Santiago Niño-Becerra: «No entiendo cómo los jóvenes en España no están en la calle pegando gritos»

Una Inglaterra, con Gales, que saldrá ganando a largo plazo; una Escocia independiente y acogida en el seno de la Unión Europea y una isla irlandesa unida. Esa es la apuesta de Santiago Niño-Becerra para el ‘brexit’ que se negociará a partir del próximo mes de marzo. Las consecuencias para la UE serán “malas”, según el catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramon Llull. En España, puede afectar a uno de los sectores económicos más importantes, el turismo.

“Dependerá de su capacidad de ingreso. Si se mantiene igual, continuarán viniendo; si no, buscarán destinos más baratos”, explica Niño, que no ve con tanto optimismo la situación del sector de la hostelería en España. “El turismo tiene un problema enorme porque el que llega a España es un turismo de muy bajo poder de gasto. En euros gastados por persona y día estamos igual que en 2003. Los turistas no gastan o gastan de una forma sostenida. El ingreso de verdad es por volumen no por cantidad”, añade el profesor.

Niño-Becerra acaba de publicar ‘Mails’ (Los libros del lince) donde reúne las preguntas que le llegan a su web o al correo electrónico y sus propias contestaciones. “Hay mucha preocupación”, apunta. La falta de puestos de trabajo aglutina gran parte de las dudas. “No entiendo cómo los jóvenes en España no están en la calle pegando gritos, teniendo en cuenta que el paro juvenil está en el 43%. No entiendo cómo habiendo tres millones de trabajadores que tienen una remuneración por debajo de los 300 euros no están en la calle gritando. Yo creo que se debe a que las revoluciones no están de moda”, reflexiona el economista.

“Hay más resignación que hartazgo. Cuanto más desempleo debería haber más protestas”, comenta Niño-Becerra, que ve lejos un descenso sustancial del paro. “Una tasa del desempleo del 10% es un sueño en estos momentos”, afirma. Una cifra que en otros países como Francia “consideran una aberración”.

hoy.es

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La mayoría de los españoles no cree en la recuperación económica

La crisis pervive en España, a juicio de la mayoría de los españoles, que desconfían en los mensajes de recuperación que se trasladan desde el Gobierno y otras instituciones. Seis de cada diez ciudadanos considera que la situación económica del país es mala o muy mala.

Según el barómetro hecho público este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), son el 60,4% de los encuestados los que califican así la coyuntura de la Economía, mientras el 34,3 la percibe como regular y tan sólo el 4,8% la considera como buena o muy buena.

Además, el estudio desvela que los españoles no confían en que la situación mejore al menos en el corto plazo. La mayoría, el 55,4% considera que la economía permanecerá igual en el próximo año, el 23,9% cree que irá a peor y tan sólo el 18,9% vaticina que la economía mejorará en los doce meses que se aproximan.

La situación política

La percepción sobre la situación política es similar. La gran mayoría, un 67,5%, considera que es mala o muy mala, el 25,1% la ve regular y sólo el 3,9% cree que es buena o muy buena. En cuanto a las perspectivas, más de lo mismo. El 54,3% cree que la política seguirá igual en el próximo año, el 29,5%, que empeorará y el 12,3%, que irá a mejor.

El paro (74,7%), la corrupción (36,7%) y los asuntos de índole económica (24,7%) vuelven a ser los problemas que más preocupan a los españoles según el barómetro de diciembre del CIS que se realizó a través de 2.466 encuestas entre los días 1 y 11 de diciembre. En el cuarto lugar se sitúan, una vez más, los políticos en general, los partidos y la política, citados por el 22,1% de los ciudadanos.

cambio16.com/

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Tres de cada cuatro trabajadores compaginan bien o muy bien su horario laboral y personal. El 67% no trabaja a partir de las seis.

“Ceno con mi familia todos los días; la conciliación debe ser posible”. Esta frase de Mariano Rajoy en una entrevista en Faro de Vigo ha levantado la polémica en España. El presidente señala que lo consigue “porque me ordeno bien”. La mayoría de trabajadores puede cenar con su familia, pero para un porcentaje elevado, es imposible. La conciliación es un problema en España, pero en contra de lo que se cree popularmente, la situación no es mucho peor que la del resto de Europa. Así lo reflejan las estadísticas de Eurostat, Eurofound, OCDE y el Foro de Davos.

La última Encuesta europea sobre las condiciones de trabajo elaborada por Eurofound del año 2015 muestra que tres de cada cuatro trabajadores en España tiene un horario que se adapta a sus compromisos sociales y familiares. En concreto, el 24% señala que se adapta muy bien y el 52%, bien. Todos ellos pueden cenar con su familia y, si no lo hacen, es porque no quieren.

En este indicador España está por debajo de la media europea, pero no está muy lejos. En el conjunto de la UE, el 28% de los trabajadores tiene un horario que se adapta muy bien a la vida social y familiar y un 53% tiene un horario que se adecúa bien.

