Las 14 razones que han hecho estallar a Podemos en la crisis catalana

partido de Pablo Iglesias se enfrenta estos días a una de las mayores crisis de su historia a costa del desafío soberanista y su estrategia catalana. Las encuestas pasan factura a Podemos y le hacen perder hasta una tercera parte de sus votos en el 26J como consecuencia de una cadena de tropiezos discursivos y de puestas en escena fallidas. Más allá de las previsiones electorales, la formación sufre un desgarro interno que Iglesias ha tratado de paliar en las últimas horas, tras los desmanes de la corriente Anticapitalista y de Podem Catalunya. La ambigüedad calculada de Podemos para captar el voto de los sectores soberanistas se ha acabado volviendo en su contra y ha hecho estallar un conflicto entre las distintas sensibilidades del partido.

El intento de Podemos por situarse en un término medio resultó frustrada

La improvisación inicial de Podemos en la cuestión catalana y la falta de una estrategia clara le hizo sufrir sus primeros bandazos antes del escenario del 1 de octubre. De esta indefinición pasaron después a intentar situarse en un punto medio del tablero político, entre los independentistas y los “inmovilistas”, en término en el que situaron a fuerzas como el PP, PSOE o Ciudadanos, ahora bautizados como “bloque monárquico”.

El intento por alcanzar este deseado centralismo resultó frustrado. A la vez que presumían de su “equidistancia” y pedían un referéndum pactado, los tropiezos discursivos del partido y su excesiva connivencia con los partidos separatistas llevó a proyectar en el imaginario colectivo la percepción de que Podemos se encontraba en más cerca del espectro catalán independentista que de la posición de un partido de ámbito estatal y defensor de la unidad territorial. Las críticas internas ignoradas, el cambio de posición respecto al referéndum, la tibieza ante el desafío de Puigdemont o el intento de utilizar la crisis para desgastar al PP forman parte de la cadena de razones que han llevado al partido de Pablo Iglesias al punto actual. Una razones que podrían resumirse, grosso modo, en las siguientes.

