La Policía Nacional y la Guardia Civil cargan contra los colegios electorales

El dispositivo de antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía ha empezado a intervenir en Barcelona. En la escuela de la Prosperitat de Nou Barris se han llevado las urnas y han golpeado a varias personas. También al Institut Jaume Balmes se han desplazado antidisturbios de la Policía Nacional después de acordonar el edificio. Los antidisturbios, armados con pistolas de balas de goma, han ido sacando por la fuerza a la gente que hacía cola para entrar a votar en el centro, han agredido a un periodista y han acordonado el centro electoral. Una persona ha tenido que ser atendida por un ataque de ansiedad y se la han tenido que llevar en ambulancia porque la policía no ha dejado entrar al personal médico. Al mismo distrito del Eixample, un dispositivo de antidisturbios de la Policía Nacional ha intentado entrar al colegio electoral IES Ramon Llull, pero en un primer momento se han visto obligados a retroceder debido al gran número de gente concentrada ante el edificio. La intervención se ha mantenido y han acabado asaltando el edificio. En Sabadell los antidisturbios del CNP han cargado contra la gente que votaba con normalidad al colegio Nostra Llar. También han intervenido en el IES Barceloneta, donde los agentes han accedido a su punto de votación y han desmantelado la infraestructura del referéndum.

En cuanto a la Guardia Civil, han cargado en la escuela de Sant Julià de Ramis, donde tenía que votar el Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y en un colegio electoral de Soses, en el Segrià. La tensión ha ido creciendo hasta el punto que los antidisturbios han empleado mazos para reventar las puertas, acceder y confiscar urnas y papeletas. La gente ha levantado las manos y ha cantado ‘Els Segadors’ ante las muestras de violencia.

En las horas previas, los Mossos d’Esquadra habían empezado a llegar a algunos colegios electorales. Hasta el momento, han tomado acta de las concentraciones de gente en los centros de votación y se han ido. En el centro cívico La Sedeta de Gràcia (Barcelona) se ha personado una patrulla. Los agentes se han acercado a las 500 personas concentradas ante el edificio, pero no han intervenido. Se han limitado a levantar acta y se han marchado. La misma escena se está dando en otros puntos del territorio, como es el caso del Institut Joan Corominas del barrio de Sants o el Institut del Teatre de la montaña de Montjuïc. En la Escola Oficial d’Idiomes de Drassanes, en el distrito de Ciutat Vella, los Mossos han retenido las urnas unos instantes y después el vecindario concentrado ha hecho un cordón de protección de las urnas y las han llevado hasta el interior del colegio.

A dos colegios de Cornellà de Llobregat, en la provincia de Barcelona, la IES Joan Miró y la IES Miquel Martí i Pol, los Mossos d’Esquadra han impedido el acceso a las personas que estaban intentando acceder para votar. Los diputados Joan Giner y Joan Tardà, de Catalunya Sí Que es Pot y de Esquerra Republicana de Catalunya respectivamente, se han acercado hasta los centros para mediar. En L’Hospitalet de Llobregat, agentes de la policía municipal han requisado cuatro urnas a un colegio, según ha podido confirmar La Directa.

La Generalitat habilita un censo único electoral y la Guardia Civil lo cierra

El Consejero de la Vicepresidencia de la Generalitat, Jordi Turull, ha informado que se había habilitado un censo único electoral para que cualquier persona pudiera votar en cualquier centro electoral, aunque no fuera el que tenía asignado, tan sólo presentando su DNI. El censo, pues, tenía que ser universal en todo Catalunya y ser no distribuido durante meses. Al poco del anuncio, la Guardia Civil ha anunciado la clausura del censo.

El Govern recomienda a todo el mundo que vaya al colegio electoral que tenía asignado y, si no puede votar allá, que siga las indicaciones que le harán llegar los voluntarios para desplazarse a otro punto de votación.

Con Jordi Turull, ha comparecido también Raül Romeva, consejero d’Afers i Relacions Institucionals i Exteriors i Transparència de la Generalitat de Catalunya, que ha traducido la comparecencia a varios idiomas ante más de 150 medios de 30 países al Centre Internacional de Premsa habilitado para hacer seguimiento informativo de la jornada.

