El PSOE da luz verde a la «independencia deportiva» del País Vasco

El deporte no se ha quedado fuera de los peajes que el PSOE está pagando para poder formar Gobierno en los próximos días. Pedro Sánchez ha ido lejos en su acuerdo con el PNV, en el que se recoge de manera expresa el impulso para el reconocimiento de la selecciones deportivas vascas en el ámbito internacional, lo que en esencia abre la puerta a la posible participación futura del País Vasco o de Cataluña en Europeos o Mundiales de cualquier modalidad deportiva.

« Abrir cauces para promover la representación internacional del País Vasco en el ámbito deportivo y cultural». Con esta frase, incluida en el acuerdo entre PSOEy PNVpara la formación de Gobierno, se da luz verde a la «independencia» deportiva de las federaciones autonómicas. Un viejo anhelo del nacionalismo vasco y catalán que gracias a los actuales dirigentes socialistas está ahora más cerca que nunca. La actual Ley del Deporte prohibe expresamente en su artículo 33 esa «independencia», pero esto podría variar en la tramitación de la nueva Ley (varada desde hace meses por falta de consenso político). «El acuerdo abre la puerta a que el País Vasco pueda tener una mayor representación a nivel internacional en el ámbito deportivo. Nos parece un acuerdo positivo que puede servir para que las selecciones vascas sean oficiales en más deportes», explica a ABC Jon Redondo, director de Actividad Física y Deporte del Gobierno Vasco.

Para el dirigente del PNV, este acuerdo allana el futuro reconocimiento internacional de todas aquellas federaciones vascas que lo soliciten. «Creemos que lo que hoy es posible para el País Vasco en ‘soka-tira’ o ‘kayak-surf’ puede ser posible en más deportes, siempre que las federaciones deportivas vascas así lo decidan», señala sobre un muro que hasta ahora parecía infranqueable y que el PSOEse ha encargado de derribar.

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La noticia fue recibida ayer con satisfacción en la Unión de Federaciones Deportivas Vascas (UFDV), que vio reconocido un anhelo que llevan persiguiendo desde hace décadas. «Tenemos un sentimiento de alegría, porque a pesar de los múltiples pactos de investidura que el PNV ha firmado a lo largo de los años con los diferentes gobiernos de España nunca se había plasmado tan claramente este deseo histórico del deporte vasco», reconoce a ABC Javier Zuriarrain, presidente de la UFDV, quien ve con cautela la aplicación de este pacto. «Habrá que ver cuánto tarda en hacerse realidad y también cuántas federaciones solicitan su inclusión en la internacional. Tampoco creo que vayan a ser tantas. Por ahora, la federación vasca de fútbol, de surf y de halterofilia han mostrado ya su intención de hacerlo», señala.

Debilitamiento deportivo

Las trabas que, según Zuriarrain, ponía hasta ahora el Consejo Superior de Deportes (CSD) cuando una federación vasca solicitaba su inclusión en la internacional de su deporte deberían cesar tras el acuerdo entre PSOE y PNV. «Siempre había un reparo por parte de las federaciones españolas, porque el CSD incitaba ese veto. Supongo que a partir de ahora no existirá ese escollo», apunta.

El futuro reconocimiento de cada federación deportiva vasca supondría un problema para los deportistas, obligados a elegir con qué selección competir lo que provocaría, además, un debilitamiento general del deporte español. No tanto por la «independencia» deportiva en el País Vasco, sino por el efecto que eso podría suponer en el resto de autonomías y el efecto negativo que provocaría en los actuales equipos nacionales.

Este acuerdo entre PSOE y PNV abre las puertas de las selecciones vascas a mundiales y europeos, pero no a los Juegos, ya que la carta olímpica recoge que solo los países reconocidos por la ONU pueden participar en este evento.

Preguntas y respuestas sobre el acuerdo

¿Qué supone el pacto PSOE-PNV?

Al hablar de «abrir cauces para promover la representación internacional del País Vasco en el ámbito deportivo» se insta al CSD a no poner trabas para que las federaciones vascas puedan ser reconocidas por los organismos internacionales ante los que lo soliciten

¿Dónde jugarían las selecciones del País Vasco?

Todas aquellas disciplinas deportivas vascas que obtuvieran el reconocimiento internacional podrían participar bajo la bandera de la comunidad autónoma en Europeos y Mundiales. De hecho, ya hay deportes minoritarios como el kayak-surf o el soka-tira que disputan este tipo de torneos al haber sido incluidos dentro de las respectivas federaciones internacionales

¿Podría participar en los Juegos?

No, porque la carta olímpica solo reconoce como participantes de este evento deportivo a los países que han sido aceptados en la ONU. Esto no sería el caso de los deportistas del País Vasco, que, al igual que ocurre con los del Reino Unido, deberían participar en los Juegos bajo la bandera de España

¿Y el resto de las comunidades?

Aunque en principio el acuerdo solo habla de promover la representación internacional del País Vasco, está claro que ese impulso podría extenderse a todas aquellas comunidades y federaciones autonómicas que lo pidieran. En el momento en el que una federación deportiva obtuviera el reconocimiento internacional, cada atleta debería decidir en qué selección le gustaría competir, si con la autonómica o con la española

abc.es

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Unidas Podemos tendrá una vicepresidencia y cuatro ministerios, uno para Alberto Garzón

A la vicepresidencia de Asuntos Sociales de Iglesias se sumarían los departamentos de Trabajo -aunque puede perder las competencias en Seguridad Social y pensiones-, Universidades e Igualdad, y un cuarto ministerio aún por confirmar, aunque parece descartado que sea Vivienda, según han señalado a Efe fuentes cercanas a la negociación.

El cierre en las últimas horas de los acuerdos con Unidas Podemos y con el PNV, y los avances en las negociaciones para la abstención de ERC, dejan a Pedro Sánchez el camino despejado para la investidura y para la formación del anunciado gobierno de «coalición progresista».

Desde que el pasado 12 de noviembre Sánchez e Iglesias anunciaran su disposición a gobernar en coalición se han ido conociendo algunas pistas del Ejecutivo que pretendían formar, algunas confirmadas incluso por los propios protagonistas del acuerdo.

Tres vicepresidencias

Nadia Calviño, actual titular de Economía, seguirá al frente de esa cartera, que tendrá ahora rango de vicepresidencia, según anunció el propio Sánchez en el debate electoral del 4 de noviembre.

También está confirmada la vicepresidencia de Asuntos Sociales de Iglesias, desde la que el líder de Podemos espera dirigir el conjunto de medidas sociales del futuro Ejecutivo.

Carmen Calvo se mantendría en el Gobierno como vicepresidenta política, aunque cederá las competencias en Igualdad, ministerio que asumirá Podemos de la mano de Irene Montero, portavoz parlamentaria.

Para Trabajo, las fuentes dan por hecho que será la gallega Yolanda Díaz quien lo ocupe, aunque muy probablemente pierda las competencias en Seguridad Social y pensiones.

El tercer ministerio acordado para Podemos es el de Universidades, a cuyo frente estaría alguien propuesto por En Comú Podem y para el que es el nombre de la profesora de Historia Medieval Rosa Lluch, hija del exministro socialista Ernest Lluch y cabeza de lista de los Comunes al Senado en las últimas elecciones, el que suena con más fuerza.

El líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, sería el cuarto ministro de Unidas Podemos en el Gobierno de coalición, aunque no ha trascendido cuál será la cartera concreta que ocupará.

Tras firmarse el acuerdo PSOE-Unidas Podemos, Garzón destacó en su cuenta de Twitter que éste supone las condiciones para «mejorar mucho la vida de las familias trabajadoras».

Un ministerio para la España vacía

La creación de este ministerio es un compromiso de Pedro Sánchez en la pasada campaña electoral. En el acuerdo suscrito con Unidas Podemos se sitúa este asunto como una de las prioridades con la puesta en marcha de la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico o la apertura de oficinas de apoyo en hasta veinte comarcas rurales que requieren una intervención urgente.

Podría ser el cuarto ministerio de Podemos, aunque también parte con posibilidades la excomisionada del Gobierno frente al Reto Demográfico y miembro de la Ejecutiva del PSOE, Isaura Leal.

En las quinielas aparecen algunos nombres con muchas papeletas para continuar en el Gobierno, además de Calviño y Calvo, como José Luis Ábalos (Fomento), María Jesús Montero (Hacienda), Fernando Grande-Marlaska (Interior), Teresa Ribera (Transición Ecológica) o Margarita Robles (Defensa). Más incertidumbre hay para la cartera de Justicia, actualmente dirigida por Dolores Delgado.

Hay pocas dudas de que el primer gobierno de coalición en España tendrá una fuerte presencia de mujeres en la línea del actual Ejecutivo en funciones y a la vista de la insistencia de los socios en la apuesta por el feminismo.

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Santander ficha a Rafa Nadal como embajador

Banco Santander ha anunciado hoy la firma de un acuerdo con el tenista Rafa Nadal, que se convertirá en embajador de la entidad a largo plazo.

Rafa Nadal, actual número uno del tenis mundial en el ranking ATP, está considerado como el mejor deportista español de todos los tiempos y uno de los mejores del mundo. Cuenta con 19 Grand Slam, cinco Copa Davis, dos oros olímpicos y el premio Príncipe de Asturias.

El deportista, que ya estuvo ligado al Grupo durante años con Banesto, será la imagen de la entidad en diversas campañas y eventos en España, con Santander Private Banking a nivel global, y en otros países de Grupo Santander.

«Rafa Nadal vuelve a su casa», aseguró tras el acuerdo Ana Botín, presidenta de Banco Santander. «Es uno de los mejores deportistas del mundo y el mejor deportista español de todos los tiempos, pero además tiene algo que para mí es lo más importante: unos valores que compartimos en Banco Santander».

Por su parte, Rafa Nadal señaló su «felicidad» por «volver a formar parte de la familia Santander y ser su embajador». «Es muy ilusionante volver a compartir su espíritu ganador y los valores del esfuerzo diario y de luchar cada punto para conseguir las metas que nos marcamos. Y, por supuesto, compartir la idea de que tan importante es alcanzar las metas como la manera de conseguirlas».

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ERC y PSOE pactan una consulta para avalar acuerdos de la mesa de negociación

El acuerdo sellado por los negociadores de ERC y PSOE para la investidura de Pedro Sánchez recoge que los acuerdos que salgan de la mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat se someterán a una consulta para que la ciudadanía de Cataluña los avale o rechace.

Este es uno de los puntos que contiene el acuerdo entre ambos partidos, según ha avanzado el diario Ara y han confirmado a Efe fuentes republicanas. Las mismas fuentes han destacado que el compromiso de los socialistas implica «mesa entre gobiernos y urnas al final» para «validar democráticamente» lo que acuerden Gobierno y Generalitat.

A este respecto, el ministro de Fomento en funciones y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha manifestado que el acuerdo con ERC trata de abrir «un nuevo tiempo» que supere «los conflictos enquistados» y es evidente que se necesita recomponer la comunidad de Cataluña y para eso la población tiene que «poder participar». «Vamos a ver cómo podemos hacer eso, en qué momento y sobre qué acuerdos porque estamos hablando siempre de acuerdos que vayan en la línea de ir superando el conflicto por la vía del diálogo», ha asegurado el dirigente socialista.

En su visita a la AP-7, en concreto el área de peaje de Sagunto, el día que finaliza la concesión, Ábalos ha afirmado que se trata de abrir un proceso de diálogo que pueda concitar «el mayor apoyo posible» dentro también de Cataluña, al margen de otras medidas planteadas para el conjunto del Estado dentro de los acuerdos para que la investidura salga adelante.

Ha acusado a la derecha de «un cinismo tremendo» por seguir manteniendo el bloqueo a la investidura, y ha indicado que solo tienen «un propósito», que no haya gobierno en España y que se establezca el caos institucional, ya que tenían otras vías, saben «cuáles son los pasos» pero «no han querido». Ábalos ha destacado que España no se puede permitir continuar en una situación de provisionalidad del gobierno que dura ya 10 meses sin poder afrontar decisiones y sin poder acometer «urgencias de la población», y por eso se necesita un gobierno «lo antes posible».

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«El ‘fast fashion’ y el ‘low cost’ no es sostenible y no lo será nunca»

Lo que empezó siendo un escaparate para diseñadores de moda sostenible en España ha acabado siendo un proyecto más transversal y «holístico», en palabras de Paloma García, fundadora de ‘The Circular Project’, en el que no solo vende y representa moda sino que también da formación, realiza eventos y colabora con iniciativas prestando ropa, entre otras acciones. Tras realizar la Auditoría del Bien Común para demostrar su proyecto, entró en contacto con empresas de Triple Balance Sanas. «Fue un soplo de aire fresco, gente que hace las cosas como yo quería», reconoce esta emprendedora cuya vida pivota alrededor de la moda sostenible, aunque «difícilmente la gente va a demandarla si no la conoce».

– ¿Cómo se consigue ser una de las caras más visibles de la moda sostenible?ADVERTISING

– Metiendo las narices donde no se me espera (ríe). La gente no sabe qué es la moda sostenible. Se asocia a segunda mano o mercadillo, pero no maneja las claves de lo que se pretende lograr. Es moda muy consciente del impacto de la industria en las personas y en la Tierra, que lucha en todos los frentes para reducir el impacto y que sea un negocio más justo. El objetivo es lograr que la moda sea algo mucho más humano que ahora.

– ¿Qué resultados han conseguido hasta ahora?

– Llevamos cinco años con las puertas abiertas y es algo milagroso, aunque el proyecto se gestó tiempo antes. Somos el primer espacio multimarca especializado, sede de la Asociación de Moda Sostenible y estamos cerrando un acuerdo con una tienda en Brooklyn (Nueva York). Pero hasta hace poco pensaba que estaba predicando en el desierto. Tenemos un enemigo muy grande en el ‘fast fashion’ y el ‘low cost’. Al lado nuestro hay espacios ofreciendo ropa a muy bajo coste. Ha sido muy complicado. Quizá a raíz de Greta Thunberg o la emergencia climática se está notando más movimiento, nos escuchan de otra manera. Al principio me consideraban una ‘friki’, nadie me entendía porque iba contra corriente, contra un sistema económico donde lo que importa es la cuenta de resultados. De unos meses a esta parte estamos recogiendo los frutos de lo sembrado, ahora la gente entra con otra mentalidad, quiere cambiar costumbres.

