El gigante del acero British Steel suspende pagos

British Steel, la segunda mayor empresa de acero de Reino Unido, ha entrado en concurso de acreedores en una muestra más de los problemas que la incertidumbre derivada del Brexit está provocando en las empresas británicas.

La decisión pone en riesgo más de 5.000 empleos directos y otros 20.000 indirectos.

British Steel ya dio la voz de alarma hace unos días, cuando se rompieron las negociaciones entre el Gobierno y Greybull Capital, grupo de capital riesgo propietario de la empresa. La compañía necesitaba un crédito de 30 millones de libras para poder seguir operando, una operación que finalmente no ha podido materializarse.

La auditora EY tomará el control de la empresa en los próximos días para encontrar un posible comprador.

Greybull compró la compañía por una libra al grupo Tata en 2016. British Steel pidió al Gobierno un préstamo inicial de 70 millones, que después fue reducido a 30 millones.

El ministro de Medioambiente, Michael Gove, reconoció hace unos días que la situación «era muy difícil».

La compañía ha culpado al Brexit de la situación en la que se encuentra. Según los sindicatos, los pedidos han caído un 25%, debido a la falta de claridad sobre el futuro de Reino Unido y al posible aumento de tarifas que sufriría el acero tras la salida de la UE. Según cálculos de la empresa, los compradores europeos tendrían que pagar hasta un 20% más que los precios actuales si hay un Brexit duro.

expansion.com

Share

La cadena de cafeterías Pret a Manger compra su rival Eat para crecer en la comida vegetariana

La cadena de cafeterías y comida fresca Pret a Manger reveló este miércoles que comprará la franquicia rival de comida y bebida «Eat» con el objetivo de acelerar la expansión de su formato vegetariano.

Pret indicó en un comunicado que de los 94 locales que tiene Eat repartidos en el Reino Unido tratará de reconvertir tantos como pueda en el modelo de comida vegetariana que ofrece actualmente.

Clive Schlee, el consejero delegado de Pret a Manger, señaló que el «propósito de este acuerdo es atender a la creciente demanda de clientes vegetarianos y veganos que quieren opciones de comida y bebida deliciosa y de alta calidad».

«Hemos estado desarrollando el concepto de Pret vegetariano durante más de dos años y ahora tenemos tiendas enormemente exitosas por todo Londres y Mánchester», dijo.

El directivo agregó que la adquisición de Eat supone «una oportunidad maravillosa para acelerar el desarrollo de ‘Veggie Pret’ (Pret vegetariano) y poner tras él recursos significativos».

El convenio, sobre el que se rumoreaba ya desde la pasada semana, proporcionará una salida para el dueño de Eat Horizon Capital después de que registrara pérdidas brutas anuales -hasta el 28 de junio de 2018- de 17,26 millones de libras (19,5 millones de euros) y facturara apenas 95 millones de libras (107 millones de euros) durante ese periodo.

El consejero delegado de Eat, Andrew Walker, se mostró «encantado» con la operación por considerar que los «esfuerzos» realizados por el equipo «apasionado y talentoso» de la firma «se han visto reconocidos mediante esta transacción».

expansion.com

Share

Los herederos de un empresario asturiano denuncian a Meliá por un hotel en Cuba

Una familia de origen cubano notificó oficialmente a la cadena hotelera Meliá su intención de demandarla en tribunales de EEUU por operar un hotel en Cienfuegos (Cuba) que le fue expropiado hace casi 60 años a raíz de la Revolución cubana, informó este martes a Efe su abogado Andrés Rivero.

inRead invented by Teads

El letrado, que representa a los descendientes de Antonio Mata Álvarez, de origen asturiano y propietario del hotel San Carlos de Cienfuegos cuando sucedió la expropiación, demandó este lunes a funcionarios cubanos que se lucraron con el contrato por el que Meliá opera el establecimiento y además lo notificó a la compañía española.

La familia Mata ha podido interponer esta acción judicial a raíz de la reciente entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton de 1996 por una decisión del Gobierno de Donald Trump. El título III estuvo suspendido hasta el pasado 2 de mayo porque todos los presidentes estadounidenses anteriores a Trump desde Bill Clinton (1993-2001) decidieron no activarlo para evitar problemas en organismos internacionales y con otros gobiernos.