El Consejero ha informado que un grupo de profesionales y miembros de prestigio de la academia harán seguimiento de la jornada electoral y registrarán las posibles vulneraciones de derechos humanos a lo largo del día. Entre ellos están los catedráticos de Derecho Constitucional Mercè Barceló y Joan Vintró, el abogado Ignasi Faura y el notario Aladi Creuet. El grupo de académicos y profesionales hará una comparecencia a última hora de la noche para evaluar los resultados y el desarrollo de la jornada electoral.

Mientras tanto, a la mayoría de colegios han llegado las urnas, antes de la apertura oficial de los colegios a las nueve de la mañana. También han llegado observadores internacionales a varios colegios electorales de Barcelona, como al colegio de Cotxeres de Sants, donde han sido recibidos con aplausos o al colegio Pit Roig del barrio del Guinardó.

Cerca del 50% de centros electorales, ocupados para defender el derecho de voto

Según la plataforma Escoles Obertes, esta noche decenas de miles de personas han ocupado 1.134 colegios electorales del conjunto del territorio catalán, donde está previsto votar en el referéndum del 1 de octubre. Por lo tanto, la ciudadanía ha tomado posesión efectiva del 49% de las dependencias electorales. La Delegación del Gobierno español en Catalunya ha reducido este balance a 163, a pesar de que según ha podido confirmar La Directa, sólo en la ciudad de Barcelona ya se supera esta cifra de ocupaciones proporcionada por el delegado del Gobierno, Enric Millo. En Tarragona se han ocupado 6 de los 17 colegios electorales; en Pineda, cinco de cinco.

Centenares de miles de personas se están concentrando ante los colegios electorales: en Barcelona, más de 300 personas están en los alrededores de las Cotxeres de Sants; en la Bisbal, más de cien personas se han concentrado ante la Escola Mas Clarà.

agenciauo.org

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Juergen Foecking explica en qué consiste el Plan de Inversiones para Europa, una medida que aspira a crear 700.000 empleos en todo el continente

uergen Foecking, director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, asegura que los mercados disponen de liquidez pero los inversores todavía no se atreven a invertir en proyectos «un poco más arriesgados». Por ello, Europa tiene en marcha un plan con el que pretende financiar a las empresas europeas para que sus ideas no se queden sin desarrollar por falta de dinero. El Plan de Inversiones busca movilizar 500.000 millones hasta 2020 y aspira a crear 700.000 empleos. Hasta el momento, en España se han aprobado 40 grandes proyectos, ninguno en Asturias, pero las pymes de la comunidad autónoma también pueden conseguir financiación con este mecanismo. Foecking ha estado en Oviedo para vender las bondades de una medida que pretende estimular el crecimiento económico de la región.

-¿Cómo puede beneficiarse Asturias del Plan de Inversiones para Europa?

-Este Plan de Inversiones existe desde 2015. Lo que queremos hacer es estimular las inversiones privadas. Hay mucha liquidez en los mercados pero esa liquidez no llega a la economía real porque los inversores todavía no se atreven a invertir en proyectos un poco más arriesgados. Teníamos mucha incertidumbre en los mercados con casos como Grecia, Ucrania, la emigración… ahora está el Brexit, que añade incertidumbre. Los inversores todavía no invierten en proyectos de riesgo y con este plan ponemos una garantía, dentro de los presupuestos de la Unión europea y junto con Banco Europeo de inversiones -aporta 5.000 millones-, y así hemos creado un colchón de 21.000 millones para absorber las primeras pérdidas de una cartera de proyectos. Cuando tienes una cartera de proyectos, no todos van a ir bien, pero la suma de todos da beneficios. Con esos 21.000 millones queremos estimular inversiones privadas de más riesgo para que los inversores financien otros menos arriesgados.

-¿Cuánto dinero esperan invertir?