Por lo tanto, la conciliación es complicada para uno de cada cuatro trabajadores en España, pero no es para todos igual. El 8% de los empleados tiene un horario laboral que se adapta muy mal a su vida privada, mientras que el 17% restante tiene un horario que no se adapta muy bien. Cifras que vuelven a ser peores que en Europa, donde el 4% de los trabajadores tiene un horario nada compatible y un 15% para los que no es muy compatible.

La encuesta de Eurofound ofrece un gran abanico de datos que permiten juzgar el nivel de conciliación de cada país. En España el 53% de los trabajadores puede pasar todo el tiempo que quiere con su familia, una cifra que es peor que la media europea, donde este porcentaje sube hasta el 62%. En el extremo opuesto están los trabajadores que habitualmente pasan menos tiempo del que les gustaría con su familia por culpa de los horarios de trabajo. En España hay un 19% de trabajadores en esta situación, por encima del 12% de la Unión Europea.

El problema en España es bien conocido: las jornadas laborales que se prolongan durante toda la tarde, lo que dificulta la conciliación familiar para las personas con hijos. En 2015 el 19,4% de los trabajadores en España tenían horario laboral por las tardes, una media que se ha mantenido constante durante la última década y que es lo que quiere atajar ahora el Gobierno al regular que la jornada acabe, con carácter general, a las 18:00 horas.

Sin embargo, en contra de la opinión general, en España no se trabaja mucho más que en el resto de Europa. En la eurozona, el 18,4% de los trabajadores está tiene horario laboral por la tarde. Hay países que tienen una situación mucho mejor, como es el caso de Francia, donde solo un 5,7% trabaja por las tardes; pero también hay otros peores, como Alemania, donde este porcentaje alcanza el 26%.

Por el contrario, el 67% de los trabajadores españoles no trabaja nunca a partir de las 18:00 de la tarde, más que en el conjunto de la Unión Europea, donde son el 64% de los trabajadores.

Pese a que muchos alemanes trabajan por las tardes, el 88% declara que su horario laboral se adapta bien a sus compromisos familiares y sociales, mejor que en Francia, donde este porcentaje baja hasta el 77%, o en España, donde cae hasta el 76%.

A CASA A CENAR

Estas cifras de Eurofound reflejan que la mayor parte de los trabajadores puede conciliar la vida profesional y la personal, aunque es cierto que España está algo peor que el conjunto de Europa. Pero hay otros indicadores complementarios de la conciliación laboral que son mejores en España que en el resto del continente, lo que tiende a equilibrar la situación. Por ejemplo, el 68% de los trabajadores asegura que puede conseguir con facilidad una o dos horas de su jornada laboral para atender asuntos personales, frente al 66% europeo.

Además, la mayor parte de los españoles no tiene que trabajar fuera de su horario laboral: el 59%, un poco mejor que la media europea, que es del 55%. Por el contrario, hay un 2% que tiene que trabajar a diario más allá de su jornada laboral, el 5% tiene que hacerlo varias veces a la semana y el 12%, varias veces al mes; datos un poco mejores que los de la Unión Europea. Además, en España es poco frecuente que la empresa avise con poca antelación al empleado de que tiene que ir a trabajar. De hecho, al 65% no le ocurre nunca, frente al 61% de la UE.

La encuesta de Eurofound muestra que la conciliación es un problema en España, ya que afecta a uno de cada cuatro trabajadores, esto es, a casi cinco millones de personas y a sus familias y amigos. Sin embargo, estos datos no permiten determinar que la conciliación en España sea más complicada que en el resto de países de la Unión. La mayoría de españoles está satisfecho con las horas de trabajo. En concreto, el 52% no cambiaría el número de horas semanales que está trabajando, mientras que un 17% querría aumentarlas y un 31% le gustaría reducirlas.

TIEMPO LIBRE

Los datos de la OCDE del Better Life Index de reflejan que los trabajadores españoles tienen mucho tiempo libre, lo que no siempre es compatible con una mejor conciliación entre trabajo y vida privada. España es el segundo país desarrollado en el que los trabajadores tienen más tiempo para el ocio, las relaciones sociales y el cuidado personal (incluidas las horas de sueño), ya que destinan 15,93 horas al día. Solo Francia está mejor que España en este indicador dentro de la OCDE con 16,36 horas de tiempo libre. La media de la OCDE es de 15 horas de los países desarrollados.

En España no abundan las jornadas laborales muy largas (la OCDE la considera a partir de las 10 horas en un mismo día). Un 5,6% de los trabajadores tenían este tipo de horario en 2016, menos de la mitad del conjunto de la OCDE, donde alcanza el 13%. La combinación de estos datos llevó al Foro de Davos a situar a España como el segundo mejor país de la OCDE en balance entre trabajo y vida privada de toda la Organización.

