Valère Moutarlier (CE): “Las tecnológicas tributan a una tasa del 9% al 10% y el resto, al doble”

La Comisión Europea (CE) ha propuesto sustituir de forma paulatina la unanimidad que requiere una reforma de la fiscalidad en la Unión Europea por mayorías cualificadas. Es un impulso que llega tras el fracaso al intentar aprobar un impuesto a las grandes tecnológicas. Bruselas admite que la equiparación de los tipos impositivos solo se puede abordar de forma voluntaria, por lo que su acción se limita a la armonización de las reglas y la lucha contra el fraude y la evasión. En una segunda fase se ampliará la mayoría cualificada a las iniciativas contra el cambio climático. Valère Moutarlier, director de Fiscalidad de la Comisión, responde a elEconomista en un acto de la Universidad Pontificia de Comillas.

¿Por qué se plantea ahora el debate para acabar con la unanimidad?

Pensamos que ha llegado el momento después del discurso del Estado de la Unión del presidente Juncker el pasado septiembre. En la UE comenzamos con muchísimas políticas que debían decidirse por unanimidad. Todas ellas han evolucionado durante estos años para acercarse a las mayorías cualificadas, pero no así las impositivas que mantienen esa necesidad de apoyo unánime. Esto es algo que es muy difícil de reconciliar con los objetivos políticos que tenemos. El primero es tener un sistema rápido de toma de decisiones, que pueda ayudarnos a hacer frente a las necesidades de un mundo cambiante y a las expectativas de los ciudadanos para ante la evasión de impuestos y el fraude fiscal. Eso requiere decidir rápido y para ello la unanimidad es un problema.

Pero algunos Estados entienden que eso puede limitar su soberanía…

Es cierto que la unanimidad es entendida por algunos de los Estados miembros como vía de preservar su soberanía, pero vamos a ser honestos. En un mercado único fragmentado como en el que estamos, si no actuamos juntos, si tenemos menos información, tendremos una menor capacidad de actuar frente a cualquier multinacional que opere aquí. Hay una gran desproporción entre las herramientas que necesitamos y lo que saben de nuestra propia situación. La unanimidad supone retrasos y en ocasiones obstruye la capacidad de decidir. Es realmente un problema para la UE y por eso debemos afrontar esta situación.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Lo que debemos reconocer es que no podemos hacer un cambio repentino del sistema de unanimidad a mayorías cualificadas. Por eso, la Comisión ha propuesto abrir un debate, tener una discusión profunda con los Estados miembros y lo que sugerimos es que vayamos paso a paso hacia un sistema de mayorías cualificadas de voto que debe también involucrar al Parlamento Europeo. Es muy importante porque supone mejorar la base democrática de nuestra discusiones y que en materia fiscal las decisiones no se tomen solo por los ministros de Finanzas sino por los representantes elegidos por los europeos. Es un gran cambio y necesitamos tiempo para ello.

¿Cree que será posible el acuerdo?

¿Por qué no ir paso a paso y empezar a tomar medidas contra la evasión fiscal o el fraude? Por lo que hemos visto en los tres o cuatro últimos años, los Estados miembros son capaces de llegar a un acuerdo, pero necesitamos que sea rápido, una negociación dinámica con la que se logre un buen resultado. Los Estados están preparados para avanzar hacia la mayoría cualificada. Porque no se trata solo de la elección de una política fiscal sino en la forma en la que cooperan entre ellos los Estados miembros en esta materia.

Y se propone también una mayoría cualificada para progresar en medidas que permitan avanzar en otras áreas, como la lucha contra el cambio climático…

En una segunda fase, entendemos de una forma más amplia que la fiscalidad es una herramienta para apoyar otros objetivos y saber hacia donde va la Unión Europea, por ejemplo, en la lucha en efecto contra el cambio climático. El mérito de la unanimidad es que nos ha permitido saber que cualquier sistema de fiscalidad energética hoy es contraproducente, no tiene elementos que contemplen el CO2 y no está ayudando a mejorar la lucha de la Unión Europea contra el cambio climático. Estos son dos elementos que creemos que deben estar sujetos a la mayoría cualificada rápidamente. Es por ello que la Comisión ha solicitado al Consejo Europeo lanzar la cláusula paralela, prevista en el Tratado, para consultar a los parlamentos nacionales y si finalmente se aprueba consultar al Parlamento Europeo.

¿A qué más afectaría?

Hay también otros puntos sensibles como la reforma de normas fiscales ya armonizadas a nivel comunitario como el IVA. Esperemos que la mayoría cualificada se aplique a decisiones como la creación de una base común del Impuesto de Sociedades, pero eso llevará más tiempo, hasta 2025.

¿Habrá nuevas tasas verdes o una armonización?

Si recuerda, la Comisión Europea propuso en 2011 una revisión de la fiscalidad energética, pero se abandonó porque no ha habido manera de progresar. Lo que estamos haciendo actualmente es lanzar una evaluación del sistema actual con el objetivo de presentar una nueva propuesta, que se deberá evaluar ya probablemente a principios próxima Comisión. No se trata de necesariamente de aprobar nuevos impuestos energéticos sino de analizar la forma en la que se fija la fiscalidad a la energía para estar seguros de que es la mejor en la lucha contra el cambio climático.

¿Qué podría cambiar?

Por ejemplo, ahora mismo hay una fiscalidad solo sobre los volúmenes que no tiene en cuenta las emisiones de CO2 de las diferentes fuentes de energía. Creemos que eso no tiene sentido. Entonces, proponemos un examen de la situación y después presentar una propuesta para mejorar el uso de la fiscalidad para conseguir los objetivos propuestos en la lucha contra el cambio climático.

¿No será más difícil si como se prevé crecen los populismos en las próximas elecciones europeas?

No voy a especular sobre las elecciones y su impacto en la Comisión. Hay que esperar a que los ciudadanos europeos voten y valorar entonces la situación. Lo que queremos es abrir el debate y la discusión con los Estados, con los parlamentos nacionales y con los diferentes stakeholders. Es una oferta que ponemos sobre la mesa para discutir. Lo contrario es insostenible si queremos responder a las expectativas de los ciudadanos europeos.

¿Cree que se logrará?

Por supuesto, necesitamos un acuerdo unánime del Consejo Europeo Si me pregunta si va ser fácil conseguirlo, la respuesta es no. Si me pregunta cómo podemos lograr las herramientas para luchar contra el fraude fiscal, la evasión, la ingeniería fiscal agresiva o el cambio climático, no veo como lo podemos hacerlo si no logramos que sea por mayoría cualificada. En el pasado reciente se ha demostrado que los Estados pueden alcanzar acuerdos, hemos hecho muchos progresos. No deberíamos esperar a estar sometidos a la presión de que se produzca una filtración, por ejemplo, de los Papeles de Panamá o Wikileaks para ser capaces de avanzar y tomar decisiones por mayoría cualificada.

