El cannabis hace millonario a este grupo de empresarios españoles

Guillermo Fernández, consumidor de cannabis, es probablemente uno de los abogados que mejor conoce el negocio de la droga que consume. La venta del cannabis se dispara en España ante la reducción de condenas judiciales y por la previsión de una nueva norma que legalice su uso medicinal.

El negocio se ha transformado en los últimos diez años. De cultivos ilegales y de traficantes callejeros, la industria del cannabis ha pasado a tener más de diez grandes distribuidores, unos 50 bancos de semillas y cerca de mil «grow shops» o tiendas donde se venden las semillas al consumidor final. Y, casi todo, con forma y apariencia legal.

Los empresarios que dirigen las grandes distribuidoras sobrepasan los diez millones de euros en facturación. Los defensores del nuevo negocio no ocultan que se trata de una sustancia nociva para la salud, pero sus peticiones han dado un vuelco. A mediados de los noventa, la reivindicación de legalizar la droga era casi una gamberrada.

Hoy, es una reivindicación (que aunque todavía está envuelta en polémica) apoyan y promueven algunos partidos políticos con presencia en el Congreso de los Diputados, como Podemos e Izquierda Unida. Fernández ha visto crecer la industria y montado su despacho de abogados con una única especialización: la defensa de los distribuidores y consumidores de cannabis.

La brecha legal

“Las semillas no están prohibidas. Es ilegal el cultivo en sí. Por ese motivo, los grow shops (tiendas), los bancos de semillas y los distribuidores no suelen tener ningún tipo de conflicto si hacen las cosas bien. El problema lo puede tener el usuario aunque sólo cultive una planta en su casa».

«Ello puede llevar a la detención y a una acusación ante los tribunales”, explica Fernández, fundador de Soriano & Fernández Abogados, uno de los patrocinadores del concierto Mani Fiesta Acción, que organizó para promover la legalización de la droga este domingo en la Puerta del Sol de Madrid, con el aval del ayuntamiento de Manuela Carmena.

El negocio del cannabis: los grandes distribuidores superan los 10 millones de facturación anual

El crecimiento económico del sector habla por sí solo. Al menos 17 grandes empresas han disparado beneficios en los últimos años, según ha podido comprobar Economía Digital con los datos publicados en el registro mercantil. El distribuidor de semillas Leaf Life, del empresario Carlos Yerbes, organizador de congresos a favor del uso del cannabis en Barcelona, facturaba dos millones de euros en 2010. Cinco años después, las ventas se dispararon por cinco hasta superar los diez millones de euros.

Dinafem Seeds, también dedicado al negocio de las semillas, ingresaba 4,3 millones en 2010. Hoy, sus ingresos sobrepasan los 16 millones y cuenta con más de 3,3 millones de beneficio. Alchimia, otra de las grandes del sector multiplicó las ventas por siete en cinco años y facturó más de siete millones en 2015. Prácticamente ninguna empresa del sector sufre mermas. El crecimiento es notorio en las tres ramas del negocio.

Jurisprudencia benévola

A pesar de que el cultivo de marihuana es ilegal, la jurisprudencia es bastante benévola con el consumidor, según explica el despacho de abogados especializado en este negocio. “Nuestra estrategia de defensa es siempre muy similar: acreditar que el acusado es consumidor. Cuando se trata de un distribuidor, intentamos pactar una pena leve con la fiscalía».

«En el caso de las tiendas, tienen que vender las semillas supuestamente para la exhibición en casa. Porque su cultivo también es delito. Es el resquicio legal que ha permitido el crecimiento del negocio”, indica Fernández. “En pocos casos, las condenas sobrepasan los dos años de cárcel”, asegura.

El cannabis, y su industria con más recursos y más organizada, se abre puertas en América y Europa. Veintiséis estados en los Estados Unidos han aprobado su uso para fines terapéuticos y nueve también la han aprobado con “fines recreativos”. Es el camino que también siguió Uruguay, donde la droga ha sido legalizada.

Futuro del cannabis en España

En España tanto PP como PSOE se han mostrado favorables a aprobar el uso de la droga con fines medicinales, pero se oponen de forma rotunda a aprobar la legalización lúdica por el peligro que podría suponer para la salud pública. En 2018 se prevé la aprobación de una nueva ley que permita, bajo criterios médicos, el uso de la droga. Será un logro más para el lobby del cannabis que sigue ganando músculo financiero.

economiadigital.com

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Moix heredó el 25% de una sociedad inactiva de su padre abierta en Panamá hace 30 años

El fiscal jefe anticorrupción, Manuel Moix, posee el 25% de una sociedad patrimonial que su padre abrió en Panamá y cuyo único bien es la titularidad de un chalé en el municipio madrileño de Collado Villalba, según ha sabido EL ESPAÑOL. La sociedad, Duchesse Financial Overseas, está declarada a Hacienda y no ha sido disuelta todavía porque los gastos de liquidación no pueden ser asumidos por algunos de los hermanos del fiscal, copropietarios de la sociedad.

