Lastra arremete contra la empresa Otis a raíz de mostrar la pantalla de uno de sus ascensores un artículo de ‘elEconomista’

La ‘número dos’ del PSOE, Adriana Lastra, no dudó este domingo en arremeter contra la empresa de ascensores Otis a través de su cuenta personal de Twitter al tener conocimiento de que un elevador de la marca mostró en su pantalla, entre otros artículos periodísticos, uno de elEconomista.

Todo comenzó con la fotografía tomada por un usuario de Twitter de un ascensor Otis de última generación, aparatos que incluyen una pequeña pantalla con información como la hora, la situación meteorológica o un repaso a los principales artículos de prensa. En la instantánea se apreciaba el citado texto de elEconomista, de título ‘Sánchez y el silencio de los corderos’ y con una ilustración que mostraba al presidente de pastor con un rebaño detrás.

Adriana Lastra@Adrilastra

Hola @AscensoresOtis, ¿forma parte de su política de empresa atacar al Presidente del Gobierno de España? https://twitter.com/eduardo_mcrespo/status/1221386614741590016 …eduardo muñoz@eduardo_mcrespoHola @AscensoresOtis ¿En qué parte del contrato de compra, instalación y mantenimiento del ascensor de mi comunidad consta que los vecinos tenemos que aguantar vuestras noticias tendenciosas y gracietas fachas?

Agradecería una explicación. Gracias
1.80016:36 – 26 ene. 2020Información y privacidad de Twitter Ads4.929 personas están hablando de esto

Haciéndose eco de esa fotografía, Lastra preguntó a bocajarro a Otis si «forma parte de su política de empresa atacar al Presidente del Gobierno de España». La compañía no tardó en aclarar lo sucedido poniendo énfasis en que estos contenidos de prensa se muestran de forma aleatoria.

«Las Multi Pantallas Digitales de los ascensores mantenidos por Zardoya Otis emiten contenidos de interés general de distintos medios y se establecen filtros a las publicaciones cuyo contenido esté basado en opiniones subjetivas, políticas o de cualquier otra índole», explicaba Otis.

Con todo, la compañía de ascensores publicó un tuit de disculpa: «Pedimos disculpas por la publicación emitida y reiteramos nuestra voluntad y disposición al servicio de nuestros clientes y usuarios». Tras lo ocurrido, Lastra se limitó a ‘retuitear’ las dos publicaciones aclaratorias de Otis.

AscensoresOtis@AscensoresOtis · 18h

[1/2] Las Multi Pantallas Digitales de los ascensores mantenidos por Zardoya Otis emiten contenidos de interés general de distintos medios y se establecen filtros a las publicaciones cuyo contenido esté basado en opiniones subjetivas, políticas o de cualquier otra índole.

AscensoresOtis@AscensoresOtis

[2/2] Pedimos disculpas por la publicación emitida y reiteramos nuestra voluntad y disposición al servicio de nuestros clientes y usuarios.5619:22 – 26 ene. 2020Información y privacidad de Twitter Ads200 personas están hablando de esto

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RTVE pide perdón por decir en un informativo que la baja paternal es para ayudar a la madre: «Fue un error»

TVE ha pedido disculpas por una pieza sobre los primeros bebés nacidos en 2020, emitida en los Informativos, en el que se decía que la baja paternal era para ayudar a la madre, informa Europa Press. Según ha explicado la jefa del área de sociedad de los Telediarios de TVE, Ángela García Miranda, la redactora que hizo la pieza tuvo que cortar la duración de la misma porque era demasiado larga, prescindiendo de los comentarios a cámara de algunos padres.

«Uno en lugar de hablar a cámara, se convierte en off», aclara García Miranda, es decir, la redactora tuvo que leer las palabras de uno de los padres, pero no atribuyó el comentario a este. «Fue un error», señala.

Esta ha sido una de las quejas que ha abordado el primer programa de RTVE: Responde de este 2020, emitido este domingo 26 de enero. Durante el programa, el jefe de Deportes de TVE, Marcos López, también ha pedido disculpas por una información sobre los ganadores de un torneo de pádel que obviaba el cuadro femenino. «Entonamos el mea culpa«, ha reconocido López, que justifica esta decisión a que en el Informativo iban «muy pillados de tiempo» y que, por ser un «mito viviente del pádel», se decidió dar prioridad a la derrota de Fernando Belasteguín. «Pero le dimos mucha cancha al deporte femenino y terminamos con una pieza de felicitación navideña en la que la gran mayoría eran mujeres«, añade.

Del mismo modo, RTVE ha pedido disculpas por la promoción de este año de los Premios Goya, en el que la actriz Silvia Abril, fingía un orgasmo, en una escena que pretendía emular la famosa secuencia de la película Cuando Harry encontró a Sally. «Hemos querido sugerir que ver películas es un placer», ha defendido el subdirector de Campañas y Autopromociones de TVE, Miguel Álvarez Ferreiro, que además apunta que la película que se emula en la promoción es una comedia calificada por el Ministerio de Cultura como apta para todos los públicos. «Nuestra intención no era de herir sensibilidades, pero si alguien se ha sentido molesto, rogamos que nos disculpe», ha afirmado.

Quejas por Bob Esponja y las películas de sobremesa

Como en anteriores programas de RTVE: Responde, se han vuelto a recibir quejas por los valores que transmite la serie Bob Esponja y por el número de veces que se emite en Clan TV.

Si bien el director de programación de Clan TV, Fernando Hernández Benjumeda, ha admitido que esta serie de animación «no trabaja con contenidos educativos y emociones», sí que trata «valores universales manejados en clave de humor» y desde un punto de vista de la fábula, «con moraleja final en la que lo bueno prevalece sobre lo malo». Y ha justificado que se emita tres veces al día: «Compite por una mayor audiencia y este programa es clave en el cumplimiento de este objetivo».

Finalmente, la directora de Programación en TVE, Gemma Sánchez Pareja, ha respondido a la queja de un espectador relacionada con las películas emitidas en horario de sobremesa y su contenido no apto para niños. «Es responsabilidad de los progenitores y adultos que acompañan a los niños, que estos no accedan a contenidos superiores a su edad», ha defendido Sánchez Pareja, que además ha recordado que RTVE tiene un canal específico para niños, Clan TV, «en el que a la misma hora se emiten contenidos dirigidos a la infancia».

Quejas sobre MasterChef Junior

En RTVE: Responde también se han abordado quejas sobre MasterChef Junior, en concreto por verse cómo los niños tiran comida a la basura y por el hecho de realizar un programa con niñas y niños para competir por la audiencia en prime time.

Sobre la primera cuestión, la directora de Entretenimiento de TVE, Toñi Prieto, ha dado la razón al telespectador que se queja de que salga en el programa cómo se tira comida a la basura, y reconoce que el acto «no es adecuado» para el programa. No obstante, defiende que «hasta en dos ocasiones» Jordi Cruz, uno de los cocineros y presentadores, fue a ver a la niña para insistir en dicha cuestión. «Fuera de cámara se le dio la charla, se le dijo que fuese más cuidadosa porque hay mucha hambre en el mundo y somos ejemplo para muchas personas», ha dicho.

Con respecto a que se utilicen niños para pelear por la audiencia en prime time, el director de Contenidos y Canales de TVE, Fernando López Puig, ha apuntado que RTVE «siempre busca la mayor audiencia», aunque ha aclarado que no es para competir con el resto de cadenas sino para «llegar al mayor número de ciudadanos». «Dentro de los contenidos útiles, están los contenidos hechos por y para la infancia y la juventud, y en ellos se encuadra MasterChef Junior», ha aseverado, para destacar que en el espacio «los niños aprenden a competir sanamente» y que «la audiencia infantil disfruta mucho con estos productos».

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Los expertos ‘pinchan’ la reforma laboral y descartan cambios de calado hasta 2022

El expresidente de la CEOE Juan Rosell solía decir que derogar la reforma laboral del año 2012 es prácticamente imposible porque en España hay «más de 7.000 leyes» que derivan de la norma. Un embrollo legislativo que pone contra las cuerdas las aspiraciones del Gobierno en esta materia. Pero más allá de la complejidad del asunto en sí, la derogación de la reforma laboral –sobre la mesa desde que Pedro Sánchez sacó de la Moncloa a Mariano Rajoy– se ha convertido en un debate de marcado contenido político en el que ha quedado en evidencia que ni tan siquiera los socios de la coalición progresista están de acuerdo sobre qué se debe destruir y qué debe prevalecer del legado del PP en esta materia. 

