todo para la recogida nocturna-, y preservación del ecosistema, para que no escaseen las presas salvajes.

«La solución son los mastines»

Fernando lo tiene claro. «El problema es el lobo y la solución los mastines». Su familia perdió 14 vacas en 2012 a manos del depredador. Desde entonces han criado y adiestrado una docena de estos perros para la protección del rebaño en el monte. En 2019 solo perdió un ternero. Los lobos ven imposibles los ataques y se concentran en los animales salvajes. «Si la Administración se portara como se tiene que portar, el lobo no sería un problema», dice mientras recuerda que no le ayudan a sufragar los 6.000 euros al año que le cuesta mantener los perros que le permiten «dormir a pierna suelta».

Juan es de igual opinión. En su etapa de pastor novato el lobo llegó a matarle 121 ovejas en un año. «Con los mastines y mi presencia junto al rebaño todo ha cambiado. No me las volvieron a tocar», comenta en el documental.

Sofía se crió entre el odio al lobo, con el que de niña tuvo muchas pesadillas. Ahora defiende que conservacionistas, políticos y ganaderos se sienten y busquen soluciones sin dogmatismos. «Para mí no sobramos nadie. Quiero que convivamos todos. Ni matar a todos los lobos ni que se acabe la ganadería extensiva«, explica. »Lo ideal –dice– es que los ganaderos estuviesen orgullosos de vivir con lobos» y que, al tiempo, como toda la zona, se beneficiasen del importante turismo rural y dinero que puede generar observar al lobo en su hábitat.

eldiariomontanes.es

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La Guardia Civil alerta sobre un nuevo timo por WhatsApp

Uno de tus contactos te envía un Whatsapp, aparentemente sin ser consciente de ello. El mensaje, claro: “Hola, lo siento, te envié un código de 6 dígitos por SMS por error, ¿me lo puedes pasar, por favor? Es urgente”. Un mensaje que nos pide un favor, pero que deberíamos borrar inmediatamente, ya que, según ha alertado la Guardia Civil de Navarra, se trata de “una posible campaña de suplantación de identidad” a través de la aplicación de mensajería móvil WhatsApp.

El método para este posible delito es sencillo: el atacante, una vez instalada la aplicación en un dispositivo de su propiedad, introduce el número de la posible víctima. Después, el sistema envía a ese número un mensaje SMS con un código de verificación de seis dígitos, que se debe introducir en la aplicación para verificar que se trata del usuario correcto y finalizar la instalación de un malware o programa dañino para nuestro dispositivo.

WhatsApp es una aplicación que se puede encontrar en la inmensa mayoría de smartphones, lo que la hace el objetivo perfecto para los delincuentes.
WhatsApp es una aplicación que se puede encontrar en la inmensa mayoría de smartphones, lo que la hace el objetivo perfecto para los delincuentes. (iStock Unreleased)

Lo peor del tema es que el atacante aparecerá como un conocido o alguien de nuestra lista de contactos con quien solamos interactuar, al que previamente ya habría suplantado o tomado el control de su cuenta. El mensaje del atacante pide que la víctima envíe el código, y es así cómo se obtiene el control de la cuenta en su dispositivo, y con ello el acceso a todos los grupos a los que pertenezca la víctima y sus contactos.

Conviene mantenerse alerta, ya que cada vez es más habitual que nos lleguen mensajes u ofertas increíbles a través de WhatsApp o email. En algunos casos, se trata de webs pirata que intentan hacerse con nuestros datos personales a través del método phising o correo de suplantación de identidad, utilizando correos falsos para hacerse con nuestros datos personales. Por ello, no te fíes y verifica de quien procede antes de accedero reenviar ningún mensaje.

Guardia Civil @guardiacivil

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El email #spoofing es la creación de mensajes de correo electrónico con una dirección de remitente falso

Para evitar la #estafa incrementa la #seguridad de tu equipo/cuenta y firma electrónicamente los emails. #DíaDeInternetSegura #SID2020#SeguridadInternet847:35 – 11 feb. 2020Información y privacidad de Twitter Ads45 personas están hablando de esto

Desde la Guardia Civil recomiendan establecer algún tipo de sistema de seguridad en la aplicación para poder protegernos de este tipo de ataques, como la verificación de dos pasos , que es una función opcional que añade más seguridad a la cuenta, ya que además requiere la introducción del número PIN, que solo el usuario conoce.

lavanguardia

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El éxito eterno del menú del día revela quiénes somos de verdad los españoles

¿Tú te acuerdas de aquella escena de ‘La gran belleza‘ con el aristócrata, la enana, el pijo, el empresario, el homosexual…? Pues mi restaurante al mediodía es así. Están todos los colectivos representados”. Quien presume de establecimiento inclusivo es Adolfo del Barrio, dueño de Casa Adolfo. Un negocio abierto en 1962 por su padre en la céntrica calle madrileña de Bravo Murillo que hoy solo da menús del día. 15 entrantes y 15 segundos que le han convertido en un clásico en las clasificaciones de los mejores restaurantes de menú.

Un paraíso del entrante, plato principal, postre, pan y bebida y, como se deduce de las palabras del hostelero de 50 años, también de la convivencia española. En las catedrales medievales, las lápidas se grababan sobre el suelo para que las pisadas de los paseantes igualasen al pobre y al rico. En el mundo de los vivos, la brecha entre unos y otros se amplía cada día, aislándolos en costumbres culturales cada vez más distintas. Pero si hay un placer que unos y otros comparten, ese es el de disfrutar de un buen menú.Su origen se encuentra en el ‘boom’ turístico, cuando Fraga impuso un menú de tres primeros y tres segundos (carne, pescado y huevo)

La supervivencia de dicha fórmula comercial ante la evolución de las costumbres gastronómicas –tuppers, ‘fast food’, comida ‘healthy’ y demás– nos parece tan natural que quizá no nos demos cuenta del milagro que supone que, años después de su desregulación, el menú siga siendo la principal fórmula alimenticia en todo España. Incluso después de que la revisión legal de 2010 eliminase su obligatoriedad y diese vía libre a las comunidades para decidir. Solo Aragón, Asturias y Navarra regulan hoy su ordenación.