En virtud de ese título, los ciudadanos estadounidenses que vieron confiscadas sus propiedades en Cuba tras la Revolución pueden demandar en tribunales de EEUU a cualquier empresa extranjera que se beneficie de ellas. Meliá es mencionada en la acción judicial presentada por los Mata, pero todavía no está demandada, pues Rivero ha optado por la fórmula de notificar y dar un plazo de 30 días para que la empresa compense económicamente a los demandantes.

En caso de que no lo haga y la demanda siga su curso, la cuantía de la compensación podría triplicarse, indicó el abogado, quien dijo que ha enviado ya la notificación a las sedes corporativas de Meliá en EEUU, España y Cuba. La demanda interpuesta por las nietas de Mata Álvarez es lo que se conoce como una acción colectiva por el hecho de que se pueden sumar otras personas que hayan sufrido similares acciones de los gobiernos que siguieron a la Revolución de 1959, explicó.

Meliá se ha reafirmado este martes en lo que dijo el pasado 17 de abril de que la activación del título III de la ley no supone «ninguna alteración sustancial» de su actividad y que «opera legítimamente en Cuba y en otros 44 países, habiendo realizado una gestión impecable, profesional y responsable desde hace 30 años» en la isla, «un destino excepcional que debe seguir abierto al turismo internacional».

En la demanda presentada en los tribunales federales de Miami los funcionarios cubanos demandados son todavía anónimos. Siguiendo la fórmula usada por la justicia estadounidense en estos casos, el demandado es «Raúl Doe» por Raúl Castro, anterior presidente de Cuba, dijo Rivero, quien señala que el objetivo es incautar los activos que puedan tener fuera de Cuba los demandados.

El hotel San Carlos, hoy Meliá San Carlos, fue construido en 1925 en el centro histórico de Cienfuegos y expropiado a principios de la década de 1960. Rivero dice que desconoce la cuantía de la compensación que Meliá debería pagar, pues eso le corresponde a la justicia, pero a su juicio está claro que debe incluir el valor de la propiedad y su uso, y de la utilización del nombre original del hotel y su historia y reputación en la publicidad.

Las cadenas hoteleras españolas que operan en régimen de empresa mixta más de 60 establecimientos propiedad del Estado cubano están en la mira de familias cubanas a las que la Revolución les confiscó propiedades o negocios y se exiliaron en EEUU. El Gobierno español ha transmitido a los grupos hoteleros presentes en Cuba su apoyo frente a posibles demandas en EEUU bajo el título III de la ley Helms-Burton.

La UE, que considera que esa ley contraviene el Derecho Internacional, ya adelantó su intención de activar el «estatuto de bloqueo» que prohíbe la aplicación en territorio comunitario de las sentencias en EEUU sobre el título III de la Helms-Burton y permite a los demandados recibir indemnizaciones en cortes europeas.

Tampoco se descarta una posible demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), medida a la que la UE ya recurrió cuando se aprobó la Helms-Burton en 1996 y que no fue retirada hasta que Washington se comprometió a mantener congelado el citado título III.

Respuesta de la cadena hotelera

Meliá Hotels International ha reiterado que sus negocios en Cuba se ajustan a la legalidad y que no es propietaria de ninguno que pueda ser expropiado por ciudadanos de EEUU después de que un abogado informará de que una familia de origen cubano había comunicado su intención de demandar a la cadena española.

La compañía hotelera con sede central en Mallorca ha insistido en que su posición continúa siendo la misma que la anunciada el pasado 17 de abril, cuando confirmó que no es propietaria «de bienes o participaciones de bienes que pudieran ser objeto de potencial reclamación tras su expropiación en la década de 1960», y matizó que, «de dirigirse alguna reclamación contra algún hotel, nuestro papel sería el de meros gestores hoteleros».

lavozdeasturias.es

Share

Los restaurantes de Jamie Oliver entran en concurso de acreedores

La cadena de restaurantes del famoso cocinero británico Jamie Oliver está este martes al borde de la quiebra tras colocar el negocio en manos de los administradores, con la posible supresión de más de mil puestos de trabajo.

La firma informó de que ha designado a la compañía de auditoría KPMG para que se haga cargo de este proceso, cuya misión será ahora la de intentar encontrar un comprador.

Un total de 25 restaurantes han resultados afectados, que incluyen 23 Jamie Oliver y los llamados Barbecoa y Fifteen.

