El gran científico que se hizo mendigo para desmontar su teoría

En inglés existe un dicho que afirma algo así como que “si arañas a un altruista, verás a un egoísta sangrar”. Esta máxima asume que ninguno de nuestros comportamientos se lleva a cabo de forma completamente desinteresada, por mucho que pensemos sinceramente que así es, sino que estamos programados para ello. Esta es una de las implicaciones de la teoría más célebre de George R. Price, ecléctico científico estadounidense que participó en el Proyecto Manhattan, alertó contra el comunismo, trabajó para IBM, desarrolló la teoría de la estrategia evolutivamente estable y murió en casi un absoluto anonimato tras regalar todos sus bienes a los pobres en un intento de trascender la teoría que él mismo había enunciado.

Hijo de una cantante de ópera y un electricista, su carrera arrancó a comienzos de los años cuarenta, cuando participó en el Proyecto Manhattan para investigar los efectos de la radiación atómica. De ahí pasaría a ser profesor de química en Harvard, mientras participaba de forma cada vez más activa en la denuncia del comunismo y conminaba a Estados Unidos a invertir en la carrera armamentística para no quedarse atrás durante la Guerra Fría. Su lógica militarista no era un puro pálpito, sino que procedía de su revisión de las ideas sobre la teoría de juegos de John Nash, el matemático interpretado por Russell Crowe en Una mente maravillosa.

Tomamos decisiones en apariencia altruistas para permitir la superviviencia de los genes en otros familiares cercanos

Según el equilibro de Nash (o de Cournot, también conocido como equilibrio del miedo), en los juegos de dos o más jugadores cada uno elige su mejor estrategia en función de la del resto de jugadores, conocida por todos. Ningún jugador gana nada modificando su estrategia si el resto no la modifica. Se trata de un término muy utilizado en economía que sirve para describir la situación de varias empresas que compiten por un mismo mercado, y que Price desarrolló junto al biólogo evolucionistaJohn Maynard Smith en «La lógica del conflicto animal», publicado en Nature y uno de los estudios más revolucionarios sobre la influencia genética en el comportamiento.

La estrategia evolutivamente estable (ESS), una teoría ampliamente utilizada en la biología evolucionista, es adoptada por una población y no puede ser invadida por ninguna otra estrategia alternativa. Esto explica por qué las astas de los ciervos son tan decorativas pero no letales: porque, en muchos casos, el conflicto se resuelve de forma ritualizada, previniendo daños graves en el perdedor, pero otorgando ventaja al individuo más fuerte y sano o, simplemente, plantándose cara hasta que uno se da por vencido. La mutación no sólo pondría en peligro a la especie en su conjunto, que debería resolver los conflictos de otra forma más virulenta, sino también al individuo que rompiese las reglas del juego.

Uno para todos, todos para uno

Las implicaciones más sugerentes de las teorías de Price son las morales, especialmente en su investigación sobre el altruismo humano, que el científico consiguió explicar evolutivamente durante su exilio en Londres. Atrás dejaba a su mujer Julia Madigan, de quien se había divorciado en 1955 por razones religiosas, y sus dos hijas. También el trabajo que mantuvo en IBM entre 1961 y 1967, donde servía como consultor en procesamiento de datos gráficos, decepcionado al sentir que sus colegas se habían aprovechado de su desarrollo del diseño asistido por computadora. Era el verano del amor –o, mejor dicho, el otoño; llegó en octubre de 1967–, un año después de que una operación de tiroides dejase su hombro parcialmente paralizado.

Cuando nos comportamos altruistamente, en realidad hemos calculado el coste y el beneficio de nuestro comportamiento para los que nos rodean

A partir de las teorías de Bill Hamilton, uno de los grandes evolucionistas del siglo XX, desarrolló una ecuación que ponía en relación el coste de llevar a cabo un comportamiento y el grado de parentesco con la persona beneficiada por este. Según la regla de Hamilton (R*B>C) de selección familiar, el parentesco y el beneficio deben ser lo suficientemente grandes como para compensar el coste reproductivo del donante. En algunas ocasiones, esto puede costar la vida al animal, cuando salva la vida de un gran número de familiares, como ocurre con las abejas; en otras, no merece la pena eliminar la posibilidad de extender nuestro gen en beneficio del de nuestros hermanos.

Price llevó un poco más lejos esta teoría, que se encuentra en la base de El gen egoísta de Richard Dawkins, en la conocida como ecuación de Price, y que se puede expresar de la siguiente manera:

En román paladino, la ecuación introduce matemáticamente la expresión “la supervivencia del más fuerte”. Si un rasgo se asocia con la supervivencia, se producirá con más frecuencia: es pura lógica darwiniana. Pero la segunda parte de la ecuación tiene en cuenta los factores que dificultan el proceso de la selección natural. La fórmula intenta saltar del interés individual al del grupo, y a tener en cuenta cómo los individuos egoístas ponen en peligro la supervivencia de la especie. Ante todo, sugiere que la evolución ha potenciado los rasgos de comportamiento que benefician la jerarquía biológica, del gen más sencillo a la sociedad en su conjunto. Cuando nos comportamos altruistamente, en realidad hemos calculado el coste y el beneficio para los que nos rodean de dicho comportamiento.

Línea directa con Dios

Las teorías de Price le dejaban en una encrucijada moral. Si el altruismo no existe, ¿hay alguna forma de trascenderlo? Si el altruismo es beneficioso evolutivamente, ¿por qué no llevarlo aún más allá? El científico, que rompió su primer matrimonio por su irrenunciable ateísmo, se convirtió al cristianismo evangélico. Empezó a estudiar la Biblia intentando identificar algún código oculto. Aseguraba haber visto a Jesucristo y que se comunicaba directamente con él. Dejó de tomar la medicación para poner a prueba a su creador, y dejar que fuese él quien decidiese si debía vivir o no.

Eran los primeros años 70 y el Londres alternativo de las comunas se encontraba en auge. Price decidió deshacerse de casi todo su dinero y sus posesiones, que entregó a los mendigos en Camden, y vivir en la indigencia primero y en un refugio después. Aun así, no pudo quitarse de la cabeza la gran pregunta: ¿lo estaba haciendo porque quería, o porque estaba programado genéticamente para ello? En unos meses, pasó de su despacho en el University College de Londres a limpiar retretes en Euston Road, antes de terminar en una casa okupa en Tolmer’s Square.

El 6 de enero de 1975, Price acabó con su vida cortándose la arteria carótida con unas tijeras. Según la nota que dejó a su muerte, a pesar de su deseo de  comenzar una nueva vida en la campiña estadounidense con la productora cinematográfica Sylvia Stevens, la mujer de la que estaba enamorado y con la que pretendía casarse, a ella nunca se le pasaría por la cabeza tal posibilidad, por lo que no creía que eso fuese posible. Apenas una decena de personas, la mayor parte de ellas mendigos a los que ayudó, acudieron a su entierro. Junto a ellos se encontraban sus compañeros y reivindicados científicos Bill Hamilton y John Maynard Smith. Price está enterrado en una tumba sin nombre en el cementerio de Saint Pancras. Quizá pueda afirmarse que, en su último gesto, logró desmentir todas sus teorías.

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Las claves de los resultados de las elecciones en Reino Unido

La primera clave de las elecciones en Reino Unido salta a la vista: las encuestas se equivocaron. Del empate técnico previsto por los sondeos de la campaña y el último realizado a pie de urna, la realidad de los datos arrojados en la noche electoral ha pasado a una victoria irrefutable del Partido Conservador, que revalidará su mayoría en Westminster con el primer ministro David Cameron al frente. Estos son las claves políticas más significativas de los comicios generales celebrados este jueves en Reino Unido:

.- Los tories desafían los sondeos: el gran vencedor de las elecciones se llama David Cameron. El primer ministro conservador será reelegido al frente del Gobierno británico. Y lo hará con un amplio margen que le permitirá dirigir los destinos del país desde Downing Street sin las restricciones que auguraban algunos sondeos ni la geometría política parlamentaria que hubiera impuesto un resultado ajustado. En el horizonte, la celebración de un referéndum en 2017 sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea al que se ha comprometido Cameron.

.- Los laboristas decepcionan: el partido de centroizquierda ha cosechado una gran derrota electoral que ha desencadenado la dimisión de su líder, Ed Miliband. Pese al repunte señalado en las últimas encuestas electorales, los laboristas se han dejado por el camino más de 20 escaños. El hombre elegido para llevar el Nuevo Laborismo a buen puerto tendrá que dejar paso a una renovación del partido.

.- El nacionalismo escocés arrasa: 56 de los 59 escaños en juego en Escocia han ido a parar al Partido Nacionalista Escocés (SNP, en sus siglas en inglés). Esto es, suman 50 nuevos asientos a los seis con los que el SNP contaba en Westminster tras los comicios de 2010. En el trasfondo de este éxito incuestionable está la buena gestión de la derrota en el referéndum por la independencia de Escocia celebrado el pasado año y la transición entre su exlíder Alex Salmond a la nueva máxima representante del SNP Nicola Sturgeon.