– ¿Qué ropa promociona?

– En nuestro espacio tenemos complementos, ropa de mujer y hombre y algo de decoración en colaboración con la marca de la ONG Oxfam. Quiero abarcar un amplio espectro de lo que se está haciendo en moda sostenible con nuevos materiales, patronaje cero, nuevas técnicas… Queremos tener un abanico más amplio de oferta.

– Las grandes cadenas han democratizado la moda. ¿Se puede lograr que sea sostenible en lo ético y medioambiental, y que no sea cara?

– Se puede hacer que la ropa no sea cara. Y la moda sostenible no lo es. El ‘fast fashion’ y el ‘low cost’ no es sostenible y no lo será nunca, lo pinten como lo pinten. Conllevan producir más a menor precio y eso es someter el planeta a un estrés tremendo de producción, utilizando unos recursos que no tenemos. Hay que cambiar el paradigma, ver más allá del puro negocio. No se valora el trabajo de la gente y, si lo hiciéramos, nos enriqueceríamos todos. Cuando compras ‘low cost’, estás impulsando que tu salario también sea ‘low cost’ porque abarata todo el mercado. Pero si en la sociedad del consumo valoras el trabajo de los demás y que deben cobrar un salario digno por ello, también impulsas que tu trabajo se valore más. Ahora todo el mundo tiene acceso a grandes producciones y es cierto que ha habido una democratización de la moda, pero en condiciones de semi esclavitud de la gente que fabrica esa ropa y con un daño medioambiental irreversible. Es un precio muy caro por la moda barata.

– ¿Cómo hacer ese cambio?

– En Bangladés se derrumbó un edificio de ocho plantas pese a que había advertencias de que no estaba en condiciones de habitabilidad. Pero se les obligó a entrar a los trabajadores bajo amenaza de no cobrar el salario. Fue el momento catártico y el inicio de ‘fashion revolution’ en contra de estas situaciones. Lo único que hace falta es que las instituciones reaccionen. La gente sabe lo que hay, pero no tiene las facilidades para acceder a la moda sostenible. Por eso falta una ley. Pero la transición es complicada porque emplea a mucha gente. Tiene que haber un plan organizado para el cambio de estructura y de forma de funcionar. Abogamos por revitalizar la producción local, y España ha perdido como potencia textil al externalizar producción.

Cambio de paradigma

El objetivo de ‘The Circular Project’ es que haya un cambio de paradigma en la industria de la moda para que sea más sostenible y hacerla extensiva a todas las empresas. «Es un paso a lo que llamo moda disruptiva, que plantea una manera distinta de vestir y vivir en el día a día. La sostenibilidad siempre será necesaria», defiende su impulsora, Paloma García.

Defiende, además, que la moda sostenible es cada vez más bonita, con un ecodiseño más depurado. «Son prendas ponibles, vanguardistas si te gustan así, y no es cara», argumenta. «Piensa que te estás llevando un producto de alta calidad y hecho casi a medida porque son series pequeñas y limitadas», expone. No obstante, hay pocas cosas en su tienda por encima de los 100 euros. Y, además, pone en valor su durabilidad: «en la ‘fast fashion’ y el ‘low cost’ te llevas obsolescencia programada porque quieren que sigas consumiendo».

hoy.es/tecnologia

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Vox boicotea la felicitación de año nuevo de Moreno Bonilla

Este lunes, Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, hacía el que es su primer discurso de Navidad desde que está al frente de la Junta. En Twitter, la Junta de Andalucía publicaba las palabras del presidente: »Es un honor dirigirme a todos los andaluces con mi primer Mensaje de Navidad desde un lugar muy simbólico, nuestro pueblo más pequeño, con apenas 52 habitantes, situado en la bellísima Sierra de Huelva: Cumbres de Enmedio». 

Moreno Bonilla reafirmaba su compromiso con la Andalucía rural y halagaba a su Gobierno de la siguiente forma: »Somos un ejemplo para España, un modelo de estabilidad política, de diálogo y de crecimiento político». »Hemos sido la primera comunidad en aprobar el #PresupuestoAND20 gracias a un importante ejercicio de diálogo, aceptando enmiendas de todos los grupos. Era necesario recuperar ese espíritu del acuerdo. Aquí no sobra nadie, cabemos todos». 

Por otra parte, contaba que en este 2019 la economía en Andalucía ha crecido por encima del resto de las Comunidades Autónomas.

Mensaje de Vox

Alejandro Hernández, diputado de Vox en el Parlamento andaluz, lanzaba un mensaje envenendado al líder del PP andaluz: »Más allá del tono triunfante del presidente de la Junta de Andalucía, lo cierto es que no son tantos los éxitos de los que ha presumido Moreno Bonilla en el Mensaje de Navidad de Andalucía. No debe caer en el error de la autocomplacencia. Queda todo el trabajo por hacer», decía el portavoz del grupo parlamentario.

A parte de esto, Hernández dice en su Twitter que el año que viene Vox tiene una serie de exigencias de obligado cumplimiento. Entre ellas se encuentran el desmantelamiento de la administración paralela con publicidad y transparencia de los resultados de las auditorías; la eliminación de las subvenciones ideológicas y sectarias; y cambios reales en Canal Sur. 

También exigirán los acuerdos suscritos en temas como el pin parental, las ayudas a las mujeres embarazadas, la colaboración con la administración central en la lucha contra la inmigración irregular y la formulación de una Ley de Concordia. 

»En VOX vamos a hacer siempre honor a nuestros pactos. Pero reclamaremos que el Gobierno de la Junta haga lo propio. No queremos solo palabras, sino también hechos», concluía el diputado de Vox en su cuenta de Twitter. 

elplural

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Portugal: un presupuesto para contar los días

La estratagema no deja muchas dudas: en particular, al llegar allí, el Gobierno socialista tiene la intención de ofrecer un aumento extraordinario de las pensiones para aliviar la incomodidad de la izquierda con tanta parra y tan poca uva. Por lo tanto, en el mejor de los casos, espera tener en la votación final un texto que navegue, evitando algunos votos-escollos con los que los parlamentarios cumplirían sus mandatos electorales, por ejemplo, mediante la aprobación de una reducción del IVA de la electricidad o de un plan de inversión de viviendas. El problema es que, incluso descontando los posibles contratiempos políticos, para los que el Gobierno no se ha querido preparar, el Presupuesto insiste en no movilizar a casi nadie y en ofrecer pocas soluciones a problemas graves.

El cansancio se nota

El primer efecto de esta presentación del Presupuesto es la creciente incertidumbre que el Gobierno quiere alimentar. Pensando que pasa esta prueba en virtud de alguna ley de la naturaleza, los heraldos del gobierno ni siquiera se han guardado en la manga una negociación con el PSD-Madeira, que sigue la ley de la historia, con exuberantes encuentros frustrados. Al menos en sus viejos tiempos, el PS se reunía con el CDS en una suite de hotel. El juego actual no es bonito, simplemente no está destinado a serlo. Por eso sorprende que el primer ministro haya querido mostrar el hacha de guerra contra el ministro de finanzas en la víspera de la aprobación del documento, y luego entretenerse toda la semana explicando que todo ello es tan normal como la vida misma. Supongo que es la única persona que no se da cuenta de que el Gobierno se ha mostrado frágil y con soluciones ajustadas en modo de cese del ministro.