Manuel Moix Martínez, que fue catedrático e inspector del trabajo, falleció en 2011 sin dejar testamento. En diciembre de 1987 constituyó en Panamá una sociedad de su exclusiva titularidad y a cuyo nombre puso la vivienda en Collado Villalba en la que residió junto a su esposa. Ésta falleció en 2008 y fue entonces cuando los hijos del matrimonio conocieron la existencia de Duchesse Financial Overseas, cuya constitución pudo responder al deseo de Moix Martínez de salvaguardar ese bien de un pleito que tuvo con la constructora, aunque el progenitor no desveló nunca los motivos por los que había creado la sociedad panameña.

Declarado a Hacienda

Cuando el padre del fiscal anticorrupción murió, los cuatro hermanos pagaron los impuestos sucesorios y presentaron el modelo 720 para declarar la sociedad panameña. En aquel momento se planteó la disolución de Duchesse Financial Overseas pero la situación económica de algunos de los herederos no permitió llevarla a cabo. El chalé fue puesto en venta por el mismo valor por el que se declaró a Hacienda, aunque aún no se ha encontrado comprador y ello pese a que se ha rebajado hasta casi la mitad el precio de venta.

Fuentes próximas al fiscal anticorrupción han explicado que ante la imposibilidad de disolver la sociedad él propuso renunciar a su 25% a favor de sus hermanos, pero estos no lo aceptaron porque tendrían que asumir más cuota de gastos por el mantenimiento de la propiedad, gastos que se distribuyen entre todos. Precisamente el coste de conservar el chalé -que nunca ha sido alquilado, por lo que no ha generado rentas- es uno de los motivos por los que está a la venta. En él no han vivido ni el fiscal ni sus hermanos, sino exclusivamente sus padres.

Las mismas fuentes aseguraron que Moix no ha intervenido nunca en el control de la sociedad, que es administrada por una de sus hermanas, aunque Duchesse Financial Overseas no ha realizado actividad mercantil alguna más allá de la mera posesión patrimonial de la casa familiar.

elespanol

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La mujer que se indignó y ha conseguido que los libros de texto sean gratis en Madrid

Elena Alfaro se expresa con entusiasmo y gesticula al ritmo de las emociones. Su postura deja adivinar a una persona de convicciones claras, que hace cuatro años se propuso acabar con el gasto de los libros de texto y la discriminación que generaba en las familias.

Sin tener nada que ver con la educación –es arquitecta- y llevada por la indignación, una noche de agosto inició desde su cocina una recogida de firmas que llegó hasta el Congreso y se coló en la Ley de Educación. Después de conseguir el apoyo de 300.00 personas se ha materializado esta semana con la aprobación por unanimidad de una medida legislativa que implantará los bancos de libros en los colegios e institutos de en la Comunidad de Madrid a partir del curso 2018/19.

Aun así, huye de triunfalismos personales y del foco mediático, como cuenta apurando una taza de café desde esa misma cocina donde empezó todo. Su historia es la de una ciudadana de a pie que con un poco de cabezonería consiguió un hito de gigantes.

Pregunta: Para empezar, ¿cómo se mete una arquitecta a batallar porque los libros de texto sean gratis?

Respuesta: Me metí por mi madre. Trabajaba en Cáritas y los libros de texto eran un problema para muchas familias todo los veranos. En 2012, que es cuando hice la petición, llevábamos desde 2008 con la crisis, y el ahorro y las ayudas se acababan, pero el número de gente que acudía a Cáritas era mucho mayor.

Tengo dos niñas, esta medida no me va a afectar porque van a una cooperativa, pero sé lo que es. Coincidió además con el caso de un conocido que tiene tres niños. Había dejado en la librería los libros encargados de los pequeños, pero para el de la ESO sólo les llegaba para un libro. O sea que hasta finales de septiembre no los iba a tener. Tenían que gastar 205 euros por hijo en un colegio público, en una zona de Madrid con una renta media muy inferior al resto de la comunidad. Ahí pensé: ¿Estamos tontos? ¿hemos perdido el norte? Me llevaron los demonios. Y luego es que entraba en los centros comerciales y leía “financiamos sus libros de texto”, ¿pero nadie alucina con ese cartel? ¡Cómo vas a financiar los libros de texto de un niño de primaria!

Esa noche, me enfadé mucho, me senté a las tres de la mañana en el tendedero de la cocina y me metí en Change.org, que llevaban muy poco. Soy una persona muy tranquilita, no me meto en esos líos, pero quizá por ser esas horas, que la razón no rige tanto, me puse y lo hice.