El menú, tal y como lo conocemos, es una excepción española. Francia o Portugal tienen su plato del día, pero el canon de dos servicios, frasca de vino y postre es algo muy español. Tan español, que tan solo se le podría ocurrir a alguien como Manuel Fraga, quien como ministro de Turismo e inspirado por fórmulas precedentes se sacó de la manga el menú turístico en el verano de 1964, en plena invasión escandinava. Una decisión que no solo fomentaría las visitas extranjeras –y traería de cabeza a los restauradores, obligados a servir platos baratos a los pudientes turistas–, sino que cambiaría la historia de España tal y como la conocemos.

El BOE setentero que inventó el menú.
El BOE setentero que inventó el menú.

Dentro BOE:

“A partir del día 1 de agosto de 1964, todo establecimiento, cualquiera que sea su categoría, de los que facilitan al público comidas y bebidas, deberá confeccionar un ‘menú turístico’ ateniéndose a las siguientes normas para controlar los precios:

El menú se compondrá como mínimo de

Entremeses, o

Sopa, o

Crema

Un plato con guarnición que el cliente elegirá de un repertorio compuesto, cuando menos, por tres variedades, a base de huevos, pescado o carne, respectivamente.

Un postre a base de fruta, dulce o queso.

Se incluirá también un cuarto de litro de vino del país, o sangría, o cerveza u otra bebida y pan”.

Cada vez que vean algo con patatas o con ensalada, recuerden los menús franquistas

La disposición, algo más matizada en 1970, daría forma a lo que hoy conocemos como el clásico menú del día: “Al menos dos platos, postre, pan y vino, tendrá como alimento básico el pescado, la carne o las aves, sirviéndose con la guarnición que proceda y responderá en lo posible a la cocina típica del lugar o en su defecto a las especialidades regionales españolas”.

Como recuerda la profesora moscotiva de la Universidad de Marquette en Milwaukee Eugenia Afinoguénova, que acaba de publicar ‘De la carta a la papeleta: el menú del día entre la dictadura y la democracia en España, 1964-1981‘, “cada vez que vean algo ‘con patatas’ o ‘con ensalada’ en su plato, recuerden los menús franquistas en que el primer plato podía ser una sopa, guiso o legumbres y el segundo tenía que representar un trozo de carne, ave o pescado con salsa y guarnición”.

La magdalena de Proust patria. (CC/Tamorlan)
La magdalena de Proust patria. (CC/Tamorlan)

Miguel González, a sus 80 años, lleva casi medio siglo sirviendo menús. Y preparándolos: aún se pone tras los fogones. Concretamente, desde febrero de 1971, cuando El Bierzo abrió sus puertas en la calle Barbieri, en pleno corazón de Chueca. “¿Que si ha habido alguna diferencia en nuestro menú? Pues no, nosotros no lo hemos cambiado, otros sí”, explica a El Confidencial. La mayoría de establecimientos ofrecen variantes sobre el canon clásico con una vuelta de tuerca, pero en El Bierzo se mantienen fieles. Les funciona. Hoy, siete primeros con crema de alcachofa y verdura, consomé, verduras, ensaladilla rusa; siete segundos con escalopines, lomo ibérico, pescadilla, gallo, riñones o hígado encebollado.

¿El epítome de la Cultura de la Transición?

El trabajo de Afinoguénova propone una mirada más profunda sobre el menú español y sus circunstancias. ¿Y si no es solo una reacción ante el ‘boom’ del turismo, sino uno de los signos más palpables de la modernización española, del surgimiento de una nueva clase social criada a base de consomés, filetes empanados y flan (de la casa)? ¿Una nueva España en la que el consumo sustituía la participación política y se convertía en una señal incipiente de la posmodernidad globalizada que abrazaríamos tras la democracia?

Aquí han comido Massiel, Rubalcaba, Boadella o el marido de la duquesa de Alba. El menú es una oportunidad para estar juntos

El menú es parte tan consustancial de nuestro día a día que pocos recuerdan su origen. La fácil receta, homologable a cualquier rincón del país, lo convertía en un pegamento social que aún se mantiene. “Aquí han comido Massiel, el marido de la Duquesa de Alba, Boadella o Rubalcaba”, responde Del Barrio. “Si hicieses una panorámica verías que aquí viene del pobre al rico y el importante”. El dueño, por cierto, hace alarde de espíritu democrático, pidiendo que se cite al equipo del restaurante como parte esencial del éxito del negocio.

La lógica es palmaria: si el amigo pobre y el amigo rico tienen que proponer un sitio donde compartir mantel y charla, ¿dónde lo harán? Pues claro, en el menú del día. El punto intermedio, el café para todos. “Mira, la clave del menú no es el negocio o su oferta, sino la posibilidad de compartir con alguien”, prosigue. “Ya sabes: ‘he oído que este sitio es estupendo y se come por poco dinero, ¿vamos”?. El menú como placer transversal a todas las clases sociales.

Disponemos de menús. (Reuters)
Disponemos de menús. (Reuters)

Casa Adolfo también se adapta a aquel canon clásico. Sopa de fideos, consomé de ave casero o ensalada mixta entre 15 posibilidades como primeros; cinta de lomo (con guarnición), filete de mero (con guarnición) y huevos fritos con butifarra a la parrilla (con guarnición) de segundo. Pero no siempre fue así. Como recuerda el propietario de la casa de comidas, su padre se vio obligado a implantar el menú entre finales de los 80 y principios de los 90 porque, de lo contrario, la competencia se los comería.

Antropología del comedor de menú

Para la hispanista, el menú del día es mesocracia y masculinidad, como explica vía telefónica desde el otro lado del Atlántico. “A finales de los sesenta y principios de los 70, el menú significó el ascenso de una clase consumidora, una nueva clase media con hábitos y gustos que aspiraban a imitar los modelos de la gente de los países económicamente más desarrollados”, prosigue. “Por eso no es casual que la inspiración del menú del día fuese el turístico, implantado para los turistas y adoptado para el uso nacional”.

