El ‘Fernando Simón’ chino contradice a la OMS con el uso de mascarilla

La Organización Mundial de la Salud (OMS) —y por consecuencia el resto del mundo Occidental— no recomienda el uso de mascarillas como medida de prevención ante el nuevo coronavirus, pese a que es prácticamente imposible ver imágenes de países asiáticos en los que la población salga a la calle sin usar esta protección. Este mismo fin de semana, el organismo internacional insistió en rebajar la importancia de la mascarilla, amparándose en un estudio científico que señala que el Covid-19 no se transmite por el aire. La OMS pidió, en general, hacer un «uso racional» de este utensilio.

El contraste en la relación con la mascarilla de China con respecto a la Unión Europea y Estados Unidos es impresionante. Lo anotó el filósofo surcoreano radicado en Alemania, Byung-Chul Han, en un ensayo publicado el pasado 22 de marzo en El País: «En Corea lo ponen verde a uno si no lleva mascarilla. Por el contrario, en Europa se dice a menudo que no sirven de mucho, lo cual es un disparate. ¿Por qué llevan entonces los médicos las mascarillas protectoras?», se preguntaba, señalando que, por ejemplo, en los supermercados «las mascarillas protectoras salvarían realmente vidas humanas».

No lo dice solo un filósofo. Cada vez más expertos miran con extrañeza la negativa occidental a recomendar el uso de mascarillas. El líder de la gestión sanitaria de China frente al coronavirus, algo así como el ‘Fernando Simón’ del país asiático, tampoco se explica este rechazo. En una entrevista con la revista científica Science, el director general del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de China, George Gao, no ha dejado lugar a dudas sobre la importancia de que la población general use también mascarillas.

Preguntado sobre los errores que están cometiendo otros países durante la emergencia sanitaria, Gao ha asegurado que «el gran error» de EEUU y Europa es que «las personas no usan mascarillas». «Este virus se transmite por gotitas y contacto cercano. Las gotas juegan un papel muy importante. Tienes que usar una mascarilla, porque cuando hablas, siempre salen gotas de tu boca. Muchas personas tienen infecciones asintomáticas o presintomáticas. Si usaran mascarillas faciales, podrían evitar que las gotas que transportan el virus escapen e infecten a otros», ha explicado el experto.

Gao, además de gestionar la respuesta china a la pandemia, es investigador. Fue parte del equipo de científicos que en enero aisló y secuenció por primera vez el genoma del virus, y en los últimos meses ha publicado varios artículos científicos en las más prestigiosas revistas, en los que recoge el aprendizaje obtenido hasta ahora en la titánica lucha contra esta nueva enfermedad. Gracias a su labor como especialista en inmunología y virología, la misma OMS pudo compilar importantes datos de la propagación de Covid-19 en China. ¿Pero por qué, entonces, no ha atendido su consejo de recomendar el uso de mascarillas?

Otra de sus recomendaciones es instalar termómetros por doquier, como en China. Su entrevista completa [en inglés] puede leerse en este enlace.

Blindar a los contagiados

La misma revista científica ha publicado este fin de semana un artículo en el que recoge la opinión de varios expertos que, en su mayoría, hacen un llamamiento a utilizar las mascarillas. «Es una intervención de salud pública perfectamente buena que no se utiliza», ha afirmado el investigador de salud pública de la Universidad de Birmingham, KK Cheng. La mascarilla «no es para protegerse» a uno mismo tanto como para «proteger a las personas contras las gotas que salen de nuestro tracto respiratorio». En este sentido, ha instado a cambiar la forma en la que se piensa sobre este material de protección.

En la misma publicación, el epidemiólogo de la Universidad de Hong Kong, Benjamin Cowling, dice que es probable que una mascarilla ayude a proteger a un usuario sano de la infección, pues se ha demostrado que las mascarillas quirúrgicas y los respiradores N95 previenen infecciones respiratorias en los trabajadores sanitarios. «No tiene sentido imaginar que las máscaras quirúrgicas son realmente importantes para los trabajadores de la salud pero que son inútiles para el público en general», ha asegurado Cowling. Él también cree que el mayor beneficio es blindar a los contagiados para que no infecten más.

En Europa, el primer país en imponer de forma obligatoria el uso de mascarilla a los ciudadanos que salgan al espacio público fue República Checa.


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p Las organizaciones de policías y guardias civiles reprochan que persiste la falta de material de protección como mascarillas y guantes

«El ministro del Interior ha dejado helados a los miles de policías y guardias civiles que están afrontando la lucha contra el virus». Así lo han trasladado las organizaciones de policías y guardias civiles SUP y AUGC este lunes, después de que Fernando Grande-Marlaska asegurara en una rueda de prensa que los agentes «en todo momento» han tenido medios de protección frente al coronavirus. Las asociaciones insisten en que persiste la falta de material de protección como mascarillas y guantes, y exigen explicaciones y cuentas claras al titular del Ministerio del Interior.

Grande-Marlaska aseguró este lunes «de forma taxativa» que los agentes de las Fuerzas de Seguridad «han gozado en todo momento de medios de protección individuales para el ejercicio de sus funciones», reconociendo que «en un primer momento» hubo «mayores dificultades» para adquirir estos equipos. El ministro también ha reconocido que los agentes conllevan estos días un «plus de riesgo relevante», por lo que han sido dotados de medios «necesarios y precisos» para proteger su salud mientras realizan las labores necesarias para aplicar el estado de alarma.

