El Supremo reabre la ‘guerra de los Álvarez’ por el control de Vega Sicilia

Dos años y medio después de la muerte de David Álvarez (que falleció el 25 de noviembre de 2015 a los 88 años), el fundador de Eulen acaba de obtener una victoria póstuma en la batalla que mantuvo hasta el final con cinco de sus siete hijos por el control de Vega Sicilia. El Tribunal Supremo ha anulado la sentencia que, por un defecto formal, avaló la maniobra societaria con la que sus cinco descendientes ‘díscolos’ se aseguraron la administración de las célebres bodegas de la Ribera del Duero en 2013. Ahora, la Audiencia de Valladolid deberá decidir si declara contraria a derecho esa jugada que les dio el absoluto dominio.

Mientras la Justicia dirimía si el patriarca de la familia tenía el usufructo vitalicio de las acciones de los cinco hijos con los que se encontraba enfrentado -lo que, en principio, le habría dado el control del 50,7% de las bodegas y casi el 64% si se le sumaban los títulos de María José (actual presidenta de Eulen) y Jesús, los que siguieron siéndole fieles-, Pablo (actual consejero delegado), Emilio, Juan Carlos, Elvira y Marta (presidenta), todos ellos integrantes del consejo de El Enebro y Alión, las dos sociedades dueñas al 100% de las bodegas, aprovecharon su control de la compañía para asegurárselo en el futuro frente a su padre.

Su primer movimiento se produjo entre febrero y marzo de 2013. Los cinco ‘díscolos’ consiguieron que El Enebro (dueña del 99,99% de Vega Sicilia, el resto es de Alión) les comprara a los hermanos un paquete de acciones de Eulen de 100 millones de euros que la sociedad debía pagar en siete años. Como garantía de esa compraventa a plazos, la sociedad matriz de la bodega ponía el 58,42% de sus acciones de la bodega, sobre las que constituyó una prenda.

Esa deuda de El Enebro frente a los ‘discolos’ fue la que les permitió quitarse de en medio definitivamente al patriarca y sus dos hijos fieles. En la junta de accionistas de Vega Sicilia (de la que solo forman parte El Enebro y Alión) celebrada el 25 de marzo de 2013 hicieron valer su dominio para tomar dos acuerdos con los que difícilmente podrían ser privados de su poder sobre Vega Sicilia en el futuro. En primer lugar, se otorgaron a sí mismos los derechos políticos de las acciones de la bodega que sirvieron de garantía por la compra de sus acciones de Eulen.

Además, establecieron un quórum reforzado del 66,66% para el nombramiento de administradores o el cambio de estatutos. Es decir que, desde ese momento, aunque el padre ganara el pleito contra ellos y se quedara con el usufructo de sus acciones, nunca tendría poderes suficientes para sacarlos del consejo. David Álvarez y los dos descendientes que siguieron a su lado hasta el final, el otro bando en esta guerra familiar, apenas llegaban al 64% del capital.

El Supremo dio la razón al padre

Un año y cinco meses antes de la muerte del padre de todos ellos, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo le dio la razón: tenía el usufructo vitalicio del 50,7% de las acciones de Vega Sicilia, el 64% junto con sus dos hijos fieles. Pero no le sirvió para nada. Los ‘díscolos’, gracias a los acuerdos societarios que habían adoptado, siguieron como administradores  y mantenían el control ‘político’ del 58,4% del capital de la bodega, el que se había dado en prenda para la compra de sus acciones de Eulen.

Por eso, David Álvarez y sus hijos Jesús y María José presentaron una nueva demanda contra la compañía para que se anulara esa supuesta jugada de los cinco ‘rebeldes’ por considerarla un “abuso de derecho” cuya única finalidad, según el patriarca, era impedir que su victoria judicial tuviera efectos. Tuvieron poco éxito tanto en el Juzgado de lo Mercantil como en la Audiencia de Valladolid por una cuestión meramente formal: el plazo que tenían para impugnar esas decisiones ante el juez era de 40 días pero Álvarez había dejado pasar casi un año. Sus descendientes-adversarios, seguirían con el control.

María José, actual presidenta de Eulen, actuando como sucesora de su padre, volvió a recurrir al Supremo, que le acaba de dar la razón. El alto tribunal ha anulado la sentencia de la Audiencia y ha obligado a ese tribunal a dictar una nueva que se pronuncie sobre el fondo. Sus magistrados deberán decidir si la maniobra de sus cinco hermanos para perpetuarse en el poder fue o no lícita. Después, previsiblemente, el caso volverá al Supremo, que volverá a dar su parecer. Solo entonces, la guerra de los Álvarez -al menos la judicial- habrá terminado. Aunque al patriarca de la saga no haya tenido tiempo para verlo.

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Los españoles son los peores invLos españoles son los peores inversores de las cinco grandes economías europeasersores de las cinco grandes economías europeas

l español no es un buen inversor. Las comparaciones son odiosas pero nos dejan en evidencia ya que salimos perdiendo si nos comparamos con nuestros vecinos europeos. Es probable que si hablas con algún amigo sobre productos financieros te diga aquella frase de “no tengo ni idea de lo que me estás diciendo”. Algo que sucedería, aunque en menor medida, en países como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, según ha analizado el gestor automatizado Finanbest.

Las nuevas tecnologías nos han ofrecido la posibilidad de obtener información para la gestión de nuestras finanzas personales y los productos de inversión, a pesar de que, por lo general, las familias españolas desconfían de las recomendaciones profesionales y Finanbest da datos. El 55% de las familias con menos formación considera que el asesoramiento financiero no aporta ningún beneficio a la gestión de sus ahorros por lo que toman decisiones financieras sin tener en cuenta los riesgos y beneficios a los que exponen.

Aun así, hay aspectos que son mucho más críticos y que ponen en evidencia la poca cultura financiera que hay en nuestro país. Por ejemplo, seis de cada diez españoles son incapaces de responder a preguntas básicas de economía mientras que el porcentaje escala hasta el 92% cuando hablamos de conceptos económicos como pueda ser la rentabilidad.

Con este escenario, parece lógico que un 96% de los inversores españoles se muestre preocupado por entender los productos en los que invierte, según el estudio anual Global Investment Survey. Aun así, el dato más preocupante es el 52% de lo españoles que ha afirmado haber invertido alguna vez en un producto sin entenderlo por completo, sobre todo cuando se habla de planes de pensiones, fondos de inversión o cuentas de ahorro. A todos se nos viene a la cabeza lo sucedido con productos tan complejos como eran las preferentes.

