La fundación de Aznar (FAES) ataca al New York Times por defender el referéndum en Cataluña

“Es característico del progresismo académico aplicar una descarada doble moral en sus juicios, considerando legítimo y aceptable para otros lo que no tolerarían en su propio país”, asegura FAES en relación al periódico estadounidense New York Times después de que este medio defendiera en una editorial la convocatoria de un referéndum en Cataluña.

Según la fundación creada por el expresidente del Gobierno, José María Aznar, “en el origen del sistema constitucional de los Estados Unidos, se encuentra la primacía de la Constitución, su extremada rigidez como garantía de estabilidad que la pusiera a salvo de mayorías coyunturales y la garantía judicial de su aplicación”.

Esa es su justificación para criticar un supuesto doble juego del New York Times al aceptar para Cataluña lo que no haría para EEUU, según FAES.

“No es sólo que el diario neoyorquino debería revisar la eficacia de lo que gasta en la información sobre España si esta genera análisis tan desenfocados, sino que debería releer la historia, bien reciente por cierto, de su propio país”, considera la fundación creada por Aznar.

“Referéndum, sí; independencia, no. El aparente equilibrio perfecto de la corrección política que compra el supuesto argumento democrático detrás del desafío soberanista […] Pero el argumento democrático que pretende avalar el referéndum secesionista es profundamente falaz, porque lo democrático es el respeto a la ley y a la pluralidad, y los independentistas catalanes no cumplen ni lo uno ni lo otro”, señala.

No obstante, el equipo de José María Aznar no teme por la visión que puedan tener – o desarrollar – los estadounidenses sobre el conflicto político que mantienen desde hace años el Gobierno de Rajoy y el Parlament de Cataluña.

Según FAES, “España cuenta con medios, credibilidad y presencia suficiente en Estados Unidos, cultural y empresarial, como para prevenir que se asiente –incluso en núcleos reducidos, pero potencialmente influyentes– una distorsión como la que contiene el editorial que comentamos”. Quizá se refiera a la Universidad de Georgetown, donde Aznar fue profesor.

elboletin.com

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La mitad de las plantas nucleares de EEUU no resultan rentables

Más de la mitad de las centrales nucleares de EEUU -34 sobre 61- pierden dinero, según los cálculos de la consultora Bloomberg New Energy Finance (BNEF). De acuerdo con la Agencia de Información de Energía del país, cinco plantas han cerrado en el último quinquenio por razones económicas y las empresas están planificando más clausuras, porque los reactores no pueden competir en los actuales mercados; el ‘fracking’ y las renovables los están matando.

Aunque la cuota de generación de la tecnología del átomo se mantiene en torno al 20%, en EEUU ya se produce más electricidad con gas barato que con carbón y ese cambio de combustible fósil, más la entrada de renovables, está dejando los precios de los mercados mayoristas a unos umbrales que impiden obtener rentabilidad a las nucleares.

Según las estimaciones de BNEF, las centrales generan a un coste medio de 35 dólares por MWh y están vendiendo su generación a unos precios medios de 20 a 30 dólares por MWh, un nivel sólo suficiente para las instalaciones más modernos y grandes. El resultado es que las pérdidas ascienden a unos 2.900 millones de dólares al año.

Algunos estados, a la vista del problema, están aprobando ayudas directas para las centrales para mantener el empleo o por cuestiones ambientales, puesto que producen sin emitir CO2 ni otros contaminantes atmosféricos. Nueva York lidera el ránking, con 500 millones de dólares al año para tres plantas, pero en él ya están también Ohio, con 300 millones para dos unidades, e Illinois, con 235 millones para otras dos.

Impuestos del 45%

En España todavía no hemos llegado a esa situación -todo se andará-, pero las empresas eléctricas empiezan a reclamar apoyo directo para prolongar la esperanza de vida de las centrales más allá de los 40 años de diseño original o, cuando menos, que el Gobierno reduzca la fuerte presión fiscal a la que les tiene sometidas; según Foro Nuclear, de los 2.200 millones de euros que facturaron en 2016, un total de 994 -el 45%- se destinaron al fisco.

La última en pronunciarse al respecto ha sido Endesa: su consejero delegado, José Bogas, sostuvo la semana pasada que con la presión fiscal actual no se recuperan los costes a menos que el mercado se sitúe en los 60 euros por MWh.

Pero el ministro Álvaro Nadal no está por la labor. Aunque recientemente ha afirmado que no le parece mal revisar los impuestos para ver si son adecuados o no, lo cierto es que los considera un modo de compensar los ‘beneficios caídos del cielo’ que, a su juicio, disfrutan las instalaciones con los precios del mercado mayorista español, como aseguró en el Congreso al poco de tomar posesión de su Cartera.

eleconomista.com

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Sesenta edificios no superan las pruebas de seguridad tras el incendio en Londres

– Sesenta edificios altos no lograron superar las pruebas de seguridad realizadas después de que un incendio acabó con la vida de al menos 79 personas en Londres a principios de mes, informó el Gobierno británico el domingo.

Responsables británicos comenzaron a inspeccionar cerca de 600 bloques de departamentos en Inglaterra después de que las llamas consumieron la Torre Grenfell, en el oeste de Londres, el 14 de junio, provocando la ira pública por los recortes presupuestarios del Gobierno conservador.

El viernes, unos 4.000 residentes fueron obligados a evacuar sus hogares en el norte de Londres, después de que la brigada antiincendios decretó que sus bloques no eran seguros.

El Departamento para las Comunidades dijo en un comunicado que 60 edificios altos en 25 zonas suspendieron las pruebas.

reuters

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Asgardia, la primera nación extraterrestre, fundada por un millonario ruso, ya tiene 240.000 ciudadanos

Asgardia aún no es oficialmente una nación, pero aspira a serlo. Si les suena haber leído antes esta frase, pero encabezada por algún otro nombre propio, e incluso si ya están cansados de leerla, no teman; Asgardia no pretende arrancar un pedazo de su territorio a ningún país existente, sino crearlo allí donde no existe: sobre nuestras cabezas, en la órbita terrestre.

