Laboratorios Rovi fabricará en Madrid la vacuna contra el coronavirus de Moderna

La compañía biotecnológica Moderna, que trabaja en una de las vacunas más avanzadas para luchar contra el coronavirus, ha llegado a un acuerdo con Laboratorios Farmacéuticos Rovi, compañía farmacéutica paneuropea especializada y dedicada a la investigación, desarrollo, fabricación bajo licencia y comercialización de pequeñas moléculas y especialidades biológicas, para la fabricación a gran escala del llenado y acabado de la vacuna candidata ARNm contra la COVID-19 de Moderna (ARNm-1273) en las instalaciones de ROVI en Madrid, España.

Como parte del acuerdo, ROVI proporcionará capacidad de llenado y acabado de viales mediante la adquisición de una nueva línea de producción y equipos para la formulación, el llenado, la inspección visual automática y el etiquetado para dar soporte a la producción de cientos de millones de dosis de la vacuna candidata prevista, en principio, para abastecer mercados fuera de los EE.UU. a partir de principios de 2021. ROVI también contratará el personal adicional necesario para llevar a cabo las operaciones de fabricación y producción.

“Moderna está comprometida con ayudar a abordar la crisis de la COVID-19. Nos complace asociarnos con ROVI para suministrar potencialmente cientos de millones de dosis de la vacuna terminada ARNm-1273, una vez aprobada, y ayudar a abordar la necesidad de una vacuna contra la COVID-19 en todo el mundo”, dijo Juan Andrés, Chief Technology Operations and Quality Officer de Moderna. “La experiencia de ROVI como fabricante global de productos farmacéuticos y su especialización en el llenado y acabado supondrá para nosotros una colaboración importante de cara a establecer cadenas de suministro dedicadas que puedan satisfacer las necesidades de diferentes países y regiones. Estoy encantado de volver a trabajar con ROVI”.

Juan López-Belmonte Encina, consejero delegado de ROVI, comentó: “estamos muy contentos por la colaboración con Moderna, cuya vacuna contra la COVID-19 es una de las más avanzadas en la carrera por resolver esta crisis sanitaria. Nos ilusionaría enormemente que ROVI pudiera formar parte de la solución a esta pandemia que nos afecta a todos y apoyar a Moderna en su abastecimiento a gran escala. Nuestra probada experiencia y capacidades como fabricante de inyectables para terceros nos han permitido alcanzar este acuerdo, que contribuiría al fortalecimiento de nuestra área de fabricación, proporcionándonos, previsiblemente, una oportunidad de crecimiento significativo de esta área. Asimismo, me gustaría agradecer al Ministerio de Sanidad y a la Agencia Española del Medicamento su cercanía y apoyo durante todo este proceso que está siendo fundamental”.

La vacuna de Moderna, ARNm-1273, es una candidata contra la COVID-19 que codifica una forma estabilizada de prefusión de la proteína Spike (S), que fue diseñada por Moderna en colaboración con investigadores del Centro de Investigación de Vacunas (VRC) del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), una parte del Instituto Nacional de Salud (NIH). El 8 de julio, se completó el reclutamiento del estudio de Fase II de ARNm-1273. Se espera que el estudio de Fase III de Moderna, de aproximadamente 30.000 participantes

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El ‘cerrado por vacaciones’ de la sanidad en el año del covid-19: 18.000 sanitarios y 7.000 camas menos

Los meses más duros de la crisis sanitaria han quedado atrás, las urgencias han dejado de estar colapsadas y los sanitarios pueden respirar sin la insoportable presión sobre sus espaldas. Pero no todas las lecciones se han aprendido: los profesionales miran con preocupación los meses de verano. No sólo por los brotes puntuales que ya han comenzado a surgir en distintas zonas del mapa y que previsiblemente seguirán apareciendo, sino por la ya habitual escasez de medios materiales y humanos a los que se enfrentan en los meses estivales. Los hospitales y centros sanitarios inauguran la temporada con 18.067 sanitarios y un mínimo de 7.000 camas menos.

La pérdida de personal la constatan los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social recogidos por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). De acuerdo al balance más reciente, en mayo se registró un descenso de 15.800 profesionales y en junio de 2.267. Es decir, en los dos últimos meses se han perdido 18.067 sanitarios de los 34.995 que habían sido contratados en los meses más duros del covid-19. Se han quedado por el camino el 51,6% de los profesionales que se volcaron en la contención de la crisis.

Fernando Hontangas, presidente de CSIF Sanidad Madrid, explica a infoLibre que la tendencia equivale a la dinámica de veranos anteriores. «Cerrar camas, alargar los tiempos de espera y recortar personal», de manera que la atención a los pacientes se torna inabarcable. El contrato covid, además, «sigue siendo precario y se está usando para suplir tanto sustituciones como bajas». El resultado es que los hospitales españoles cuentan con «una plantilla mermada igual que antes de la pandemia» y que las «administraciones llegan al verano sin previsión». Es, a juicio de Hontangas, «un problema crónico de todos los veranos», pero esta vez se hará «inasumible«, especialmente «si hay un brote mayor».