Asier Uribeechebarria, fundador y director general de Finanbest, ha señalado que “la falta de adecuado asesoramiento conduce a invertir de manera incorrecta, tanto en el momento de mercado como en la tipología de producto”.

La falta de inversiones a largo plazo también nos posiciona como uno de los país que peor invierte. ¿Por qué? Pues tan sencillo como que esta alternativa no solo reduce el pago de comisiones e impuestos sino que también requiere menos trabajo y esfuerzo que cualquier otra alternativa de inversión. Sin embargo, sólo el 17% de los más de 8.000 inversores conectados a nivel mundial afirma tener un horizonte de más de 10 años, según una encuesta realizada por Natixis.

El patrimonio de los fondos de inversión ha vuelto a marcar máximos histórico en enero, con 268.463 millones de euros, y el porcentaje de familias españolas que invierte en ellos se sitúa en el 6%, aún muy lejos de los grandes países desarrollados. Así lo refleja la última Encuesta Financiera de las Familias, elaborada por el Banco de España, que afirma que el 11,4% de los más de 18,3 millones de hogares españoles invierte en bolsa y el 0,6% en valores de renta fija. Cifras que indican que en torno a  3,2 millones de españoles son pequeños inversores.

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Hacienda pide a los altos cargos que usen más el transporte público y menos el taxi

Adquirir los billetes de transporte y el hotel a través de la agencia contratada por el Estado, volar en turista salvo casos muy excepcionales, utilizar el transporte público en los desplazamientos y restringir al máximo los trayectos en taxi, éstas son algunas de las pautas que regirán sobre los desplazamientos que altos cargos y funcionarios de los ministerios del Gobierno de España realicen durante 2018 en cumplimiento de las denominadas comisiones de servicio.

La instrucción del Ministerio de Hacienda que regula las indemnizaciones previstas por estos desplazamientos no oculta que la intención de las medidas es “conseguir los objetivos de austeridad y menor coste” y para conseguirlo exigirá a los ministerios una memoria justificativa de todos y cada uno de los desplazamientos que autoricen durante 2018, en los que se deberá detallar tanto la causa de la comisión de servicio, como otros datos más precisos todavía, como las horas de inicio y de finalización de las reuniones que justificaron el desplazamiento del alto cargo o del funcionario, y los costes en que incurrieron éstos.

El documento de Hacienda precisa en relación a trayectos de corta o media distancia que “con carácter general los desplazamientos se realizarán en transporte público” y advierte de que solo se podrá utilizar el vehículo particular cuando sea la alternativa más económica para un desplazamiento, un hecho que los ministerios deberán acreditar documentalmente.

En los viajes de larga distancia la consigna es que se adquieran asientos de clase turista. Cuando un Ministerio pretenda comprar un billete en business deberá justificarlo, sobre el principio de que la duración del viaje por sí sola no justificará la adquisición de un billete de clase alta, cuyo uso solo estará justificado en desplazamientos superiores a seis horas en los que además la estancia sea inferior a tres días.

Coto al uso del taxi

A Hacienda también le preocupa la utilización del taxi por parte de los funcionarios del Gobierno. La instrucción recién aprobada establece que el uso del taxi se limitará a aquellos desplazamientos en los que la alternativa sea más complicada, principalmente los que se produzcan entre aeropuertos o estaciones de otros medios de transporte y el lugar de destino o residencial del viajero, con la excepción de aquellos países en que los problemas de seguridad justifiquen su uso. Si un alto cargo quiere coger un taxi en un escenario diferente a los anteriormente descritos necesitará la autorización expresa de su Ministerio.

El departamento que dirige Cristóbal Montoro también quiere promover un uso más racional de los aparcamientos públicos para vehículos particulares. Solo avalará su utilización cuando el vehículo vaya a estar estacionado en un estación de ferrocarril, aeropuerto o estación de autobús por un periodo no superior a 24 horas y siempre y cuando el coste derivado de ese estacionamiento no exceda el coste estimado que tendría haber realizado el viaje de ida y vuelta en taxi hasta.

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FMI, Intermoney y Ceprede, las instituciones que menos acertaron en sus previsiones para España

El Fondo Monetario Internacional (FMI), Intermoney y el Ceprede fueron las instituciones que menos acertaron en sus previsiones económicas para España en 2017, mientras que Axesor y Repsol se situaron entre los más fiables, según el estudio “Diana Esade” sobre crecimiento económico y de empleo.

El documento destaca que el año pasado tanto las previsiones de los organismos públicos como las de las instituciones privadas que participan en la “Diana Esade”, elaborada por la escuela de negocios del mismo nombre, se quedaron por debajo de lo que creció finalmente la economía.

El crecimiento del PIB español en 2017 fue del 3,1%, frente al 2,6% de promedio que pronosticaron las instituciones, lo que supone una desviación del 0,8%, el doble que la que se registró en 2016 (0,4%)

Los que más acertaron con el dato fueron Asexor y Repsol, ambos con una previsión del 2,6%, seguidos de Bankia, con un 2,5%, mientras que los que menos se acercaron fueron el Centro de Predicción Económica (Ceprede), con un 1,9%; la sociedad de valores Intermoney, con un 2%, y el FMI, con un 2,1%. Por su parte, el Gobierno ocupó la octava posición de esta clasificación con un pronóstico de avance de la economía del 2,4%.

De este modo, en los últimos cinco años, las instituciones han mostrado un pesimismo sistemático al predecir siempre crecimientos por debajo de la realidad.

No obstante, el director de Esade Madrid, Enrique Verdeguer, ha explicado que estas previsiones tan pesimistas se justifican porque “la economía española está muy condicionada a lo que crezcan nuestros principales socios comerciales”, un hecho que a priori es difícil de pronosticar.

El crecimiento del PIB español en 2017 fue del 3,1%, frente al 2,6% de promedio que pronosticaron las instituciones

A España también le influyó directamente el precio del petróleo, que se mantuvo estable en el primer semestre de 2017 y benefició el crecimiento del PIB, así como los tipos de interés, que fueron muy bajos durante el año pasado.

En cuanto al empleo, el informe de Esade señala que las previsiones fueron también más pesimistas que la realidad, con una tasa media de paro del 18,3% frente al 17,22% que arrojan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

En esta categoría, la patronal CEOE fue la que más acertó, con una tasa de paro del 17,8%, seguido del Gobierno y la consultora AFI, ambos con un 17,9%, mientras que Ceprede también fue el que menos se acercó a la realidad con una predicción del 19,6%.