Los últimos datos oficiales indican que más de 700 guardias civiles y policías están contagiados, pero las organizaciones policiales elevan la cifra a 9.000 agentes «contagiados o confinados, con riesgo grave o inminente en el lugar de trabajo». Debido a esto, y en respuesta a las declaraciones de Grande-Marlaska, han exigido al Ministerio que «documente el material adquirido en lo que va de año y cómo se ha distribuido», porque no dan crédito a que «en todo momento» han estado protegidos, según dicen en un comunicado.

SUP y AUGC piden gafas de protección, mascarillas FPP2 y FPP3, guantes y buzos, y test rápidos para detectar el Covid-19 en los funcionarios de Policía y Guardia Civil. Esto, después de que AEGC presentase una demanda en los tribunales solicitando medidas cautelarísimas de protección.

Dos mllones de mascarillas

Grande-Marlaska ha dicho que en el último fin de semana ha habido casi dos millones de nuevas mascarillas para el personal que trabaja bajo competencia de su departamento y les ha instado a estar «un poco más tranquilos en ese ámbito». El ministro aseguró que «hay un canal de aprovisionamiento directo para las próximas fechas» en colaboración con el Ministerio de Sanidad, que es la autoridad que centraliza estas necesidades. Y ha asegurado que los agentes se encuentran «en primera línea después del personal sanitario en la lucha contra el virus».


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El Gobierno cede y estudia aplazar las cuotas a los autónomos

La declaración del estado de alarma para tratar de contener la propagación del coronavirus forzó a muchos trabajadores autónomos del país a cerrar sus negocios de la noche a la mañana. Ese parón de la actividad económica sin precedentes ha dejado a miles de trabajadores por cuenta propia sin ingresos suficiente para afrontar sus pagos. Ante la negativa del Gobierno de PSOE y Unidas Podemos de suspender el pago de esas cuotas, tanto el colectivo como la oposición llevaban días reclamando un aplazamiento de su pago para evitar el cierre inmediato y definitivo de muchos negocios. Pues bien, ante esa presión, el Ejecutivo ha cedido y finalmente estudiará este martes aprobrar una moratoria en el pago de esas cuotas.

En concreto, y según ha podido saber ABC, está previsto que en la reunión del Consejo de Ministros de este martes el Ejecutivo aborde finalmente una moratoria de hasta seis meses en el pago de las cotizaciones, posibilidad que hasta hace unos días rechazaba la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. La moratoria beneficiaría a todo aquel autónomo que no se haya podido acoger a la prestación por cese de actividad extraordinaria aprobada por el Gobierno en los primeros paquetes de medidas para combatir los efectos económicos del coronavirus.

En concreto, el Gobierno aprobó esta ayuda equivalente al 70% de la base reguladora y la exoneración en el pago de la cuota solo para aquellos autónomos que debido al estado de alarma hayan tenido que cesar su actividad o hayan sufrido una caída de su cifra de negocio de al menos el 75%. Hasta la fecha, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), solo 300.000 trabajadores por cuenta propia han solicitado esta prestación; es decir, ni el 10% de los autónomos se han acogido a ella.

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Esta moratoria afectaría a las cuotas de marzo también. Sin embargo, el pago de las cotizaciones del tercer mes del año ya se ha empezado a cobrar, por lo que el Gobierno tendría que devolverla en abril o mayo. Una situación que lamenta el presidente de ATA, Lorenzo Amor, que ha expresado a través de Twitter que «el Gobierno ha reaccionado tarde y mal a lo que era un clamor desde hace 15 días».

Más peticiones

Por ello, y junto con esa moratoria en las cuotas, la organización reclamaba al Ejecutivo que reduzca los criterios de acceso, de forma que se baje ese umbral de pérdida de negocio del 75% al 30%, que se amplíe de uno a tres meses el plazo de la prestación, que se pueda compatibilizar con otras prestaciones de la Seguridad Social siempre que no supere el 50% del salario mínimo y que se incluya en los supuestos de fuerza mayor para acceder a la prestación a las actividades ahora consideradas no esenciales.

A pesar de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han accedido finalmente a aprobar esa moratoria a los autónomos, lo cierto es que aquellos que no se pudieron acoger a la prestación extraordinaria ya han tenido que hacer el abono de la cuota de marzo. Ayer mismo, el presidente de ATA y vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, reclamaba su devolución inmediata y de oficio a todo el colectivo, sin aplicar recargos a quienes la hayan devuelto.

La moratoria en las cuotas no es la única reclamación de los autónomos, que también vienen solicitando un aplazamiento en el pago de los impuestos para evitar tensiones de tesorería en estos momentos de falta de ingresos. ATA insistía ayer en solicitar al Gobierno la suspensión de los trámites impositivos y de las obligaciones tributarias del primer trimestre, que estos trabajadores deben empezar a tramitar en unos días para su presentación en abril, y aplazar su presentación al próximo mes de julio.

