La nueva ley hipotecaria quitará las tasas por pagar antes

La nueva ley hipotecaria en la que trabaja el Gobierno para incrementar la transparencia en la contratación del producto y sus cláusulas, en favor de una mayor protección del consumidor, dará un vuelco a muchos factores. El Anteproyecto de Ley sobre contratos de crédito inmobiliario que traspone la directiva comunitaria, suprime, en términos generales, las comisiones por devolver la deuda anticipadamente. El borrador, que estuvo a consulta hasta el pasado mes de septiembre y cuya aprobación definitiva se estima para mayo, limitaba al 0,5% el cargo “del capital reembolsable anticipadamente” si el reintegro se produce en los tres primeros años del préstamo y al 0,25 si es durante los cinco primeros, y desaparecería al sexto año.

Las condiciones de transparencia sobre la información a facilitar antes de la firma del contrato, el contenido de la oferta vinculante, el análisis de solvencia o las tasaciones incluidas en la directiva estaban muy en línea con la práctica bancaria española, recuerdan fuentes financieras, que, no obstante, no descartan que esa guía se modifique o altere, a tenor del interés del Gobierno en reforzar al máximo la transparencia y que el cliente sepa bien qué contrata.

El Anteproyecto sujeto a consulta garantizaba también el derecho del cliente a cambiar de divisa en su hipoteca y prohíbe las ventas de productos vinculados – aquí sí busca erradicar la práctica de vincular, por ejemplo, el seguro de hogar o vida con el préstamo-.

La norma no impedirá al banco ofrecer varios productos junto al préstamo e, incluso, incentivar su contratación con una oferta de precios atractiva, pero exigirá que informe separadamente de las condiciones de cada producto. Otra regla que sí es novedad para la industria es que buscará abolir los incentivos al personal para que coloque préstamos, para evitar un mal asesoramiento al cliente y asunción excesiva de riesgos para el banco.

eleconomista.es

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Un tercio de la población española apuesta por detener el crecimiento económico

Un tercio de la población española preferiría ignorar o detener el crecimiento económico para lograr la sostenibilidad ambiental. Ésta es la principal conclusión de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) tras evaluar la opinión pública sobre el crecimiento económico, el medio ambiente y la prosperidad a través de una encuesta en la que ha participado un millar de ciudadanos españoles. El estudio, realizado por Stefan Drews y Jeroen van den Bergh, ha sido publicado en la revista Global Environmental Change.

Sólo el 4% expresó una clara e incondicional apuesta a favor del crecimiento


Según Stefan Drews, que llevó a cabo la investigación en el contexto de su tesis doctoral, “durante décadas, ha habido un debate académico y público sobre si el crecimiento económico es compatible con los objetivos medioambientales y si se trata de un buen indicador del progreso. Aunque esta cuestión ha recibido una atención considerable por parte de los medios de comunicación y de los foros públicos, hay muy poco conocimiento sistemático acerca de lo que piensa el público en general. Esto nos sirvió como motivación para iniciar la investigación”.

La encuesta investigó la opinión de los españoles sobre qué tipo de estrategia de crecimiento y medioambiente deberían seguir las políticas públicas. Los resultados muestran que la mayoría de los encuestados (59%) está a favor de continuar con el crecimiento, ya que se puede combinar con la sostenibilidad ambiental (habitualmente denominado crecimiento verde). El 21% se mostró a favor de ignorar el crecimiento como objetivo político (a-crecimiento), mientras que el 16% apoyó detenerlo por completo (decrecimiento). Sólo el 4% expresó una clara e incondicional apuesta a favor del crecimiento (crecimiento a cualquier precio).

El cuestionario presentaba 40 preguntas sobre aspectos diversos del debate acerca del crecimiento económico. Por ejemplo, la creencia más generalizada a favor del crecimiento (con una adhesión del 80%) es que el crecimiento es necesario para crear puestos de trabajo. Al mismo tiempo, alrededor del 40% de la población cree que “una buena vida sin crecimiento económico es posible”.
Otro tema controvertido del debate es si el crecimiento económico ilimitado es o no posible. Respecto a cuándo creen que el crecimiento económico podría llegar a su fin en los países ricos industrializados, los encuestados ofrecieron respuestas que van desde una visión muy pesimista hasta una muy optimista. Un considerable 44% cree que el crecimiento económico podría detenerse en los próximos 25 años. En el otro extremo, casi el 30% cree que el crecimiento podría ser infinito. Las razones socioeconómicas (como la desigualdad) tienen más peso que las ambientales (por ejemplo, la escasez de energía) a la hora de justificar las creencias en el fin del crecimiento. Una gran confianza en la tecnología y en el ingenio humano son las principales razones argumentadas por quienes creen en el crecimiento ilimitado.