Antes solía haber un montón de pintores u obreros al mediodía. Hoy han desaparecido, se traen la comida de casa y se la calientan

En sus albores, recuerda, no era la comida para todos los gustos (y bolsillos), por defecto, que es hoy en día. Se trataba de uno de los primeros caprichos de consumo para muchas familias. “Era sinónimo de comer fuera de casa, algo que solo podían permitirse lo que trabajaban fuera, que en aquel momento histórico eran casi exclusivamente hombres”, recuerda la hispanista. “La fórmula es una carta masculina con muchas proteínas, que a veces llega a incorporar huevo de primero y de segundo carne”. Poco a poco, el menú comenzaría a convertirse en una alternativa para familias y a incorporar alternativas como el “ejecutivo”. Siempre ha habido clases.

“Hace años a la una del mediodía no había menos de 8 o 10 personas de reformas de casas, fontaneros, pintores y tal”, explica el dueño de El Bierzo. “Hoy han desaparecido. La mayoría se trae la comida de casa y se la calienta en el microondas”. Los nacionales han sido sustituidos por inmigrantes, y González es consciente de que con sus sueldos no pueden comer de menú todos los días. Los que sí siguen fieles son los oficinistas y otros parroquianos a los que ha visto crecer. “Y el mundo gay, que son amigos de la casa y les encanta la comida tradicional”.

¿Pueden sustituir las tapas al menú? (Reuters)
¿Pueden sustituir las tapas al menú? (Reuters)

Pero el menú, como señalaba en ‘Cuando solo nos queda la comida‘ el crítico gastronómico Xavier Domingo, también era una buena metáfora política: “Las lentejas (que comes o dejas) es el más electoral de los platos, la más democrática de las legumbres”. Como añade la profesora, el menú del día era un sucedáneo de elección en un momento en el que no se podía elegir mucho. “A simple vista la relación no es obvia, pero gracias a él los ciudadanos tienen un acceso diario a elegir entre unas pocas opciones”, recuerda. Un sucedáneo de papeleta. Un simulacro de democracia a través del consumo.

Por eso, el menú del día es también el primer paso hacia “una modernización de la sociedad española a partir de la industria del ocio”. “El menú del día hubiera sido cosa de los industriales, el gobierno y los turistas –que no de sus anfitriones– si los aperturistas como Manuel Fraga Iribarne y sus sucesores del búnker franquista de los primeros setenta no hubieran optado por crear una clase media que identificara sus hábitos de ocio y consumo con los modelos practicados en el extranjero pero observables en las playas españolas”, escribe Afinoguénova. “Las costumbres alimenticias eran el plato fuerte, y el más logrado, de esta estrategia”.

¿El final de una era?

Las dietas van y vienen pero el menú del día se mantiene tan ajeno al paso del tiempo como las pirámides de Egipto, una fórmula primordial apenas alterada por variaciones como el menú bajo en calorías. Su peor pecado, dejar con hambre al comensal. Si empleabas aquel dinero duramente ganado en comer fuera de casa, todo lo que no fuese salir saciado era como para no volver (y hoy, dejar una mala crítica en Tripadvisor).

La gente quiere cantidad. El menú no puede desaparecer, si todos quieren ser estrella Michelin ya me dirás dónde van a ir

¿Quiere eso decir que las raciones se hayan reducido? La respuesta va por barrios, aunque por lo general, la tónica habitual es la del burro grande, y que ande. “¿Raciones pequeñas? No, no, al contrario, a veces me parece que hasta ponemos demasiada cantidad”, responde Miguel. “¿Que comen menos? ¡Qué va!”, añade Del Barrio. “Si acaso algunas personas mayores piden raciones más pequeñas, pero se lo comen todo. Yo sirvo unos 60 y 70 cocidos todos los miércoles, la gente repite y siempre se acaban”.

Un síntoma que muestra que el menú sigue cumpliendo uno de los deseos atávicos de una sociedad que pasó hambre mucho tiempo, una huella psicológica que pasó de generación en generación: llenar el buche por poco dinero. De ahí que la respuesta cuando uno sugiere un posible final del menú es sorprenderse, cuando no carcajearse. Sobre todo cuando se cita a Ferran Adrià, que en 2009 anunció una muerte del menú, reemplazado por un lado por el tapeo informal y, por el otro, por restaurantes y bistrós.

“¿Pero cómo va a desaparecer?”, responde Miguel González, que a sus 80 años confiesa que no está para darle muchas vueltas a una fórmula que le ha funcionado desde siempre. “El día que desaparezcan y todos los restaurantes tengan pretensión de ser un estrella Michelin, ya me contarás cómo vas a comer fuera día a día”, añade.

Un turista analiza cuidadosamente un menú del día sevillano. (Reuters)
Un turista analiza cuidadosamente un menú del día sevillano. (Reuters)

Otra cosa es que se adapte a tiempos más ‘fit’ y ‘healthy’, flexibilizándose, incluyendo nuevas opciones más ‘light’. Algo que ya ocurrió en el pasado, cuando la caña de cerveza comenzó a acompañar a la cuarta de vino como acompañamiento líquido a las comidas. Un cambio que, como explica la profesora, podría pasar por el auge de los platos de cuchara. Un significativo eterno retorno “completamente posmoderno, es decir, una vuelta a lo premoderno a través de la creación de categorías novedosas que antes simplemente eran ‘comida”.

Hay una lógica que nunca desaparecerá. La de que, a cambio de una pequeña cantidad de dinero, uno puede salir de casa a probar algo conocido pero que no puede cocinar en casa, compartir tiempo con amigos o familiares, permitirse un pequeño placer sin perturbar la economía familiar. Es decir, “una experiencia de lujo implantada como algo cotidiano”, como concluye Afinoguénova.

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El yate de Bill Gates de 600 millones que solo necesita hidrógeno para navegar

Bill Gates (y su mujer, Melinda) son conocidos por sus labores filantrópicas y concienciadas con el medio ambiente desde hace años. Fruto de ese compromiso contra el cambio climático, la fundación de la pareja irrumpía hace poco en el mercado de las hamburguesas veganas; entre otras cosas, por la creciente preocupación por el insostenible mercado de la carne en la actualidaduno de los retos tratados en el pasado Foro de Davos. Y, por eso, el fundador de Microsoft ha encargado un yate de absoluto lujo (valorado en 600 millones de euros) que estará propulsado solo por hidrógeno y que tendrá una autonomía de 6.000 kilómetros.