Estos datos demuestran “la incapacidad de las instituciones de prever la caída de la tasa de desempleo que se está produciendo en España”, ha comentado Verdeguer.

El documento también mide la relación o elasticidad entre el crecimiento económico y la creación de empleo y señala que en 2017 esta variante se situó en el 0,85, con una tasa de empleo del 2,6% y una crecimiento del 3,1%, lo que demuestra que “la sensibilidad del empleo es cada vez mayor en nuestra economía”.

Verdeguer ha apuntado que para las previsiones de este año influirá el conflicto catalán, ya que “la incertidumbre política no beneficia a la hora de prever crecimientos económicos o creación de empleo

abc.es

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Nokia despedirá 99 trabajadores en España en 2018, un 10% de la plantilla, según UGT

a compañía tecnológica finlandesa Nokia ha comunicado a sus trabajadores en España su intención de llevar a cabo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá la destrucción de 99 puestos de trabajo en su filial española a lo largo de 2018, lo que supone en torno al 10% de una plantilla que ronda actualmente el millar de trabajadores, según ha informado UGT.

En un comunicado, el sindicato explica que la intención manifestada por la dirección de la empresa es acometer un ERE de extinción, abierto a voluntariedades e intercambiabilidades de puestos afectados, que se ejecutará previsiblemente a lo largo del segundo semestre del año.

Desde la sección sindical de UGT FICA Nokia han manifestado su “absoluto rechazo” a la destrucción de empleo de calidad, en un área estratégica como son las telecomunicaciones en plena revolución digital, que va a generar a corto plazo “una gran demanda de profesionales de este sector tanto para el desarrollo como para la implantación y despliegue de las tecnologías necesarias para llevarla a cabo”.

El sindicato defiende la aplicación de medidas no traumáticas para los afectados, con especial atención a los colectivos en mayor riesgo de exclusión social, por motivos de edad, género etc.. “Como es habitual, apelamos a los responsables, tanto sociales como políticos, de la Comunidad de Madrid, para que se impliquen en el mantenimiento de puestos de trabajo de calidad en sectores estratégicos y de crecimiento”, agrega.

Asimismo, subraya que a pesar de que la corporación apuesta por el mercado español, el único en Europa que concentra a tres de los principales operadores de telecomunicaciones (Telefónica, Vodafone y Orange), y que es un referente en las pruebas piloto de la tecnología en 5G, la compañía ha usado como argumento para los recortes de empleo la desinversión en productos más antiguos, la automatización de funciones y, en gran medida, el traspaso de funciones a países de bajo coste de la Corporación, como algunos de Europa del Este o India.

El pasado 15 de febrero, Nokia informó a los representantes de los trabajadores de su intención de continuar aplicando reducciones de puestos de trabajo en sus sedes europeas con la excusa de la necesidad de centrar el foco en aquellas actividades que supongan el mayor incremento de valor añadido en el negocio, y optimizar las funciones y sinergias producidas tras la adquisición de Alcatel-Lucent.

leconomista.es

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Las guardias en casa son siempre tiempo de trabajo, según la Justicia europea

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictaminado este miércoles que las guardias domiciliarias de un trabajador que tiene obligación de responder a una convocatoria de su jefe en un plazo de breve y permanecer a disposición para prestar sus servicios de forma inmediata en caso necesario deben considerarse como tiempo de trabajo en virtud de la directiva que lo regula de 2003.

La sentencia se refiere al caso de un bombero voluntario para el servicio de protección contra incendios de la ciudad de Nivelle (Bélgica), actividad que compaginaba con otro empleo en una empresa privada y que recurrió a la justicia en 2009 para obtener del consistorio una indemnización por daños y perjuicios por sus servicios de guardia domiciliaria, alegando que debían considerarse como tiempo de trabajo, algo que el Tribunal Laboral Superior de Bruselas ha pedido a la justicia europea que aclare.

El Tribunal de Justicia de la UE ha aclarado que el tiempo de guardia que un trabajador hace desde casa con la obligación de responder a convocatorias de su empleador en un plazo breve de ocho minutos -que le restringe considerablemente poder dedicarse a otras actividades_debe considerarse como “tiempo de trabajo” porque, en este caso, el trabajador estaba obligado a presentarse “físicamente” en el lugar determinado por el empresario en apenas ocho minutos y a permanecer a disposición para prestar sus servicios de forma inmediata en caso necesario y no solo estar meramente localizable en sus guardiaS.

Además, precisa que los Gobiernos de la UE no pueden establecer excepciones en función de determinadas categorías de bomberos -en este caso era voluntario_ respecto a las obligaciones de la normativa y no pueden adoptar una definición diferente a la que establece la directiva para el concepto de “tiempo de trabajo”, aunque sí pueden introducir disposiciones en su derecho nacional sobre la duración del tiempo de trabajo y de los periodos de descanso más favorables que los contemplados por la directiva. También pueden ser más favorables para proteger la seguridad y la salud de los trabajadores que lo que marca la directiva.

Eso sí, el Tribunal de Justicia de la UE deja claro que la normativa no regula la retribución de los trabajadores, algo que está fuera de la competencia de la Unión, y por tanto los Estados miembro pueden regular una retribución del trabajador distinta durante el tiempo de trabajo y los periodos de descanso. Estos pueden incluso no remunerarse.

lainformacion

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Las razones subyacentes de la Larga Depresión

Hay dos nuevos papeles sustanciales que ofrecer un análisis interesante sobre las razones subyacentes de la Larga Depresión que las principales economías (o, al menos, los EEUU) han sufrido desde el final de la Gran Recesión en 2009 – en el crecimiento del PIB real, la productividad, la inversión y el empleo.

En primer lugar, se trata de un documento elaborado por economistas de la Reserva Federal de San Francisco.  “The Disappointing Recovery in U.S. Output after 2009” (“La decepcionante recuperación de la producción en EE UU después de 2009”) de John Fernald, Robert E. Hall, James H. Stock y Mark W. Watson. Analizan la evidencia bien conocido de que el crecimiento real del PIB en los EEUU ha sido lento desde el comienzo de la recesión en 2009, en contra de las expectativas normales de una recuperación cíclica rápida. En el documento, se eliminan los “efectos cíclicos” de la Gran Recesión y se concluye que ya había una tendencia marcada a la desaceleración en el crecimiento subyacente antes de la crisis financiera global en 2008. Los economistas de la Fed concluyen que la tendencia a la baja refleja dos factores: el crecimiento lento de la innovación y la disminución de la tasa de actividad de la fuerza de trabajo.