Sobre los recursos materiales, concretamente las camas, el Sindicato de Enfermería (Satse) estima que el cierre ascenderá «al menos a 7.000» en todo el suelo estatal. Según una investigación que ha realizado el sindicato, en base a datos de sus delegados en los hospitales y de las propias administraciones autonómicas, la Comunidad de Madrid prevé cerrar en todo el verano 1.270 camas, Andalucía 1.580, Euskadi 837, Galicia 400 y Aragón 500. Extremadura, por su parte, augura el cierre de 342 camas, Asturias clausurará 290, Castilla-La Mancha hará lo propio con 194, Murcia inhabilitará 168, Illes Balears 136, Navarra 112 y Cantabria dejará sin efecto a un centenar. Por debajo, Castilla y León planea cerrar 87 en los meses estivales, La Rioja sitúa la cifra en 38 y las Islas Canarias en 35. El sindicato no ha obtenido información respecto a Comunitat Valenciana, mientras que en el caso de Cataluña constata el cierre de 518 camas pero sólo entre «algunos hospitales dependientes del Instituto Catalán de Salud (ICS)». Fuentes del sindicato indican que la cifra global de siete mil camas es, en todo caso, estimativa y sujeta a alteraciones.

María José García, portavoz de la organización, señala que los datos son una confirmación de los peores pronósticos. «Es una incongruencia total: hace un mes, con la desescalada, se necesitaban 90.000 camas para los pacientes agudos. Es totalmente inaudito que llegue el verano y tengamos en torno a siete mil que se van a cerrar», denuncia la portavoz. «Es una paradoja tremenda que no tiene ni pies ni cabeza», añade. Y señala directamente a «los intereses económicos que priman sobre cualquier otro».

Dentro del sistema público, agrega, «los contratos se están reduciendo y no se van a cubrir ni de lejos las sustituciones necesarias: nos vamos a encontrar con un montón de brotes a los que hay que hacer seguimiento con un sistema sanitario sobrecargado». La profesional lamenta que «sanitariamente hablando, en cuanto a las medidas a adoptar, parece que vamos marcha atrás«.

También García sitúa dentro de lo habitual el cierre de camas en verano, lo que ya de por sí «supone una sobrecarga». Sin embargo, añade, «este año es más inaudito teniendo en cuenta que no hemos salido del covid-19″. Es por eso más necesario que nunca que «no se cierren los recursos» para disponer de medios «en función de los casos a atender». Satse, en añadido, critica además que los distintos servicios de salud autonómicos vuelven a paralizar hasta después del verano las consultas externas, las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas no urgentes.

María José Campillo, portavoz de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), subraya en primer lugar que «estamos en un año excepcional» que, además, se nutre de «una década de recortes que no se han revertido». La profesional recuerda que «se perdieron plazas y camas» que no sólo «nunca se han recuperado», sino que además «nadie ha dicho que las vayamos a tener para mañana». Lo que ocurre ahora, indica, es que «este verano es necesario un refuerzo» de todos los recursos. «La Atención Primaria ha quedado malamente reforzada, mantenemos ofertas temporales, precariedad y los salarios no mejoran«, pero en los hospitales «la situación ha sido aún peor y ni siquiera ha habido un intento de refuerzo: casi un 40% de los residentes que han terminado este año no han sido contratados, médicos que harán falta dentro de un mes y medio».

De nuevo la improvisación emerge entre las quejas del personal sanitario, quienes claman por no repetir los errores previos a la crisis. «Hay que hacer de la Atención Primaria un dique de contención, prever que los ingresos se van a multiplicar y que las UCI volverán a estar ocupadas», señala Campillo, quien lamenta la «falta de previsión tremenda«.

La opacidad de los datos de las autonomías, en calma tensa ante rebrotes

¿Cuál es la merma de personal en las comunidades? Es complicado saberlo de manera exacta. Los sindicatos territoriales denuncian un problema común: la opacidad y la falta de datos. Sin embargo, sí existen algunos sistemas sanitarios que ofrecen pinceladas de información. El portal estadístico del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) recoge una pérdida de 250 profesionales entre personal sanitario de formación profesional y de formación universitaria entre el mes de abril y el mes de mayo.

Julián Ezquerra, secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), expone a preguntas de este diario que, con motivo del covid-19, la comunidad «renovó los contratos hasta final de año». Son 10.000 personas. Sin embargo, con esos mismos contratos, «lo que se está haciendo es sustituir todo el periodo de vacaciones que ha empezado ya». De esta manera, «la plantilla es la que había en el periodo más álgido de la infección». El profesional aporta cierta cautela y recuerda que, afortunadamente, la comunidad mantiene el control sobre la situación. Pero lo hace con «un personal muy justo y muy escaso, porque con las vacaciones se ha ido mucha gente».

No obstante, dice, el hecho de que Madrid se esté librando por ahora de los brotes registrados hasta la fecha, hace que la autonomía parezca preparada para «contener rebrotes». Al menos a priori, porque una segunda oleada sería «muy difícil» de afrontar. «Estamos con pocas camas porque se cierran en verano» y todavía existen sectores de la sanidad «donde no hay personal», como la atención primaria, que «está diezmada todo el año, pero especialmente durante las vacaciones».

Los datos le avalan. Según publicó infoLibre [en un artículo que puedes consultar aquí], en Madrid han empeorado las ratios de médicos de familia, pediatras y enfermeras de atención primaria tanto tomando como referencia 2009 como 2012. En el caso de médicos de familia, había uno para 1.535 pacientes en 2009, uno para 1.513 en 2012 y uno para 1.557 en 2018. La ratio de pacientes por médico de familia en España se sitúa, de media, en 1.360. Y en Madrid, que fue el centro de la pandemia en España, 1.557. La diferencia es de 197. En el caso de enfermeras, han pasado de una para cada 1.949 (2009) a una por cada 1.924 (2012) y finalmente a una por cada 2.021 (2018).