El recién estrenado Gobierno mixto PSOE-Podemos ha venido lanzando mensajes contradictorios sobre el alcance de las modificaciones que pretenden llevar a cabo en la legislación actual. La nueva ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró durante su discurso de toma de posesión que se iba a derogar toda la reforma laboral. El presidente Pedro Sánchez matizaba después en una entrevista televisiva que apenas se van a tocar los «aspectos más lesivos». Pero, ¿cuáles son los puntos concretos a batir y cuándo se va a llevar a cabo esta contrarreforma? Y, sobre todo, cómo afectarán los cambios a empresas y trabajadores? 

Conviene bajar al terreno y explicar detalladamente qué es lo que va a cambiar y en qué términos. Para ello, La Información se ha puesto en contacto con varios abogados laboralistas que coinciden en una cuestión clave: el Gobierno va a llevar a cabo, con carácter urgente, una serie de modificaciones menores, que tienen más de «retoque estético» que de medidas de calado. Pero la gran reforma laboral, la que vendrá de la mano del prometido ‘Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI’ no se espera ni para este año ni para el próximo. Como pronto, la sitúan en 2022.

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En la primera tanda entrará la eliminación del despido por absentismo causado por bajas de enfermedad. Se hará por decreto ley en un próximo Consejo de Ministros en el que se derogará el artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, que dice que una empresa puede despedir a un trabajador por razones objetivas (con una indemnización de 20 días por año) por faltas de asistencia, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el 5% de las jornadas hábiles, o el 25% en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses. No se computan, eso sí, las ausencias debidas a huelga legal o ejercicio de representación legal de trabajadores, accidente de trabajo, maternidad… ni las que obedezcan a un tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave. 

Es uno de los aspectos de la ley identificados como «dañinos» por el Ejecutivo y los sindicatos, que consideran «injusto» que un trabajador pueda ser despedido por faltar al trabajo cuando las ausencias están justificadas por estar enfermo. Pero este tipo de despido «no lo introdujo la reforma laboral del PP, sino que está en la legislación desde el año 1977», aclara Martín Godino, socio director de Sagardoy Abogados. A su juicio, esta cuestión «ha causado un gran impacto por la reciente sentencia del Constitucional«, sin embargo, «históricamente este tipo de despido se ha utilizado muy poco en las empresas».

Coincide con él Federico Durán, of counsel de Garrigues, que explica que lo que hizo la reforma laboral de 2012 es modificar algunos aspectos, como la desvinculación de la aplicación del índice de absentismo a toda la plantilla para aplicarlo solo al trabajador. Matiza, eso sí, que la eliminación de este tipo de despido «dificultará la lucha contra el absentismo». En esta línea, Manuel Fernández-Fontecha, socio del área laboral del despacho Ceca Magán, asegura que el Artículo 52.d estaba pensado precisamente para «proteger a los trabajadores de los absentistas profesionales» y que su eliminación es una medida «absolutamente cosmética y populista» porque su uso era «marginal».

Podemos Galicia@Podemos_Galicia

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«Imos derrogar, con carácter de urxencia, o artigo 52D que permite despedir por enfermidade, algo que vulnera os dereitos fundamentais».

@Yolanda_Diaz_ no #BosDías da @TVGalicia.2162:00 PM – Jan 20, 2020Twitter Ads info and privacy88 people are talking about this

Hay otro aspecto que el Gobierno quiere fulminar de manera inmediata: la prioridad aplicativa del convenio de empresa sobre el sectorial. Aquí los expertos tienen una visión común: la vuelta a la prevalencia del convenio del sector reforzará a los sindicatos en la negociación colectiva. Para Durán beneficiará a los trabajadores en el sentido de que se evitará el ‘dumping salarial’ (que las empresas dejen los sueldos por debajo de los del sector) pero supone un «paso atrás» al restar poder de decisión a las empresas sobre las cuestiones que más les afectan.

Fernández-Fontecha incide en que la prioridad del convenio de empresa es lo que permite es que las compañías se adapten a las condiciones específicas de cada momento en función de sus necesidades. «El objetivo de la reforma de 2012 es que los empresarios pudieran reaccionar rápidamente ante situaciones cambiantes«, recuerda. En su opinión, la vuelta al marco anterior en el que prevalece el convenio de sector no solo no beneficia a los trabajadores, sino que les perjudica, «porque lo que le viene bien a la plantilla es que la empresa se mantenga a flote», zanja.

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Para Godino esta medida tendrá un impacto relativo, porque «las estadísticas dicen que desde el año 2012 las empresas han utilizado muy poco la prioridad aplicativa del convenio, a excepción de las multiservicios», que carecen de convenio colectivo aplicable por la diversidad de actividades que realizan. Tampoco espera grandes efectos de la derogación de las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, es decir, la recuperación de la utraactividad o la vigencia indefinida de los convenios cuando caduquen y hasta que se negocie uno nuevo. Se trata de otra de las medidas que el Gobierno tiene previsto poner en marcha con carácter urgente.

Los laboralistas consultados insisten en que estas modificaciones están orientadas a reforzar la posición negociadora de los sindicatos y ven escasos beneficios para los trabajadores. Durán incide, de nuevo, en que la ultraactividad impide a los empresarios adaptarse a situaciones adversas, lo que puede acabar por perjudicar a la plantilla, por ejemplo en momentos de pérdidas. «Los convenios se acabarán encapsulando y se producirá una especie de adaptación inflacionaria en la que los sindicatos solo negociarán mejoras de las condiciones porque, en todo caso, permanecerán las anteriores», agrega. 

Segunda fase: la reforma total

Hasta aquí los cambios urgentes que tiene previstos el Gobierno en una primera fase. A posteriori, el Ejecutivo ha planteado otro paquete de modificaciones más complejas que incluye la limitación de la capacidad de modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa –lo que tendrá un «efecto letal para la supervivencia de muchas pymes», advierte Durán– y la revisión del mecanismo de inaplicación de convenios colectivos, orientándolo a descuelgue salarial vinculado a causas económicas graves (es decir, «si no hay pérdidas, no hay descuelgue», matiza Fernández-Fontecha). 

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en funciones, Magdalena Valerio, atiende a los medios durante la undécima jornada de la Cumbre del Clima (COP25) en Madrid.

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En este apartado aparece una de las medidas más polémicas a juicio de los abogados: la modificación del Artículo 42.1 del ET a efectos de limitar la subcontratación a servicios especializados ajenos a la actividad principal de la empresa. «Es la reforma más compleja de todas las planteadas», alerta Godino, que avisa de que «está generando mucha inquietud por su impacto en el tejido productivo». En esta línea, Fernández-Fontecha advierte de que «limitar la subcontratación pone en peligro el 80% del tejido empresarial, porque España es un país de pymes que viven esencialmente de las subcontratas». 

El Ejecutivo también tiene en su hoja de ruta toda una revisión del menú de contratos actual y de las causas de despido, materias amplias y complejas que van a requerir de muchas reuniones con la patronal y los sindicatos. En paralelo, el Gobierno se ha comprometido a la creación de un grupo de expertos que deberá analizar, negociar y emitir finalmente una serie de recomendaciones para el prebautizado como ‘Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI’, considerado el núcleo duro de la contrarreforma. Fuentes del diálogo social aseguran que ese equipo de ‘sabios’ no se conformará, como pronto, hasta el verano, y que se dará un primer plazo de un año para emitir el primer informe. Esto nos sitúa en verano de 2021, fecha demasiado «optimista» para los laboralistas consultados. «No vamos a ver ninguno de los grandes cambios hasta dentro de dos años, como pronto», zanja Fernández-Fontecha

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La querella de IU y Podemos contra el eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch

Izquierda Unida y Podemos han registrado una querella en el Tribunal Supremo contra el eurodiputado de Vox, el periodista Hermann Tertsch «por delitos de provocación para la rebelión armada, odio y amenazas al Gobierno de la nación». La querella se refiere al comentario publicado por Tertsch en Twitter instando a las Fuerzas Armadas a posicionarse en contra del Ejecutivo.

Dada su condición de eurodiputado, IU y Podemos han solicitado al Tribunal Supremo que remita un requerimiento al presidente del Parlamento Europeo para que permita investigar a Tertsch.