Pero hay países como Irlanda que defienden su soberanía fiscal…

Es verdad que algunos Estados miembros son muy sensibles a las decisiones que se puedan adoptar respecto a políticas fiscales pero de lo que estamos hablando aquí no es de ninguna decisión sobre impuestos sino del tipo de decisiones que se toman a nivel europeo, que es una parte muy pequeña de la política fiscal. Lo que está en discusión no son las políticas de los estados miembros o como se tributa por sucesiones, o que impuestos hay en los estados miembros o si los impuestos personales deben ser progresivos o no.

Y centrarse en la lucha contra el fraude…

Sí, lo que sugerimos en concentrarnos en la lucha contra el fraude y la evasión fiscal. Todos los estados han sido muy activos en esta materia y no veo que nadie vaya a oponerse hoy a que se pueda colaborar y facilitar automáticamente información de cuentas financieras. Eso es inconcebible. Incluso los países más reacios están dispuestos a entrar en el debate.

¿Es imposible aprobar ahora una tasa digital por unanimidad?

Hemos tenido una discusión en diciembre en base a una propuesta de la Comisión con el ánimo de gravar la facturación generada por determinadas actividades digitales, como publicidad, marketplace, venta de datos….y no fue posible alcanzar un acuerdo. Francia y Alemania ofrecieron la posibilidad de discutir gravar únicamente la actividad publicitaria y los ministros volverán a tratarlo en febrero. La unanimidad hace que sea muy difícil. Algunos estados están presionando para actuar de forma unilateral porque no ven un acuerdo unánime. Es el caso de España, Francia, Austria y Hungría… y será el caso de muchos más países porque es el tipo de medidas que están justificadas y que los ciudadanos esperan.

La Comisión ha acusado a algunas tecnológicas de no tributar como les correspondía en el pasado, ¿qué cantidad calculan en total que no se ha pagado?

No puedo comentar si hay ayudas de Estado y si algunos Estados pueden dar, sobre unas bases, un tratamiento selectivo a algunas compañías, y eso es algo que la comisaria Vestager deberá analizar para determinar si es una manera de reducir la carga de algunas compañías. Por otro lado, el resultado de nuestro estudio cuando preparamos la propuesta de la tasa digital el pasado marzo es que, de media, las compañías que se asientan en un negocio centrado en lo digital terminan teniendo una menor carga del Impuesto de Sociedades que aquellas con un modelo tradicional. Nuestro informe mostraba un ratio de 1 a 2, así que básicamente aquellos que están en el negocio digital pagan una tasa efectiva de entre el 9 al 10% frente al 20% del modelo tradicional.

¿Y se puede avanzar en la tasa sobre las transacciones financieras?

La tasa sobre transacciones financieras es también un ejemplo interesante. Aunque ha mejorado la cooperación sigue siendo bastante difícil converger porque no hay unanimidad. Es cierto que el Parlamento Europeo y los ciudadanos han estado esperando durante mucho tiempo para una conclusión final de la tasa sobre transacciones financieras. Espero que seamos capaces de lograr un acuerdo.

¿Podemos ver a EEUU en la lista negra de la UE?

Este año los ministros revisarán el encargo del año pasado sobre las reformas para lograr una mayor trasparencia fiscal y la eliminación de sistemas dañinos, fijando los requisitos para la jurisdicciones de cero o muy baja fiscalidad. Este es el primer hito que debemos discutir a nivel europeo, hemos recibido una cantidad masiva de legislación que se ha adoptado a finales del año pasado. Si las jurisdicciones no cumplen estas normativas acabarán en la lista negra. Y cuando adopten una legislación que resulte satisfactoria saldrán de ella.

¿EEUU está en la buena dirección?

En febrero, Estados Unidos no está en discusión porque ya ha sido aprobada su legislación el año pasado, pero en junio los criterios europeos serán mucho más exigentes en transparencia. Sabemos que por el momento, EEUU no ha firmado el reconocimiento multilateral y eso es lo que se revisará y cuál es la situación. Esto no solo afecta a EEUU sino que también incluye a otras muchas jurisdicciones y tendremos que evaluar cuál es la situación sobre transparencia fiscal.

¿Qué opina de los presupuestos presentados por España?

Esa discusión se hará cuando presentemos las recomendaciones fiscales y de reformas para cada país. Ahora, no es el sitio ni el lugar para dar una opinión al respecto, lo siento.

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El 64% del déficit de la Seguridad Social procede de los Regímenes Especiales

La combinación de políticas de gasto en pensiones -tanto contributivas como no contributivas- dirigida a determinados grupos de personas fuera del Régimen General de la Seguridad Social y la acumulación de un déficit histórico en algunos Regímenes Especiales, explica el 64% del déficit bruto del Sistema, es decir, la actual diferencia entre ingresos por cotizaciones y gasto en pensiones de la Seguridad Social, la cual acabará 2018 con una necesidad de financiación total cercana a los 20.000 millones de euros.

Normalmente, consideramos el déficit de la Seguridad Social como un todo sin pararnos a analizar el origen del desfase de ingresos y gastos, y hasta qué punto la caja de la Seguridad Social ha sido utilizada para aplicar políticas de gasto que no se corresponden con un sistema de seguro colectivo, tal como se diseñó el sistema público de reparto hace ya más de un siglo.

En este sentido, es capital la recuperación de la contributividad del sistema público para estabilizar a un enfermo que está dando señales preocupantes de agotamiento y, especialmente, para no endeudar más a los cotizantes futuros a costa de unos perceptores presentes que están recibiendo muchísimo más de lo que aportaron -aproximadamente a los 12 años de jubilación se han recibido todas las cotizaciones pagadas, tal como ponen de manifiesto estudios del Instituto Santalucía de Pensiones, Think Tank Civismo y Unespa-.

Este debate tan poco explorado ha sido objeto de algunos discursos como el del sindicato UGT, el cual publicó un estudio en el que subrayaba que un 60% del déficit de la Seguridad Social provenía de los Regímenes Especiales donde se encuadran el Reta (autónomos), el Régimen Especial del Mar y el del Carbón, una vez integrados los antiguos Regímenes Especiales Agrario y de Empleados de Hogar en el Reta -para los que eran trabajadores por cuenta propia- y en el Régimen General, respectivamente.

Tomando las cifras correspondientes al Presupuesto de la Seguridad Social de 2018, aunque el Régimen más deficitario es el General -de 7.346 millones de euros, incluyendo el Sepe-, en términos de diferencia entre cotizaciones y pensiones, la suma de los desfases generados en los capítulos de autónomos, marinos y mineros asciende a 9.306 millones de euros, un 64% del total del déficit bruto presupuestado -14.574 millones de euros en 2018-.

En cambio, existen dos capítulos que generan superávit: el primero y más importante es el de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (AT y EP), el cual arroja un saldo positivo de 4.236 millones de euros en el presupuesto de 2018, mientras que el segundo es la cotización por cese de actividad de los autónomos, capítulo que se prevé que ingrese 133,25 millones de euros al cierre de este año.

