Familias vinculadas al Opus Dei han perdido 1.600 millones en un año o 125 millones en un día

Familias de grandes inversores y fondos de inversión son los grandes perdedores por la pérdida de valor de los títulos de Banco Popular tras su intervención por parte de las autoridades europeas, incluida la venta de la entidad al Santander.

La sindicatura de accionistas del popular, donde tienen un papel destacado familias de la organización religiosa Opus Dei, eran hasta ahora los principales inversores de la entidad con el 9,8% de su capital. Tras ver el valor de la acción desplomado a cero euros, se podría decir que este sindicato de accionistas ha perdido 1.611 millones de euros en un año, o bien 600 millones en lo que va del 2017 o 125 millones en un día. Así ha sido el fulgurante descenso del valor del banco que estableció fuertes vínculos con el Opus Dei en los años cuarenta del pasado siglo, coincidiendo con la presidencia del industrial catalán Félix Millet Maristany.

La rica familia chilena de los Lukic, que entró en el Popular hace un mes a través de la sociedad Vallum, ha perdido los 117 millones que inviertieron en la entidad que entonces presidía Emilio Saracho. También se han esfumado los ahorros invertidos por la familia mejicana de Antonio del Valle, que entró en el Popular a finales del 2014 y que solo en lo que va de este año han perdido 161 millones (si se toma en cuenta el valor de la acción a principios del 2017). Antonio del Valle jugó un papel determinante en la operación que derribó a Ángel Ron de la presidencia del Popular en diciembre pasado y su sustitución por Emilio Saracho.

BANCOS Y FONDOS DE INVERSIÓN

Credit Mutuel figura en los registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como el segundo mayor accionista (por detrás del sindicato de accionistas) con un 4% del capital, a expensas de saber si ha reducido o vendido su participación en los últimos días. Eso es lo que ha hecho, precisamente la gestora de fondos BlackRock que en los últimos días ha reducido su participación en el banco del 4% al 1,77% minorando así las pérdidas finales

La aseguradora Allianz,se podría haber dejado más de 45 millones de pérdidas en un solo día por la pérdida de valor de sus títulos (el 3,5% del capital). Gestoras de fondos como Silchester International Investors, Vanguard, Schroder, Norges Bank o Santander AM también figuran entre los principales tenedores de acciones del Popular y, por ende, entre los principales perdedores.

Entre los miembros del consejo de administración del Popular, la consejera con mayor número de acciones, después de la sindicatura de accionistas, es Helena Revoredo, presidenta de Prosegur, que con su 0,62% del capital de la entidad habría perdido unos 84 millones de euros en un solo día.

elperiodico.com

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Cero euros para los accionistas del Popular, 80 millones para la cúpula

l FROB y la Junta Única de Resolución han dado luz verde a la amortización de la totalidad de las acciones ordinarias en circulación de Banco Popular, que tenían un valor de mercado de unos 1.500 millones de euros, así como de los instrumentos híbridos de capital –el banco tenía en circulación 1.250 millones de euros en CoCos-.

Esto se traduce en que los accionistas y los tenedores de los CoCos pierden el 100% de su inversión tras el proceso exprés desencadenado entre ayer, cuando el BCE declaró la inviabilidad del Popular, y esta mañana. Los temores de las últimas semanas de los inversores de Banco Popular se han confirmado esta misma mañana antes de la apertura, tras la subasta de la entidad, que ha sido adquirida por el precio simbólico de un euro por el Santander.

Sin embargo, hace apenas cuatro meses, el Popular desembolsaba 74 millones de euros para relevar su cúpula ante las turbulencias en el rumbo de la entidad. Fue el coste de las pensiones del consejo de administración anterior, con Ángel Ron a la cabeza.

El banco, que perdió más de 3.400 millones de euros el año pasado, hizo frente en febrero a una provisión millonaria para asegurar la salida de sus directivos con 74 millones de euros, mientras la entidad se quedaba con un fondo de 24 millones a la marcha de Ron.

Tras 13 años al frente del Popular, el expresidente salía de la entidad al final de una crisis en la que se perdió más del 90% del valor de las acciones y con la previsión de que siguieran bajando hasta niveles históricos.

Ángel Ron, que cobró cerca de 1,5 millones de euros en 2016, acumula 8,5 millones para su pensión, a lo que la entidad debe sumar otros 15 millones de euros a su marcha, a razón de 1,1 millones anuales. En total, Ron se queda con cerca de 24 millones de euros de pensión tras una gestión que ha acabado con la entidad vendida al precio simbólico de un euro. Atendiendo a la cláusula de no competencia, Ron no podrá trabajar en otro banco a partir de ahora. Además, la política de remuneraciones del banco fijó que el cese como consejero ejecutivo no conlleva indemnizaciones, aunque Ron reclamó ser indemnizado y se le denegó.