En su escrito, de 16 páginas, las formaciones de izquierdas acusan al eurodiputado de ‘provocación para la rebelión armada’ (art. 477 del Código Penal), ‘amenazas al Gobierno de la nación’ (art. 504 del C.P.) y ‘delito de odio al promover de forma directa hostilidad y violencia por razón de ideología’ (art. 510 del C.P.)

Según denuncian, «el eurodiputado ultraderechista viene participando de forma notoria y ostensible en la generación de un clima de confrontación contra el legítimo Gobierno democráticamente elegido por el Congreso de los Diputados».

La querella se refiere concretamente a un comentario publicado por Tertsch en su cuenta de Twitter el pasado 2 de enero. «En estos días parece que todos los cómplices de Zapatero desde el etarra Otegi a los comunistas Iglesias y Garzón se esfuerzan por hacer inevitable la aplicación del Artículo 8. para que las Fuerzas Armadas interrumpan un obvio proceso golpista de voladura de España como nación».

El escrito registrado ante el Supremo destaca también que la proclama tuvo «una notable repercusión en los medios de comunicación, lo que da cuenta de la preocupación que ha generado en la sociedad española esta declaración del querellado». Para demostrar la «relevancia social», se adjuntan en el escrito de denuncia «algunas noticias publicadas en diferentes medios reflejando el llamamiento que realizó el eurodiputado de Vox».

Pocos días después de publicar ese tuit, «Tertsch reincidió en su conducta para lanzar desde su cuenta en Twitter un nuevo recordatorio o amenaza implícita en forma de tuit, el día 22 de enero, en el sentido de que las Fuerzas Armadas, que se encuentran jerárquicamente subordinadas al Gobierno democrático de España, activen su fuerza en contraposición a la acción de impulso ejecutivo y legislativo del Gobierno y de las Cortes Generales».

IU y Podemos sostienen que el eurodiputado de extrema derecha «insiste de forma contumaz en llamar a los sectores militares de la sociedad a que activen una suerte de autodesarrollo del art. 8 de la Constitución para que las Fuerzas Armadas ejercen su fuerza como si fuesen un poder autónomo del Estado».

«Desde luego, no cabe duda de que el querellado se ha valido de un medio de difusión de masas, como es la red social Twitter, para facilitar la publicidad de su incitación a la rebelión de los miembros de las Fuerzas Armadas, no siendo baladí señalar que si el legislador ha incluido la provocación (o incitación) para la comisión de delito de rebelión es por la graves consecuencias que puede llegar a producir sobre la paz social y el normal funcionamiento del juego democrático este tipo de conductas provocadoras de un alzamiento o insubordinación de carácter militar, con el consiguiente peligro real para la integridad de las personas y su vida en libertad», apostilla el escrito.

Tertsch ya ha respondido a la querella, y también ha elegido Twitter para criticar que mientras «Junqueras, Puigdemont, Trapero, Jordis etc, no han dado un golpe de Estado, ha sido Tertsch, ese que recuerda la Constitución y su artículo 8».

También Vox ha salido en defensa de su eurodiputado. «Estamos muy orgullosos de Hermann Tertsch y de su increíble habilidad para irritar a la extrema izquierda y los separatistas. Por supuesto respaldamos cada una de las palabras por las que torticeramente se le denuncia. Si ladran es que lo está haciendo bien».

diariocritico

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Sánchez retiró el helicóptero que buscaba al desaparecido de Mallorca para usarlo él

El presidente del Gobierno usó el pasado jueves el único helicóptero de rescate de la Guardia Civil que trabajaba en la búsqueda del hombre de 34 años desaparecido en un torrente de Mallorca. La aeronave, bautizada como el «Cuco» de la Guardia Civil, fue hurtada a las intensas labores de búsqueda para satisfacer las necesidades de transporte de Pedro Sánchez, según ha confirmado ABC a través de varias fuentes que trabajan sobre el terreno.

David Cabrera, campeón de apnea de Baleares y de 34 años de edad, practicaba barranquismo el pasado lunes con un amigo en el torrente de Na Mora, en el norte de la isla, cerca de Sóller, cuando el agua se lo llevó. Efectivos de la Guardia Civil, Bomberos y Emergencias se volcaron en la búsqueda del joven.

El helicóptero del Instituto Armado estaba siendo fundamental, pues sobrevolaba la zona de la desaparición y el litoral, ante el temor de que el deportista hubiera llegado al mar arrastrado por los efectos de la borrasca Gloria. Pero el «Cuco» no pudo hacer su trabajo el jueves, pues fue destinado al servicio de Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno había estado la víspera sobrevolando el Delta del Ebro en otro helicóptero de la Guardia Civil. El jueves voló a Palma en el polémico Falcon, pero lo hizo con retraso. Tanto que, cuando llegó, el helicóptero de la Guardia Civil llevaba dos horas parado en el aeropuerto de Son Sant Joan, sin aviso previo, mientras guardias civiles y otros efectivos buscaban a David sin este medio fundamental.

El helicóptero en el que viajaba Sánchez sobrevuela las zonas afectadas por la borrasca en el Puerto de Cala Ratjada, en Capdepera (Mallorca)
El helicóptero en el que viajaba Sánchez sobrevuela las zonas afectadas por la borrasca en el Puerto de Cala Ratjada, en Capdepera (Mallorca) – EP

El jefe del Ejecutivo se subió al «Cuco» y voló hasta el municipio de Capdepera que, además, está en la otra punta de la isla respecto al lugar en el que se busca al deportista. El vuelo duró apenas 23 minutos. En coche habría tardado unos 50. Una vez en su destino, sobrevoló la zona de Cala Rajada durante unos minutos para comprobar por sus propios ojos el estado del lugar tras el paso de la borrasca. En tierra saludó a las autoridades, atendió a los medios y volvió a Palma en el mismo helicóptero.

Más de tres horas desviado

Según las fuentes consultadas por este diario, el «Cuco» estuvo inutilizado para la búsqueda un mínimo de tres horas, entre la espera y los servicios prestados a Sánchez.

El presidente del Gobierno se declaró en Cala Rajada «conmovido» por la situación y dijo que «no vamos a escatimar ningún recurso» para ayudar a las zonas afectadas por la borrasca Gloria en Mallorca. De momento él mismo escatimó el principal recurso que tenía la Guardia Civil para tratar de hallar a David Cabrera, que continúa desaparecido. Al tratarse de un deportista en un gran estado de forma, había esperanzas de encontrarlo con vida pese al paso del tiempo, pero éstas se desvanecen.

Quizás por la actuación de Sánchez, el Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) decidió, mientras el presidente usaba el «Cuco» de la Guardia Civil, destinar un helicóptero a la búsqueda, pero, según reconocen miembros del equipo, se trata de una nave no habilitada para tareas de rescate.

Es un «Halcón 05» que se dedica a la extinción de incendios. Llevó a bordo un bombero y un técnico forestal, pero carece de grúa y cable para rescatar a una persona. Está preparado para llevar la bolsa de agua que se usa en la extinción de incendios. Por otro lado, el helicóptero de la Benemérita cuenta con un piloto, teniente de la Guardia Civil, que es «el mejor que se puede tener para una tarea como esta, un auténtico maestro pilotando», dicen a este diario fuentes del dispositivo de búsqueda que han expresado su «indignación» por el comportamiento del presidente del Gobierno y de los mandos de la Guardia Civil.

Mientras Sánchez atendía a los medios, el teniente y el «Cuco» lo esperaban en el campo de fútbol de Capdepera. Según recogió Europa Press, el presidente del Gobierno aseguró que trabajarán en coordinación con el «Govern» y el Consell de Mallorca, así como con el resto de instituciones afectadas en toda la geografía española, para «responder con la urgencia que merecen» las necesidades de los vecinos. Pidió «hacer una reflexión» y orientar las políticas y recursos públicos atendiendo al cambio climático, ya que «está agudizando los efectos» de este tipo de fenómenos meteorológicos.

También dijo Sánchez que ordenaría «activar todos los mecanismos» para ayudar a las zonas afectadas «sin esperar al Consejo de Ministros del martes». Expresó su «compromiso» de atender la petición del Gobierno de Baleares, que encabeza la socialista Francina Armengol, de aprobar la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, lo que antes se denominaba «zona catastrófica».