El cuadro 1 muestra la producción per capita del sector empresarial en las últimas décadas. La línea verde muestra que la producción per capita se redujo drásticamente durante la recesión y permanece por debajo de cualquier curva de tendencia lineal razonable que extienda su trayectoria previa a la recesión. El cuadro muestra una de tales línea de tendencia (línea amarilla), basado en una simple extrapolación lineal 2003-2007.

Cuadro 1 
La producción per capita: una profunda recesión más una tendencia a la desaceleración brusca

La línea azul en el Cuadro 1 muestra la estimación resultante de la producción tendencia per capita después de eliminar los efectos cíclicos asociados con la profunda recesión. Como era de esperar, el ajuste cíclico elimina la fuerte caída de la producción real asociada con la recesión. Pero desde entonces, la trayectoria de la línea azul se aleja de la proyección en línea recta desde el máximo de 2007. Por el contrario, la producción per capita cíclicamente ajustada se elevó lentamente a partir de 2007 y luego se estabilizó en los últimos años.

Los economistas de la Fed consideran que el lento crecimiento se ha debido a una desaceleración de la productividad del trabajo, que a su vez ha sido causada por una reducción de la inversión en innovación y nuevas tecnologías. En la economía convencional, esto se mide por la producción per capita marginal después de tomar en cuenta los aumentos en el empleo (insumos de trabajo) y los medios de producción (insumos de capital). El residuo marginal se llama productividad total de los factores (PTF), para designar el aumento de la productividad por unidad de producción total. La PTF supuestamente refleja los beneficios de productividad de la investigación  y desarrollo formal y no formal, las mejoras en las prácticas de gestión, la reasignación de la producción hacia las empresas de alta productividad, y otras mejoras de eficiencia.

Los economistas de la Fed, utilizando este ajuste de los factores, encuentran que el crecimiento de la PTF se redujo significativamente, incluso antes de la Gran Recesión. Se recupero a mediados de la década de 1990 y se redujo a mediados de los 2000s- antes de la recesión, y luego se mantuvo estable o incluso cayó al iniciarse la recesión.

Cuadro 2 
desaceleración previa a la recesión del crecimiento trimestral TFP

Los economistas descartan el argumento de que fue la Gran Recesión la que provocó la desaceleración de la productividad o que el crecimiento de la productividad gracias a las tecnologías de la información no está siendo medida correctamente: “tal medición ha sido errónea hace mucho tiempo y no hay pruebas que haya empeorado con el tiempo”. También descartan la idea común entre los economistas de la derecha neoclásica de que “el aumento de las cargas regulatorias han reducido el dinamismo de la economía”. No encuentran ninguna relación entre cambios normativos y el crecimiento de la PTF.

La explicación a la que recurren es defendida por Robert J Gordon en muchos artículos y libros: que el crecimiento de la PTF ha vuelto a su tendencia normal y que lo anormal fue el estallido de la innovación en la década de 1990 con el boom de las altas tecnologías y las dot.com. Pero terminó en 2000 y no se repetirá. “Todas las historias a finales de 1990 y principios de 2000 hacen hincapié en el papel transformador de las tecnologías de la información, a menudo sugiriendo una secuencia de acontecimientos únicos de mejoras, como la reorganización del comercio al por menor, por ejemplo. Plausiblemente, las empresas exprimieron la fruta madura; después, la tasa de crecimiento excepcional llegó a su fin”.

El otro factor en la desaceleración fue la disminución del crecimiento del empleo de las personas en edad de trabajar. Sí, se supone que se está cerca del ‘pleno empleo’ ahora en los EEUU y el Reino Unido, etc. Sin embargo, la participación en el empleo de los adultos en edad de trabajar ha disminuido considerablemente. Eso es porque las poblaciones están envejeciendo y los ‘baby boomers’ que comenzaron trabajaban en las décadas de 1960 y 1970 están jubilándose y no están siendo reemplazados.

Cuadro 3 
fuertes caídas de tasa de actividad

Lo que los economistas de la Fed quieren decirnos es que la Larga Depresión no es sólo los restos de la Gran Recesión, sino que refleja una cierta desaceleración subyacente profundamente arraigada en el dinamismo de la economía de Estados Unidos que no se va a corregir con las actuales pequeñas mejoras económicas. La economía de Estados Unidos, básicamente, está creciendo más lentamente a largo plazo.

Lo que los economistas de la Fed no explican es por qué la economía de Estados Unidos ha desacelerado el crecimiento de la productividad y la innovación desde el año 2000. Lo que falta en el análisis es la causa que impulsa la adopción de nuevas técnicas y equipos de ahorro para ahorrar mano de obra. Gordon y otros se limitan a aceptar la desaceleración actual como un ‘retorno a la normalidad’ después de la década excepcional de 1990.

Lo que falta es el motor de la inversión en el capitalismo: la rentabilidad. Los estudios marxistas que se centran en este aspecto revelan que la rentabilidad del capital estadounidense y las nuevas inversiones alcanzaron su punto máximo alrededor de 1997 y luego cayeron. Fue esta caída de rentabilidad la que finalmente provocó el colapso de la burbuja dot.com en el 2000. La posterior recuperación de la rentabilidad no logró superar los niveles de 1997, y de hecho el crecimiento de los beneficios de las empresas se ha limitado principalmente al sector financiero y cada vez más a un pequeño sector de grandes compañías. La rentabilidad media se mantuvo estable o incluso bajo y el crecimiento de las ganancias fue principalmente ficticio (”ganancias de capital” en los mercados de bienes raíces, bonos y acciones) y alimentado por bajas tasas de interés y crédito fácil. Ese castillo de naipes se derrumbó en la Gran Recesión.

La rentabilidad alcanzó su punto máximo a finales de 1990 en los EEUU (y en otras partes, para el caso) debido a que las contratendencias a la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de Marx (con el aumento de la tasa de explotación en el período neoliberal) y el crecimiento del empleo para impulsar la creación de nuevo valor globalmente ya no eran suficientes para superar una creciente composición orgánica del capital desde el boom de la tecnología de la década de 1990.

En contraste con este escenario, los keynesianos / poskeynesianos han estado defendiendo una explicación diferente de la caída de la inversión productiva desde 2000 – es el aumento del ‘poder de los monopolios’. Ha habido varios estudios que lo analizan en los últimos años. Ahora, un nuevo papel de los economistas keynesianos de la Universidad de Brownpretende hacer lo mismo. Gauti Eggertsson, Ella Getz Wold etc afirman que el rompecabezas del enorme aumento en los beneficios de las principales compañías estadounidenses en paralelo al frenazo de la inversión en sectores productivos se explica por un aumento del poder de monopolio y la caída de las tasas de interés.