Los españoles destinan a su empleo principal 41,4 horas semanales según Eurostat (para los trabajadores a tiempo completo), cifra idéntica a la media de la Unión Europea. Esta estadística incluye todas las horas fuera de contrato que tiene que destinar a su trabajo, ya sean retribuidas o no.

Los españoles pierden menos tiempo que los europeos en trasladarse hasta el lugar de trabajo. El 59% de los trabajadores tarda menos de media hora en llegar y solo el 11% tarda más de una hora. En Europa los datos son un poco peores: el 55% tarda menos de media hora y el 15% más de una hora.

A pesar de que España tarda menos de la media hora en llegar a su puesto de trabajo, la insatisfacción con el tiempo destinado al desplazamiento está entre las más altas de Europa. La puntuación que dan los españoles es de 7,1 sobre 10, por debajo de la media del continente de 7,4. La media más alta es la de Dinamarca, con 8,3 puntos, y eso que en este país hay el doble de trabajadores que tardan más de una hora en llegar hasta su trabajo.

Los trabajadores españoles no tienen una jornada laboral más larga que la de su entorno, pero sí que tienen una jornada laboral más dura debido a la presión que reciben para realizar su trabajo. En concreto, España es el segundo país de la OCDE en el que los empleados tienen un peor ambiente de trabajo, medido este como el nivel de exigencia para realizar un trabajo y los recursos de los que dispone para hacerlo. Este es el resultado del ajuste de las plantillas que se ha producido durante la crisis, lo que se ha conocido como ganancias de productividad.

elespanol.com

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cuatro es temporal España cuenta con 2,52 millones de empleados públicos. El 60% son funcionarios de carrera y el resto contratados de forma fija o temporal.

En el sector público, uno de cada cuatro es temporal

 

¿Cuanta gente trabaja para las administraciones públicas en España? ¿Qué edades tienen? ¿Para qué tipo de Administración trabajan? ¿Qué tipo de contratos tienen? ¿Cómo ha evolucionado el empleo público durante la crisis? Si se quiere hacer una radiografía del empleo público en España hay que recurrir fundamentalmente a dos fuentes de información. Por un lado al Registro Central del Personal del Ministerio de Hacienda y Función Pública y, por otro, a la Encuesta de Población Activa (EPA).

Cada una de estas fuentes refleja una cifra distinta del total de empleados públicos que existen en España. Así, los últimos datos del Registro Central de Personal que acaban de ser publicados indican que en julio pasado había un total de 2.522.819 personas trabajando para las Administraciones Públicas. Si bien, la última EPA del Instituto Nacional de Estadística (EPA) eleva el número de ocupados en el sector público a los tres millones.

Esta diferencia radica en que la EPA es una encuesta y hay medio millón de trabajadores de empresas privadas que trabajan habitualmente como proveedores de las distintas Administraciones y como tal, cuando son preguntados se consideran a sí mismos trabajadores del sector público.

En cualquier caso, salvada esta diferencia, ambas fuentes de información reflejan datos parecidos sobre la calidad de la ocupación en el sector público. La primera conclusión que puede extraerse es que ser empleado público ya no es sinónimo de ser funcionario. De hecho, según el Registro Central de Personal, en España el número de funcionarios de carrera y, por lo tanto, con plaza en propiedad es de 1.534.795, lo que representa solo el 60% de todos los empleados públicos registrados. El 40% restante son personal laboral contratado o de otro tipo (interinos y personal de confianza).

En cuanto al tipo de contratos que se hacen en la administración, la EPA indica que a finales de septiembre había casi 700.000 empleados públicos contratados de forma temporal, lo que supone uno de cada cuatro (el 23% del total). El grueso de estos trabajadores temporales está formado por 234.700 trabajadores interinos que solo saben que su empleo durará más de un mes, pero desconocen su duración. Además, hay otros 100.200 cuyos contratos duran entre uno y tres meses; y otros 96.300 con contratos de entre uno y menos de dos años.

Los ayuntamientos son los que concentran un mayor número de personal laboral (no funcionarios). En concreto, de los casi 600.000 contratados por las Administraciones, la mitad están en las entidades locales.

Por su parte, las comunidades autónomas –que son las que concentran más empleados públicos, con 1,3 millones de trabajadores, la mitad del total– destacan por ser la Administración que cuenta con más interinos y personal de confianza. De los 400.000 trabajadores encuadrados en estas dos categorías, el 84% trabajan para las administraciones regionales.

Otro de los datos que arrojan un análisis detallado de las plantillas públicas es que precisamente las de las comunidades están fuertemente feminizadas: en ellas trabajan dos mujeres por cada hombre. Y lo contrario ocurre en la Administración Estatal; mientras que en los ayuntamientos hay equilibrio entre hombres y mujeres.

El 13,7% de los ocupados en España trabaja para el sector público, idéntico porcentaje que antes de la crisis.