-Queremos movilizar hasta 300.000 millones hasta finales de este año y 500.000 millones hasta 2020. Esa es la idea a corto plazo. A largo plazo queremos mejorar el entorno empresarial, eliminar obstáculos a las inversiones. Estamos hablando del mercado único desde hace tiempo pero hay mucho trabajo por hacer, tenemos que crear un mercado único de verdad en el mundo digital, en energías, en los mercados de capitales… Esa es la tarea de Bruselas, lanzar proyectos legislativos para avanzar en esos marcos. En esa pata regulatoria a largo plazo es importante avanzar. El plan de inversiones es una noticia muy positiva. Por eso vamos a las regiones a difundir el plan, invitamos a los empresarios para que participen.

-¿Alguno de esos proyectos tiene sello asturiano?

-El plan no trabaja con cuotas nacionales ni regionales. Lo importante es el proyecto. Si tiene sentido, el Banco Central Europeo es quien decide, mientras que en los proyectos más pequeños trabajamos con intermediarios bancarios. En España tenemos más de 40 proyectos largos, pero ninguno está en Asturias. Además, hay 13 convenios con intermediarios para financiar pymes en toda España. En Asturias hay muchas pymes, ellas pueden beneficiarse de esa plan de inversiones, por eso queremos animar a los empresarios para que presenten ideas y proyectos.

-El presidente de la patronal asturiana dijo que en una ocasión que en el mundo hay mucho más dinero que buenas ideas. ¿Está de acuerdo?

-Nosotros queremos relanzar la economía europea. La situación está mucho mejor que hace dos años, hay que decirlo. Tenemos un crecimiento en Europa que todavía no es exagerado, pero es más que en EEUU. Ha arrancado la economía, sobre todo en España, pero queremos animar a los empresarios porque es el momento de hacerlo.

-Habla de recuperación, pero ¿Cuándo llegará esa mejoría a la clase trabajadora?

-Es una pregunta macroeconómica para España. Con el Plan de Inversiones también queremos crear empleo. Hasta 2020 crearemos unos 700.000 empleos en toda Europa, no sabemos cuántos en España. Esto es un efecto importante, pero con el plan no podemos resolver todos los problemas de paro en Europa. También se deben emprender reformas estructurales y en el sistema de educación. Para eso damos recomendaciones desde la CE. El paro es algo que hay que afrontar porque es un tema importante, y también tenemos que eliminar barreras a la innovación y a las inversiones. Estas son buenas medidas para arrancar el espíritu empresarial y para crear nuevos puestos de trabajo.

-¿Cuáles son las fortalezas de la economía asturiana?

-No hacemos análisis por regiones, por lo que no puedo hablar de algo de lo que no tengo mucho conocimiento. Esto es muy diferente de los fondos estructurales, que son más conocidos porque son de hace mucho tiempo. Ahí sí hay cuotas regionales, nacionales, y está todo muy regulado. Esto es un mundo diferente, si hablas con un colega que trabaje con fondos podría decirte mucho más de Asturias porque ellos trabajan así, nosotros no.

-¿Existen opciones reales de que alguna gran multinacional, como Tesla, se instale en Asturias?

-Es la competencia. No vamos a interferir en esto. Nosotros queremos atraer inversiones, no se trata de entrar en temas políticos. Lo que hacemos con el plan es, por un lado, financiar proyectos concretos, por el otro, eliminar barreras a la inversión. Lo que pase después depende de muchos más factores.

-¿Cómo puede afectar el Brexit a la economía europea y a este Plan de Inversiones?

-Las negociaciones están en marcha. Tenemos que ver lo que pasa, pero es muy difícil decir algo concreto todavía.

-¿Cuáles son los sectores que concentran la mayoría de inversiones?

-Tampoco tenemos cuotas sectoriales. Lo que cuenta es el proyecto. Si uno tiene valor, nos vale. No hay restricciones, pero los proyectos se centran en sectores estratégicos como la economía digital, por ahí tenemos que hacer un poco más, el mercado de energías, el sector de transportes, las grandes infraestructuras y el sector de las renovables y medioambiente. También tenemos proyectos en educación, en viviendas…

-¿Es posible que el sector de la minería sobreviva más allá de 2018?