La encuesta también incluía preguntas sobre cuestiones socio-demográficas y psicológicas. Los resultados muestran que las personas con valores más conservadores (por ejemplo, quienes dan mucho más valor a la “tradición” y la “seguridad”) mantienen puntos de vista especialmente fuertes a favor del crecimiento. Asimismo, las personas más religiosas y con tendencias políticas de centro-derecha tienen una visión más positiva sobre el crecimiento económico.

“El valor general de este estudio es que proporciona una imagen completa y matizada de la opinión pública sobre las relaciones entre el crecimiento económico, el medio ambiente y la prosperidad”, dice Stefan Drews. Los resultados sugieren que no sólo existe polarización de opiniones entre los académicos, sino también entre el público en general. Los responsables políticos pueden aprender del estudio que el objetivo social del crecimiento económico es cuestionado por muchas personas por motivos tanto sociales como ambientales.

El Salmón Contracorriente

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Qué europeos pagan más impuestos indirectos?

La presión fiscal en Europa es muy diferente en los países miembros de la Unión. Los estados nórdicos, por ejemplo, son los que más recaudan a través de sus impuestos, con porcentajes cercanos al 45% del PIB. Si se pone el foco en los impuestos indirectos, la diferencia es notable entre los países del Oeste de Europa y los del Este: en los primeros se recauda más a través de los impuestos indirectos mientras que en los últimos se obtienen más ingresos con la tributación directa, según World Economic Forum.

Los impuestos indirectos son aquellos que gravan el consumo y no repercuten directamente sobre la renta del contribuyente. El país donde se paga más impuestos indirectos es, de lejos, Dinamarca, con una presión fiscal del 30,6% del PIB. Le siguen Suecia y Bélgica, con un 18,3% y un 17,4%, respectivamente. España se sitúa en el puesto número 15, con un 10,6%.

País

Impuestos indirectos (% PIB)
  1. 1. Dinamarca
    30,6
  2. 2. Suecia
    18,3
  3. 3. Bélgica
    17,4
  4. 4. Finlandia
    16,3
  5. 5. Italia
    15,2
  6. 6. Reino Unido
    15,1
  7. 7. Luxemburgo
    14,8
  8. 8. Malta
    13,9
  9. 9. Austria
    13,4
  10. 10. Irlanda
    13,1
  11. …15. España
    10,6
Fuente: World Economic Forum

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La renta básica universal, cada vez menos una utopía, empieza a testarse en Europa

Ya no es un concepto desconocido. El debate sobre la renta básica universal está ahora mas vivo que nunca. Sus defensores la contemplan como un nuevo derecho para todos los ciudadanos, independientemente de cuál sea su situación o ingresos, una prestación pública incondicional y libre de impuestos. Cobrar por existir ha dejado de ser una utopía.

La generalización de la idea de que la revolución digital hará desaparecer una gran cantidad de puestos de trabajo, sustituyendo la mano de obra humana por máquinas o robots, explica la propagación de los defensores del ingreso básico. Hay una importante corriente de opinión que sostiene que los cambios estructurales que la tecnología provocará en la economía dejarán sin oportunidades laborales a una parte de la población. Esta nueva situación sólo podría ser subsanada con un nuevo contrato social en el que, mediante nuevas medidas de redistribución de la riqueza, se alcance una nueva cota de Estado de Bienestar.

Manuel Muñiz, director del Programa de Relaciones Transatlánticas de la Universidad de Harvard, asegura que esa alteración estructural ya ha comenzado a generar una “distribución desigual y una estancación de rentas en determinadas clases sociales”. Este incremento en la desigualdad también explica el auge del populismo y los movimientos antiglobalización.

¿Puede pagarse?

Europa es el continente en el que el ingreso mínimo universal está dando sus primeros pasos. Finlandia y Holanda están empezando a experimentar con la medida, mientras que Suiza sometió a referéndum su inclusión (el 77% votó en contra). La primera pregunta es lógica: ¿Cuantos países tienen la suficiente capacidad financiera como para ser capaces de costear un gasto tan grande?