Esta última se encuentra en el centro de atención de las asociaciones de autónomos, dado que reclaman el mal funcionamiento de este régimen que pretendía generar una prestación equivalente para los autónomos a la de desempleo que existe en el Régimen General, pero que no está siendo efectiva.

Un desequilibrio continuado en el tiempo

En este sentido, casi dos tercios del déficit de la Seguridad Social proviene de desfases continuados a lo largo del tiempo sin que se hayan tomado medidas efectivas para cortar esta sangría de fondos públicos. Incluso, una parte no pequeña tiene como origen condiciones especiales que están en extinción, pero que se pueden prolongar durante más años debido al incremento de la esperanza de vida.

Un caso paradigmático es el de la Minería, donde el desfase entre cotizaciones y prestaciones supera los 400.000 euros per cápita, mientras que el Régimen del Mar es deficitario por persona en más de 21.000 euros. Tal como señala UGT, si se divide el importe del déficit de cada régimen o sistema entre su número de afiliados, el del general asciende a 638,8 euros por trabajador, dato muy inferior al de la media de la Seguridad Social que es 1.072,7 euros.

La propia existencia de Regímenes Especiales desvirtúa la naturaleza contributiva de un sistema de seguro social como el que tenemos en este momento y también en comparación con los otros sistemas de seguridad social a nivel europeo. Por ello, uno de los pasos esenciales para reequilibrar las cuentas del sistema público de reparto es separar aquello que es estrictamente contributivo de lo que no lo es, pasando esto último de la caja de la Seguridad Social a los Presupuestos Generales del Estado.

De esta forma, siempre que un Gobierno quiera realizar una acción especial sobre un sector o sobre un determinado colectivo -suponiendo lógicamente que no se trate de una ayuda de Estado encubierta-, tiene no sólo que asumir el pago de forma directa vía impuestos generales, sino también revelar a todos los contribuyentes cuál es el coste de este tipo de decisiones políticas.

El déficit de la Seguridad Social es de 1.000 euros por cada cotizante

El déficit de la Seguridad Social es de 1.000 euros por cada cotizante

De seguir la situación financiera de la Seguridad Social tal como está en este momento, el riesgo de un mayor desfase presupuestario es alto y, por tanto, una deficiente preparación ante los retos de futuro, especialmente el de la jubilación de varios millones de personas entre 2025 y 2032 procedentes de la llamada generación del baby boom.

Del actual déficit, la parte proveniente de los Regímenes Especiales puede considerarse como déficit de carácter estructural, puesto que los gastos crecen sistemáticamente por encima de los ingresos, más aún cuando en algún caso se trata de regímenes en extinción. Con lo cual, el sistema afronta un déficit estructural de 0,8 puntos de PIB como mínimo y 1,2 puntos de PIB como máximo, en línea con las últimas estimaciones del Gobierno y de la Comisión Europea, quienes piden a España ajustes en este sentido.

Separación de fuentes de financiación

La restauración de la contributividad del sistema no sólo pasa por el traslado de políticas sectoriales o discrecionales -incluso, subvenciones- de la Seguridad Social a Presupuestos Generales. También forman parte de este proceso algunas de las prestaciones del sistema que, en el fondo, no son pagos de naturaleza contributiva -un cotizante paga y a cambio recibe un beneficio-. Dentro de los diferentes tipos de pensiones -jubilación, incapacidad permanente o invalidez, viudedad, orfandad y a favor de familiares- se puede plantear trasladar el gasto en viudedad y orfandad desde la caja de la Seguridad Social a los Presupuestos Generales del Estado, una cuantía que asciende a más de 23.000 millones de euros anuales.

De igual modo se deben tratar los complementos a mínimos, los cuales ascienden según las cifras presupuestadas a 7.318 millones de euros, un 5,66% del total del gasto en pensiones. A ello se añadiría también el gasto en pensiones no contributivas que se financian con cargo a la Seguridad Social, concretamente 3.998 millones provenientes prácticamente a partes iguales de pensiones de incapacidad o invalidez, jubilación y asignación a hijos o menores acogidos con discapacidad. En total, estos cambios hacia Presupuestos ascienden a 35.522 millones de euros, una partida equivalente en importancia a la del gasto en intereses de la deuda y superaría la recaudación anual del Impuesto de Sociedades.

Descárguese la última revista de Pensiones

Desde luego, no se pueden considerar estos cambios contables como una solución a los problemas existentes en el sistema, sino como una fuente de disciplina presupuestaria y de revelación a la sociedad de los costes que tienen las decisiones políticas. El Estado del Bienestar y todas sus prestaciones tienen un coste del que tienen que ser partícipes los contribuyentes y que estos decidan mediante las elecciones si apoyar o no una expansión del gasto público destinado a estos fines.

En consecuencia, los contribuyentes aceptarán o rechazarán una subida de los impuestos para poder financiar estas pensiones socialmente aceptadas -que llegan de forma directa a lo más profundo de la sociedad-, pero pendientes de una modernización más que necesaria, y además los políticos dejarán de utilizar la caja de la Seguridad Social como un cajón de sastre opaco y deficitario, con un recurso totalmente discrecional al endeudamiento sin ningún tipo de control parlamentario ni tampoco de la soberanía nacional.

eleconomista

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Llega la moda del ‘bikepacking’: siete lugares únicos para recorrer en bicicleta

El mundo está lleno de lugares únicos, y muchos de ellos se pueden descubrir sobre ruedas. ¿Cuáles son los mejores países para pedalear? El libro ‘100 lugares únicos para ir en bicicleta’ (Claude Droussent, Ed. Geoplaneta) ofrece una visión detallada de todos esos espacios abiertos que si bien ya son increíbles a pie, recorrerlos en bici puede ser una experiencia inolvidable.

Pedalear por Alaska, por la jungla de Bali o por las laderas de un volcán de Hawái, circunvalar Islandia, atravesar las calles de Manhattan en familia, perderse en Siberia, en las colinas de Ruanda o en el monte Tamalpais, son algunas de las atractivas propuestas de este volumen imprescindible para todo amante de los pedales. Un libro que ofrece además una gran ayuda extra para organizar el viaje y disfrutar del ejercicio. Ojeamos el completo listado del periodista deportivo Claude Droussent para seleccionar 7 de sus rutas favoritas en bicicleta por todo el planeta.

Valverde de los Arroyos

1. Noruega

El país de los fiordos implica hacer frente a unas cuestas que, desde los valles glaciares, ascienden hasta las impresionantes cumbres. Pero Noruega ofrece mucho más: desde finales de mayo a mediados de julio se disfruta del sol de medianoche. El punto de destino son las islas Lofoten, 300 km por encima del círculo polar ártico. La carretera E 10 regala un espectacular paisaje al serpentear a lo largo de una estrecha franja costera. Allí no llueve en verano y el ciclista puede circular a su antojo cogiendo ferris para trasladarse de isla en isla y pedalear entre aldeas de pescadores, pintorescas cabañas y maravillas naturales.