-Depende de la política en el campo de la energía de los próximos años. Pero está claro que el mercado de energía va a cambiar mucho. Las energías renovables son muy importantes en España. Está claro que todo esto va a cambiar muchísimo.

lavozdeasturias.com

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Los ‘otros’ referéndum: 50 años de consultas… siempre pactadas

Clement Attlee, primer ministro británico tras derrotar a Winston Churchill concluida la II Guerra Mundial, dijo una vez que los referendos eran el «mecanismo de dictadores y demagogos», según recordaría notoriamente tres décadas después Margaret Thatcher.

Por entonces, 1975, la Dama de Hierro se refería a la consulta sobre la continuidad del país en la Comunidad Europea, a la que se había unido dos años antes, pero si algo evidencia el último medio siglo es que los plebiscitos constituyen un instrumento habitual en todo el mundo para disputas que sobrepasan la competencia política e incluso moral de la clase dirigente.

El propio Reino Unido se ha convertido en un laboratorio de pruebas, pese a que la votación popular representaba una herramienta inédita hasta los 70. Si Attlee la había calificado en 1945 como «un instrumento demasiado habitual del fascismo y del nazismo» es porque Churchill, de aquella premier, había propuesto someter a referéndum el mantenimiento de la coalición que llevaba diez años gobernando al norte del Canal de la Mancha.

El mandatario conservador se anotó la crítica y la primera consulta no tendría lugar hasta 1973, cuando el Ulster decidió continuar en la unión, en lugar de adherirse a la República de Irlanda, si bien el estreno nacional no llegaría hasta dos años después. Desde la votación del 73, Reino Unido ha celebrado 11, aunque solo tres han implicado a toda la población: la de la continuidad en el bloque comunitario, la que en 2011 confirmó el modelo electoral vigente y la que el año pasado certificó el Brexit.

El espejo escocés

Sin embargo, a la que Cataluña observa, aunque con la aspiración de correr mejor suerte, es a la de Escocia. Las similitudes de partida son innegables: un territorio gestionado por un ejecutivo nacionalista, elegido con un programa que prometía un plebiscito independentista, apelaciones a la historia como soporte para las ambiciones soberanistas y un gobierno central de corte conservador. La diferencia fundamental, por tanto, radica en la autorización y si el Ejecutivo de Mariano Rajoy invoca la Carta Magna de 1978 como base fundamental para rechazar la propuesta, Reino Unido carece de una constitución escrita, lo que prácticamente deja en manos del inquilino de Downing Street la interpretación de la ley.

Por ello, en 2012, David Cameron firmó con el nacionalista Alex Salmond el protocolo que autorizaba el referéndum. A diferencia del año pasado con el Brexit, en 2014 el envite le funcionó al primer ministro tory, quien cerró el debate secesionista para toda una generación.

Su arriesgada apuesta tenía alentadores precedentes en Canadá, una plaza que ha celebrado hasta dos consultas sobre la soberanía de Quebec, en 1980 y en 1995, con idéntico desenlace. Como el caso escocés, el pragmatismo económico derrotó las ansias nacionalistas, con la ayuda de un empresariado abiertamente a favor de la permanencia en el país norteamericano. Una de las paradojas del caso canadiense es que los mandatarios que autorizaron las votaciones, Pierre Trudeau (padre del actual primer ministro, Justin Trudeau) y Jean Chretien 15 años después, eran justamente originarios de Quebec y ambos defendieron la causa unionista. Además, frente a la papeleta preparada para mañana por la Generalitat, con una pregunta simple de tan solo 11 palabras -«¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?»-, las formulaciones en Canadá contenían interrogantes que muchos electores consideraron inescrutables: 43 palabras en 1995 y hasta 106 en 1980.

El rechazo a la independencia no ha saldado el debate, pese a que las generaciones más jóvenes lo consideran menos relevante. Quebec es un territorio económicamente potente, ya que representa casi un quinto del PIB canadiense. De hecho, de ir por libre, se convertiría en la 44 economía del mundo, cerca de Noruega, si bien separarse la haría también más pobre: el envejecimiento poblacional que padece, junto al paro superior a la media, hace que se beneficie notablemente de las transferencias financieras del ejecutivo federal.