  1. Primeras turbulencias: del ‘no’ al 1-O a la “movilización legítima”. La indefinición de Podemos fue el primer error grave que provocó las primeras turbulencias. El cambio de posición en un breve espacio de tiempo puso al partido bajo la sombra de la sospecha. En la universidad de verano de Podemos el pasado julio, Iglesias defendió que si fuera catalán “no iría a votar” en el referéndum del 1 de octubre. Por entonces ya se producían las primeras tensiones importantes con Albano Dante Fachin, líder de Podem, que sí había llamado a participar en lo que consideraba una “movilización legítima”. Semanas después, los primeros espadas de Podemos se retractaron y consideraron el 1-O como un referéndum “legítimo”. “No tenemos que dar una consigna a nuestros votantes -sobre si ir o no a las urnas-, porque a la mitad no le va a gustar y no va a hacer falta”. “Cada uno tiene que hacer lo que quiera”, dijo Pablo Echenique, secretario de Organización, a principios de septiembre. La falta de una explicación clara para este cambio provocó desconcierto social y les puso bajo el foco para los siguientes movimientos.
  2. Cena secreta con Oriol Junqueras y posible pacto con ERC. El cambio de postura de Podemos, del ‘no’ al referéndum a considerarlo como una “movilización legítima”, coincidió en el tiempo con la cena secreta que mantuvo Pablo Iglesias y Xavi Domènech -de Catalunya en Comú- con el líder de ERC, Oriol Junqueras, que se produjo la misma noche de la manifestación por los atentados de Barcelona y Cambrils. En el encuentro, celebrado en la casa del empresario Jaume Roures, se puso sobre la mesa el apoyo de los republicanos para una moción de censura contra Mariano Rajoy y exploraron la posibilidad de una alianza ante unas elecciones catalanas. ERC no tardó en poner requisitos a estas peticiones: sólo investiría a un gobierno que permita un referéndum de autodeterminación. Éste fue un punto de inflexión y las posiciones del partido de Iglesias cambiaron a partir de ahí. Podemos empezó a referirse al 1-O como un acto de movilización legítimo. El secretismo en este encuentro por parte del partido morado, defensor de la transparencia, chocó entre los suyos.
  3. Tibieza ante la hoja de ruta del ‘procés’. “Puigdemont está planteando una hoja de ruta unilateral, que tiene toda la legitimidad del mundo para plantearla, pero que entendemos que no soluciona nada”. Echenique hacía esta afirmación el pasado 6 de septiembre en una entrevista en RNE, donde también evitó cuestionar la legalidad de la Ley del Referéndum, que se aprobó ese mismo día. El partido justificaba el desafío soberanista en la inacción del Gobierno central durante años y evitaba criticar frontalmente a la Generalitat, en un claro contraste con los ataques al Ejecutivo.
  4. El 1-O como arma contra el PP. Podemos ha utilizado cada paso del Gobierno en medio de la crisis catalana para intentar desgastar a Mariano Rajoy; una posición que contrastó con el discurso del PSOE, que sacó un perfil de Estado y se avino a apoyar las medidas pese a las diferencias políticas. En un argumentario interno, el partido morado acusaba a Rajoy de “criminalizar” al pueblo catalán y culpaba únicamente al Gobierno por la crisis catalana: “Nos han traído hasta aquí”. A lo largo de dos meses, han priorizado desgastar al PP y a los socialistas, con el consiguiente acercamiento a las posturas separatistas que finalmente le han pasado factura. Una posición que buscaba, en inicio, atraer a los votantes de ERC y facilitar una alianza con esta formación, y que ha terminado por volverse en su contra.
  5. Identificar las manifestaciones por la unidad de España con la “ultraderecha”. El partido de Iglesias ha sorprendido en los últimos tiempos situando a las manifestaciones por la defensa de la unidad de España en el ámbito de la “ultraderecha”. En un argumentario interno desvelado por El Independiente aseguraba que este tipo de manifestaciones “avivan el conflicto” y estaban “dirigidas por la ultraderecha”. “Lamentamos que en lugar de fomentar, obstaculice el diálogo cuando lo que hace falta para resolver el conflicto es diálogo y mediación”. El pasado fin de semana, Echenique también identificó la concentración en defensa de la unidad territorial con “los que odian a los gays, a los inmigrantes, a los rojos y a los catalanes”. “A lo mejor para unir cosas no es”, dijo en un tweet.
  6. Asumir las peticiones de Puigdemont. Podemos se unió a ERC y Puigdemont para pedir al Gobierno una negociación in extremis con la Generalitat a apenas dos semanas del referéndum, cuando la maquinaria del procés ya estaba en marcha y cuando los catalanes en el extranjero incluso habían votado ya.  También anunciaron un recurso ante el Tribunal Supremo para que suspendieran lo que consideraban una “intervención” del Gobierno en Cataluña cuando el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ordenó a la Generalitat enviar una relación de gastos e ingresos. Una denuncia que también había partido desde sectores independentistas. Iglesias también se sumó a los partidos soberanistas para pedir una mediación internacional entre Rajoy y Puigdemont una vez consumado el referéndum del 1 de octubre.
  7. Subestimar el poder de las ‘fotos’. En medio de la crisis catalana, a Podemos se le ha vuelto en contra una de las herramientas que mejor sabía manejar: el aspecto mediático y audiovisual. Los dirigentes morados han protagonizado en las últimas semanas media docena de fotografías con dirigentes únicamente de partidos independentistas. Por diferentes razones, se han sumado a las peticiones de PdeCat o ERC y han protagonizado distintos actos con ellos, subestimando el valor de la imagen y su impacto en el público, sin tener en cuenta el desconcierto que podría generar. Es lo que ocurrió cuando pidieron en el Congreso la libertad de los 14 altos cargos del Govern detenidos  por la preparación de la consulta ilegal y denunciaron que se trataban de “presos políticos”. Una ‘foto’ a la que después se sumaron otras muchas.