¿Otra micronación-negocio, como Sealand, la plataforma marina frente a la costa de Gran Bretaña? ¿O por el contrario, otra utopía como la Ciudad Libre de Christiania, el barrio de Copenhague autoproclamado independiente? Asgardia parece tener más de lo segundo. Al menos tanto su lema, Una Humanidad, Una Unidad, como sus primeros pasos, parecen cortados más por el patrón idealista que por el ánimo de lucro. Lo que diferencia a Asgardia de otras propuestas es que aspira a convertirse en la primera nación extraterrestre, cuya primera piedra se colocará el próximo otoño con el lanzamiento de un diminuto satélite; una idea que ya ha seducido a más de medio millón de terrícolas deseosos de convertirse en asgardianos.

Asgardia es la criatura de Igor Ashurbeyli, un ingeniero, científico y empresario ruso nacido en Azerbaiyán que acumula un extenso currículum relacionado con la tecnología y el espacio, lo que le ha merecido distinciones de la Unesco y el estado ruso, entre otras. El 12 de octubre de 2016, en una conferencia de prensa en París, Ashurbeyli anunciaba la fundación de Asgardia, un proyecto en el que también participa un pequeño grupo de personajes relacionados con el espacio y que se presentaba con la finalidad de servir como “un escudo protector de vanguardia contra las amenazas cósmicas a la vida en la Tierra, causadas por el hombre o naturales, como la basura espacial, eyecciones de masa coronal [del Sol] y colisiones de asteroides”.

El país toma su nombre de Asgard, reino de la mitología nórdica donde se encuentra el Valhalla, el paraíso de los guerreros caídos en combate. Con el lanzamiento de la página web y la cuenta de Twitter de Asgardia el pasado octubre, Ashurbeyli anunció que los primeros 100.000 solicitantes recibirían de inmediato la nacionalidad asgardiana; por supuesto, sin perder la suya propia. Pero la respuesta del público sobrepasó con creces las expectativas, cubriéndose el cupo en menos de dos días y quintuplicándose en menos de tres semanas.

Un país sin partidos políticos

El pasado día 13 de junio, Ashurbeyli celebró una nueva rueda de prensa en Hong Kong en la que repasó los progresos del proyecto desde su anterior comparecencia. En enero de este año, el fundador de Asgardia promulgó su primer decreto en el que se erigía como jefe de la nación con el voto de más de 150.000 asgardianos, con un mandato autolimitado a cinco años. En marzo se publicaba el borrador de la Constitución, que define el Reino Espacial de Asgardia como “la primera Nación Espacial independiente, libre, unitaria y social, transétnica y secular, basada en moralidad, justicia, paz y en la igual dignidad de todos los seres humanos, y que mira al futuro y al Universo infinito”.

En su declaración a los medios, Ashurbeyli anunció unas próximas elecciones con el fin de formar gobierno y Parlamento en los próximos seis meses. Una refrescante novedad es que, según su Constitución, “Asgardia no tiene lugar para los partidos políticos“. El gobierno estará compuesto por 12 carteras ministeriales, una de ellas dedicada a la ciencia, que será uno de los motores de la sociedad asgardiana. En los meses posteriores comenzarán a funcionar también los órganos judiciales, al tiempo que se trabaja en la puesta en marcha del sistema financiero, con el Solar como moneda virtual. La bandera, el escudo y el himno terminan de votarse estos días, un proceso en el que pueden participar los más de 240.000 asgardianos ya verificados; en el momento de escribir estas líneas, España aporta 5.745, siendo el octavo país en población de asgardianos.

La primera piedra del país

La primera piedra del país Asgardia

Por su futura ubicación en el espacio orbitando la Tierra, una peculiaridad de Asgardia es que utilizará su propio calendario, inaugurado el pasado 1 de enero con el primer año asgardiano. Cada año se divide en 13 meses, todos con una duración de 28 días, cuatro semanas justas. El mes adicional, Asgard, se intercala entre junio y julio. Esto hace un total de 364 días; el 31 de diciembre no queda asignado a ningún mes, siendo una fiesta nacional llamada Year Day, o Día del Año. De este modo, cada año y cada mes comienzan en domingo, y todas las fechas caen cada año en el mismo día de la semana. El sistema se basa en el Calendario Fijo Internacional, ideado por el británico Moses Cotsworth en 1902 y que ha tenido fervientes defensores: el fundador de Kodak, George Eastman, lo mantuvo como oficial en su compañía desde 1928 hasta 1989.

Asgardia-1, la primera piedra

También en la reciente rueda de prensa, Ashurbeyli anunció el despegue el próximo 12 de septiembre del que será el primer territorio asgardiano, un satélite llamado Asgardia-1, que se lanzará aprovechando una misión no tripulada para llevar suministros a la Estación Espacial Internacional. El aparato será un CubeSat, un tipo de formato de satélites diminutos con forma de cubo de 10 centímetros de lado, según el sistema coinventado en 1999 por el español Jordi Puig-Suari, de la Universidad Estatal Politécnica de California. El Asgardia-1 estará formado por dos unidades CubeSat, con un tamaño total de 10x10x20 centímetros y casi tres kilos de peso.

El propósito del Asgardia-1 será establecer la primera presencia de los asgardianos en el espacio, aunque sólo digital. El satélite llevará una unidad de memoria de estado sólido de 512 GB en la que se grabarán los datos y archivos suministrados por los asgardianos. Según las reglas establecidas por Ashurbeyli, los primeros 100.000 ciudadanos de Asgardia que han aceptado la Constitución dispondrán cada uno de 500 KB. Los siguientes 400.000 podrán utilizar 200 KB, y el millón siguiente tendrá un espacio de 100 KB, todo ello gratis. Los datos del disco podrán actualizarse desde Tierra vía radio.

“Estos son días históricos, y vuestros nombres y datos permanecerán para siempre en la memoria de la nueva humanidad del espacio, ya que serán reinstalados en cada sucesivo satélite de Asgardia, constelaciones de satélites orbitales, en la Luna y en cualquier lugar del Universo; allí donde Asgardia esté”, dijo Ashurbeyli en la rueda de prensa.