El coste para las arcas estatales derivado de la aplicación de esta medida, con su consiguiente efecto en el déficit público y en las políticas fiscales, es precisamente uno de los principales argumentos en los que se basan los detractores de esta prestación “para todos”. Sin embargo, los defensores de la renta básica señalan que ésta “absorbería” las ayudas ya vigentes, como las de desempleo o jubilación. Es decir, los ciudadanos que ya reciben una prestación superior a la renta básica no obtendrían ninguna bonificación, mientras que los demás dejarían de cobrar sus actuales ayudas -si las tienen- y empezarían a percibir la cuantía universal fijada.

Hacia un nuevo modelo social

Más allá de la viabilidad financiera de la implantación, el verdadero debate viene después. Proporcionar dinero a la gente de forma incondicional, sin pedir nada a cambio, es algo que revoluciona el actual modelo de sociedad. Uno de las aspectos más importantes (y, al mismo tiempo, una de las dudas) es el de cómo afectaría la prestación a la actitud de los ciudadanos hacia el mercado laboral. Los analistas más pesimistas auguran un cambio de mentalidad que destruiría el mercado laboral.

Como explicaba a este periódico Jennifer Blanke, economista jefe del World Economic Forum, la clave es “establecer un ingreso lo suficientemente alto para llevar a todo el mundo hasta cierto nivel de renta, pero suficientemente bajo para que no afecte a las decisiones sobre trabajar o invertir. Y no está claro si es posible”.

Por el contrario, los defensores de la renta básica universal reivindican la seguridad financiera que aportaría, un factor que, además de ayudar a mantener la paz social, favorecería el crecimiento económico al incentivar el emprendimiento y la formación.

Otros beneficios

Entre las ventajas de la prestación, hay quien señala que serviría para romper el círculo vicioso de la pobreza en el que algunas familias están instaladas. Al no requerirse ningún tipo de condición para su recepción, aquellas personas que antes no intentaban mejorar su s- ituación por miedo a perder las ayudas que percibían dejarán de estar condicionadas. También se evitaría el impacto psicológico que para algunas personas supone el solicitar subsidios públicos.

Por último, aunque menos importante, hay que señalar el ahorro en términos de burocracia que esta medida “unificadora” le supondría al Estado. En países como Finlandia, la cantidad de distintas ayudas disponible es enorme, por lo que la implantación de la renta básica universal facilitaría el proceso administrativo.

El caso de Finlandia

El Gobierno de Finlandia ha aprobado que 2.000 de sus ciudadanos desempleados de entre 25 y 58 años empiecen a percibir, de forma incondicional y obligatoria, 560 euros libres de impuestos durante los próximos dos años, independientemente de si encuentran trabajo o no. En Finlandia, donde gobierna el Partido del Centro (liberales), el paro afecta al 8,8% de los trabajadores y el sueldo medio es de 3.628 euros al mes.

De esta forma, el Kela (Instituto de la Seguridad Social del país escandinavo) quiere hacer un experimento para comprobar cuales son los efectos de la renta básica universal en los ciudadanos, antes de tomar una decisión definitiva sobre su aplicación a toda la población. La complejidad de su Seguridad Social es una de las razones por las que Finlandia va a experimentar con una prestación que ayudaría a simplificar el sistema de ayudas y subsidios.

No serán pocos los ojos que estén pendientes de lo que suceda tanto en Finlandia como en Holanda, dónde este año también se ha empezado a testar la medida. No en vano, estos proyectos podrían ser la avanzadilla de una nueva versión del Estado de Bienestar.

eleconomista.es

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Santiago Niño-Becerra: «No entiendo cómo los jóvenes en España no están en la calle pegando gritos»

Una Inglaterra, con Gales, que saldrá ganando a largo plazo; una Escocia independiente y acogida en el seno de la Unión Europea y una isla irlandesa unida. Esa es la apuesta de Santiago Niño-Becerra para el ‘brexit’ que se negociará a partir del próximo mes de marzo. Las consecuencias para la UE serán “malas”, según el catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramon Llull. En España, puede afectar a uno de los sectores económicos más importantes, el turismo.

“Dependerá de su capacidad de ingreso. Si se mantiene igual, continuarán viniendo; si no, buscarán destinos más baratos”, explica Niño, que no ve con tanto optimismo la situación del sector de la hostelería en España. “El turismo tiene un problema enorme porque el que llega a España es un turismo de muy bajo poder de gasto. En euros gastados por persona y día estamos igual que en 2003. Los turistas no gastan o gastan de una forma sostenida. El ingreso de verdad es por volumen no por cantidad”, añade el profesor.