  8. Guiño al separatismo de Iglesias en la Diada. El 11 de septiembre, una cita de especial relevancia para el independentismo, Pablo Iglesias acudió a Cataluña. En su discurso, evitó vertir cualquier tipo de crítica o análisis sobre el referéndum convocado por Carles Puigdemont y se centró en sus ataques al PP. Al final de su intervención, el líder de Podemos cerró con una consigna utilizada tradicionalmente por quienes reivindican la autodeterminación catalana: “Visca Cataluña libre y soberana”. Un guiño a estos sectores bajo el riesgo de generar confusión en su electorado. En el mismo discurso, propuso a ERC un referéndum pactado si le respaldaba en una moción de censura.
  9. A solas con el independentismo: En medio de una de las mayores crisis de la democracia, Podemos trató de llevar la iniciativa para reforzar su postura de referéndum pactado con el Estado y con garantías. Con este objeto han organizado una serie de actos que finalmente han fracasado estrepitosamente, con la ausencia de los partidos constitucionalistas y la única presencia de Podemos y dirigentes de formaciones partidarias de la independencia. Éste fue el caso de la Asamblea de Parlamentarios de Zaragoza, a la que sólo asistieron representantes de Unidos Podemos y sus confluencias, además de PdeCat, ERC, Compromís y PNV. Algo parecido ocurrió en la manifestación pro referéndum que organizaron en la Puerta del Sol de Madrid. Además de suponer un estrepitoso fracaso de convocatoria, allí solo acudieron representantes de Podemos, Compromís, Ahora Madrid y PdeCat.
  10. Represión post- referéndum: “Ningún argumento justifica el uso de la violencia contra la población civil. Se ha cometido un daño irreparable no sólo a Cataluña, sino a España”, dijo Pablo Iglesias el mismo día del referéndum, el pasado 1 de octubre: “No es ilegal que los ciudadanos depositen una papeleta en las urnas”, sino “usar pelotas de goma”. La estrategia post-referéndum de Podemos ha consistido en acusar al Gobierno de “represión” por las imágenes vistas durante la jornada en la que la Policía Nacional y la Guardia Civil trataba de impedir las votaciones frente a la pasividad de los Mossos. Mientras denunciaban duramente estos hechos, obviaban la convocatoria ilegal de Carles Puigdemont y le eximían de toda responsabilidad, aunque no avalaban los resultados de la consulta.
  11. “O empezamos a hablar de España o nos va a ir muy mal”. La estrategia catalana de Podemos fue fiada a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que adoptó un discurso más centrado en Cataluña que en clave estatal. Pablo Iglesias siguió puntualmente la línea de los ‘comunes’ para ganar rédito en ese territorio. El precio a pagar era perder apoyos en el conjunto del Estado, según advirtieron algunas voces dentro del partido. Una de ellas fue la de Carolina Bescansa. En reuniones a puerta cerrada, la cofundadora de Podemos expresó estas críticas, que fueron desoídas por la cúpula de Iglesias. “O empezamos a hablar de España o nos va a ir muy mal”, vaticinó, antes de que esta máxima se haya visto confirmada en distintas encuestas. Tras esta disensión, Bescansa fue purgada de una comisión parlamentaria, y la dirigente decidió mostrar abiertamente su posición. Irene Montero le pidió silencio y le abroncó para acallar unas críticas que ahondaron en el partido.
  12. Los gestos de Podem Catalunya. Podem Catalunya ha protagonizado episodios incómodos para la dirección nacional por el peligroso acercamiento hacia el independentismo. El primero de ellos se produjo durante la aprobación de la Ley del Referéndum, cuando una diputada quitó la bandera de España de la bancada del Parlament de la Generalitat. Dirigentes del partido catalán también acudieron a la concentración en la sede de la CUP para impedir el registro de la Policía Nacional, y la cuenta oficial del partido llegó a ofrecer su sede morada a los manifestantes. El último episodio, que ha provocado la ruptura y la intervención de Iglesias de Podem Catalunya, sucedió el viernes, cuando al menos uno de sus diputados catalanes no se opuso a la Declaración Unilateral de Independencia en el Parlament.
  13. Los Jordis, “presos políticos”: La detención de los líderes de las organizaciones soberanistas ANC y Òmnium, Jordi Sánchez y Jordi Ciuxart, provocó una dura reprimenda de Podemos al Gobierno. Los detenidos por impedir la actuación judicial en un registro en la Consellería de Economía de la Generalitat fueron calificados por Pablo Iglesias como “presos políticos” que fueron detenidos por convocar “manifestaciones pacíficas”. Una representación del partido morado incluso se fotografió en la puerta del Congreso de los Diputados con dirigentes de ERC, Compromís, PdeCat y Bildu para pedir la libertad de los acusados por la Audiencia Nacional. Los términos eran compartidos entre todas estas formaciones: “Presos políticos”.
  14. La importancia de la palabra: el 155, una “venganza” del Gobierno. El pasado viernes se produjeron dos hechos casi simultáneos: Puigdemont llevaba a votación y aprobaba en el Parlament la DUI y, horas más tardes, el Senado aprobaba la aplicación “gradual” del artículo 155 de la Constitución. El discurso de Podemos se limitó en un primer momento a censurar la “represión” estatal por esta medida, a la que consideran “inconstitucional”, y a pasar por alto la declaración unilateral, con tímidas críticas por considerarla “ilegal e ilegítima”. Además, asumieron que esta acción respondía a un acto de “venganza” del Gobierno; un término que el propio Carles Puigdemont ha utilizado en su declaración desde Bélgica.