En Cataluña, en cambio, los datos brillan por su ausencia. «Las cifras son muy difíciles de conocer», lamenta Àlex Ramos, secretario general del Sindicat Mèdic Català (Simecat). Si ya la opacidad era un problema, la situación de urgencia acelerada por la pandemia ha puesto patas arriba la información y el acento sobre las secuelas de los recortes. «Con el covid-19 nos dimos cuenta de la pérdida del 15% del presupuesto en sanidad de los últimos diez años» en la comunidad. «Al afrontar la crisis vimos que nos faltaban recursos humanos», exclama el sanitario, quien reprocha la ausencia de una inversión capaz de cubrir las necesidades de la población, eclipsadas por el «gasto político» que ha priorizado el Gobierno de Cataluña.

Durante el estado de alarma, los sanitarios catalanes han ido «a trompicones y sin plan», una dinámica que parece no haber cesado ahora, meses después, respecto a los rebrotes, que «podían haberse previsto». «Hemos vuelto a caer por falta de previsión«, lamenta Ramos. Según los últimos datos, Cataluña ha registrado ya 14 brotes en la región sanitaria de Lleida, donde este lunes se detectaron 114 nuevos casos, dos en el área del Alto Pirineo y Aran y otro en una empresa agroalimentaria de Avinyó (Barcelona). Con respecto a Lleida, diez de los brotes se registran enempresas hortofrutícolas, uno en un geriátrico, otro en una residencia de personas sin hogar, uno en un bloque de viviendas y uno más en un grupo scout. La Generalitat decretó el confinamiento perimetral de la comarca ilerdense del Segrià desde el pasado sábado y por un periodo de, al menos, 14 días.

Al otro lado del mapa, en Galicia, los recortes vuelven a ser señalados como la principal tragedia de la sanidad pública. María Xosé Abuín, responsable de CIG-Saúde, recuerda que los tijeretazos no sólo se venían percibiendo desde hace una década, sino que «se notarán también a futuro». Todo ello mientras los sindicatos hacen malabares para dimensionar la situación específica de los profesionales y los recursos disponibles. Lo cierto es que, en el año 2012, el Sergas (Servizo Galego de Saúde) publica su primer plan de ordenación de recursos humanos, unos datos que mostraban «la pirámide de población de los trabajadores y recogían la jubilación forzosa para los mayores de 65 años», explica Abuín. Con la entrada del actual conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, se lleva a cabo una prórroga en la edad de jubilación hasta los 68 años, pero «sigue existiendo un déficit de profesionales» y, en añadido, «una profesión envejecida«.

Es una batalla histórica de los sindicatos la exigencia de un nuevo plan de ordenación de recursos humanos que determine «cómo va a ser ese déficit en los próximos años», especialmente con el reto de la crisis sanitaria por delante. Sin información clara será imposible trazar una estrategia. «Si antes ya no se cubrían todas las urgencias, las sustituciones y las vacaciones, la situación va a ir empeorando y va a ser imposible un refuerzo«, clama Abuín. La falta de datos, previsión y recursos equivale, a su juicio, a «eliminar la sanidad pública» de manera progresiva.

Galicia es, precisamente, la otra autonomía que más preocupa por los brotes. Y es, de hecho, la otra comunidad que, junto a Cataluña, ha vuelto a decretar un confinamiento. La Xunta decidió este domingo cerrar durante cinco días la comarca de A Mariña de Lugo porque sigue sumando casos positivos. El cierre, al menos de momento, se mantendrá hasta el viernes, dos días antes de las elecciones autonómicas. El brote se dio a conocer el 24 de junio y el lunes ya sumaba 143 casos activos.

Las líneas planteadas por los médicos gallegos son idénticas a las deslizadas por los vascos. Mónica García, vicepresidenta de la Sociedad Vasca de Medicina de Familia y Comunitaria (Osatzen), insiste en que las carencias de ahora tienen su origen una década atrás, cuando ya se podía entrever que «no iban a salir suficientes médicos de la universidad ni suficientes médicos internos residentes». También García pone sobre la mesa una falta de personal sangrante y una plantilla marcada por el envejecimiento. «Hay recortes, no contratan y la gente se va a la privada o al extranjero», relata la profesional, quien lamenta estar «formando a gente para que se vaya». El problema, observa la médica vasca, «no está únicamente en la falta de personal, sino en la ausencia de una planificación y en lo que se está ofreciendo».

Cada verano, coincide la vicepresidenta de la organización, «hay menos recursos» y los sanitarios «en mejor situación» pueden llegar a contar con «un sustituto por cada cinco ausencias«. El resultado es evidente: una sobrecarga de trabajo que lastra la calidad en la atención. «No podemos mantener el mismo horario y hacer lo mismo que diez médicos entre cuatro, se queda la mitad de la plantilla» y al final, lamenta, «los recursos ya no dan para mantener lo que se ofrece».

infolibre

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La OMS: el coronavirus puede transmitirse por el aire en lugares cerrados

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cambia de criterio y admite que el coronavirus puede transmitirse por el aire. Aunque no existe todavía una evidencia científica sólida, cada vez más estudios apuntan a que el SARS-CoV-2, el virus que provoca la Covid-19, puede contagiarse en lugares cerrados, con escasa ventilación y con mucha gente, y la entidad internacional se ha hecho eco por primera vez de estas investigaciones.

«Reconocemos que existe una evidencia creciente en este campo, así como en muchos otros relacionados con este coronavirus. Por ello, tenemos que estar abiertos a estos hallazgos y entender sus implicaciones sobre la forma de transmisión del virus y las precauciones que se deben tomar», ha afirmado la coordinadora de Prevención de Infecciones de la OMS, Benedetta Allegranzi, en una rueda de prensa.