Tal y como explica ‘The Guardian’, Gates podrá disfrutar de su nave a partir de 2024, cuando acabará su construcción. Se trata de Aqua, un buque de lujo de 112 metros fabricado por la empresa de diseño Sinot y completamente impulsado por hidrógeno líquido, que ya se había mostrado al público el año pasado durante una exhibición de yates de Mónaco. La compañía explica su rompedor concepto del siguiente modo: «Para el desarrollo de Aqua nos inspiramos en el estilo de vida de un propietario exigente y progresista, la versatilidad fluida del agua y la tecnología punta, combinando todo esto en un superyate con características verdaderamente innovadoras».

Según el citado medio, el barco tiene cinco cubiertas y espacio para acomodar a 14 invitados y 31 miembros de la tripulación. Además, en un alarde más de respeto hacia el medio ambiente, el yate tampoco utiliza leña, carbón o las estufas de gas que tanta polémica han generado en grandes ciudades como Madrid. En cambio, para calentar a los tipulantes en la cubierta, se usarán cuencos alimentados con gel (similares a los de una ‘fondue’, pero de mayor tamaño).

En cualquier caso, su característica más vanguardista está escondida debajo de esas cinco cubiertas: dos tanques sellados al vacío de 28 toneladas que se enfrían hasta los -253 ºC y se llenan con el hidrógeno líquido que impulsa el yate. Según los cálculos del fabricante, este combustible será suficiente para generar energía para los dos motores y hélices (de un megavatio de potencia), a través de células independientes de combustible, que combinan hidrógeno con oxígeno para producir electricidad y, además, produce agua como único residuo.

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La surcoreana ‘Parásitos’ hace historia en los Oscar

Una película de Corea del Sur estrenada en Estados Unidos con subtítulos hace dos meses ha hecho historia de Hollywood este domingo al ser la primera película en lengua no inglesa en ganar el Oscar a la mejor películaParásitos, de Bong Joon-ho, es el filme del año. Pocas veces ese título está tan justificado en términos de calidad, impacto en la conversación mundial sobre cine y, finalmente, reconocimiento de la industria. El triunfo de Parásitos en la 92ª edición de los Oscar (ha ganado además mejor dirección, guion original y mejor película internacional) marcará un antes y un después en la historia de esta ceremonia y en el proceso imparable de penetración internacional en Hollywood.

Parásitos se ha estrenado en más de 1.000 cines en Estados Unidos, ha hecho más de 30 millones de dólares de taquilla solo en este país y hasta ahora tenía el honor de haber puesto en aprietos a producciones monumentales con una historia coreana y en coreano. Solo 11 títulos en la historia han sido nominados como mejor película sin estar en inglés. Solo seis han estado nominados a la vez como mejor película extranjera. Ninguno había logrado el premio principal. Parásitos dio ese paso final que la faltó el año pasado a Roma, de Alfonso Cuarón, cuando el público se quedó con la sensación de que la mejor película del año no había sido premiada.

Parásitos se impone, además, en un año en el que Quentin Tarantino presentaba Érase una vez en… Hollywood, una de sus mejores películas y una carta de amor a esta ciudad; Martin Scorsese, El irlandés, una obra que resume todo lo que espera el público de Scorsese; Todd Philips, Joker, un nuevo ángulo del cine basado en personajes de cómic muy impactante; y Sam Mendes, 1917, un drama bélico de mucho impacto visual que se había llevado todos los premios hasta ahora.

Hace cinco años, la Academia de Cine de Hollywood se propuso hacer su cuerpo de votantes más internacional. Desde entonces, han entrado alrededor de 1.500 nuevos miembros que no son norteamericanos. “Cuidado con eso”, decía Antonio Banderas a la prensa el sábado. “Las votaciones empiezan abrirse de una manera increíble”. Banderas destacaba la cantidad de películas internacionales que se habían colado en las nominaciones. “Se están expandiendo porque quieren convertir los Oscar en unos premios mundiales. Eso está pasando a mayor velocidad de lo que la gente se cree”. Solo 24 horas después se materializaba la advertencia de Banderas sobre el escenario de los Oscar.

Las tres opciones españolas (Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar a mejor película internacional; Antonio Banderas a actor principal por ese mismo filme y Klaus, de Sergio Pablos, a mejor película de animación) se quedaron sin premio.

Laura Dern (izquierda) y Renée Zellweger, con sus estatuillas. En vídeo, la entrega del premio a Zellweger. JEFF KRAVITZ (FILMMAGIC) / VÍDEO: REUTERS

Cuando el director Bong subió recoger el premio a la mejor película internacional, la ovación en el teatro Dolby superó el sonido de la retransmisión y dejó claro cuál es la película que más ha sorprendido a Hollywood. Era el segundo Oscar en la historia para Corea del Sur. El primero había sido el de mejor guion original. El tercero fue el de mejor dirección. El cuarto, mejor película.

Bong Joon-ho estaba visiblemente emocionado sobre el escenario cuando le dieron el premio al mejor director. “Después del premio a la mejor película internacional pensé que había terminado la noche y me disponía a relajarme”, dijo. A continuación, dio la medida exacta de la relevancia de lo que acababa de pasar. “Cuando estaba en la escuela estudiaba las películas de Martin Scorsese”, dijo, señalando al director de El irlandés, que estaba sentado delante de él. Scorsese es el director vivo con más nominaciones, nueve. Los otros contendientes eran Quentin Tarantino, Todd Phillips y Sam Mendes. “Voy a beber hasta mañana”, dijo Bong. Ocho de los 10 premiados al mejor director en esta década que se cierra no son estadounidenses.