Entraba en los centros comerciales y leía “financiamos sus libros de texto”, ¿pero es que nadie alucina con ese cartel?

P.: Y eso fue sólo en inicio…

R.: A raíz de ahí me puse a investigar, fui mirando legislación, de todo. La gente empezó a firmar, primero echando mano de la familia. El primer fin de semana hubo 100 firmas, que eso ahora no es nada pero en 2012… El caso es que salió bien. A la semana me llamaron los de Change para ir a la radio y a partir de entonces fue una locura, en verano llegamos a las 94.000 y me dijeron si quería presentarlas en el Ministerio. Fue muy chulo, los funcionarios me aplaudieron porque no estaban acostumbrados a que la gente fuera a presentar algo así. Además estaban tramitando la LOMCE y el ambiente era complicado, era un tema polémico y a lo mejor en eso tuve suerte.

El caso es que tenía muy claro lo que quería: un cambio legislativo, no que la gente contase sus miserias ni dar pena, me han pedido contar casos de personas que me escribían, pero yo no quiero eso. Para mí el caso de los libros de texto es capitalismo de amiguetes, es un funcionamiento que no es bueno en economía; ¿pueden esos niños negarse a comprar esos libros? No. ¿Pueden dejar de estar escolarizados? No. ¿Pueden elegir el libro que compran? No. ¿Entonces qué pasa con el que no puede comprarlos?

P.: Que están en desigualdad con el resto.

R.: Exacto. Si no los compras estás en desventaja, y eso es un problema en el colegio. Es una situación kafkiana sobre todo porque no pasa en muchos más países. ¿A ver, cómo lo hace Navarra, País Vasco o Andalucía donde ya está este sistema? ¿Entonces por qué el resto no? Esto no lo he inventado yo. En una biblioteca no compramos los libros todos los años, es una cosa muy elemental, no es nada nuevo. Los libros de texto no son imprescindibles, pero si les obligan a comprarlo al menos debe ser de una manera razonable.

Libros de texto de varias editoriales, entre ellas, Santillana. (EFE)
Libros de texto de varias editoriales, entre ellas, Santillana. (EFE)

P.: ¿Qué pasó cuando presentaste las firmas?

R.: El caso es que presenté las firmas y pensé que ya estaba, que eran 100.000 firmas y me iban a contestar en un momento. Es que me parecían muchísimas, ¡y en ese momento lo eran! Había escrito a todo el que pensaba que le podía interesar: todas las AMPA que aparecen en Google, asociaciones con interés ecológico por el tema del papel -que en el caso de los libros de texto se puede reciclar muy poco-, del punto de vista económico también… A los seis días escribí a la Defensora del Pueblo porque no me contestaban, ni un email, pero al parecer tenían tres meses. ¡Y yo les escribí a los seis días!

Al tiempo me contestó Carlos Martínez Gorriarán, de UPyD. Le había escrito para que firmase la petición, pero bueno es que escribí hasta a Angela Merkel, lo intenté todo. El caso es que él me hizo caso. Yo estaba intentando que me recibiesen de la Comisión de Educación porque estaban los Presupuestos Generales debatiéndose y estaban tramitando la LOMCE. Iba persiguiendo también al PP que tenía mayoría porque necesitaba su abstención, si no era imposible, en caso de que llegase a algún lado. Gorriarán me dijo que estaban muy a favor y que habían intentando hacerlo antes pero que no había salido adelante y que quizá ahora era el momento. Me dijo que hiciera una enmienda a los Presupuestos y pensé que me estaba vacilando, dije “¡Pero es que soy arquitecto! No sé, no sé…” .

Me puse a llorar en medio de la Castellana, para mí era muy emocionante porque tenía mucho respeto al Congreso

Al final una funcionaria de educación me ayudó. Yo ya tenía legislación preparada así que lo hicimos y la mandamos a todos los miembros del Congreso de la Comisión de Educación con email público. Les escribimos que hicieran lo que quisieran con ella mientras no lo desvirtuasen.

Pasaban los meses y no ocurría nada. UPyD eran un grupo muy pequeño y no tenían capacidad para llevar los temas al Congreso, pero ocurrió que me entrevistó Ana Pastor y al tiempo llevé la segunda ronda de firmas, cuando llevaba más de un año. 270.000 en total. Fui a entregarlas y había mucha mucha gente, me emocioné, estaba como alucinada por toda la prensa que había… Y a partir de ahí fue una locura.

Me acuerdo que tenía una Blackberry y no paraba de sonar, no podía ni coger el Metro, Una de las llamadas que cogí antes de que el móvil muriese fue de UPyD. Me dijeron que al mes tenían una oportunidad en el Pleno y la iban a presentar y estaba invitada a ir. Me puse a llorar en medio de la Castellana, para mí era muy emocionante porque tenía mucho respeto al Congreso, a la soberanía popular, ¡es donde se hacen las leyes! Me parecía increíble que se fuera debatir.