El lunes, un grupo de 239 científicos internacionales pidió a las autoridades mundiales, incluida la OMS, que admitieran que el coronavirus puede transmitirse por vía área para de esta forma revisar las directivas sanitarias.

En un texto publicado en la revista académica de Enfermedades Infecciosas Clínicas de Oxford, los investigadores señalaron que los estudios han mostrado que «más allá de cualquier duda razonable», los virus pueden viajar una decena de metros por el aire y que existen evidencias que han demostrado que esto también se cumple en el caso del SARS-CoV-2.

Hasta ahora, la OMS y los principales organismos sanitarios nacionales e internacionales habían reiterado que la fuente de contagio más importante eran las gotas de saliva proyectadas al hablar, al estornudar o al toser, además de que el virus podía permanecer durante horas o días en las diferentes superficies.

«Son campos de estudio que están creciendo y donde está surgiendo evidencia, pero que todavía no es definitiva y es por ello por lo que la posibilidad de que haya transmisión por el aire en espacios públicos, especialmente en condiciones específicas como lugares abarrotados, cerrados y con mala ventilación, no puede ser descartada. Pero la evidencia debe ser interpretada y apoyamos este proceso», ha agregado Allegranzi, que ha pedido a la población «una ventilación adecuada y distancia física» en lugares cerrados, y cuando estas dos medidas no sean posible, «uso de mascarillas».

La Organización Mundial de la Salud está preparando una compilación de todos los estudios que hablan de las diferentes posibilidades de contagio del virus (algunas de ellas, no estudiadas en profundida todavía), una materia en la que trabajan un gran número de «científicos, médicos y matemáticos».

Admitir que el virus puede transmitirse a través del aire no es la primera rectificación de la OMS durante la pandemia. La más criticada hasta ahora había sido el cambio de criterio respecto al uso de las mascarillas, que la entidad internacional sólo recomendaba en las primeras semanas a los sanitarios y a las personas que sufrieran síntomas de la enfermedad, pero que posteriormente, aconsejó al conjunto de la población.

El papel de la OMS durante la crisis de la Covid-19 ha llevado a Estados Unidos a abandonar la organización, de la que es su mayor donante, con unos 350 millones de euros al año. Precisamente el martes la Administración Trump cumplió su amenaza e inició los trámites para dejar la OMS, a la que acuso de un sesgo «prochino» durante toda la pandemia y de haber negado la gravedad de la emergencia para encubrir la negligente actuación del país asiático cuando estallaron los primeros brotes.

En cualquier caso, Joe Biden, candidato demócrata a las elecciones de Estados Unidos, que se celebrarán en noviembre, ya ha avisado de que si gana los comicios, su país retornará a la OMS. «Los estadounidenses están más seguros cuando Estados Unidos está comprometido en fortalecer la salud mundial», afirmó.

elcomercio

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Denuncian el precio abusivo del remdesivir: 2.000 euros de tratamiento frente a los 6 de producción

La Fundación Salud por Derecho ha denunciado este martes el «abusivo» precio del fármaco remdesivir para tratar los casos graves de Covid-19, cuyo coste por tratamiento asciende a 2.083 euros, frente a los seis euros que cuesta producirlo.

La directora de Salud por Derecho, Vanessa López, ha recordado además que existe una enorme cantidad de dinero público invertido en el desarrollo de este fármaco y en sus ensayos clínicos que, ha advertido, no han demostrado una reducción significativa de la mortalidad en los pacientes.

«El precio de los medicamentos debería ir relacionado con lo que cuesta desarrollarlos y producirlos, más un beneficio justo y razonable, sobre todo teniendo en cuenta el esfuerzo público que se ha invertido en toda la cadena de I+D», ha subrayado.

En este sentido, ha recordado a los gobiernos que, ante la escalada continuada en el precio de los fármacos y en casos como el actual, inmersos en una enorme crisis de salud pública, existen fórmulas que permiten asegurar precios justos y asequibles.

«Otros países como el nuestro van a tener que detraer recursos de otras partidas sanitarias igualmente o más necesarias»

Y se ha referido en concreto al uso de licencias obligatorias para suspender temporalmente la patente de un medicamento y poder producir genéricos, provocando así una bajada de los precios y asegurando una mayor producción y el abastecimiento.

«El elevado y abusivo precio del remdesivir va a suponer una barrera de acceso para los países, sobre todo, los más pobres. Otros países como el nuestro, en caso de poder adquirirlo, van a tener que detraer recursos de otras partidas sanitarias igualmente o más necesarias», ha lamentado.

Además, ha recordado que EEUU ha anunciado la compra de casi la totalidad de la producción del remdesivir para los próximos tres meses -unos 500.000 tratamientos- , por lo que «no solo nos encontramos ante un problema de precio abusivo, también de suministro».

La UE autoriza la venta del remdesivir contra el coronavirus

La UE autoriza la venta del remdesivir contra el coronavirus

En casos como el actual, o ante los precios «desorbitados» de fármacos para la hepatitis C o el cáncer, las autoridades nacionales deben de hacer uso de las licencias obligatorias que permiten al país que la aplica suspender temporalmente una patente para que una empresa pueda producirlo como genérico, pagando a la empresa titular de la patente una compensación económica, señala.