.- Debacle de los liberalesdemócratas: Poco después de las 12.30, el líder del Partido Liberal Demócrata, Nick Clegg, presentó su dimisión tras el derrumbe de su partido en las elecciones. Ha sido la derrota más sonada de la noche. Según los datos del escrutinio, aún sin el 100% de los asientos parlamentarios decididos, la formación del viceprimer ministro no gana ni un solo escaño nuevo, pero pierde 47 de los 55 que tenía. El electorado de los liberalesdemócratas han penalizado a Clegg por traspasar muchas de las líneas rojas fijadas.

.- Victoria agridulce para los eurófobos de UKIP: el partido liderado, hasta este viernes, por Nigel Farage, se ha convertido en la tercera fuerza británica en porcentaje de voto (por encima del 12%). Sin embargo, el sistema electoral ha penalizado a UKIP, que sólo obtiene el escaño de Clacton. Una de las grandes bazas de la formación, la lucha por el acta de Farage en South Thanet, se fue al traste con la victoria de los conservadores en esa circunscripción. Farage, como prometiese en campaña, ha presentado su dimisión.

.- En Irlanda del Norte avanzan los unionistas del  Ulster Unionist Party, que suma dos escaños más a los dos que ya tenía, pese a que el aumento porcentual es de menos de un punto. Los nacionalistas irlandeses del Sinn Fein pierden un escaño (seguirán sin ocupar sus asientos en el Parlamento de Westminster), pero mantienen el segundo puesto sólo por detrás de otro partido unionista, Democratic Unionist Party.

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Mhairi Black, del SNP, será la parlamentaria más joven en tres siglos

Mhairi Black estudia Ciencias Políticas y muy pronto comenzará a hacer  prácticas en el Parlamento de Westminster. Pero la escocesa de 20 años no es una becaria, o una interina. Mhairi debatirá y votará las futuras leyes. Es  nueva diputada  del Partido Nacional Escocés (SNP) por el distrito de Paisley and Renfrewshire South. La parlamentaria más joven del Reino Unido  en más de 300 años.

Cuando presentó su candidatura hubo miradas de condescendencia. El favorito era el experimentado dirigente laborista, Douglas Alexander, encargado de la cartera de Asuntos Exteriores del Gabinete en la sombra de Ed Miliband. Figura bien conocida en la política británica, era además coordinador de la campaña laborista. Alexander defendía el escaño obtenido en 1997, con una mayoría holgada de 16.000 votos. Parecía imbatible, pero  Mhairi no se amilanó.

Todo energía, inteligente, la joven promesa rubia del SNP hizo una incansable campaña, puerta a puerta, en el vecindario obrero donde creció. Fan del equipo de fútbol local, Partick Thistle,  metió la pata, como cuando colgó un mensaje en las redes sociales en el que decía, «realmente odio al jodido Celtic»,  el  campeón habitual en Escocia. Esa franqueza, que en campaña electoral puede ser muy costosa, no tuvo consecuencias. Tampoco el que contara en sus tuits durante la campaña, cómo le gustaba beber, «el néctar de los dioses»,  Smirnoff Ice, en las noche de parrandas.

Mhairi se curtió políticamente en la campaña del referéndum por la independencia.  Fue entonces cuando vio «de primera mano el nivel de pobreza e injusticia que prevalece en nuestra sociedad», ha contado. Y fue con la frescura y el empuje de los novatos, como  hizo morder el polvo a Alexander.

La estudiante de la Universidad de Glasgow obtuvo más de  23.000 votos y logró el escaño. «Es una estrella», declaró  el  ya también diputado, Alex Salmond.  «La gente se ha dado cuenta que Westminster no les ha servido y que el partido laborista no les ha servido tampoco», dijo al conocer el resultado.

Antes de poner rumbo a Londres para tomar posesión del acta de diputado y un pedazo de despacho, Mhairi tiene otro reto que superar. Debe pasar los exámenes finales de licenciatura  en la universidad. Por eso ayer hubo pocas celebraciones.

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¿Camino haitiano para Nepal?

Cinco años separan los terremotos de Haití y Nepal. El primero se llevó la vida de 316.000 personas, otras 350.000 quedaron heridas y más de 1,5 millones perdieron su hogar, siendo una de las peores catástrofes humanitarias de la historia. En el segundo, ya se han sobrepasado los 7.000 fallecidos y los 14.000 heridos, mientras los equipos de rescate continúan levantando escombros.

Son dos de los países más pobres y menos desarrollados del mundo, según advierte el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Actualmente, un 20% de la población haitiana se encuentra en la pobreza extrema; en Nepal, un 18,1%. Sus limitadas capacidades para lidiar con un desastre de esta envergadura, los elevados niveles de corrupción y la mala gestión política los hacen más propensos a sufrir una reconstrucción lenta y dependiente de ayudas exteriores.

¿Qué falló en Haití?

Una mala gestión de la emergencia humanitaria y de la posterior reconstrucción explica por qué un país que recibió miles de millones de dólares de ayuda sigue en estas condiciones. En los días siguientes al terremoto, las organizaciones allí instaladas (y las que fueron llegando) trabajaron sin descanso de cara a la emergencia, pero lo hacían de una manera muy independiente, muchas veces bajo la improvisación. Se produjo una superposición de esfuerzos por el caos humanitario. Aunque su ayuda fue determinante para superar la crisisposterremoto, una parte significativa resultó ineficaz. Por ejemplo, las miles de tiendas de campaña enviadas acabaron amontonadas en el aeropuerto a la espera de que alguien se encargase de distribuirlas. Pocas llegaron a manos de quienes las necesitaban.

Parece que el mundo se ha olvidado de Haití, que hoy se mantiene gracias a las organizaciones no gubernamentales. Es la república de las ONG

Uno de los principales errores fue la poca comunicación entre las organizaciones internacionales y las instituciones locales en la toma de decisiones. Muchos proyectos estaban planificados desde despachos enEuropa o Estados Unidos. Se construyeron carreteras por donde no pasa nadie, y otras infraestructuras como el alcantarillado urbano no se percibieron como una necesidad primaria. En Puerto Príncipe se instalaron paneles solares en las farolas que ahora no funcionan, porque nadie les enseñó a mantenerlos. Muchos cooperantes no tenían ningún conocimiento de la lengua local, que no es el francés sino el creole. Las comunidades haitianas pasaron a un segundo plano en la gestión de la reconstrucción. En la actualidad, Haití aún carece de la infraestructura básica.

El país se ha vuelto dependiente de la cooperación internacional. Muchos haitianos creen que a su gobierno no le interesa recomponerlo para seguir beneficiándose de las inyecciones económicas y del servicio de las ONG. Ellos no quieren que la caridad sea la base de sus relaciones internacionales. Pero hay que recordar que las ayudas han disminuido. A pesar de las promesas de inversión, la comunidad internacional atiende con prioridad otras demandas urgentes. Esto ha bloqueado la reconstrucción, puesto que la ayuda se destinó a la emergencia y no a la recuperación a medio y largo plazo. Parece que el mundo se ha olvidado de Haití, que hoy se mantiene gracias a las organizaciones no gubernamentales. Es la república de las ONG.

AOD en dólares (BM)

Ayuda oficial neta para el desarrollo recibida en dólares. Fuente: Banco Mundial

La crisis haitiana se alarga

Haití sufre una profunda crisis desde aquel 12 de enero de 2010. A nivel económico, no logra la estabilidad necesaria para poder crecer, atraer inversión extranjera, crear empleo y reforzar distintos sectores, como el turístico. Ir a Brasil en busca de una vida mejor se ha convertido en el sueño haitiano.

Un desastre natural no es solo una crisis humanitaria. Es también un reto político que los gobiernos haitianos no han sabido manejar. Pasear hoy por Puerto Príncipe, epicentro del desastre, es hacerlo aún entre ruinas, escombros y viviendas improvisadas con lonas en pleno centro de la capital. No hay negocios reconstruidos, tampoco viviendas ni apenas infraestructuras públicas.

Cinco años después, Haití no es mucho mejor de lo que era antes. El actual presidente, Michel Martelly, disolvía en enero del 2015 el Parlamento, tras el fracaso de las negociaciones sobre la nueva ley electoral. Se convertía así en la única figura de gobierno, sin restricciones parlamentarias. Varias manifestaciones pedían su renuncia y exigían la convocatoria de elecciones. La policía haitiana y las fuerzas de la Misión de la ONUpara la Estabilización en Haití (Minustah) dispersaban la marcha opositora, que dejaba un fallecido. Para capear esta crisis política, el primer ministro Laurent Lamothe renunciaba.

Pero los haitianos ya no confían. Tras numerosas promesas internacionales para ayudar en la construcción de mejores instituciones de gobierno, las elecciones municipales van con tres años de retraso. De hecho, ante la disolución del Parlamento, EE UU declaró su apoyo al presidente. El gobierno ha canalizado mal la ayuda internacional, que no se ha traducido en inversiones sociales. Y el pueblo no quiere la presencia de la Minustah, que consideran un aparato represor al servicio del presidente. La cuerda se está tensando y está cerca de romperse. La inestabilidad se aproxima al terreno de los golpes de Estado, o a una guerra civil si políticos y sociedad no resuelven sus diferencias. El pueblo haitiano es cada vez más activo, se mueve para paliar las deficiencias de su gobierno y promover acciones colectivas que les permitan soñar con un futuro esperanzador.