Por el momento, Asgardia aspira a obtener el reconocimiento de la ONU, e incluso del Comité Olímpico Internacional. Más adelante, sus promotores sueñan con crear “plataformas espaciales habitables” y escudos que protejan a los habitantes de la Tierra contra las amenazas. Lleve a donde lleve este proyecto, hay algo que hoy sí está claro: según afirma la página de preguntas frecuentes (FAQ) de la web, “Asgardia es una meritocracia: la gente que se ofrece voluntaria para trabajar más y aceptar más responsabilidades tendrá la oportunidad de ascender“. Y esto, hoy en día, sí que es extraterrestre.

elespanol.com

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Las grandes olvidadas: las mujeres españolas en la Resistencia francesa

Un gran manto de olvido ha cubierto durante muchos años la participación española en la Resistencia francesa. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, los franceses se dedicaron a construir una historia de la Resistencia que ignoraba la importante presencia de extranjeros en la liberación de Francia, y que convertía a los franceses en los protagonistas indiscutibles de la lucha que se libraba en Europa contra el nazismo. Pero si la presencia de los republicanos españoles fue ignorada, la de las mujeres ha sido completamente silenciada, convirtiéndose, muy a su pesar, en protagonistas invisibles de una historia de olvido. Ha llegado el momento de levantar ese manto de silencio y de recuperar la memoria de todas estas mujeres anónimas que arriesgaron su vida porque el mundo recuperara la libertad. Este es, sin duda, el principal objetivo de esta intervención. Porque como muy bien señaló el escritor francés André Malraux ya en 1975: “Los que han querido confinar a la mujer al simple papel de auxiliar de la Resistencia, se equivocan de guerra”.
De guerra sabían mucho ya las mujeres españolas cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. El triunfo del levantamiento franquista en España las había empujado al exilio huyendo de los bombardeos. En las últimas semanas del mes de enero y principios de febrero de 1939, cerca de 500.000 españoles cruzaron los pasos pirenaicos en la más importante emigración forzosa de la historia de España. Niños, ancianos, mujeres, soldados y familias enteras comenzaron entonces un largo peregrinar por medio mundo, aunque los dos lugares más importantes de asentamiento de estos españoles desarraigados serían Francia y México. [1] Huyendo de un destino que se presentaba incierto, los refugiados depositaron sus esperanzas en el país vecino, una tradicional tierra de asilo y cuna además de los Derechos del Hombre. Pero las autoridades francesas, nada habían previsto, pese a que la derrota del ejército republicano se hacía cada vez más evidente. Días y noches a la intemperie, muertos de frío y hambre, los exiliados españoles esperaron su turno para cruzar la frontera. Ya en suelo francés, los gendarmes se encargarían de separar a las familias. Los hombres que estaban en condiciones de trabajar fueron conducidos a campos de concentración, mientras que las mujeres, los niños, los enfermos y los ancianos fueron evacuados masivamente a improvisados albergues y centros de acogida en diversos departamentos del interior.
Pese a las manos que les tenderán algunos franceses solidarios con su situación, en general, el recibimiento del pueblo francés será hostil. Además, la prensa conservadora y de extrema derecha se encargará de exaltar aún más los ánimos. “Invasión de refugiados”, “ruinas humanas”, “marea de fugitivos”, “bestias carnívoras de la Internacional” o “la hez de los bajos fondos y de las cárceles”, [2] serán algunos de los calificativos que recibirán los republicanos españoles. Las condiciones de vida durante los primeros meses en los campos de concentración de Argelès, Saint Cyprien y Barcarès serán especialmente duras. Playas desnudas, rodeadas de alambradas sin un lugar donde guarecerse del frío, sin apenas nada que llevarse a la boca, sin medidas de higiene, sin medicamentos, bebiendo agua salobre y haciendo sus necesidades en la playa, de donde procedía el agua que bebían. Con estas condiciones, serán muchos españoles que mueran en los primeros momentos de su llegada a Francia. Aunque algunas mujeres vivirán en primera persona esta realidad, serán una minoría. La mayor parte pasarán estos primeros meses de exilio en albergues y centros de acogida donde las condiciones de vida no serán, sin embargo, mucho mejores. En escuelas, cuarteles, granjas, cuadras o viejas fábricas dormirán en el suelo o sobre paja, sin agua caliente, sin ropa de abrigo, sin apenas comida con la que alimentar a sus hijos y con la incertidumbre de no saber cuál es la situación de sus familiares encerrados en los campos de concentración. Muy pronto, las autoridades francesas intentarán deshacerse de unos refugiados que consideran una “gran carga” para su economía y fomentarán las repatriaciones a terceros países, sobre todo, de América Latina y el retorno a España, incluso recurriendo en muchas ocasiones al engaño. [3]
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres españolas tendrán que continuar su particular lucha por la supervivencia. Una orden de abril de 1940, que decretaba el cierre definitivo de todos los albergues, complicará aún más su situación. [4] Sometidas a la presión de las autoridades francesas, las mujeres se debatirán entre regresar a España, desde donde llegan noticias de que se ha desatado una brutal represión, reemigrar a terceros países, una posibilidad no siempre al alcance, o iniciar en Francia una vida en la clandestinidad. Pero no era fácil regularizar la situación y conseguir los papeles necesarios. Además, las mujeres no eran consideradas un colectivo interesante para la economía nacional. Si no disponían de una familia establecida en el país, sus posibilidades de permanencia eran escasas. Algunas trabajarán en el campo, otras como criadas y las menos en fábricas; pero son muchos los testimonios que nos hablan de la situación de explotación y vejaciones que sufrirán por parte de sus patronos. Y, pese a todo, las mujeres siempre estarán en primera línea cuando se trate de impedir una injusticia. Fueron mujeres las que primero se rebelaron contra la decisión de las autoridades francesas de trasladar en marzo de 1941 a los brigadistas del campo de Argelès al norte de África. Conocedoras de las duras condiciones de los campos en las posesiones francesas del África septentrional, donde muchos refugiados encontraban finalmente la muerte, trataran de impedir este traslado. Como recuerda una de las protagonistas, Ana Pujol: “Los hombres vacilaban y no se atrevían, temiendo las consecuencias del levantamiento. Y las mujeres decidimos llevar nosotras la lucha (…) Fue el campo de mujeres el que se levantó, en una protesta tan unánime y violenta, que las propias fuerzas que nos guardaban cogieron miedo. En pocos minutos, la avalancha de mujeres avanzando hacia el reducto donde se intentaba sacar a rastras de sus barracas a los internacionales rompió las alambradas y lo arrolló todo”. [5]
Pero éste no fue un episodio aislado. Neus Catalá en su estremecedor libro “De la Resistencia y la deportación”, recoge el testimonio de 50 mujeres españolas que participaron en esta “nueva batalla contra el fascismo internacional”. “Las mujeres españolas!, recuerda Neus, “las muchachas de la JSU nos incorporamos de mil y una maneras al combate. No fuimos simples auxiliares, fuimos combatientes. De nuestro sacrificio, de nuestra sangre fría, de nuestra rapidez en detectar el peligro dependía a veces la vida de decenas de guerrilleros”. [6]Como la propia Neus Catalá, fueron muchas las mujeres que se incorporaron a las filas de la Resistencia tras la ocupación de Francia por los nazis en mayo de 1940. Como enlaces, en las redes de evasión, transportando correos, municiones, armas o mensajes, dando cobijo a los perseguidos por la Gestapo y la Milicia francesa, confeccionando o distribuyendo prensa clandestina e incluso empuñando armas en batallas tan importantes como la de La Madeleine. Eran conscientes del peligro, pero sentían que cumplían con su deber. Neus comenta: “Cuando entrábamos en la Resistencia éramos conscientes del peligro. Teníamos un 90% de posibilidades de caer. Pero caía uno, y sabíamos que diez nos remplazarían (…) Como las demás, cumplí sencillamente con mi deber. Me llamaron y respondí”. [7] Para algunas mujeres, su trabajo en la Resistencia se convirtió en el centro de su existencia. Regina Arrieta recuerda: “Al principio éramos pocos los que hacíamos la Resistencia. Fueron años durísimos, pero exaltantes. A mí me pareció que mi vida comenzó el día que pasé a formar parte de la Resistencia para luchar contra el ocupante nazi”. [8] Otra mujer confirma estas palabras: “Mis compañeros y compañeras militantes españoles nos unimos en seguida a la Resistencia, en Francia, contra los nazis, porque aquella lucha la sentíamos como propia, considerábamos un deber defender la libertad donde fuese, como en España, frente al alemán, porque era nuestro virtual enemigo, los que habían ayudado a Franco a ganar la guerra” [9]