Pero no sólo la cúpula saliente del expresidente ha ganado: Pedro Larena, consejero delegado que decidió abandonar el Popular a los siete meses de su fichaje, se llevó cinco millones de eurospor tres anualidades y la pensión correspondiente. En su caso, no podrá trabajar en un banco en un periodo de tres años, aunque sí en otras empresas fuera del sector.

Al antecesor de Larena, Francisco Gómez, se le reconocieron 20,3 millones de euros como indemnización de salida. Para la marcha del resto de administradores el banco tuvo que sumar otros 29 millones de euros. En total, casi 80 millones de euros por el cambio de cúpula y la posterior salida de Larena a apenas unas semanas de que el banco haya rozado el colapso.

En el caso del relevo del hasta hoy presidente, Emilio Saracho, la entidad firmó con él un contrato de cuatro años sujeto a renovación que incluía un plazo de preaviso de tres meses en caso de extinción y sin cláusulas de permanencia. El contrato de Saracho contemplaba el abono una prima de contratación por importe de cuatro millones. De confirmarse su relevo con la operación de hoy, esos cuatro millones deberán sumarse a la millonaria factura con la que la cúpula ha lastrado los números maltrechos del Popular.

elboletin.com

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Cuánto cuesta salir a fumar, tomar café y otras distracciones…

Cualquiera podría citar un puñado de actividades que nos hacen perder tiempo y dinero en la oficina. Pero también hay una lista de supuestas distracciones y ‘no trabajo’ que, increíblemente, son productivas.

Procastrinar es la palabra clave. Algunos creen que utilizar este término y darle un carácter altisonante, siempre con una pose de estar muy ocupado, puede esconder lo que habitualmente se conoce como marear la perdiz. Pero no.

Pongamos las procastrinaciones más típicas: el cigarrillo que, obligatoriamente (por ley), hay que salir a fumar a la puerta o a unos metros de la oficina… Y el desayuno, o la charla en la máquina de café, que suele ser un foro de recursos humanos en el que cada uno aporta su peculiar fórmula para gestionar la compañía… Los encuentros fortuitos en pasillos y escaleras, las esperas interminables en impresoras, que se enriquecen con una buena conversación… Una pérdida de tiempo y de dinero, dirán algunos… Lo es, pero no siempre.

Conviene adelantar que los expertos recomiendan desconectar cada dos horas, porque a partir de los 90 minutos nuestra atención decae, y cortar hace que volvamos a nuestra actividad con eficiencia. Esto nos da una nueva perspectiva acerca de lo que es (o no) perder el tiempo en el trabajo.

Además, hay que recordar que socializar en el trabajo es algo intrínsecamente bueno, porque repercute en el compromiso y en la productividad y facilita además las relaciones transversales, cada vez más necesarias en las organizaciones.

Volvamos a la pérdida de tiempo, apoyada en estudios, porque siempre hay informes para todo: según un análisis de la UE elaborado en 2015, en España el 29% de la población fuma, y este porcentaje se eleva hasta el 40% cuando se trata de fumadores en edad laboral, lo que se traduce en unos 20 millones de personas que fuman durante su jornada de trabajo.

El ‘cigarrito’

Luis F. Rodríguez, CEO de Watch&Act, se atreve con un cálculo basado en otros estudios adicionales sobre el tema: si la media es de 10 cigarrillos al día -esto es lo que concluye un informe del Journal of the American Medical Asociation (JAMA) en colaboración con la Universidad de Washington- y el 60% se consume en el trabajo, es posible extrapolar un gasto medio de unos 4.000 euros al año por persona, lo que supone un sobrecoste para la empresa de 2,6 euros por hora y por persona, un 12% más de lo habitual. Si se tiene en cuenta que los fumadores pueden gastar una media de 4 minutos por cigarrillo, más otros 4 entre salir y volver a su puesto laboral, más otros 2 minutos de vuelta a la concentración (en total 0,16 horas por cigarro de inacción profesional), se puede concluir un gasto de 4.382 euros al año por persona para la organización.

Los cálculos de Watch& Act también se refieren al café: Si se supone que el cien por cien de los trabajadores (restando el absentismo) toman una media de un café social al día (incluye una charla con los compañeros), y dedican unos 15 minutos por persona y día, sale un coste asociado de 0,7 euros por hora para la empresa.

A todo esto se pueden sumar otros ladrones de tiempo típicos. Algunos no dependen de los empleados, sino de la propia organización, que favorece y hasta premia una multitarea inútil y sin valor. Aquí hay que citar las reuniones improductivas: en mercados como el estadounidense tienen lugar cada día 11 millones de reuniones, y la mayor parte de profesionales se ven involucrados en 61,8 millones de éstas al mes, lo que supone la pérdida de 31 horas mensuales improductivas que equivalen a cuatro jornadas laborales completas.