P.: Sin embargo, según cuentas en tu blog te decepcionó mucho ir al Congreso…

R.: Fue una gran decepción, entré establishment y salí anarquista [ríe]. Era la única a la que le interesaba lo que ahí se estaba contando, y encima no oía nada. No había casi nadie, y las explicaciones que estaban dando… Se supone que cada uno explicaba su postura y yo no sabía de qué partido era cada uno, no te quedaba claro si iban a votar a favor o en contra o abstenerse. ¡No decían nada! No tenían decidido lo que iban a votar en un rato.

Y todo era por otras cuestiones políticas, porque aunque estuvieran a favor querían haber metido unos cambios que no habían podido ser y lo rechazaban, y yo decía: ¿Qué culpa tengo yo? Por ejemplo, salió la del PNV diciendo que la medida le parecía estupenda pero que como era una medida de centralismo, pues que no.

No entendía nada. Primaba lo político, y lo político no tenía nada que ver con una cuestión que necesitaba consenso y que todo el mundo cuando le preguntabas estaba a favor. Y todo el trabajo duro lo habían hecho una serie de personas que nada tenían que ver, que se han dejado su tiempo, su esfuerzo, que llevan meses haciendo cosas… Y cuando consiguen que llegue a debatirse, ¡la respuesta es esa! Pensar que la única oportunidad que teníamos de conseguir algo, se iba a desvanecer… Era todo un teatro y no dependía de lo bien hecha que estuviera la propuesta, sino de otras cuestiones que no podías controlar y no tenían nada que ver.

Era todo un teatro y no dependía de lo bien hecha que estuviera la propuesta, sino de otras cuestiones que no tenían nada que ver

P.: Sin embargo salió que sí…

R.: A la hora de votar se llenó aquello y el PP votó que sí. No me lo podía creer, no reaccionaba. No sabía quién había votado qué porque con las explicaciones no nos habíamos hecho a la idea. Fue una pasada. Luego me enteré que un Proyecto No de Ley de por sí no servía para nada, era un brindis a sol, pero Gorriarán incluyó una frase que decía que había que introducirla en la Ley de Educación, y entre las disposiciones generales estaba la mía, un parrafito de nada.

Todo el mundo me felicitaba pero yo no entendía nada, no sabía si iba a servir, no sabía nada porque no veía traducción en ninguna parte. Empecé a verle el lado positivo cuando muchas asociaciones de padres que querían hacer los bancos de libros no podían, les demandaban, y eso les disuadía mucho de hacerlo, pero el hecho de que la ley recogiera precisamente ese tema era un paraguas para que lo hicieran.

P.: Y amparados por esa ley, la Comunidad de Madrid ha aprobado la suya propia esta semana por unanimidad.

R.: Sí, presentado por Maite de la Iglesia de Ciudadanos, que ha hecho un gran trabajo. Es muy importante que todos hayan votado que sí porque para algo así hace falta que todos estén de acuerdo. Para mí era importante porque vivo aquí, y porque afecta a muchísimas personas, aunque es importante en todas partes.

En Cataluña no salió adelante; Junts Pel Sí la machacó y la exposición que hicieron fue de caerse la cara de vergüenza, reconocieron implícitamente que si hacían ese tipo de medidas la industria del libro catalán se venía abajo. O sea, ¡deduces que los padres de familia tienen que financiar la industria el libro! Costéalo tú con fondos públicos pero no lo cargues sobre los hombros de las familias con hijos.

P.: Las familias madrileñas se vayan a ahorrar entre 250 y 300 euros al año a partir del curso 2018/19. Supongo que heroína ya te habrán llamado.

R.: Mucha gente me ha felicitado desde que salió la noticia. Y sí, me han puesto de heroína, cosa que me abochorna y me avergüenza, y además me crea muchísima responsabilidad. Me abruma, no es falsa modestia, pero es que me siento mal. Me he pasado un año y medio pensando que voy a decepcionar a todo el mundo, pero no les he prometido nada. Son ellos que se han creado expectativas sobre mí y pensaba que no iba a poder alcanzarlas porque no soy Juana de Arco ni soy la más lista. Y vale, al final lo he conseguido, pero porque mucha gente me ha ayudado, con la redacción de la ley, buscando casos, ¡incluso haciendo un vídeo!

P.: Por lo que cuentas este tema te llevó mucho tiempo de tu vida personal y profesional, ¿cómo te las apañaste?

R.: Bueno me cogí vacaciones al final porque me daba vergüenza, los periodistas venían a la puerta del trabajo, me maquillaba y hacía las entrevistas allí. El tiempo libre ya estaba todo copado por esto, las tardes, las noches, los fines de semana… Mis niñas llegaban del cole y se acostumbraron a entrar en silencio por si estaba hablando con la radio.