Niño-Becerra acaba de publicar ‘Mails’ (Los libros del lince) donde reúne las preguntas que le llegan a su web o al correo electrónico y sus propias contestaciones. “Hay mucha preocupación”, apunta. La falta de puestos de trabajo aglutina gran parte de las dudas. “No entiendo cómo los jóvenes en España no están en la calle pegando gritos, teniendo en cuenta que el paro juvenil está en el 43%. No entiendo cómo habiendo tres millones de trabajadores que tienen una remuneración por debajo de los 300 euros no están en la calle gritando. Yo creo que se debe a que las revoluciones no están de moda”, reflexiona el economista.

“Hay más resignación que hartazgo. Cuanto más desempleo debería haber más protestas”, comenta Niño-Becerra, que ve lejos un descenso sustancial del paro. “Una tasa del desempleo del 10% es un sueño en estos momentos”, afirma. Una cifra que en otros países como Francia “consideran una aberración”.

hoy.es

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La mayoría de los españoles no cree en la recuperación económica

La crisis pervive en España, a juicio de la mayoría de los españoles, que desconfían en los mensajes de recuperación que se trasladan desde el Gobierno y otras instituciones. Seis de cada diez ciudadanos considera que la situación económica del país es mala o muy mala.

Según el barómetro hecho público este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), son el 60,4% de los encuestados los que califican así la coyuntura de la Economía, mientras el 34,3 la percibe como regular y tan sólo el 4,8% la considera como buena o muy buena.

Además, el estudio desvela que los españoles no confían en que la situación mejore al menos en el corto plazo. La mayoría, el 55,4% considera que la economía permanecerá igual en el próximo año, el 23,9% cree que irá a peor y tan sólo el 18,9% vaticina que la economía mejorará en los doce meses que se aproximan.

La situación política

La percepción sobre la situación política es similar. La gran mayoría, un 67,5%, considera que es mala o muy mala, el 25,1% la ve regular y sólo el 3,9% cree que es buena o muy buena. En cuanto a las perspectivas, más de lo mismo. El 54,3% cree que la política seguirá igual en el próximo año, el 29,5%, que empeorará y el 12,3%, que irá a mejor.

El paro (74,7%), la corrupción (36,7%) y los asuntos de índole económica (24,7%) vuelven a ser los problemas que más preocupan a los españoles según el barómetro de diciembre del CIS que se realizó a través de 2.466 encuestas entre los días 1 y 11 de diciembre. En el cuarto lugar se sitúan, una vez más, los políticos en general, los partidos y la política, citados por el 22,1% de los ciudadanos.

cambio16.com/

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Tres de cada cuatro trabajadores compaginan bien o muy bien su horario laboral y personal. El 67% no trabaja a partir de las seis.

“Ceno con mi familia todos los días; la conciliación debe ser posible”. Esta frase de Mariano Rajoy en una entrevista en Faro de Vigo ha levantado la polémica en España. El presidente señala que lo consigue “porque me ordeno bien”. La mayoría de trabajadores puede cenar con su familia, pero para un porcentaje elevado, es imposible. La conciliación es un problema en España, pero en contra de lo que se cree popularmente, la situación no es mucho peor que la del resto de Europa. Así lo reflejan las estadísticas de Eurostat, Eurofound, OCDE y el Foro de Davos.

La última Encuesta europea sobre las condiciones de trabajo elaborada por Eurofound del año 2015 muestra que tres de cada cuatro trabajadores en España tiene un horario que se adapta a sus compromisos sociales y familiares. En concreto, el 24% señala que se adapta muy bien y el 52%, bien. Todos ellos pueden cenar con su familia y, si no lo hacen, es porque no quieren.

En este indicador España está por debajo de la media europea, pero no está muy lejos. En el conjunto de la UE, el 28% de los trabajadores tiene un horario que se adapta muy bien a la vida social y familiar y un 53% tiene un horario que se adecúa bien.

Por lo tanto, la conciliación es complicada para uno de cada cuatro trabajadores en España, pero no es para todos igual. El 8% de los empleados tiene un horario laboral que se adapta muy mal a su vida privada, mientras que el 17% restante tiene un horario que no se adapta muy bien. Cifras que vuelven a ser peores que en Europa, donde el 4% de los trabajadores tiene un horario nada compatible y un 15% para los que no es muy compatible.