«Estoy profundamente triste por este resultado y quisiera agradecer a todo el personal y a los suministradores que han puesto el alma y el corazón en este negocio durante más de una década. Me doy cuenta cuán difícil es esto para todo el mundo afectado», señaló el cocinero en un comunicado divulgado hoy.

«También quisiera agradecer a todos los clientes que han disfrutado y nos han apoyado en la última década, ha sido un placer servirles», subrayó en la nota.

Jamie Oliver en una imagen de su programa Food Revolution. Photo by Greg Zabilski – © 2011 American Broadcasting Companies, Inc. All rights reserved.

El chef, que se hizo popular en la televisión británica con sus programas de cocina, añadió que la cadena fue puesta en marcha con la intención de servir platos hechos con ingredientes de calidad y agradeció al personal que compartió con él «la pasión por la buena comida y el servicio».

Los problemas que afrontaba la cadena obligaron el año pasado a cerrar 12 de 37 restaurantes, mientras que el cocinero se vio condicionado a aportar 13 millones de libras (14,82 millones de euros) de su fortuna personal para salvar el negocio.

Además de sus recetas, Oliver se hizo popular por apoyar una fuerte campaña destinada a mejorar la calidad de la comida que se sirve en las escuelas del Reino Unido.

Jamie Oliver es un personaje muy conocido en España gracias a su presencia en el Canal Cocina, que emite algunos de sus seriales de recetas. Descubierto en 1998 por la BBC y lanzado al estrellato con el programa El cocinero desnudo, cuenta con multitud de programas y es presentador de algunos tan conocidos como Rápido y fácil con Jamie, Los superalimentos de Jamie o 15 minutos con Jamie, que se emiten asiduamente en el dial español.

Además, ganó un Emmy en 2010 por su trabajo en Food Revolution.

expansion.com

Share

El Parlamento Europeo investiga si Nigel Farage recibió regalos de un empresario ‘pro-Brexit’

El Parlamento Europeo (PE) investiga si el eurodiputado británico Nigel Farage recibió regalos del empresario Arron Banks, promotor de una de las campañas que defendió el Brexit antes del referéndum de 2016, dijeron a Efe este martes fuentes de la Eurocámara.

El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, «ha llevado hoy el caso de Farage a la comisión de asesoramiento sobre el código de conducta de los miembros», indicaron a Efe las fuentes.

Ese código de conducta obliga a los eurodiputados a declarar con todo detalle los viajes y gastos de alojamiento o de otro tipo que reciben de terceros.

La comisión de asesoramiento, que además de investigar los incumplimientos del código de conducta de los parlamentarios asesora al presidente de la Eurocámara sobre las posibles medidas a adoptar, se reunirá como pronto el próximo 4 de junio, es decir, después de las elecciones europeas de mayo, indicaron las fuentes.

Las sanciones previstas en caso de infracción de las normas del código de conducta incluyen desde una «reprimenda» a la retención del salario por un periodo de entre dos y treinta días y son acordadas por el presidente de la Eurocámara.

La semana pasada el canal británico Channel 4 reveló que el eurófobo Faragerecibió supuestamente generosos regalos de Arron Banks, incluido un coche con conductor o visitas promocionales a Estados Unidos en 2016

expansion.com

Share

May abre las puertas a un segundo referéndum sobre el ‘brexit’

Theresa May ha vestido de generosidad y realismo un último intento desesperado por salvar su plan del Brexit. La primera ministra ha cedido este martes en su última línea roja, y ha prometido a los diputados que, si aprueban en primera lectura su renovada oferta de salida de la UE, propondrá en el trámite de enmiendas la opción de que el texto definitivo sea sometido a un referéndum confirmatorio. La primera ministra se lo juega todo a que un puñado de laboristas supla con sus votos a los euroescépticos conservadores que da por perdidos, pero la oposición sospecha que la nueva propuesta encierra trampa.