El Presupuesto, en este balance, tiene un compromiso, 8.400 técnicos para la Salud Pública (SNS), además de algunas certezas, algunas buenas (gravar las viviendas locales en áreas sobre masificadas o insistir en el impuesto inmobiliario de lujo), otras pésimas (actualizar los niveles del IRS con pérdida real). Hasta el momento, nada más. Podría haber avanzado los nuevos niveles del IRS para 2020 y 2021 al tiempo que revisaba un par de beneficios exorbitantes (el IRS cero de los pensionistas extranjeros); podría haber llegado a un acuerdo sobre el IVA de la electricidad, que ahora reconoce en carta a Bruselas que debe reducirse (pero si se reduce, el ministro amenaza con rayos y truenos); podría haber presentado un plan de vivienda o haber reforzado la inversión con objetivos verificables. Nada. Se plantó en el 0.3% para la administración pública, para zanjar de una vez por todas que estos trabajadores siempre pierden.

Tanta displicencia  contrasta con la renovación y la energía que un nuevo gobierno debía demostrar. Según la evidencia, los ministros solo parecen saber hacer a lo que se acostumbraron cuando recibían instrucciones del Ministerio de Hacienda, a pesar de que ahora protestan contra Terreiro do Paço (sede lisboeta del ministerio) con la esperanza de influir en el próximo caballero que lo ocupe.

Un bosque de comisiones e informes

El segundo efecto de estas estratagemas es la multiplicación de normas programáticas o, en buen portugués, de vagas promesas para justificar el rechazo de medidas concretas. En asuntos relevantes, el Gobierno utiliza la vieja técnica de presentar la audaz formación de una comisión, o incluso, cuando quiere ir más lejos, declarar que habrá un informe a su debido tiempo. ¿Trabajar por turnos? Comisión e informe. ¿Cuidadores informales? Más informe. ¿Tramos del IRS? Será en 2021, aunque nadie nos asegura, porque el año que viene no será. ¿Visados oro de residencia? En este caso, será el Gobierno quien haga el informe. ¿Fortalecimiento de la inversión en salud mental? Prometemos pensarlo, es una prioridad, así que no hay decisiones por el momento. ¿Tasas moderadoras? Ahí vamos, todavía no sabemos cómo. ¿Programa de vida independiente? Otro informe. ¿Fortalecimiento de la oferta de vivienda? Paciencia, el informe se hizo, pero tendrá que ser menos que lo prometido en la campaña electoral; ya era poco, bien se sabe, pero la vida es como es.

La campaña electoral se hizo para prometer la estabilidad de la mayoría absoluta. Por razones obvias, el gobierno eligió la inestabilidad de un presupuesto ajustado.Francisco Louça  Economista y activista del Bloco de Esquerda de Portugal, es miembro del Consejo de Estado.Fuente:https://www.esquerda.net/opiniao/um-orcamento-para-contar-os-dias/65104Traducción:G. BusterTemática: Izquierda institucionalNeoliberalismoPortugal

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Brasil: “Estamos en un barril de pólvora”. Entrevista

Termina un año que quedará en la memoria como un caos permanente, bajo el signo de una figura cuyo oscurantismo no se puede olvidar nunca. Las declaraciones y los actos aberrantes del presidente Bolsonaro y su equipo, cuando no son crímenes y ataques a las funciones mismas del Estado, son el pan de cada día. Entre la perplejidad general y una parálisis causada también por una izquierda derrotada en el tiempo y en la historia, el absurdo se ha estabilizado y a veces ha tenido aires de normalidad. Sin embargo, la situación económica y los trastornos en los países vecinos sugieren que el letargo no será eterno. Es sobre esta imagen que el sociólogo Ruy Braga habló con Gabriel Brito, de Correo de la Ciudadanía. 

-Correio da Cidadania: ¿Cómo resumir el año 2019 en Brasil, con el surgimiento de un gobierno de ultraderecha que, a pesar de despertar un enorme repudio, logra avanzar las reformas y colocar sus agendas, muchas de ellas moralistas, en el centro de la agenda política?

Ruy Braga: El primer año de este gobierno está marcado por el signo de la inestabilidad. Lo que la sociedad hereda del período de crisis desde 2015 hasta ahora, una combinación de crisis económica y política, que ha dado lugar a una profunda crisis social, no se ha estabilizado. Bolsonaro es una expresión del proceso de reproducción de una crisis que puede ser menos explícita, pero que está marcadamente presente en la vida de las personas, como la cuestión del empleo.

Desde noviembre de 2017 hasta los últimos datos de empleo, la tasa de desempleo general es estable; sin embargo, percibimos claramente un deterioro del mercado laboral brasileño. Más empleos informales en lugar de formales, un movimiento de inseguridad para las familias sometidas. Esto significa que aún con este crecimiento del 1% anual se produce un deterioro de las condiciones generales de contratación, acompañado de un aumento de la concentración de los ingresos. El endeudamiento de las familias es otra consecuencia, gestionada a través de la liberación del FGTS (Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio).

Desde el punto de vista de las condiciones generales de la política, el hecho de que se trate de un nuevo gobierno ha permitido superar la situación de crisis política aguda del gobierno Temer, de corrupción, escándalos y muy baja popularidad. ¿Cómo se puede explicar esto? Por la decantación de la extrema derecha por parte de la sociedad brasileña, que encontró en Bolsonaro una forma de expresar sus resentimientos, neurosis y taras. En alguna medida esto mantiene su 30% de popularidad. Pero ya ha caído mucho después de su elección, aunque se ha estabilizado en este 30%, una cifra que no es de adhesión total, no es tan firme. El núcleo consistente de bolsonaristas es del 12% al 15%. Pero tiene un 30% de la sociedad dispuesta a apoyar a su gobierno, lo que es mucha gente.

Es consecuencia de la crisis económica, de la identificación del PT como causa de la política económica, a través de la corrupción y también por el segundo mandato de Dilma, marcado por políticas que fracasaron y profundizaron la recesión. Pero hay otro componente: la aproximación de una parte de la población a la agenda conservadora, expresada en el enfoque pentecostal/evangélico. Hay un sector de la sociedad que garantizó su elección – el voto evangélico, en general – que marcó la diferencia entre Bolsonaro y Haddad.

Es un hecho importante que debe ser estudiado: el desplazamiento del sector pentecostal/neopentecostal a la extrema derecha. Esto ya había sido indicado en otras investigaciones, pero ahora gana un volumen más sorprendente.

A pesar de la inestabilidad y la depresión económica, que no ha sido superada, se ha producido un reequilibrio de las fuerzas en juego en torno al presidente y sus ministros más populares, como Sergio Moro, lo que ha garantizado unos resultados impresionantes en el primer año de gobierno.

-Correo de la Ciudadanía: Y en el espectro opuesto es de suponer algunos factores que también explican esta deriva.

Ruy Braga: Desde el punto de vista de los movimientos sociales y de los partidos, está claro que todo el proceso que terminó con el proceso de destitución de Dilma -en cierto modo desde 2013, cuando hubo un nivel de actividad política muy intenso en todo el país, hasta 2017, el ápice de la inestabilidad de Temer- y la detención de Lula en 2018, la imposibilidad de su candidatura, seguida de la victoria de Bolsonaro y el estancamiento de un proyecto progresista les golpearon mucho.