La encuesta de Eurofound ofrece un gran abanico de datos que permiten juzgar el nivel de conciliación de cada país. En España el 53% de los trabajadores puede pasar todo el tiempo que quiere con su familia, una cifra que es peor que la media europea, donde este porcentaje sube hasta el 62%. En el extremo opuesto están los trabajadores que habitualmente pasan menos tiempo del que les gustaría con su familia por culpa de los horarios de trabajo. En España hay un 19% de trabajadores en esta situación, por encima del 12% de la Unión Europea.

El problema en España es bien conocido: las jornadas laborales que se prolongan durante toda la tarde, lo que dificulta la conciliación familiar para las personas con hijos. En 2015 el 19,4% de los trabajadores en España tenían horario laboral por las tardes, una media que se ha mantenido constante durante la última década y que es lo que quiere atajar ahora el Gobierno al regular que la jornada acabe, con carácter general, a las 18:00 horas.

Sin embargo, en contra de la opinión general, en España no se trabaja mucho más que en el resto de Europa. En la eurozona, el 18,4% de los trabajadores está tiene horario laboral por la tarde. Hay países que tienen una situación mucho mejor, como es el caso de Francia, donde solo un 5,7% trabaja por las tardes; pero también hay otros peores, como Alemania, donde este porcentaje alcanza el 26%.

Por el contrario, el 67% de los trabajadores españoles no trabaja nunca a partir de las 18:00 de la tarde, más que en el conjunto de la Unión Europea, donde son el 64% de los trabajadores.

Pese a que muchos alemanes trabajan por las tardes, el 88% declara que su horario laboral se adapta bien a sus compromisos familiares y sociales, mejor que en Francia, donde este porcentaje baja hasta el 77%, o en España, donde cae hasta el 76%.

A CASA A CENAR

Estas cifras de Eurofound reflejan que la mayor parte de los trabajadores puede conciliar la vida profesional y la personal, aunque es cierto que España está algo peor que el conjunto de Europa. Pero hay otros indicadores complementarios de la conciliación laboral que son mejores en España que en el resto del continente, lo que tiende a equilibrar la situación. Por ejemplo, el 68% de los trabajadores asegura que puede conseguir con facilidad una o dos horas de su jornada laboral para atender asuntos personales, frente al 66% europeo.

Además, la mayor parte de los españoles no tiene que trabajar fuera de su horario laboral: el 59%, un poco mejor que la media europea, que es del 55%. Por el contrario, hay un 2% que tiene que trabajar a diario más allá de su jornada laboral, el 5% tiene que hacerlo varias veces a la semana y el 12%, varias veces al mes; datos un poco mejores que los de la Unión Europea. Además, en España es poco frecuente que la empresa avise con poca antelación al empleado de que tiene que ir a trabajar. De hecho, al 65% no le ocurre nunca, frente al 61% de la UE.

La encuesta de Eurofound muestra que la conciliación es un problema en España, ya que afecta a uno de cada cuatro trabajadores, esto es, a casi cinco millones de personas y a sus familias y amigos. Sin embargo, estos datos no permiten determinar que la conciliación en España sea más complicada que en el resto de países de la Unión. La mayoría de españoles está satisfecho con las horas de trabajo. En concreto, el 52% no cambiaría el número de horas semanales que está trabajando, mientras que un 17% querría aumentarlas y un 31% le gustaría reducirlas.

TIEMPO LIBRE

Los datos de la OCDE del Better Life Index de reflejan que los trabajadores españoles tienen mucho tiempo libre, lo que no siempre es compatible con una mejor conciliación entre trabajo y vida privada. España es el segundo país desarrollado en el que los trabajadores tienen más tiempo para el ocio, las relaciones sociales y el cuidado personal (incluidas las horas de sueño), ya que destinan 15,93 horas al día. Solo Francia está mejor que España en este indicador dentro de la OCDE con 16,36 horas de tiempo libre. La media de la OCDE es de 15 horas de los países desarrollados.

En España no abundan las jornadas laborales muy largas (la OCDE la considera a partir de las 10 horas en un mismo día). Un 5,6% de los trabajadores tenían este tipo de horario en 2016, menos de la mitad del conjunto de la OCDE, donde alcanza el 13%. La combinación de estos datos llevó al Foro de Davos a situar a España como el segundo mejor país de la OCDE en balance entre trabajo y vida privada de toda la Organización.

Los españoles destinan a su empleo principal 41,4 horas semanales según Eurostat (para los trabajadores a tiempo completo), cifra idéntica a la media de la Unión Europea. Esta estadística incluye todas las horas fuera de contrato que tiene que destinar a su trabajo, ya sean retribuidas o no.