Pero también están los correos electrónicos, los Power Point eternos o el mal uso de las redes sociales en horario de oficina.

En realidad, si los profesionales de una compañía hacen bien su trabajo, no debería existir la preocupación por que se den ciertas distracciones, ni hay por qué establecer una regulación formal que restrinja las actividades lúdicas en horario de trabajo.

Parar cada cierto tiempo en nuestra actividad laboral implica ciertos beneficios y activa nuestro organismo. Estos paréntesis, bien gestionados, incrementan los recursos de energía, que pueden invertirse en pensar, de manera que son recomendables algunas desconexiones breves que nos hacen volver al aquí y ahora y nos centran.

Cuando hasta los chismes son productivos

La máquina del café es el escenario típico de los chismes y rumores de oficina. Para muchos, se trata de una pérdida de tiempo y de una insana costumbre tóxica. Pero no siempre… Aunque el chisme negativo y falso resulta pernicioso, hay que tener en cuenta que el ‘rumor cero’ es algo prácticamente imposible en una organización. La comunicación informal es un hecho en muchas compañías, y ciertos rumores y una determinada forma de gestionarlos puede tener efectos positivos en términos de comunicación interna o para que surjan algunas ideas e iniciativas que nadie conocería si se recurre sólo a los cauces tradicionales.

  • Los rumores internos son muchas veces la fuente más creíble de comunicación, antes que los boletines oficiales o la comunicación interna de la empresa.
  • La comunicación informal no sigue rutas fijas, pero al gestionarla, hay determinados nodos a los que llega y donde se multiplica. Se debe trabajar con estos nodos y con aquellas personas que tienen trascendencia.
  • Conviene tener en cuenta a ciertos empleados con un liderazgo que no va con su función y responsabilidad, y que son capaces de impactar en los demás. Hay que detectarlos y determinar si son constructivos para que ayuden a gestionar el cambio o a motivar.

El ‘no trabajo’ más eficaz y valioso

Del mismo modo que ciertas distracciones en el trabajo no sólo no son perjudiciales, sino que favorecen la creatividad e incluso impulsan la productividad, algunas actividades que no son estricto trabajo también pueden favorecer tu carrera profesional, resultan productivas para la compañía, brindan desarrollo, motivación y satisfacción laboral.

  • Salvando las reticencias sobre el uso de las redes sociales, un ‘no trabajo’ productivo es la construcción de redes, incluso en horario laboral. Esto es bueno para tu organización, y para ti, ya que tu empresa se beneficia también de tus contactos. En este sentido, dedicar horas de trabajo para contribuir a mejorar tu marca personal y la de tu empresa nunca es una pérdida de tiempo.
  • No rehúyas la relación con tus compañeros de trabajo. Algunas teorías de ‘management’ se refieren a que contar espacios y momentos de contacto y socialización incrementan la innovación y la productividad. Cierta socialización eficaz y el hecho de compartir algunos momentos, junto con determinadas innovaciones y estrategias en la gestión del tiempo pueden convertirse en un arma poderosa para construir una sólida cultura corporativa y favorecer la creatividad.
  • Aunque suene raro, hay quien piensa que “la compañía que almuerza unida permanece unida”. La hora del almuerzo se convierte así en momento crucial para el ‘networking’.

expansion.com

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El Banco de España dice que la economía podría crecer más del 3 % este año

El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha dicho este martes que la institución podría revisar su previsión de crecimiento económico para este año hasta situarlo “incluso por encima del 3 %”.

Durante su intervención ante la Comisión de Presupuestos del Senado con motivo de la tramitación del proyecto presupuestario de 2017, Linde ha explicado que ante los últimos indicadores “no es descartable que el crecimiento estimado para este año sea algo superior al anticipado hace unos meses”.

Este crecimiento podría situarse “incluso por encima del 3 %”, aunque no ha detallado la cifra que aparecerá en las nuevas proyecciones de la economía española que el Banco de España publicará la próxima semana -actualmente está en el 2,8 %-.

Este crecimiento se basará en el “fuerte ritmo de expansión” de la demanda nacional y la contribución del sector exterior, a su vez influidas por el “dinamismo” del empleo y la facilidad de acceso al crédito.

A pesar de ello, ha puntualizado que a medio plazo las tasas de crecimiento serán “más moderadas”, a medida que desaparezcan factores como la caída del precio del petróleo o la moderación de los costes de financiación.

Influencia de UK y EEUU

En cuanto a la inflación, Linde espera que se sitúe en una media del 2 % en el año y que baje de esa cifra en 2018 y 2019.