En este contexto, el panorama más parecido a Cataluña es el de Kurdistán, que el miércoles confirmó un apoyo de un 92 por ciento a la independencia de Irak en un proceso rechazado casi unánimemente por la comunidad internacional. Como la catalana, la votación no era legalmente vinculante y Bagdad ha amenazado con represalias, aunque el presidente de facto de la región insiste en que la consulta no acarrea soberanía inmediata, sino que abre un nuevo escenario de negociación con el Gobierno iraquí.

eleconomista.com

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Misma carrera, distinto precio. ¿Dónde es más barato estudiar en España?

El coste de un curso universitario puede registrar diferencias desde el 50% de precio por crédito hasta el 900% si diferenciamos entre centros públicos y privado. Un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto de relieve las grandes diferencias en España no por motivo de la carrera elegida, sino en base al lugar en el que se estudia.

Resulta evidente que existe una escarpada brecha de coste entre las universidades privadas y las públicas. En la investigación, la OCU ha comparado el precio medio por crédito de las universidades españolas con el mismo factor en las seis principales universidades privadas españolas centrándose en seis grados (Medicina, Ingeniería de Telecomunicaciones, Arquitectura, Magisterio, Bellas Artes y Administración y Dirección de Empresas). La comparación arrojó una discriminación que ascendía hasta el 900%: desde 21,53 euros por crédito hasta los 260,83 euros en el caso de Medicina, el más acusado.

Pero si nos centramos únicamente en la comparativa de las universidades públicas, la discriminación no desaparece, y depende de la comunidad autónoma a la que estén adscritas en brechas de hasta el 236% del precio en el análisis de estos mismos seis grados en unas comunidades y otras. Andalucía, Galicia y Cantabria resultan ser las regiones más baratas para estudiar una carrera en razón del coste por cada crédito, que va desde los 12,57 euros hasta los 13,58 euros según los estudios elegidos. En el otro extremo, Cataluña es la comunidad autónoma más cara en la que cursar los estudios superiores, donde el crédito puede llegar a costar en los centros públicos 33,52 euros. Le siguen Castilla y León (24,48 euros/crédito) y Madrid (28,83 euros/crédito).

eleconomista.com

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Aumenta la sofisticación en las ‘apps’ de ligar: Hinge ofrece un servicio de ‘celestinas’

Parece que no podía inventarse ya nada nuevo en el mundo del ligoteo ‘on line’. Webs para personas que buscan relaciones serias, apps gratis, de pago, para gente que se cruza por la calle, personas que no buscan más que atracción hacia una foto…

Con Tinder en la cresta de la ola y su sistema de me gusta-no me gusta como adalid de la simplificación de la dinámica de estas aplicaciones, algunos proyectos han apostado por ofrecer una resistencia haciendo más sofisticado -humanizado- su funcionamiento.

Es el caso de Hinge, un programa de citas que en EEUU compite directamente con Tinder y que ha lanzado ahora un nuevo servicio que complica un poco más el asunto -o quizá, facilita encontrar el amor sin basarse únicamente en una imagen barnizada con photoshop-. ¿Recuerdan el personaje de Emma, de la célebre novela homónima de Jane Austen? Pues la cosa va por estos derroteros, el del arte de la Celestina, pero esperemos que con más éxito. Hinge Matchmaker es una modalidad de la app que permite que otros usuarios de Hinge hagan de ‘celestinos’ y propongan emparejamientos entre personas a las que conocen. El funcionamiento se basa en permitir el acceso de este programa a la lista de amigos Facebook del usuario en cuestión que también tengan perfil en Hinge. A partir de ahí, el Matchmaker mostrará al azar fotos de estos perfiles solteros y el usuario tendrá el poder de jugar a hacer de ‘celestino’ y poner en conexión a dos personas que considere idóneas. Que peguen, vaya.

«Queremos ayudar a nuestros usuarios a encontrar conexiones significativas y Hinge Matchmaker es una manera más de cumplir esa promesa», ha defendido Justin McLeod, fundador y CEO de Hinge. McLeod argumenta que, a menudo, los amigos conocen mejor que uno quién es «su tipo», así que este servicio les concedería el poder y capacidad de encontrar a esa persona afín. «La gente juega a emparejar a sus conocidos en el mundo real constantemente, pero no existía manera de hacerlo en el mundo virtual, hasta ahora», ha explicado.