Los españoles pierden menos tiempo que los europeos en trasladarse hasta el lugar de trabajo. El 59% de los trabajadores tarda menos de media hora en llegar y solo el 11% tarda más de una hora. En Europa los datos son un poco peores: el 55% tarda menos de media hora y el 15% más de una hora.

A pesar de que España tarda menos de la media hora en llegar a su puesto de trabajo, la insatisfacción con el tiempo destinado al desplazamiento está entre las más altas de Europa. La puntuación que dan los españoles es de 7,1 sobre 10, por debajo de la media del continente de 7,4. La media más alta es la de Dinamarca, con 8,3 puntos, y eso que en este país hay el doble de trabajadores que tardan más de una hora en llegar hasta su trabajo.

Los trabajadores españoles no tienen una jornada laboral más larga que la de su entorno, pero sí que tienen una jornada laboral más dura debido a la presión que reciben para realizar su trabajo. En concreto, España es el segundo país de la OCDE en el que los empleados tienen un peor ambiente de trabajo, medido este como el nivel de exigencia para realizar un trabajo y los recursos de los que dispone para hacerlo. Este es el resultado del ajuste de las plantillas que se ha producido durante la crisis, lo que se ha conocido como ganancias de productividad.

elespanol.com

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cuatro es temporal España cuenta con 2,52 millones de empleados públicos. El 60% son funcionarios de carrera y el resto contratados de forma fija o temporal.

En el sector público, uno de cada cuatro es temporal

 

¿Cuanta gente trabaja para las administraciones públicas en España? ¿Qué edades tienen? ¿Para qué tipo de Administración trabajan? ¿Qué tipo de contratos tienen? ¿Cómo ha evolucionado el empleo público durante la crisis? Si se quiere hacer una radiografía del empleo público en España hay que recurrir fundamentalmente a dos fuentes de información. Por un lado al Registro Central del Personal del Ministerio de Hacienda y Función Pública y, por otro, a la Encuesta de Población Activa (EPA).

Cada una de estas fuentes refleja una cifra distinta del total de empleados públicos que existen en España. Así, los últimos datos del Registro Central de Personal que acaban de ser publicados indican que en julio pasado había un total de 2.522.819 personas trabajando para las Administraciones Públicas. Si bien, la última EPA del Instituto Nacional de Estadística (EPA) eleva el número de ocupados en el sector público a los tres millones.

Esta diferencia radica en que la EPA es una encuesta y hay medio millón de trabajadores de empresas privadas que trabajan habitualmente como proveedores de las distintas Administraciones y como tal, cuando son preguntados se consideran a sí mismos trabajadores del sector público.

En cualquier caso, salvada esta diferencia, ambas fuentes de información reflejan datos parecidos sobre la calidad de la ocupación en el sector público. La primera conclusión que puede extraerse es que ser empleado público ya no es sinónimo de ser funcionario. De hecho, según el Registro Central de Personal, en España el número de funcionarios de carrera y, por lo tanto, con plaza en propiedad es de 1.534.795, lo que representa solo el 60% de todos los empleados públicos registrados. El 40% restante son personal laboral contratado o de otro tipo (interinos y personal de confianza).

En cuanto al tipo de contratos que se hacen en la administración, la EPA indica que a finales de septiembre había casi 700.000 empleados públicos contratados de forma temporal, lo que supone uno de cada cuatro (el 23% del total). El grueso de estos trabajadores temporales está formado por 234.700 trabajadores interinos que solo saben que su empleo durará más de un mes, pero desconocen su duración. Además, hay otros 100.200 cuyos contratos duran entre uno y tres meses; y otros 96.300 con contratos de entre uno y menos de dos años.

Los ayuntamientos son los que concentran un mayor número de personal laboral (no funcionarios). En concreto, de los casi 600.000 contratados por las Administraciones, la mitad están en las entidades locales.

Por su parte, las comunidades autónomas –que son las que concentran más empleados públicos, con 1,3 millones de trabajadores, la mitad del total– destacan por ser la Administración que cuenta con más interinos y personal de confianza. De los 400.000 trabajadores encuadrados en estas dos categorías, el 84% trabajan para las administraciones regionales.

Otro de los datos que arrojan un análisis detallado de las plantillas públicas es que precisamente las de las comunidades están fuertemente feminizadas: en ellas trabajan dos mujeres por cada hombre. Y lo contrario ocurre en la Administración Estatal; mientras que en los ayuntamientos hay equilibrio entre hombres y mujeres.