El entorno exterior, ha añadido, se caracterizará por los “cambios políticos” en Reino Unido y Estados Unidos, que por el momento no han tenido impacto en la economía real, así como por la recuperación económica en la zona euro.

En cuanto a los riesgos, ha citado la incertidumbre global “consecuencia de algunas propuestas recientes para restringir los intercambios comerciales, los movimientos migratorios y la coordinación de políticas”, los cambios en los tipos de interés tras la subida en los Estados Unidos y el alto endeudamiento en España, que genera dependencia de la financiación exterior.

Con el tiempo la economía española se verá limitada por el elevado componente estructural de la tasa de paro, el envejecimiento de la población y la baja productividad.

Para “expandir” el potencial de crecimiento económico, el Gobernador ha abogado por “avanzar en las distintas reformas”, en particular en el ámbito regulatorio -para reducir las dificultades de entrada- y laboral -, reducir la dualidad y mejorar las posibilidades de los parados de larga duración-.

La eventual reversión de las reformas puestas en marcha desde el inicio de la crisis empeoraría, a su juicio, las perspectivas de crecimiento económico “y haría más costosa la consolidación fiscal pendiente”.

lainformacion.com

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La OCDE pide más gasto social e impuestos para que el 1% no sea más rico

La globalización es fuente de crecimiento económico, pero su funcionamiento ha agravado de forma significativa la fractura social en la última generación y eso, según la OCDE, además de injusto, constituye una amenaza para la legitimidad y es corrosivo para las perspectivas económicas.

Este es el contenido de un informe sobre el “crecimiento incluyente” publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y también el principal mensaje lanzado por su secretario general, Ángel Gurría, en la apertura del foro que como cada año se celebra esta semana en París.

Las desigualdades –según los autores del estudio- no son meras “externalidades negativas” sino que son “características centrales del funcionamiento de nuestros sistemas económicos”.

La ilustración viene de que actualmente el 10 % más privilegiado de sus países miembros recibe más de 10 veces más ingresos que el 10 % menos favorecido en los países de la OCDE, cuando a mediados de los años 1980 la relación era de uno a siete.

Durante esas tres décadas, sobre todo, ha salido beneficiado el 1 % más rico, que ha acaparado una buena parte de la subida de los ingresos, antes de impuestos: un 47% en Estados Unidos, un 37% en Canadá y un 20% en el Reino Unido.

La brecha se ha agrandado igualmente en términos de riqueza, y así el 10 % que está en la cúspide de la OCDE acumula en torno a la mitad del patrimonio, mientras que en el otro extremo un 40% de la población tiene únicamente el 3%. El 1% más rico concentra un 19% del total.

La organización señaló que las innovaciones de la digitalizacióntienen el potencial de favorecer a todo el mundo, pero si no se gestiona adecuadamente puede exacerbar las desigualdades por la vía de mayor inseguridad laboral o desajustes en los ingresos.

Lo que -avisó- cimenta la idea de que unos pocos se lo llevan todo y mina el nivel de confianza de los ciudadanos en las instituciones gubernamentales: estaba en el 42% en 2016, niveles mínimos desde el estallido de la crisis.

Gurría, que inauguró el foro de la OCDE en compañía de la princesa María de Dinamarca -es el país que este año preside la ministerial- hizo hincapié en el repunte de las presiones nacionalistas y proteccionistas en un momento delicado en que “la recuperación económica es frágil”.

Por eso, la idea de que la prioridad es el crecimiento económico y la distribución vendrá después debe ser “matizada”, y “hay que incrementar el gasto social, mejorar la protección social teniendo en cuenta que la digitalización trastoca el mundo del trabajo”.

El conocido como Club de los países desarrollados subrayó que los gobiernos no deben limitarse a levantar las barreras a la igualdad de oportunidades, sino ocuparse de una “provisión de bienestar”.

Eso significa en primer lugar diseñar un sistema fiscal que reduzca las desigualdades y promueva el crecimiento incluyente, para lo cual un pilar clave son los impuestos progresivos, por ejemplo sobre los bienes inmobiliarios.

En esa misma línea, abogó por reforzar los impuestos a la sucesión, pues la riqueza heredada es “un factor significativo en el incremento de la desigualdad intergeneracional”, y los impuestos que gravan esos bienes se han reducido: del 0,25 % del producto interior bruto (PIB) en 1965, al 0,15 % en 2014.

Las otras prioridades para combatir la fractura social son centrarse en la formación de los niños desde edad temprana y fortalecer el dinamismo de las nuevas empresas y de las pymes para que no estén en desventaja con las grandes que se benefician de una ventaja competitiva.