El año 2019 estuvo marcado por estas condiciones, incluyendo la inseguridad económica, y terminó bajo la marca de la desmovilización social, motivada por el contexto de la derrota en 2018 y el agotamiento de las fuerzas políticas y también sociales, que venían desde 2013: fuerzas sindicales, populares urbanas, estudiantiles, feministas, LGBT, negras. todos fueron duramente golpeados por el reflujo de 2018.

La pregunta es: ¿cómo explicar esta desmovilización? En mi opinión, se debe a la incapacidad de la izquierda para construir un proyecto alternativo al lulismo. Cuando se pone toda la energía en ganar unas elecciones, convertidas en el último recurso para contener los avances de la derecha, y el candidato más fuerte es arrestado y excluido de la campaña, es evidente que no hay proyectos alternativos al lulismo.

Tenemos una enorme fragmentación de la agenda de la izquierda, pero no hay una articulación de todas ellas, lo que muestra la lulo-dependencia de la izquierda brasileña, y también el agotamiento de esta forma de hacer política, una fórmula muy centrada en la figura de un caudillo, de un liderazgo.

Por lo tanto, experimentamos esa desmovilización porque, por un lado, hubo una derrota política y, por otro, la incapacidad para crear un proyecto alternativo al derrotado en 2018. Por eso nada se traduce en un endurecimiento de la lucha de clases en las calles, en los lugares de trabajo, y nos quedamos en un desconcierto generalizado. Esto limita la posibilidad de hacer política exclusivamente al ámbito parlamentario. Tenemos mucho activismo partidario en los parlamentos, pero no está directamente relacionado con las movilizaciones en la calle.

-Correio da Cidadania: Todavía sobre la extrema derecha, ¿cómo podemos entender este fenómeno cuando sabemos que el discurso moralista no se sostiene en la realidad, dado que los vínculos de Bolsonaro y su círculo con la corrupción e incluso la “mafialización” de la vida pública son de conocimiento general y no son exactamente refutados. ¿Cómo podemos entender la estabilización incluso dada la fragilidad de su moralidad?

Ruy Braga: Es el conservadurismo lo que hay que radiografiar. Cuando analizamos la base social de este gobierno vemos con cierta claridad que hay un ala vinculada al ejército, históricamente conservadora y reaccionaria, que en muchos momentos de la historia se ha colocado a la vanguardia de la defensa de los intereses vinculados a la burguesía y las clases medias altas. No podemos negar eso. Incluso con una Reforma de la Seguridad Social que ha afectado a la parte más pobre de esta base, y que ha golpeado un poco al gobierno, es notorio que el aparato represivo brasileño – al que hay que añadir a la policía – apoya al gobierno de forma mayoritaria.

Tenemos un aparato represivo centralizado en el Estado, con una rígida disciplina, mando, organización interna, que favorece la estabilidad de este gobierno. Se trata de un primer elemento, junto al que debemos incluir también a la Policía Federal, que no carece de personal y es una parte sustancial del estado brasileño.

A ello se añade la adhesión de los estratos medios tradicionales a una reaccionaria agenda conservadora, sobre todo desde el punto de vista económico, entre los que el autoritario ultraneoliberal de Paulo Guedes tiene cierta popularidad. Son sectores que ganaron mucho en el período lulista, vivieron la crisis y se divorciaron definitivamente de cualquier agenda progresista, lo que se vio en buena medida desde la redemocratización.

Son parte de la población que tiene dinero invertido en el mercado financiero y se divorcian, en este caso, de los gobiernos progresistas más por sus méritos que por sus defectos, es decir, un aumento de los empleos con contrato de trabajo, la formalización de las trabajadoras domésticas, un intento de descentralizar los ingresos a través del trabajo…Estos sectores se adhieren a una agenda autoritaria desde el punto de vista económico y esto tiene un efecto, ya que es un sector influyente que forma opinión, tiene acceso a los medios de comunicación, un cierto nivel de estudios. Por eso el gobierno es bien valorado entre quienes tienen estudios de nivel superior.

El tercer elemento es la fuerte adhesión del empresariado brasileño a esta agenda ultraliberal, que consolida su liderazgo sobre los sectores medios y tradicionales del empresariado, siguiendo el ejemplo del FIESP (Federación de las Industrias del Estado de San Pablo).

Y, finalmente, el gran elemento innovador es el apoyo popular a una agenda conservadora en las costumbres, lo cual no es tan nuevo en Brasil. Sin embargo, muestra una cierta tensión dentro de las clases subalternas, entre el pragmatismo vinculado a la reproducción de la vida cotidiana -salario, ingresos, empleo, seguridad- y una agenda conservadora desde el punto de vista de las costumbres. Durante el gobierno Lula, en cuanto hubo cierta prosperidad entre los sectores populares, esa tensión se mitigó, se apaciguó, de manera que esa agenda conservadora tuvo que esperar un poco dada la mejora de las condiciones de vida del momento.

Así, la mayoría de los sectores evangélicos votaron por Lula y Dilma. Sin embargo, en el contexto de la crisis, estos sectores, que ya eran conservadores pero que hicieron concesiones por pragmatismo político, se apartaron por completo.

La ecuación del conservadurismo es: el aparato represivo reaccionario, que incluye al Poder Judicial, marcado por el avance de un cierto milenarismo jurídico, como si ese poder fuera a salvar al país; las clases medias que se adhieren al proyecto ultraliberal; el empresariado que se adhiere a la agenda de Paulo Guedes; y el sector popular vinculado a las iglesias pentecostales y neopentecostales, que apoya al gobierno, lo que se refleja en la popularidad de Damares. (1)

-Correio da Cidadania: En cuanto a la izquierda y el campo progresista, hay quienes señalan el fin de un ciclo que tardará en ser reemplazado por otro, incluso por la continua hegemonía del lulismo, pero hay quienes apuntan a las revueltas populares en los países vecinos, fuera del control institucional -incluyendo de la izquierda y las fuerzas progresistas institucionales. ¿Cómo podemos imaginar el futuro próximo, si consideramos que el empeoramiento de las condiciones de vida de las mayorías es inequívoco?

Ruy Braga: La situación brasileña está sin duda marcada por la inestabilidad. No estamos en un momento de estabilización de las relaciones sociales de producción capitalistas, y mucho menos en el campo político. El suelo es muy movedizo. Cuando me refiero a la incapacidad de la izquierda para rearticularse, me refiero a los sectores hegemónicos de esta izquierda, en el sentido de crear un proyecto alternativo al lulismo.

El segundo punto, es que parece obvio que la respuesta a tales dilemas no la dará la izquierda institucional. Lo que puedo imaginar por el momento es algo muy similar a lo que vemos en el resto de América Latina: un gran conjunto de insurgencias populares urbanas, con características heterogéneas, con una escala masiva, sin un liderazgo claramente identificado y con una agenda enfrentada a la mercantilización radical de todos los sectores de la vida social, impulsada por el ultraneoliberalismo inspirado por Paulo Guedes.