elindependiente.com

Share

Lacalle: “La política acomodaticia de los bancos centrales generará otra crisis en cinco años”

La política monetaria acomodaticia que los bancos centrales han mantenido durante tantos años, con tipos de interés en mínimos históricos y grandes inyecciones de liquidez en la economía, generará otra crisis financiera en los próximos cinco años.

Así lo ha asegurado el economista Daniel Lacalle en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de la presentación de su libro ‘La gran trampa’, donde analiza las medidas adoptadas por los bancos centrales para salir de la crisis y que, según el experto, han generado la percepción de que no hay riesgos, llevando a los agentes económicos a ignorar los excesos y desequilibrios pensando que la enorme cantidad de estímulos durarán eternamente.

En este sentido, Lacalle sostiene que la crisis de 2008 “no se generó por la falta de estímulos, sino por un exceso, al bajarse de una manera monstruosa los tipos de interés e incentivar agresivamente el endeudamiento”. Este escenario, aseveró, se está repitiendo actualmente.

“La idea de un marco con tipos bajos y mucha liquidez parece algo fantástico, sin embargo, crea numerosos desequilibrios que devengarán en una crisis posterior”, ha señalado. De hecho, asegura que en los últimos 50 años han tenido lugar más de 100 crisis, de las que cada vez se sale más endeudados y con menos herramientas para recuperar el dinamismo de la economía.

“El que piense que en los próximos cinco años no va a haber una crisis financiera tiene un problema con las matemáticas y las estadísticas”, ha manifestado Lacalle. Según indicó, el exceso de estímulos, mal llamados políticas de demanda, han generado una crisis detrás de otra, mientras que los responsables de esta política aluden siempre a que “esta vez será diferente”.

En opinión de Lacalle, los bancos centrales “no pueden imprimir crecimiento”, ya que los estímulos monetarios no son “fórmulas mágicas” para que la economía crezca ni permiten salir de una crisis de manera “sana”, ya que solamente incrementan la deuda total del sistema de una manera estratosférica, que actualmente se sitúa por encima del 325% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial y erosiona la capacidad de consumo de la clase media.

Europa ‘zombie’

“Mientras el balance del Banco Central Europeo (BCE) ha aumentado de una manera desproporcionada, el crecimiento en Europa es muy pobre”, ha indicado. Así las cosas, el economista asegura que estamos ante una Europa ‘zombie’, entendida como un agente económico que genera un beneficio operativo inferior al coste del pago de intereses de la deuda, es decir, que se mantiene viva a través de refinanciaciones constantes sin mejorar en su capacidad de pago.

Además de la sobrecapacidad, fundamentalmente de infraestructuras, en la que está inmersa la economía del Viejo Continente, el 9% de las grandes empresas de la eurozona se pueden considerar ‘zombies’, según el BIS (Bank of International Settlements), resalta el economista.

La inflación es un desequilibrio monetario

Para Lacalle, la inflación es una variable que solo importa a los gobiernos y a los sectores de bajísimo valor añadido: con la inflación, la deuda pública se desinfla y las empresas improductivas se mantienen con la subida de precios como si de una subvención artificial se tratara, ya que son incapaces de crear márgenes a través de sus productos.

“La inflación siempre es un desequilibrio monetario, no la debe decidir por decreto un banco central, sino que debe responder a la demografía, la tecnología, la democratización al acceso de bienes y servicios y a una mayor eficiencia global”, ha señalado el economista.

No obstante, después de tantos años de estímulos monetarios, la inflación por el exceso de liquidez se está generando en los activos financieros, ya que este proceso económico “no va donde uno quiere, sino donde está el dinero”.

Según ha explicado en la entrevista a Europa Press, con una economía ‘zombificada’, un enorme endeudamiento y sobrecapacidad, si se inyecta una enorme cantidad de liquidez, la inflación se irá a activos financieros. Lacalle destaca que, actualmente, los bonos soberanos cuentan con rentabilidades en mínimos históricos e incluso negativas y las bolsas se sitúan a múltiplos de burbuja.