El director surcoreano de ‘Parásitos’, Bong Joon Ho (a la derecha), recibe el Oscar estatuilla a mejor película internacional de manos de Spike Lee. En vídeo, la entrega del premio y el discurso del director. MARK RALSTON (AFP) / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

Las esperanzas de que Parásitos diera la sorpresa, no de la noche, sino de la década, comenzaron a recorrer el teatro Dolby muy pronto. Los premios cuarto y quinto eran los dos de guion. Una conmoción recorrió el teatro Dolby cuando Parásitos se llevó el premio al guion original superando a Historia de un matrimonio, 1917, Érase una vez en… Hollywood y Puñales por la espalda (Knives out). Unos minutos después, Taika Waititi subía a recoger el primer premio de su carrera por el guion adaptado de Jojo Rabbit. Había ganado a El irlandés, Joker, Mujercitas y Los dos papas.

En vídeo, la entrega del premio al mejor actor a Joaquin Phoenix. VÍDEO: REUTERS-QUALITY

Si hay unas categorías que suelen llevar el peso del glamour y la emoción en estos premios son las de interpretación. Sin embargo, los mismos cuatro nombres se han repetido en todas las galas de premios de Hollywood en el último mes. Las asombrosas transformaciones de Joaquin Phoenix en Joker y Renée Zellweger en Judy se llevaron los premios protagonistas. Brad Pitt y Laura Dern, dos de los actores más queridos en Hollywood y que nunca habían recibido un Oscar, fueron premiados por Érase una vez en… Hollywood e Historia de un matrimonio.

De los cuatro, solo Phoenix se sintió obligado a hacer un gran discurso político en el que mezcló todas las causas, desde el veganismo hasta el cambio climático, bajo el concepto general de la injusticia. Dern y Zellwegger se lo dedicaron a sus héroes (en el caso de Dern, sus padres, ambos actores con nominaciones también). Brad Pitt hizo la única referencia política de la noche: “Tengo 45 segundos. Eso es más de lo que el Senado le ha dado a John Bolton”. Dentro de la sala de prensa, le preguntaron por qué algo tan específico. “Hay que ser muy serio con esto. No se puede dejar pasar”.

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En los apartados técnicos, el diseño de producción fue para Érase una vez en… Hollywood y su recreación de Los Ángeles en 1969, que funciona como una máquina del tiempo. Después, el mejor vestuario fue para Mujercitas (la Academia tiene fama de premiar siempre grandes faldas). Una hora de ceremonia y cero pistas. El resto de los premios llamados técnicos se los repartieron entre 1917 y Le Mans’ 66. El más celebrado, el segundo Oscar de Roger Deakins, director de fotografía de 1917 nominado 15 veces en toda su carrera. Ningún otro premio estaba tan claro. En números, y solo en números, 1917 se adelantó con el premio a los mejores efectos visuales. Ahí era distinto. Ahí no era la favorita.

Para una gala sin presentador, hubo buenos presentadores. Desde Diane Keaton y Keanu Reeves hasta Maya Rudolph y Kirsten Wiig, la Academia montó un show ágil y con las risas justas al que igual le sobró algún número musical difícil de justificar. Janelle Monáe, una mujer negra y gay, inauguró la ceremonia vistiéndose del personaje más clásico de esta ceremonia, el Mr. Rogers de Tom Hanks. Ella hizo en número musical inicial repasando el año en películas. Después, Dean Martin y Chris Rock tuvieron cinco minutos de presentación cómica para ellos solos. “Los dos hemos presentado los Oscar antes, esto es una degradación increíble”, bromeó Martin.

Janelle Monae durante su actuación en la ceremonia de los Oscar 2020.
Janelle Monae durante su actuación en la ceremonia de los Oscar 2020. MARIO ANZUONI REUTERS

Como hizo Chris Rock en los Oscar de 2016, el número cómico de ambos sirvió para señalar los elefantes en el teatro en esta edición. Por ejemplo, la práctica ausencia de nominados de color entre los 20 actores de la noche. “En los primeros Oscar en 1928 no había ningún nominado negro”, planteó Martin. “Y en 2020 tenemos uno. Gran progreso”, dijo Rock. “Me parece que falta algo en la lista de nominados” a mejor director, dijo Martin. “¿Vaginas?”, respondió Rock. Ya está, problemas resueltos. A disfrutar.

La Academia había prometido que este año habría actuaciones musicales especiales dentro de la gala. La música en los Oscar suele centrarse alrededor de las cinco canciones nominadas. La realidad es que es un espectáculo que no suele dejar actuaciones memorables a las que se pueda volver en YouTube, una virtud en la que los premios Grammy son los maestros.

En vídeo, la entrega del Oscar a la mejor película. VÍDEO: REUTERS-QUALITY

El esfuerzo de este año en el apartado musical tuvo su premio en varios momentos de la gala. La sensación musical del año, Billie Eilish, interpretó Yesterday durante el segmento in memoriam. Eminem salió a interpretar en directo 8 Mile, la canción de la película que protagonizó en 2002 y por la que ganó el Oscar. Idina Menzel cantó Into the unkonwn, la canción de Frozen II, junto con las voces de la princesa Elsa en todo el mundo, un alarde de poder global de Disney. Elton John cantó personalmente al piano I’m going to love me again, del biopic sobre su vida Rocketman. Elton John y Bernie Taupin, que llevan 53 años componiendo juntos, subieron al escenario a recoger el premio a la mejor canción. Era el segundo Oscar para John y el primero para Taupin, que dijo: “Bueno, pues esto no ha sido un asco”.

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¿Por qué 2020 es un año bisiesto? No es tan sencillo como crees

Ha comenzado 2020. Y como todo año que se puede dividir por 4, se trata de un año bisiesto, es decir, tiene 366 días en lugar de 365. ¿Pero, es esto que acabo de decir verdad? Pues en realidad no, pues a pesar de lo que muchos puedan pensar existen años que son múltiplos de 4 –se pueden dividir por 4–, pero no son bisiestos. ¿Qué?… He vivido engañado toda mi vida.

Para explicar este chocante fenómeno debemos definir lo que es un año o año trópico. El año trópico se define como el tiempo que tarda la Tierra en dar un giro completo –de 360º– en torno al Sol. Así, un año trópico dura aproximadamente 365.2421891… días.