Los economistas de la Universidad de Brown sostienen que un aumento del poder de mercado de las empresas conduce a un aumento de las rentas monopolistas; lo que no es sino jerga económica para decir que las ganancias están por encima de las condiciones competitivas del mercado-y por tanto resultan en un aumento en el valor de mercado de las acciones (que poseen los derechos de estas rentas). Esto conduce a un aumento de la riqueza financiera y de lo que se conoce como la Q de Tobin, la relación entre el valor financiero de una empresa (capitalización bursátil) y el valor de sus activos (valor contable).

Con el aumento del poder de mercado, la proporción del ingreso generado por meras rentas aumenta, mientras que las del trabajo y el capital disminuyen. Por último, el mayor poder de monopolio de las empresas les lleva a restringir la producción. Al limitar su producción, las empresas disminuyen su inversión en capital productivo, aun a pesar de las bajas tasas de interés.

He analizado anteriormente en detalle este argumento: que es el aumento del poder de monopolio lo que explica la brecha entre los beneficios y las inversiones en los EEUU desde el año 2000, más o menos. Es en realidad una modificación de la teoría neoclásica. La teoría neoclásica sostiene que si hay competencia perfecta y libre circulación de capitales, no se generan beneficios en absoluto; solo intereses sobre el capital avanzado y los salarios en relación con la productividad de la mano de obra. Los beneficios sólo pueden ser ‘rentas’ causadas por las imperfecciones de los mercados. Los profesores de la Universidad de Brown, en efecto, aceptan esta teoría. Simplemente consideran que, en la actualidad, ‘el poder de monopolio’ está distorsionando los mercados. Esto implica que si hubiera competencia o se regulasen los monopolios todo funcionaria bien.  Esa solución pasa por alto el punto de vista marxista de que los beneficios no son sólo “rentas” o ‘intereses’ sino plusvalía de la explotación del trabajo.

Los profesores de la Universidad de Brown estiman que la rentabilidad promedio fue constante desde 1980, por lo que el aumento de las ganancias debe venir de la brecha entre la rentabilidad y la caída en el coste de los préstamos (tasas de interés). Pero, en realidad, se puede ver en el gráfico que la rentabilidad promedio aumentó desde el 10% en 1980 a un pico del 14% a finales de 1990 – es decir, un aumento del 40% y es totalmente compatible con mis estimaciones y las de otros economistas marxistas. La rentabilidad media fue plana desde el 2000, más o menos.

De hecho, la rentabilidad media se redujo en los sectores productivos no financieros de la economía, que es probablemente la razón por la que la brecha que se desarrolló entre la rentabilidad total, incluyendo las ganancias financieras (que se dispararon entre 2002 y 2007), y la inversión neta en los sectores productivos. El aumento sustancial de los beneficios empresariales (sí, concentrados principalmente en los bancos y las grandes empresas de tecnología) era cada vez más ficticio, basada en el aumento de los precios del mercado de acciones y bonos y las bajas tasas de interés. El aumento de capital ficticio y las ganancias parecen ser el factor clave después del fin del boom de las dot.com y el pinchazo de esta burbuja en el 2000.

Como señalé  en una nota anterior, éstos análisis convencionales utilizan la Q de Tobin para medir los beneficios acumulados en relación con la inversión. Sin embargo, la Q de Tobin es el valor de mercado de los activos de una empresa (normalmente a través del precio de sus acciones), dividido por su valor contable o los costes de reemplazo. Pero en realidad lo que se estima así son ganancias ficticias. Dada la explosión financiera alimentada por crédito en la década del 2000, no es de extrañar que la inversión neta en activos productivos parezca menor en comparación con las ganancias Q de Tobin. Pero es una falsa comparación.  Cuando el crédito financiero y el auge del mercado de valores fue mucho menor, como en la zona euro, los beneficios y los movimientos de inversión cuadran.

Pudiera ser que, en la era neoliberal, el poder de monopolio de las grandes empresas de nuevas tecnologías aumentara los márgenes de beneficios y sus niveles. La era neoliberal ha provocado una caída de la participación del trabajo en la renta nacional como consecuencia de la destrucción de poder sindical, la desregulación y la privatización. Además, la participación del trabajo se redujo por una mayor automatización (y el empleo industrial se desplomó) y por la globalización, en la medida en que la industria y el empleo se deslocalizaron a las llamadas economías emergentes con mano de obra barata. Y el surgimiento de nuevas empresas de tecnología que pueden dominar sus mercados y expulsar a los competidores, aumentando la concentración del capital, es sin duda otro factor.

Sin embargo, la reciente caída de la cuota de ganancia y el modesto aumento de la participación del trabajo desde 2014 también sugiere que se trata de una caída de la rentabilidad global del capital en Estados Unidos lo que está impulsando las cosas, en vez de cambios del ‘poder de mercado’ monopolistas. Sin duda, gran parte de las mega ganancias de Apple, Microsoft, Netflix, Amazon y Facebook se deben a su control de patentes, la solidez financiera (crédito barato) y la compra de competidores potenciales. Pero las explicaciones convencionales van demasiado lejos. Las innovaciones tecnológicas también explican el éxito de estas grandes empresas.

Por otra parte, por su propia naturaleza, el capitalismo, basado en ‘muchos capitales’ en competencia, no puede tolerar indefinidamente ningún monopolio ‘eterno’; una ganancia extraordinaria ‘permanente’ deducida de la suma total de las ganancias que se reparten entre la clase capitalista en su conjunto. La batalla para aumentar los beneficios y la participación en el mercado significa que los monopolios están continuamente bajo la amenaza de nuevos competidores, nuevas tecnologías y competidores internacionales.

La historia del capitalismo es la de un aumento continuo de la concentración y centralización del capital, pero la competencia sigue permitiendo el movimiento de la plusvalía entre capitales (dentro de las economías nacionales y globales). La sustitución de viejos por nuevos productos a la larga reduce o elimina las ventajas de monopolio. El control monopolista de GM y de los fabricantes de automóviles en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial no duró una vez que las nuevas tecnología abrieron nuevos sectores a la acumulación del capital. El mundo de Apple tampoco va a durar para siempre.

El ‘poder de mercado’ puede que este detrás de las ganancias ‘rentistas” de algunas empresas muy grandes en los EEUU la última década (y solo durante ese corto período), pero la ley de la rentabilidad de Marx sigue siendo la mejor explicación del proceso de acumulación. Las rentas de unos pocos son deducciones de beneficios de muchos. Los monopolios redistribuyen los beneficios a su favor en forma de ‘renta’, pero no crean beneficios.