Menos tiempo parcial

Asimismo, la incidencia del empleo a tiempo parcial es mucho mayor en el sector privado que en el público. En las empresas privadas el 16% de los trabajadores tiene jornadas reducidas, diez puntos más que entre los empleados públicos, donde solo el 6% realiza sus labores a jornada parcial.

El envejecimiento generalizado de estas todas estas plantillas también es algo característico del sector público. El 42% de los empleados públicos tiene actualmente más de 50 años, frente al 26% que supone este colectivo entre los trabajadores del sector privado.

Es especialmente preocupante el envejecimiento entre las plantillas de la Administración Estatal, donde el 65% tiene más de 50 años. Así como entre el personal docente universitario. Casi la mitad de los 6.887 profesores del sector público son también mayores de 50 años.

Más empleo solo en las comunidades y la Universidad

´El comportamiento del empleo público durante la crisis no ha sido parejo al del sector privado, sino que ha estado más vinculado a los periodos electorales y a los ajustes presupuestarios. El Registro Central de Personal marcó su máximo histórico en enero de 2010, en plena recesión, rozando los 2,7 millones de empleados públicos registrados. En julio aún había 175.809 empleados públicos menos que seis años antes. Y en los tres últimos años de recuperación del empleo, el sector público ha perdido 28.304 efectivos. Solo las comunidades y las universidades crearon empleo: 13.486 y 5.647, respectivamente.

cincodias.com

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Las rebajas de enero traerán 93.000 nuevos empleos

La campaña de rebajas de este invierno pondrá el broche final a un año de marcado por la recuperación del empleo. La mejora del consumo y la recuperación del comercio permitirán la creación de 93.000 puestos de trabajo, un 6% más que el año anterior. Son las cifras que maneja Adecco, compañía especializada en recursos humanos, basándose en los datos del Ministerio de Empleo y previsiones propias.

Un año más, la gran distribución se convierte en el sector donde es más fácil encontrar trabajo en este periodo. Según la compañía de recursos humanos, en este periodo se puede llegar a incrementar un 50% la demanda de trabajadores de compañías dedicadas a la distribución y el «retail». Otros sectores, como la logística o el transporte, van de la mano en esta tendencia y aumentan sus ofertas un 20%.

En cuanto a perfiles concretos, destacan los promotores, azafatas de imagen, teleoperadores o dependientes. Dentro del sector logístico hay un incremento en mozos, preparadores de pedidos con radiofrecuencia o carretilleros.

¿Qué piden las empresas a estos nuevos trabajadores? Según Adecco, lo más importante es la experiencia previa, la especialización y la actitud comercial. No hay que olvidar que muchas compañías se «juegan» sus cuentas anuales durante este periodo, en el que tienen depositadas grandes expectativas. Por ello, también «se busca iniciativa para cumplir los objetivos en un breve periodo de tiempo», según Adecco. Uno de cada cuatro empleos creados para la campaña de Navidad extienden su contrato hasta las rebajas.

Dónde encontrar trabajo

Cataluña, con 17.510 nuevos puestos, lidera la creación de empleo en este periodo. Tras ella se sitúa la Comunidad Valenciana, con 13.800, y Madrid, con 12.980. En la parte inferior del índice se sitúan regiones como Canarias (3.000 empleos), Navarra (2.940), Castilla-La Mancha (2.340), Cantabria (1.320) y Aragón (3.170).

Estas cifras reflejan para Adecco un incremento en la contratación en comparación con el año anterior. La compañía de recursos humanos añade, sin embargo, que la mejora se notará más en comunidades como Madrid (12% más puestos en comparación con hace un año), Comunidad Valenciana (9%), Cataluña y Murcia (8%).

La concentración del empleo durante las rebajas llega a tal punto que las ciudades de Barcelona, Madrid, Murcia y Valencia concentrarán el 52% de los nuevos puestos de trabajo. Un año más, las grandes ciudades se convertirán en el gran caladero del empleo en Navidad.

abc.es

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Todo lo que sube y baja con la llegada del año nuevo

El año nuevo llegará con la tradicional subida de precios. La luz, el gas o la bombona de butano son ejemplos de productos y servicios que verán incrementado su coste a partir del 1 de enero. Pero como en todo, también hay excepciones. Aunque prácticamente con un descenso simbólico, el peaje del Huerna se rebajará 5 céntimos por trayecto para turismos. Además, subirá el salario mínimo y el Euríbor se mantendrá en mínimos. Esta es la lista completa de las modificaciones que llegarán con la entrada de 2017:

La luz

El recibo de la luz se incrementará de media el 6%. Se trata del octavo mes consecutivo con un incremento del precio de la tarifa de este servicio de primera necesidad. Con la última modificación, la factura de un hogar medio (potencia contratada de 4,4 kilowatios y consumo de 250 kw) se sitúa en unos 62 euros.