2. Cuba

La carretera propuesta por el autor bordea las aguas turquesas del Caribe, en el lado meridional de la isla, a unos 800 km de La Habana. Se trata de la última etapa de una magnífica excursión de 200 km por la carretera 20, saliendo desde Niquero. La ruta permite ver las aguas cristalinas en las que se practica buceo, siempre al pie de la Sierra Maestra, que se impone con sus crestas, curvas y bosques durante todo el recorrido. Castro, el Che y sus barbudos se refugiaron aquí en la década de 1950, durante los combates. Frente a Jamaica y hasta la bahía de Santiago, la carretera está poco frecuentada y algo dañada por los huracanes pero, según Droussent, es una tierra espléndida para recorrer a pedaladas, con una temperatura de 30°C y una suave brisa constante.

Bariloche

3. Argentina

La ciudad de San Carlos de Bariloche, a 1600 km de Buenos Aires y de Ushuaia, fue fundada en 1902 y es la estación de deportes de invierno más antigua de Sudamérica. El territorio que la rodea, la provincia de Río Negro, es magnífica para montar en bici, con bosques, lagos, valles y montañas hasta donde alcanza la vista. “Unos Andes en versión meridional con altitudes alpinas”, describe el ciclista en su libro. Al oeste se alza el volcán Tronador, de 3554 m. Los amantes de los descensos encontrarán aquí algunos de los más descensos, como El Cóndor, en las laderas del cercano cerro Catedral (2405 m). El camino de los Siete Lagos, al norte de Bariloche, es ideal para poner a prueba la resistencia o disfrutar de una excursión y descubrir las cascadas, las extraordinarios miradores, los estrechos senderos o la transparencia del lago Espejo.

4. Dublín

La conquista de Londres por los ciclistas, incluso antes de los Juegos Olímpicos del 2012, inspiró a Dublín y hoy en día se puede circular en bici alegremente por la ciudad, ya que la infraestructura lo permite: 120 km de carriles exclusivos y 50 km de carriles compartidos con los autobuses. Dentro de la ciudad no hay ni una sola cuesta y todo son facilidades para los ciclistas, por lo que resulta agradable circular entre las riquezas arquitectónicas y verdes de la capital de Irlanda. Del Trinity College al castillo situado al sur del Liffey, del carril del Gran Canal al magnífico Phoenix Park, en el norte, cuyas avenidas más bonitas están hoy dedicadas a las dos ruedas.

Amsterdam

5. Ámsterdam

Si hay una imagen típica de ciclismo urbano en el mundo, sin duda es la de Ámsterdam. La ciudad se convirtió en un paraíso para ciclistas antes que ninguna otra ciudad en el mundo, y en la actualidad hay casi tantas bicicletas como habitantes, que aprenden a andar en bici y las normas de circulación antes de ir al colegio. Ámsterdam ha entregado su alma a la bici y el autor propone salir a explorarla sobre dos ruedas. Desde Jordaan, el barrio burgués bohemio, hasta el Dam y, más lejos, el Museumplain para admirar a Rembrandt, Vermeer, Van Gogh, los maestros holandeses, o incluso Vondelpark para una pausa bucólica, detenerse en un coffee shop o en un cálido bruin cafe.

6. Indonesia

Yogyakarta es la segunda ciudad de Indonesia, en mitad de la isla de Java, a 500 km de Yakarta. Con 700.000 habitantes, aquí late el corazón espiritual del país. Los motociclistas son los reyes del asfalto, pero aceptan las bicis en el espacio urbano. Los restos del pasado y el entorno son solo un anticipo de lo que se puede ver al salir de Yogyakarta. Templos impactantes, como Borobudur, a quince minutos al noroeste, o Prambanan al este. Al norte, un horizonte engrandecido por la silueta imponente de un volcán humeante, el monte Merapi. Y, sobre todo, la felicidad de pedalear entre arrozales, palmerales y la naturaleza exuberante de este país.

7. Kioto

En contraste con las turbulentas Osaka y Kobe, la plenitud jamás ha abandonado a Kioto, que ofrece las muestras más fascinantes del Japón ancestral. Más bien llana y diseñada en cuadrícula, con un asfalto tan bien mantenido como la grava de los jardines zen, es un territorio ideal para circular en bici. Dice Claude Droussent que los ciclistas encuentran su lugar de forma natural en esta metrópolis, y que sorprende que se pueda circular en la mayoría de las aceras. La principal preocupación es recordar que en Japón se circula por la izquierda. Uno de los itinerarios más bonitos de Kioto lleva a lo largo de un canal al Camino de la Filosofía. Allí se llega a los famosos templos de Ginkaku-ji (o Pabellón de Plata) y Nanzen-ji. En abril florecen centenares de cerezos y en otoño la naturaleza ofrece multitud de colores al oeste, en el límite de la villa imperial de Katsura.

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BlackRock mantiene a España en su lista negra: es tan inestable como Venezuela

No es la primera vez que pone el dedo en la llaga y, probablemente, tampoco será la última. El gigante BlackRock, considerado como el actor más relevante del mundo de la inversión, vuelve a colocar España entre los países donde detecta posibles riesgos políticos. Incertidumbres que podrían afectar a sus inversiones, según detalla a través de uno de sus fondos, BlackRock Credit Strategies Fund, a la Securities and Exchange Commission (la SEC, en sus siglas anglosajonas), el supervisor de la bolsa estadounidense.

El fondo mira a su país de origen pero, sobre todo, hacia el exterior a la hora de enumerar los posibles sucesos que pueden dañar sus inversiones en el futuro más inmediato. Señala que, con la Administración de Donald Trump, Estados Unidos no sólo mantiene relaciones cada vez más tensas con sus “históricos adversarios como China, Rusia, Irán y Corea del Norte”, sino también con “aliados tradicionales como algunos países europeos”. Es ahí cuando añade, explícitamente, la posibilidad de que ocurran nuevos disturbios políticos en países como Venezuela y España, de manera similar a lo que hizo hace año y medio, coincidiendo con la crisis soberanista en Cataluña y la aplicación del artículo 155 de la Constitución bajo el Gobierno de Mariano Rajoy. 

Imagen de la sede de BlackRock en Londres.

Mira también BlackRock: el separatismo catalán puede dañar la economía de Francia y Alemania

La firma norteamericana es especialmente crítica con la incertidumbre financiera que causa el Brexit. Un escenario de volatilidad que se ha acrecentado en los últimos días, tras el voto en contra de la Cámara de los Comunes y a la espera de si el Gobierno de Theresa May presenta un plan alternativo y si se pospone el adiós británico a la Unión Europea.

En relación al Brexit, el fondo de BlackRock asume que puede haber “una potencial caída del valor de la libra y/o del euro respecto a otras monedas”. También, una posible rebaja del ‘rating’ de la deuda soberana británica, que impacte en el comportamiento de compañías que tiene en cartera y de sus inversiones tanto en Reino Unido como en la UE.