No es sólo la aplicación la que muestra perfiles al azar de solteros susceptibles de ser emparejados, sino que el propio usuario puede tomar la iniciativa de realizar esa conexión entre dos de sus conocidos a los que considera perfectos el uno para el otro. ¿Salió escaldado la última vez que fue a una cita a ciegas por la insistencia de un amigo? Bueno, siempre se puede probar otra vez.

Hinge ha adoptado una estrategia muy crítica con el sistema de apps de ligar rivales como Tinder, que simplifican la elección de una persona a fotos que se van deslizando hacia un lado u otro, a las que contempla casi como videojuegos. «Escapa de los juegos. Encuentra algo real» es el lema de un producto destinado a personas cansadas de la superficialidad de otras aplicaciones de citas.

eleconomista.com

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El Seat Arona se come al Ibiza

El nuevo SUV de Seat sacude el organigrama de la compañía. El Arona salió a la venta en septiembre con ambiciosas expectativas para 2018: venderse más que el Ibiza, el segundo modelo con más éxito de la marca. Con el León como líder indiscutible, la planta de Martorell ya se moviliza para fabricar el flamante automóvil. “Las perspectivas son muy buenas”, confirman desde la empresa.

Fuentes internas del grupo explican a Economía Digital los planes para el año que viene en la fábrica catalana. En la línea que pasan el Seat Ibiza y el Arona se producirán hasta 250.000 vehículos. “Comenzaremos con un 70% de Ibiza y un 30% de Arona, pero la perspectiva es que el año que gire la tendencia a favor de un 60-40”, señalan.

De este modo, la ambición es la de realizar hasta 1.050 coches pequeños por jornada entre ambos modelos. El incremento será sensiblemente superior a los 170.000 coches que se construyen habitualmente en la instalación, la única encargada de esta línea. El reinado del Ibiza se tambalea.

Seat quiere fabricar más de 475.000 coches en Martorell

Así, los augurios de Seat son los de fabricar más de 475.000 automóviles en Martorell. Sindicatos y dirección todavía negocian las cifras definitivas, pero el número será ostensiblemente mayor que los 456.000 con los que se cerrará el ejercicio 2017.

Por ello, finalmente no sobrarán los entre 400 y 600 trabajadores con los que se especulaba. “La nueva situación ha cambiado mucho”, celebran los empleados. El cambio del Audi A1 por el Audi Q3, más sencillo de elaborar, no afectará al volumen de plantilla. “Incluso nos planteamos solicitar que varios trabajadores de los 900 externalizados pasen a ser fijos en la empresa”, añaden.

El pesimismo llegaba por el agujero entre el cierre de la producción del Audi Q3 y el comienzo del Audi A1. Sin embargo, el empuje del Arona compensará la pérdida. Además, el Seat León funcia “mejor de lo esperado” a pesar de ser el último año de la línea. Mientras, el modelo alemán aumentará la fabricación entre marzo y julio, los meses en los que se especulaba una bajada.

En 2016, Seat entregó un total de 410.200 unidades. Este año aspira a cerrar la temporada con 480.000 ventas.

economiadigital.com

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Las empresas ahora miran a los mayores de 50 años en busca del trabajador diez

¿Encontrar trabajo a partir de los 50? Lo que era misión imposible empieza a serlo menos. La realidad siempre es gris. Es cierto que hoy, uno de cada cuatro parados tiene más de 50 años, cuando hace siete años ese porcentaje solo alcanzaba el 15% o en el año 2005 el 12,5%. Lo es también que los trabajadores mayores de 50 que buscan empleo roza según la EPA el millón de personas (986.000 de 3.914.300).

La otra realidad es que los mayores de 50 años suman, según la EPA del segundo trimestre, más de cinco millones y medio de trabajadores, casi el 30% de los 18.813.300 que ocupados hasta junio de este año. Por primera vez en la serie histórica superaron el millón de ocupados en la franja laboral que va desde los 60 a los 64 años. El dato de ocupados, no obstante, también es un reflejo más del envejecimiento de la población que se traslada al mercado laboral. La lacra y el reto es que hablamos de parados de larga duración.