Así, muchas mujeres que no habían ejercido actividades políticas ni militares durante la Guerra Civil, encontraron en la Resistencia francesa su oportunidad para poder luchar contra el fascismo. [10] Ingrid Strobl en su magnífico libro Partisanas comenta: “Las mujeres tuvieron una aportación decisiva en la lucha contra el fascismo y el nacionalsocialismo. Entrevistas con activistas e investigadores han demostrado que la infraestructura de todo tipo de resistencia fue creada sobre todo por mujeres (…) Pero mientras el luchador activo, al ser detenido, todavía podía intentar defenderse con su arma, la mujer desarmada, con su cesto de la compra lleno de octavillas ilegales estaba totalmente a merced de sus perseguidores”. [11] Fueron muchas las mujeres que fueron ejecutadas por su trabajo en la Resistencia, o que padecieron infinidad de torturas al negarse a delatar a un compañero, o que murieron en el infierno de los campos de extermino nazis. Y, sin embargo, para todas estas mujeres no hubo apenas reconocimientos ni menciones de honor. El simple hecho de ser mujer fue motivo suficiente para no ser vistas y para que su importante contribución a la Resistencia fuera ignorada. Como apunta con gran acierto Antonina Rodrigo en su obra “Mujer y exilio”: “Ellos intervinieron en la guerra, en el maquis, en la resistencia (…) y pasaron a la historia, se les condecoró, se les dedicaron monumentos. Ellas también hicieron la guerra, estuvieron en el maquis, en la resistencia (…), pero en los libros de historia la mujer siguió ausente, no han recogido sus batallas”. [12] Además, a diferencia de sus compañeros, las mujeres tuvieron que compatibilizar su trabajo en la Resistencia con su papel de madres. José Martínez Cobo, dirigente del PSOE en el exilio, asegura: “Las mujeres en la Resistencia han sido utilizadas siempre para transmitir mensajes, mantener lugares seguros y también han tenido el dificilísimo papel de correr todos los riesgos que corría el hombre y al mismo tiempo mantener la familia”. [13] Regina Arrieta afirma: “En mi casa se hacían reuniones, se confeccionaban octavillas. Tenía que trabajar, criar a mi hijo y hacer la Resistencia”. [14] Otra refugiada Jesusa Bermejo explica cómo hasta la propia policía se marchaba de su casa, punto de reunión de resistentes, al ver a tantos niños: “La policía siguió visitando mi casa, pero se quedaba poco tiempo, al ver el panorama de tanto crío; los cinco de la hermana muerta, la de mi hermana en la cárcel y los míos, todos muertos de hambre y llenos de sarna”. [15]
También hubo menores de edad entre las resistentes. Josefa Bas empezó a trabajar con el maquis de Dordogne a los 16 años. La misma edad tenía Lina Bosque cuando empezó a realizar labores de enlace. Esta niña-mujer recorría largas distancias a pie o en bicicleta para llevar papeles, cartas o mensajes. “Como era una cría (…), acompañaba a los compañeros y decían que conmigo pasaban más desapercibidos”. Sin embargo, y pese que exponía su vida como los demás, Lina tuvo problemas con algunos de sus compañeros varones. “Una cosa que me hizo mucha gracia fue que pedí el ingreso en el Partido, pero me dijeron que era demasiado joven. Es decir, que para eso me encontraban demasiado joven, y no lo era para hacer todas aquellas cosas que me hacían hacer (en la Resistencia)”. [16] A veces, los compañeros varones tampoco veían con buenos ojos la presencia de las mujeres en la guerrilla. Regina Arrieta recuerda su experiencia al llegar al maquis: “Allí fui acogida con toda naturalidad y afecto, menos por un oficial de la Marina española Republicana, que no toleraba la presencia de las mujeres en la guerrilla”. [17] Pese a estas reticencias, algunas mujeres ocuparon puestos importantes en el organigrama guerrillero como la nombrada Regina Arrieta, que perteneció a la dirección de la MOI (Mano de Obra Inmigrada) en Toulouse [18] o Nati Molina “La Peque” y Carmen (otra mujer sin apellido), que formaban parte del Estado Mayor de la Agrupación de Guerrilleros Españoles y que se encargaban de asegurar la comunicación entre las diferentes unidades. Sin embargo, no se tiene recuerdo de ellas y sus nombres se han esfumado como el de otras muchas en el tiempo. [19]
Mujeres jóvenes, anónimas, procedentes de las capas populares, que se vieron inmersas en el torbellino de cambios sociales, culturales, económicos y políticos que trajo la República de 1931. Mujeres que se vieron forzadas a un exilio que las condujo a un nuevo frente, el que se libraba en Europa contra el fascismo internacional. Su labor como enlaces fue fundamental. Aseguraban las comunicaciones entre los diversos grupos guerrilleros. Recorrían a veces más de 100 kilómetros para transportar un parte o una orden militar, llevar municiones, armas, dinero, cartillas de racionamiento, etc. Como los autobuses eran lugares muy peligrosos y sometidos a constantes inspecciones, la mayoría de las veces recorrían largas distancias a pie o en bicicleta. La labor de enlace requería una gran resistencia moral y física. Los enlaces eran los que más se exponían y corrían el peligro de ser torturados en caso de detención. Además, las mujeres enlaces no llevaban armas y, a veces, sólo tenían piedras para defenderse de las pistolas. [20] Las mujeres también eran utilizadas para transportar explosivos, que servían para destruir más tarde vías férreas y postes eléctricos. Luisa Alda recuerda cómo guardaba en el carrito de su niña materiales explosivos que luego se utilizaban para destruir vías de comunicación. Y todo con el único objetivo de escapar de los controles de la Gestapo. Las refugiadas españolas se encargaban también de mantener puntos de apoyo, refugios seguros donde los “quemados” -personas perseguidas por los nazis o la Milicia francesa- podían esconderse o curarse las heridas antes de regresar al maquis. En estos refugios se diseñaban además planes militares o se guardaban papeles falsos, salvoconductos o instrumentos para la impresión de octavillas o prensa clandestina. Los sabotajes tampoco estaban reservados a los hombres. Muchas mujeres realizaban sabotajes en las fábricas alemanas donde trabajaban. Soledad Alcón recuerda como para la conmemoración del armisticio de la Primera Guerra Mundial, decidieron celebrarlo con una serie de sabotajes en la fábrica. Ella se presentó voluntaria y paró todo el taller. [21]
La presencia femenina también fue muy importante en las cadenas de evasión, una de las primeras formas de Resistencia contra el ocupante nazi. Muy pronto se crearon redes que ayudaban a personas perseguidas a atravesar por diversos pasos de montaña la frontera pirenaica. Sin duda, una de las redes más importantes y efectivas fue la creada por el anarquista oscense Francisco Ponzán, François Vidal en la Resistencia, que formaba parte de la red Pat O’Leary, organizada por los servicios secretos ingleses para sacar del territorio francés a los aviadores británicos que caían en Francia. Pilar Ponzán, hermana del fundador de la red, fue uno de los miembros de esta cadena junto a las también españolas Alfonsina Bueno Ester y Segunda Montero. [22] Como se puede apreciar por los testimonios que he expuesto durante mi intervención, la participación de las mujeres españolas en la Resistencia francesa fue amplia y variada. Pero pese a esta multiplicidad de actuaciones, su contribución a la liberación de Francia ha sido completamente obviada durante años. En un coloquio que se celebró en París en el año 1996, la vicepresidenta de la Federación de Asociaciones y Centros de Españoles Emigrantes en Francia (Faceef) y coordinadora del coloquio, Francisca Merchán, se preguntaba por esta cuestión: “¿Por qué hay todavía miedo a decir que las mujeres tomaron parte activa en la guerra y en la Resistencia (…)? [23] Hoy, casi nueve años después, la investigación sobre este asunto es todavía muy escasa y sus protagonistas, las mujeres, continúan siendo unas desconocidas, relegadas a la labor de meras auxiliares en una historia protagonizada por los hombres. “Para ellos, los honores; para nosotras, el olvido”, comenta con amargura Regina Arrieta. [24] De este olvido han tratado de rescatarlas otras mujeres. Fundamental, sin duda, para conocer en primera persona el relato de estas resistentes el libro de Neus Catalá, que les da voz a todas ellas. O los testimonios recogidos por otra mujer resistente Tomasa Cuevas; o los trabajos de Giuliana di Febo, Ingrid Strobl, Antonina Rodrigo, María Fernanda Mancebo, Pilar Domínguez, Mary Nash, Alicia Alted… [25]
Sus compañeros varones, preocupados durante algún tiempo por su propio olvido, descuidaron la importante labor de sus mujeres, que se convirtieron en las víctimas de un nuevo silencio. El poeta asturiano José María Álvarez Posada, “Celso Amieva”, escribía una carta a su amigo Eduardo Pons Prades para que incluyera en su libro un poema, que sirviera de homenaje a las mujeres que reconocía “con frecuencia hemos olvidado”. “Sin ellas, bien lo sabes”, proseguía, “nosotros, los valientes, los heroicos guerrilleros, nos hubiéramos hundido moralmente más de una vez y, en el plano digamos operacional, pegado más morradas que pelos tenemos en la cabeza. Por eso te envío estos versos dedicados a las muchachas del maquis”. Las primeras líneas de su poema dicen: “Quiero nombrar aquí a las compañeras abnegadas y anónimas, enlaces y escuchas, auxiliares y guerrilleras o heroicas enfermeras, valientes y eficaces”. [26] Como sus compañeros varones, sufrieron las penurias de los campos de concentración franceses, los peligros de la vida clandestina y la Resistencia. Fueron detenidas, torturadas, ejecutadas y conducidas al infierno de los campos de exterminio nazis, donde muchas encontrarían la muerte. Y, sin embargo, continúan siendo las grandes desconocidas de una historia que todavía está por escribir.
Notas:
 