Además, y respecto a la norma aprobada por el Ministerio de Trabajo que facilita a las empresas la aplicación de ERTE en estas circunstancias con el fin de evitar despidos, los autónomos piden que se elimine la disposición incluida en el decreto que obliga a los empresarios a mantener el empleo durante seis meses desde la reanudación de la actividad y que se fije como fecha de finalización de los ERTE un mes posterior al fin del estado de alarma.

500.000 autónomos menos

Con todas estas medidas los autónomos buscan evitar el cierre masivo de negocios. Según estimaciones de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), España podría perder a raíz de la pandemia del Covid-19 unos 500.000 autónomos, 100.000 más que los 400.000 que tuvieron que cerrar sus negocios de forma definitiva a raíz de la gran crisis financiera de 2008.

España contaba al cierre de 2019, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo, con un total de 3.283.224 inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), de los cuales 1,988 millones son personas físicas. Por tanto, la desaparición de medio millón de trabajadores por cuenta propia supondría la quiebra de más del 15% de un colectivo que, junto con las pymes, supone más del 90% del tejido productivo y por tanto el motor de la actividad y el empleo de España.

El número de trabajadores autónomos, que llegó a superar por primera vez los 3,4 millones en mayo de 2008, se redujo durante la crisis financiera en algo más de 400.000, pues en enero de 2013 bajaban ligeramente de los tres millones. Y desde entonces, pese a las altas de los últimos años, nunca llegó a recuperar esa cota de los 3,4 millones de afiliados al RETA.

Las estimaciones de ATA de una pérdida de medio millón de autónomos a raíz del parón económico derivado de la pandemia da una idea de la magnitud de esta crisis. De hecho, la organización calcula también que el colectivo sufrirá unas pérdidas superiores a los 25.000 millones de euros.

Dudas en el colectivo

La incertidumbre entre las empresas, sobre todo las pymes y los trabajadores autónomos, es máxima. Así lo prueba el hecho de que las Cámaras de Comercio atendieron en solo cinco días, del 16 al 20 de marzo pasados, coincidiendo con la entrada en vigor del estado de alarma, un total de 25.000 consultas, básicamente respecto a la justificación de desplazamientos por motivos laborales, los decretos aprobados por el Gobierno y el posible aplazamiento de impuestos y cuotas a la Seguridad Social. Los trabajadores autónomos, según informó ayer la Cámara de Comercio de España en un comunicado, fueron los más necesitados de información y asesoramiento en estas circunstancias, y realizaron 2.678 consultas a través de la red cameral.

abc.es

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El cierre total de Sánchez es más estricto que el de Italia, con menos excepciones y más apoyo sindical

Italia y España transitan por caminos muy similares en la crisis del coronavirus. Se puede afirmar que nuestro país asume, con una semana de retraso, las decisiones que toman los vecinos mediterráneos. Ambos se han unido para reclamar solidaridad a la Unión Europea; ambos intentan aplanar una curva que, a pesar de los últimos síntomas de estabilización, sigue demasiado picuda; y ambos han decretado la paralización de la gran mayoría de la actividad económica para reducir al máximo los nuevos contagios. Hay muchas similitudes en la manera en que ambos Gobiernos, el de Conte y el de Sánchez, han afrontado el confinamiento total: también algunas diferencias en el modus operandi, las reacciones y la emergencia sanitaria que viven ambos, con diferentes núcleos afectados.

El Gobierno italiano anunció el cierre total el sábado 21 y publicó el decreto el domingo 22, bien entrada la noche: el Gobierno español anunció el cierre total el sábado 28 y publicó el decreto el domingo 29, bien entrada la noche. La jornada de infarto que vivieron muchos trabajadores españoles, esperando para comprobar si debían o no acudir a su puesto de trabajo al día siguiente, era una réplica de la vivida en Italia una semana antes. El retraso de ambos Ejecutivos se debió a que, como ya explicamos en infoLibre, no es fácil definir qué es un «sector esencial» y qué no y, por tanto, qué empresas deben cerrar y cuáles no. Por no hablar del dificilísimo equilibrio entre defender la salud de la población y no imponer una hibernación de la que cueste demasiado despertar. En España, además, saltaron las diferencias de criterio entre los miembros del Ejecutivo, según explicaron varios medios.

Desde que Conte anunció el cierre de la economía italiana hasta que finalmente se publicó el decreto, el ministro de Desarrollo, Stefano Patuanelli, pasó 24 horas analizando las solicitudes de distintas empresas que aseguraban que eran esenciales, por lo que su actividad debía seguir. Producto de este trabajo se aprobó una orden muy exhaustiva, mucho más detallada que la española, que determina hasta 90 sectores que esquivan la clausura. Sin embargo, el decreto español utiliza categorías más genéricas: por ejemplo, establece que «no será objeto de aplicación» el permiso retribuido para las empresas «que trabajan en las actividades que participan en la cadena de abastecimiento del mercado y en el funcionamiento de los servicios de los centros de producción de bienes y servicios de primera necesidad». El texto del Ejecutivo italiano detalla, uno a uno, qué actividades son éstas.