También vira la mirada a su mercado interior. Asume la existencia de un “desequilibrio continuado” en las diferentes ramas de la administración estadounidense. Trump mantiene el ‘choque de trenes’ con la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata tras las últimas elecciones legislativas. El presidente republicano sigue sin ceder y continúa el cierre parcial de la administración, con miles de empleados públicos sin cobrar desde hace semanas. Ese desequilibrio, según BlackRock, puede desembocar en “volatilidad” y tener “efectos a largo plazo e incertidumbre en los mercados financieros” tanto de Estados Unidos como internacionales. 

El tono más moderado de Trump: así ha visto la prensa estadounidense su discurso ante el Congreso

La firma estadounidense no está precisamente tranquila con la realidad internacional y sigue lanzando mensajes en esta dirección. La gestora de fondos advertía este viernes, en una carta a sus clientes, de la creciente inestabilidad de la coyuntura económica internacional y menciona el malestar social, los nacionalismos y la xenofobia como principales consecuencias.

Fase final del ciclo

En una misiva firmada por su consejero delegado, Larry Fink, Blackrock constata que la firma detecta, cada vez con más frecuencia, que las empresas tienen que intervenir en aspectos vinculados con el medio ambiente, la edad de jubilación y la desigualdad. “Las compañías han de capear las dificultades que entraña una coyuntura financiera propia de la fase final del ciclo, como el incremento de la volatilidad, que puede estimular la adopción de enfoques orientados a maximizar las rentabilidades a corto plazo en detrimento del crecimiento a largo plazo“, señala Larry Fink en la misiva.

El consejero delegado del gigante de la inversión destaca la necesidad del liderazgo corporativo de cara a solucionar algunos de estos asuntos, como la jubilación o los cambios tecnológicos en el mercado laboral. También señala que, entre los propósitos de la empresa de cara a este ejercicio 2019, figura un gobierno corporativo que amplíe la diversidad, políticas de remuneración enfocadas al largo plazo, así como los riesgos y oportunidades medioambientales y gestión del capital humano

BlackRock no está en su mejor momento en cuanto a empleo se refiere. La gestora está estudiando el recorte del 3% de su plantilla, el equivalente a unos 500 empleos. Sería su mayor reducción de puestos de trabajo en más de dos años. “La incertidumbre de los mercados está creciendo, las preferencias de los inversores están evolucionando y el ecosistema en el que operamos se hace cada vez más complejo“, apuntó el presidente no ejecutivo de la firma Rob Kapito, en un documento interno. Y los resultados no acompañan. BlackRock acaba de desvelar que sus ingresos en el último trimestre de 2018 se recortaron en un 8,7%, hasta 3.434 millones de dólares. 

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Localizan en aguas de Hawái a Deep Blue, el tiburón blanco más grande conocido

Dos investigadores de tiburones se encontraron cara a cara con el que podría ser uno de los ‘grandes blancos’ de mayor tamaño jamás registrados, y están utilizando su experiencia como una oportunidad para presionar por una legislación que proteja a los tiburones en Hawái.

Ocean Ramsey, investigadora y conservacionista de tiburones, señaló a Associated Press que se encontró con el tiburón de 20 pies (6 metros) cerca de un cachalote muerto en Oahu. El evento fue documentado y compartido en las redes por su prometido y socio, Juan Oliphant. El tiburón es una hembra de alrededor de 50 años con un peso estimado de 2,5 toneladas y casi 6 metros de largo, su ancho pudo deberse a que probablemente estuviera gestando.

El departamento de recursos naturales y terrestres de Hawái dijo que estaba al tanto de las fotos del gran blanco y que los tiburones tigre también se habían estado alimentando de la ballena. Oliphant, quien tomó las imágenes ahora virales, dijo que no estaba claro si el tiburón era el famoso Deep Blue, que se cree que es el más grande de los grandes blancos jamás registrado.

Ramsey, quien opera el estudio One Ocean Diving and Research con sede en Oahu con Oliphant, dijo que había estado presionando durante varios años por un proyecto de ley que prohibiría la matanza de tiburones y rayas en Hawái y esperaba que este año la medida se convirtiera en ley.

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Las universidades del G-9 reclaman una vuelta de tuerca más para la investigación

La Comisión Sectorial de Investigación del Grupo 9 de Universidades (G-9) reclama que la I+D+i sea considerada inversión y no gasto y que cuente con una financiación «suficiente y estable» en los presupuestos del Estado. Tras la reunión de la comisión en el campus de Mieres, su presidente y rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, ha dado cuenta de las conclusiones, entre las que se encuentra la «preocupación» por las consecuencias del desarrollo de la ley de contratos del sector público, que «ha ralentizado la actividad investigadora». «La gestión universitaria requiere cambios legislativos profundos que tengan en cuenta la actividad singular de las universidades», sostiene el organismo, que pide cambios apoyados por todas las fuerzas políticas.

El G-9 está formado por las instituciones académicas que son únicas universidades públicas en sus respectivas comunidades autónomas: Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Illes Balears, La Rioja, Oviedo, País Vasco, Navarra y Zaragoza. La Comisión Sectorial de Investigación de este grupo de universidades advierte del aumento de carga burocrática por las justificaciones de subvenciones de proyectos de I+D+i, especialmente del plan estatal, y reclama que la I+D+i no esté sometida a la ley general de subvenciones.

Las universidades consideran «muy positiva la introducción» del sexenio de transferencia, pero indican que el «ingente número de solicitudes y una cierta falta de definición en los criterios» genera dificultades de gestión. Por otra parte, consideran necesario impulsar «con decisión» los programas de recursos humanos para la investigación, especialmente el Programa Ramón y Cajal y Juan de la Cierva, así como implementar otros programas orientados a la captación y a la retención de talento, pero advierten de «deficiencias» en las actuales figuras contractuales.

A la comisión le preocupa la falta de avances en la elaboración de un estatuto del Personal Docente e Investigador y reclama mantener en 240 las horas de colaboración docente a impartir por los contratados predoctorales y en materia de acceso a bibliografía, reclama la convocatoria de las ayudas de la FECYT. Asimismo, solicita que las universidades públicas sean tratadas en condiciones de igualdad, que la subcontratación de fondos contractuales externos quede excluida de la ley de contratos del sector público y programas de financiación para conseguir los objetivos de desarrollo sostenible.s

lavozdeasturias

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“Pasamos del Estado de bienestar al Estado de malestar”.

Boaventura de Sousa Santos es portugués, pero sus ideas laten en América Latina. Doctor en Sociología del derecho por la Universidad de Yale y profesor catedrático de sociología en la Universidad de Coímbra, Portugal, su extenso trabajo intelectual aborda la sociología del derecho, los nuevos constitucionalismos, los movimientos sociales, la globalización, los derechos humanos, la democracia y la interculturalidad. Fue de las palabras a la acción cuando cofundó el Foro Social Mundial, un movimiento contrahegemónico y antiimperialista que inició desde Sao Paulo (Brasil) la marcha hacia los años dorados de los gobiernos populares en la región, a principios de este siglo.