El gas

Otro de los productos básicos que subirá con la entrada del año. El incremento será del 3% para los 1,7 millones de familias que tienen la tarifa regulada.

Bombona de butano

Todavía no se sabe exactamente el porcentaje de subida, pero todo apunta a que, después del incremento de noviembre, volverá a aumentar con la entrada del año nuevo. En la actualidad, el precio de la bombona de 12,5 kilos -usada en 8 millones de hogares- iniciará el año a un precio de 12,28 euros.

Alcohol, bebidas azucaradas

Los impuestos indirectos también subirán en su mayoría. El alcohol y las bebidas azucaradas ya lo hicieron el 5% en el mes de diciembre y los cigarrillos y el tabaco para liar el 2,5% y el 6,8% respectivamente. El objetivo del Gobierno es recaudar 150 millones con esta subida.

Peaje

Una de las bajadas de precios que se producirá con la entrada del año nuevo será en los peajes. En el del Huerna, esa rebaja será de 5 céntimos para turismos y motos, por lo que pasará de 12,95 a 12,90 euros. En el caso de los camiones y autocares de cuatro o más ejes el descenso será de 10 céntimos. Es el segundo año consecutivo de caída del precio de los peajes.

 Salario Mínimo Interprofesional

Una de las mayores subidas de 2017 será la del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se incrementará el 8% desde el día 1 de enero. La medida supone una revalorización de 52,4 euros al mes y elevará los actuales 655,20 euros mensuales a 707,6 euros (9.906,4 euros al año en 14 pagas).

 Permiso de paternidad

A partir del 1 de enero el permiso de paternidad se ampliará de dos a cuatro semanas. Será una prestación intransferible, no obligatoria y que tendrá que disfrutarse de forma ininterrumpida. De la medida se beneficiarán casi 4.000 padres asturianos. Es el cálculo que se deduce de las ayudas ofrecidas el pasado año por la Seguridad Social en la comunidad para este mismo concepto y de las que se beneficiaron 3.812 varones, un 2,53% más que los 3.718 que las habían recibido en el 2014.

Euríbor

El euríbor a doce meses cerrará el año cerca del -0,080%. La previsión es que este índice se mantenga en negativo durante todo el ejercicio, de lo que se beneficiarán gran parte de los hipotecados. El ahorro aproximado será de algo más de 7 euros al mes para un préstamo medio de 120.000 euros a veinte años.

Carburantes

Sobre los carburantes, terminaron el año en máximos anuales -1,215 euros para el litro de gasolina y 1,105 euros para el de gasóleo- tras unas semanas de fuertes repuntes que, previsiblemente, se prolongarán en este arranque de 2017.

Renfe

El precio de los billetes de trenes de Cercanías y de Media Distancia convencional de Renfe se mantendrá congelado en 2017 por segundo año consecutivo. Se trata de los trenes que mayor número de viajeros transportan. El pasado año contabilizaron 427,6 millones de pasajeros, frente a los 30,8 millones que usuarios de los trenes de AVE y la Larga Distancia.

Telefónica

En telecomunicaciones, Telefónica congela su cuota de abono, que se mantiene en 14,33 euros, un precio que no ha variado desde 2013.

Correos

Correos aplica a partir de hoy una subida de 5 céntimos de euro para la carta nacional ordinaria, que pasará a costar 0,50 euros.

Catastrazo

La reforma fiscal aprobada por el Gobierno central incluye una revisión del impuesto de bienes inmuebles en 2.542 ayuntamientos españoles, casi un tercio de los municipios del país. Entre ellos, dos concejos asturianos: Corvera y Colunga. No se trata de un incremento en los tipos del IBI, sino que lo que Hacienda aprueba son unos coeficientes que se aplicarán para actualizar los valores catastrales de los inmuebles en aquellas localidades donde han pasado más de cinco años desde la última revisión, con el objetivo de adaptar esos valores a la realidad actual del mercado

lavozdeasturias.es/

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El repunte del IPC al 1,5% obligará a una amplia revisión de los convenios

El desplome de los precios en los últimos años ha convertido la inflación en un factor más de ganancia de poder adquisitivo, al margen del incremento retributivo nominal. Sin embargo, la escalada de la tasa interanual del Índice de Precios de Consumo (IPC) hasta el 1,5 por ciento en diciembre y la previsión de que alcance el 2 por ciento de media anual en 2017 augura una amplia revisión de los convenios colectivos que, en un 20 por ciento de los casos, incluyen las denominadas cláusulas de garantía salarial.

La inflación en tasas negativas llevó a los sindicatos a aceptar la histórica reivindicación empresarial de acabar con estas cláusulas, que actualizan los sueldos en función del IPC y que están presentes en convenios como el del metal o la construcción.