La búsqueda de un supuesto consenso entre el Gobierno y la oposición para intentar salvar el Brexit obliga a May a desvelar sus cartas, y el efecto que provoca es el contrario al deseado. Entre sus filas, desata nuevas olas de irritación. Entre los laboristas, la sospecha de que no tiene autoridad para cumplir sus promesas y la intuición de que está a punto de caer y no deben hacer otra cosa que esperar sentados su derrota. “Estudiaremos seriamente los detalles de la nueva oferta cuando sean publicados, pero no vamos a dar nuestro apoyo a lo que no es más que el viejo plan con un nuevo envoltorio. Está claro que este Gobierno débil y en fase de desintegración no puede cumplir con sus compromisos”, ha respondido de inmediato el líder de la oposición, Jeremy Corbyn.

inRead invented by Teads

 Y, sin embargo, May ha llegado más lejos de lo esperado en su nueva oferta. La Ley del Acuerdo de Retirada de la UE, que pretende someter a una nueva votación en el Parlamento a principios de junio, contiene cesiones a laboristas y euroescépticos conservadores. La más relevante, sin duda, la promesa de introducir en el trámite de enmiendas, si se aprueba su plan en una primera votación, la opción de que los diputados puedan decidir si se somete a un nuevo referéndum confirmatorio el texto resultante, con el compromiso del Gobierno de poner en marcha las medidas legales y logísticas que lo permitan.

MÁS INFORMACIÓN

El nuevo referéndum ha sido el órdago más impactante del discurso de May, pero no fue el único. La primera ministra abrió además las puertas a que el propio Parlamento decida en las próximas semanas si da su visto bueno a la unión aduanera temporal con la UE ofrecida al laborismo o a cualquier otra solución de compromiso que se pudiera forjar en Westminster. De nuevo, todo a cambio de que su plan sea por fin respaldado en una primera lectura. “O sea, que si aprobamos en una primera fase la Ley del Acuerdo de Retirada, permitiremos a un Parlamento lleno de partidarios de seguir en la UE que insista en un segundo referéndum y en una unión aduanera. Esto es escandaloso”, ha escrito el diputado conservador Simon Clarke, aliado y colaborador del euroescéptico Boris Johnson, en su cuenta de la red social Twitter.

May intentó resumir en un decálogo con poco sabor a novedad sus ofertas para alcanzar un compromiso. Más allá de las promesas de introducir cambios legales para asegurar la equiparación con la UE en materia de derechos laborales o medioambientales —un cebo ya ofrecido en otras ocasiones a los laboristas—, los “diez mandamientos” de la primera ministra se redujeron a dos golpes de efecto y un traspaso de responsabilidad: la posibilidad de que Westminster se pronuncie de nuevo sobre otro referéndum o sobre una futura unión aduanera con la UE, y la promesa de que cualquier negociación con Bruselas sobre la nueva relación entre los dos bloques deberá contar con el beneplácito del Parlamento.

Salida del poder

La primera ministra sabe que su permanencia en Downing Street tiene los días contados. Si por algún milagro logra sacar adelante su plan, ella misma se comprometió a dimitir a continuación. Si su plan fracasa por cuarta vez, su propio partido se encargará de desalojarla del poder.

En las últimas semanas, los tories apenas hablan del Brexit, mucho menos de unas elecciones al Parlamento Europeo, previstas para el 23 de mayo, en las que dan por descartada una derrota estrepitosa. Concentran todas sus energías en decidir cuál es el candidato capaz de rescatar de sus cenizas al Partido Conservador, y ninguno de los que se postulan lo hace con un programa moderado y realista.

Todos compiten por ofrecer la versión más despiadada del Brexit, convencidos de que es el único remedio para recuperar a los miles de electores que se han pasado a las filas del ultranacionalista Nigel Farage. Y muchos tories se resignan ya a la idea de que el elegido debe ser el histriónico Boris Johnson, el más popular en todas las encuestas. “Miren lo que este debate ha provocado en nuestro sistema político”, se lamentó ayer May. “Extenderlo durante meses abre la puerta a un futuro de pesadilla con una permanente polarización”. “La primera ministra ha negociado consigo misma para ceder a su izquierdismo bruselense frente a su lado conservador”, le ha respondido el líder euroescéptico Jacob Rees-Mogg.

LA OFERTA PROVOCA UN RECHAZO GENERAL

El último intento de Theresa May por sacar adelante su plan del Brexit puede acabar explotándole en la cara y precipitando su salida. La catarata de comentarios despectivos, casi rozando la acusación de traición a sus filas, que ha provocado la renovada oferta de la primera ministra —un guiño forzado a la oposición laborista—, sugiere la posibilidad de que los conservadores frenen incluso su intento de llevar el nuevo texto al Parlamento.