Agudo y filoso, Boaventura no se detiene en nostalgias. Prefiere abordar las razones que frenaron ese envión y propiciaron una restauración conservadora que hizo cumbre con Jair Bolsonaro, pero que antes se expresó en los triunfos de Mauricio Macri en la Argentina u Horacio Cartes en Paraguay, continuadores del chileno Sebastián Piñera, pionero entre los empresarios latinoamericanos que se encumbraron en el poder formal. “América vive una pausa en su proceso emancipador” le dijo a Zoom, en una entrevista que inició con una reflexión sobre la actualidad de una de sus eternas obsesiones: la desigualdad.

“Estamos en un punto crítico -afirma-. El 1% por ciento de la humanidad acumula cada vez más riqueza mientras que el 99% restante es cada vez más pobre. Hay una polarización de desigualdad social entre países, y dentro de cada país, que no tiene precedentes. Por eso es preciso demandar el regreso derechos que en algunos casos habían sido dados, como el derecho social a la salud, a la educación. Particularmente en el inicio de este siglo. Y ahora están siendo destruidos por los recortes financieros, que destruyen por ejemplo la salud pública, restringiendo el derecho a la educación. En este momento demandar más derechos es demandar más equidad”.

¿A qué le adjudica este retroceso?

Creo que hay una crisis en el proceso de acumulación capitalista, básicamente porque el capitalismo se mueve por innovaciones tecnológicas, y las innovaciones tecnológicas que han dado gran rentabilidad ahora están terminando. Las computadoras, la internet, el celular ya son tan baratos que no ofrecen una rentabilidad enorme. El próximo paso, la próxima innovación tecnológica rentable será la Inteligencia artificial, la robótica, la automatización, pero por el momento la globalización está en una pausa que potencia la rivalidad entre países, como se puede ver con lo que ocurre entre Estados Unidos y China. Esa falta de rentabilidad tecnológica vuelve al capitalismo más agresivo y pasa a mandar el capitalismo financiero. Y ese es el principal problema hoy. El capitalismo industrial trata un poco mejor al trabajador, porque lo necesita para generar riqueza. Pero el capital financiero hace riqueza con base en el dinero, o sea no necesita de gente, necesita de pantallas, de computadora. Y especular. Contra un país, contra otro. El capitalismo financiero es totalmente antisocial y es lo que domina. Para ese tipo de capitalismo, distribuir renta entre pobres y trabajadores es considerado un recorte en sus ganancias, que considera legítimas. Por eso surgen expresiones muy agresivas de defensa de esos privilegios con expresiones casi neofascistas, como ocurre en Brasil. Es esa crisis de acumulación que hace al capitalismo más duro, más agresivo, y más represivo. El Estado deja de ser “Estado de bienestar” para ser “Estado de malestar”. Y eso se nota sobre todo en las periferias, donde la militarización de los barrios populares indica una nueva fase violenta en la defensa del proceso de acumulación.

Frente a ese estado de cosas, ¿cómo se explica que figuras como Bolsonaro, o el propio Donald Trump, obtengan el gobierno con los votos de los sectores desfavorecidos?

Obviamente hubo algunos errores de las izquierdas que dominaron los gobiernos progresistas a principios de siglo. Si bien fueron gobiernos que se preocuparon bastante con gestar consumo no gestaron ciudadanía, educación democrática. Por eso mucha gente pensó que había logrado derechos, y cuando uno tiene un derecho quiere más derechos. El acceso al consumo los hizo pensar y sentir como la burguesía y la clase más alta, a identificarse con los de arriba. Por lo tanto, como ocurre con los de arriba, comenzaron a ver como enemigos a los de abajo. Es lo que llamamos una política de resentimiento contra los más pobres. O sea: los pobres contra los pobres. Por ese resentimiento salió elegido Bolsonaro. Tendremos que reconocer que la izquierda no aprovechó la gran oportunidad que tuvo para profundizar la democracia, para traer más democracia participativa, más asamblea, más capacidad política de las poblaciones. Se pensó que con poder ir al shopping y a los supermercados constituiría un ideal para siempre. Eso no fue así, fue un error.

¿Entre esos errores contabiliza la corrupción?

La corrupción es una manera despolitizada de liquidar adversarios políticos. Claro que nadie está en favor la corrupción, por eso es justa la lucha contra la corrupción. Pero la lucha contra la corrupción ha sido muy selectiva, porque vemos que los blancos de la lucha son los políticos de la izquierda, no los políticos de derecha, que son mucho más corruptos y que han estado en el poder durante décadas con el mismo sistema, que es un sistema de corrupción endémica. Los gobiernos progresistas muchas veces entraron en ese esquema de corrupción endémica, que era naturalizada por los gobiernos anteriores. Quizá deberían tener un poco más de cuidado en lo que respecta a la financiación de partidos por parte de las empresas. Pero la corrupción endémica es una cosa y la otra el enriquecimiento ilegal. Lula da Silva puede ser el presidente de un partido que pactó con esa forma de gobernabilidad corrupta que estaba ahí, y por cierto que hubo corrupción sistémica, pero él no es un hombre corrupto. En ese sentido no se ha probado siquiera que sea el propietario del departamento que se le adjudica, por eso considero que es un preso político. Para el futuro deberíamos aprender que debe haber una separación total entre el dinero y la política, entre los intereses económicos y la política. El pluralismo político no puede ser contaminado por el dinero, porque en ese momento la democracia va a sufrir y hasta morir de una manera democrática, al elegir gente que es antidemocrática, fascista. Hay que pensar mucho si la izquierda cuando está en el poder puede gobernar a la manera antigua, con el mismo sistema político, o si al contrario no debe luchar por una reforma política y constitucional.

Uno de los que llevó a cabo ese tipo de reformas fue Evo Morales, en Bolivia. ¿Cree que ése es uno de los factores que explican su continuidad? ¿Evo puede constituir un faro que indique el rumbo de la reconstrucción?

Hay una anécdota de Evo Morales que se comenta poco, pero que considero importante. A poco de asumir, un ministro suyo, un gran amigo suyo, fue acusado de corrupción. Evo Morales fue radical, lo echó de inmediato y fue a la prisión. Actuó sin piedad, sin complicidad. Al ser muy duro con la corrupción de un amigo suyo mostró que era un estilo distinto de política. Obviamente también hay otros factores, como su origen indígena y las políticas que llevó adelante. Ahora está bastante complicado porque un referendo no permite que vuelva a ser presidente y Evo está intentando hacer otro referendo que lo habilite. Déjeme decirle que no me parece correcto. Me parece en tal caso que el faro está en (José) Pepe Mujica, que tuvo su momento de poder pero después vive como una referencia ideológica para el continente sin poder alguno, pero con mucha autoridad.

El ejemplo de Mujica sugiere que para usted el desafío de los gobiernos populares es generar una sucesión que garantice la continuidad de las políticas, evitar la trampa del personalismo.