El hecho de que un giro completo de la Tierra alrededor del Sol no coincida con un número natural de días es lo que hace necesario introducir cada cierto tiempo un día más al año para corregir el desfase producido.

Los romanos habían estimado como 365.25 días la duración del año trópico, un valor muy similar al calculado actualmente. Por lo tanto, el calendario Juliano –implantado en todo el imperio romano en el año 46 a.C.– determinaba que los años debían tener 365 días y que cada 4 años había que añadir un día extra, para corregir el defecto de ese 0.25 extra.

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Sin embargo, si bien la estimación del año trópico de los romanos era muy buena, producía un desfase de unos once minutos al año. Debido a este desfase hubo que reformar el calendario Juliano y así fue como en 1582 nació el calendario Gregoriano que es el que usamos actualmente.

La primera medida que se adoptó fue drástica. Para corregir el error que se había ido acumulando todos esos años había que adelantar el calendario 10 días. Por lo tanto, el día siguiente al 4 de octubre de 1582 fue el 15 de octubre de 1582.

La segunda medida iba destinada a que este desfase no se volviera a producir y para ello había que reducir el número de años bisiestos. Por ello actualmente se consideran bisiestos todos los años que son divisibles por 4 salvo aquellos que, a su vez, son divisibles por 100 es decir que terminan en 00. Pero, un momento…, el año 2000 fue bisiesto. Pues sí, porque en el calendario Gregoriano se añadió una condición más y es que los años que acaban en 00 no son bisiestos salvo aquellos que se puedan dividir entre 400 que sí lo son. Por todo esto los años 1700, 1800 y 1900 si bien se pueden dividir entre 4, no fueron bisiestos, mientras que el año 2000 si lo fue, ya que se puede dividir por 400.

Con la reforma del calendario Gregoriano la duración del año medio es de 365.2425 días, lo cual se acerca mucho más al valor real (365.2421891… días) que el valor medio del calendario Juliano que era de 365.25 días.

Dicho todo esto, sí que existen años divisibles por 4 pero no bisiestos. El próximo será el 2100.

Víctor M. Manero es profesor de la Universidad de Zaragoza y miembro de la comisión de divulgación de la Real Sociedad Matemática Española (RSME).

El ABCdario de las Matemáticas es una sección que surge de la colaboración con la Comisión de Divulgación de la RSME.

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Un temporal obliga a suspender vuelos y trenes y ocasiona importantes daños en Alemania y Reino Unido

Sabine», que está previsto que cruce en diagonal Alemania desde el noroeste al sureste, ha pasado ya causando estragos por Holanda, donde el aeropuerto de Amsterdam ha cancelado 120 vuelos, y Reino Unido, donde bajo el nombre «Ciara» ha dejado 10.000 hogares sin luz.

El temporal «sabine», con vientos máximos previsto de hasta 130 kilómetros hora, ha empezado a afectar este domingo a Alemania, al provocar suspensiones de vuelos, trenes y partidos de fútbol, así como daños materiales en zonas del noroeste del país.

El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) ha emitido para la mayor parte del territorio nacional el segundo nivel de alerta más alto desde este mediodía por este «temporal invernal» que, en algunas regiones, se prolongará hasta el lunes por la tarde.

Se estima que lo peor de este temporal se produzca en la noche del domingo al lunes, cuando se esperan rachas de viento de hasta 130 kilómetros hora en el centro del país.

«Se acerca un grave temporal de tormentas en Alemania», advertía el comunicado del DWD.

Hasta el momento se han producido decenas de cancelaciones de vuelos con salida o destino en los aeropuertos de Fráncfort y Múnich, los dos más frecuentados de Alemania, así como en los de Colonia/Bonn, Hannover y Bremen.

La empresa ferroviaria Deutsche Bahn, por su parte, ha cancelado multitud de conexiones de corta y larga distancia, especialmente en el norte del país.

Varios partidos de fútbol de las máximas categorías se han visto afectados también por «Sabine». El derbi regional renano de la primera Bundesliga entre el Borusia Mönchengladbach y el Colonia se suspendió a causa de las adversas condiciones meteorológicas.

Otras competiciones deportivas también se han visto afectadas por el temporal. Ya este sábado por la tarde se suspendió la Copa del Mundo de saltos de esquí en Willingen (oeste de Alemania).

«Sabine», que está previsto que cruce en diagonal Alemania desde el noroeste al sureste, ha pasado ya causando estragos por Holanda, donde el aeropuerto de Amsterdam ha cancelado 120 vuelos.

‘Ciara’

El temporal, en este caso bajo el nombre de ‘Ciara’, obligó también a cancelar en el Reino Unido decenas de vuelos, afectó a estaciones de tren y puertos, y provocó daños y cortes de electricidad en diversos puntos del país.

La Oficina Meteorológica británica (Met Office) alertó de vientos de más de 145 kilómetros por hora provocados por la tormenta Ciara, que llegó a las costas del Reino Unido la pasada madrugada.

Durante la tarde, cerca de 100.000 hogares estaban sin electricidad, mientras que diversos eventos deportivos se cancelaron y los parques públicos de Londres cerraron sus puertas para evitar posibles incidentes.

Tres personas resultaron heridas leves al derrumbarse el tejado de un pub en la madrugada del sábado al domingo, mientras que los servicios de emergencias han atendido a numerosas llamadas por caídas de árboles y otros objetos.

El aeropuerto de Heathrow, el más importante de Londres y del Reino Unido, acordó por adelantado con las compañías aéreas una reducción de los vuelos en previsión del mal tiempo.

British Airways informó de que la «meteorología extrema» le ha obligado a cancelar salidas y llegadas en Heathrow, Gatwick y London City Airport, mientras que Virgin Atlantic también ha dejado a diversos aviones en tierra.

La gestora de las infraestructuras ferroviarias del Reino Unido, Network Rail, ha impuesto una limitación de velocidad de 80 kilómetros por hora en todas las vías y alerta a los pasajeros de que no viajen a no ser que sea «absolutamente necesario».