La noticia del día era la decisión del Tribunal Supremo de retirar el acta de diputado al presidente de la Generalitat. Por ello, los periodistas le preguntaron en Mallorca si mantenía su previsión de reunirse a principios de febrero con Quim Torra.

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«Yo entiendo que este es un tema sin duda alguna importante, habrá tiempo para poder hablar de ello, pero creo que hoy toca lo que toca, que es hablar del temporal, de sus efectos y por supuesto trasladar a los vecinos el compromiso del Gobierno de España y de todas las administraciones de resolver cuanto antes lo urgente, que es intentar recuperar la cotidianidad, la normalidad y tratar de paliar los efectos económicos que lógicamente ha tenido esta borrasca», señaló Sánchez.

El presidente continuó ayer su ruta por las zonas afectadas, visitando Murcia, la Comunidad Valenciana y Aragón.

abc.es

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Reino de España: «Este no es un Gobierno de izquierdas; el progresismo es una cosa y la izquierda otra».

El histórico dirigente gallego, aunque escéptico, ve la reciente investidura como algo esencial desde su óptica antifascista. Se muestra crítico con algunas decisiones de Unidas Podemos pero augura que si el gobierno de coalición resulta exitoso, el partido de Iglesias se verá reforzado. Le entrevistó para Público Héctor Juanatey

“La experiencia de Alternativa Galega de Esquerda fue clave como precedente de lo que ocurrió después. […] Después de dejar el BNG, Beiras había estado en los foros sociales y había estudiado mucho, había leído mucho y había sabido olfatear muy bien un nuevo ambiente político”. De esta forma se refería hace unos días el secretario general de Unidas Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, sobre su experiencia como asesor en la coalición entre Anova e Izquierda Unida en las elecciones gallegas de 2012.

La izquierda política y social gallega siempre ha estado en el pensamiento de Pablo Iglesias como referente para lo que quería hacer a nivel estatal con su formación, Unidas Podemos. Lo demostró en 2017 durante un discurso en el Parlamento: “El movimiento Nunca Máis representó ese espíritu del 15-M anticipado, sirvió para prender la mecha de un espíritu de rebeldía que después se ha podido transformar en alternativa de gobierno”. Aquel día Iglesias quiso homenajear la figura de Xosé Manuel Beiras, “una figura irrepetible”.

Xosé Manuel Beiras, a sus 83 años, está hoy fuera de la primera línea política pero no por ello significa que la haya abandonado. El histórico dirigente del BNG y después de Anova sigue militando en este último partido y, como él defiende, con la cabeza puesta más en la izquierda social que en la política. Beiras habla con Público sobre el nuevo Gobierno de coalición que acaba de constituirse, las izquierdas, el fascismo, Catalunya, o el papel de la monarquía.

Esta semana tomaron posesión de sus cargos los ministros y ministras del nuevo Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos. ¿Estamos ante un hecho histórico?

A mí me parece que al menos hay un hecho muy relevante y es que por primera vez hay un Gobierno de coalición por la izquierda. Hasta ahora, y mientras funcionaba el bipartidismo, era imposible. Es gracias a la ruptura del bipartidismo en las elecciones de 2015 que cambia el escenario que permite esta novedad. De todos modos, hubo un momento en la historia del régimen en el que pudo existir ya un Gobierno de coalición. Fue en el año 1996, cuando Aznar acaba como presidente del Gobierno. En ese instante había una oportunidad para un acuerdo entre PSOE, IU y el apoyo de grupos nacionalistas como CiU y el PNV, que ya habían apoyado a Felipe González. Pero la animadversión de este por Izquierda Unida lo imposibilitó.

En la época de Galeusca [Galeusca-Pueblos de Europa fue una coalición electoral entre BNG, CiU, PNV, BLOC y PSM para presentarse a las elecciones europeas de 2004] yo hablé con Jordi Pujol y me dijo que él mismo había llamado a Felipe González para ofrecerle su apoyo pero, según él, González le dijo que no, que pactasen con el Partido Popular. Volviendo al día de hoy, yo creo que lo más importante ocurrió el día 7, el día de la investidura. Se jugaba una situación límite. Si no conseguían investir a Pedro Sánchez la situación podía ser catastrófica con el fascismo de las tres caras enfrente: el fascismo calvosoteliano del PP, el fascismo joseantoniano de Ciudadanos y el fascismo nazi de Vox. Todo estaba pendiente de un hilo. Lo que sí lamenté fue que un pequeño grupo, las CUP, no apoyara la investidura.

Yo no soy un votante del espacio del PSOE y actualmente también estoy distante de Podemos, pero soy de una generación que todavía mantiene la cultura antifascista y sé que todo espacio democrático es primordial. Desde el punto de vista antifascista, era lo más importante. Lamento, no obstante, que desde mayo se entrara en una escenificación de la famosa fábula castellana de los galgos y los podencos. Se perdió entonces una ocasión extraordinaria al no llegar a un acuerdo y permitir el ascenso de Vox en las últimas elecciones.

¿Le ve posibilidades de futuro al nuevo Gobierno?

Soy muy escéptico. Por mi experiencia, primero desde la clandestinidad, luego en el fraude de la Transición y después viendo la evolución perversa del régimen en los últimos años, sobre todo desde el Aznarato que decía José Luis Sampedro… Estoy convencido de que este régimen, aunque en descomposición, se mantiene absolutamente férreo y reaccionario y va a poner las cosas muy difíciles. Me preocupa sobre todo el poder judicial. Lo que está haciendo, al menos su cúpula, es gravísimo. Es absolutamente reaccionaria y golpista y ahora hasta están en rebeldía frente al Tribunal de la Unión Europea.

Me recuerda a lo que sucedió en Alemania cuando se firmó la Constitución de Weimar. Se diseñó una independencia judicial muy ambigua, no hubo una depuración real de la Alemania guillermina y al final la Policía y la magistratura fueron factores muy importantes para permitir el ascenso del nazismo en los años 20. Es cierto que aquí ocurre de otra manera y en un contexto histórico muy distinto. Pero la realidad es que no van a poner las cosas fáciles. Además, por otra parte, este Gobierno nace con los corsés impuestos por la Unión Europea, que todavía no quiere reconocer que las políticas neoliberales lo agravan todo, la economía, los servicios públicos, el Estado del Bienestar… Sus políticas solo dan oxígeno a la emergencia de los fascismos en Europa.

¿Cómo ve las perspectivas de Unidas Podemos dentro del Gobierno? ¿Cree que podrán llevar adelante todo lo que han prometido o, al menos, programado?

Los veo excesivamente optimistas. Ojalá logren inclinar el Gobierno hacia la izquierda. Aunque es un Gobierno más bien progresista que de izquierda. Pero ya es una diferencia. Este Gobierno está en la política del Gobierno de lo posible y no tanto en hacer político lo necesario.

Unidas Podemos tendrá que lidiar con muchas contradicciones compartiendo Gobierno con el PSOE.

Para empezar que este no es un Gobierno de izquierdas. De hecho, Pablo Iglesias habla de Gobierno progresista. El progresismo es una cosa y la izquierda otra. El objetivo de la izquierda es transformar a fondo el sistema, ir a la raíz de los problemas y para ello está la vía revolucionaria o la vía de la socialdemocracia de, por ejemplo, Olof Palme, que no consiste solo en poner parches sino en avanzar paso a paso hacia una transformación. Por eso asesinaron a Olof Palme. Podemos ya renunció a mucho de lo que era, a su ideario y diseño programático iniciales, los del 15-M, las plazas, etc. No estamos ante el Podemos que hablaba de una alternativa de gran coalición de izquierdas en las elecciones de diciembre de 2015.

Entonces, solo en Galicia habíamos conseguido nada menos que seis actas en el Congreso y dos en el Senado. En aquel momento se hablaba de la defensa del derecho a la libre decisión y se vislumbraba un horizonte rupturista, y no una ruptura caótica y de inmediato, sino con pequeños pasos que iban en esa dirección. La brújula marcaba el camino hacia el cambio del régimen que yo llamo bubónico. Pero se renunció a todo en otoño de 2017 y se derivó hacia la acomodación en lo posible. Aun así, si lees de nuevo el discurso de Sánchez de la investidura no puedes evitar preguntarte cómo van a hacer todo eso. ¿De dónde saldrán los presupuestos para hacer los cambios que dicen que harán en el plano social, la economía, los derechos sociales, servicios públicos, etcétera? La ministra de Economía sigue siendo Nadia Calviño, una garantía para la Unión Europea. No van a romper los acuerdos con Europa ni los corsés.