En la antesala de la crisis, el 66 por ciento de los asalariados con convenio colectivo estaba protegido por estas cláusulas, mientras en 2015 las tenían el 16 por ciento. Pero la paulatina recuperación de los precios está haciendo a los negociadores recuperar este tipo de cláusulas en la negociación y el 20 por ciento de los trabajadores que han firmado su convenio para este 2016 incluía ya esta garantía, que ahora podría forzar subidas de sueldo excesivas, en un contexto en el que desde instituciones como el Banco de España se sigue apostando por la moderación salarial para consolidar la recuperación económica.

Cierto es que la subida de la inflación hará perder poder adquisitivo no sólo a los nueve millones de pensionistas, que verán incrementada su pensión por la mínima del 0,25 por ciento por cuarto año consecutivo, como aprobó ayer el Gobierno, sino también a los tres millones de funcionarios a los que el Ejecutivo podría hacer un guiño con un incremento salarial del 1 por ciento para lograr el apoyo del PSOE a los Presupuestos de 2017.

Es más, a estos 12 millones de españoles que tendrán menos poder de compra el próximo año hay que sumar otros siete millones de trabajadores afectados por convenios colectivos, cuya alza salarial ha sido del 1,08 por ciento hasta noviembre de 2016 y previsiblemente no será mayor al 1,2 por ciento al que está dispuesta a llegar la patronal, frente a la subida de hasta el 4 por ciento que piden los sindicatos para el próximo año. En total, y grosso modo, 19 millones de españoles verán mermado su poder de compra, cuando según el Banco de España la inflación podría alcanzar incluso el 2,5 por ciento en los meses de febrero y marzo, por el repunte del precio del petróleo, y se situaría al menos en el 2 por ciento en el conjunto del año. El organismo echa así por tierra las previsiones del Gobierno, que en el último plan presupuestario remitido a Bruselas confió en un aumento del IPC del 1,4 por ciento para 2017.

En este contexto de repunte de los precios, la pérdida de poder adquisitivo será generalizada en los sectores mencionados, donde, no obstante, el Gobierno poco más puede rascar, habida cuenta de que el agujero de las cuentas de la Seguridad Social podría ahondar hasta los 18.000 millones de euros a cierre de este ejercicio 2016.

El salario mínimo ‘se salva’

Sin embargo, y fruto de las concesiones al Partido Socialista para lograr su respaldo a los objetivos de déficit y al techo de gasto, el Ejecutivo sí ha podido dar luz verde a la mayor subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en treinta años, del 8 por ciento, lo que, en proporción, elevará el poder de compra de este colectivo.

El Consejo de Ministros aprobó ayer el alza del SMI hasta 707,7 euros mensuales en 2017, desde los 655,2 euros de 2016. El Gobierno considera que este incremento “responde a la mejora de las condiciones generales de la economía, a la vez que continúa favoreciendo su competitividad, acompasando la evolución de los salarios con el proceso de recuperación del empleo”, mientras los analistas plantean que la subida del SMI puede tener un efecto negativo en la contratación.

eleconomista.es

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España dedicó a ayudar a la banca el equivalente al 8,5% del PIB entre 2008 y 2014

España destinó el 8,49% de su PIB a ayudas a la banca entre 2008 y 2014 frente al 4,94% del conjunto de la UE, según un informe sobre ayudas públicas hecho público este viernes por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Las sumas totales destinadas durante la crisis a la recapitalización y rescate de entidades fue superior en España que en la media de la UE. Las ayudas al sector en 2014, en concreto, se redujeron drásticamente a cero, mientras en el conjunto de UE fueron “prácticamente anecdóticas”, el 0,1% del PIB.

En el citado periodo en toda la UE se destinaron 642.000 millones de euros a la banca. España, con un 15% de esa cifra, es el tercer país que más recursos ha dedicado, por detrás de Alemania y Reino Unido, que han tenido que dedicar importes muy relevantes a sanear su sistema bancario. De acuerdo a esas cifras, España ha destinado a ayudas a la banca un total aproximado de 96.000 millones de euros.

El informe destaca que, hasta el momento, se ha recuperado un 4,4% de las ayudas

En esas ayudas se incluyen las concedidas por el Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB) y el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD), que ascendió a 61.495 millones de euros. De ellos, la cifra concendida por el FROB ascendió a 53.553 millones, mientras que el FGD otorgó 7.492 millones.

El informe destaca que, hasta el momento, se ha recuperado un 4,4% de las ayudas de capital total. En el caso del FROB, en concreto, la cifra recuperada asciende, según el Banco de España, a 2.686 millones de euros. En el corto o medio plazo el procentaje pasará previsiblemente al 9%, según la CNMC, que recuerda que las desinversiones estatales que se lleven a cabo deberán hacerse de forma ponderada y buscar los mayores ingresos de forma que la competencia efectiva en el sector se vea afectada lo menos posible.