En todo caso, el decreto italiano establece más excepciones que el español. Se permiten las actividades de extracción de combustibles fósiles, mientras que en España solo pueden continuar si se ven imposibilitadas para parar en seco su producción. El sector del textil es exonerado también en el país alpino, al contrario que en nuestro país: así como los call centers, los estudios de arquitectura, la producción de plástico o la ingeniería civil. El decreto del Gobierno de Sánchez establece que todas estas actividades solo podrán continuar si están vinculadas a sectores que sí se consideran esenciales: por ejemplo, la producción de fertilizantes para la industria alimentaria, como ejemplificó este lunes el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón.

Detalle de la firma del decreto italiano para endurecer el confinamiento.

Detalle de la firma del decreto italiano para endurecer el confinamiento.



Sin embargo, el margen que ha ofrecido el Gobierno italiano a las empresas para adaptarse al nuevo escenario es mucho más amplio que el español, cuyo Ejecutivo estableció una moratoria comunicada tarde y mal. Más allá de la larga lista de excepciones, la orden de Conte permite que las actividades «que sean funcionales para asegurar la continuidad de las cadenas de suministro de las actividades mencionadas en el anexo 1, así como de los servicios de utilidad pública y los servicios esenciales» pueden seguir siempre que comuniquen por qué son necesarias. En ausencia de una respuesta administrativa, continúan. Este salvoconducto no se ha habilitado en España, pese a que tanto la ministra de Economía, Nadia Calviño, como los sindicatos incidieron la semana pasada en que multitud de empresas, y no solo las evidentes, participan del mantenimiento y el funcionamiento de dichos servicios esenciales. Ambos países permiten el teletrabajo sea o no una actividad esencial, evitan cerrar las plantas con un ciclo de producción continuo y ofrecen alivio económico a los trabajadores más afectados por estas medidas, aunque con grandes diferencias.

En teoría, el decreto del Gobierno español no es un decreto de cierre al uso: anuncia un «un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales», cuyo sueldo correrá a cuenta de las empresas mientras dura la clausura. No se ha tomado una medida así en Italia, aunque ha tomado otras decisiones para salvaguardar el bienestar de los más vulnerables en un paquete denominado «Cura Italia», que incluye ayudas directas a los autónomos y aplazo del pago de los impuestos. Coincidieron ambos países en prohibir los despidos y establecer moratoria de hipotecas.

Las reacciones…

Los sindicatos mayoritarios en España, CCOO y UGT, han aplaudido el último decreto del Gobierno de Sánchez, aunque con reticencias de sus delegaciones del sector secundario, el gran impactado del lockout. En Italia ha sucedido lo contrario: todos los sindicatos se han puesto de acuerdo en criticar que el Ejecutivo ha permitido demasiadas excepciones y ya amenazan con huelga general si Conte no endurece aún más el confinamiento de la población. El decreto italiano eliminó la cláusula de una orden anterior que permitía el desplazamiento entre municipios siempre que fuera para volver al lugar habitual de residencia, ante el miedo de que los habitantes del norte industrializado migraran en masa al sur al perder, aunque fuera momentáneamente, su puesto de trabajo. La patronal, en ambos países, mostró su desaprobación.

También en Italia hay tensiones políticas: sobre todo entre los dirigentes regionales y el Ejecutivo central. El presidente de Lombardía, Attilio Fontana, ha presionado incesantemente a Conte para que cerrara todas las fábricas. Se da la circunstancia de que esta región, la más golpeada por el coronavirus y aún «fuera de control», según analistas, es un importante núcleo industrial, por lo que el contagio en las grandes instalaciones del sector secundario era más preocupante aún si cabe.

…y los tiempos

La disputa política y social de estos días en España se puede resumir en el intento de determinar si el Gobierno de Sánchez actuó a tiempo o demasiado tarde, con las manifestaciones del 8M puestas en la diana por la derecha mediática y parlamentaria. El confinamiento aterrizó en nuestro país con 120 muertos, frente a los 463 que se registraron en Italia cuando Conte ordenó a la mayoría quedarse en casa. En cuanto al cierre total, el anuncio de Sánchez llegó el día en el que España anunció 6.528 fallecidos y 78.797 contagiados, frente a los 5.500 decesos y 59.138 casos que contaba Italia cuando se publicó el decreto de cierre de todas las actividades no esenciales (21 de marzo) Sin embargo, la población de Italia (60 millones) es mucho mayor que en España (46 millones), por lo que no pueden representar lo mismo la cifra de fallecidos en ambos países.

Es uno de los factores que dificultan la comparación entre países al hablar de coronavirus, al menos si se pretende juzgar el desempeño de los responsables políticos. Influye la transparencia de los Gobiernos, la cantidad de test que se realizan, la contabilidad de los fallecidos (hay países que solo contabilizan a los muertos en el hospital, por ejemplo, lo que desvirtúa los datos reales) o incluso las características socioeconómicas de las regiones más impactadas: el coronavirus entiende de clases y es más letal si los brotes más fuertes se desarrollan en zonas más empobrecidas.