«Es esperable que en los próximos meses salgan nuevos medicamentos y vacunas para la Covid-19 y tenemos ahora la oportunidad de hacer las cosas de manera diferente y mejor», anima.

eleconomista

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Sanidad pide «prudencia»: el 14% de los inmunizados pierde los anticuerpos

Tener anticuerpos del coronavirus no es una garantía de inmunidad frente al COVID-19. Cada vez más evidencias ponen en cuestión el papel de los anticuerpos en la infección por coronavirus y el resultado del Estudio Nacional de Seroprevalencia, cuyas conclusiones finales se han presentado hoy, lo constata con un dato relevante: el 14% de los participantes que dio positivo en la primera ronda del estudio ha «seronegativizado», es decir ha perdido los anticuerpos al volver a hacerse el test dos meses después.

La directora del Instituto de Salud Carlos III, Raquel Yotti, ha pedido «prudencia a los ciudadanos que han pasado la enfermedad». Porque, ha subrayado, esa pérdida de anticuerpos en el 14% de la población (y un 7% entre la segunda y la primera ronda) «pone de manifiesto la incertidumbre. No hay que relajarse, hay que seguir protegiéndose y protegiendo a los demás».»La inmunidad puede ser incompleta y puede ser transitoria, es decir, desaparecer con el tiempo», ha añadido.ADVERTISING

Concluye el estudio «ENECovid»: el 5,2% de españoles tiene anticuerpos del coronavirus

Tanto Yotti como Marina Pollán, directora del Centro Nacional de Epidemiología, han reconocido durante la presentación del estudio de seroprevalencia – que ha dejado una prevalencia de anticuerpos en el 5,2% de la población – que «se sabe muy poco de la enfermedad» y que la inmunidad que puede dejar puede no solo basarse en los anticuerpos. «Conocemos enfermedades, como la hepatitis, en que los anticuerpos desaparecen pero las células que producen los anticuerpos están ahí, tienen lo que llamamos memoria inmunológica, y ante un posible estímulo del coronavirus, reaccionan y producen defensas. Además, sabemos cada vez por más estudios que la inmunidad celular, es decir, un tipo de inmunidad no mediada con anticuerpos, también parece jugar un papel en esta enfermedad».

Esa pérdida de los anticuerpos no ha sido observada de forma general en los participantes. Es de un 20% en los asintomáticos y mucho menos presente en personas que obtuvieron una PCR positiva (2,7%) y en quienes describieron pérdida súbita del olfato o del gusto (7,4%).

Por franjas de edad no hay grandes diferencias en la pérdida de anticuerpos, aunque el mayor porcentaje es entre los 50 y 64 años, con una pérdida en el 16,9% de los casos. Le siguen los menores de 20, con un 14,9%, y las personas entre 35 y 49 años, con un 14,3% de seronegativización. Entre los 20 y los 34 años la pérdida fue del 13,8 y en los mayores de 65 del 12,9%.

También desde el Consejo General de Farmacéuticos, Marta García Collía subrayaba recientemente a El Independiente que un 14% de las personas con una PCR positivas no desarrolla anticuerpos y una reciente investigación publicada en Nature los limita a dos o tres meses tras la infección, por lo que alguien que la pasó en enero podría no presentar anticuerpos en este estudio.

elindependiente

Otra de los posibles explicaciones, ha reconocido Pollán, está en el margen de error de los test utilizados. «Las herramientas no son perfectas, las respuestas están basadas en el test rápido», ha aclarado la directora del Centro Nacional de Epidemiología sobre este punto. «Que no se detecten no significa que no estén presentes. Hemos visto en otras enfermedades como la hepatitis, donde los anticuerpos desaparecen pero persiste una respuesta celular», ha añadido.

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La Sanidad (y las residencias) colapsará este verano por la falta de enfermeras

Es como el día de la marmota. Cada verano, residencias, centros de salud y hospitales, se rifan las pocas enfermeras que, ni están de vacaciones, ni se han exiliado a Europa en busca de oportunidades. Este año, la competencia es aún más encarnizada. El mapa de los rebrotes crece imparable y la este año puede ser «mortal». Diego Ayuso Murillo, enfermero (de formación y vocación) y secretario general del Consejo General de Enfermería, habla sin tapujos del riesgo detrás de este agujero negro: «Si hay un rebrote en otoño, volveremos a tener problema y muy graves». A diferencia de las batas, las  mascarillas o los respiradores, no hay impresiora 3D que supla un déficit crónico de sanitarias.

En la última década, España ha doblado el número de médicos graduados, pero solo ha elevado el de enfermeras en un 20%. La balanza no deja lugar a dudas: «Se gradúan y se nos jubilan casi en la misma proporción», incide Ayuso. El problema sobrepasa al Sistema Nacional de Salud. «El déficit se ha extendido también a las clínicas privadas y muchas se han visto obligadas a cerrar áreas asistenciales por falta de personal«, lamenta Ayuso. Cuando los hospitales sacan plaza, las residencias se vacían. «Cuando alguien estudia Enfermería, generalmente, lo hace para acabar en un hospital y no en una residencia», señala Pilar Ramos, presidenta de la Asociación Madrileña de Atención la Dependencia (Amade).  Su organización cifra en 2.000 las enfermeras que requieren los centros de mayores privados para evitar la debacle.

UCI hospital coronavirus

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Existe toda una pirámide salarial. Las enfermeras de los hospitales públicos cobran alrededor de 400 euros más al mes que las de las residencias públicas. Las segundas reciben cerca de 300 euros más que las de los centros privados. «Estamos a la cola de la selección», lamenta Recesvinto Valiente, enfermero de Geriatría en una residencia pública de Madrid y portavoz del sindicato SATSE. La brecha explica que, en residencias como Colmenar, Arganda o El Carmen, una sola enfermera haya tenido que hacerse cargo de cerca de 400 pacientes. «Si esto nos pasaba una o dos veces… ahora va a ser una constante». El problema es aún más grave al mirar más allá del verano. El eco de un rebrote masivo en otoño lleva a pensar que Sanidad no renunciará al cuerpo de enfermeras reclutado cuando termine el verano. Si entonces hay un repunte, las residencias (públicas y privadas), se verán desarmadas y sin posibilidad de reforzar plantillas.