‘Se acerca el invierno’

Los gobiernos más endeudados deben prepararse para el cambio en la dirección de la política monetaria. “No se puede pensar que siempre será verano, en algún momento el invierno llegará”, subraya el experto.

En el caso de España, aunque “ha hecho muchos esfuerzos y deberes”, Lacalle cree que se sitúa lejos de estar preparada para un entorno en el que los bancos centrales retiren toda esa enorme liquidez de la economía, ya que el crecimiento del endeudamiento y el económico van desacompasados.

“Se debe alcanzar un punto en el que la demanda de bonos esté justificada por los fundamentales”, ha insistido Lacalle, al tiempo que sostiene que el BCE tiene a sus espaldas las exigencias de los gobiernos de países como España o Portugal para dar continuidad al programa de expansión cuantitativa y, además, no se ha llevado a cabo la adecuada limpieza de los préstamos de difícil cobro.

“El BCE lanzó esta trampa y ahora se encuentra que él también está metido en la misma”, ha concluido.

eleconomista.com

Share

Gordon Brown: “No encarcelar a los banqueros de la crisis hará que vuelvan a arriesgar el dinero público

El exprimer ministro británico Gordon Brown teme una nueva crisis financiera y cree que no haber encarcelado a los “banqueros deshonestos” culpables del ‘crash’ de 2008 es una de las causas. En el adelanto de sus memorias, que se presentan la semana próxima, Brown defiende que la indulgencia con los banqueros hace “inevitable” que vuelvan a poner en riesgo el dinero público.

El laborista, ministro de Economía durante una década, critica que no se han escuchado “los errores del pasado”, y defiende que los banqueros que actuaron fraudulentamente debían ser encarcelados, inhabilitados para la práctica futura en el sector y con sus activos confiscados.

En este sentido, critica que el que fuese jefe de RBS pudiera salir de la crisis con sus bonos “intactos”, una suma total libre de impuestos de unos cinco millones de libras, más una pensión de 300.000 libras al año, después de que el banco colapsara y fuese rescatado por los contribuyentes, como recoge el diario The Telegraph.

No obstante, Brown no cree que su caso sea una excepción sino una conducta “típica” de la banca británica de la década de los 2000, con derivas similares en entidades como Barclays, Northern y HBOS. El que fuese ministro de Economía durante una década tiene presagios poco halagüeños: cree que “poco ha cambiado” desde la crisis de 2008, salvo que “los bancos que comenzaron a denominarse ‘demasiado grandes para caer’ son ahora incluso más grandes de lo que eran”.

También critica la falta de arrepentimiento de los actores que llevaron a Gran Bretaña hasta el corazón de la crisis bancaria: “Ni una pizca de contricción” fue lo que mostró Fred Goodwin, exjefe de RBS, cuando se vio obligado a recurrir al erario público para salvar la situación de la entidad, según Brown.

En su libro My Life, Our Times, el exprimer ministro entre 2007 y 2010, en plena toma de tierra del huracán financiero, admite que uno de sus grandes remordimientos es no haber tenido tiempo de impulsar una reforma integral del sistema bancario británico antes de salir del 10 de Downing Street.

“Si los banqueros que actúan fraudulentamente no son encarcelados con sus bonos anulados, los activos confiscados e inhabilitados para futuras prácticas en las finanzas, solo daremos luz verde a un comportamiento similar, cargado de riesgos, aunque con nuevas expresiones”, escribe el laborista, que añade que “los bancos respaldados por los contribuyentes obtienen sus ganancias, al menos en parte, por la garantía que aporta el Gobierno”. Por tanto, critica que “los riesgos que se toman en el sector muy a menudo “no son con su dinero, sino con el nuestro”.

Según el predecesor de David Cameron al frente del Ejecutivo británico afirma que los dividendos y los salarios actuales de los banqueros representan casi la misma proporción de los ingresos de los bancos que antes del colapso. Sugirió que la Ley de Fraude debería usarse para juzgar a los banqueros que abusan de sus posiciones, hacen declaraciones falsas o no divulgan información.

elboletin.com

Share

La burbuja de ‘bonos basura’, ¿el origen de la próxima crisis?