 

El camino que Nepal debe evitar

El terremoto de Haití provocó una avalancha de ayuda caótica que no fue coordinada. ¿Ha mejorado la respuesta a este tipo de crisis?

En estos desastres se necesitan decisiones rápidas y efectivas, para lo que resulta imprescindible la coordinación. Las organizaciones internacionales deben trabajar directamente con las autoridades nepalíes y con la población local. Ellos deben gestionar su propia recuperación, ya que conocen mejor sus necesidades. Las soluciones “de arriba abajo” no funcionan. No hay que reconstruir más, sino mejor.

La respuesta de la comunidad internacional en Nepal aclarará si se ha aprendido de los errores. Las lecciones, no obstante, son difíciles de aplicar cuando la información es escasa, las necesidades imprevisibles e inmediatas, y la coordinación se hace complicada. En un entorno donde se necesitan acciones rápidas, seguramente se volverán a cometer muchos errores del pasado

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Owen Jones: niño prodigio de la nueva izquierda británica

Reino Unido acude a las urnas en unas elecciones que no parecen haber despertado demasiado entusiasmo entre la población y que, sin embargo, hay quienes consideran los comicios más importantes de las últimas siete décadas. Entre ellos está Owen Jones (1984), el niño prodigio de la nueva izquierda británica, el joven que, con un pie en el laborismo y otro a la izquierda de este, se ha convertido en una de las voces más respetadas de quienes buscan en Reino Unido el regreso a las políticas sociales que hicieron de ese país un modelo ejemplar en los años cincuenta y sesenta del siglo XX.

Autor de dos libros, Chavs, donde reivindicó la existencia de la clase obrera, y The Establishment, sobre la connivencia de los grandes poderes políticos, económicos y mediáticos (“la casta”) para mantener los vientos neoliberales soplando fuerte sobre la realidad británica, Jones es, a sus 31 años, uno de los activistas y comentaristas políticos más buscados de su país.

En su conversación produce datos incesantemente y habla a un ritmo ágil que puede dejar sin aliento. Pide abiertamente el voto para los laboristas, pese a que no representan ni mucho menos la alternativa radical que él defiende. Pero si ganaran los tories, sostiene, sería una catástrofe no solo para un país en el que la fortaleza de los números macroeconómicos contrasta con la realidad de la mayoría de la población, cuyos salarios han caído alrededor de un 10% respecto a hace una década, sino también para la moral de los muchos grupos de izquierda alternativos que han surgido a raíz de la crisis y que aspiran a liderar los vientos de cambio en Gran Bretaña.

Ante la falta de un partido a la izquierda de los laboristas y con un sistema electoral mayoritario que favorece dramáticamente el bipartidismo, Jones teme sobre todo el día después a las elecciones, cuando tanto conservadores como laboristas se afanarán por formar alianzas de gobierno, puesto que las encuestas dan por hecho que ninguno de los dos conseguirá la mayoría para gobernar en solitario.

En esta entrevista explica los diversos escenarios que pueden darse, cuál es su visión sobre la realidad de su país y su posición ante todo ello.

Bárbara Celis (B.C.): ¿Cómo definiría el estado actual de Reino Unido, donde las cifras macroeconómicas, con un nivel récord de empleo, parecen hablar positivamente de la labor que han hecho los conservadores?

Owen Jones (O.J.): El statu quo es insostenible, no funciona, no cubre las necesidades de la gente, no cubre las aspiraciones de la gente. Una sociedad en la que la riqueza de las 1.000 personas más ricas se dobla durante una de las crisis más graves de la historia, mientras el resto del país sufre la mayor caída en sus salarios desde la era victoriana, cuando miles de personas tienen que alimentarse utilizando bancos de alimentos en uno de los países más ricos de la historia de la humanidad es una sociedad arruinada. No solo es injusto, es insostenible y por eso creo que el establishment que hoy domina Reino Unido acabará cayendo. Puede que tardemos años y el camino estará lleno de baches y compromisos, pero ocurrirá porque es insostenible y no resistirá. Hay que crear empleo real, no precario, subir los salarios, no bajarlos, repartir la riqueza, construir un gobierno de todos, no que sirva solo a los de arriba. Y esa idea está echando raíces en la gente.

B.C.: El partido laborista ha intentado ficharle para que luchara en Sheffield Hallam contra Nick Clegg, el líder liberal-demócrata. Dada su implicación en estas elecciones, ¿por qué se ha negado a ser candidato?

O.J.: Era un truco electoral que no me interesaba. Yo nací en Sheffield pero en otra circunscripción mucho más pobre que la suya. De momento, no quiero entrar en política. Mientras pueda seguir hablando de lo que creo y con la mayor audiencia posible soy feliz. ¿Puedo cambiar de idea en el futuro? Es posible, pero de momento creo que mi aportación a la escena es mucho mejor trabajando como lo hago ahora. Nunca he soñado con ser un político. Yo quiero hacer algo, no ser alguien. Si pensara que convirtiéndome en político ayudaría a que la izquierda adquiriera más fuerza me convertiría en candidato, pero creo que lo que estoy haciendo ahora es mucho más útil. Además el Parlamento debería llenarse de gente que tiene poca representación, como mujeres trabajadoras, por ejemplo.

B.C.: Sin embargo, usted que ha escrito un libro sobre la casta, The Establishment, pide el voto para los laboristas. ¿No es contradictorio teniendo en cuenta que también los incluye en ese grupo?

O.J.: El laborismo no representa la alternativa radical que yo quiero, pero prefiero luchar contra un gobierno laborista que contra un gobierno tory. Si los conservadores son reelegidos, se acabó la sanidad pública, el Estado de bienestar será reducido a mínimos y peor aún, la gente se sentirá completamente desmoralizada y todas las protestas y campañas que hay ahora en marcha serán desmovilizadas. En Grecia y en España la precondición para que surgieran nuevos partidos ha sido que los socialistas llegaran al poder y se desacreditaran al atacar a sus propios seguidores, y esa es la precondición para que pueda crearse otro partido político más a la izquierda del laborismo. Que ganen las elecciones y trabajen en contra de los intereses de su electorado. Eso no va a pasar si ganan los conservadores. Los  laboristas se moverían aún más a la derecha, sería un desastre.

B.C.: Es decir, ¿usted aspira a que haya un gobierno laborista para que lo hagan mal y surja un partido más a la izquierda al estilo de Podemos en España?

O.J.: En cierto modo sí. Al final de los años ochenta, con la caída del muro y la muerte de los regímenes comunistas se libera una ola de triunfalismo neoliberal y se inaugura una nueva era en la que se afirma la idea de que no hay alternativa al capitalismo más salvaje. Se produce el colapso de la izquierda como fuerza política masiva, todos los partidos europeos de izquierda se mueven a la derecha o incluso desaparecen, los socialdemócratas se rinden al liberalismo y entramos en la era de la reacción en la que aún vivimos. Pero con la crisis de 2008 el neoliberalismo se cuestiona. El problema es que puede ser un zombi que apenas se tiene en pie, pero nadie es capaz de darle la estocada final. En Reino Unido teníamos a los laboristas cuando llegó la crisis financiera y, aunque estaban completamente vendidos al liberalismo, evitaron atacar a sus votantes y mantuvieron el gasto social, algo que no hicieron los socialistas en España o Grecia y por eso allí, como reacción, han surgido nuevos partidos de izquierda. Aquí, en cambio, hemos visto resquebrajarse un poco el sistema con la llegada de partidos de extrema derecha como el UKIP (Partido de la Independencia de Reino Unido). Pero también hemos visto cómo han sido los movimientos de izquierda quienes han conseguido hacer presión para que los laboristas tengan que llegar a compromisos y, por tanto, se vuelvan a mover hacia la izquierda. Frente a estas elecciones también hemos visto cómo se ha disparado el apoyo a partidos como Los Verdes, que han llegado a conseguir en las encuestas hasta el 11% de los votos, que en Reino Unido es muchísimo.

B.C.: Pero si hoy un británico quisiera votar a un partido más a la izquierda de los laboristas acabarían gobernando los tories y eso es un miedo muy legítimo que tiene la gente…

O.J.: Por eso aún no tenemos ese partido. Es el fruto de nuestro sistema electoral mayoritario, que favorece drásticamente el bipartidismo. En un sistema proporcional eso no ocurriría, así que estoy seguro de que acabará llegando porque el que tenemos está colapsando. Un sistema electoral se concibe para conseguir que haya mayoría de gobierno estable, no la hemos tenido durante la última legislatura y no la vamos a tener en la próxima, por tanto perderá legitimidad y será cuestión de tiempo que cambie.

El ‘establisment’ en estos momentos no va a aceptar un gobierno que no sea ‘tory’

B.C.: El escenario más probable, aunque conservadores y laboristas empataran, es que estos se alíen con los independentistas escoceses del SNP para formar gobierno. Así lo ha sugerido Nicola Sturgeon, aunque el laborista Ed Miliband lo niega. La derecha está haciendo una campaña mediática durísima en contra de esa alianza.