Por otro lado, el proceso de venta de las participaciones públicas en las entidades financieras aún no ha finalizado, por lo que a los importes indicados se sumarán en su momento los resultados de la desinversión en BMN y Bankia, de las que el FROB es titular del 65% y el 64,23%, respectivamente. “De lo obtenido de la venta de ambas entidades dependerá en buena medida el grado de recuperación finalmente obtenido”, sostiene el informe de la CNMC.

La CNMC destaca que el objetivo era recuperar la capacidad de intermediación financiera del sistema, facilitar la reducción de la exposición al riesgo inmobiliario y mejorar el acceso a la financiación, así como los mecanismo de identificación y gestión de la crisis. A juicio de la CNMC, estas ayudas han posibilitado una mejora generalizada del sistema financiero español: en sovlencia, las pruebas de estrés muestran una resistencia apreciable superando con holgura los requerimientos; se han reducido los activos dudosos y el acceso a la financiación ha mejorado de manera 

En porcentaje sobre PIB, España ocupa el séptimo lugar, por detrás de Irlanda (34,86%), Chipre (17,53%), Grecia (16,88%), Bélgica (12,04%), Eslovenia (10,11%) y Portugal (8,86%), en cuanto al volumen de PIB dedicado entre 2008 y 2014 a apoyo a la banca. Por detrás de España aparecen Reino Unido (7,36%), Luxemburgo (6,91%) y Alemania (5,63%). Por su parte, los países que menos porcentaje de su PIB dedicaron a la banca fueron Dinamarca (4,6%), Holanda (4,38%), Austria (4,23%) y Letonia (3,91%).

Las ayudas de recapitalización y rescate, a nivel agregado, se han mantenido en niveles relativamente bajos y mayores al inicio de la crisis -el máximo, de 1,41%, se alcanza en 2009-. Los países del centro y norte de Europa acometieron los procesos de reestructuración de las entidades financieras al inicio de la crisis, por lo que concentran en los primeros años el mayor volumen de intervención.

El año 2010 estuvo marcado por la crisis de Irlanda, su intento de solución mediante la emisión de garantías estatales en gran volumen primero, y la aceptación posterior de que era necesaria una recapitalización y un saneamiento extensivo de los balances de sus instituciones crediticias. En 2012 se adoptan las ayudas en Grecia, Chipre, España, Portugal y Bélgica- y en 2013 destaca Eslovenia con la recapitalización de su sistema financiero.

Desde el punto de vista de la evolución del crédito a la economía real, los efectos de las ayudas resultan “menos evidentes”. Así, continuó en 2014 la contracción crediticia, presente desde el inicio de la crisis financiera con tasas interanuales de evolución del crédito negativas. “Dicha contracción está relacionada con el necesario desapalancamiento de empresas y hogares, que partían de niveles de endeudamiento muy elevados al comienzo de la crisis, pero también con la propia situación interna de algunas entidades que, en determinados momentos, no se encontraban en condiciones de satisfacer la demanda solvente de crédito”, apunta el informe de la CNMC sobre ayudas públicas.

elpais.com

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¿Qué rumbo seguirá la economía en 2017? Las 10 claves de Goldman Sachs

El servicio de estudios de Goldman Sachs acaba de publicar sus predicciones económicas para el próximo curso. Según Charles Himmelberg, economista de la casa financiera, la victoria de Donald Trump en las Elecciones Presidenciales ha sido “el factor más determinante a la hora de mirar al futuro y anticipar tendencias”.

El primer punto en el que se fija Goldman Sachs es el de las expectativas de los mercados financieros ante el nuevo curso: “en comparación con 2016, creemos que hay oportunidad de aumentar ligeramente las ganancias, pero no cabe esperar subidas fuertes de manera generalizada. Las mejores oportunidades estarán en Asia: excluyendo a Japón, los mercados arrojarán un retorno superior al 12%, triplicando los datos del año que termina”.

En segundo lugar, Goldman Sachs cree que la llegada de Trump hará que el crecimiento económico se acelere: “los mercados están hambrientos de crecimiento y han recibido la victoria de Trump con una actitud muy favorable. Las rebajas fiscales que propone Trump pueden impulsar el crecimiento. Es probable que así suceda, ya que el nuevo Presidente cuenta con mayorías republicanas en la Cámara de Representantes y el Senado”.

libremercado.com

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Los técnicos de Hacienda advierten que habrá una nueva subida de impuestos en 2017

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) advierten que en 2017 habrá una nueva subida de impuestos, después de que a principios de este mes el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, anunciara un incremento de algunos impuestos especiales, como el del alcohol y el tabaco, y reformara el Impuesto de Sociedades.

Gestha explica que la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) aprobada hoy por el Consejo de Ministros “traerá consigo nuevas subidas de impuestos el próximo año, a la vista de los datos de la ejecución presupuestaria de la Administración General del Estado (AGE) en los once primeros meses de 2016, que evidencian un claro desfase entre lo presupuestado por el gobierno y lo realmente recaudado”.