Durante los últimos años, los principales bancos centrales del mundo -entre ellos por supuesto el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal– se han lanzado a comprar bonos tanto soberanos como corporativos hasta tal punto que los inversores apenas pueden saber ya “cuál es el valor real de muchos activos”, según advierten los expertos, que recomiendan diversificar las inversiones antes de que se aparezca “el fantasma de la próxima crisis”.

“En algún momento, todas las burbujas estallan, por lo que el inversor debe diversificar inteligentemente y mirar a mercados más allá de los refugios seguros tradicionales”, avisa Althea Spinozzi, ‘sales trader’ de Saxo Bank.

La experta del banco danés considera que los bancos centrales “han sido una mano muy visible en la economía” hasta el punto de que “muchas empresas todavía están vivas hoy en día gracias a sus políticas extremadamente laxas”. “El verdadero problema es que después de años de QE, hemos llegado a un punto en el que ya no sabemos cuál es el valor real de muchos activos, incluidos los bonos”, se lamenta Spinozzi.

Para la analista de Saxo Bank, el problema no es que los inversores hayan estado ignorando el efecto de los bancos centrales en la recuperación de los bonos o que hayan prestado poca atención al riesgo de los activos de mayor rendimiento. “La mayoría de las veces los inversores han sido muy conscientes y muy realistas de lo que estaba sucediendo”, opina Spinozzi, pero “no tenían otra opción, pues tener bajo el colchón una gran cantidad de efectivo habría resultado costoso en los últimos años y la única forma de ganar dinero era ponerlo a trabajar”.

En ese sentido, “el mundo se está preparando para otro año dominado por las compras apalancadas (LBO) y las emisiones basura”. La calidad de los emisores de deuda “disminuye continuamente” y, aunque este año solo el Banco de Chipre pudo emitir bonos subordinados por valor de 250 millones de euros con una calificación Caa2 / B (Moody’s / S & P), en 2018 este fenómeno podría ser aún más frecuente. “Aunque este bono es muy arriesgado, ha atraído mucho interés incluso en el mercado secundario” y actualmente cotiza muy por encima de la par, ofreciendo solo un 6,5% de rendimiento a diez años, avisa Spinozzi.

El mercado que verá la mayoría de estas emisiones basura será el mercado de bonos en euros, ya que será más barato para las empresas emitir deuda en euros que en dólares. Dentro de este mercado y según datos de Bloomberg, el cupón más bajo pagado por un emisor de high yield ha sido del 0,875% por Ericsson, y el cupón más alto fue el del bono perpetuo subordinado emitido por Caixa Geral de Depósitos al 10,75%. Mientras que éste último se ha recuperado y ahora cotiza muy por encima de la par, Ericsson perdió un poco de terreno, sin embargo, todavía ofrece un rendimiento bajo, del 0,87%, para una deuda a 3 años con calificación Ba1 / BB + (Moody’s / Fitch).

“No hay duda de que la música se detendrá y la volatilidad se activará, sin embargo, no sabemos exactamente cuándo”. “Esa es la razón por la cual, en lugar de poner todos los huevos en una misma cesta segura preparándose para lo peor, los inversores deberían ver los distintos activos disponibles y qué pueden ofrecer. La diversificación es la clave del éxito y hay que mirar más allá de lo que normalmente nos hace sentir cómodos para alcanzar resultados satisfactorios”, concluye la experta de Saxo Bank

elboletin

Share

Cabify busca 15.000 conductores para multiplicar su red por siete en un año

Cabify, la plataforma de transporte de viajeros, confía en poder sumar el año que viene otros 15.000 conductores a su red en España. “El objetivo es multiplicar el número que trabaja con nosotros por siete frente a los 2.500 que tenemos en la actualidad en España”, explica el director general de la compañía Mariano Silveyra.

Aunque por ahora solo hay 6.193 licencias de VTC (Vehículos de Turismo con Conductor), el Ministerio de Fomento ha reconocido, pese a la oposición del sector del taxi, que en los próximos meses los tribunales darán al menos 10.000 licencias más, que mayoritariamente se concentrarán en Madrid. El registro de las licencias, sin embargo, se está realizando a cuenta gotas y desde junio apenas hay 265 más operativas, lo que supone un alza del 4,4% en tres meses. “Aspiramos a sumar el mayor número posible y por cada licencia hay una media de casi dos conductores”, dice el director general de la compañía.