La OCDE en boca de de su secretario general, Ángel Gurría, lo tiene claro. Así lo ha dejado escrito en un artículo al respecto. “A menos que los gobiernos emprendan cambios fundamentales -tanto individual como colectivamente- en la forma en que funcionan nuestras economías, nuestras sociedades y nuestros sistemas políticos, todos nuestros esfuerzos simplemente harán crecer las semillas de nuevas crisis. Veremos invertido la paz y el progreso que la apertura y la cooperación multilateral han traído durante décadas”.

Gurría pone encima de la mesa los problemas a los que se enfrenta el mundo: “aumento de las desigualdades de ingresos, riqueza y oportunidades; La creciente desconexión entre las finanzas y la economía real; Aumento de la divergencia en los niveles de productividad entre trabajadores, empresas y regiones; La dinámica del ganador-toma-más en muchos mercados; La progresividad limitada de nuestros sistemas tributarios; Corrupción y captura de la política y las instituciones por intereses creados; La falta de transparencia y la participación de los ciudadanos comunes en la toma de decisiones; La solidez de la educación y de los valores que transmitimos a las generaciones futuras”.

lainformacion.com

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Guindos y Botín, juntos en Bilderberg en vísperas de la ‘operación Popular’

Viernes 2 de junio. Hotel Westfields Marriott, en Chantilly, Virginia (Estados Unidos). Recinto cercado y con medidas de seguridad extremas. Ese día se reunió allí el Club Bilderberg. Acudieron cuatro españoles: Luis de Guindos, Ana Botín, Albert Rivera y Juan Luis Cebrián. Aunque en un principio pasara inadvertida, la coincidencia del ministro de Economía, Industria y Competitividad y la presidenta del Santander cobra interés días después. El Santander ha comprado finalmente por un euro el Banco Popular.

Fuentes conocedoras de las interioridades de las reuniones del Bilderberg explican que es habitual que los españoles invitados se reúnan y compartan conversación o algún encuentro privado. Es una oportunidad extraordinaria para dialogar de manera calmada sobre determinados asuntos en un ambiente de confianza y sin filtraciones. Los españoles, además, están unidos porque es un representante nacional quien les invita al encuentro, figura que ha ocupado hasta ahora Cebrián.

Guindos y Botín, por tanto, estuvieron juntos en Bilderberg en vísperas de la ‘operación Popular’. Y a nadie escapa que el titular de Economía no ha podido sacarse de la cabeza estos días la crisis del banco que preside Emilio Saracho. Había llegado a apuntar jornadas atrás la opción de Bankia, como solución alternativa a un proceso de resolución que nadie quiere en el Gobierno.

En paralelo, lo cierto es que Ana Botín no quería saber nada del Popular hasta hace unos días. La presidenta del Santander deseaba huir de un rescate a una entidad despeñada en Bolsa y con serias dudas, según indican fuentes consultadas por Lainformacion.com. El argumento que manejaba Botín era que quería alejarse de ampliar riesgos en España. Su cabeza está en Londres, por lo que, en principio, se alejaba de la absorción y era partidaria por que fuera otra entidad quien salvara al Popular.

Paradójicamente, tras la cita de Bilderberg, el tablero de juego cambió. Las exigencias comunitarias han sido un factor. Este martes se conoció que el Santander estaba analizando una ampliación de capital y el miércoles saltó la noticia: compraba el Popular por un euro. La situación, en definitiva, dio un giro radical y la solución para la entidad sí llegó finalmente de la mano de Botín.

La relación Guindos-Botín

La relación entre Luis de Guindos y Ana Botín es cercana. No solo estuvieron juntos en Chantilly sino que en enero fueron dos de los españoles invitados al Foro Económico de Davos. Hay que recordar que tras el fallecimiento de Emilio Botín, el ministro de Economía dijo sobre la sucesora al frente del Santander: “En mi opinión personal, la persona elegida es la adecuada por sus características y por su experiencia, ya que ha llevado partes muy importantes del grupo del Banco Santander; me parece que ha sido una sucesión adecuada y muy natural“.

Guindos, además, se marchó antes de una reunión del Ecofin para asistir en Santander al funeral del padre de Ana Botín. Más tarde, el ministro escribió un artículo en El País donde desveló unas palabras que tuvo hacia él Emilio Botín en plena tormenta por una posible intervención financiera: “Tú sabes lo que tienes que hacer, y yo te apoyaré sobre el rescate

lainformacion.com

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Erasmus en España? El 44% de los estudiantes extranjeros gasta más de 500 euros al mes

España es el destino favorito de los estudiantes de erasmus. Cada año miles de jóvenes extranjeros se trasladan a nuestro país a continuar su formación lo que favorece, también, a la economía española. Pero ¿a qué gastos se enfrentan estos estudiantes?