Los líderes carismáticos crean un gran desierto a su alrededor. El problema es que se pierde de vista el trabajo de base. El PT tenía un trabajo de base maravilloso, con células que llevaban adelante tareas sociales, discusiones, en los barrios, en las calles, en las fábricas. Todo eso se perdió por la idea de que estando en el poder se podía construir la continuidad desde el propio poder. Ese fue otro error.Boaventura de Sousa Santos  es sociólogo portugués.Fuente:https://revistazoom.com.ar/boaventura-pasamos-del-estado-de-bienestar-al-estado-de-malestar/

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Zapatero pide “consecuencias” en BBVA por el caso Villarejo

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se ha mostrado “estupefacto” por el espionaje del excomisario José Manuel Villarejo, que fue contratado por BBVA, y ha pedido una “reflexión pública muy seria”. “Debería de haber, por supuesto, no solo consecuencias, sino también una reflexión de la opinión pública sobre lo que esto supone y ha supuesto”.

Así lo ha afirmado a preguntas de los periodistas en un acto del PSPV-PSOE en Valencia, respecto a las informaciones en las que el BBVA, presidido por Francisco González, habría contratado a la empresa CENYT –propiedad de Villarejo– para labores de información sobre las maniobras que estarían desarrollando, entre otros, Sacyr y el Gobierno de Zapatero para tomar el control del Consejo de Administración del Banco, que fue bautizado como ‘Operación Trampa’.

Zapatero se ha mostrado “preocupado” por el país y ha asegurado que no le “cabe en la cabeza” que haya personas “de tanta responsabilidad dedicadas a estas tareas”. “Me parece un tema muy serio, más allá de que hubiera una coyuntura que afecte de manera singular a un ministro y altos cargos de mi gobierno”, ha aseverado.

Ha remarcado que “siempre hay gente dispuesta a hacer cosas a través de una contraprestación económica”, para subrayar que “personas de altísima responsabilidad las encarguen y que hasta este momento no haya pasado nada en esa entidad financiera debe ser un elemento de reflexión pública muy seria”.

cincodias

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Brexit: 5 posibles escenarios tras el rechazo del acuerdo del Brexit de Theresa May

Incertidumbre, eso es lo que deja la estrepitosa derrota del gobierno de Theresa May en el Parlamento británico, que rechazó abrumadoramente este martes su acuerdo para la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

La Cámara de los Comunes, con 432 votos en contra 202 a favor, dijo no al pacto negociado por la primera ministra con Bruselas.

La derrota fue histórica. No hay registro de una diferencia tan grande contra un gobierno en la Cámara de los Comunes.El Parlamento británico rechaza por una amplia mayoría el acuerdo del Brexit en una histórica derrota para Theresa May

Además, el opositor Partido Laborista convocó a una moción de censura en el Parlamento para intentar acabar con el gobierno de May.

La votación tuvo lugar este miércoles y el gobierno de Theresa May sobrevivió, aunque solo por 19 votos.Qué es el Brexit y otras 7 preguntas básicas para entender la salida de Reino Unido de la Unión Europea

May dijo que va a reformular su plan para ponerlo a votación en uno o varios intentos más.

Hay varios escenarios posibles que repasamos luego del resultado del martes en Londres.

1. Que no haya acuerdo (Brexit duro)

Si nada pasa, es decir, nada de nada, por defecto, entonces se da lo que llaman “Brexit duro”: es decir, el 29 de marzo se consuma el divorcio entre Reino Unido y la UE sin que haya acuerdo sobre los términos en que eso se produce.

Aunque el gobierno probablemente querría aprobar alguna normativa para hacer menos traumática una salida de la Unión Europea sin acuerdo, pero eso no es estrictamente esencial.

Los parlamentarios que no están contentos con la posibilidad de que no se llegue a ningún acuerdo derrotaron al gobierno el 8 de enero pasado, con una votación para limitar la capacidad del Tesoro para aumentar ciertos impuestos.

La medida se considera simbólica, ya que es probable que el Ejecutivo encuentre otras formas de recaudar dinero, pero es una indicación de que los parlamentarios intentarán detener que no haya acuerdo.

Un Brexit duro es la última opción en el panorama de Reino Unido.

2. Una renegociación exhaustiva

Ya que los parlamentarios votaron en contra del acuerdo, el gobierno podría ahora proponer una nueva ronda de negociaciones con la Unión Europea.

Aunque no bastaría realizar pequeños ajustes para que pueda pasar en una segunda votación.5 preguntas para entender por qué la frontera de Irlanda es crucial para el acuerdo del Brexit

Por el contrario, da lugar a una renegociación completa que llevaría algún tiempo y bien podría requerir una extensión del plazo del 29 de marzo, día previsto para que se consume la salida ya que es cuando se cumplen los dos años desde que el gobierno británico invocó el Artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.

Con eso, buscarían retrasar el Brexit, ganando tiempo así para una renegociación.

Esto requeriría dos pasos clave.

Primero, Reino Unido tendría que hacer una solicitud a la UE para esa extensión la cual se podría conceder, pero solo si todos los países de la UE están de acuerdo en eso.

Segundo, el gobierno tendría que presentar un instrumento legal para cambiar la definición de “día de salida” en la Ley de Retirada de la UE, lo que tendría que ponerse a votación de los parlamentarios.

Si la UE se negara a volver a entrar en las negociaciones, el gobierno tendría que buscar otra opción.

3. Convocatoria de elecciones generales

Theresa May podría decidir que la mejor manera de salir del estancamiento sería celebrar una elección general anticipada.

Si obtuviera una victoria, ganaría respaldo político para su acuerdo. Pero se arriesga a perder el gobierno.

De hecho, la convocatoria de elecciones es algo que ha venido exigiendo reiteradamente el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, y que May ha repetido insistentemente que no va a hacer.

Además, no tiene el poder para convocar una elección por su cuenta.

Como en 2017, podría pedir a los parlamentarios que convoquen a una elección anticipada según los términos de la Ley de Parlamentos de Plazo Fijo.

Dos tercios de los parlamentarios tendrían que apoyar la medida.

La fecha más temprana para la elección sería 25 días hábiles, pero es probable que fuera incluso más tarde, el primer ministro elegiría la fecha precisa.

Al igual que con el plan de “renegociación”, este curso de acción también podría implicar una solicitud a la UE para extender el Artículo 50 de salida.

4. Otro referéndum

El gobierno también podría optar por convocar otro referéndumsobre el Brexit. Algo que tampoco puede suceder automáticamente.

Este tipo de consultas están reguladas por la Ley de Partidos Políticos, Elecciones y Referendos.

Y para convocarlo habría que determinar las reglas, entre ellas, a quién se le permitiría votar.

May descartó este martes la posibilidad de convocarlo pues considera que sería imposible ponerse de acuerdo siquiera en la redacción de la pregunta.

Pero incluso una vez fuera convocado, el referéndumtampoco podría ocurrir inmediatamente. Tendría que haber un “período de referéndum” estatutario antes de que se lleve a cabo la votación.