Los beneficios no son el resultado del grado de monopolio o de la búsqueda de rentas, como sostienen las teorías neoclásica y keynesiana/kaleckiana, sino el resultado de la explotación del trabajo. La clave para entender el movimiento de la inversión productiva sigue siendo su rentabilidad subyacente, no la extracción de rentas por unos pocos líderes del mercado.

La Larga Depresión es el producto de la baja inversión y bajo crecimiento de la productividad, que a su vez es un producto de una menor rentabilidad de la inversión en los sectores productivos y un cambio hacia la especulación financiera improductiva (y sí, en parte, producto del poder oligopólico que apoya a los grandes a costa de los pequeños).

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.

Fuente:

https://thenextrecession.wordpress.com/2018/02/14/the-underlying-reasons-for-the-long-depression/

Traducción:G. Buster

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VERDADES Y MENTIRAS DE LA BRECHA SALARIAL

El jueves 22 de febrero se celebra el Día Internacional de la Igualdad Salarial y en las jornadas previas los medios de comunicación lanzarán titulares alarmantes, como «las empresas pagan más a los hombres por hacer la misma tarea», «las mujeres trabajarán gratis desde el 8 de noviembre hasta fin de año» o «a las trabajadoras nos roban en el salario y en la jubilación». Una vieja máxima pone en entredicho las verdades matemáticas: si tú tienes un pollo y yo ninguno, la estadística dice que nos toca a medio pollo por cabeza. Con la brecha salarial ocurre algo parecido: a las mujeres, en conjunto, les toca menos pollo. En concreto, un 23% menos. Uno puede quedarse con el trazo grueso y llevarse las manos a la cabeza ante lo que parece una flagrante injusticia. O puede hacerse algunas preguntas. Hilar más fino. ¿Realmente hacen hombres y mujeres lo mismo pero reciben por ello salarios distintos? Si tenemos en cuenta que las españolas llevan menos tiempo en el mercado laboral, se ocupan en labores y sectores peor pagados, ascienden con más dificultad y se acogen a más contratos a tiempo parcial, reducciones de jornada y excedencias para cuidar de niños y mayores, la respuesta es no. «Si las empresas pudieran pagar una cuarta parte menos a sus trabajadores por el simple hecho de ser mujeres, solo las contratarían a ellas. No existiría el paro femenino», ironiza el analista económico Diego Sánchez de la Cruz.

En realidad, pagar distinto por el mismo trabajo es una práctica ilegal en España desde que en 1980 se aprobó el Estatuto de los Trabajadores. La ley 11/1994 fue más allá al establecer el pago de igual salario para trabajos de igual valor, lo que introduce un matiz importante. Porque casi todos los actores que miran con cierta seriedad el problema coinciden en que la discriminación salarial no es generalizada y que, cuando existe, no es burda –mismo trabajo, distinto salario–, sino sutil. Es decir, dos trabajadores de las mismas características con la misma categoría en la misma empresa no pueden cobrar cantidades distintas a fin de mes. El problema surge, por ejemplo, cuando están adscritos a categorías distintas, aunque equiparables, y cada una de ellas es mayoritariamente femenina o masculina. Por ejemplo, el plus de peligrosidad suele pagarse a operarios que manejan maquinaria –casi siempre, varones–, pero en cambio no se reconoce a trabajadores expuestos a productos químicos, como los del sector textil o la limpieza, mayoritariamente femeninos. Los hombres también cobran más complementos de nocturnidad, penosidad, peligrosidad, turnicidad o por trabajo en fin de semana.

Sin embargo, el factor más importante en la desigualdad salarial entre hombres y mujeres se encuentra en el hecho de que estas últimas ocupan en mucha mayor proporción puestos a tiempo parcial o se acogen a reducciones de jornada, nada menos que un 24% del total (casi dos millones de mujeres), frente a solo un 8% de los hombres. Este único dato distorsiona cualquier intento de comparar dos conjuntos –la masa salarial femenina y la masculina– que no se parecen en nada: si se compara solo a los trabajadores a tiempo completo, la diferencia se reduce al 11,57%, según reconoce la propia UGT en un informe de 2015.

En cifras

Menos en el sector público
La desigualdad salarial es muy inferior en el sector público, menos del 11% de diferencia entre el conjunto de las mujeres y el de los hombres, frente al 28% en el sector privado
Grandes diferencias
Hay menos diferencias salariales en la construcción (5,7%), la educación (7,8%) y la administración pública (8,7%) y más en los servicios (34,1%) y el comercio (28,1%). El único sector en el que las mujeres ganan más (19%) es el de las industrias extractivas (minas, gas y petróleo)
1,5
millones de mujeres en España cobran el salario mínimo interprofesional, este año de 735 euros, frente a solo 739.000 hombres, según un informe de UGT. Hay más féminas en trabajos poco cualificados
Poca brecha entre jóvenes
Las diferencias salariales entre sexos son inversamente proporcionales a la edad –el 15% en la población de 25 a 34 años y el 27% en los mayores de 55– y al nivel de estudios, desde el 35% entre los trabajadores con educación primaria al 23% de los licenciados universitarios
Vascas mejor que canarios
La brecha geográfica es mayor que la de género. La media del salario femenino en el País Vasco (23.781 euros) es mayor a la media masculina en Canarias (20.641). La comunidad con más diferencias entre ellos y ellas es Navarra (29,65%) y la que menos, Canarias (11,82%)
Carreras peor pagadas
Las chicas son más en la Universidad (53%) pero eligen carreras peor pagadas. Solo el 24% de los alumnos de ingeniería, producción industrial o construcción y el 12% de tecnologías de la comunicación son féminas. Son mayoría en los estudios de sanidad y educación

Los sindicatos aseguran que hay un alto porcentaje de trabajo temporal involuntario, sobre todo en los empleos de menor cualificación.Pero sí son voluntarias las reducciones de jornada, en las que el beneficiario ve recortados su jornada laboral y su salario de forma proporcional –entre un octavo y la mitad–, generalmente a cambio de ‘bloquear’ su horario para hacerlo más compatible con el cuidado de un hijo menor de 12 años o discapacitado o un familiar dependiente. En España, la inmensa mayoría de los asalariados que solicitan esta medida son mujeres. Lo mismo ocurre con las excedencias.