Un estudio de Uniplaces, servicio de reserva de alojamiento para estudiantes, apunta que el 44% de los erasmus en nuestro país gasta más de 500 euros, un 23% entre 400 y 500 euros, un 22% entre 300 y 400 euros y sólo un 7% gasta menos de 300 euros al mes.

En este sentido, el 75% asegura que el gasto es mayor que el que realizan en sus países de origen. Mientras que el 25% restante reconoce que su estancia en España no les supone un gasto mayor. De hecho, un 11% afirma que incluso necesitan un presupuesto menor que en su país natal ya que el coste de la vida en sus regiones de origen es mayor.

Más a largo plazo, el 29% de los estudiantes extranjeros gastará durante su estancia en España, de media, entre 3.000 y 4.000 euros. “Normalmente, los períodos erasmus duran entre cinco y nueve meses y, durante ese tiempo, los estudiantes tienen que hacer frente al pago de alojamiento, alimentación, transporte, ocio… todo ello sin olvidar que también tienen que costearse los gastos universitarios. Por ello, no es de extrañar que la mayoría estime en unos 4.000 euros la cantidad total que destinarán”, explica Joaquín Mencía, CEO de Uniplaces en España.

El 79% quiere quedarse en España

Por otro lado, al 79% de los erasmus les gustaría quedarse en España al finalizar su beca. Este número es inferior al del pasado año cuando el 86% reconoció que quería quedarse en nuestro país. “Sin embargo, sigue siendo un porcentaje muy elevado y demuestra que la experiencia que tienen los erasmus en España es muy positiva”, opina Mencía.

En este sentido, el 36% reconoce que le gustaría encontrar un empleo para desarrollar su futuro laboral en España. Por último, el 84% considera que las empresas españolas son bastante competitivas y les gustaría trabajar en una empresa nacional. De éstas, las compañías más reconocidas por los estudiantes erasmus son Inditex, Iberia y Mercadona.

eleconomista.com

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Las tres razones por las que el petróleo no debería subir de precio en 2017

El precio del crudo Brent, de referencia en Europa, se mantiene en el entorno de los 50 dólares por barril, mientras que el Texas ronda los 48 dólares. El repunte que ha experimentado el oro negro en los últimos meses, el recorte de producción aprobado por los miembros de las OPEP y las nuevas tensiones que han surgido en el Golfo Pérsico tras la anunciada ruptura de relaciones diplomáticas de Arabia Saudí, Egipto, Bahrein, EAU y Yemen con Qatar hacen temer un sustancial encarecimiento del petróleo a lo largo del año.

Sin embargo, siempre y cuando no se agrave la crisis política en la zona de Oriente Medio y/o surja algún conflicto bélico de relieve que ponga en riesgo la producción, existen, al menos, tres factores cuya dinámica frenará la subida del petróleo a corto plazo, según el último informe elaborado por UFM Market Trends.

Tras la histórica caída registrada de 2013 a 2015, los precios del petróleo se recuperaron significativamente en 2016, hasta la cota de los 50 dólares por barril, pero los tiempos del crudo a 100 dólares “ya son historia”, puesto que la dinámica de esta industria ha cambiado. “Las antiguas curvas de oferta y demanda ya no son suficientes”, aclara el estudio. La revolución del fracking en Estados Unidos ha tenido un gran impacto en la industria petrolera, pues, antiguamente, la oferta de petróleo era muy inelástica, ya que el coste de cerrar temporalmente un gran campo petrolero era enorme, pero hoy el suministro de petróleo se ajusta más rápidamente a los cambios en la demanda.

“En cuestión de años hemos pasado de tener gigantes petroleros a tener pequeños productores de shale oil, extremadamente apalancados, que aplican técnicas de fracturado (fracking). Esto ha cambiado las reglas de juego, el tradicional retraso entre inversión y producción de petróleo se ha reducido drásticamente gracias al fracking. El mercado de petróleo ha cambiado totalmente”, y esta nueva senda dibuja una perspectiva más o menos estable para el presente ejercicio.

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Así, algunos bancos, como el Standard Chartered, pronostican que el precio terminará 2017 en unos 70 dólares por barril, ya que prevé una disminución importante de la oferta bajo el supuesto de que la producción de petróleo de shale oil estadounidense es insensible al reciente alza del crudo. Sin embargo, “hay razones de peso para dudar sobre estos pronósticos excesivamente optimistas”. Los tres factores que frenan un sustancial encarecimiento de precios son la evolución de la demanda y la oferta, pero también la mayor capacidad de adaptación del shale oil, cuya irrupción está revolucionando la industria.