La tormenta afectó asimismo a la agenda de la reina Isabel II de Inglaterra, que no asistió al servicio religioso programado en su residencia de Sandringham (oeste de Inglaterra) por motivos de «seguridad».

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«Nos prohíben insecticidas por cancerígenos que luego venden en Marruecos»

Laureano Gallo resume los problemas del campo en pocas palabras: «Compramos en euros y vendemos en céntimos», en referencia a que todos los productos para la agricultura cuestan, como mínimo, un euro, mientras que sus precios de frutas y hortalizas están por debajo de ese umbral. En su caso, la situación le ha llevado a tomar medidas drásticas. «Arranqué 2.000 granados el año pasado y arrancaré otros 2.000 ahora, y seguramente también naranjos», relata.

A su lado, da pena ver estos cítricos de gran calibre que abarrotan sus árboles, algunas piezas ya por el suelo, porque no le compensa recoger la cosecha. «En el año 80 me pagaban cien pesetas (60 céntimos de euros) por un kilo y en la actualidad me ofrecen 20 céntimos de euro», rememora este veterano de Elche (Alicante), ya jubilado, pero que se preocupa por su yerno, su hija y su nieto, que han cogido su relevo y a quienes sigue ayudando por las dificultades también para encontrar mano de obra.

«La única manera de sobrevivir es trabajar de noche y de día y en el campo ya solo quiere trabajar gente venida de fuera», describe, con el recuerdo de escenas dramáticas, como la de un jornalero que empleó, un joven padre de dos hijos que dejó en Mali y que se mareaba a media tarde porque -según supieron al preguntarle- apenas comía tres o cuatro naranjas en todo el día de la explotación donde trabajaba. «Mi hija le llevó comida de caliente que hacía para nosotros y yo le di una cazadora, y estaba tan contento y lleno de ilusión, porque cuando ganaba un euro, lo enviaba a su familia en África y aquí no gastaba nada», explica, apesadumbrado.

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Laureano no señala a nadie en concreto como culpable de los precios tirados para sus naranjas, limones, granadas. «No tienen miedo por abusar de los agricultores», opina, sin confiar en medidas que pueda aprobar el nuevo Gobierno, porque cree que «la Administración está más cerca de las grandes superficies».

A través de unos conocidos, franceses de origen argelino, sabe que en el país galo se acaba de implantar una ley de precios mínimos, por la que «aunque luego las peras acaben tiradas en el río, si no hay demanda, pero el agricultor tiene asegurado su valor». Tampoco ve perspectivas de mejora a través de una cooperativa, ya que la que tiene más cerca no acepta más socios porque no puede ampliar sus instalaciones, por trabas burocráticas como los 10.000 metros cuadrados de superficie mínima para construir.

Laureano Gallo
Laureano Gallo

«Nos prohíben insecticidas por cancerígenos que luego venden en Marruecos»

«Nos prohíben insecticidas por cancerígenos que luego venden en Marruecos», explica Cándido Lucas. Harto de que no le salgan los números con la uva que «debería valorarse como medio ecológica, porque se le pone el bolso en verano y desde entonces no se le hace ningún tratamiento, pero quizá no se ha promocionado lo suficiente y el consumidor no lo sabe», Lucas arrasó con motosierras 10.000 parras cargadas con 100.000 kilos de fruto hace unos días.

El agravio comparativo, además, está en que mientras en España les aplican con rigor normas sanitarias, luego se importan mercancías sin el más mínimo control. «Nos prohíben insecticidas porque dicen que pueden ser cancerígenos, y luego se venden en Marruecos y nos comemos esa fruta aquí, producida con mano de obra mucho más barata», señala este agricultor de Novelda (Alicante).

¿Y ahora, qué, después del arranque? «Pues, no lo sé, a ver si podemos conseguir uvas sin semillas, una variedad nueva, parece con semilla no las quieren», se plantea, como posible salida para sus terrenos. En el caso de los árboles frutales, su problema ha sido «el veto ruso: antes se vendía bien allí y se ganaba dinero».

El típico embolsado de la uva del Vinalopó -es una Denominación de Origen Protegida- representa un coste adicional de 10 céntimos por kilo, con lo que se eleva en total a 50 y hace unos pocos años se vendía a 70-75, pero ahora prácticamente ni sacan para gastos. Ni siquiera con la opción de dejar fruto para mosto, les salen los números: ha pasado de pagarse a 30 céntimos a solo 10. Y acerca de la ley de precios mínimos, como en Francia, Cándido ha oído hablar del tema, pero no está seguro de su viabilidad. «Lo veo muy bien, pero quién lo va garantizar, es un poco difícil», opina.

Eufrasio y su hijo
Eufrasio y su hijo – ABC

«A este paso solo van a quedar en pie los terratenientes»

En Jaén, la memoria de Eufrasio Gutiérrez recala un par de décadas atrás, en la época en la que el aceite de oliva alegraba la vida de los agricultores, cuando los veranos se llenaban de obras en las viviendas propiciadas por el dinero de los agricultores. Hoy, a los sesenta, este productor que cultiva un millar de olivos de secano sopesa poner fin a su actividad por la crisis derivada del precio del producto. A 1,90 euros el kilo, arguye, “esto no es rentable”.

Eufrasio tiene un hijo, Juan Luis, al que no recomienda seguir sus pasos y una hija que le recomienda que abandone el campo porque ya no genera riqueza ni jornales. «Mi hijo ha echado 15 días de campaña. Con eso no tiene ni para el subsidio. Y yo no he tenido aceituna». Y los que la tienen, la malvenden: «A este paso sólo van a quedar en pie los terratenientes».

Antonio López no es uno de ellos. Propietario de unos centenares de olivos asegura que vender por debajo de la rentabilidad es parecido a quedarse en el paro porque genera un desasosiego similar a las víctimas de la situación: “Conozco a muchos agricultores preocupados por cómo van a afrontar el pago de los préstamos que han pedido para comprar maquinaria o para arreglar sus casas”.