El momento no es de paz eterna, sino de fuerte inestabilidad, que tiene que ver con la economía, la política, la sociedad, con la crisis general que se reproduce y no se supera.

En el futuro próximo, Brasil tendrá un nivel de confrontación más agudo con este modo de articulación de los diferentes movimientos de mercantilización, ya sea laboral, como se ve en el retroceso de la protección del empleo, de los derechos laborales, de la seguridad social; en la mercantilización de las tierras urbanas, con la segregación espacial, el aburguesamiento, la exacerbación de la represión de los sectores populares de las periferias; en la multiplicación de tragedias como la de Paraisópolis, con la Policía Militar como punta de lanza de este proceso de represión/mercantilización; en la mercantilización de las tierras rurales, especialmente con el avance del agronegocio y la minería ilegal, incluso sobre reservas y tierras indígenas, y una amenaza al medio ambiente que aumenta y se hace cada día más irreversible.

Finalmente, toda esta mercantilización está profundamente vinculada al rentismo y a la financiarización, a través del endeudamiento de las familias con los bancos y de la creciente concentración de los ingresos, que estimula el aumento de las deudas de las familias – que no cesa, sólo se profundiza, a pesar de haber sido mitigada por la liberalización del FGTS, que a su vez tiene costes, límites, porque no será posible reproducirla indefinidamente…

Tenemos también una mercantilización de la Reforma de la Seguridad Social, de los ahorros, de la precarización del trabajo, todos convergiendo en múltiples formas de mercantilización de la vida. Esto estimulará respuestas masivas y diversas. Y no tendremos respuestas sectoriales, como hemos visto en el pasado. Deberíamos ver algo muy similar al proceso chileno, con descontento latente en la base de la sociedad, que se convierte en una insurgencia plebeya a nivel nacional contra el gobierno por el aumento del billete del metro en Santiago, como se vio en 2013 con el billete de autobús en São Paulo. Algo así puede desencadenar una revuelta general.

No descartaría que este tipo de chispa viniera de lugares no imaginados, como el sector del transporte, las autopistas, los camioneros…Después de todo, ninguna de las causas de la huelga de camioneros de 2017 ha sido realmente superada o solucionada por el actual gobierno, por más que haya afinidades políticas e ideológicas entre ellos. Estamos en un barril de pólvora.

Nota:

1) Damares Regina Alves, pastora evangélica, ultrareaccionaria, actual ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos. (Redacción Correspondencia de Prensa]Ruy Braga  es sociólogo, profesor en la Universidad São Paulo, Brasil.Fuente:http://www.correiocidadania.com.br/34-artigos/manchete/13989-2019-o-silencio-que-precede-a-explosao-estamos-num-barril-de-polvoraTraducción:Ernesto HerreraTemática: 

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Los mejores libros de economía crítica de 2019

Creo que el mejor libro del año es Classical Political Economics and Modern Capitalism (Economía Política Clásica y Capitalismo Moderno), de los economistas marxistas griegos, Lefteris Tsoulfidis y Persefoni Tsaliki. Y es un libro que aún no he reseñado en mi blog. La razón es que es tan bueno que estoy preparando una revisión más amplia e integral para la edición de la revista Marx 21 de la próxima primavera. Habrá algunas críticas, pero es una lectura esencial de teoría económica marxista.

Baste decir por ahora, como el título indica, que los autores cubren todos los aspectos de la teoría económica marxista aplicada al capitalismo moderno de una manera sucinta y rigurosa. Al hacerlo, los autores refutan las teorías neoclásicas y keynesianas en su pretensión de ser mejores explicaciones del capitalismo; y, sobre todo, ofrecen evidencia empírica para apoyar las leyes clave del movimiento del capitalismo de Marx: la ley del valor y la ley de la rentabilidad. Se presentan teoría y pruebas para explicar y justificar la teoría de las crisis teóricas bajo el capitalismo de Marx. El libro es caro, por lo que realmente debería considerarse un libro de texto para estudiantes de economía que buscan una exposición de la teoría económica marxista. Pero cada capítulo se puede comprar o leer por separado. Y es estupendo, incluso mejor que el monumental Capitalism de Anwar Shaikh (en 2016).

En contraste, el economista marxista estadounidense Richard Wolff se ha dirigido a los activistas y no académicos con la publicación de dos libros cortos diseñados para explicar las ideas del marxismo y el socialismo de una manera directa: Understanding Marxism (Entendiendo el marxismo) y Understanding Socialism (Entendiendo el socialismo). Los libros son poderosas armas de propaganda para el socialismo, pero sufren, una vez más, de una explicación incorrecta de las crisis bajo el capitalismo. Wolff defiende el argumento clásico del subconsumo, en el sentido de que los capitalistas pagan «salarios insuficientes para que los trabajadores puedan comprar una parte creciente de la producción capitalista». Mis lectores habituales saben que considero que esta teoría de las crisis capitalistas es errónea. Marx la rechazó; no se sostiene teóricamente como parte de la ley del valor o de la rentabilidad de Marx; y la evidencia empírica está en contra de ella.

Entre otros libros de economía marxista en 2019 destaca The Oxford Handbook of Karl Marx (Manual Oxford de Carlos Marx), editado por Matt Vidal, Tomas Rotta, Tony Smith y Paul Prew. Reúne una serie de capítulos de destacados académicos marxistas que cubren todos los aspectos de la teoría marxista, desde el materialismo histórico, la dialéctica, la economía política, hasta la reproducción social y los modelos poscapitalistas. Ver mi reseña del libro.

Me interesó especialmente el capítulo sobre “Reproducción y crisis en las economías capitalistas” de Deepankar Basu, de la Universidad de Massachusetts, Amhurst. Basu niega que haya una «teoría marxista de las crisis» e intenta desarrollar una que amalgame la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia con la teoría de la caída de las ganancias de Okishio y una teoría directa del subconsumo. En mi opinión, no funciona. De hecho, concluyo en mi reseña que «todos los autores marxistas que discuten las crisis en el capitalismo en el Manual buscan descartar la ley de la rentabilidad de Marx como explicación, a favor de otras explicaciones o negar simplemente que exista una teoría general de las crisis».

Un capítulo del Manual trata sobre la mercantilización del conocimiento y la información. En este capítulo, los autores sostienen que el conocimiento es «trabajo inmaterial» y que las «mercancías del conocimiento» están reemplazando cada vez más a las mercancías materiales en el capitalismo moderno. Discutiendo el análisis de los autores, argumentaría que el conocimiento es material (aunque intangible) y que si los bienes de conocimiento se producen en condiciones de producción capitalista, es decir, utilizando el trabajo mental y vendiendo la idea, la fórmula, el programa, la música, etc. en el mercado, entonces el trabajo mental puede crear valor. El valor proviene de la explotación del trabajo productivo, según la ley de valor de Marx. El valor de los «productos básicos del conocimiento» no tiende a cero. Por lo tanto, no es necesario invocar el concepto de extracción de rentas para explicar los beneficios de las compañías farmacéuticas o Google. La llamada «renterización» de las economías capitalistas modernas, que ahora es tan popular como una modificación o suplantación de la ley del valor de Marx, no está respaldada por la producción de productos básicos del conocimiento.