Una cosa es el progresismo respecto a los derechos y libertades como los que sacó adelante Zapatero, que son cambios que no exigen modificaciones en los Presupuestos ni condicionan la deuda, la fiscalidad, etc. Además, ¿cómo van a hacer todo lo que dicen sin derogar la reforma del artículo 135? Esa reforma se cargó la soberanía de las Cortes. Los Parlamentos nacieron a finales del siglo XVIII para dos cosas: que todos los súbditos fuesen ciudadanos y que estos debían mantener con sus impuestos el Estado. La prioridad eran los ciudadanos. El 135 se cargó eso. Sí hay una posibilidad y es la de sacar asignaciones de recursos de un sitio para destinarlos a funciones o destinos que ahora son prioritarios. Pero eso supondrá enfrentarse al poder económico, a la oligarquía. Encima tendrán la barbarie, con un poder judicial tratando de sabotearlo todo. Por eso lo veo muy difícil. Pero es verdad que solo es imposible aquello que no se intenta.

¿Qué se juega la izquierda?

Algo muy peligroso. Uno de los problemas del último periodo de relaciones entre las instituciones y la ciudadanía, digamos desde otoño de 2016, fue la derrota de la alternativa de la izquierda debido al golpe de Estado de los esquiroles [en octubre de 2016 Mariano Rajoy fue investido presidente del Gobierno con la abstención de todos los diputados del PSOE excepto quince]. Si la izquierda política tiene un sentido es el de representar a la izquierda social, y desde ese momento hay una deriva paulatina de renuncias. Yo no discuto si la prioridad es estar en el Gobierno o no, pero, con el acuerdo de gobierno, Podemos ha renunciado a cosas muy importantes. ¿A qué da lugar? A la orfandad de la izquierda social más agredida. A partir de este momento no tienen representación en el Congreso de los Diputados. Luego hay otra cosa complementaria y es el hecho de que Podemos implique en el Gobierno a todos sus cuadros políticos más importantes. Eso puede provocar que si falla el Gobierno quemen a toda la organización. Pero por otro lado, si aciertan, eso puede fortalecerla.

La apuesta, en definitiva, es la de llegar al Gobierno, al poder, aunque eso implique tener que asumir determinadas renuncias para adaptarse al PSOE.

Yo ya tengo bastante con hacer política para meterme a decirles a los demás lo que tienen que hacer, pero esa opción, esa apuesta que se ha ido repitiendo en los últimos meses de que hay que entrar en el Gobierno sí o sí, no veo que tenga antecedentes positivos en la historia. No puedes estar al mismo tiempo en el Gobierno y en la calle. O estás en el Gobierno o estás en la calle. O, al menos, estás en el Gobierno pero tienes cuadros en la calle. Me preocupa la gente. Confío en que dentro del Gobierno no se den luchas por pactos de poder, por crecimiento de carreras personales… El combate debe mantenerse en su sitio. Solo así podrán salir adelante.

Cuando el BNG gobernó con el PSdeG-PSOE en Galicia, usted alertaba de que las disputas entre ambos partidos no podían llegar a la Xunta de Galicia.

Anxo Quintana [líder del BNG entre 2002 y 2009 y vicepresidente de la Xunta de Galicia entre 2005 y 2009] quería ser un presidente bis y eso era fatal. Tanto él como Touriño [Emilio Pérez Touriño, PSdeG-PSOE, presidente de la Xunta durante el bipartito] dieron pie a que los enemigos comenzasen a hablar de que en realidad había dos Gobiernos distintos.

¿Teme que también en este nuevo Gobierno de coalición se produzca esa dualidad gubernamental?

Depende de si aplican aquello de hacer de la necesidad virtud. Son conscientes de que están en un estado de sitio mediático y del poder judicial. Si son conscientes de esto, de los corsés de la Unión Europea, y de un sistema mundo paranoico con un presidente peligrosísimo como Donald Trump, que es un provocador irresponsable, aparcarán [Sánchez e Iglesias] sus diferencias. Hay un síntoma favorable y es que ni Pablo Iglesias ni Podemos dijeron nada cuando Sánchez tomó la última decisión de añadir una cuarta Vicepresidencia. Por ahora hablan de Gobierno de unidad, con muchas voces y un solo mensaje.

Entendiendo que la opción de ruptura del Gobierno siempre está abierta, como ocurrió por ejemplo en Andalucía cuando PSOE e Izquierda Unida gobernaron juntos, ¿cómo sentaría a la izquierda social esta ruptura?

Si hubiera sido un pacto de legislatura solamente, tienes margen. Si el partido del Gobierno cumple, le apoyas; si no, no. Pero cuando estás en el Gobierno la responsabilidad es colegiada. No puedes decir que si algo sale mal es solo culpa de los otros. La prioridad es que trabajen en la sociedad. Si se queman, siendo los máximos líderes de la organización [se refiere a Podemos] chamuscan a toda la organización. Este lunes dijeron que necesitaban el apoyo de la gente y que esta siguiese siendo crítica y reivindicativa. Bien, pero para tener ese apoyo sabes que tienes que hacer lo que piden. Si no lo logras y a mitad de legislatura rompes el acuerdo de Gobierno, eso puede ser una catástrofe. Supongo que si entraron en el Gobierno fue porque miraron a Portugal, donde el Bloco de Esquerdas y el Partido Comunista apoyan al Partido Socialista pero desde fuera del Ejecutivo. Y es verdad que al final quien gobierna es quien capitaliza las victorias. Pero tú puedes seguir manteniendo tu credibilidad. Quien capitaliza siempre corre el riesgo de derechizarse… Esto es lo que está en juego.

¿Es en última instancia este Gobierno el último bloque de contención del fascismo?

Claro, es que esta es la principal responsabilidad que tienen. Por suerte, al final rectificaron. Yo estaba desesperado cuando no llegaron a un acuerdo la primera vez. Le vieron las orejas al lobo cuando muchos ya las habíamos visto hace tiempo. Después de las últimas elecciones, ya no eran las orejas lo que se veía, sino los dientes. Si este Gobierno no funciona en lo indispensable para que la izquierda social considere que obtiene cosas, al menos tienen que ir dando pasos en esa dirección. Si es así, funcionará.

¿Qué papel jugará Catalunya y cómo se articularán las diferencias políticas respecto al proceso independentista?

Yo entiendo que Pedro Sánchez mantenga su opinión de cara a su espacio para no dar más munición a la derecha facha y a los poderes reaccionarios y anticonstitucionales, pero lo que no se puede negar es que el derecho a la libre decisión está reconocido en Europa y figura en el pensamiento de la izquierda desde Marx y Lenin. Un marxista, en términos marxistas reales, que defiende la libertad de género, clase, etc., no puede no defender las libertades de los pueblos a emanciparse. Es algo que no pueden ignorar. No importa que no lo creas, existe. En este punto, ERC está mostrando una gran lucidez y muchísima generosidad. A pesar de las provocaciones de la Junta Electoral Central, Oriol Junqueras era el primero en decir que había que seguir negociando. Da buena cuenta del nivel moral de un hombre que lleva preso dos años y medio y sabiendo que además quien se aprovecha de esto es Carles Puigdemont.

Si ERC logra avances pequeños que dan credibilidad a su estrategia dentro de Catalunya, tienen camino para poder ser hegemónico allí. Pero si el PSOE comienza a marear la perdiz, a caer en el donde dijo digo digo Diego, no será sostenible. En el PSOE tienen que ser conscientes de que un asunto así no puede tratarse diciendo solo que se resolverá dentro del marco de la Constitución, porque estamos hablando de un pueblo que se quiere independizar. Hay que negociar, apostar por la dialéctica política. Y, sobre todo, desjudicializar el conflicto. La Fiscalía podía haber hecho algo que no ha hecho, y eso ya lo escribía Pérez Royo antes de las vistas orales. Era muy simple: la Fiscalía podía retirar la denuncia y dejar al Tribunal sin materia. Pero no se atrevieron. Hay que actuar con energía sobre todo si el PP bloquea la reforma del Tribunal Constitucional, del Tribunal Supremo, del Consejo General del Poder Judicial… Para que no sigan siendo instituciones a sueldo de los fachas reaccionarios. Con este régimen es muy complicado dar pasos adelante.