Débil demanda global de petróleo

Por el lado de la demanda, ésta aumentó un 1,7% interanual en 2016, y la Agencia Internacional de Energía (AIE) espera un crecimiento adicional del 1,4% en 2017, mientras espera que alcance los 100 millones de barriles al día en 2018.

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Sin embargo, las perspectivas para 2017 y años subsiguientes para EEUU podrían ser “peores de lo previsto por la AIE debido al aumento de las tasas de interés y al actual pico de demanda en sus industrias cíclicas”. Asimismo, aunque la demanda de petróleo en China sigue creciendo, UFM Market Trends advierte de que ciertos indicadores avanzan “una alta probabilidad de crisis financiera” en el gigante asiático debido a los problemas de liquidez en su sector bancario en la sombra (shadow banking). Y, por último, si bien la economía de la zona euro repunta, la eficiencia energética también está aumentando en Europa, con lo que su demanda de crudo podría ser inferior a la prevista.

Se reducen los costes de producción

Por el lado de la oferta, la producción ha aumentado un 2,3% interanual en el cuarto trimestre de 2016, después de disminuir durante unos meses debido a que la caída del precio se tradujo en una menor producción de shale oil en EEUU.

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Sin embargo, la clave es que los costes de producir crudo han bajado entre un 20% y un 33% desde 2014. Esto ha permitido reducir el punto muerto (break even point) del barril de petróleo y, como resultado, incluso con precios más bajos, la oferta mundial no disminuyó significativamente.

Pese a ello, según las estimaciones de la AIE, los costes de los pozos petroleros han tocado fondo y, por tanto, queda poco espacio para nuevas rebajas, pero también para súbitas y fuertes subidas. Además, “es improbable que el acuerdo de la OPEP se extienda a la segunda mitad de 2017, incrementando el riesgo de caídas de precios”, añade el informe.

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El fracking lo cambio todo

Y dentro de la oferta, el factor que lo cambia todo es el fracking, ya que la industria está transitando desde un modelo de explotación convencional con empresas a gran escala a otro de pequeños y numerosos productores que tienen un ciclo de inversión más corto y están altamente apalancados. Así, mientras que las petroleras tradicionales dependen principalmente de la reinversión de beneficios, los productores de shale oil dependen, sobre todo, de la oferta de crédito y del coste de los préstamos.

Y, puesto que “en la próxima década los precios marginales del petróleo se determinarán en gran parte por la producción de shale oil”, según estos expertos, “los precios del petróleo podrían aumentar cuando el coste de la deuda aumente“, puesto que las compañías de fracking están mucho más apalancadas.

En la actualidad, tan sólo cuatro países producen shale oil (Estados Unidos, Canadá, Argentina y Rusia), siendo EEUU, con mucho, el productor dominante, pero las reservas son enormes, con 78.200 millones de barriles de petróleo en EEUU, 74.600 millones en Rusia y 32.200 millones en China.

La gran ventaja del fracking es que se adapta mucho más rápido a los vaivenes de precios. Así, por ejemplo, cuando los precios cayeron de 100 a 50 dólares por barril, la producción de shale oil en EEUU comenzó a disminuir en menos de tres meses. En concreto, de 2014 a 2016, los productores de shale oil norteamericano reaccionaron con un recorte de más de 200.000 barriles diarios, para luego rebotar en 2017 a medida que los precios del petróleo se han ido recuperando.

Y al igual que ha sucedido con la industria petrolera en general, los costes de producción (puntos muertos) también han disminuido de forma sustancial para el shale oil estadounidense. “Con el precio del petróleo y puntos muertos actuales casi toda la producción de shale oil es rentable“.

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¿Conclusión? UFM Market Trends destaca que “el shale oil ha cambiado la dinámica de la industria petrolera, limitando el aumento de los precios del petróleo en el corto y mediano plazo“. Las reducciones de la oferta acordadas por la OPEP han sido compensadas por la producción de shale oil norteamericano. Y los precios del petróleo “tienen poco recorrido al alza” a corto plazo gracias, en parte, al exceso de reservas que existe en la actualidad y, sobre todo, a la extraordinaria capacidad del shale oil para producir más o menos en función de la cotización del crudo.

libremercado.com

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Roubini alerta de que la economía mundial se enfrenta “a un gran número de riesgos”

Nouriel Roubini, profesor de Economía y de la Universidad de Nueva York, sostiene que la recuperación económica global está llena de riesgos que pueden desestabilizar este crecimiento o incluso hacerlo desaparecer de un momento a otro. Este experto cree que “no se puede descartar la posibilidad de que la expansión actual desemboque en otra desaceleración global o estancamiento”.

“Los mercados se han mostrado claramente demasiado alcistas con Donald Trump. El presidente de EEUU no podrá aprobar ninguna de las políticas de ‘crecimiento radical’ que ha propuesto; y cualquier cambio que realice ahora tendrá un impacto limitado”, explica el profesor de Economía.