P.: ¿Qué te han dicho tus hijas de todo esto?

R.: Mi hija mayor un día me preguntó cómo se hacía una petición. Quería poder llevar pantalones en su colegio, donde el uniforme era sólo de falda. Se animó hasta el punto de pensar que hacer una petición era algo habitual, ¡como estuve tanto tiempo pensó que todo el mundo debía hacer esas cosas!

P.: ¿Y lo consiguió?

R.: Sí, le dije que lo hiciera con respeto y que no se conformara con el silencio, le tenían que contestar. Me hizo mucha ilusión, fueron unos años muy intensos.

Elena durante la entrevista de esta semana (Foto: M.Z.)
Elena durante la entrevista de esta semana (Foto: M.Z.)

P.: En Madrid ya existía el chequelibro, dirigido a rentas bajas, ¿qué te parecía esta medida?

R.: Es como tirar dinero a un pozo. Es como una beca, te daban por ejemplo cien euros para libros de texto, y al año que viene otros cien euros, y así … Piensa ese dinero lo que supone para la Comunidad.

El Ministerio, que solo lleva Ceuta y Melilla y los casos que son de su tutela, gastó 95 millones de euros en ayudas a libros en 2012. Eso solo el Estado, luego las Comunidades su parte. Estas ayudas se han hecho en época de bonanza pero luego llegó la crisis y las ayudas desaparecen, pero el sistema es el mismo y los padres tienen que abonar el 100% de la cantidad. Justo cuando no tienen dinero. Estas medidas son un caramelo, utilizado de manera política. No es un derecho, es un regalo que te pueden quitar.

Y otra cuestión es que cada dos años se hace una modificación que es suficiente para justificar una actualización ajustada a la LOMCE. Pero para este tipo de medidas necesitas un tiempo que te garantice que no se va a cambiar y que los padres estén muy bien informados que no se trabaje en los libros…

P.: ¿Crees que hace falta concienciación para que la gente se apunte a los bancos de libros y que se cuiden?

R.: Sí, y es lo que me gusta de la ley en Madrid. El año que viene van a hacer una campaña de comunicación a todos los centros para que puedan prepararse y para que los padres se apunten. Cuando estas cosas empiezan a rodar funciona muy bien porque toda la gente se apunta, salvo que tú te quieras quedar con un libro porque te interese, sino es por un tema de cuestión emocional no tienen la menor utilidad.

Lo bueno de esta ley es que si un centro no gasta todo lo que se le ha asignado por niño para el banco de libros, si le queda algún remanente, pueden destinarlo a otros elementos curriculares que crean que son más convenientes. Eso incentiva al centro.

P.: La medida en Madrid es voluntaria, ¿no seguirá existiendo discriminación entre los que se apunten al banco y los que quieran seguir comprándolos nuevos?

R.: Cuando existe discriminación es cuando estos sistemas se aplican exclusivamente a los de rentas bajas, que es lo que se estaba haciendo en Madrid. En Madrid tienes derecho a un número de libros en función de tus circunstancias familiares, y son libros que pertenecen al colegio y tienes que devolver y llevan un sello del colegio. Esos libros se reciben siempre tarde. El primer día no los tienen todos y son los únicos distintos. Entonces, como tú tienes determinadas circunstancias, tú llevas esos libros.

Como me contó a mí una niña de Murcia, que le dijo a su madre: «Qué bien mamá, o sea que ya no somos pobres, ahora somos listos y ecológicos». Lo que es de rico estúpido es creerse mejor por utilizar un sólo libro por niño y curso. No, es de ser tontos, despilfarradores y no ayudar al medio ambiente.

P.: Los grandes perjudicados de esta ley son los grupos editoriales, ¿alguno se ha puesto en contacto contigo o han presionado de alguna manera?

R.: A mí las editoriales siempre me han respetado. Y yo no me meto con ellos, respeto su negocio. Soy partidaria de que uno defienda su industria y su empresa e intente sacarla adelante, pero lo que también tengo claro es que cuando hay un conflicto entre interés particular y general, el mismo derecho que les asiste a ellos a defenderlo asiste a los otros de defender lo suyo. Y este sistema es realmente especial. Si un sector tiene que sobrevivir a base de que los niños compren libros de texto, igual es que ese sector en otras condiciones no sobreviviría. Es lo que en Estados Unidos llaman ‘rentas cautivas’: sabes que los niños van a comprar siempre esos libros porque lo necesitan, e igual no estalla hasta que hay una crisis y alguien no puede pagarlos.

Si un sector tiene que sobrevivir a base de que los niños compren libros de texto, igual es que en otras condiciones no sobreviviría

P.: ¿Por qué crees que en países como Estados Unidos o Europa es tan habitual y en España ha tardado tanto en implantarse?