O.J.: Yo creo que tras estas elecciones la sociedad británica se va a polarizar como no hemos visto desde la Segunda Guerra mundial. La prensa ya está advirtiendo de que un gobierno laborista en alianza con el SNP (Partido Nacionalista Escocés) provocaría una crisis constitucional. El establishment está jugando muy sucio. No se trata solo de aterrorizar a la gente para que no voten laborista. Los tories tienen miedo porque es una posibilidad real que pierdan estas elecciones, así que se están preparando para lo que vendrá después tratando de deslegitimar un posible gobierno laborista. Nunca antes ha ocurrido en la historia de este país que el establishment diga que un gobierno no es legítimo. En el libro de Chris Mullin A very british coup se novelaban precisamente todas las artimañas sucias con las que se derrocaba un gobierno laborista. “Sin fuego, sin torturas, a very british coup…”. El establishment en estos momentos no va a aceptar un gobierno que no sea tory. Si llega a haber una crisis constitucional es porque la crean ellos.

B.C.: ¿Entonces usted vaticina que todos los ataques se van a centrar en Escocia?

O.J.: Ya está ocurriendo. Mira los titulares de los periódicos. Los tories están sentando las bases para que este país se resquebraje. Son diferentes a cualquier otro partido de derechas de Europa, se parecen más a los republicanos estadounidenses. Son despiadados, retorcidos, feroces, agresivos… no pararán ante nada para mantenerse en el poder. Creían que habían ganado a la izquierda hace años y volver a pelear contra ella no está en sus planes. Y sí, tienen un problema con Escocia. Primero le piden a los independentistas que se queden en la unión de cara al referéndum y ahora ante la posibilidad de que sus diputados ganen democráticamente, les dicen que un gobierno formado con su ayuda no es legítimo. Están alimentando el nacionalismo y el resentimiento inglés, que es muy peligroso y, al mismo tiempo, están alimentando al SNP porque saben que cuantos más diputados haya de ese partido más probabilidades tienen ellos de ser el partido que encabece los resultados electorales, aunque no lleguen a la mayoría. Pero está claro que para mantenerse en el poder no les importa ni siquiera que el país se parta en dos. Y para conseguirlo utilizan a la prensa.

B.C: ¿Cree que la prensa sigue teniendo el poder y la influencia política que ostentaba en los años ochenta y noventa?

O.J.: Solían ser mucho más poderosos, pero ahora la circulación de la prensa es menor y además están las redes sociales, que les impiden mentir tan descaradamente como antes.  De hecho, los tories pensaban que a estas alturas de la campaña tendrían una gran ventaja sobre los laboristas y no ha ocurrido, están empatados. Y eso que la prensa ha hecho una campaña salvaje en su favor. La gente ya no cree tanto en ella.

B.C.: Pero en Escocia la campaña mediática del miedo funcionó…

O.J.: Sí, hasta cierto punto, pero también hay que tener clara una cosa: al principio de la campaña la independencia tenía el apoyo del 30-35% de la gente, llegó a subir hasta el 50% en una de las encuestas, y finalmente se quedó en el 45% de los votos, pero fíjate, subió muchísimo y creo que en parte fue una reacción a cómo la prensa les trató y les atacó.

B.C.: El partido SNP se parece, en ciertas cosas, a esa izquierda radical por la que usted parece abogar.

O.J.: Es un partido muy interesante. Solían estar más a la derecha del laborismo en muchos temas hasta hace muy poco. Es más, las 1.000 personas más ricas del país han donado más dinero al SNP que al laborismo. Es una fuerza compleja, sin la conexión con los sindicatos que sí tiene el laborismo (es su base) pero con un apoyo muy fuerte de trabajadores de clase baja. En los últimos años el partido se ha politizado mucho, y se han movido hacia la izquierda por la presión de sus bases. Dicen que son antiausteridad aunque no se corresponde del todo lo que hacen con lo que dicen, pero el hecho de que se estén posicionando a la izquierda también indica que en Reino Unido, en general, la opinión se está moviendo hacia la izquierda. En el interior del partido hay de todo, pero sin duda ha tomado más fuerza la izquierda. En ese sentido, mi resultado ideal de cara a las elecciones sería una minoría laborista apoyada por el SNP. Si llega otro gobierno tory no dudo que los escoceses se separarán de la unión.

B.C.: En The Establishment asegura que la casta tiene dinero, el apoyo de la prensa y todo un discurso teórico bien trabajado. ¿Cómo puede la izquierda de su país luchar contra todo eso sin tener los mismos recursos económicos?

O.J.: No tenemos dinero pero tenemos a la gente. Ellos tienen mucho dinero, tienen a la prensa de su parte, que ayuda mucho para arrancar, pero al mismo tiempo representan los intereses de unos pocos ahí arriba, mientras que la izquierda representa a la mayoría de la sociedad y los intereses de esa mayoría. El problema principal de la izquierda no es la falta de recursos sino tener que lidiar con esa sensación de resignación que se ha apoderado de tanta gente, como si la injusticia fuera como el clima, puedes quejarte pero no puedes hacer nada para cambiarlo. Y luego está el efecto “redirección de la rabia”. La gente no culpa de la crisis a los de arriba si no a su vecino, a los parados, a los funcionarios, a los inmigrantes, ése ha sido el discurso de los conservadores y ha calado. Y por eso en este país ha surgido un populismo de derechas y los obreros votan al UKIP. Por eso necesitemos los think tanks y una ideología coherente. Yo participo entre otros en el think tankClass, donde hay muchos economistas brillantes que han sido marginados de las aulas por no ser “creyentes” de la ideología neoliberal.

Estoy seguro de que Tony Blair pasará a la historia como un maldito, en realidad ya lo es

B.C.: ¿Cómo se integra esa izquierda radical en el laborismo, cuando muchos jóvenes no votan?

O.J.: En este país ha habido activistas furiosos con el tema de la evasión de impuestos y gracias a la presión que hicieron consiguieron meter el asunto en la discusión política, y ahora los laboristas proponen legislación para perseguir a esos evasores. Lo mismo ocurrió con la bedroom tax, una de las políticas más crueles perpetradas contra la gente en este país, y los activistas han hecho presión, obligando a los laboristas a comprometerse a revocar esa ley, igual ha ocurrido con los contratos de cero horas y con la privatización del NHS (sistema nacional de salud). Es cierto que es imprescindible que los economistas escriban y propongan alternativas coherentes, pero nuestra fuerza está en las calles, en salir a protestar porque somos muchos, así se le gana el pulso a la derecha. En España no tendríais a Podemos si no hubiérais tenido antes a los “indignados”. Además, es fundamental lo que yo llamo la política de la esperanza, devolverle a la gente la esperanza de que su lucha da resultados. Los jóvenes puede que no voten, pero son políticamente muy activos y todas estas batallas de las que hablo las han liderado ellos. Si ven que su lucha sirve para algo, quizá opten por acudir a las urnas.

B.C.: ¿Qué papel juega Europa en su discurso?

O.J.: En mi opinión creo que hay directivas y tratados de la Unión Europea que deben cambiar porque tienen un patrón completamente neoliberal. Hay que luchar en contra de la austeridad que se impone desde Alemania y contra todos esos tratados que favorecen la competición entre empresas a costa de los trabajadores. Sin duda, es una institución que necesita democratizarse.

B.C.: ¿Considera a Tony Blair el gran traidor de la izquierda?

O.J.: Hoy parece difícil de creer, pero en los años cincuenta y los sesenta tanto los laboristas como los toriesdefendían subir los impuestos a los más ricos, nacionalizar las empresas, apoyar a los sindicatos, luchar por una sanidad pública… El gobierno laborista posterior a la Segunda Guerra mundial hizo que todas esas cuestiones fueran asumidas como naturales incluso por los conservadores, pero tras la llegada de Margaret Thatcher y el fin de la guerra fría ese discurso se da la vuelta y hasta el nuevo laborismo lo acepta, capitaneado por Blair. Fue él quien movió el laborismo hacia la derecha. Además, es culpable de haber contribuido, con la invasión ilegal de Irak, a alimentar el terrorismo en gran parte de Oriente Próximo, provocando la muerte de cientos de miles de inocentes… Estoy seguro de que pasará a la historia como un maldito, en realidad ya lo es. Encima hoy trabaja como relaciones públicas de dictadores como el de Kazajstán. No deberían de permitirle ninguna participación política, debería ser un paria.

http://www.politicaexterior.com/actualidad/owen-jones-nino-prodigio-de-la-nueva-izquierda-britanica/

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La verdad sobre la deuda griega ante el acoso de los acreedores

Immanuel Wallerstein, Ken Loach, Susan George o Ada Colau son algunas de las primeras firmas de un manifiesto avalado por 300 personas y lanzado desde comienzos de mayo para apoyar a la Comisión de la Verdad que examina la deuda de Grecia.Una Comisión que ha comenzado a trabajar para asesorar al Gobierno griego y cuya principal valedora hasta el momento es Zoe Konstantopoulou, presidenta del Parlamento griego.