En su informe ‘Brechas de género en el mercado laboral español’, realizado para la Fundación de Estudios para la Economía Aplicada (Fedea), los investigadores Juan Ignacio Conde-Ruiz e Ignacio Marra de Artíñano resaltan que el aumento de la participación laboral femenina en España ha sido el mayor de la Unión Europea en los últimos 15 años, desde el 35% en 1985 hasta el 68% en la actualidad, pero no ha ido acompañado de mejoras en la conciliación: las mujeres dedican 2 horas más al día de media a tareas domésticas y cuidado de hijos.

«Las mujeres se autodiscriminan. Los estereotipos siguen pesando» M. ÁNGELS VILADOT, PSICÓLOGA

Esto tiene importantes consecuencias económicas. Los varones en el mercado de trabajo, como media, son mayores y llevan más tiempo ocupados, lo que se traduce en más pluses por antigüedad y en mejores puestos, ya que, por lo general, uno mejora su estatus profesional y aumenta sus ingresos a medida que gana en experiencia. Trabajan más horas y raramente interrumpen su carrera, dejan un trabajo o piden una excedencia para cuidar de sus hijos, por lo que, de nuevo, acumulan más antigüedad y progresan más.

¿Por qué solo concilian las mujeres, si los hijos son también de sus padres? ¿Por qué ellas toman decisiones que perjudican su carrera profesional, reducen sus ingresos por trabajo y empeorarán sus pensiones futuras? La respuesta es compleja. Para Gerardo Meil, catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, la responsabilidad de que sean las mujeres las que soporten el mayor peso del cuidado de los hijos está repartida: hay madres que se acogen a jornadas reducidas porque quieren pasar más tiempo cerca de sus hijos, una experiencia vital que no desean perderse ni transferir a su pareja, y otras que deciden disfrutar de ese derecho –con sus consecuencias negativas en lo económico y lo profesional– porque ganan menos o tienen un empleo más seguro que sus maridos (el 58% de los asalariados del sector público son féminas).

Camareros: 500 euros más que las camareras

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias reconoció en 2017 a las camareras de piso de un hotel de Tenerife su derecho al mismo plus de productividad que percibían los camareros de sala. Según la sentencia, a pesar de que las tareas que realizan ambos colectivos son equiparables en cuanto a cualificación y carga de trabajo, las limpiadoras de las habitaciones cobraban un complemento de 139 euros, mientras que el de los empleados de hostelería (mayoritariamente hombres) era de 640. Apenas existen sentencias como esta. «La discriminación es muy difícil de demostrar –justifica Cristina Antoñanzas, vicesecretaria general de UGT–. A menudo hay un salario base y muchos complementos que se pagan de forma discrecional»

elnortedecastilla.es

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El dueño de La Tagliatella saldrá a la Bolsa española por unos 2.000 millones

spaña también atrae empresas. American Restaurants (AmRest), propietario de la cadena de restaurantes italianos La Tagliatella, ya aprobó el traslado de su sede social a Pozuelo de Alarcón (Madrid) desde la actual en Breslavia (Polonia) el pasado mes de octubre en una junta extraordinaria de accionistas.

El siguiente paso será estrenarse en la Bolsa española, según fuentes conocedoras de las intenciones de la empresa. AmRest cotiza en Varsovia desde abril de 2005 con una capitalización de cerca de 8.600 millones de zlotys (cerca de 2.100 millones de euros) y forma parte del índice WIG 40. El promotor del traslado del cuartel general y de la mudanza de Bolsa es su accionista mexicano, señalan la fuentes consultadas.

La fórmula del desembarco será previsiblemente un listing. Es decir, sin una colocación expresa de acciones, ni nuevas ni antiguas. Este es el método con el que se estrenaron compañías como Banco Sabadell (2001), Atresmedia, la antigua Antena 3 (2003), Vértice 360 (2007) Dia (2011), Liberbank (2013) y Coca-Cola European Partners (2016).

El calendario del debut aún no se ha concretado, si bien el objetivo es salir este año. Desde la compañía no han hecho comentarios sobre estas informaciones.

Una fortuna mexicana afianzada en España

  • Finaccess. Es la sociedad mexicana controlada por Carlos Fernández González, uno de los antiguos propietarios de la cervecera Modelo –vendida a AB InBev en 2012 y con marcas como Corona, Modelo o Pacífico– es el principal accionista de AmRest. Finaccess México, que forma parte del grupo, es además una “sociedad operadora de fondos de inversión en México, independiente”, según explica la firma. Finnaccess es el mayor accionista de AmRest. La compañía de origen polaco fue creada en 1993 por los estadounidenses Henry McGovern, su actual presidente, y Don Kendall junior.
  • Fuerte presencia en España. Además de en AmRest, Finaccess está presente en el sector inmobiliario español, donde cuenta con un 18,4% en el capital de la socimi Colonial. Una participación que ha ido incrementando desde 2016.
  • Santander. Carlos Fernández González, presidente de Finaccess, está presente no solo en el consejo de AmRest, sino que tiene representación en el máximo órgano de dirección de Santander como independiente desde 2015 y también en el de Colonial.

AmRest cuenta con una potente conexión española desde abril de 2011, cuando adquirió Restauravia, propietaria de la cadena de restaurantes italianos La Tagliatella, por 198 millones de euros incluyendo la deuda. Se la vendió el fondo de capital riesgo Corpfin, liderado por Carlos Lavilla y Patrick Gandarias, que en 2006 se hicieron con el control de la marca, creada por el empresario sevillano Juan Manuel Chacón.

Hace siete años, La Tagliatella contaba con 105 establecimientos en España y Francia. Ahora, con AmRest detrás como el gran impulsor, tiene más de 230 restaurantes y está presente también en Alemania y Portugal.

La facturación del grupo en España representó en los nueve primeros meses del año pasado el 18% de los más de 900 millones de euros facturados en total. Es el segundo país de la multinacional, solo por detrás de Polonia (30,5%).

La compañía es un gigante de la restauración, con más de 1.600 establecimientos en 15 países. Está presente en Polonia, República Checa, Hungría, Rusia, Bulgaria, Serbia, Croacia, Rumanía, Eslovaquia, España, Francia, Alemania, Austria, Portugal y China.

El modelo de negocio se basa en la gestión en régimen de franquicia de varias marcas ultraconocidas de comida rápida. Así, se ocupa de la administración de Kentucky Fried Chicken (KFC), Pizza Hut, Burger King y Starbucks en varios países. A su vez, AmRest es la dueña de la marca La Tagliatella, que opera directamente y que también ofrece a otros inversores en régimen de franquicia. En España, a cierre de su tercer trimestre contaba con 271 restaurantes, entre los que se encuentran, además de la cadena de comida italiana, KFC y la china Blue Frog, que AmRest adquirió en diciembre de 2012.