Habla de que el régimen está, sin embargo, en descomposición, pero no parece salir de la fase de putrefacción. ¿Vislumbra una segunda Transición hacia un nuevo régimen?

El problema es que, además de que se aplazaron los horizontes rupturistas, hubo un retroceso. Por ejemplo, en la Transición había una mayoría que votaría en un referéndum contra la Monarquía, por eso Suárez no lo convocó, pero es que ahora estamos peor que después de la Transición.

¿Por qué motivo?

Porque hay en marcha una contrarrevolución. El régimen político está carcomido y ya había empezado con pies de barro. Entonces, ¿cuál fue la reacción de los poderes? Comenzar a atacar, sabotear, hacer lo necesario para no perder sus privilegios. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que el monarca no diga nada de los viva el rey que se gritaron durante la investidura? Solo Aitor Esteban respondió y de manera maravillosa. ¿Pero que el rey no diga nada? Hasta algunas víctimas de ETA salieron diciendo que no se las utilizara. ¿Y el rey? Si no lo hace es porque sabe que son esos quienes le mantienen ahí. Está secuestrado.

¿Qué debe hacer, en su opinión, la izquierda política para no quedar atrapada en este final en descomposición?

Recuperar la sintonía con la izquierda social. Todo comenzó ahí, cuando se vieron todas las situaciones de emergencia en los servicios públicos, etc. Empezó con el Nunca Máis, con las Mareas… La gente comenzó a decir que no se les estaba haciendo caso y reclamaron su protagonismo. Ese fue el inicio de las mareas gallegas, de Podemos. Los partidos iban a ser motores auxiliares para que la gente fuera la protagonista. Porque es la izquierda social la que lucha, la que de verdad está inmersa en un proceso deconstituyente. La izquierda política ya ha entrado en el juego del régimen. Lo único que pueden hacer es sacar adelante lo suficiente para seguir alimentando la esperanza en la izquierda social. Tienen que ser muy decisivos, porque no les van a dejar mover ni un milímetro. El sabotaje será muy importante.Xosé Manuel Beiras  miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso, es el más destacado dirigente de la izquierda nacionalista gallega. Profesor de economía en la Universidad de Santiago de Compostela, ha sido uno de los políticos más sólidos, imaginativos e independientes de las izquierdas durante la Transición política en el Reino de España.Fuente:https://www.publico.es/politica/gobierno-psoe-xose-manuel-beiras-no-gobierno-izquierdas-progresismo-cosa-izquierda.html

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Manifiesto de sindicalistas de todo el Estado en apoyo a la Huelga General del 30 de enero en Euskal Herria

Efectivamente, el próximo 30 de enero se libra una batalla importante en Euskal Herria. Reproducimos un manifiesto firmado por sindicalistas del reino de España en defensa de esta huelga general. SP

Los abajo firmantes, sindicalistas y trabajadores de todo el Estado, queremos manifestar nuestro firme apoyo a la huelga general del 30 de enero y toda nuestra solidaridad con la clase obrera y la juventud vasca. También nuestra firme decisión de hacerla visible y conocida en nuestros centros de trabajo, y exigir a nuestras organizaciones sindicales que la apoyen.

El próximo 30 de enero la clase obrera y la juventud de Hego Euskal Herria están llamadas a la huelga general. Bajo el lema “trabajo, pensiones y vida dignas” y convocada por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, en la que participan ELA, LAB y STEILAS entre otros sindicatos, ya ha sido secundada por organizaciones estudiantiles y juveniles como el Sindicato de Estudiantes, Ikasle Abertzaleak, Ernai y Eragin y por cientos de organizaciones sociales..

Tomando como punto de partida la entrega y determinación del movimiento pensionista y su lema “gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden”, esta huelga es un importante paso para unificar todas las grandes movilizaciones que han llenado las calles de Euskal Herria y del resto de los territorios.

Una huelga para exigir el fin de los recortes y la austeridad que nos han empobrecido para mayor beneficio de la patronal y la banca, y que sigue determinado la agenda política del gobierno vasco del PNV-PSOE y de los que se han sucedido estatalmente. Una huelga para revertir todas las contrarreformas (pensiones, laboral, educativa) y aumentar drásticamente el gasto social. Una huelga para acabar con la precariedad y la temporalidad del mercado laboral, los salarios de miseria y los despidos. Una huelga para defender los derechos democráticos frente a la deriva represiva del Estado, por la libertad de los jóvenes de Altsasu y de todos los presos políticos, y para manifestar nuestro pleno apoyo al pueblo de Catalunya que lucha por la república.

Esta huelga también debe dejar claro que el próximo Gobierno no tendrá un cheque en blanco. De conformarse finalmente la coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, los trabajadores y la juventud de Euskal Herria y del resto de los territorios no vamos a permitir una política continuista para mayor satisfacción del Ibex 35, la CEOE y la UE. El secretismo en la negociación y las declaraciones de muchos dirigentes de Podemos en el sentido de que no se van a derogar las contrarreformas del PP ni a acometer medidas imprescindibles para aumentar el gasto social, acabar con los alquileres abusivos, o terminar con la represión, no hace más que confirmar lo que ya sabíamos: que es imposible gobernar a favor de los trabajadores y los sectores más humildes respetando las reglas del capitalismo.

En este sentido, el pacto presupuestario alcanzado por Podemos con el PNV en el parlamento vasco es una muy mala noticia, resultado de una estrategia que renuncia la lucha en las calles, da la espalda a la base social de la izquierda, y sustituye un programa de confrontación con los grandes poderes económicos por la política institucional más estéril. Al mismo tiempo debemos expresar nuestro más rotundo rechazo a la posición que ha mantenido la dirección de CCOO y UGT pronunciándose contra esta huelga, y persistiendo en su estrategia de paz social y desmovilización que tan nefastas consecuencias ha cosechado. Lamentablemente, otros sindicatos a la izquierda de CCOO y UGT – como la CGT – también se han negado a convocar la huelga cayendo en argumentos que sólo sirven para dividir al movimiento.

La huelga del 30 de enero en Euskal Herria señala el camino, igual que lo hacen nuestros hermanos de clase franceses con la gran huelga que han organizado contra la reforma de las pensiones del Gobierno Macron y su política antiobrera. Llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras, activistas y jóvenes a sumarse a este manifiesto y a difundirlo lo más ampliamente posible. Para recuperar los derechos laborales y sociales que nos han arrebatado y para conseguir mejorar nuestras condiciones de vida, ¡la lucha es el único camino!AAVV Fuente:https://kaosenlared.net/manifiesto-de-sindicalistas-de-todo-el-estado-en-apoyo-a-la-huelga-general-del-30-de-enero-en-euskal-herria/

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La prensa extranjera resalta que Santiago Abascal «va siempre con pistola»

Valeurs Actuelles, revista francesa de ideología conservadora, entrevistó al líder de Vox, Santiago Abascal, en su publicación del pasado 23 de enero.

El medio galo, definió así al político ultraderechista: «43 años, mirada penetrante, barba recortada y lleva consigo siempre una Smith and Wesson«. «Desde que creara Vox en 2014, Santiago Abascal ha convertido su formación en la tercera fuerza política».

Durante la entrevista, Abascal, muestra su disconformidad con Emmanuel Macron respecto a la política migratoria y la figura de la Unión Europea: «La UE nos ha impuesto desde hace mucho tiempo políticas migratorias que no concuerdan con la realidad ni con las necesidades de los países miembros. Toda nación tiene la autoridad suficiente para decididr quien entra a su territorio». «Defendemos una inmigración legal, ordenada y asimilable. Exactamente lo contrario a lo que hacen las élites mundialistas«, afirma Abascal.

Además, señala que «las mujeres europeas no pueden ir libremente por barrios de París, Londres o Bruselas». Sin embargo, considera que «en España no hemos llegado a una situación tan dramática pero es cuestión de tiempo si no tomamos las medidas necesarias». 

Por otra parte, Abascal analiza su crítica a Macron al tildarle «presidente mundialista» y su «defensa de la identidad española»: «Los mundialistas persiguen la disolución de los Estados con la intención de reforzar las bases de un nuevo orden mundial que pretende que las decisiones se tomen a pesar de los intereses nacionales y de una manera antidemocrática que ignora la soberanía. Los españoles deben elegir el futuro de España y los franceses, el de Francia».