Mucho más si se tiene en cuenta que, antes de que eso suceda, se habrán celebrado unas elecciones al Parlamento Europeo que, según todas las encuestas, van a suponer una derrota estrepitosa para los tories y parece muy claro a quién señalarán como culpable. “He escuchado con atención el discurso de la primera ministra sobre los intentos de renovación del texto del Brexit. No puedo apoyar una ley que se ha convertido en el vehículo para un nuevo referéndum o para una unión aduanera con la UE. Cada una de esas opciones frustrará, más que impulsará, el Brexit, y destroza nuestros compromisos electorales”, escribía Dominic Raab, el exministro para la Salida de la UE y hoy firme candidato a suceder a May, en su cuenta de Twitter.

“No cabe la menor duda de que la primera ministra, con su discurso, ha empeorado la situación”, advertía Steve Baker, el número dos del lobby de euroescépticos conservadores, el Grupo para los Estudios Europeos.

El líder de los liberales demócratas, Vince Cable, el único partido que defiende abiertamente la idea de revertir el resultado del referéndum de 2016 y que el Reino Unido permanezca en la UE, fue especialmente duro con May. “El último intento de la primera ministra está condenado al fracaso. Su autoridad está yéndose por el desagüe. A no ser que el Gobierno acceda de antemano a que se incluya una consulta en la ley, no contará con nuestro apoyo”, escribió Cable.

“Tendremos que esperar a la publicación íntegra del texto legal para ver qué significan realmente estas propuestas, pero el hecho es que los errores fatales del primer borrador siguen existiendo”, anticipó Nigel Dodds, portavoz de los nacionalistas norirlandeses del DUP, que sostienen la mayoria de May.

Conservative Home, la página web de lectura obligada para todos los conservadores euroescépticos —que a estas alturas supone decir todos los conservadores— inflamó desde el primer minuto las arengas contra la primera ministra con un titular desgarrador: “May se arroja en brazos de la piedad de los laboristas al airear la posibilidad de un segundo referéndum”. Los comentarios a la noticia —“la democracia británica ha muerto”; “capitulación total”— daban una pista del clima al que se enfrenta May.

elpais.com

Share

EE UU aplaza tres meses el veto a Huawei, que busca apoyos en Bruselas al sentirse «acosada»

La batalla de Huawei es el exponente más importante en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, aunque los damnificados directos son millones de usuarios en todo el mundo que pueden ver sus teléfonos móviles convertidos en objetos casi inservibles. Conscientes de ello, este martes desde Washington se hizo un guiño concediendo una prórroga de tres meses en su veto al principal fabricante chino de alta tecnología (hasta el 19 de agosto), gesto que desde Pekín minusvaloraron afirmando que se «subestima» a uno de sus estandartes.

Y es que a priori se trata solo de una moratoria para incluir a Huawei en la lista negra de empresas con las que las compañías estadounidenses tienen prohibido hacer negocios salvo que cuenten con una licencia especial. Aún así, los inversores la acogieron en la Bolsa de Nueva York con subidas para las empresas de microchips de EE UU, que justamente tienen el conglomerado chino uno de sus grandes clientes (11.000 millones de dólares en compras en 2018).ADVERTISING

inRead invented by Teads

Según el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, la medida «da al sector tiempo para organizarse de manera diferente» y a su propio departamento «la posibilidad de determinar las medidas a largo plazo apropiadas para las empresas de telecomunicaciones, extranjeras y estadounidenses, que usan los equipos de Huawei para algunos servicios esenciales». Algunos expertos recuerdan que el año pasado también estuvo a punto de ocurrir algo parecido con ZTE, otro fabricante chino de móviles, si bien al final se pudieron encauzar las tensiones.

De momento, ambos lados de la cuerda parecen estirarla. Al veto del presidente Donald Trump respondió ayer con cierta suficiencia el fundador de Huawei, Ren Zhengfei, quien en una entrevista con varios medios chinos sostuvo que el impacto es «asumible», sobre todo en su mercado interno donde la censura ya bloquea algunas aplicaciones del sistema Android para móviles.

«El Gobierno estadounidense subestima nuestras fortalezas. La infraestructura 5G de Huawei desde luego no se va a ver afectada», pues argumenta que sus competidores aún tardarán «dos o tres años» en alcanzarles en ese terreno. No obstante, quiso mostrarse conciliador porque «sigue mereciendo la pena aprender de la profundidad y amplitud de la tecnología estadounidense, aunque insistió en que «no se nos podrá aislar del resto del mundo». De hacerlo saldrían perjudicadas también las propias compañías del sector en EE UU, pues China podría restringir a su vez las exportaciones de tierras raras, materiales imprescindibles para la fabricación de productos de alta tecnología.