Otro libro importante de análisis económico marxista ha sido The Economics of Military Spending: A Marxist perspective (La economía del gasto militar: una perspectiva marxista) de Adem Yavuz Elveren. Al analizar el papel económico del gasto militar en el capitalismo moderno, Elveren combina el análisis teórico con investigaciones econométricas concretas de 30 países en los últimos 60 años. Esa es la forma correcta de hacer economía política o ciencias sociales marxistas. Si el lector quiere repasar todas las teorías del gasto militar y las crisis sin verborrea y confusión, no puede hacer nada mejor que leer a Elveren.

El trabajo empírico de Elveren parece respaldar la visión marxista del papel del gasto militar en una economía capitalista. Puede ayudar a reducir la tasa de ganancia del capital y, por lo tanto, el crecimiento económico como lo hizo en el período neoliberal, cuando la inversión y el crecimiento económico se desaceleraron. Pero también puede ayudar a aumentar la tasa de ganancia a través de la redistribución por el estado del valor del trabajo al capital, cuando se obliga al trabajo a pagar más impuestos, o el estado se endeuda mas, para impulsar la inversión y la producción del sector militar.

Otro libro analiza desde una perspectiva marxista los últimos cambios en la composición y la actividad de la fuerza de trabajo global. Jorg Nowak, miembro de la Universidad de Nottingham, analiza en Mass Strikes and Social Movements in Brazil and India: popular mobilisation in the Long Depression (Huelgas de masas y movimientos sociales en Brasil e India: la movilización popular en la Larga Depresión). Nowak argumenta que en el siglo XXI y en esta Larga Depresión actual en las principales economías, las protestas fabriles ya no están liderada por trabajadores organizados, es decir, los sindicatos, sino que ahora toma la forma de «huelgas de masas» más amplias que involucran a trabajadores no organizados y otras fuerzas sociales en la comunidad. Esta movilización popular está más cerca del concepto de huelgas de masas de Rosa Luxemburgo que el desarrollo convencional de los sindicatos «eurocéntricos». Nowak desarrolla el argumento de que la intensidad del conflicto de clases entre el trabajo y el capital varía según las etapas del ciclo económico en los auges y crisis económicos capitalistas. Cita a varios autores que buscan demostrar que cuando el capitalismo está en una fase de auge general en el crecimiento, la inversión y el empleo, el conflicto de clases, como se expresa en el número de huelgas, aumenta, especialmente cerca del techo de esa fase de auge.

También se han publicado una serie de trabajos de economía heterodoxa, no estrictamente marxista en mi opinión, este año. El más popular y ampliamente elogiado fue Stolen – how to save the world from financialisation (Robo: cómo salvar al mundo de la financiarización) de Grace Blakeley, la joven economista socialista británica y activista laborista. Blakely plantea que «toda nuestra riqueza ha sido robada por las grandes finanzas y, al hacerlo, las grandes finanzas han puesto de rodillas a nuestra economía». Tenemos que liberarnos de las grandes finanzas. Ese es el mensaje abreviado del nuevo libro. El concepto de financiarización domina su visión del capitalismo, no la explotación del trabajo.

Stolen tiene como objetivo ofrecer un análisis radical de las crisis y contradicciones del capitalismo moderno y de las políticas que podrían terminar con la ‘financiarización’ y dar el control a la mayoría sobre su futuro económico. Aceptar este modelo implica que el capital financiero es el enemigo y no el capitalismo en su conjunto, es decir, excluye los sectores productivos (de creación de valor). Además, la narrativa de que los sectores productivos de la economía capitalista se han convertido en rentistas o banqueros simplemente no se ve confirmada por los hechos. Y debido a que el análisis es erroneo, sus propuestas políticas de reforma también son inadecuadas.

Otro libro heterodoxo es el de John Weeks, quien solía escribir análisis marxistas sólidos del capitalismo en la década de 1980. En su nuevo libro, The Debt Delusion: Living Within Our Means and Other Fallacies, (El espejismo de la deuda: vivir de acuerdo a nuestras posibilidades y otras falacias).

El objetivo de Weeks es demoler los argumentos económicos sobre la necesidad de austeridad. Pero adopta el punto de vista keynesiano de que la causa de las crisis bajo el capitalismo es la «falta de demanda efectiva». Weeks dice que la falta de demanda efectiva puede ser superada o evitada mediante el gasto público y por eso el capitalismo funcionó tan bien en la década de 1960. Si simplemente abandonamos las políticas de austeridad y volvemos a la «gestión de la demanda» pública keynesiana, todo irá bien. La teoría marxista y la historia de las crisis capitalistas modernas no están de acuerdo.

James Crotty también intenta poner a Keynes en el mismo cajón que Marx con su nuevo libro titulado Keynes Against Capitalism: His Economic Case for Social Liberalism, ( Keynes contra el capitalismo: Su defensa del Social Liberalismo) en el que afirma que, lejos de ser conservador, Keynes era de hecho socialista, aunque no un revolucionario como Marx. «Keynes no se propuso salvar al capitalismo de sí mismo como muchos piensan, sino que consideró que debía ser reemplazado por una forma liberal de socialismo». Esta tesis no es válida en mi opinión. Hay muchas evidencias en los escritos de Keynes de que lo que defendía era un «capitalismo regulado», y no ningún tipo de socialismo.

Hay, además, análisis desde el punto de vista de la economía convencional, pero radicales, del capitalismo. El famoso experto mundial en desigualdad global, Branco Milanovic, parte de la premisa en su nuevo libro, Capitalism Alone, (Solo el capitalismo) de que el capitalismo es ahora un sistema global con tentáculos en todos los rincones del mundo, expulsando por completo a cualquier otro modo de producción como la esclavitud o el feudalismo o el despotismo asiático. El capitalismo no es solo el único modo de producción que queda, es el único futuro para la humanidad. Milanovic plantea solo dos modelos para el futuro: el «capitalismo liberal» de Occidente, que cruje bajo las tensiones de la desigualdad y el exceso capitalista; y el ‘capitalismo político’, que ejemplifica China, que muchos afirman es más eficiente, pero que es autocrático, corrupto y vulnerable a los disturbios sociales.

En mi opinión, la dicotomía de Milanovic entre ‘democracia liberal’ y ‘capitalismo político’ es falsa . Y surge porque, por supuesto, Milanovic comienza con su premisa (no comprobada) de que un modo alternativo de producción y sistema social, a saber, el socialismo, ha quedado descartado para siempre. De hecho, las políticas de Milanovic para reducir la desigualdad de riqueza e ingresos en las economías capitalistas y / o permitir que las personas abandonen sus países huyendo de la pobreza por un mundo mejor parecen ser tan (si no más) «utópicas» cara al futuro bajo el capitalismo que la «utopía socialista» que descarta.

Asimismo tenemos el nuevo libro de la superestrella radical de la economía dominante, Thomas Piketty: Capital e Ideología. Se trata de la continuación a su monumental El Capital en el siglo XXI (2014). El nuevo libro es aún más grande: unas 1200pp. Mientras que el primer libro proporcionó teoría y evidencias sobre la creciente desigualdad, este libro busca explicar por qué se permitió que esto sucediera en la segunda mitad del siglo XX . Piketty dice que no quiere lo que la mayoría de la gente considera «socialismo», pero quiere «superar el capitalismo». Lejos de abolir la propiedad o el capital, quiere extender sus beneficios a la mitad inferior de la población, que incluso en los países ricos nunca han tenido mucho. Para hacer eso, dice, debemos volver a los principios socialdemócratas que tuvieron tanto éxito en la década de 1960.