Asimismo, el de Vox, destaca que «a muchos dirigentes les iría mejor si defendieran a sus ciudadanos antes que a sus oligarcas».

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Pulso Calviño-Díaz por la contrarreforma laboral: qué quiere Podemos y cuánto logrará

¿Qué va a pasar con la reforma laboral de 2012? Desde un punto de vista económico, ésta es la gran pregunta del nuevo Gobierno. En lo que tiene que ver con los impuestos, el gasto o el déficit, parece que la actitud inicial es de cierta cautela, al menos en las declaraciones públicas. Como si no se quisiera inquietar a inversores, organismos internacionales o socios de la UE. Además, hay dudas sobre la marcha de la economía (las previsiones apuntan a una clara desaceleración) y Nadia Calviño probablemente sabe que tiene poco margen por ahí. Al menos hasta que se negocie una nueva senda de déficit con Bruselas, lo que prima es la prudencia. Aunque luego en la práctica esa prudencia retórica no tenga por qué verse respaldada por el cumplimiento de los objetivos y los compromisos.

Con la reforma laboral, sin embargo, ocurre exactamente lo contrario. El discurso es más incendiario de inicio, pero a partir de ahí se va matizando. También es verdad que éste es uno de los puntos de fricción entre las dos partes del Gobierno y es lógico que haya diferentes versiones: para Díaz es una prioridad derogarla, si no al 100% como siempre ha pedido Podemos, sí al menos en todo lo sustancial. De hecho, resultaría extraño que no lo hicieran. Hablamos de un partido que lleva desde que llegó a la vida pública reclamando que otra política es posible («Sí, se puede») y que ahora ocupa la cartera de Trabajo con Yolanda Díaz: si no tumban la odiada reforma de Fátima Báñez, ¿para qué han venido?, podrían preguntarse sus votantes.

Para Calviño, sin embargo, es un tema espinoso. En el discurso público, el PSOE compite con Podemos y rechaza toda la reforma. En la lucha por el electorado de izquierdas, mostrarse un poco ambiguo en esto sería terrible. Sin embargo, la ministra de Economía sabe que esta reforma es el estandarte de la recuperación española que comenzó en 2013: da igual si uno escucha a un ministro de Economía de la Eurozona, se lee un editorial del Financial Times o analiza el informe de una agencia de calificación… todos citan los cambios aprobados en el mercado laboral por el Gobierno del PP como la clave en la recuperación de la competitividad y el empleo en nuestro país en los últimos siete años. Sin ir más lejos, hace unos días Standard & Poor’s avisaba al Gobierno de que derogar por completo la reforma laboral podría llevar a una rebaja del rating de España (no es tan habitual que una medida no relacionada directamente con las cuentas públicas provoque esta reacción).

Por eso, la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital mira mucho sus palabras: hace unos días, durante el Spain Investors Day que se celebró en Madrid, habló de «ajustes» y de controlar los «abusos». No es que la defendiera expresamente… pero de sus palabras, muy medidas, a una derogación por completo hay un enorme trecho.

Y la pregunta que queda es ¿qué porcentaje de la reforma saldrá vivo de esta tumultuosa legislatura que ahora comienza?

De 2020 a 2010

La primera duda tiene que ver con la ambición de Díaz y de Podemos desde su nuevo Ministerio. En los últimos años, la formación morada ha sido muy contundente en todo lo que toca a la reforma laboral: había que cargársela por completo, sin matices, desde el principio. De hecho, el programa de Podemos iba mucho más allá: como explicábamos hace unos meses, lo que pretenden los de Pablo Iglesias no es sólo terminar con los cambios que introdujo el PP en 2012, sino también con las reformas que el Gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en 2010-2011.

Aquí también es importante la distancia que va entre lo que se consiga en realidad y lo que pueda venderse a la parroquia. «Derogar la reforma laboral» es un titular muy llamativo que puede tener un contenido muy diferente según quién lo interprete. En este sentido, podemos estar seguros de que habrá novedades. Y no parece que vayan a tardar mucho en llegar. Por ejemplo, Díaz ya ha anunciado que eliminará el llamado «despido por absentismo», la posibilidad que tenían las empresas de despedir a un trabajador que acumulase un número determinado de bajas durante un período de tiempo. La ministra aseguraba en uno de sus primeros actos en el cargo que esto se hará «en breve» y por decreto-ley. A partir de ahí, se intuye que habrá muchas pequeñas reformas similares, sobre aspectos secundarios de la norma, pero con rédito electoral.

Pero está claro que el meollo de la cuestión no está ahí, sino en los tres grandes asuntos que abordó la reforma de 2012: temporalidad-modalidades de contratación; causas y coste del despido; la negociación colectiva y el papel de los sindicatos.

En lo primero, la temporalidadPodemos prometía en su programa una regulación muy estricta: un único tipo de contrato temporal, que nunca podría ser de duración inferior a un mes, con un máximo de seis meses no prorrogables (y, si se pasaba ese tiempo, se convertía en fijo de forma automática), con causalidad muy limitada y controlada por la inspección… Y por supuesto, no mucho más barato en las condiciones de contratación y despido que uno fijo.

A la patronal esto le causa sudores fríos, porque implica un incremento en los costes de contratación y una rigidez que, más aún en una economía como la española, con un enorme peso del sector servicios, podría destrozar la competitividad de muchas empresas, sobre todo las pymes. Por su parte, el PSOE también ha hablado estos años de terminar con la temporalidad y reducir a tres las modalidades de contratación (indefinido, temporal, formativo).

Al final, la clave de la temporalidad reside en las condiciones de este tipo de contratos (si es más barato o caro que el indefinido) y en la flexibilidad que los empresarios tengan para organizar su plantilla ante imprevistos. Como veremos en lo que tiene que ver con los despidos, lo que Podemos plantea es reducir este margen de actuación respecto de los empleados fijos, lo que podría incentivar un incremento de la temporalidad: si al empresario le dicen que no podrá despedir por causas objetivas, salvo supuestos extremos o a un coste muy elevado, lo lógico es que miren hacia los empleos temporales. Para evitarlo, la idea de los morados es complicar el recurso a la temporalidad con una causalidad muy estricta (y más inspecciones) y limitando el período a seis meses.

Los críticos de este tipo de medidas dicen que la consecuencia final será que se contratará menos. En la formación morada, por el contrario, creen que este incremento en los costes o en las restricciones al despido no frenará la contratación, porque las empresas simplemente seguirán necesitando a los mismos trabajadores que ahora y tendrán que incluirlos en sus plantillas en las condiciones que establezca la norma, como si hubiera un número predeterminado de empleos en España y sólo fuera cuestión de establecer sus condiciones por ley.

Dicho esto, y a pesar de su importancia, en realidad sobre temporalidad y modalidades de contratación no se está hablando demasiado. Salvo sorpresa, no será una prioridad del nuevo Ejecutivo o vendrá dentro de un paquete más amplio sobre costes del despido o en esa reforma del Estatuto de los Trabajadores que en algún momento planteó Magdalena Valerio y que está recogida en el acuerdo PSOE-Podemos. Aunque, con las actuales mayorías parlamentarias, será muy complicado de sacar adelante.

El segundo gran capítulo de la reforma laboral es el que tiene que ver con el despido. Aquí se produce un fenómeno muy curioso: durante los meses que duró la tramitación de la reforma laboral de 2012, este tema fue el más polémico, el que más titulares generó y el que más denunciaron los partidos de izquierda, cuando el despido improcedente pasó de tener una indemnización de 45 a 33 días por año trabajado en todos los casos.

Sin embargo, ahora parece que no está sobre la mesa: nadie habla abiertamente de volver a los 45 días por año en caso de despido improcedente. Ni siquiera en el programa económico de Podemos había una propuesta al respecto: en resumen, el despido a 33 días por año parece que está aquí para quedarse. Esta misma semana, en una entrevista en la Cadena Ser, le preguntaban a Díaz si «en España se volvería a despedir con 45 días por año trabajado». La ministra echó balones fuera, diciendo que no podía asegurarlo ahora mismo y que es algo que habría que tratar en el ámbito del diálogo social, con sindicatos o patronal.