En todo caso, todos los Gobiernos, con pocas aunque llamativas excepciones, se afanan en mantener el equilibrio para salvar la vida a cuantos más enfermos mejor mientras intentan que el sistema económico no sufra un desplome difícil de recuperar. Todos los miembros del Ejecutivo han hecho alusión a ese equilibrio, incluso los cargos más técnicos, como Fernando Simón: sin embargo, en el día 1 de confinamiento endurecido, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha desnivelado la balanza y ha resumido el nuevo enfoque del Ejecutivo. «En España no se está enfrentando salud y economía. Para que haya economía debe haber salud, y por eso hemos tomado esta medida».

infolibre

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Madrid inició un pedido 2.000 respiradores y casi un millar de monitores para UCI antes del 8-M

  • La presidenta regional Isabel Díaz Ayuso justificó esta compra porque «ya era evidente el problema de contagio» en la región
  • El proveedor comunicó posteriormente que no podía satisfacer la entrega de 989 respiradores por la saturación del mercado

La Comunidad de Madrid inició antes de la celebración del 8-M un encargo de más de 2.000 respiradores y casi un millar de monitores UCI para enfermos críticos, elemento esencial en el tratamiento de pacientes graves por coronavirus, según la documentación a la que ha tenido acceso Europa Press.

Así consta en un pedido de material realizado por la Dirección General de Infraestructuras Sanitarias que realizó los primeros pedidos en fechas previas a la celebración del 8-M, cantidades que con el paso de los días llegaron a plasmarse en la solicitud de compra de un total de 2.032 unidades de respiración y máquinas de anestesia (que también pueden utilizarse como elemento de respiración asistida).

También este departamento de la Consejería de Sanidad arrancó el encargo antes del 8-M de las primeras unidades de monitorización hasta llegar, con el paso de los días, a 904 unidades para puestos de UCI, asi como 152 ecógrafos. A su vez, también se pidieron 94 aparatos de rayos X, elementos que se encuadran en compras realizadas para equipamiento de tecnología sanitaria.

La fecha del encargo 

A tenor de estos datos, el Gobierno regional realizó los primeros encargos en las fechas anteriores a la manifestación multitudinaria del 8-M en Madrid, cuando ya había registrado varios casos de coronavirus, como medida preventiva en caso de tener que reforzar los servicios hospitalarios si la incidencia de la enfermedad aumentaba.

En esa documentación se especifica que ya se han entregado 508 monitores de UCI y 217 restantes más llegarán durante esta semana. A su vez, se hicieron entrega de 351 respiradores, que permitieron incrementar en un 33 por ciento los respiradores que había en la región.

Durante la presente semana, se espera recibir otros 213 respiradores adquiridos por la Consejería de Sanidad. Este volumen ha permitido incrementar en un 52,7 por ciento los respiradores que había inicialmente en hospitales. Además, la región ha recibido también este tipo de dispositivos mediante donaciones privadas.

Problemas de suministro 

Por otro lado, el proveedor comunicó posteriormente de que la Comunidad de Madrid realizara el pedido que no podía satisfacer la entrega de 989 respiradores, cuando ya el mercado de estos productos tenía una alta demanda.

niusdiario.es/

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Las seis ‘mentiras’ de Sánchez: así juega con el inicio de la pandemia

La gestión de Pedro Sánchez en la crisis del coronovirus está en entredicho. Y buena parte de esos reproches se centran en el día en el que el Palacio de La Moncloa tuvo conocimiento de la gravedad del asunto. 

Socialistas y podemitas han defendido hasta ahora que el repunte del virus no fue antes del 9 de marzo, justo 24 horas más tarde de la manifestación del 8-M, que fue permitida por el Gobierno, como también partidos de fútbol o el multitudinario acto del Vox en Vistalegre, concentraciones que, jornadas atrás fueron desaconsejadas por varios organismos internacionales.Sánchez ocultó medidas de urgencia contra el coronavirus seis días antes del 8-M

Solo hay que darle una vuelta a la hemeroteca y recoger testimonios de varias fuentes para desmontar la teoría sobre la que se mantiene Moncloa, a la que añade una nueva versión; la de la última semana de febrero, lo que constituye la sexta contradicción o la sexta mentira en la que incurre el Gobierno.

La construcción de un relato

En la última revisión de argumentos, el Ejecutivo progresista sitúa el germen del problema a finales de febrero. Y al colegir que los síntomas del virus afloran entre los cinco y diez días después del contagio, el Gobierno mantiene ahora que por eso la explosión de la respuesta epidemiológica no se puedo ver antes del 9 de marzo. De esta manera, excusan que la manifestación del día de la Mujer no fue uno de los agravantes de la pandemia.

Pero una cosa es la construcción del relato que el Gobierno viene edificando, y otra es la información que Pedro Sánchez ha manejado y de la que no suelta prenda. De momento, el Gobierno deriva responsabilidades a los expertos científicos o a las autonomías por sus competencias delegadas a Sanidad.

La revelación de Duque

Mes de enero de 2020. En una reciente intervención, el ministro de Ciencia e Investigación, Pedro Duque, reconoce en la sala de prensa del Palacio de La Moncloa que los investigadores españoles «empezaron a trabajar de manera intensa en cuanto se conoció esta enfermedad durante el mes de enero». Añade el titular de esta cartera, que el 2 de febrero se reunió con los profesores de Dejuanes y García Sastre para asegurar que «tuvieran las máximas facilidades y los medios necesarios» Y ese mismo día, remarca el ministro, «liberamos medios, e iniciamos cambios legislativos para reducir plazos del Real Decreto Ley del Estado de Alarma», cuya rúbrica tuvo lugar el 11 de marzo.