El 13,7% de los ocupados en España trabaja para el sector público, idéntico porcentaje que antes de la crisis.

Menos tiempo parcial

Asimismo, la incidencia del empleo a tiempo parcial es mucho mayor en el sector privado que en el público. En las empresas privadas el 16% de los trabajadores tiene jornadas reducidas, diez puntos más que entre los empleados públicos, donde solo el 6% realiza sus labores a jornada parcial.

El envejecimiento generalizado de estas todas estas plantillas también es algo característico del sector público. El 42% de los empleados públicos tiene actualmente más de 50 años, frente al 26% que supone este colectivo entre los trabajadores del sector privado.

Es especialmente preocupante el envejecimiento entre las plantillas de la Administración Estatal, donde el 65% tiene más de 50 años. Así como entre el personal docente universitario. Casi la mitad de los 6.887 profesores del sector público son también mayores de 50 años.

Más empleo solo en las comunidades y la Universidad

´El comportamiento del empleo público durante la crisis no ha sido parejo al del sector privado, sino que ha estado más vinculado a los periodos electorales y a los ajustes presupuestarios. El Registro Central de Personal marcó su máximo histórico en enero de 2010, en plena recesión, rozando los 2,7 millones de empleados públicos registrados. En julio aún había 175.809 empleados públicos menos que seis años antes. Y en los tres últimos años de recuperación del empleo, el sector público ha perdido 28.304 efectivos. Solo las comunidades y las universidades crearon empleo: 13.486 y 5.647, respectivamente.

cincodias.com

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Las rebajas de enero traerán 93.000 nuevos empleos

La campaña de rebajas de este invierno pondrá el broche final a un año de marcado por la recuperación del empleo. La mejora del consumo y la recuperación del comercio permitirán la creación de 93.000 puestos de trabajo, un 6% más que el año anterior. Son las cifras que maneja Adecco, compañía especializada en recursos humanos, basándose en los datos del Ministerio de Empleo y previsiones propias.

Un año más, la gran distribución se convierte en el sector donde es más fácil encontrar trabajo en este periodo. Según la compañía de recursos humanos, en este periodo se puede llegar a incrementar un 50% la demanda de trabajadores de compañías dedicadas a la distribución y el «retail». Otros sectores, como la logística o el transporte, van de la mano en esta tendencia y aumentan sus ofertas un 20%.

En cuanto a perfiles concretos, destacan los promotores, azafatas de imagen, teleoperadores o dependientes. Dentro del sector logístico hay un incremento en mozos, preparadores de pedidos con radiofrecuencia o carretilleros.

¿Qué piden las empresas a estos nuevos trabajadores? Según Adecco, lo más importante es la experiencia previa, la especialización y la actitud comercial. No hay que olvidar que muchas compañías se «juegan» sus cuentas anuales durante este periodo, en el que tienen depositadas grandes expectativas. Por ello, también «se busca iniciativa para cumplir los objetivos en un breve periodo de tiempo», según Adecco. Uno de cada cuatro empleos creados para la campaña de Navidad extienden su contrato hasta las rebajas.

Dónde encontrar trabajo

Cataluña, con 17.510 nuevos puestos, lidera la creación de empleo en este periodo. Tras ella se sitúa la Comunidad Valenciana, con 13.800, y Madrid, con 12.980. En la parte inferior del índice se sitúan regiones como Canarias (3.000 empleos), Navarra (2.940), Castilla-La Mancha (2.340), Cantabria (1.320) y Aragón (3.170).

Estas cifras reflejan para Adecco un incremento en la contratación en comparación con el año anterior. La compañía de recursos humanos añade, sin embargo, que la mejora se notará más en comunidades como Madrid (12% más puestos en comparación con hace un año), Comunidad Valenciana (9%), Cataluña y Murcia (8%).

La concentración del empleo durante las rebajas llega a tal punto que las ciudades de Barcelona, Madrid, Murcia y Valencia concentrarán el 52% de los nuevos puestos de trabajo. Un año más, las grandes ciudades se convertirán en el gran caladero del empleo en Navidad.

abc.es

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Todo lo que sube y baja con la llegada del año nuevo

El año nuevo llegará con la tradicional subida de precios. La luz, el gas o la bombona de butano son ejemplos de productos y servicios que verán incrementado su coste a partir del 1 de enero. Pero como en todo, también hay excepciones. Aunque prácticamente con un descenso simbólico, el peaje del Huerna se rebajará 5 céntimos por trayecto para turismos. Además, subirá el salario mínimo y el Euríbor se mantendrá en mínimos. Esta es la lista completa de las modificaciones que llegarán con la entrada de 2017:

La luz

El recibo de la luz se incrementará de media el 6%. Se trata del octavo mes consecutivo con un incremento del precio de la tarifa de este servicio de primera necesidad. Con la última modificación, la factura de un hogar medio (potencia contratada de 4,4 kilowatios y consumo de 250 kw) se sitúa en unos 62 euros.