La otra cara de la moneda es que las cosas parecen estar cambiando y las empresas pueden empezar a ver este nicho como el del empleado diez. «Las empresas buscan cada vez más aptitud, responsabilidad, control de la presión, implicación, fidelidad y compromiso. Y saben que eso lo van a encontrar en personas de estas edades», confiesa Jaume Farré, director del Departamento de Integración sociolaboral de la Fundación La Caixa y uno de los impulsores del programa Incorpora, una acción que da cifras para la esperanza. De los 28.000 contratados gracias a este, 5.000 son mayores de 45 años y el 78% sigue en sus puestos un año después. Y lo mejor: «casi ninguno vuelve al programa. Se han reactivado«.

Autoestima y reciclaje son las palabras clave. «Son personas moralmente tocadas, con cargas familiares en su mayoría. Hay que hacerlas volver a creer en sí mismas porque sus angustias son cotizar, la jubilación, la familia», confiesa Farré. El siguiente reto es «que descubran cualidades que desconocían, hacerles entender que no trabajarán de lo mismo». 385 entidades, 1.000 técnicos profesionales, y 29 millones de euros invertidos al año están logrando conectar a las empresas con este sector de la población, que aunque tiene una tasa de paro (15%) inferior a la de los menores de 34 tiene el hándicap de para qué sirvo ahora.

el dato

De los 5.000 contratados mayores de 45 años gracias a la Fundación Caixa, el 78% sigue en su sitio un año después

385 entidades, 1.000 técnicos profesionales, y 29 millones de euros invertidos al año están logrando conectar a las empresas con este sector de la población

Jordi García Viña, director de relaciones laborales de la CEOE, cree que en la actualidad hay más problemas de contratación en el primer empleo. «El gran problema del sector de mayores de 45 o 50 años es que llevaban trabajando para la misma empresa gran parte de su vida. Tienen que enfrentarse a la movilidad, porque ahora el mercado de trabajo es más flexible». Sí es tiempo de rotaciones, trabajos efímeros… en aras de la competitividad. «Es necesario tener un valor en el mercado», reconoce Viña, «y estas personas sí tienen unas aptitudes y unas condiciones, pero es cierto que engrosan la mayor tragedia de Europa en el SXXI: el desempleo de larga duración».

Juan Gómez tenía más de 60 años cuando se vio en el paro. Toda la vida trabajando (haciendo mosaicos, en el transporte, de albañil…) y al borde la jubilación se quedaba sin nada. «Iba con mi CV a todas partes. Tenía una discapacidad en la rodilla por mi último trabajo y no era fácil». Aún recuerda cuando una empresa le rechazó directamente por su edad: «Me dolió, me sentí mayor. Porque esto afecta a todo, a uno, a la familia». Luego gracias a la fundación de la Caixa logró un puesto de conserje: «Ya ves, dejé de trabajar a los 69. El día que me dieron el trabajo hice una fiesta en casa. Mis hijas se volvieron locas». Solo tiene un consejo para los que se vean en su lugar: «Que no tiren la toalla. Y que no esperan en casa. Nadie les va a llamar, hay que salir, buscar».

«Nunca hay que tirar la toalla»

Juán GómezEncontró trabajo a los 62 y no se jubiló hasta los 69 

¿Dónde? Tres son los grupos a los que los mayores de 50 se dedican mayoritariamente según la Encuesta de Población Activa. Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores, Técnicos y profesionales científicos e intelectuales y lo que el INE llama ocupaciones elementales.

Desde la Fundación la Caixa también transmiten un último mensaje. «Responsabilidad social. Hay que sensibilizar a las empresas, dar trabajo a gente en esta situación es una gran aportación a la sociedad».

Encontrar trabajo a partir de los 50? Lo que era misión imposible empieza a serlo menos. La realidad siempre es gris. Es cierto que hoy, uno de cada cuatro parados tiene más de 50 años, cuando hace siete años ese porcentaje solo alcanzaba el 15% o en el año 2005 el 12,5%. Lo es también que los trabajadores mayores de 50 que buscan empleo roza según la EPA el millón de personas (986.000 de 3.914.300).