Quiere decir esto que, ya a comienzos del mes de febrero, el Gobierno se dispuso a trabajar en esta dirección contemplando un real decreto. Asimismo, Duque admite que el 6 de marzo, la UE hizo una convocatoria exprés en la que varios grupos de españoles participaban y trabajaban «intensamente» con otros grupos europeos. Las declaraciones de Duque dejan poco lugar a incertidumbres. El conocimiento de Moncloa es pleno. La acción, cuestionable.

A finales del primer mes del año, la Organización Mundial de la Salud alerta en Ginebra de un imparable brote de neumonía que procede de una región de China. El panal de expertos de la OMS decreta una ESPII, cuyas siglas significan Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. El aviso es claro: «Esto es muy grave».

El 25 de marzo, España pide ayuda a la OTAN para frenar el virus

El 2 de marzo, el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermendades aconseja a los países miembros a prohibir las grandes concentraciones pues los datos demuestran que cancelarlas reduce la transmisión del virus. No hay que olvidar que a esa agencia pertenece Fernando Simón, el portavoz técnico del Gobierno en la crisis sanitaria. El 26 de febrero, el presidente Sánchez recibía a Quim Torra en Moncloa, y un día más tarde, el ministro de Sanidad, Salvador Illa decía aquello de «no hay que usar mascarillas por la calle. Se ha generado un pánico irracional».

El 25 de marzo, España pide ayuda a la OTAN para frenar el virus. Y en su escrito, el Ejecutivo señala esta petición «por la pandemia que comenzó el 9 de marzo», apuntalando su verdad oficial, y por lo que solicita 1,5 millones de mascarillas, 450.000 respiradores y 150.000 trajes de protección, al margen de las compras que espera el Gobierno que se materialicen, amén del fiasco de los test-rápidos que finalemente no sirven para nada.El Ministerio de Sanidad erró en el momento crucial de la pandemia

Según ha podido saber elEconomista, seis días antes del 8-M, el Ejecutivo progresista empezó a tomar medidas de urgencia contra el coronavirus, como el acopio de material de protección, que ocultó mientras animaba a tomar las calles pese a la esperada propagación.

De hecho, El 2 de marzo la Agencia Española del Medicamento envió una carta a los distribuidores farmaceuticos para restringir la comercialización de mascarillas y bloquear su reparto entre la red de farmacias de nuestro país.

También el diario La Razón remarca en una de sus informaciones sobre el coronavirus que, e1 12 de marzo dos altos cargos del Ministerio de Sanidad contactaron con el Consejo General de Enfermería, la organización que representa a los colegios de enfermería de toda España, para instar a sus profesionales para desaconsejar la asistencia a cualquier evento o acto que suponga aglomeración de profesionales sanitarios.

eleconomista

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Borrell aflora una ganancia patrimonial de 630.000 € tras su salida del Gobierno

Josep Borrell arrastró durante el año y medio escaso que duró su aventura como ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Pedro Sánchez la etiqueta de ser el ministro con mayor patrimonio dentro del nuevo Gobierno socialista, tras reconocer en la preceptiva declaración patrimonial posterior a su nombramiento como alto cargo un patrimonio bruto de 2,77 millones de euros. El BOE ha publicado este lunes la también preceptiva declaración patrimonial de los altos cargos que salieron del Ejecutivo y de la estructura de la Administración del Estado durante el segundo semestre del año, lo que ha permitido comprobar que al exministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España no le han ido nada mal las cosas en el año y medio que ha durado en el Ejecutivo.

Josep Borrell declaró a su salida del Gobierno un patrimonio bruto de 3,4 millones de euros lo que supone que durante ese breve periodo de menos de 18 meses en los que ostentó la cartera de Exteriores el patrimonio bruto del político catalán ha experimentado un crecimiento de 650.000 euros, de cerca del 23% en términos porcentuales. Según la información proporcionada por el ex ministro y hoy Alto Representante de la UE para su política exterior, lo que se denomina ‘Míster Pesc’ en la singular terminología europea, toda esa ganancia patrimonial se explica por su actividad en el mercado inmobiliario.

Cuando entró en el Ejecutivo, Borrell declaró un patrimonio inmobiliario de 983.400 euros que año y medio después se ha disparado hasta los 2.280.428 euros. En la declaración que el exministro de Exteriores español remitió a la Eurocámara, el pasado mes de septiembre, en el marco de su candidatura para convertirse en Alto Representante de la UE para su política exterior, Borrell declaró la propiedad de cinco inmuebles -cuatro en España y uno en Bruselas- y una parcela, aunque en esa ocasión no precisó su valor. Lo ha hecho un puñado de semanas después en la declaración de bienes que ha tenido que remitir al Ministerio de Política Territorial y Función Pública dentro de las obligaciones de transparencia que se exigen a los altos cargos y ha sido ahí cuando ha aflorado ese importante crecimiento de su patrimonio inmobiliario.

lainformacion

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La ONG de José Andrés recala por primera vez en España

La ONG World Central Kitchen (WCK), puesta en marcha por el reconocido cocinero asturiano afincado en Estados Unidos José Andrés, llega por primera vez a España para alimentar a quienes más lo necesitan durante la pandemia del coronavirus, como ya está haciendo en Estados Unidos y otros países afectados. La ONG del cocinero asturiano, portada de la revista Time esta semana por su labor humanitaria, ya ha comenzado a trabajar en Madrid, la comunidad autónoma más afectada por el COVID-19, y en los próximos días lo hará en Barcelona y Valencia, según ha anunciado este domingo en su cuenta de Twitter, aunque el proyecto es cubrir todo el territorio nacional.