En una entrevista reciente con Diagonal, Eric Toussaint, coordinador científico del comité de la auditoría ciudadanía griega explicaba que la misión de la Comisión es «identificar las deudas ilegítimas, ilegales, insostenibles u odiosas, sacar conclusiones respecto a esa identificación y comunicar esas conclusiones a las autoridades griegas competentes».

«La deuda pública es utilizada como un instrumento de chantaje y de dominación, como medio de sumisión, bajo unas condiciones que no tienen nada que ver con uno de los objetivos de los estatutos europeos: el de garantizar la prosperidad de los pueblos y de las sociedades», declaró Konstantopoulou el 11 de abril durante la apertura de la Comisión.

Para Jérôme Duval, firmante del manifiesto y miembro de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda el manifiesto debe ir acompañada de la movilización social «porque sin ella la auditoría tendrá mucho menos impactos en lo que al final decidirá el gobierno». Duval recuerda que los trabajos de esta Comisión debe servir para que en el Estado español se discuta sobre la necesidad de abordar unaauditoría de la deuda.

El apoyo se requiere, como explican los firmantes del manifiesto, ante quienes acosan esta misión, que ha identificado ya 53.000 millones de euros en préstamos «potencialmente ilegales o ilegítimos».

El desenlace final

Los trabajos de la Comisión que comenzaron a partir del 3 de abril, se producen en paralelo a la negociación entre el Gobierno de Alexis Tsipras y las tres patas de la troika, que no muestran una posición homogénea.

Grecia necesita 7.200 millones de euros por parte de las instituciones encargadas de su rescate –FMI, Comisión Europea y Banco Central Europeo–  para el pago de salarios, de pensiones y de 200 millones al propio FMI.

Según Bloomberg, los acreedores de Grecia tienen distintos objetivos en esas negociaciones. Mientras la Comisión Europea prioriza la cuestión del déficit –y lanza a Tsipras el dardo envenenado de rebajar las expectativas de crecimiento del país en sus Previsiones Económicas de Primavera de 2015–, el FMI, aparente ‘poli bueno’ de la negociación, como lo califica Zero Hedge, insiste en una nueva revisión a la baja de los derechos laborales y en otro de los caballos de batalla del fondo dirigido por Christine Lagarde: la revisión del sistema (público) de pensiones.

El próximo lunes 11 de mayo tiene lugar una reunión decisiva del Eurogrupo, en la que el Gobierno de Syriza se enfrentará a la posición del Gobierno alemán, encabezado por el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, reacio a una quita de la deuda.

Las divergencias entre los actores que presionan a Grecia sitúan a Syriza ante la imposibilidad de satisfacer por separado a los dos actores al mismo tiempo que a la población griega ante quien debe defender sus políticas antiausteridad.

Zoi Konstantopoulou, presidenta del parlamento griego.

El exdiputado belga Paul De Grauwe explicaba en Social Europe (traducido por Sin Permiso) «El drama griego ha entrado en su desenlace final. El gobierno griego tiene que devolver préstamos al FMI ya otras instituciones públicas próximamente, pero no dispone de efectivo. Los prestamistas se niegan a suministrar liquidez mientras el gobierno griego no acepte las condiciones por ellos impuestas».

En Sin Permiso, el periodista griego Dimitri Deliolanes explicaba que entre junio y julio, «Atenas se verá obligada a pagar como porción de la deuda y los intereses de 19.000 a 22.000 millones». En este sentido, el artículo explicaba la decisión firme del Gobierno de Tsipras de no contraer nuevas deudas para solventar el problema más acuciante al que se enfrenta ahora Grecia: la falta de liquidez provocada por la presión de los deudores.

Duval, explica que Comisión de la Verdad sobre la deuda, no influye –al menos oficialmente– en la posición que defenderá el Gobierno en el Eurogrupo, «pero sí quiere impactar en lo que decidirá el gobierno en junio, cuando termina el acuerdo del 20 de febrero, dando pruebas de ilegitimidad y de ilegalidades de la deuda».

Bajo estas líneas, manifiesto de apoyo a la Comisión que examina la deuda griega.

Llamamiento en apoyo de la Grecia que resiste y su Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública

A los pueblos de Europa y del mundo,

A todos y todas las que rechazan las políticas de austeridad y no aceptan pagar una deuda pública que nos ahoga, que fue contraída sin nosotros y contra nosotros.

Quienes firmamos este llamamiento nos situamos junto al pueblo griego que, tras su voto en las elecciones generales del 25 de enero de 2015, es el primer pueblo en Europa –y en el hemisferio Norte- que ha rechazado las políticas de austeridad aplicadas en nombre del pago de una deuda pública contraída por los de arriba, sin el pueblo y contra el pueblo. Al mismo tiempo, consideramos que la creación de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública, por iniciativa de la Presidenta del Parlamento griego, constituye un acontecimiento histórico de fundamental importancia, no sólo para el pueblo griego sino también para los pueblos de Europa y del mundo entero.

En efecto: esta Comisión, compuesta por ciudadanos y ciudadanas voluntarias llegadas de todo el orbe, sin duda estimulará iniciativas semejantes en otros países. En primer lugar, porque el problema de la deuda es una verdadera peste que se abate sobre casi toda Europa y otros lugares. Y también porque muchos millones de ciudadanas y ciudadanos plantean, con sobrada razón, preguntas a la vez elementales y fundamentales sobre la deuda:

  • ¿Qué ha pasado con el dinero de los préstamos, y en qué condiciones se solicitaron estos préstamos? ¿Qué intereses se han pagado ya, bajo qué tipos de interés, qué parte del principal ya se ha devuelto? ¿De qué manera la deuda ha crecido sin que ello beneficie al pueblo? ¿Qué caminos han tomado los capitales? ¿Para qué han servido? ¿Qué parte se ha sustraído, por quién y cómo? Y también:
  • ¿Quién ha pedido prestado, y en nombre de quién? ¿Quién prestó y cuál fue su papel? ¿De qué manera se ha visto implicado el Estado, quién y cómo tomó las decisiones? ¿Cómo las deudas privadas se convirtieron en “públicas”? ¿Quién ha impulsado proyectos inadecuados e inútiles, quién contrató, quién se ha beneficiado? ¿Se han cometido delitos –por no decir crímenes– con ese dinero? ¿Por qué no se sustancian responsabilidades civiles, penales y administrativas?

Todas estas preguntas las va a analizar de forma rigurosa la Comisión especial creada por iniciativa de la Presidenta del Parlamento de Grecia, Comisión cuyo mandato oficial se formula así: “Recopilar todos los datos relacionados con el surgimiento y el aumento desmesurado de la deuda pública y someterlos a minucioso escrutinio científico con el objetivo de definir qué parte que se puede identificar como deuda ilegítima, ilegal, odiosa o no sostenible, y ello tanto durante el período de los Memorandos, entre mayo de 2010 y enero de 2015, como en años anteriores. La Comisión también debe publicar informaciones claras y accesibles para todos los ciudadanos, realizar declaraciones públicas, facilitar la toma de conciencia de la población griega, así como de la comunidad internacional y la opinión pública internacional, y finalmente redactar argumentaciones y demandas relativas la cancelación de la deuda.”

Consideramos que constituye el más elemental de los derechos democráticos, para cualquier ciudadano o ciudadana, el plantear estas preguntas y obtener respuestas claras y precisas a las mismas. Entendemos que rechazar responderlas supone una denegación de democracia y un rechazo de transparencia por parte de los de arriba, que han inventado el “sistema-deuda” y lo utilizan para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres. Aún más grave: juzgamos que, al monopolizar el derecho a decidir sobre el curso de la sociedad, los de arriba privan a la inmensa mayoría de las ciudadanas y ciudadanos no sólo de su derecho a decidir, sino sobre todo del derecho a asumir sus propios destinos, así como tomar las riendas del destino de la humanidad.

Por eso, en esta situación de emergencia, dirigimos el urgente llamamiento siguiente a todos los ciudadanos y ciudadanas, a los movimientos sociales, a las redes y movimientos ecologistas y feministas, a los sindicatos de trabajadores y a las formaciones políticas que no se reconocen en esta Europa neoliberal, cada vez menos democrática y humanista:

Manifestad vuestra solidaridad con esta Grecia resistente apoyando ahora, de forma activa, a la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública griega y su trabajo de identificación de la porción ilegítima, ilegal, odiosa o no sostenible de tal deuda.

Defended a la Comisión de los indignos ataques con que la acosan quienes, en Grecia y en todo el mundo, están interesados en mantener oculta la verdad sobre el “sistema-deuda”.

Participad activamente en los procesos de auditoría ciudadana de la deuda que se están desarrollando en muchos lugares, en Europa y fuera de ella.

Compartid en red vuestro apoyo y solidaridad, pues sólo semejantes apoyos y solidaridades pueden lograr frustrar el plan de los poderosos que quieren asfixiar a la Grecia que lucha contra nuestros enemigos comunes: las políticas de austeridad y la deuda que nos ahoga.