La empresa de restauración ha crecido con fuerza en los últimos ejercicios, al pasar de un beneficio bruto de explotación de 123 millones de zlotys (unos 30 millones de euros) entre enero y septiembre de 2015 a los más de 48 millones de euros en el mismo periodo del pasado ejercicio. La deuda neta de la compañía se situaba a cierre del tercer trimestre en 289 millones de euros. Su cotización ha pasado de los 100 zlotys por acción de inicios de 2015 a los más de 400 (96 euros) actuales. Está cerca del máximo histórico de 448 zlotys alcanzados el pasado 23 de enero.

La compañía está controlada por el grupo mexicano Finaccess, que desembarcó en la empresa que preside Henry McGovern en agosto de 2015. Entonces compró al fondo de capital riesgo Warburg Pincus alrededor del 32%. Un año más tarde lanzó una opa que elevó su participación por encima del 56%. Finaccess adquirió a finales del año pasado un 2,5% a uno de los accionistas de AmRest que se opuso al traslado a España. AmRest, que no paga dividendos, tiene un 26% del capital cotizando libremente en Bolsa (free float).

cincodias.com

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La deuda de la Seguridad Social creció más en 2017 que en los 22 años anteriores juntos

Para no acabar con la ‘hucha de las pensiones’ el Gobierno decidió en 2017 que pagaría una parte del déficit de la Seguridad Social con deuda. Lo haría con un préstamo del Tesoro, por lo que se endeudaría con el Estado. El Banco de España publicó el viernes los datos de deuda al cierre del año de las administraciones públicas computado bajo el Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE). En total, la Seguridad Social elevó su deuda en 10.220 millones de euros a lo largo del año, lo que supone un incremento del 60%.

Tal ritmo de subida no se había visto nunca y evidencia todos los problemas que arrastra el Sistema después de cuatro años de intensa creación de empleo. Este incremento de la deuda de la Seguridad Social de 10.200 millones de euros supone una subida mayor que la suma de los últimos 22 años, que se corresponde a toda la serie histórica del Banco de España.

Javier G. Jorrín

En concreto, en el año 1994, cuando empieza la estadística, la deuda de la Seguridad Social era de 7.300 millones de euros. 22 años después, esta deuda había crecido hasta alcanzar 17.200 millones de euros al finalizar el año 2016. Un incremento de 9.900 millones de euros en algo más de dos décadas. Solo en 2017 aumentó en 10.200 millones de euros, un 3% más que en los 22 años anteriores juntos.

Hasta 2016 el Gobierno cubría el déficit de la Seguridad Social con el Fondo de Reserva (conocido popularmente como la ‘hucha de las pensiones’), pero después de sacar más de 60.000 millones está prácticamente agotado. en 2011 se llegaron a acumular más de 66.000 millones de ahorro y al cierre de 2017 ya quedaban menos de 8.100 millones. Ahora que apenas quedan ahorros, la Seguridad Social ha tenido que endeudarse para pagar las pensiones.

[Nuevo frente parlamentario para tumbar la reforma de las pensiones]

La peor noticia de todas es que en 2018, lejos de frenar, el incremento de la deuda del Sistema seguirá acelerando. El Tesoro ya ha aprobado un préstamo de 15.000 millones a la Seguridad Social para que pueda seguir pagando las pensiones. Con esta decisión, el Gobierno conseguirá salvar otro año sin agotar el Fondo de Reserva, pero no evitará que el Sistema siga aumentando su endeudamiento.

La experiencia de 2017 invita a pensar que el Ministerio de Empleo agotará todo el préstamo concedido por el Tesoro. De cumplirse así, la deuda de la Seguridad Social aumentará un 55% respecto al cierre de 2017, después de incrementarse un 60% el año pasado. Este ritmo acelerado de endeudamiento hará que el pasivo de la Seguridad Social se dispare casi un 150% en apenas dos años, hasta superar los 42.000 millones de euros.

Este es el problema de años de déficit sin que el Gobierno buscara ninguna solución. La reforma del sistema de pensiones introducida en 2013 sin acuerdo parlamentario ni pacto con los agentes sociales, servirá para equilibrar las cuentas en el largo plazo, pero no ha hecho nada para evitar el agujero actual.

Un déficit que no frena

Aunque todavía no están disponibles los datos de déficit a cierre de 2017 (se enviarán a Bruselas en marzo), la ministra de Empleo, Fátima Báñez, adelantó los datos de ejecución presupuestaria en su comparecencia en el Congreso de los Diputados hace tres semanas. El Sistema de la Seguridad Social (no incluye ni SEPE ni Fogasa) cerró el año con un desfase presupuestario de 18.800 millones de euros, unos 200 millones más que en el ejercicio anterior.

Carlos Sánchez

Este incremento del déficit de las pensiones responde al aumento paulatino del gasto mensual en prestaciones como consecuencia del envejecimiento de la población y del aumento de la pensión media. En 2017 los ingresos por cotizaciones crecieron más rápido que el PIB y que la creación de empleo, pero aún así, no es suficiente para equilibrar el aumento de los gastos.

[20 años de la hucha de las pensiones]

En concreto, los ingresos por afiliaciones crecieron un 5,4% interanual hasta noviembre, el incremento más rápido en una década. La recuperación de los salarios, aunque todavía muy tímida, permite que, por primera vez en cuatro años, la recaudación por cotizaciones creciese más rápido que la creación de empleo. Sin embargo, este ritmo todavía es muy lento como para pensar que es posible reducir significativamente el déficit del Sistema.

La única forma posible de reducir este desfase presupuestario es elevar los ingresos de la Seguridad Social mediante varias fórmulas

La única forma posible de reducir este desfase presupuestario es elevar los ingresos de la Seguridad Social. Existen varias fórmulas para lograrlo, desde incrementar las cotizaciones hasta realizar transferencias del Estado a la Seguridad Social. Sin embargo, hace falta voluntad política para solucionar el problema, algo que por el momento no ha existido.

El Pacto de Toledo lleva ya más de un año de reuniones en el Congreso de los Diputados sin resultados y el Gobierno hace casi un año que no avanza en el diálogo con los agentes sociales en la Mesa de Pensiones. De esta forma es complicado que el Sistema pueda cerrar el déficit de miles de millones que sufre cada año y, ya casi sin hucha de pensiones, solo queda la opción de que la Seguridad Social se siga endeudando para pagar las pensiones. ¿Hasta cuándo?

elconfidencial.com

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