José Andrés@chefjoseandres

🇪🇸

My home country of Spain is suffering…so @WCKitchen has launched an operation to feed 1000s of meals to families in need! But is just beginning…we are growing operations to support hospitals, seniors & more….This week we will expand to Barcelona & Valencia! #ChefsForSpain

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5.65721:43 – 29 mar. 2020Información y privacidad de Twitter Ads982 personas están hablando de esto

Aliados con el Grupo Arzábal, con varios restaurantes en Madrid, tienen previsto «elaborar miles de raciones diarias de comidas que irán creciendo a medida que se sumen más cocinas voluntarias a esta iniciativa solidaria», indica el secretario general de WCK, Javier García. A la espera de que se sumen más restaurantes, por el momento son «miles» las raciones de comida diarias que se están distribuyendo desde el viernes en Madrid a personas sin medios a través del Banco de Alimentos, que gestiona en la región más de 500 entidades benéficas, entre ellas diferentes centros y comedores sociales y a familias en riesgo de exclusión social.

José Andrés, un asturiano portada de Time

Su directora de Comunicación, Mila Benito, agradece una campaña que ayuda a «la gente más vulnerable, que está en una situación insostenible» ya que «no hay medios para entregar las comidas a las personas aisladas y muchas de ellas no pueden salir de casa por el riesgo de contagio; los comedores sociales no pueden cocinar y dar de comer a las personas para evitar contagios». Las raciones se preparan, con alimentos donados por Makro, en la cocina central del Grupo Arzábal, pero ya se trabaja para establecer más «cocinas comunitarias», tal como se ha hecho en Estados Unidos, bajo el lema #ChefsforSpain.

Mateo&co@Mateoandco_es

Es para nosotros una alegría poder compartir con vosotros esta noticia. Ponemos en marcha la primera World Central Kitchen de Jose Andrés junto a nuestros amigos de Arzábal, para ayudar ante la complicada situación que estamos viviendo provocada por el COVID-19 #chefsforspain

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15519:16 – 29 mar. 2020Información y privacidad de Twitter Ads41 personas están hablando de esto

Los fundadores de este grupo de restauración, Álvaro Castellanos e Iván Morales, han agradecido que WCK aporte «su conocimiento adquirido en catástrofes de grandes magnitudes», en las que han alimentado a miles de personas. Los menús están adaptados a distintas necesidades alimentarias y se preparan con «todas las precauciones y medidas sanitarias necesarias», que también se contemplan en la entrega para evitar riesgos tanto entre los voluntarios como entre los beneficiarios, aseguran. World Central Kitchen, fundada en 2010 por José Andrés, se financia con fondos y donaciones privadas y llega a España en una operación coordinada por la consultora gastronómica Mateo & Co, según informa Efe.

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El positivo de Simón obligaría a Sánchez y los ministros a entrar en cuarentena

El positivo por coronavirus de Fernando Simón, de confirmarse, obligaría a Pedro Sánchez a someterse a una cuarentena preventiva durante las próximas dos semanas. Así lo establece el estricto protocolo sanitario al que se han tenido que someter ya algunos profesionales de La Moncloa que han tenido contacto con infectados o enfermos. Sin ir más lejos, Pablo Iglesias está teniendo que pasar aún un periodo de aislamiento tras el positivo de Irene Montero.

Los protocolos, efectivamente, contemplan que las personas que hayan tenido contacto con positivos por coronavirus tendrán que someterse a dos semanas de aislamiento que serán únicamente preventivas. Si el positivo de Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, se confirma a lo largo del día de hoy, la cúpula del Gobierno que está liderando la lucha contra el virus debería someterse a esta situación.

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Quienes forman parte de este comité son el propio presidente del Gobierno y los cuatro ministros al frente de la pandemia en sus respectivas áreas: Salvador IllaMargarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y José Luis Ábalos. Todos ellos han celebrado innumerables reuniones y comités en Moncloa con Fernando Simón. De hecho es el ministro del Interior quien se sienta justo al lado del doctor en el Salón de Columnas del complejo presidencial.

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En estas reuniones que se celebran cada mañana en Moncloa tambie´n asisten el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Miguel Villarroya; el director operativo adjunto de la Policía Nacional, José Ángel González; el máximo responsable de la Guardia Civil y la secretaria general de Transportes, María José Rallo.

Hay que recordar que el director adjunto de la Benemérita, Laurentino Ceña, ya dio positivo por coronavirus hace unos días. Sin embargo los miembros de la cúpula del Gobierno no se sometieron entonces a la cuarentena. Fue sustituido por el general Santiago, jefe del Estado Mayor de la Dirección Adjunta Operativa del cuerpo.