Cabify opera con trabajadores autónomos o empresas, que para poder operar tienen que sumar al menos siete licencias en conjunto. Pese a las críticas de los taxistas, Silveyra dice que los conductores “no son falsos autónomos porque trabajan por su cuenta y no les exigimos exclusividad, sólo que no operen para nuestra competencia”, en referencia a Uber. En esta línea, explica que el modelo de negocio de Cabify ha permitido a parados de larga duración y casi excluidos del mercado laboral volver a tener un trabajo, que en este caso, es por cuenta propia. “El 30% de los conductores que trabaja con nuestra plataforma tiene más de 55 años”, asegura.

Cabify busca, actualmente, seguir desarrollándose en las ciudades donde ya está presente en el mercado español: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga. A nivel mundial, Cabify cuenta con 150.000 conductores repartidos en 40 ciudades de doce países distintos, entre los que destacan México, Brasil, Portugal, Perú, Chile o Colombia, según consta en un comunicado enviado en 2016.

La plataforma digital aspira a seguir creciendo en nuestro país a pesar de las limitaciones que el Ejecutivo prevé imponer al desarrollo del sector. Fomento ha anunciado la aprobación de un Real Decreto que, entre otras cosas, prohíbe la venta o transmisión de cualquier tipo de licencia VTC durante dos años desde su otorgamiento y obliga a la creación de un sistema telemático para que firmas como Uber o Cabify informen de los clientes que les han contratado en tiempo real y antes de prestar el servicio. En este punto, algunas asociaciones del taxi, como Elite, han pedido que el Ejecutivo tarde una hora en dar el visto bueno a la contratación. Una medida que, para el sector, va en contra de la libre competencia y no tiene recorrido. Pese a los retos a los que se enfrenta el mercado, Silveyra se muestra convencido de que en 2018, por primera vez, lograrán entrar en beneficios. Maxi Mobility Spain, la sociedad a través de la cual opera la plataforma, registró el año pasado unas pérdidas de 3,5 millones. El volumen de negocio fue de 17,8 millones, lo que supone triplicar con creces los 5,4 millones que ingresó ya el año anterior.

20 vehículos adaptados

Cabify ha lanzado un servicio destinado a la población con algún tipo de discapacidad. La tecnológica ha promocionado entre sus conductores asociados la compra de vehículos adaptados para personas con movilidad reducida. Ya hay 20 en Madrid y el servicio se llama ‘Access’.

eleconmista.com

Share

El 86,6% de los españoles sin capacidad de ahorrar: gana menos de 30.000 euros

El 86,6% de los españoles que obtienen rentas ingresan menos de 30.000 euros al año, por lo que les resulta “prácticamente imposible” destinar parte de ellas a algún producto de ahorro o inversión, frente a cuatro millones que si podrían ahorrar, según los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

Coincidiendo con el Día Mundial del Ahorro, Gestha señala que el ingreso bruto medio de los trabajadores españoles es de 22.381 euros, y una vez restadas la cuota de la Seguridad Social y las retenciones, apenas quedan 16.000 euros al año de renta disponible que dedican en su práctica totalidad al consumo, quedando muy poca disponibilidad para ahorrar.

“Estos datos de la AEAT ponen de manifiesto cómo apenas uno de cada diez españoles puede “hacer hucha”, pues únicamente un 13,4% de los ciudadanos superan ese umbral de renta”, subraya el sindicato.

En cuanto a los hogares, estos gastan casi 1.000 euros más al año de lo que ingresan, lo que les obliga frecuentemente a endeudarse. De acuerdo con el INE, los miembros de los hogares españoles sumaron en 2015 unos ingresos medios anuales de 26.730 euros, mientras que el gasto medio por hogar en términos corrientes se situó en los 27.420 euros.

Ventajas fiscales

En la recta final del ejercicio, desde Gestha recomiendan aprovechar las ventajas fiscales para ahorrar en la declaración de la renta del próximo año más de 5.000 euros de media. Eso sí, siempre y cuando los contribuyentes dispongan de alguna capacidad de ahorro, matiza Gestha.

En este sentido, apunta que la reforma fiscal trajo consigo para fomentar el ahorro a largo plazo de los pequeños ahorradores los Planes de Ahorro 5, que están divididos en dos tipos: las Cuentas Individuales de Ahorro a Largo Plazo y los Seguros Individuales a Largo Plazo.