1.- Un estudio completo de las distintas oleadas migratorias se puede encontrar en RUBIO, J., La emigración de la Guerra Civil 1936-1939. Historia del éxodo que se produce con el fin de la II República Española, Madrid, Editorial San Martín. 3 vols., 1977.
2.- Titulares de la prensa francesa citados en DREYFUS-ARMAND, G., El exilio de los republicanos españoles en Francia, Barcelona, Crítica, 2000, pág. 48 y 49
3.- Testimonio de Rosa Laviña, recogido por SORIANO, A., Éxodos. Historia oral del exilio republicano en Francia, 1939-1945, Barcelona, Crítica, 1989, pág. 174.
4.- ALTED, A., “El exilio republicano español de 1939 desde la perspectiva de las mujeres”, Arenal, número 2, 1997, pp. 223-238.
5.- SECUNDINO, S., La última gesta. Los republicanos que vencieron a Hitler (1939-1945), Madrid, Aguilar, 2005, pág. 399.
6.- CATALÁ N., De la resistencia y la deportación. 50 testimonios de mujeres españolas, Barcelona, Adgena, 1984, págs. 16 y 17.
7.- Ibidem
8.- Idem, pág. 54
9.- RODRIGO A., Mujer y exilio 1939, Barcelona, Flor de Viento, 2003, pág. 215
10.- YUSTA, M., Guerrilla y resistencia campesina. La resistencia armada contra el franquismo en Aragón (1939-1952), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2003, pág. 83
11.- STROBL, I., Partisanas. La mujer en la resistencia armada contra el fascismo y la ocupación alemana (1936-1945), Barcelona, Virus Editorial, 1936, pág. 29
12.- RODRIGO, A., Op. Cit., pág. 21
13.- MARTIN, J., Y CARVAJAL, P., El exilio español (1936-1978), Barcelona, Planeta, 2002, pág.171
14.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 54
15.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 70
16.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 76
17.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 54
18.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 55
19.- SERRANO, S., Op. Cit., pág. 407
20.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 44
21.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 43
22.- Sobre la red Pat O’Leary véase TÉLLEZ, A., La red de evasión del grupo Ponzán. Anarquistas en la guerra secreta contra el fascismo y el nazismo, Virus, Barcelona, 1996 y PONZAN, P., Lucha y muerte por la libertad. Memorias de nueve años de guerra: 1936-1945. Ed. de la autora, Barcelona, 1996
23.- Actas del coloquio organizado por la FACEEF los días 9 y 10 de junio de 1995 en el Instituto Cervantes de París. Memorias del olvido, La contribución de los españoles a la Resistencia y a la liberación de Francia (1939-1945), París, FACEEF, 1996, pág. 161
24.- CATALÁ, N., Op. Cit., pág. 56
25.- CUEVAS, T., Mujeres de la Resistencia, Barcelona, Siroco, 1986; CUEVAS, T., Mujeres de las cárceles franquistas, 2 vols.; I, Madrid, s/a; II. Barcelona, 1985; DI FEBO, G., Resistencia y movimiento de mujeres en España (1936-1976), Barcelona, Icaria, 1979; MANCEBO, M.F., “Las mujeres españolas en la Resistencia francesa”, Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, 1996, págs. 239-256; DOMINGUEZ, M.P., Voces del exilio. Mujeres españolas en México, 1939-1950, Madrid, Dirección General de la Mujer, 1994; NASH, M., Rojas. Las mujeres republicanas en la Guerra Civil, Madrid, Taurus, 1999.
26.- PONS PRADES, E., Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial, Barcelona, La Esfera de los Libros, 2003, pág. 26