«Nos están alertando consejerías de algunas CCAA. Los listados para nuevas contrataciones se han agotado y no consiguen encontrar a personal que ocupe las vacantes», advierte Ayuso. La cosa no viene de ahora. La Sanidad española tiene una de las peores ratio enfermera/paciente de entre los países europeos del entorno. Con más de doce pacientes por cada profesional, frente a la media de ocho que prevalece al otro lado de los Pirineos. Cuando las cosas empezaron a torcerse, en plena debacle del coronavirus, el Consejo General de Enfermería voló (literalmente) para repatriar profesionales. «Embarcamos a medio centenar de enfermeras de vuelta a España», recuerda Ayuso. La marea se ha calmado y las sanitarias han hecho sus maletas. 

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«No había enfermeras, cuando tuve que pinchar morfina a un residente» 

En los meses de julio y agosto, la carencia es crónica. Cuando el calor aprieta, se cierran camas y el personal sanitario queda bajo mínimos. Pero este no es un verano cualquiera. «No hay Bolsa de trabajo porque las enfermeras ya fueron contratadas durante la pandemia», explicaValiente. Las recién graduadas se toparán este verano con una escena poco habitual: habrá puestos para todas en el ámbito hospitalario. Valiente lleva trabajando más de treinta años en residencias públicas de Madrid. Pone como ejemplo a Rafa, un compañero de profesión que estudió con él y ahora ejerce en Transfusiones en el Gregorio Marañón: «A él le cuentan la carrera profesional, a mí no. La traducción es una brecha de 7.000 euros al año que su nómina sí refleja, la mía no«.  Cuando el trabajo en hospitales escasea, las residencias salvan los muebles. Este año, «aparte de pocos somos menos»

La carencia de enfermeras afecta, a su vez, a otro eslabón de la cadena de asistencia: las auxiliares. Los centros sociosanitarios se alzan sobre tres patas: la hostelería, la sanitaria y la asistencial. Esta última recae en las técnicas de Cuidados Auxiliares de Enfermería o TCAEs. La presencia de una enfermera 24 horas en las residencias es prácticamente inexistente en los centros españoles. Ni pueden recetar, ni curar, ni prácticamente nada que se salga del guión que escribe el médico en sus visitas puntuales. Pero en un escenario de guerra como el que desencadenó la Covid, las competencias pasan a un segundo plano.

Laura Ferrán es TCAE en un centro sociosanitario privado. «La ley no me permite administrar un paracetamol si el médico no lo ha dejado en el cajetín del residente… sin embargo tuve que ponerle morfina a un residente con estertores«. La profesional asegura que no han tenido respaldo del personal sanitario más que en momentos esporádicos. «En teoría no podemos hacer curas, si la enfermera viene una vez a la semana, el resto del tiempo el residente tiene la herida vendada… y no podemos hacer nada«. Cuando tuvo que enfrentarse a la muerte de aquel anciano, sufrió una crisis de ansiedad. «Si me pillan me voy a la calle. Necesitábamos una ayuda que no llegaba». Siente pánico al pensar en un rebrote que les vuelva a pillar en primera línea y sin asistencia.

Durante el pico de la pandemia, enfermeras de todo el país se movilizaron a los epicentros del virus como Madrid o Barcelona. Pocas se quedaron. «Si no cuidas a los profesionales, al final se marchan», afea Valiente. No es buen año para recortes. Pilar Ramos apunta otra medida: «Durante la crisis la sanidad pública aceleró para contratar profesionales con título extranjero. El sector privado no tuvo esa opción». Acelerar la convalidación de títulos aplacaría el déficit de profesionales, pero no ataja el problema: España es un coladero de talento. La temporalidad y la brechas salarial que sufre la profesión no remitirá a base de parches, sino con una planificación a futuro. En este país no faltan enfermeras, sino reconocimiento.

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La nueva cepa del coronavirus es de tres a nueve veces más infecciosa

Un estudio, publicado en la revista «Cell», acaba de demostrar que una variación en el genoma del coronavirus SARS-CoV-2 ha mejorado su capacidad de infectar las células humanas y se ha convertido en la cepa dominante que circula actualmente por todo el mundo.

El estudio muestra que la cepa mutada es más infecciosa en cultivos celulares en condiciones de laboratorio. La variante, llamada D614G, ha realizado un pequeño, pero efectivo, cambio en la glucoproteína «espiga»‘ que sobresale de la superficie del virus, la que utiliza para ingresar e infectar células humanas.

La variante D614G del SARS-CoV-2 se ha convertido en la cepa dominante poco después de su aparición. La nueva versión parece multiplicarse más rápido en el tracto respiratorio superior (nariz, senos paranasales y garganta), lo que explicaría por qué se transmite más fácilmente.La buena noticia es que, destaca de Silva, «de momento, afortunadamente en esta etapa, no parece que los virus con D614G causen una enfermedad más grave.

Los investigadores del Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México y la Universidad de Duke en Carolina del Norte (EE.UU.), en colaboración con el grupo de investigación covid-19 Genomics UK de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), analizaron las muestras de genoma publicadas en GISAID, un recurso internacional para compartir secuencias genómicas entre investigadores de todo el mundo.