Los olivareros son pagadores fiables. Y, cuando las cosas van bien, saben gastar en beneficio de la población en la que se asientan. Lo que explica que, en los tiempos duros, se resienta la estructura económica de Jaén. En este sentido, Román León, propietario de 1.600 olivos en el término de Baeza, aclara que por la crisis de precios los productores de su municipio obtendrán en torno a 100 millones de euros menos, dinero que desembocaba en compras en los buenos tiempos. Que no son estos: “Ahora hay mucha tristeza”.

Anxo Dono
Anxo Dono – MIGUEL MUÑIZ

«Ya nadie quiere trabajar aquí»

Pero no solo a los agricultores se limita esta crisis. Desde muy pequeño Anxo Dono se acostumbró a cuidar de las vacas. «Es el mejor oficio que puede haber», recalca este ganadero y horticultor del municipio coruñés de Mesía. Como le gustaba el campo, decidió continuar con la explotación láctea de sus padres y hoy cuenta con 275 cabezas. Pero también vive asfixiado por las deudas. No lo deja, explica, «porque debo dinero y tengo que pagarlo». Dono asegura que para salir adelante aguanta jornadas laborales que pueden prolongarse más de doce horas, sin vacaciones, ni días libres. En el sector lácteo gallego la falta de rentabilidad de las explotaciones no tiene tanto que ver con los márgenes comerciales que asfixian a los agricultores que estos días han protagonizado protestas.

La leche no se encarece tanto al llegar a los puntos de venta. Pero los supermercados, según han denunciado en numerosas ocasiones los sindicatos agrarios, a veces utilizan el producto como reclamo, incluso vendiéndolo a pérdidas. «Aquí el problema de la leche es el monopolio de la industria de la distribución hacia las explotaciones. No se entiende que Galicia sea el punto de España donde se produce más leche y donde peor se paga», indica. Actualmente recibe 29,5 euros por litro. Pero la vende más barata de lo que le cuesta producirla. “Para recibir ayudas de la Política Agraria Común (PAC) antes primaban la producción y después cambiaron los criterios y dan más dinero por superficie agraria”, indica. En Galicia, las explotaciones cuentan con poca base territorial en la que poder cultivar el forraje para alimentar a las vacas. «Importamos la paja de Castilla y la alfalfa de Aragón y eso encarece muchos los costes», indica el ganadero.

Para intentar mejorar su asfixiante situación económica, hace dos años puso en marcha junto con su mujer una explotación de huerta. Tras realizar una inversión de algo más de 160.000 euros (que consiguió gracias a una línea de crédito subvencionada), montó unos invernaderos en los que cultivan fresa, lechuga o tomates. «Si pudiese volver atrás no pedía las ayudas», se lamenta Dono. El negocio también es ruinoso. «Las lechugas nos las pagan a 30-45 céntimos dependiendo de la época del año, pero después llegan al consumidor entre 80 céntimos y un euro. En casi todos los productos se duplica o más el precio», indica. Anxo Dono recalca también que en Galicia la subida del salario mínimo no ha empeorado la situación de los ganaderos. «Aquí el problema es que nadie quiere ya dedicarse a esto. No encontramos trabajadores y los que vienen ya desde hace años cobran unos 1.100 o 1.200 euros», recalca.

Gómez Mayordomo
Gómez Mayordomo – ABC

«Es un problema más grave de lo que la gente cree»

A poco más de 40 kilómetros de Cuenca, se encuentra el pequeño pueblo de Albalate de las Nogueras, en plena Alcarria conquense, una de las zonas más castigadas por la despoblación. Algo que no es casual, si se tiene en cuenta lo que dice uno de los 253 habitantes con los que cuenta, José María Gómez Mayordomo. Este agricultor de 55 años lleva trabajando desde joven en el campo, una labor que corre peligro debido a la situación actual que vive el sector primario en España.

«Hay mucha preocupación y estamos en una situación límite porque cada vez sube más el coste de todo lo que necesitamos -combustibles, repuestos, fertilizantes y fitosanitarios-, mientras que los precios de los productos que vendemos se encuentran al nivel al que estaban hace 30 años en la mayoría de los casos», cuenta a ABC este agricultor dedicado al cultivo del cereal, las oleaginosas y el olivar.

Gómez Mayordomo cree que ahora mismo trabajar en el campo de esta manera no es rentable. «Se habla de que no hay contratación y del salario mínimo interprofesional como problemas, pero la cuestión es que no se puede contratar mano de obra si no hay rentabilidad. Todo se resume a las matemáticas: Si las cuentas no salen, no salen».

Además, afirma que «se va de mal en peor» porque, a juicio suyo, todos los años hay una subida de los costes de producción. «La realidad es que en el futuro estamos avocados a subsistir», comenta este agricultor, que pronostica que las inversiones en el sector agrario se van a paralizar porque, según él, «a ver quién amortiza la maquinaria y otros gastos que tenemos».

Un problema añadido que apunta Gómez Mayordomo es el regadío porque, al tratarse de pueblos tan pequeños, no hay inversión ni infraestructuras suficientes para regar los campos y, además, los cultivos de secano están desapareciendo. En este sentido, informa de que el precio está en torno a los 300/350 euros por hectárea y no se llega al rendimiento necesario para subsistir.

Lo único que salva el día a día de los agricultores son las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) procedentes de la Unión Europea, un dinero que, en su opinión, da básicamente para mantener la renta de muchos trabajadores del campo, aunque también están disminuyendo.

Otro de los factores que juega en contra del sector agrario es el cambio climático. «Por desgracia, en la zona donde yo vivo y trabajo, como en otros muchos lugares, cada vez llueve menos y el rendimiento es menor de año en año. Además, cuando un año es aceptable, tenemos que dar parte a los seguros», se lamenta.

Por no hablar de la despoblación del medio rural. «¿Quién se va a quedar a trabajar en en el campo? Se trata de un círculo vicioso que hace que, si no hay rendimiento y rentabilidad, los jóvenes se marchan, sólo se quedan las personas mayores y los pueblos se vacían o desaparecen. En definitiva, es un problema más grave de lo que la gente se cree», dice apesadumbrado Gómez Mayordomo, quien se despide de ABC subido a su tractor, donde se tira largas horas al día para poder sacar adelante su negocio.

abc.es

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