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¿Cómo le ha ido a la economía de Reino Unido en el primer año ‘posBrexit’?

23 de junio de 2016 los británicos decidieron en referéndum abandonar la Unión Europea (UE). Un resultado inesperado que dejó en evidencia la capacidad de acierto de los sondeos electorales y sorprendió a los mercados: la libra se hundió a mínimos de más de 30 años y la Bolsa de Londres se tiño de rojo. ¿Pero cómo le ha ido a la divisa, a la economía y a los negocios de Reino Unido en este primer año de la era ‘posBrexit’?

El PIB, la libra y la inflación

La moneda aún sigue un 12% por debajo del nivel anterior al referéndum: se cambia por unos 1,27 billetes verdes, frente a los 1,45 dólares a los que equivalía antes de conocerse el resultado de la votación.

La depreciación de la libra ha beneficiado los exportadores británicos, pero ha aumentado el coste de las importaciones, lo que ha repercutido en el aumento de la inflación. Reino Unido cerró 2016 con una tasa de inflación del diciembre en el 1,6% y el pasado mes de mayo llegó al 2,9%. Sin embargo, esta referencia también ha aumentado en muchos otros países europeos, después de un período de baja inflación.

Por su parte, el Producto Interior Bruto (PIB) del país apenas sufrió el impacto del Brexit en un primer momento. De julio a septiembre del año pasado, la economía británica creció un 0,5%, menos que en los tres meses anteriores, pero más que los esperado por los analistas. También se superaron las previsiones en el último trimestre, con un avance del 0,7%, aunque de enero a marzo de este 2017 se frenó al 0,2%.

Una explicación a esta ralentización se encuentra en la caída del consumo durante el primer trimestre: las ventas minoristas cayeron un 1,4%, el mayor descenso trimestral desde 2010.

Ámbito empresarial

Las empresas británicas han reducido sus cifras de inversión ante la incertidumbre generada por el Brexit. En el último trimestre del año pasado, se redujo en un 0,9%, registrándose la primera caída en siete años, según publica el diario The Independent. El Banco de Inglaterra, espera que la inversión empresarial sea un 25% menor en 2019 con respecto a sus previsiones previas al referéndum.

Por otro lado, uno de los sectores más afectados por el Brexit es el de la alimentación y las bebidas, pues muchos productos se importan. La caída de la libra a encarecido los alimentos importados, lo que desató incluso un sonado enfrentamiento entre la cadena de supermercados Tesco y la compañía Unilever, que engloba marcas como Marmite, una crema de untar muy popular en Reino Unido.

La mano de obra también tiene impacto en este sector, pues esta semana los agricultores han advertido de que las fresas podrían encarecerse un 50% si la industria pierde sus trabajadores estacionales de Rumanía y Bulgaria.

Mientras tanto, las empresas exportadoras tienen más demanda que hace doce meses.