«Hemos estado secuenciando cepas de SARS-CoV-2 en Sheffield desde el comienzo de la pandemia y esto nos permitió asociarnos con nuestros colaboradores para mostrar que esta mutación se había vuelto dominante en las cepas circulantes. El estudio publicado hoy confirma nuestros primeros datos, y también que la nueva variante de mutación del genoma D614G es más infecciosa en condiciones de laboratorio», asegura Thushan de Silva, de la Universidad de Sheffield.

«Los datos proporcionados por nuestro equipo en Sheffield sugirieron que la nueva cepa estaba asociada con mayores cargas virales en el tracto respiratorio superior de pacientes con covid-19, lo que significa que la capacidad del virus para infectar a las personas podría aumentar», añade

Pero la buena noticia es que, destaca de Silva, «de momento, afortunadamente en esta etapa, no parece que los virus con D614G causen una enfermedad más grave».

«Es posible rastrear la evolución del SARS-CoV-2 (covid-19) a nivel mundial porque los investigadores de todo el mundo están haciendo que sus datos de secuencias virales estén disponibles rápidamente a través de la base de datos de secuencias virales GISAID. Actualmente, decenas de miles de secuencias están disponibles a través de este proyecto , y esto nos ha permitido identificar la aparición de una variante que se ha convertido rápidamente en la forma dominante a nivel mundial», afirma Bette Korber, del Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México.

Esto podría ser una buena noticia, afirmó Lawrence Young CNN Health, de la Universidad de Warwick (Reino Unido), que no participó en el estudio.

«El trabajo actual sugiere que, si bien la variante D614G puede ser más infecciosa, no es más patógena. La esperanza es que, a medida que se propaga la infección por el SARS-CoV-2, el virus podría volverse menos patógeno»,

Hasta el 1 de marzo de 2020, la variante D614G era muy poco frecuente fuera de Europa, pero a finales de marzo había aumentado su frecuencia en todo el mundo. «Pudimos probar si la forma G del virus era más infecciosa que la forma D», dijo a CNN David Montefiore, de la Universidad de Duke (EE.UU.).

«Todos los resultados coincidieron en que la variante D614G es de tres a nueve veces más infecciosa que la forma D -agrega-. Ahora teníamos pruebas experimentales que apoyaban, en parte, lo que se estaba viendo en su análisis de las secuencias en todo el mundo: la forma G tenía una ventaja de aptitud en términos de infectividad».La mutación D614G puede neutralizarse con suero convaleciente, el producto sanguíneo tomado de personas que se han recuperado de una infección por coronavirus

«Estos hallazgos sugieren que la forma más nueva del virus puede transmitirse aún más fácilmente que la forma original. Independientemente de si esa conclusión se confirma o no, destaca el valor de lo que ya eran buenas ideas: usar máscaras y mantener el distanciamiento social», señaló Korber en un comunicado.

Además, la mutación D614G puede neutralizarse con suero convaleciente, el producto sanguíneo tomado de personas que se han recuperado de una infección por coronavirus, destaca Saphire. Su equipo analizó la sangre donada por seis sobrevivientes de coronavirus en San Diego. «Buscamos para ver si el rango de anticuerpos en la sangre de las personas era efectivo para neutralizar el nuevo virus como lo era el virus anterior. De hecho, fue un poco mejor», señala.

A los investigadores les preocupaba que si la nueva mutación hiciera que el virus creciera más rápido y a niveles más altos, se necesitaría más esfuerzo del sistema inmunitario para neutralizarlo. La nueva versión parece multiplicarse más rápido en el tracto respiratorio superior (nariz, senos paranasales y garganta), lo que explicaría por qué se transmite más fácilmente.

Se necesita más trabajo, por supuesto, para verificar los hallazgos y ver qué significan para la epidemia y para los pacientes, añaden los investigadores.

abc.es

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La inmunidad al virus podría ser el doble de la que indican los tests serológicos

La inmunidad frente al coronavirus podría ser más alta de lo que revelan las pruebas serológicas; esta es la conclusión a la que ha llegado un estudio elaborado por el Karolinska Institutet y el Hospital Universitario Karolinska de Estocolmo, en Suecia.

Lo que revela la investiación rompe con los datos del Ministerio de Sanidad que afirman que de que sólo el 5% de la población en España presenta inmunidad contra el virus. Señala que muchos pacientes de Covid-19 leves o asintomáticos tienen una inmunidad por células T, o inmunidad celular, incluso si no han dado positivo en la prueba de anticuerpos, lo que supondría una inmunidad mayor de la que se extrae de las pruebas serológicas.

«Nuestros resultados indican que aproximadamente el doble de personas han desarrollado inmunidad de células T en comparación con aquellas en las que podemos detectar anticuerpos», ha explicado Marcus Buggert, profesor del Centro de Medicina Infecciosa del Karolinska Institutet.

A conclusiones similares llegó hace unas semanas el estudio publicado por la prestigiosa revista científica ‘Cell’ que abría una nueva variable en la carrera para conocer la inmunidad de la población frente al coronavirus. Reveló que un 38% de las personas sobre las que se realizó el estudio, todas ellas sanas, tenían inmunidad celular, de forma que sus cuerpos, pese a no haber tenido contacto alguno con el SARS-CoV-2, contenían una defensa celular importante.