La otra realidad es que los mayores de 50 años suman, según la EPA del segundo trimestre, más de cinco millones y medio de trabajadores, casi el 30% de los 18.813.300 que ocupados hasta junio de este año. Por primera vez en la serie histórica superaron el millón de ocupados en la franja laboral que va desde los 60 a los 64 años. El dato de ocupados, no obstante, también es un reflejo más del envejecimiento de la población que se traslada al mercado laboral. La lacra y el reto es que hablamos de parados de larga duración.

La otra cara de la moneda es que las cosas parecen estar cambiando y las empresas pueden empezar a ver este nicho como el del empleado diez. «Las empresas buscan cada vez más aptitud, responsabilidad, control de la presión, implicación, fidelidad y compromiso. Y saben que eso lo van a encontrar en personas de estas edades», confiesa Jaume Farré, director del Departamento de Integración sociolaboral de la Fundación La Caixa y uno de los impulsores del programa Incorpora, una acción que da cifras para la esperanza. De los 28.000 contratados gracias a este, 5.000 son mayores de 45 años y el 78% sigue en sus puestos un año después. Y lo mejor: «casi ninguno vuelve al programa. Se han reactivado«.

Autoestima y reciclaje son las palabras clave. «Son personas moralmente tocadas, con cargas familiares en su mayoría. Hay que hacerlas volver a creer en sí mismas porque sus angustias son cotizar, la jubilación, la familia», confiesa Farré. El siguiente reto es «que descubran cualidades que desconocían, hacerles entender que no trabajarán de lo mismo». 385 entidades, 1.000 técnicos profesionales, y 29 millones de euros invertidos al año están logrando conectar a las empresas con este sector de la población, que aunque tiene una tasa de paro (15%) inferior a la de los menores de 34 tiene el hándicap de para qué sirvo ahora.

el dato

De los 5.000 contratados mayores de 45 años gracias a la Fundación Caixa, el 78% sigue en su sitio un año después

385 entidades, 1.000 técnicos profesionales, y 29 millones de euros invertidos al año están logrando conectar a las empresas con este sector de la población

Jordi García Viña, director de relaciones laborales de la CEOE, cree que en la actualidad hay más problemas de contratación en el primer empleo. «El gran problema del sector de mayores de 45 o 50 años es que llevaban trabajando para la misma empresa gran parte de su vida. Tienen que enfrentarse a la movilidad, porque ahora el mercado de trabajo es más flexible». Sí es tiempo de rotaciones, trabajos efímeros… en aras de la competitividad. «Es necesario tener un valor en el mercado», reconoce Viña, «y estas personas sí tienen unas aptitudes y unas condiciones, pero es cierto que engrosan la mayor tragedia de Europa en el SXXI: el desempleo de larga duración».

Juan Gómez tenía más de 60 años cuando se vio en el paro. Toda la vida trabajando (haciendo mosaicos, en el transporte, de albañil…) y al borde la jubilación se quedaba sin nada. «Iba con mi CV a todas partes. Tenía una discapacidad en la rodilla por mi último trabajo y no era fácil». Aún recuerda cuando una empresa le rechazó directamente por su edad: «Me dolió, me sentí mayor. Porque esto afecta a todo, a uno, a la familia». Luego gracias a la fundación de la Caixa logró un puesto de conserje: «Ya ves, dejé de trabajar a los 69. El día que me dieron el trabajo hice una fiesta en casa. Mis hijas se volvieron locas». Solo tiene un consejo para los que se vean en su lugar: «Que no tiren la toalla. Y que no esperan en casa. Nadie les va a llamar, hay que salir, buscar».

«Nunca hay que tirar la toalla»

Juán GómezEncontró trabajo a los 62 y no se jubiló hasta los 69 

¿Dónde? Tres son los grupos a los que los mayores de 50 se dedican mayoritariamente según la Encuesta de Población Activa. Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores, Técnicos y profesionales científicos e intelectuales y lo que el INE llama ocupaciones elementales.

Desde la Fundación la Caixa también transmiten un último mensaje. «Responsabilidad social. Hay que sensibilizar a las empresas, dar trabajo a gente en esta situación es una gran aportación a la sociedad».

lainformacion.com

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