La City

Pero sin duda, el sector que más cambios ha experimentado y experimentará con la salida de Reino Unido de la UE es el financiero. Las grandes entidades de todo el mundo tienen sus sedes europeas en la capital británica y están buscando ya nuevo destino para su centro de operaciones en el Viejo Continente. El el director ejecutivo de la Bolsa de Londres advirtió a comienzos de este año que la ciudad podría perder hasta 200.000 puestos de trabajo financieros.

elboletin.com

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Realojan a residentes de cinco edificios de Londres por inseguridad

Cinco torres de viviendas del norte de Londres, con un total de 800 viviendas, van a ser “evacuadas de inmediato” para llevar a cabo “obras urgentes” con el fin de mejorar la seguridad contra los incendios, anunció este viernes el municipio de Camden.

La evacuación “se produce inmediatamente. No podemos estar seguros de que la gente esté a salvo”, declaró Georgia Gould, responsable del municipio londinense, nueve días después del incendio que arrasó la torre Grenfell en la capital británica, causando 79 muertos.

Esa decisión se ha tomado por el riesgo que supone el revestimiento exterior de esos edificios, instalado por la misma empresa que lo puso en la torre Grenfell.

La investigación sobre las causas de ese incendio permitió establecer que el material inflamable de los paneles que cubrían las 24 plantas del edificio fue responsable de la rápida propagación del fuego.

A raíz de esa decisión, las autoridades han pedido a los habitantes que se reúnan en la biblioteca local, desde donde serán enviados a hoteles londinenses.

Las obras para retirar el revestimiento de las cinco torres durarán entre dos y cuatro semanas, según las autoridades.

ideal.es/internacional

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Brzezinski, el pensador del cambio

Zbigniew Brzezinski acabó su pasmosa vida el 25 de mayo, en Virginia, cerca de Washington, a los 89 años. Abandonó su patria varsoviana, Polonia, tras la llegada al poder en Alemania de un tal Adolf Hitler. Tendría que esperar hasta 1958 para obtener la nacionalidad estadounidense. Años después, ZB hizo su tesis sobre el totalitarismo soviético, una de las marcas que comprometerían su vida. Ese ejercicio de hostilidad le valió, cree Gilles Paris en Le Monde, una marca de halcón, mientras el caballeroso Cyrus Vance representaba a la paloma.

“La crisis del poder global es la consecuencia acumulativa de un cambio del centro de gravedad mundial desde el oeste hacia el este, de la emergencia acelerada del fenómeno del despertar político global, y del dudoso desempeño americano tanto en lo interior como en lo internacional desde su emergencia hacia 1990 como única superpotencia mundial”.

“El mundo es ahora interactivo e interdependiente. Un mundo en el que los problemas de supervivencia humana han empezado a eclipsar los conflictos internacionales tradicionales, [y en el que] la creciente influencia de China y otras potencias como Rusia o India incrementa la probabilidad de conflictos y da muestra de la dispersión del poder geopolítico”.

“La auto-revitalización de América es ahora más crucial que nunca, [pues] únicamente una América dinámica y activamente estratégica, junto a una Europa unida, pueden conjuntamente promover un Occidente más poderoso y vital, capaz de proyectar su visión de los derechos humanos”.

Son solo algunos ejemplos de la clarividencia de este personaje clave de las relaciones internacionales del siglo XX y, por qué no, comienzos del XXI. Con permisa, claro está, de otro de los colosos del siglo pasado, Henry Kissinger. La relación entre ambos comenzó en 1966 y ya no cesaría hasta el día de su muerte. Una amistad intelectual que llevaría dentro de sí su propia fuerza entre dos polos. Hasta que ZB apostó, sin condiciones, por un desconocido, Barack Obama. Por aquellos años ZB ya se había convertido en el pensador del cambio: un liderazgo americano es conditio sine qua non para un orden mundial estable; si falla el primero, falla el segundo.

 

De la universidad a la política

ZB era aparentemente un señorito de buena familia. Su padre, diplomático polaco, había sido embajador en puestos destacados y el hijo –permítasenos decir– no tuvo vida propia hasta que en la universidad, primero de Montreal, después en Columbia y Harvard como doctor, empezó a destacar rompiendo los techos de varias aulas. Brzezinski fue llamado en 1960 como consultor de política exterior para la campaña presidencial de John F. Kennedy.

En líneas básicas, Zbig, como le conocían los amigos, dominó la escena que tenía ante él durante años tan pronto comenzaron los setenta.

Fundó, con David Rockefeller, la Comisión Trilateral que vinculaba de modo permanente –en el terreno cultural– a Norteamérica, Europa y Japón. El imperio japonés había crecido entre 1975 y 1995 desde un PIB de 500 millones a uno de 5.200 millones: un progreso sostenido y no poco espectacular.

Poco después, Jimmy Carter sería elegido presidente. Carter nombró de inmediato a un consejero de Seguridad Nacional: ZB. Estados Unidos mantenía una complicadísima situación de sobredependencia respecto de la URRS. Washington defendía los derechos humanos, el compromiso con los Estados de Europa oriental y el apoyo a los disidentes soviéticos. Brzezinski chocó desde el comienzo con Vance, secretario de Estado. Zbig era el halcón, Vance la paloma. Zbig sostenía que la distensión había envalentonado a los soviéticos, por ejemplo en Angola y en Oriente Próximo. Washington quería presionar con el arma de los derechos humanos.

Estos cuatro años fueron políticamente los más destacados del gran teórico del binomio repliegue-intervención. Surgió la idea de la fuerza de intervención rápida en el golfo Pérsico y surgió también la creación de un bastión fortificado en España, país básico en el mundo trasatlántico. Rota sería el símbolo de la presencia de los destructores americanos en las aguas ibéricas. A partir de Rota, se extenderían hasta el fondo del mar Negro o hasta los límites orientales del Báltico.

Irán fue otra pieza clave. Fue ZB fue quien durante la crisis de los rehenes de Irán, en noviembre de 1979, defendió ante Carter la necesidad de una misión de rescate. El presidente se inclinó por negociar la liberación de los 53 estadounidenses retenidos en Teherán durante 444 días. Tras la toma de la embajada americana, Vance se oponía a la misión de rescate: pensaba que crearía un choque entre el departamento de Estado y la Seguridad Nacional. Pero al fin Carter lanzó la llamada Operación Garra de Águila, misión que terminaría en un estruendoso fracaso que produjo la dimisión de Vance.