Tiene un «plan B»

En sus «» está incluso desarrollar un –su gran problema es que pasaría si hay veto con sus clientes fuera de China–, que ya estudia desde 2012. «Es nuestro plan B», aunque preferirían concertarse con los ecosistemas de Google y Microsoft». De momento, siguen con su ritmo comercial y ayer , ‘smartphones’ dirigidos sobre todo al público joven.

«Ayer era una tormenta, hoy un chaparrón y en unos días seguramente solo una ducha fría», sostuvieron con aparente tranquilidad desde Huawei, convencidos de que «las grandes marcas siempre se recuperan», como pasó con Volkswagen. Sin embargo, en Bruselas –donde la Comisión Europea ha abierto un período de consultas con todos los Estados de la UEpara consensuar una respuesta al veto– el representante del grupo chino ante las instituciones comunitarias, Abraham Liu, dijo sentirse «acosados» por EE UU en un «ataque contra el orden liberal». «Mañana puede pasarle a cualquier otra empresa internacional», previno buscando algún gesto desde Europa.

Ese respaldo, aunque matizado e indirecto, sí ha llegado desde la patronal europea de las grandes empresas de telecomunicaciones (GSMA), que desde hace semanas viene advirtiendo que no observa problemas de seguridad con los equipos de Huawei pese a las quejas reiteradas de EE UU y su escalada de tensión. En este sentido, el consejero delegado deTelefónica, Ángel Vila, dijo este martes desde París que hay que priorizar evitar «daños colaterales» en este tipo de disputar comerciales, al tiempo que abogó por elaborar protocolos comunes en las pruebas de certificación para garantizar la confianza en cualquier país donde se utilicen esos dispositivos móviles.

larioja.com/

Share

Todos contra Farage y su Brexit salvaje

Las elecciones al Parlamento europeo que Reino Unido celebra el jueves 23 de mayo pueden ser decisivas para el futuro político del país.

Con el Brexit todavía sin resolver, estos comicios van a ser un ensayo general de lo que podría pasar si hubiera un nuevo referéndum sobre la salida de la UE.

A un lado está Nigel Farage, quien llevó a UKIP a la victoria en las elecciones europeas de 2014 con su campaña anti-UE y ahora se presenta con una nueva formación, el Partido del Brexit. Su mensaje es claro y único: la clase política ha traicionado al pueblo, que en 2016 votó en referéndum por dejar la UE, al no cumplir con este mandato en la fecha prevista del 29 de marzo. Hay que dejarse de negociaciones e ir a un divorcio no pactado con Bruselas el 31 de octubre, el nuevo plazo para ejecutar la ruptura.

Combinando una fuerte dosis de victimismo y populismo en sus apariciones públicas, Farage ha vuelto a calar entre los defensores del Brexit. Las encuestas apuntan a una clara victoria de su partido, con alrededor de un tercio de los votos.

La lucha del resto de candidatos consiste en frenar como sea ese éxito de Farage.

Tres partidos, incapaces de crear un frente común, reclaman el voto de quienes quieren la permanencia en la UE: Liberal-Demócratas, Verdes y Partido del Cambio (Change UK). Su reto es movilizar a ese bloque y conseguir que la suma de sus apoyos (quizá junto a nacionalistas escoceses y galeses) pueda acercarse a los de Farage.

En medio, los dos grandes partidos pueden ser los grandes perdedores de la jornada. Los conservadores de Theresa May sufrirán un fuerte castigo, ante la deserción de sus simpatizantes pro-Brexit hacia Farage. En una campaña de perfil muy bajo, May defiende que su partido es el único que puede garantizar la salida de la UE. Pero una gran derrota puede reforzar la rebelión interna en los tories para echar a la primera ministra y poner en su lugar a Boris Johnson, partidario de un Brexit más duro.

Los laboristas, al mantener un mensaje ambiguo en defensa de un Brexit blando, pueden perder votos hacia los liberales, y también en parte hacia el partido de Farage. Si son superados por los liberales en la votación, subirá el tono de las voces laboristas que piden al partido que se comprometa a convocar otro referéndum.

Estas son las claves de la jornada electoral:

  • ¿Qué se vota? Reino Unido puede elegir 73 eurodiputados, sobre un total de 751. Para seleccionarlos, el país se divide en doce circunscripciones con un determinado número de escaños, que se reparten por un método proporcional corregido.