Los expertos de la Unidad de Constitución de la University College of London sugieren que el tiempo mínimo para todos los pasos requeridos anteriormente es de aproximadamente 22 semanas.

Incluso si eso pudiera reducirse un poco, llevaría más allá de finales de marzo.

Con lo que sería necesaria una extensión de la aplicación del Artículo 50. Y así estaríamos de vuelta en el punto dos.

5. Que caiga Theresa May

Luego de haber sido rechazado el acuerdo de May, los laboristas presentaron una moción de censura con la que pretendían derrocar a la primera ministra.

En el caso de Reino Unido, se trata de una moción que debe decir textualmente: “Esta Casa no tiene confianza en el gobierno de Su Majestad”.

May sobrevivió este miércoles la moción con 325 votos a favor y 306 en contra, pero el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, no descartó presentar futuras mociones.

Finalmente, no es descartable que, dado el estrecho margen de apoyo con el que cuenta, la primera ministra decida renunciar.

bbc.com

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Tony Blair: “Si el Brexit está bloqueado, la única solución es el referéndum”

Tony Blair (Edimburgo, Reino Unido, 65 años) se resiste a encajar en la teoría de que los exjefes de Gobierno son jarrones chinos: siempre en medio, sin que se sepa muy bien dónde colocarlos. La crisis del Brexit le ha dado la oportunidad de encontrar un hueco entre el fanatismo de los euroescépticos y la imprecisión del líder de su propio partido, el laborista Jeremy Corbyn. Blair ha expuesto sus planteamientos en una entrevista a los principales diarios europeosen los que se incluye EL PAÍS.

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Respuesta. Algunas cosas han quedado ya claras. Y la más importante es que el acuerdo del Brexit de Theresa May no va a obtener el respaldo del Parlamento. En segundo lugar, creo que no existe una mayoría clara respecto a ninguna otra alternativa. Una salida “a la noruega”, es decir, un Brexit suave, que cada vez parece tener más adeptos, es algo que no gusta a la ciudadanía. Nos situaría en la incómoda situación de tener que asumir las reglas de la UE sin poder participar en su elaboración. Un modo extraño, a mi entender, de recuperar el control si a cambio has tenido que renunciar antes al control que ya tenías.

 “No me canso de repetirlo. Un Brexit sin acuerdo no va a ocurrir”

P. Está la opción de un Brexit duro, sin acuerdo. Es la amenaza recurrente de May para que el Parlamento respalde su plan.

R. Está claro que el Parlamento no va a respaldar una salida a las bravas, por las consecuencias económicas que tendría. Por eso creo que es importante que los líderes europeos dejen de centrarse en los peligros de un Brexit sin acuerdo. No va a ocurrir. No me canso de repetirlo. Hay una mayoría parlamentaria enorme en contra de esta opción. Si el Gobierno lo intentara, habría muchas dimisiones en su seno. Las posibilidades de que acabe ocurriendo algo así no llegan al 10%, y de ocurrir, sería por culpa de un extraño accidente.

“[Los partidarios de un nuevo referéndum] no estamos sugiriendo que se consulte a otra ciudadanía. ¡Se trata de volver a preguntar a los británicos!”

P. ¿Ve más cercano entonces el segundo referéndum que usted siempre ha defendido?

R. Todavía no hay suficiente apoyo en el Parlamento para un segundo referéndum, pero se trata simplemente de aplicar la máxima de Sherlock Holmes. ‘Si excluyes lo que es imposible, la respuesta es lo que te queda, por muy improbable que resulte’. Comprendo las dudas y la ansiedad que genera la idea de un segundo referéndum, pero si no hay modo de acordar una salida y todo está bloqueado, y si hay amplio consenso en que no puede haber una salida de la UE sin acuerdo, creo que el referéndum es el único modo de resolver todo esto.

P. Hay argumentos de peso contra la celebración de una nueva consulta. Generaría más división, y sería, sostiene [la primera ministra, Theresa] May, una quiebra en la confianza democrática de la ciudadanía.

R. El país ya lleva dividido dos años. Y hay cierta exageración en estos argumentos. Dicen los euroescépticos que volver a consultar a la ciudadanía sería una traición. Pero no estamos sugiriendo que se consulte a otra ciudadanía. ¡Se trata de volver a preguntar a los británicos! Se trata de acudir a la gente, en medio de todo este enredo, para preguntarles de nuevo si creen que se trata de una buena idea ¿Eso es una traición? Un referéndum es el único modo de anular el resultado de otro. Sea cual sea la opinión que uno tenga sobre los refererendos, una vez hechos, solo puedes cambiar de idea por los mismos medios, o si no nos metemos en problemas.

P. Sea cual sea la solución, el tiempo se agota. El 29 de marzo está a la vuelta de la esquina.

“Es importante que Europa diga que si Reino Unido está dispuesto a cambiar de idea, estaría dispuesta a escuchar”

R. Creo que debemos comenzar a prepararnos para solicitar una extensión del artículo 50. Bien para preparar un segundo referéndum, bien para ganar claridad respecto a las opciones que se puedan negociar en vez del plan de Theresa May. Creo que esa extensión es inevitable.

P. ¿Ayudan cosas como la carta de los líderes políticos alemanes pidiendo a Reino Unido que se quede en la UE?

R. Europa tiene ante sí un reto. Intenta responder a una situación que resulta única, en la que ni el Gobierno británico ni el Parlamento tienen todo el control. Creo que es realmente importante que Europa tome la iniciativa y diga con claridad que si Reino Unido está dispuesto a cambiar de idea, estarían dispuestos a escuchar. Por eso creo que la carta de los políticos alemanes ha sido una buena idea. Porque a pesar de lo que se diga, creo que la opinión pública británica ha cambiado.

P. El líder de su partido, Jeremy Corbyn, se muestra reticente a respaldar el segundo referéndum que, al parecer, desean la mayoría de votantes laboristas.

R. Sí, se puede decir que hasta ahora ha sido bastante reticente [ríe]. Él defiende que haya elecciones generales. Y si no es posible, un acuerdo que nos mantenga en la unión aduanera y en el mercado interior, muy cerca de la UE. Y si nada de eso es posible, solo entonces, un referéndum. No va a lograr las elecciones que pretende, ni va a obtener de May la segunda opción. Déjeme intentar ser justo con Jeremy Corbyn. Yo no lideraría el Partido Laborista del modo en que él lo está haciendo, pero sí lo entiendo, porque conozco a muchos diputados laboristas cuyas circunscripciones votaron a favor del Brexit, y hablo mucho con ellos. Y tienen miedo de perder sus escaños si votan a favor de un nuevo referéndum. No es un reparo absurdo. Hay que tenerlo en cuenta. Creo que se equivocan, basta con mirar las encuestas recientes ¿No es increíble que con este Gobierno y esta primera ministra, Corbyn esté 15 puntos detrás de May en índice de popularidad?

elpais.com

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