Frente a adversarios experimentados, unidos, bien coordinados, armados con poderes exorbitantes y sobre todo decididos a llevar hasta el final su ofensiva contra todos y todas los que constituimos la aplastante mayoría de nuestras sociedades, no podemos permitirnos el lujo de resistir por separado, cada cual aislado en su rincón.

Unamos nuestras fuerzas en un vasto movimiento de solidaridad con la Grecia resistente y apoyemos a la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública griega, y multipliquemos Comisiones semejantes allí donde sea posible.

La lucha del pueblo griego es nuestra lucha, y su victoria será la nuestra, pues sólo la unión hace la fuerza.

www.diagonalperiodico.net

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Merkel:Alemanes no pueden dar espalda a su pasado nazi

Alemania no puede trazar simplemente una línea sobre su pasado nazi y debe seguir siendo sensible a los daños que causó a países como Grecia, afirmó el sábado la canciller, Angela Merkel, antes de la celebración del 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.

En declaraciones efectuadas en su podcast semanal, Merkel dijo que está deseosa de acudir a Moscú el 10 de mayo para conmemorar la fecha con el presidente ruso, Vladimir Putin. Al igual que otros líderes mundiales, Merkel declinó asistir al tradicional desfile militar ruso del 9 de mayo, por la tensión generada por la anexión de Crimea y los combates en Ucrania.

En la capital alemana, el 70 aniversario del fin de la Batalla de Berlín fue recordado con tributos el sábado. La guerra terminó el 8 de mayo de 1945.

«No se puede trazar una línea en la historia», dijo Merkel, rechazando el anhelo que tienen muchas generaciones alemanas de posguerra.

«Podemos verlo en el debate sobre Grecia y en otros países europeos. Los alemanes tenemos una responsabilidad especial de estar alerta, sensibles y conscientes de lo que hicimos en tiempos de los nazis y sobre el daño duradero que causamos a otros países. Siento una pena tremenda por eso», afirmó.

El sábado también, el presidente germano, Joachim Gauck, cuyo cargo es principalmente simbólico, reinició un debate sobre las reparaciones, señalando que Alemania debería estudiar las exigencias griegas de pagar 279.000 millones de euros (312.000 millones de dólares) por la ocupación nazi.

Las peticiones de Grecia fueron ignoradas por Berlín, incluso aunque hay expertos que aseguran que puede haber caso. El Gobierno de Merkel asegura que cumplió con sus obligaciones con Grecia, incluido un pago de 115 millones de marcos en 1960.

«Para un país consciente de la historia como el nuestro, lo más correcto es estudiar qué posibilidades hay para pagar reparaciones», dijo Gauck al diario Sueddeutsche Zeitung.

es-us.noticias.yahoo.com

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La nobleza china se pone a salvo

Atravesamos Markham por una avenida interminable de cinco carriles flanqueada por restaurantes de comida rápida y aceras semivacías. Esta ciudad dormitorio a las afueras de Toronto pierde su impronta como suburbio residencial norteamericano en cuanto accedemos a uno de los centros comerciales al aire libre que salpican la ciudad, donde proliferan los comercios de toda índole con rótulos en mandarín, pomposos restaurantes chinos y peatones con rasgos asiáticos. Ejemplos que reflejan por qué Markham se ha convertido en la zona cero de la emigración china en Canadá.

En torno a 120.000 de sus 300.000 habitantes son chinos, la mayoría de los cuales llegaron en sendas oleadas durante las dos últimas décadas. La primera, desde mediados de los años 90, coincidiendo con la incertidumbre que rodeaba a la retrocesión de la soberanía de Hong Kong a China; y una segunda, hasta hoy, que ha llevado a miles de chinos a uno de los países con mayor tradición migratoria del mundo. Muchos de ellos en busca de oportunidades, aunque calles como Highglen Avenue, o el vecino suburbio de Richmond Hill, atestiguan que otros muchos no emigraron por razones estrictamente económicas.

“En China si no tienes una ruta de escape es que no estás pensando con antelación”

Al contrario, son inmigrantes adinerados que viven en mansiones de entre seis y ocho habitaciones, algunas con columnas de estilo griego, y tres garajes que albergan coches caros y dan a un jardín con el césped perfectamente cortado. El precio, módico: dos millones de dólares. “En China si no tienes una ruta de escape es que no estás pensando con antelación”, apunta Elizabeth Long, una abogada local que ofrece servicios de inmigración. Se refiere a ese millón y medio de millonarios chinos, algunos de ellos clientes suyos, que mueven cielo y tierra para conseguir la residencia —y, eventualmente, la nacionalidad— en el extranjero. Y para poner sus fortunas a buen recaudo. Lo que no es otra cosa que un seguro de vida frente a la incertidumbre política y las cazas de brujas en China.

No es casualidad que Canadá sea uno de los destinos preferidos de losmillonarios chinos. Tiene una oferta educativa de primera clase para sus hijos, además de ser un país jurídicamente seguro. Y, hasta 2012, fue además un destino al que podían emigrar fácilmente: bastaba con invertir 800.000 dólares canadienses. Aunque en la actualidad esta opción está sólo vigente en la provincia de Quebec, otros programas migratorios federales siguen abiertos y son aprovechados por los emigrantes chinos. El goteo de solicitudes, por tanto, no cesa, pese a que muchos de los que logran la aprobación siguen viviendo efectivamente en China, donde están sus negocios. Pero, ¿qué les lleva a buscar una estrategia de salida?

En 2011 un sondeo de la revista Hurun Report, competencia de Forbes en el país asiático, reveló que un 14% de los ricos de entonces había emigrado o estaba en el proceso de hacerlo, mientras otro 46% lo estaba considerando. “Veo un incremento en el número de chinos que no creen en el futuro de China”, asegura un abogado de Hong Kong que intermedia en el proceso. “Hay muchos millonarios chinos que actualmente no están durmiendo bien. Cuando vienen a verme están muy nerviosos. Lo primero que quieren es poner a su mujer e hijos en Canadá o Estados Unidos, porque ello les quita presión a ellos”, explica.El caso Bo Xilai, que destapó una trama de corrupción al más alto nivel político en medio de las luchas internas en el Partido Comunista Chino (PCCh), fue interpretado por algunos como un aviso a navegantes. Y la campaña anticorrupción auspiciada por el actual presidente, Xi Jinping, parece haber puesto en guardia a esa aristocracia comunista que ha amasado enormes fortunas y no siempre dentro de la legalidad.

EE UU, Canadá, Australia y Reino Unido son los destinos favoritos de la élite que huye

Aunque es pronto para conocer el efecto real de unas medidas que se intuyen más estéticas que estructurales para erradicar la corrupción, ello no impide que muchos empresarios de éxito y altos funcionarios traten de ponerse a cubierto —junto a sus familias y fortunas— en el extranjero, conscientes de que el efecto bumerán de la corrupción es siempre en China una vía rápida y directa hacia la caída en desgracia. “El hecho de que muchos millonarios chinos hayan cometido ‘pecados’ durante la creación de sus fortunas motiva que tengan miedo y decidan irse”, apunta Zhang Xiaoping, periodista y escritor próximo a los magnates chinos, para quien no es ninguna sorpresa que estos decidan expatriar sus riquezas.

“Se puede decir que muchos de los que se han hecho ricos han cometido ilegalidades y, además, han tenido que establecer conexiones con el poder para amasar sus fortunas. Saben que el Gobierno, ya sea local o provincial, puede utilizar eso en su contra cuando lo estimen oportuno”, advierte Zhang. Ejemplo perfecto del descenso súbito a los infiernos fue el caso de Huang Guangyu. Considerado hasta 2008 uno de los hombres más ricos de China gracias a su negocio de venta de electrodomésticos a través de su cadena Gome, este empresario fue condenado en 2010 a 14 años de cárcel por corrupción, manipulación del mercado y otros delitos. Aunque pocos dudan de la culpabilidad de Huang en el pago de cientos de miles de dólares en sobornos, también hay quien cuestiona los motivos reales de su encarcelación en un país donde las prácticas empresariales ilegales están a la orden del día.

No es sólo que China se situara en 2013 en el puesto 80 de entre una lista de 177 países en el Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional. Es que las revelaciones acerca de las fortunas de la élite política china dan cuenta de lo endémicos que son la corrupción y el nepotismo en el país asiático. En 2012, The New York Times y la agencia de noticias Bloomberg documentaron, en sendas exclusivas periodísticas, la riqueza oculta —dentro y fuera de China continental— de dos de los hombres fuertes del régimen: los 2.700 millones de dólares que acumuló la familia del ex primer ministro, Wen Jiabao; y el patrimonio millonario de la familia del actual presidente, Xi Jinping. Todo un misil a la línea de flotación de la credibilidad del PCCh.