Es decir, los mercados han sobrerreaccionado a una serie de promesas que no se van a ejecutar, mientras que “han subestimado los riesgos que suponen algunas propuestas políticas de Trump. Por ejemplo, la administración podría seguir adoptando medidas proteccionistas que desemboquen en una guerra comercial, mientras que ya ha impuestos restricciones migratorias que probablemente reducirán el crecimiento al erosionar la mano de obra disponible”, sentencia este economista que supo vaticinar la última crisis.

Incertidumbre fiscal en EEUU

Por otro lado, también cabe la posibilidad de que “la incertidumbre fiscal que ha introducido Trump lleve a la Fed a cometer errores. Por un lado, si la Fed no sube los tipos lo suficientemente rápido, se podría perder el control sobre la inflación”.

Por otro lado, “un riesgo diferente es que esta incertidumbre fiscal lleve a la Fed a subir los tipos demasiado despacio, lo que podría terminar en una burbuja de precios de los activos y todos los riesgos que conlleva: mercados de crédito congelados, aumento del desempleo, caída del consumo y mucho más”, asegura Nouriel Roubini.

Aunque es cierto que la actual presidente de la Fed, Janet Yellen, “tiene pocas probabilidades de cometer un error, a lo largo del próximo año; Trump tendrá la opción de nombrar a cinco, posiblemente seis, nuevos miembros de la Junta de Gobernadores de la Fed. Si elige mal, el riesgo de cometer grandes errores aumentará sustancialmente”.

Como ya ha insistido en anteriores ocasiones, Roubini sigue destacando la posibilidad de que se produzca un conflicto entre EEUU y Corea del Norte, o una guerra comercial entre EEUU y China. Aunque este enfrentamiento no se produzca, Pekín tiene otros problemas serios como “los activos tóxicos en el balance de sus bancos, el excesivo endeudamiento y apalancamiento y la sobrecapacidad productiva del país”.

Por todo ello, “para el próximo año, la recuperación global y el crecimiento dependerán en gran parte de si los políticos logran evitar errores que podrían hacer descarrilar esta recuperación. Al menos conocemos dónde hay más probabilidades de que se cometan esos errores”, culmina el economista.

eleconomista.com

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La CNMC abre expediente a 25 empresas por posible reparto de licitaciones en el AVE

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto un expediente sancionador a 25 empresas, entre la que figuran multinacionales como Alstom y Siemens, y grupos españoles como ACS, OHL, Isolux, Abengoa e Indra, por supuestamente conformar un cartel que se repartía contratos públicos de instalación de sistemas de electrificación en líneas AVE y también convencionales. l La CNMC investiga posibles acuerdos de reparto de mercado entre grupos constructores de obra civil

El expediente del ‘superregulador’ es consecuencia de la investigación iniciada en 2016, en el marco de la cual realizó inspecciones en las sedes de Alstom y Elecnor el pasado año, y en las de Cobra (ACS), Electren y Siemens en enero de este ejercicio.

En concreto, la CNMC asegura haber detectado indicios de que las empresas se repartían las licitaciones de contratos de construcción y mantenimiento de sistemas de electrificación y equipos electromecánicos en líneas convencionales, tanto de Alta Velocidad como convencionales.

El expediente se ha abierto a multinacionales implantadas en España como Alstom y Siemens, a grandes constructoras como ACS, Comsa, OHL, Isolux Corsán, y Sacyr, y a sus respectivas filiales de electrificación, Cobra, Cymi y Semi, en el caso del grupo que preside Florentino Pérez, Comsa Instalaciones y Sistemas, Eym (OHL) y Neopul (Sacyr).

Asimismo, el expediente de la CNMC también incluye a la compañía tecnológica Indra y a las firmas de instalaciones industriales Electren, Citracc (y su matriz Delejor 13), Cosemel, Elecnor, Inabensa y su matriz Abengoa, y Telice y su matriz Fuenteblandor.

Batalla contra los ‘cárteles’

El órgano que preside José María Marín Quemada recuerda que la apertura de un expediente no prejuzga el resultado de la investigación, sino que inicia un periodo de 18 meses para instruirlo y enviar su resolución al consejo de la Comisión.

El expediente abierto en el sector de la electrificación ferroviaria se enmarca en la “batalla” que la CNMC libra contra los cárteles, una de las “prioridades” su actuación, dada la “gravedad de sus consecuencias sobre los consumidores y sobre el correcto funcionamiento de los mercados”.

En el caso de los contratos públicos, la concurrencia de un cartel puede supone un encarecimiento de las obras, con el consiguiente impacto en las arcas públicas.

eleconomista.com

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