En concreto, los técnicos de Hacienda estiman que hay una desviación de 12.238 millones de euros debido, por un lado, al aumento en 3.448 millones de los ingresos tributarios que el Ejecutivo estimó en los presupuestos de este año y, por otro, a la merma, a noviembre de 2016, de 8.750 millones de derechos reconocidos por tributos para sufragar los gastos del Estado.

Estimaciones vs realidad

En un análisis pormenorizado, los técnicos explican que el Gobierno estimó en 1.006 millones el aumento de la recaudación derivada de los impuestos directos y las cotizaciones sociales, pero lo cierto es que hasta noviembre estos ingresos se redujeron en 3.377 millones. Asimismo, preveía que los ingresos en concepto de impuestos indirectos caerían en 680 millones, pérdida que finalmente casi se triplicó, situándose en 1.900 millones.

El impuesto que arroja una mayor desviación es el IRPF, para el que Gobierno estimó que se reduciría únicamente en 605 millones por la segunda fase de la reforma fiscal, sin embargo, la realidad es que hasta noviembre se han recaudado 3.020 millones menos que en el mismo periodo de 2015, una pérdida cuatro veces superior a lo presupuestado. En este ranking, le sigue el IVA, que el Gobierno presupuestó que se reduciría en 1.195 millones en 2016, y la pérdida hasta noviembre es de 2.293 millones, casi el doble de lo previsto.

Por otro lado, Gestha recuerda que en 2016 se derogó el pago mínimo a cuenta en el Impuesto de Sociedades, que provocó un desplome recaudatorio, obligando al Gobierno a recuperarlo para el segundo pago a cuenta, gracias al cual se han recaudado 7.637 millones. Así, se ha logrado que este tributo haya remontado la pérdida diferencial de 3.510 millones que registraba hasta el mes de septiembre de 2016, respecto al mismo periodo de 2015, a una pérdida de solo 506 millones hasta noviembre, pues en 2015 se aplicaba un pago mínimo a cuenta en el Impuesto de Sociedades similar al aprobado a finales de septiembre de este año.

Por último, el Ejecutivo presupuestó que la recaudación por tasas, precios públicos y otros ingresos aumentaría en 3.488 millones en 2016, una cifra muy alejada de la realidad, pues a cierre del mes de noviembre estos se habían reducido en 3.473 millones. Estas partidas arrojan en su conjunto un desfase de 8.750 millones menos en los once primeros meses de 2016, con un descenso de la recaudación del 7,1%, a pesar de que el Gobierno preveía que ésta aumentará en el conjunto del año un 5%, por lo que, para cumplir con esas estimaciones debería recaudarse en este último mes 12.238 millones más que lo recaudado en diciembre de 2015, algo que se antoja una misión imposible.

De este modo, la prórroga presupuestaria aprobada hoy arrastrará una desviación de ingresos que volverá a comprometer el objetivo de déficit del próximo año, que está fijado en el 3,1% del PIB; objetivo que ya se incumplió en 2015 por, entre otras causas, la reforma fiscal adelantada por el Gobierno, llevando al déficit público de aquel año al 5,1% del PIB, cuando el techo estaba establecido en el 4,2%.

Subida de impuestos “apresurada”

Gestha cree que las últimas subidas de impuestos, anunciadas por Montoro a principios de diciembre, “se aprueban de forma apresurada, en ocasiones revocando reformas anteriores, y no ponen solución al agujero recaudatorio de Sociedades en España, que desde 2007 se ha hundido un 46,6% cuando se recaudaron 44.273 millones, por lo que registra una pérdida acumulada de ingresos de 197.595 millones”. Y es que, a pesar de las subidas de impuestos que se han acometido en los últimos años, España sigue teniendo, a día de hoy, un diferencial de presión fiscal, incluida las cuotas de la Seguridad Social, de casi 54.000 millones menos que la media de la UE, apuntan los técnicos de Hacienda.

En opinión Gestha, para terminar con este desfase fiscal es necesario abrir un debate lo más amplio posible que finalice con una propuesta de reforma fiscal integral que permita disponer de recursos suficientes para atender a los gastos públicos e inversiones, reducir el déficit y el endeudamiento, así como lograr una mayor redistribución de la renta y la riqueza entre los ciudadanos. Esta reforma pasaría, a juicio de los técnicos, por una reorganización tanto de la Agencia Tributaria Estatal (AEAT), para que funcione de forma más independiente de las injerencias políticas o económicas, como de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) para conseguir un más eficaz control del gasto público.

Asimismo, es necesario aplicar un plan de lucha contra el fraude y la elusión fiscal eficaz y realista, para lo que es fundamental aumentar las responsabilidades de la plantilla de la AEAT con exigencia de su cumplimiento, así como la dotación de más medios, ya que actualmente solo tiene un empleado por cada 1.928 contribuyentes, frente a países de nuestro entorno como Francia, donde hay uno para menos de la mitad de ciudadanos (860).

elboletin.com

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