Ciertamente, la evidencia de la creciente desigualdad tanto de riqueza como de ingresos en todas las principales economías es abrumadora y en un nuevo libro, The Triumph of Injustice: how the rich dodge taxes and how to make them pay (El triunfo de la injusticia: cómo los ricos esquivan los impuestos y cómo hacerselos pagar), los expertos en desigualdad, Gabriel Zucman y Emmanuel Saez proporcionarnos datos aún más actualizados. Es una acusación desgarradora del sistema fiscal estadounidense, que, lejos de reducir la creciente desigualdad de ingresos y riqueza en los Estados Unidos, en realidad la aumenta. Al igual que Piketty, su solución de política económica es un impuesto sobre el patrimonio de bienes y activos financieros. No proponen políticas más radicales para hacerse cargo de los bancos y las grandes empresas, acabar con el pago de sueldos grotescos y bonificaciones a los altos ejecutivos y poner fin a las especulaciones de riesgo que han puesto a las economías de rodillas. Para ellos, el reemplazo del modo de producción capitalista no es necesario, solo la redistribución de la riqueza y los ingresos ya acumulados por el capital. Acabar con los multimillonarios mediante impuestos, no su expropiación.

La redistribución de los ingresos y la riqueza mediante impuestos y la regulación del gobierno es la principal propuesta de política convencional radical: su alternativa a la propuesta marxista de reemplazar el modo de producción capitalista. Es el tema también de Joseph Stiglitz, ganador del premio Nobel  en economía y ex economista jefe del Banco Mundial, así como asesor de la izquierda laborista en el Reino Unido. Se encuentra a la izquierda en el espectro de la teoría economica convencional. Su nuevo libro titulado People, Power, and Profits: Progressive Capitalism for an Age of Discontent, (Gente, poder y ganancias: un capitalismo progresista en una era de descontento), en el que proclama que «podemos salvar nuestro sistema económico roto de sí mismo». El problema no es el capitalismo sino los intereses creados, especialmente de monopolistas y banqueros. La respuesta es volver a los días del capitalismo regulado que Stiglitz cree que existió en la época dorada de los años cincuenta y sesenta. Aquí se hace eco de las opiniones de Weeks, Piketty, Milanovic y Crotty.

Para volver a este «capitalismo progresista», Stiglitz propone regulación, romper los ‘monopolios’, impuestos progresivos, poner fin a la corrupción y hacer cumplir el derecho comercial. Pero, ¿qué demonios haría que el 1% y los propietarios de capital mas ricos acordaran reducir sus ganancias para obtener una economía más igualitaria y funcional? ¿Y cómo lidiarían la regulación y una mayor igualdad con el desastre inminente que es el calentamiento global a medida que el capitalismo acumula rapazmente sin tener en cuenta los recursos y la sostenibilidad del planeta? Los programas de redistribución sirven poco para esto. Y si una economía se vuelve más igualitaria, ¿impediría las futuras recesiones o las futuras grandes recesiones bajo el capitalismo? Economías más igualitarias en el pasado no evitaron las crisis.

Los lectores comprenderán mejor la naturaleza del capitalismo moderno si digieren cuidadosamente los mejores análisis marxistas que combinan la teoría con la evidencia empírica. Uno de estos trabajos es una nueva versión revisada de El Leviatán Invisible, un libro del profesor Murray Smith de la Universidad de Brock, Ontario, Canadá. El libro se propone explicar por qué la ley del valor de Marx se esconde de manera invisible detrás del movimiento de los mercados en el capitalismo moderno y, en última instancia, explica las crisis recurrentes, disruptiva y regulares en la producción y la inversión que dañan los medios de vida (y las vidas) de muchas personas en todo el mundo. Este libro es una defensa profunda (tanto teórica como empírica) de la ley del valor de Marx y su corolario, la ley de Marx de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia.

Como termina Smith: La conclusión programática esencial que emerge del análisis de Marx es que el capitalismo es constitucionalmente incapaz de una evolución ‘progresiva’, ‘libre de crisis’ que haría que el proyecto socialista fuera ‘innecesario’ y, además, que impide que una transformación socialista pueda tener lugar a través de un proceso de reformas graduales y acumulativas. El capitalismo debe ser destruido de raíz antes de que pueda haber alguna esperanza de reconstrucción social sobre bases fundamentalmente diferentes, y tal reconstrucción es vitalmente necesaria para garantizar un mayor progreso humano”.Michael Roberts  es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.Fuente:https://thenextrecession.wordpress.com/2019/12/18/books-of-2019/Traducción:G. Buster

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Manifestantes entran por fuerza a la embajada de EE.UU. en Irak, el embajador estadounidense ha sido evacuado

El embajador de EE.UU. en Irak, Matthew H. Tueller, y otro personal de la misión diplomática estadounidense han sido evacuados este martes de la embajada mientras cientos de personas en Bagdad protestan frente al establecimiento contra los recientes ataques aéreos estadounidenses contra las bases de la milicia chiita Kataib Hezbolá (KH), según informa Reuters, citando a dos funcionarios del Ministerio de Exteriores del país.

Teherán: "Los ataques de EE.UU. contra milicias proiraníes en Irak son un claro ejemplo de terrorismo"

Teherán: «Los ataques de EE.UU. contra milicias proiraníes en Irak son un claro ejemplo de terrorismo»

Los partidarios de la milicia chiita lograron entrar por la fuerza al complejo de la embajada tras romper la puerta principal y prender fuego a un área de recepción, disparando gases lacrimógenos, de acuerdo con AP.

Se informa que algunos miembros del personal de protección de la embajada todavía se encuentran dentro de la delegación.

El pasado 29 de diciembre, EE.UU. atacó cinco bases de la milicia chiita Kataib Hezbolá (KH) en Irak y Siria en respuesta a los recientes ataques contra las bases iraquíes que albergan las fuerzas de coalición de la Operación Resolución Inherente (OIR, por sus siglas en inglés). 

Mientras tanto, este 31 de diciembre, varios manifestantes fueron vistos ondeando banderas de Hezbolá y cantando consignas anti-estadounidenses en la capital iraquí.

En uno de los videos se puede ver cómo los manifestantes incendian la embajada de Estados Unidos en Bagdad.

Ragıp Soylu@ragipsoyluОтвет пользователю @ragipsoylu

Parts of the US Embassy in Baghdad are set fire by the protestors 3809:28 – 31 дек. 2019 г.Информация о рекламе в Твиттере и конфиденциальность23 человек(а) говорят об этом

Nafiseh Kohnavard@nafisehkBBC

A man waiving #Iran-Backed Kataeb Hezbollah’s flag outside the #US Embassy in #Baghdad.
To reach that area in Green Zone you need to pass several tough checkpoints even after that the Green zone partially opened but it seems that no one have resisted these protesters13209:08 – 31 дек. 2019 г.Информация о рекламе в Твиттере и конфиденциальность146 человек(а) говорят об этом

Previamente, los manifestantes fueron filmados quemando banderas de EE.UU. e Israel.

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