En lo que sí plantea cambios Podemos es en las causas del despido objetivo (el de 20 días por año trabajado). Aunque tampoco sobre esto hay nada en el texto del acuerdo PSOE-Podemos, en el programa de la formación morada sí había una promesa sobre «una regulación clara y adecuada a la coyuntura de qué circunstancias económicas justifican el despido objetivo·. En este punto, la reforma de 2012 pretendía desjudicializar las relaciones laborales especificando en qué circunstancias la empresa podía aducir causas económicas y recurrir al despido objetivo (bastante más barato que el improcedente). No lo logró del todo, en parte por las sentencias que llegaron desde los tribunales de lo social y que desnaturalizaban la norma, pero sí sirvió para mejorar las cosas y para que, en determinadas circunstancias (los famosos tres trimestres consecutivos de disminución de ingresos y ventas), hubiera una cierta seguridad en esta cuestión. Como decimos, Podemos quiere cambiar el Estatuto de los Trabajadores en este punto. Aunque desde el PSOE no se dice nada. Tampoco parece que vaya a ser una prioridad.

Negociación colectiva y sindicatos

En lo que sí parece haber consenso es en el tercer gran apartado de la reforma laboral de 2012, el que pasó más desapercibido para la opinión pública pero, al mismo tiempo, ha tenido más importancia en el medio plazo: nos referimos a la negociación colectiva y el papel de los sindicatos. En este punto, los cambios que impulsó Fátima Báñez iban dirigidos a eliminar la prioridad de los convenios sectoriales sobre los de empresa, a facilitar el descuelgue de aquellas compañías en dificultades que quisieran inaplicar algunas de las condiciones del convenio de ámbito superior (siempre buscando el acuerdo con los representantes de sus trabajadores) y a eliminar la ultraactividad de los convenios para forzar la negociación entre las partes. El objetivo final era que las empresas no se vieran con las manos atadas para organizar la plantilla o las condiciones laborales, en momentos de crisis, por culpa de convenios que ni siquiera habían firmado ellos y que venían de varios años antes. No hay que olvidar que entre 2008 y 2011 los salarios en España siguieron creciendo con fuerza, incluso en medio de un intenso proceso de destrucción de empleo, porque así lo dictaminaba la normativa laboral.

La primera derivada de estos cambios fue la pérdida de poder, control, importancia y relevancia pública de las ejecutivas de las grandes centrales. A cambio, ganaban peso los sindicatos en las empresas. Si lo que establece el convenio de ámbito superior es sólo una guía que luego puede ser ajustada individualmente en cada empresa, el poder de los dirigentes de los sindicatos se diluye. Por eso, desde 2012, éste ha sido el tema clave en la relación entre las centrales y los partidos: la causa real de que declararan la guerra al PP y de que buscaran el apoyo de PSOE y Podemos.

Y por aquí sí habrá cambios, salvo sorpresa. El acuerdo firmado por los dos socios de Gobierno dedica casi toda la extensión del epígrafe laboral a esta cuestión. Cuatro de las seis promesas concretas están ligadas a este tema:

  • Derogaremos las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo [ultraactividad], haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo.
  • Derogaremos la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.
  • Limitaremos la capacidad de modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa.
  • Revisaremos el mecanismo de inaplicación de los convenios colectivos, orientándolo a descuelgue salarial vinculado a causas económicas graves.

Ni ultraactividad, ni convenio de empresa prioritario, ni descuelgue… Todo pasará a mejor vida. O eso dicen en Podemos y PSOE. La respuesta en este punto puede estar en lo que llegue desde Bruselas. Como decimos, ésta es una cuestión que al ciudadano medio le suena a muy técnica, pero que para los expertos es la clave del éxito de la reforma de 2012. Las presiones tirarán en direcciones opuestas: los sindicatos para lograr un triunfo que buscan desde hace 8 años, los organismos internacionales para no acabar con el único elemento real de flexibilización que se ha introducido en el último cuarto de siglo en el mercado laboral español. Díaz ya ha declarado que hay que «reequilibrar la posición de sindicatos y empresarios en la negociación colectiva». No hay que interpretar demasiado para saber lo que quiere decir. La que se supone que es su jefa, Nadia Calviño, en las pocas veces que ha hablado del tema (por ejemplo, aquí, en una entrevista en El Confidencial) no se ha posicionado claramente y ha apelado a alcanzar grandes acuerdos en el ámbito del diálogo social. Por otro lado, no está nada claro que el Gobierno vaya a conseguir los apoyos necesarios para sacar adelante una contra-reforma laboral en este punto: el PNV, por ejemplo, es dudoso en qué sentido votaría en este tema.

Son muchas incógnitas y una certeza: éste es el Ministerio más importante de todos los que gestionará Podemos. Si quiere vender que su paso por el Gobierno no ha sido testimonial, tendrá que aprobar algo realmente rupturista en este ámbito. El problema de Díaz es que no lo tendrá fácil. Ni siquiera para convencer al resto del Consejo de Ministros.

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Orange irrita a los sindicatos por la revisión salarial

No hay empresa de telecomunicaciones en España que no se haya tenido que sentar a negociar con los sindicatos durante los dos últimos años. Telefónica ha realizado un plan de bajas incentivadas y Vodafone un ERE. Y en Orange, la segunda compañía en España por volumen de negocio, se ha renovado el convenio colectivo y se ha mantenido la calma en la plantilla hasta el momento, pese a las turbulencias que vive el sector.

Pero los sindicatos no desaprovechan la ocasión para reclamar mejoras en el plan de revisión salarial que se actualizó con el nuevo acuerdo con la empresa. «Desde CCOO no renunciamos a conseguir más avances en el modelo actual, incluso con el convenio en vigor, pues consideramos que hay aspectos del sistema de revisión salarial que, sin duda, pueden y deben mejorarse», explican en un boletín interno. 

El mensaje de Comisiones Obreras, la fuerza más representativa de la filial española de la compañía de telecomunicaciones francesa, viene acompañado del cuadro que refleja la revisión salarial que este año se aplicará con el nuevo convenio y que calculan que llegarán en abril.

Las mejoras oscilan entre el 1% y el 3%, en función del tramo que ocupen los trabajadores, además de una subida automática de los sueldos al alza (0,80%), que se aplicará ya en este mes de enero, en relación con el IPC.

Algunas mejoras están ligadas a objetivos. Por ejemplo, para salarios superiores a 35.280 euros e inferiores o iguales a 47.513,89 euros se estima una revisión mínima del 1,25%, siempre y cuando el resultado de explotación (ebitda) de Orange sea superior al del año anterior.

Para los que ya superen este umbral, la mejora será solo del 1% siempre que la empresa supere el ebitda fijado por la dirección, que no se conocerá hasta el 13 de febrero, día en el que la compañía francesa presenta sus resultados anuales.

La firma del convenio también sirvió para que los trabajadores tuvieran acceso a un fondo económico anual de casi 600.000 euros para el abono de distintas ayudas de carácter social, que van destinadas, entre otros, a empleados con hijos menores de tres años o con distintas dificultades.

‘Recados’ de los sindicatos tras la firma del convenio

El mensaje de Comisiones Obreras llega meses después de que empresa y sindicato hayan firmado un nuevo convenio, concretamente el 11 de julio del pasado año. El acuerdo afectaba a cerca de 6.300 trabajadores que se agrupaban en las divisiones de Orange Espagne (OSP), Orange Servicios Fijos (OSFI) y Orange España Virtual (OEVSimyo).

Las negociaciones se extendieron durante más de tres meses ante la distancia que separaba las posturas de ambas partes. La parte social siempre quiso que Orange llevara a cabo mejoras, sobre todo en el aspecto salarial, para reflejar el buen negocio que la compañía había vivido en los últimos años, con el sorpasso a Vodafone como segunda empresa de telecomunicaciones en España por volumen de negocio.

No es el primer dardo que Orange recibe por parte de los sindicatos señalando el aspecto retributivo. En diciembre, hace apenas un mes, los trabajadores exigieron un nuevo bonus sobre el salario bruto, ya que el último caduca este ejercicio.

Se trata de una iniciativa que se ha llevado a cabo en años anteriores, bajo los antiguos planes estratégicos: Conquistas 2015 y Essentials 2020. Ahora quieren un nuevo compromiso con la actual hoja de ruta, bautizada como Orange a tope.

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