El ‘caso Bo Xilai’ fue una aviso de que cualquiera puede caer en desgracia

Por tanto, el clima de desconfianza en un sistema político y judicial, que es con frecuencia arbitrario, no hace otra cosa que agravar el sentimiento de inseguridad en los círculos de empresarios, políticos y altos funcionarios, quienes paradójicamente son los que más se han beneficiado del status quo vigente en China. Los ganadores de la apertura económica son quienes ahora desconfían, lo que explica que traten de abrirse una “vía de escape” y poner a salvo su dinero. En torno a este éxodo de fortunas y familias opulentas se ha creado, por tanto, un jugoso negocio de intermediación que desempeñan unas 200 agencias de Pekín, Shanghai y Hong Kong. “Es peligroso para un funcionario exponer su riqueza, ya que se arriesga a ser castigado. Por eso deciden llevar su dinero fuera”, confirma una empleada de una agencia pekinesa que presta servicio sobre todo a funcionarios de rango medio, normalmente de nivel provincial o local.

“Nuestro periodo de mayor trabajo es cuando hay reuniones políticas en Pekín como la Asamblea Popular Nacional o el congreso quinquenal del PCCh. Ahí están nuestros clientes potenciales”, agrega la fuente, que pide que su nombre no sea citado. “Son funcionarios que quieren poner sus fortunas a salvo. Raramente figuran en las transacciones, por si son investigados por el Gobierno, pero para eso está la familia: hijos, esposas, allegados”, añade. Asimismo, cita también la contaminación, la inseguridad alimentaria y la limitada oferta educativa como razones que contribuyen a que dichas élites tomen la decisión de emigrar y no sólo de expatriar su dinero.

En esta fiebre por ponerse a salvo, Estados Unidos, Canadá, Australia, Singapur y Reino Unido son los destinos preferidos por los chinos, pero la crisis económica ha llevado a muchos otros países a aprobar programas de emigración para inversores. España, que ofrece permisos de residencia a extracomunitarios a cambio de adquirir una vivienda por un valor superior a 500.000 euros, se ha sumado recientemente a una larga lista en la que también figuran Portugal, Escocia, Holanda, Grecia, Letonia, Chipre, Lituania, Bulgaria o incluso pequeñas islas caribeñas como San Kitts y Nevis.

Hay unas 200 agencias en Pekín que se dedican a facilitar la salida de capitales

En Chipre, los chinos se han sumado a los rusos como principales inversores de lujosas villas que prometen sol, acceso al Mediterráneo y la obtención del permiso de residencia en uno de los países europeos con menor fiscalidad. Además, prevé su próxima entrada en el espacio Schengen, lo que es un atractivo añadido para los chinos porque les permitirá circular libremente por la Unión Europea. Angelos Marcou, comercial de la promotora local Cybarco, nos sube a su todoterreno para enseñarnos el complejo Sea Gallery, en las lomas de Limassol, el llamado Pequeño Moscú por su alta densidad de residentes rusos. Por dos millones de euros se puede acceder a una casa nueva de cuatro habitaciones con piscina privada, vistas al mar y estándares de alta gama. “Nuestros mayores clientes son los rusos. Pero ahora han empezado a llegar chinos”, explica. La empresa asegura que en 2012 cerró un centenar de transacciones con clientes asiáticos.

En Nicosia, el director de la Agencia de Promoción de la Inversión en Chipre (CIPA, en sus siglas en inglés), Charis Papacharalambous, confirma que Chipre concede el permiso de residencia a quienes inviertan 300.000 euros en la isla y tengan un expediente delictivo inmaculado. La nacionalidad cuesta bastante más: 15 millones de dólares depositados en un banco chipriota. Pero en esta huida hacia la seguridad y —según los casos— impunidad futuras, las élites del país asiático deben idear también el modo de sacar su dinero, o parte de él, fuera de China. La cuestión no es si su fortuna se obtuvo legal o ilegalmente, ni siquiera si pretenden emigrar o no. Lo fundamental para muchos de ellos es sacar su dinero de China para reducir su riesgo. Dejándolo se exponen a perderlo todo.

Pero, ¿cómo hacerlo en un país que, por sus estrictos controles a la salida de capitales, limita el movimiento de capital al extranjero a 50.000 dólares por habitante y año? La organización sin ánimo de lucro Global Financial Integrity (GFI), con sede en Washington, estimó en un reciente informe que 1,07 billones de dólares salieron ilícitamente de China entre 2002 y 2011, el mayor flujo de capital ilícito del mundo. “El principal motivador detrás de ese flujo ilícito es la acumulación oculta de riqueza, esto es, hacerse rico secretamente”, explica su presidente, Raymond Baker, en su oficina de la capital estadounidense. Las cifras del estudio, que según GFI están basadas tanto en datos oficiales del Fondo Monetario Internacional (FMI) como en datos de comercio de los distintos gobiernos, situarían la corrupción en China en niveles ciertamente alarmantes.

La vía favorita para sacar dinero es inflar los precios de las operaciones comerciales

La técnica más utilizada es tan antigua como sencilla y, desde luego, no es exclusiva de China: la manipulación de precios en las operaciones comerciales de importación y exportación. “Variaciones del precio entre un 10% y un 15% son prácticamente imposibles de detectar y perseguir”, asegura Baker, por lo que este método resulta sumamente eficaz para que los ejecutivos de las empresas estatales puedan, a través de empresas subsidiarias en terceros países, enriquecerse secretamente a costa del dinero público. No faltan expertos que vinculan esta técnica con el proceso de esquilmación que, supuestamente, estarían sufriendo las empresas estatales chinas a manos de sus ejecutivos para su propio enriquecimiento personal. Este sistema “no puede pararse si no es desde la cúpula del Partido Comunista”, explica una fuente policial de Hong Kong. “Pero no lo hace porque nadie tiene un incentivo para frenarlo”.

La manipulación de los precios en las operaciones comerciales son, más allá de la corrupción, un vehículo ideal para que los empresarios chinos saquen su propio dinero de China. Pero hay otros métodos: desde la venta de arte a compradores en el extranjero infravalorando el precio de venta, hasta solicitar legalmente la autorización para una inversión inmobiliaria que al final no se ejecuta, pasando por la rudimentaria vía de usar mensajeros que cruzan la frontera con fajos de dinero o intermediarios para enviar cientos o miles de pequeñas transferencias bancarias o de remesas. El año pasado, una mujer fue condenada a 10 años de prisión en Hong Kong por haber realizado 39.500 transferencias en tres años por un valor total de 876 millones de dólares. Otro hombre fue también encarcelado en esas fechas por evadir 1.700 millones de dólares en apenas ocho meses.

Con todo, quien quiera sacar su fortuna de China, sea cual sea el origen de esta, tiene en Macao y su industria del juego un aliado fabuloso para ese propósito. De hecho, el 69% de los ingresos de los casinos de la ex colonia portuguesa, que facturan ya siete veces más que los de Las Vegas, se genera en las llamadas salas VIP: recintos de acceso restringido para el gran público donde los grandes jugadores, la mayoría de China continental, apuestan cantidades millonarias en un ambiente de lujo y mujeres bonitas. Pues bien, en este modelo de negocio juegan un papel central los intermediarios y promotores (junkets, en inglés), que siendo legales en la escasamente regulada industria del juego de Macao, son los que tienen las conexiones personales y el poder de seducción para llevar al casino a los grandes jugadores.

Los chinos buscan la residencia en Chipre con vistas a poder moverse por la UE

Uno de los servicios que ofrecen es, precisamente, trasladar fondos del citado jugador desde China continental a las mesas de las salas VIP de casino. Y lo hacen a través de canales subterráneos, desde los correos humanos hasta los llamados bancos underground o en la sombra. Queda claro, por tanto, que los controles a la salida de capitales en China no son, en absoluto, ningún obstáculo para los millonarios chinos que deciden poner parte de sus fortunas a salvo en el extranjero. Si además consiguen la residencia o la nacionalidad en otro país, probablemente estarán en disposición de volver a dormir razonablemente tranquilos.

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José Mujica: “Los países latinoamericanos competimos por ver quién se baja más los pantalones”

Ante un auditorio colmado en la Facultad de Economía de la Universidad de Buenos Aires, un José Mujica abrumado por los aplausos se sienta frente al micrófono con la intención de dar cátedra. Lleva un par de días en Buenos Aires para presentar su biografía autorizada,  Una oveja negra al poder (Ed. Cúspide), y ha encadenado en estas 48 horas demasiadas entrevistas centradas en el anecdotario de ese relato. Por eso, quizá, la decisión de lanzar un mensaje de más calado aprovechando la ceremonia en la que se le inviste doctor honoris causa.

El discurso –como lo son siempre los del expresidente uruguayo– despliega su retórica sencilla sazonada con alguna que otra palabrota, en tono reflexivo y entusiasta. Y se centra en una idea que pocas veces se escucha en esta parte del continente, y muchas menos de un ex primer mandatario: que la vocación integradora de los países latinoamericanos es débil y superficial. Y que eso la aboca al desastre; a la pobreza y la desigualdad.

“Tenemos mucho en común y sin embargo estamos ahogados en nuestros estados nacionales, clamando por una hipotética integración que no es motivo central de nuestra existencia política”, lanza. Y advierte: “El mundo que viene no es para los débiles. Y el único camino para no serlo es juntarse para reproducir una voz más fuerte y hacer valer nuestra propia existencia. Pero los gobiernos estamos preocupados por llegar a final de curso y ver quién nos sucede”. Los aplausos estallan.