  • ¿Cuándo se vota? Las elecciones europeas se celebran en Reino Unido el jueves 23 de mayo. Pero los resultados no se podrán anunciar hasta la noche del domingo 26 de mayo, cuando hayan acabado de votar el resto de países europeos.

  • ¿Qué pronostican las encuestas? Se espera la victoria del partido del Brexit de Farage, con alrededor del 33% de los votos. Por el segundo puesto podrían pelear liberales y laboristas, cerca del 20% cada uno. El apoyo a los conservadores ronda solo el 10%, igual que el de los Verdes. Por detrás está Change UK, con un 5%, y UKIP, con apenas un 2%.

  • ¿Cuál fue el resultado de las anteriores elecciones europeas? En 2014, UKIP ganó con un 27,5% de los votos y 24 eurodiputados. Por detrás se situaron laboristas (25% y 20 diputados) y conservadores (24% y 19 escaños). Este resultado hizo que el primer ministro conservador prometiera en la campaña de las generales de 2015 la convocatoria de un referéndum sobre la UE, para ganarse a los votantes de UKIP.

  • ¿Qué participación se espera? Habitualmente, solo un tercio de los británicos acude a las urnas en las elecciones europeas. Pero la polémica del Brexit puede elevar ahora este porcentaje, quizá acercándose al 50%. Los ciudadanos europeos que viven en Reino Unido pueden votar. En todo caso, la participación será inferior al 72% del referéndum de 2016.

  • ¿Qué harán los eurodiputados británicos si se implementa el Brexit? Tendrán que dejar la Cámara europea. Parte de sus escaños quedarán vacíos y otros se repartirán entre otros países, entre ellos España, que pasará de 54 a 59 representantes. El objetivo de May es sellar el Brexit en junio (algo complicado), lo que haría que los eurodiputados ni siquiera tomaran posesión de sus asientos, algo previsto para el 2 de julio.

  • ¿Qué consecuencias pueden tener los comicios en la política doméstica británica? Si se produce una gran victoria de Farage y un mal resultado de los conservadores, aumentará la presión en este partido para deponer a May y reemplazarle por un partidario de un Brexit duro como Boris Johnson o Dominic Raab. Si los laboristas lo hacen mal ante los liberales, Corbyn podría verse forzado a prometer un segundo referéndum si llega al poder.

  • ¿Qué impacto tendrán los eurodiputados británicos hasta que haya Brexit? El amplio contingente del partido del Brexit puede ayudar a que los partidos populistas alcancen un tercio de la cámara europea, lo que les permitiría dificultar la toma de algunas decisiones clave e incluso el proceso de nombramiento de la nueva Comisión Europea.

expansion.com

Share

Ford recortará 7.000 empleos en todo el mundo y la mayoría fuera de EE UU

La incertidumbre y el miedo se han adueñado de buena parte de los 8.000 empleados que Ford tiene en España, fundamentalmente en la fábrica valenciana de Almussafes -donde en octubre ya apuntó que habría «decisiones duras» en Europa pero sin avanzar mucho más-, tras confirmar este lunes el grupo automovilístico norteamericano que prevé despedir a 7.000 trabajadores suyos en todo el mundo antes de que finalice agosto. Las negociaciones en sus instalaciones de Europa y Asia comenzarán ahora, mientras que en Estados Unidos están casi cerradas.

Este plan de reestructuración afectará al 10% de su plantilla y más de la mitad tendrá repercusión directa en sus plantas europeas. De hecho, la estimación es que apenas un tercio de las salidas se produzcan en EE UU, en concreto 2.300. Las primeras 900 comenzarán a realizarse esta misma semana, aunque el consejero delegado de la corporación Ford, Jim Hacket, no concreta su localización en la carta que ha mandado a todos sus trabajadores, en la que habla de combinar bajas voluntarias con despidos directos, al tiempo que no habría altas para cubrir jubilaciones.ADVERTISING

inRead invented by Teads

Este gigante tradicional de la industria del motor es uno de los que ha acusado peor la mayor competencia -sobre todo asiática- y en enero anticipó un plan de ahorro de costes, a fin de poder dedicar inversiones a proyectos de vehículos eléctricos y autónomos. El ajuste alcanzará también a los puestos directivos, donde se prescindirá del 20% para eliminar burocracia y acelerar decisiones.