El gas

Otro de los productos básicos que subirá con la entrada del año. El incremento será del 3% para los 1,7 millones de familias que tienen la tarifa regulada.

Bombona de butano

Todavía no se sabe exactamente el porcentaje de subida, pero todo apunta a que, después del incremento de noviembre, volverá a aumentar con la entrada del año nuevo. En la actualidad, el precio de la bombona de 12,5 kilos -usada en 8 millones de hogares- iniciará el año a un precio de 12,28 euros.

Alcohol, bebidas azucaradas

Los impuestos indirectos también subirán en su mayoría. El alcohol y las bebidas azucaradas ya lo hicieron el 5% en el mes de diciembre y los cigarrillos y el tabaco para liar el 2,5% y el 6,8% respectivamente. El objetivo del Gobierno es recaudar 150 millones con esta subida.

Peaje

Una de las bajadas de precios que se producirá con la entrada del año nuevo será en los peajes. En el del Huerna, esa rebaja será de 5 céntimos para turismos y motos, por lo que pasará de 12,95 a 12,90 euros. En el caso de los camiones y autocares de cuatro o más ejes el descenso será de 10 céntimos. Es el segundo año consecutivo de caída del precio de los peajes.

 Salario Mínimo Interprofesional

Una de las mayores subidas de 2017 será la del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se incrementará el 8% desde el día 1 de enero. La medida supone una revalorización de 52,4 euros al mes y elevará los actuales 655,20 euros mensuales a 707,6 euros (9.906,4 euros al año en 14 pagas).

 Permiso de paternidad

A partir del 1 de enero el permiso de paternidad se ampliará de dos a cuatro semanas. Será una prestación intransferible, no obligatoria y que tendrá que disfrutarse de forma ininterrumpida. De la medida se beneficiarán casi 4.000 padres asturianos. Es el cálculo que se deduce de las ayudas ofrecidas el pasado año por la Seguridad Social en la comunidad para este mismo concepto y de las que se beneficiaron 3.812 varones, un 2,53% más que los 3.718 que las habían recibido en el 2014.

Euríbor

El euríbor a doce meses cerrará el año cerca del -0,080%. La previsión es que este índice se mantenga en negativo durante todo el ejercicio, de lo que se beneficiarán gran parte de los hipotecados. El ahorro aproximado será de algo más de 7 euros al mes para un préstamo medio de 120.000 euros a veinte años.

Carburantes

Sobre los carburantes, terminaron el año en máximos anuales -1,215 euros para el litro de gasolina y 1,105 euros para el de gasóleo- tras unas semanas de fuertes repuntes que, previsiblemente, se prolongarán en este arranque de 2017.

Renfe

El precio de los billetes de trenes de Cercanías y de Media Distancia convencional de Renfe se mantendrá congelado en 2017 por segundo año consecutivo. Se trata de los trenes que mayor número de viajeros transportan. El pasado año contabilizaron 427,6 millones de pasajeros, frente a los 30,8 millones que usuarios de los trenes de AVE y la Larga Distancia.

Telefónica

En telecomunicaciones, Telefónica congela su cuota de abono, que se mantiene en 14,33 euros, un precio que no ha variado desde 2013.

Correos

Correos aplica a partir de hoy una subida de 5 céntimos de euro para la carta nacional ordinaria, que pasará a costar 0,50 euros.

Catastrazo

La reforma fiscal aprobada por el Gobierno central incluye una revisión del impuesto de bienes inmuebles en 2.542 ayuntamientos españoles, casi un tercio de los municipios del país. Entre ellos, dos concejos asturianos: Corvera y Colunga. No se trata de un incremento en los tipos del IBI, sino que lo que Hacienda aprueba son unos coeficientes que se aplicarán para actualizar los valores catastrales de los inmuebles en aquellas localidades donde han pasado más de cinco años desde la última revisión, con el objetivo de adaptar esos valores a la realidad actual del mercado

lavozdeasturias.es/

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