Cada aportación se limita a 5.000 euros al año y Gestha explica que para que exista una exención de los rendimientos positivos es necesaria una permanencia de al menos cinco años. No obstante, además de que el beneficio se pierde si se hace cualquier disposición antes del plazo de cinco años, la indisponibilidad y el escaso beneficio fiscal de estos instrumentos hacen que “no resulten especialmente atractivos”.

Respecto a los planes de pensiones, Gestha indica que el último trimestre del año constituye el “momento” ideal para meter dinero en este tipo de productos, aunque recuerda la reforma fiscal redujo el límite que se puede aportar desde los 10.000 euros hasta los 8.000 euros.

Compra de vivienda y acciones

De igual forma, Gestha añade que el entorno de bajos tipos de interés ha acabado con las posibilidades de obtener rendimientos sin asumir riesgo, obligando a ahorradores e inversores a buscar alternativas si pretenden con sus ahorros batir la inflación.

A pesar de que por primera vez en la historia los españoles ya invierten más dinero en fondos que en depósitos, Gestha recuerda que la vivienda vuelve a aparecer en las quinielas de quienes quieren ahorrar a largo plazo.

De esta forma, el sindicato remarca que aquellos que compraron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 seguirán disfrutando de su derecho a la desgravación, siempre que hayan tenido deducciones por dicha vivienda en 2012 o años anteriores.

lainformacion.com

Share

El ‘brexit’ golpea a FCC y detrae más de 50 millones a su negocio en Reino Unido

Reino Unido aportó el principal foco de incertidumbre a la cuenta de resultados de FCC durante los nueve primeros meses del año en los que acreditó unos beneficios de 153 millones de euros, que contrastan con los 179 millones de pérdidas presentados en el mismo periodo de 2016.

La devaluación de la libra respecto al euro a cuenta de los avatares del proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea provocó un deterioro de 54 millones de euros en la aportación del negocio británico a los resultados de la constructora en el periodo, según admite FCC en su presentación de resultados, y alimentó la caída del 14,4% registrada en los ingresos procedentes de UK en los primeros nueve meses del año. En ese periodo, el negocio británico de la firma aportó 578,8 millones de euros al resultado total, cuando en el mismo periodo del año pasado ésta había superado los 675 millones.

Reino Unido es el segundo mercado más importante para la constructora controlada por Carlos Slim, sólo por detrás del negocio español, y supone además un objetivo prioritario en la estrategia de futuro de la constructora. Sin embargo, en lo que va de año el deterioro coyuntural del tipo de cambio entre la libra y el euro ha provocado que su peso en el volumen total de negocio de FCC se haya reducido del 15,4% al 13,6%.

Por contra, el negocio español de la constructora creció en los nueve primeros meses del año un 4,5 %, hasta 2.365,1 millones de euros, gracias a la expansión registrada en todas las áreas de negocio, y en especial por el área de construcción, que se impulsó un 9,6 % por la mayor actividad registrada en el sector privado y por la aportación del negocio de cemento (+7,1%). España aporta ya el 55% de los ingresos totales de FCC. El año pasado esta aportación era del 51%.

El fenómeno se explica por el retroceso del negocio británico, pero también por una menor aportación de otras áreas como el Norte de África y Estados Unidos, en este último caso debido a la salida de la cementera Giant del perímetro de consolidación de FCC tras la reducción del 100 al 45% de la participación de Cementos Portland – la cementera del grupo – en la empresa.

El tercer trimestre del año fue especialmente favorable para FCC que ganó en este periodo 97 millones de euros, respecto a los 56 millones de ganancias del primer semestre. Un dulce aterrizaje para el que desde el pasado mes de septiembre es el nuevo consejero delegado de la empresa, Pablo Colio, tras la salida de Carlos Jarque.

A la espera de lo que ocurra en el último tercio del año, en el que FCC espera el desbloqueo de algunas adjudicaciones embalsadas que podrían impulsar el negocio de su área de medio ambiente, la compañía acredita un Ebitda de 597 millones de euros, que supone un incremento del 2% en términos comparados.

La compañía ha aprovechado el año 2017 para reducir hasta en un 22% sus gastos de estructura y para ganar margen de maniobra financiero a través de diversas operaciones de refinanciación y emisiones de bonos que no sólo han reducido su deuda financiera neta en un 8,8%, sino que también han reducido en 227 millones su endeudamiento a corto plazo.

lainformacion.com

Share