Una factura multimillonaria

Ajustando el gasto en sus balances esta multinacional espera obtener unas sinergias positivas de 600 millones de dólares anuales (unos 537 millones de euros), pero al mismo tiempo la factura de las indemnizaciones por los 7.000 despidos podría dispararse hasta los 11.000 millones de dólares (9.850 millones de euros), según los primeros cálculos.

Al mismo tiempo que se conoce esta noticia el presidente estadounidense,Donald Trump, ha vuelto a insistir en sus mensajes a la industria de motor del país para que generen más puestos de trabajo allí y, hasta ahora, había sido especialmente severo en este punto con General Motors por la reestructuración de sus operaciones.

lasprovincias.es

Share

Reino Unido avanza hacia revocar el ‘brexit’ o marcharse sin acuerdo

El sistema tradicional de partidos británicos es sacudido por el Partido del Brexit (BP), liderado por Nigel Farage, que podría haber recibido múltiples donaciones de 570 euros a través de PayPal, el sistema de pagos en internet que permite la transferencia de dinero desde países extranjeros, cambiando la divisa original a la del receptor. Farage ganará las elecciones europeas.

El líder eurófobo se queja de una persecución mediática, por preguntarle si mantiene ideas que ha defendido en el pasado- se presenta esta vez sin programa- e insistentemente sobre su financiación. Los medios han caído en la cuenta de que el BP pide donativos por debajo de 570 euros, que no hay que declarar a la Comisión Electoral. Podría ser una vía de financiación quizás legal pero fraudulenta.ADVERTISING

inRead invented by Teads

La pasividad del Partido Conservador ante Farage es asombrosa. El BP se alimenta de votantes conservadores- también de laboristas- pero no hay políticos ‘tories’ denunciando su campaña o sus posibles corrupciones. Porque el partido no tiene dinero, Theresa May no quería estos comicios y ha marcado un rumbo paralelo para lograr que se apruebe por fin el Acuerdo de Retirada con la UE.

Los portavoces de Downing Street decían la pasada semana, cuando se anunció el fin de las negociaciones entre conservadores y laboristas, que habría en esta votos indicativos en la Cámara de los Comunes para indicar las preferencias de los diputados sobre diferentes modalidades del ‘brexit’. El Consejo de Ministros estudiará este martes si realmente merecen la pena.

La televisión ITV publicó el viernes un documento que provenía de los laboristas, a quienes el Gobierno habría enviado un guión de los votos indicativos cuando las negociaciones no habían muerto. Algunas opciones iban a causar revuelo en los escaños. Se votaría por descartar una segunda consulta, no por su convocatoria. Había cuatro opciones sobre el mantenimiento de una unión aduanera.

Sin compromiso

El plan de May, según los medios británicos, no era repetir los votos que terminaron en abril con la deprimente conclusión de que ninguna de las opciones lograron mayoría. Esta vez, el número de votos indicaría preferencias, y las más votadas podrían incluirse en el proyecto de ley del Acuerdo de Retirada, para favorecer su aprobación en la primera semana de junio.

Pero esa estrategia no parece ya viable. El liderazgo laborista no puede suicidarse por el proyecto de May cuando ascienden rápidos los liberal-demócratas, que atraen el voto de los partidarios de poner fin al ‘brexit’. En el último sondeo sobre las europeas, por YouGov, el partido de Corbyn queda tercero, por detrás de los ‘lib-dem’. En unas generales, empataría con los conservadores, ambos con el 24% de los votos.

Son cifras insólitas. Y contribuyen al posible fracaso final de May. Tras la derrota que se avecina para los conservadores en las europeas- quinto partido, con el 9% de los votos, según siempre YouGov-, la líder cree que más diputados ‘tories’ votarían por el Acuerdo. ¿Por qué no iban a acelerar lo que parece inexorable: apartar a May y elegir a un líder ‘brexiter’ para evitar el naufragio en las elecciones generales? El favorito, con gran diferencia, es Boris Johnson.

Según buena parte de los comentarios de la prensa británica el fin de semana, el colapso de la gobernación cotidiana por el enredo permanente del ‘brexit’ y el ascenso de Farage conduce a Reino Unido hacia una elecciones entre la marcha sin acuerdo o la revocación. El centro y el afán de compromiso han desparecido. Es la sentencia común sobre la coyuntura británica.

hoy.es/

Share