R.: España tiene un sistema muy particular, hay una parte beneficiada y otra a la que no le molestaba, pero no quiero entrar en eso.

P.: ¿Esperabas que tanta gente fuera a apoyar la propuesta cuando la subiste a Change?

R.: Para nada. Creía que se había roto la web cuando veía cómo crecía. Les llamé y todo porque actualizaba cada tres minutos y hay 10.000 firmas más. Cuando me entrevisto Ana Pastor me encerré en mi cocina y me puse a hacer lentejas, porque me dio un ataque de ansiedad de la cantidad de gente que me empezó a seguir en Twitter, a llamar, a mandar SMS… ¡Por todas partes!

P.: ¿Y nunca pensaste en tirar la toalla?

R.: Nunca, no tuve ni la más mínima intención. He corrido muchos años y conozco perfectamente la sensación de pensar que si lo dejas vas a empezar otra vez en el kilómetro cero, no donde lo has dejado. Y además, me sentía muy responsable de que tanta gente hubiera confiado en mí. No sabes qué agobio. La gente me escribía cosas muy bonitas, y se ofrecía a ayudar,…

P.: No quieres hablar de casos particulares, pero ¿qué te movió a seguir adelante?

R.: Conocía los suficientes casos cuando empecé como para haberlo hecho. No quiero hablar de experiencias particulares porque he pedido un cambio legislativo para que la gente no tenga que contar sus tristezas y sus vergüenzas, ni pedir caridad, sino que haya un cambio legislativo para que las cosas se hagan bien.

Y lo que a mí me movió a seguir fue el silencio administrativo, fue una cuestión de cabezonería. Pago mis impuestos y tenéis que contestarme. Me indigné y lo que no puede ser es que no te respondan y te aguantes, no estaba dispuesta.

Yo era la cabeza visible, pero no habría hecho nada sin mucha gente que estuvo detrás

P.: Mucha gente tiene la impresión de que estas iniciativas a base de firmas no suelen llegar a ningún sitio. Tú caso ha desmentido eso.

R.: Bueno, lo que digo a algunas personas que hacen peticiones y que me piden consejo es que hay que tener una gran responsabilidad. Mucha gente confía en ti y cree que lo que estás haciendo es algo de verdad, que no estás jugando ni haciendo ruido, sino que te lo tomas en serio. Y la confianza te vuelve confiable, si alguien confía en ti, tú te vuelves digna de eso porque te esfuerzas para honrar la confianza que han depositado en ti. Es como un circulo virtuoso y al final es muy bueno porque tienes un apoyo muy grande.

También hay que pensar que hay unos cauces para conseguir lo que te propones, así que tienes que tener muy claro qué quieres conseguir. Yo sabía que quería un cambio legislativo, que durase y que fuera por las buenas, con consenso, no estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para llamar la atención. Por eso también aconsejo que se mantengan neutrales, hacer el esfuerzo de mantenerlo como un tema de sociedad civil, independiente, que no te capture ningún grupo político porque entonces te usarán: tu iniciativa será como una pelota de pimpón.

P.: ¿Qué has aprendido por el camino?

R.: Me ha enseñado a todos los niveles de mi vida, tanto a nivel profesional como personal. Muchas personas que se dedican a la comunicación me han dicho que qué buena estrategia hice, y yo digo: «Ya, ¡si hubiera tenido alguna!» He aprendido que si tienes claro que el fin que persigues es justo y no estás dispuesto a ceder o a que te ninguneen, lo puedes conseguir. Y dejando también que todo el mundo se ponga su medalla, que eso es muy importante: a cada uno lo que es suyo. Yo era la cabeza visible, pero no habría hecho nada sin mucha gente que estuvo detrás.

Y aprendí también el potencial del consenso, lo importante que es para sacarlo adelante en medidas como esta, que no pueden cambiar cuando cambia el gobierno porque sino no tienen sentido. Te llegan mensajes de profesores que te dicen la alegría de saber que el año siguiente no habrá alumnos que pasen por no tener libros, y eso es lo importante. El único mérito que reconozco es que fui perseverante, me empeñé en esto el tiempo suficiente. Pero nada más.

elconfidencial.com

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Sanciona con 27.000 euros a una curandera que hacía cremas caseras para enfermedad

La Delegación Territorial del Departamento de Salud del Gobierno Vasco en Gipuzkoa ha impuesto una sanción de 27.000 euros a María Soledad Apaolaza, Solita, de 88 años y vecina de Zegama (Gipuzkoa) por cometer una infracción «muy grave» en materia de medicamentos, según ha informado el Gobierno Vasco. En concreto, Solita elaboraba cremas caseras para tratar enfermedades de la piel.

Esta sanción, que aparece recogida en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), se produce como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo por inspectores del Departamento de Salud tras recibir varias denuncias en relación con el uso de productos que podrían suponer «un grave riesgo para la salud de las personas«. Así, fue denunciada por una consumidora con psoriasis que tras usar uno de sus ungüentos tuvo que acudir a urgencias por una erupción en el cuello.