Simón está esperando a confirmar su posible positivo pero el Gobierno ya ha decidido que no acuda a la reunión de los responsables técnicos. De hecho no estará en la rueda de prensa de hoy donde se ofrecerán «nuevos datos de reducción en la curva de contagios a nivel nacional«, informa Moncloa. A ella acudirán los portavoces habituales y la doctora María José Sierra, del centro de coordinación, como ya hizo el pasado sábado 21 de marzo, en sustitución del doctor Simón, que entonces ya sintió algún síntoma.

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Los casos de positivo por coronavirus en el entorno de Sánchez son cinco, al menos. Primero fue su mujer, Begoña Gómez, el 14 de marzo. También el conductor del presidente se contagio incluso antes de esa fecha. A ellos hay que sumar el positivo de Ceña y el de Carmen Calvo. Ahora, el de Simón.

Fuentes del Gobierno explican que en las últimas horas se ha procedido a limpiar y desinfectar una parte del complejo de La Moncloa. El complejo está semivacío durante estas semanas, pero sí hay una gran actividad en varios edificios, como son la zona de trabajo del gabinete, la Secretaría de Estado de Comunicación y la Vicepresidencia primera del Ejecutivo

lainformacion

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Gietma, punta de lanza de la UME 145 militares desempeñan las misiones más críticas: traslado de enfermos y cadáveres o desinfecciones en residencias

Si hay una unidad que encarna en esta «guerra» contra el coronavirus los cometidos de «operaciones especiales» en cualquier otro conflicto esa es el Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales: el Gietma de la UME.

Son 145 militares -del total de 3.500 de la Unidad Militar de Emergencias– y están especializados en cuatro misiones fundamentales en esta crisis: la desinfección de lugares estratégicos de contagios masivos; la entrada en residencias de mayores; el traslado de enfermos entre hospitales o a hoteles medicalizados; y el traslado de cadáveres y el traslado de los ataúdes al Palacio de Hielo (Madrid), una última misión que han adquirido las Fuerzas Armadas tal y como se reflejó en la Orden de Sanidad publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado.

Con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), los liquidadores del Gietma están liderados por el comandante Luis Álvarez de Lara: «Gracias a Dios esto no es una guerra, pero es cierto que hay que actuar como si fuera una guerra. Y podemos ganarla entre todos, también con el apoyo que nos brindan desde los hogares, permaneciendo en ellos para que haya menos riesgos de contagios».

Hasta ayer, esta unidad de «operaciones especiales» contra el Covid-19, junto al resto de la UME, había realizado desinfecciones en 987 hospitales y centros de salud, en 1.325 residencias de la tercera edad y en 2.002 infraestructuras críticas y públicas.

Además, ya ha realizado 17 traslados de enfermos en Madrid hacia hospitales, hoteles medicalizados y las instalaciones del palacio de congresos madrileño Ifema.

«Esta última misión de traslado de enfermos es la más delicada, pero también la más gratificante. Hay que tomar medidas de protección máximas, pero observar su alivio al poder ir a un sitio donde les atiendan en una habitación y se sentirán mejor, es la mayor de las recompensas. Aunque no hay que olvidar lo doloroso de la situación siempre», explica el comandante Álvarez de Lara.

Contagios

Según los datos oficiales del Ministerio de Defensa, 172 militares han sufrido contagio por coronavirus, tal y como se informó en la rueda de prensa del Comité Técnico del viernes. Para evitar las infecciones, la protección se hace vital en estas circunstancias. En el Gietma, acostumbrados a otras misiones medioambientales, radiológicas o nucleares, utilizan los materiales de vanguardia: monos específicos para cada misión (desde el tipo 3 al 6 de protección), botas, guantes, gafas, pantallas de protección de la cara y mascarillas al menos de filtro de protección personal 2.

El Gietma cuenta además con un laboratorio de identificación rápida (Labir) para analizar restos biológicos o químicos y poder detectar así zonas de riesgo donde puede hallarse el Covid-19. También tiene una sección de reconocimiento e identificación de esos lugares críticos.

Estos fueron los primeros en activarse, junto a otros miembros de la UME, en la tarde del domingo, apenas 12 horas antes de que el Gobierno lanzase la Operación Balmis para contener los riesgos de contagio.

No obstante, desde el Gietma hace tiempo que se trabaja en buscar soluciones y analizar el impacto del Covid-19. «Desde hace meses», como cualquier crisis de este tipo a nivel mundial, monitorizan su evolución y elaboran informes de asesoramiento. «Cuando el coronavirus pasó a Italia ya observamos que su transmisibilidad era muy alta». Ahí ya se encendieron las primeras luces de aviso.

El SARS en 2003

Tomando como referencia el coronavirus de 2003 (SARS), y en base a lo sucedido en China, «podemos concluir que la supervivencia del Covid-19 en aire es relativamente corta (por debajo de 3 horas), pero en diferentes superficies tiene diferentes supervivencias, aguantando en algunos casos hasta nueve días en algunos plásticos, por ello son importantes las tareas que estamos haciendo de desinfección para evitar los contagios», advierte. Además recomienda respetar una distancia prudencial de dos metros con cualquier persona.

Disoluciones de hipoclorito y peróxido de hidrógeno con nebulizadores son sus armas. Son la punta de lanza en la epidemia del coronavirus en España. Nuestros soldados en el frente de batalla más duro.

abc.es

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