Si lo que querés es ostentación, afirmar tu individualidad, resaltar entre tus congéneres, metete en la danza de la lucha por los millones. Yo pienso que hay que pelear por la felicidad humana. Y la felicidad es tener lo básico y tiempo para vivir”

“No podemos esperar que espontáneamente la economía nos integre. Los países latinoamericanos estamos disputando entre nosotros cómo atraemos la inversión extranjera y hacemos un concurso a ver quién se baja más los pantalones”, sostiene. Y con los aplausos de fondo remacha: “Así no. ¡Así no!”.

Y si el fondo de la política regional es objeto de las críticas también lo son las formas. “Estamos disputando la miseria, achicando la cancha permanentemente”, asegura, apelando como buen sudamericano a la metáfora futbolística. Mujica se atreve incluso a meterse con el mito de la izquierda local: “No hay que acordarse de Bolívar en todos los discursos. Hay que laburar. Menos fotos de presidentes, menos reuniones, menos discursos y más voluntad política en esta pelea”.

La pelea que refiere el uruguayo es frente a las grandes potencias, frente a las multinacionales. “Gran parte de la soberanía actual de los Estados va a ser absorbida por acuerdos internacionales propuestos y llevados a tambor batiente por los países más fuertes”, explica. “Las fuerzas del mundo luchan por atomizarnos. Porque así el peso de las multinacionales es determinante. Para evitarlo tenemos que ser dueños de nuestro propio sistema, de nuestra investigación, de nuestra ciencia… Si la dejamos, China viene con todo y va a hacer lo que se le cante”, subraya.

Europa y las multitudes que ya no leen diarios

En el discurso de Pepe Mujica Europa aparece como ejemplo de la política de integración, a pesar de que al otro lado del Atlántico las críticas apuntan precisamente a las desigualdades entre los actores de esa integración. “La gran fundadora de la civilización contemporánea, capitalista, agresiva, que se impone en el mundo entero, está haciendo lo que tiene que hacer: se aglutina. ¿Por qué? Para defender lo que fue. Porque sabe lo que es EEUU y tiene claro lo que se levanta en Oriente”, analiza.

La receta del exmandatario para estos lares es matemática: hay que gobernar cinco días para el país y dos días para América latina. Tenemos que hacer una hipótesis de futuro, de construcción colectiva. Si no integramos la inteligencia no vamos a integrar un carajo de nada”.

Pero para hacerlo hace falta convencer a las bases. “Las multitudes ya no leen diarios, y si las multitudes no entran en esto, no hay fuerza. No hemos logrado que el hombre común y corriente de los países latinoamericanos perciba que su suerte está en juego” con estas políticas.

Después las palabras del expresidente uruguayo se tornan más generales, evocadoras. “El hombre es el único que puede darse cuenta que el negocio de la solidaridad es el mayor egoísmo para vivir mejor. Pelear a lo perro cimarrón disputando un hueso es la ruina”, afirma entre aplausos.

“Mientras, seguimos acumulando millonarios, viejos miserables que no saben qué hacer con la plata y la despilfarran. Y no tenemos ni siquiera el coraje de encajarles un impuesto de carácter mundial y fugan con la plata de un lado al otro y juegan con los pueblos. No hay crisis ecológica, sino crisis de gobernanza mundial”.

“Ni siquiera podemos organizarnos para distribuir la comida que nos sobra porque no la hemos podido vender y la tiramos. Somos unos fenómenos”, ironiza. Los pobres de África también son nuestros pobres. El mundo está clamando por un gigantesco plan Marshall para liquidar la pobreza”, dice casi a voz de grito.

Y acaba dirigiéndose a los jóvenes presentes, apelando a la austeridad y la sencillez que lo han convertido en un personaje famoso, en una rara avis de la política, Una oveja negra al poder. “¿Qué vas a hacer? –inquiere– ¿Apostar por trabajar en una multinacional y jubilarte con artritis y medio ciego de estar delante de la computadora? Si lo que querés es ostentación, afirmar tu individualidad, resaltar entre tus congéneres, metete en la danza de la lucha por los millones. Yo pienso que hay que pelear por la felicidad humana. Y la felicidad es tener lo básico y tiempo para vivir”.

Y antes de despedirse y dar las gracias a un público que le aplaude de pie como a un artista, suelta su último consejo: “Aprovechen el tiempo, pero no se dejen ganar la libertad”.

Fuente:  http://www.eldiario.es/internacional/Jose-Mujica-latinoamericanos-competimos-pantalones_0_384611558.html

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El malestar social pasa factura a los laboristas en el Reino Unido

Un crecimiento económico del 2,8% en el 2014 y una tasa de paro por debajo del 6% son indicadores que ya querrían para sí países como Grecia, Portugal o la propia España. La situación no tiene punto de comparación. Y, sin embargo, la política de austeridad y los recortes en los servicios públicos que el Gobierno del conservador David Cameron ha aplicado desde el 2010 han hecho mella en buena parte de la población.

El objetivo era reducir el déficit -6% del Producto Interior Bruto (PIB) en el 2011 y 5,4% en el 2014- a fuerza de recortar el gasto público. Pero el descenso ha sido muy modesto y el coste muy elevado: Subsidios y prestaciones sociales, como los de la vivienda, se han visto severamente limitados y servicios básicos como la educación o la sanidad han sufrido un evidente deterioro. Todo ello en un país en el que aumentan las desigualdades. Los bancos de alimentos, a cargo de la Iglesia o de las oenegés, se han multiplicado.

«Yo creo que las cifras están fabricadas. Esta es una zona de clase trabajadora; la gente tiene dificultades, especialmente los jóvenes, y los salarios no suben. El país no se beneficia de la reducción del déficit; de hecho, el déficit es mayor que cuando los tories llegaron al poder. Cinco años de austeridad no han tenido un impacto beneficioso». Quien así se expresa, con visible indignación, es Steve, un hombre que aparenta una cincuentena de años y que regenta un popular pub y restaurante en el centro de Heywood, una localidad apacible de unos 30.000 habitantes, a 12 kilómetros al norte de Manchester.

Manchester fue la cuna de la revolución industrial y la capital mundial del textil. Heywood creció a su sombra y aún puede apreciarse la silueta de un antiguo molino. Desarrolló una febril actividad industrial y minera, al tiempo que florecía el comercio del algodón. Pero hace décadas que la urbe y su periferia no son ni sombra de lo que fueron.

El feudo

Durante 35 años, la circunscripción electoral de Heywood y Middleton ha sido un feudo laborista inexpugnable. Su representante en el Parlamento de Westminster ha sido siempre un laborista. Pero este jueves puede saltar la sorpresa.

La crisis favorece el populismo y la demagogia. El eurófobo y xenófobo Partido de la Independencia (UKIP) centra sus esfuerzos en un puñado reducido de circunscripciones donde sabe que tiene posibilidades, aunque ninguna certeza, de alzarse con el triunfo. Una de ellas es Heywood y Middleton. Los laboristas ya se llevaron el año pasado un buen susto. El diputado por ese distrito, Jim Dobbin, falleció inesperadamente en el 2014 y se celebró una elección parcial para dirimir el escaño. La candidata laborista, Liz McInnes, resultó elegida pero el aspirante del UKIP, John Bickley, le pisó los talones y perdió por solo 617 votos.

El jueves McInnes y Bickley volverán a enfrentarse, con los candidatos de los demás partidos reducidos al papel de comparsas. El pulso es significativo porque se considera emblemático del descontento de una buena parte del electorado tradicional laborista. Muchos culpan también indirectamente de los recortes al partido que ahora lidera Ed Milliband por haber endeudado el país durante los 13 años (de 1997 al 2010) en que estuvo en el poder.

Pero no todo el mundo está de acuerdo. «Yo no creo que lo que pasa ahora sea culpa de los laboristas. Thatcher ya destruyó todo lo que había aquí», afirma David, un marinero de 67 ya retirado. En cuanto al UKIP afirma que «son unos fascistas, pero mucha gente les votará».

A río revuelto, ganancia de pescadores. La sede de campaña del UKIP en Heywood exhibe en sus carteles electorales eslóganes como «los laboristas han traicionado tu confianza» o incluso «los laboristas han traicionado a la clase trabajadora». Farage argumenta también que si el Gobierno no regalara millones de libras a la Unión Europea y a la cooperación internacional no haría falta recortar servicios sociales.

A sus 67 años, Bickley parece cualquier cosa menos un radical o un exaltado. Es un hombre afable y transmite su discurso pausadamente. Procede de una familia trabajadora, con apego al laborismo. No tiene inconveniente en atender en domingo a la periodista extranjera. Argumenta que buena parte de los dirigentes de los partidos tradicionales «están desconectados de la realidad» porque «nunca han tenido que ganarse un salario». Cuando se le tilda de populista replica: «No veo nada malo en el populismo». Acusa a los laboristas de haber creado «una cultura de la dependencia». «Gente con buenos salarios recibía ayudas del Estado, como el subsidio por hijo». De Cameron y los tories dice no saber ya qué defienden. Admite que «son tiempos duros» pero añade que los laboristas usan, por conveniencia política, «una retórica exagerada sobre la austeridad», no comparable a la de otros países europeos.

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