La curandera, que llevaba 40 años comercializando sus productos que elabora con hierbas que recoge en los alrededores de su domicilio, había sido denunciada también por la Inspección Farmacéutica de Navarra, así como por la propia Agencia Española del Medicamento.

La resolución de Salud del Gobierno Vasco, además de imponerle una sanción de 27.000 euros, le prohíbe la actividad de elaboración y comercialización de sus productos.

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BBVA dice adiós a la City

A partir del 28 de julio, la enseña de BBVA va a dejar de estar presente en la City de Londres, la milla cuadrada de terreno donde se apiñan cientos de entidades financieras de todo el mundo. En esa fecha, el banco español prevé cerrar su sucursal de atención al público en la calle Eastcheap, muy cerca de la Torre de Londres, dentro de una reorganización de su pequeño negocio de banca minorista en Reino Unido. Apenas han pasado dos años desde que BBVA abriera esa sucursal, que sustituyó a la que el banco tenía en Cannon Street, también en la City.

BBVA va a clausurar al mismo tiempo su sucursal en Knigthsbridge, junto a los grandes almacenes Harrods, con lo que solo mantendrá un punto de atención al público en Londres, en el barrio de Vauxhall. La entidad (presente en la ciudad desde que el Banco de Bilbao llegara en 1918) justifica esta decisión por la necesidad de adaptarse al descenso de visitas a las oficinas por parte de sus clientes en la capital británica.

Pero los cambios, adelantados hoy en la edición impresa de EXPANSIÓN, van más allá de una reorientación del servicio hacia los canales online. Además, el banco también ha anunciado a una parte de los 6.500 ahorradores de las sucursales afectadas (muchos de ellos españoles que viven en Reino Unido) la cancelación de sus cuentas. La idea de BBVA a partir de ahora es centrar su negocio londinense en banca corporativa y de mercados, para lo que tiene una oficina con unas doscientas personas en Canary Wharf, el segundo distrito financiero de la ciudad. «BBVA planea impulsar su negocio de banca corporativa en Reino Unido. Esto significa que BBVA UK va a concentrar su actividad y recursos en este segmento particular del mercado que se considera una prioridad estratégica. Además, el banco ha decidido redefinir los tipos de cuentas que desea mantener», dice la entidad en una carta remitida a los clientes afectados.

Además de responder al impacto de la transformación digital, parte de esta reorganización se explica también por el aumento de costes regulatorios que afrontan las sucursales británicas de bancos europeos, lo que hace menos atractivo dar servicio a pequeños clientes. La Autoridad Financiera de Reino Unido (FCA, por sus siglas en inglés) está controlando cada vez más a esas entidades, pese a que teóricamente su supervisor es el del país de origen y operan en Reino Unido bajo el régimen de «pasaportes» europeos. Por ejemplo, la FCA acaba de ordenar a estas sucursales que implanten canales adecuados para que sus empleados puedan denunciar irregularidades internas, similares a los de los bancos con domicilio en Reino Unido. Durante la crisis del euro, la FCA también ejerció un control muy riguroso sobre los riesgos en la City de las entidades del sur de Europa.

Esta presión puede subir todavía más tras el Brexit (salida británica de la Unión Europea). Se habla mucho de la posible pérdida para las firmas de la City londinense del acceso que ahora disfrutan a clientes de todo el continente. Pero también pueden surgir problemas en sentido contrario, ya que hay multitud de bancos de otros países de la UE que, como BBVA, hacen negocio en Reino Unido aprovechando los citados pasaportes.

Según datos de la FCA, hay 8.008 firmas europeas que utilizan los pasaportes concedidos por su regulador local para operar en el mercado británico. Existen menos entidades británicas (5.476) haciendo lo propio en el continente, aunque su volumen de negocio es mayor. El superávit anual de los servicios financieros de Reino Unido con el continente asciende a 72.000 millones de libras (83.500 millones de euros), según la asociación TheCityUK. Si Londres y Bruselas no llegan a un acuerdo para mantener ese sistema de pasaportes, las firmas de la UE podrían verse obligadas a crear filiales con su propio capital y liquidez en Reino Unido, igual que los bancos de la City están haciendo en ciudades europeas como Fráncfort, Dublín, París, Luxemburgo o Madrid.