«No solo las personas con Covid-19 verificado mostraron inmunidad de estas células, sino también los miembros de su familia expuestos»INVESTIGADORA SOO ALEMAN

Para elaborar esta nuevo investigación sueca se realizaron análisis inmunológicos a más de 200 personas, muchas de ellas con síntomas leves o asintomáticas. Además, se incluyó a pacientes del hospital Karolinska y a los familiares de estos, que estuvieron expuestos al COVID-19.

Soo Aleman, investigadoras del centro, ha explicado que «no solo las personas con COVID-19 verificado mostraron inmunidad de células T, sino también muchos de los miembros de su familia asintomáticos expuestos».

Los especialistas que trabajan en este proyecto consideran que supone una gran noticia para el ámbito de la salud pública, aunque también señalan que se debe seguir investigando para comprobar la duración de esta posible inmunidad y someter los resultados a una revisión.

lasprovincias

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La distancia de 1,5 metros es insuficiente para prevenir contagios

Desde la nueva normalidad, todos debemos de aguardar un mínimo de metro y medio en las colas y demás espacios cerrados para salvaguardar la distancia de seguridad y evitar contagios de coronavirus. Pese a ello, parece que esta distancia que impuso Ciudadanos al Gobierno es insuficiente y no del todo eficaz. 

Así lo certifican unos investigadores a través de un estudio matemático que han desarrollado para describir las fases iniciales de una pandemia a la del Covid-19, usando las características aerodinámicas y de evaporación de las gotas respiratorias por las que las personas infectadas contagias cuanto tosen, estornudan o hablan. 

Los resultados de este hallazgo, que publican en la revista Physics of Fluids y que avanza Europa Press, avalan el mantener los dos metros de separación. Los investigadores modelaron la dinámica de la pandemia con un mecanismo de reacción, en el que cada reacción tiene una velocidad constante obtenida calculando la frecuencia de colisión de gotas. Luego compararon la nube de gotas de la persona infectada con la de una sana.

«El tamaño de la nube de gotas, la distancia que recorre y la vida útil de las gotas son, por lo tanto, todos los factores importantes que calculamos utilizando la conservación de la masa, el momento, la energía y las especies», ha explicado Swetaprovo Chaudhuri, uno de los autores.

Largo alcance de las gotas de saliva

El modelo podría usarse para estimar aproximadamente cuánto tiempo pueden sobrevivir las gotas, lo lejos que pueden viajar y qué tamaño de gotas sobrevive durante cuánto tiempo. Sin embargo, como agrega Chaudhuri, «la situación real podría complicarse por el viento, la turbulencia, la recirculación del aire u otros efectos».

«Sin viento y dependiendo de la condición ambiental, encontramos que las gotas viajan entre 8 y 13 pies antes de que se evaporen o escapen», añade Abhishek Saha, coautor de la investigación. Este hallazgo implica que el distanciamiento social a quizás más de dos metros es esencial.

Además, el tamaño inicial de las gotas que más sobreviven está en el rango de 18-50 micras, lo que significa que las máscaras pueden ayudar. Estos hallazgos podrían ayudar a informar las medidas de reapertura para escuelas y oficinas que analizan la densidad de estudiantes o empleados.


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Pharma Mar insiste que Aplidin es más potente que Remdesivir contra la Covid

La biotecnológica Pharma Mar asegura que los ensayos del fármaco contra el coronavirus, Aplidin, que desarrolla junto a su socio coreano Boryung Pharmaceutical muestran cómo su medicamento es hasta 2.800 veces más potente que el Remdesivir de Gilead, cuyo uso ya ha sido aprobado en Corea del Sur o Estados Unidos. Así lo asegura en un hecho relevante enviado esta mañana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Según la firma madrileña, los resultados de los estudios in vitro de plitidepsin (Aplidin®) en SARS-CoV-2 en el modelo de célula “Vero” (célula de riñón de mono) obtenidos «por un reputado laboratorio de investigación coreano», y que fueron solicitadas por Boryung Pharmaceutical, muestran cómo la plitidepsina (el principio activo) ha mostrado una actividad antiviral entre 2.400 y 2.800 veces mayor que Remdesivir. También habría demostrado una actividad 80 veces mayor en el modelo de célula “Calu-3” (célula de pulmón humano).

Tratamiento experimental remdesivir para la Covid 19 de Gilead

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«Con estos datos de actividad antiviral tan potente, se espera reducir la progresión de la enfermedad a un Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo (SDRA) en los pacientes hospitalizados con neumonía por Covid-19, junto con una rápida mejoría de los síntomas«, apunta la multinaccional española. Boryung Pharmaceutical ha anunciado que ya están preparando los ensayos clínicos con plitidepsina en Corea y tiene como objetivo comenzarlos en el tercer trimestre de 2020.

En abril de 2020, PharmaMar anunció el inicio del ensayo clínico de APLICOV-PC con plitidepsina para el tratamiento de pacientes con Covid-19 en España. En 2016, PharmaMar y Boryung Pharmaceutical firmaron un acuerdo de licencia para comercializar el fármaco antitumoral de origen marino, plitidepsina, en Corea del Sur. Según los términos del acuerdo, PharmaMar conserva los derechos exclusivos de producción y suministra el producto terminado a Boryung Pharmaceutical para su uso comercial.

«Volver a la vida normal es lo más importante para nosotros en este momento en la actual crisis de COVID-19, y para estas circunstancias las empresas farmacéuticas buscarán continuamente investigaciones diversas e innovadoras para combatir el COVID-19», ha apuntado el Sr. Sam S. Lee, CEO de Boryung Pharmaceutical. «Boryung acelerará el desarrollo de un tratamiento seguro y eficiente para COVID-19 a través de la cooperación con sus socios», ha añadido.

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