.politicaexterior.com/

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La pesadilla de la fresa en Reino Unido: no tiene quién la recoja y se disparará un 50%

Los agricultores británicos advierten que el precio de las fresas y frambuesas puede elevarse hasta un 50% por la falta de mano de obra que puede provocar el Brexit si se rompe el libre acceso de trabajadores europeos a Reino Unido. Alrededor del 95% de los empleados del campo proceden de la Unión Europea, principalmente de Bulgaria y Rumanía. l ¿Cómo ocultan los supermercados de Reino Unido la subida de los precios?

La patronal de fresas, frambuesas, moras y arándanos (British Summer Fruits, BSF por sus siglas en inglés) han lanzado un mensaje de SOS por el efecto que el Brexit está teniendo en el campo británico. La industria se enfrenta a unos efectos “desastrosos” y “catastróficos” por la pérdida de mano de obra europea, según las empresas del sector, que han publicado un informe de previsiones en el que alertan que el precio de la fruta se puede disparar hasta un 50%, según recoge The Independent.

La producción de estos frutos generó 1.200 millones de libras (1.300 millones de euros) en 2016. En 20 años, la facturación de la industria ha crecido un 131%, con las fresas siendo el producto que ha registrado mayor expansión. Pero el buen empeño del sector está a punto de descarrilar. Las empresas ya se enfrentan a la escasez de mano de obra, por la caída de los salarios dentro de las islas en comparación con el Continente y por el crecimiento del sentimiento anti-inmigrante hacia los inmigrantes.

Críticas al Gobierno

La patronal dibuja un oscuro horizonte para el futuro de la economía. “El Gobierno se verá obligado a subir los impuestos ante la caída de recaudación y muchos productores de fruta irán a la quiebra”, indica el organismo. Además, subraya que el mercado se volverá más dependiente de las importaciones de alimentos, junto a la debilidad de la libra provocará una espiral inflacionista en los precios.

La patronal reclama al Gobierno medidas que permitan a los trabajadores europeos acceso a contratos fijos “para ocupar los puestos de trabajo que los ciudadanos británicos rechazan”. El presidente de la asociación empresarial BSF, Laurence Olins, ha destacado que el panorama “es tan duro como lo pintamos porque sin recolectores no hay industria”.

Devaluación de la libra

El sector agrícola vive la misma situación que otros de la economía británica. La devaluación de la libra de casi un 15% en el último año está provocando que los precios se eleven a la vez que se han encarecido los costes de importaciones. La inflación del país roza el 3%, por encima del 2% establecido como niveles sostenibles para una economía desarrollada. De hecho, el propio Banco de Inglaterra teme que los precios desborden el límite psicológico del 3%.

Las empresas de reclutamiento también han denunciado que tras la consulta es más difícil para el campo británico encontrar trabajadores. John Hardman, que dirige Hops Labour Solutions, ha denunciado que en los últimos 14 años que se dedica a buscar personal para las campañas de recolección “no había encontrado tantos problemas”. Las empresas que recurren a sus servicios han aumentado un 30% en lo que va de año, “porque no encuentran a gente”.

eleconomista.com

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May promete permitir a 3 millones de ciudadanos de la UE quedarse en el Reino Unido tras el Brexit

Los ciudadanos de la UE que ya están viviendo en el Reino Unido podrán quedarse en el país después del ‘Brexit’, según ha señalado la primera ministra británica, Theresa May, en una reunión de líderes europeos celebrada en Bruselas, informa ‘The Independent‘.

La postura del Reino Unido es una oferta justa y seria“, ha declarado May, que ha agregado que de ese modo da el mayor grado posible de certidumbre a los más de tres millones de ciudadanos comunitarios que “contribuyen tanto a la sociedad británica”.

Según la propuesta de May, todos los ciudadanos de la UE que cuenten con cinco años de residencia en el país recibirán un estatus especial y tendrán los mismos derechos que los británicos en cuanto a prestaciones sociales, salud y educación.

La primera ministra ha destacado que espera que la Unión Europea muestre reciprocidad y conceda los mismos derechos a los británicos. Los detalles de la oferta se presentarán el lunes 26 de junio.

Según la oferta que planteó May, todos los ciudadanos que acumulen cinco años de residencia antes de una fecha de corte por determinar recibirán esa residencia permanente. Esta fecha de corte se situará entre el 29 de marzo de 2017, fecha en la que Londres activó el artículo 50 para salir de la UE y el último día que Reino Unido sea miembro del club.

Aquellos que estén en Reino Unido antes de la fecha de corte tendrán la oportunidad de residir en el país hasta cumplir los cinco años que les den el estatus de residencia permanente.

El Gobierno británico se compromete a intentar dar a todos ellos el mismo trato que a sus propios ciudadanos, tanto en sanidad, como educación, como prestaciones sociales y pensiones.

Habrá también un periodo de gracia de hasta dos años para que los ciudadanos puedan regularizar la situación.

May, que espera que haya reciprocidad de condiciones para los ciudadanos británicos en la UE, presentará la oferta completa al Parlamento británico el próximo lunes.

Angela Merkel, canciller alemana, consideró la propuesta “un buen punto de partida”, pero que quedan “muchas preguntas”.

Fuentes diplomáticas españolas aseguran que la oferta parece que tiene buena intención, pero que faltan detalles por concretar para poder valorarla correctamente.

Varios puntos que pueden levantar recelos. El primero, que algunos derechos de los ciudadanos británicos en Reino Unido son menores que, por ejemplo, los de los españoles en España. Por tanto, si España se compromete a dar a los británicos el mismo trato que a los españoles, aquellos estarían recibiendo un mejor trato en España que los españoles en Reino Unido.

El segundo, cuál es la fecha de corte. La UE quiere que sea el último día de permanencia de Reino Unido en la UE, pero la oferta británica abre la puerta a que sea incluso retroactiva (el 29 de marzo pasado).

Y tercero, que May afirma que “intentará” dar los mismos derechos que los británicos, cuando lo que los 27 quieren es un sistema blindado de garantías que incluso pueda ser defendido en los tribunales

.expansion.com

actualidad.rt.com

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