Otros bancos españoles como Santander y Sabadell ya tienen filiales con sede británica y reguladas por los supervisores británicos, aunque ambos también tienen sucursales dependientes de la matriz para atender a clientes corporativos. CaixaBank y CecaBank, por su parte, operan en Londres a través de sucursales con pasaporte del Banco de España.

expansion.com

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La ‘metamorfosis’ de Carabanchel: de barrio obrero a nuevo Soho español

Desde la calle, el edificio de ladrillos rústicos no llama en absoluto la atención. Situado en el número 25 de la avenida de Pedro Díez, tiene la apariencia de una de las tantas naves que en una época no tan lejana albergaban imprentas y talleres de artes gráficas en el populoso distrito madrileño de Carabanchel. Pero dentro, nada más subir sus escaleras, ya ‘huele’ a diluyentes de pintura. Y a medida que uno va avanzando por este espacio fascinante, la percepción es evidente: aquí late arte y se respira arte, con obras colgadas en las paredes o extendidas en gigantescas mesas sostenidas por caballetes.

Fotógrafos, escultores, pintores, dibujantes y videoartistas de renombre han reciclado este inmueble para dar forma a estudios artísticos multidisciplinarios comoNave Oporto o Mala Fama. Loft luminosos, de techos altísimos y talleres que combinan diseño y calidez se fusionan a lo largo de una inmensa y moderna superficie.

Los artistas Irma Álvarez-Laviada, Belén, Fod, Santiago Giralda, Miki Leal, Sonia Navarro,Toni Ramón, Manuel Saro y Miguel Ángel Tornero son los inquilinos de la segunda planta, que han decidido dejar sus respectivos estudios en diversos lugares de Madrid y del país para mudarse hace tres años a Nave Oporto, el espacio que crearon y donde ahora comparten sinergias y tienen sus lugares de trabajo. Un piso más abajo funciona Mala Fama Estudios, otro espacio en el que trabajan varios artistas más. Uno de los más renombrados es el andaluz Carlos Aires.

odos ellos forman parte de una tendencia que ha comenzado a tomar fuerza hace pocos años en Carabanchel: cada vez es más incesante el desembarco de artistas en este distrito de Madrid, el más poblado de toda la capital (270.000 habitantes).

Los nuevos ‘vecinos’ han visto una excelente oportunidad para aprovechar el espacio vacío dejado por imprentas abandonadas, fábricas textiles, naves industriales ya desiertas y polígonos que la crisis devoró. Entre todos han comenzado a cambiarle radicalmente la cara a este histórico barrio obrero.

Donde antes eran frecuentes los paisajes deprimidos y las imágenes cotidianas de decadencia en edificios que se caían a pedazos, ahora tiene lugar uno de los grandes hervideros artísticos de Madrid y de todo el país. El nuevo Soho del otro lado del río, como le llaman ya muchos residentes que nacieron en el barrio, es una realidad.

Sólo desde este punto de la apacible Pedro Díez, en un radio de apenas 700 metros, uno puede recorrer más de una veintena de estudios artísticos repartidos en varios edificios. El inmueble situado en el número 38 de la calle Nicolás Morales, el 8 de Martín. B. Hernández y el 21 y 25 de Pedro Díez son algunos de los que están casi ‘pegados’ en esta área cercana al metro de Oporto. Los espacios han sido especialmente adaptados para albergar también estudios de grabación musical, galerías y academias de pintura. Y a ellos se sumaron locales gastronómicos, centros multiculturales, salas de exposiciones, escuelas artísticas, cafeterías, reductos de cantantes… Y no solo desde este ‘lado’ de Carabanchel: también en la zona de Urgel, en la de Eugenia de Montijo, a lo largo de la calle de Fátima y en el entorno del polideportivo del distrito se encadenan establecimientos como la Fábrica D Arte, la ‘Kúpula del Arte’, la Galería Benveniste Cp Pd y la academia Arte Hélade, por citar solo algunos.

«Espacios ideales para trabajar»

«Cada vez llegan más artistas a Carabanchel desde todas partes. Entre todos estamos cambiando el barrio, que ahora tiene mucha más vida y luce distinto. El motivo de nuestra elección es aprovechar estos espacios, que son ideales para trabajar. El distrito posee decenas de naves que quedaron vacías, tras el cierre de imprentas y plantas industriales. Como éste, muchos edificios tienen techos altos, montacargas y superficies diáfanas que resultan óptimas para desarrollar nuestra actividad. Eso, sumado a los precios mucho más económicos de los alquileres que en otros lugares, y la excelente ubicación y comunicación con el resto de la ciudad, constituyen una oferta atractiva e irresistible», explica la gijonesa Irma Álvarez-Laviada desde un rincón de su estudio.

Uno de los espacios de Nave Oporto, en el corazón de Carabanchel. Uno de los espacios de Nave Oporto, en el corazón de Carabanchel.

Uno de los espacios de Nave Oporto, en el corazón de Carabanchel.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo en la especialidad de pintura, la consagrada artista -de 39 años- da rienda suelta a su talento para plasmar su obra, a escasos pasos del estudio de Belén, Magíster Art por la Academia de Bellas Artes de Viena desde 2010, y licenciada en Bellas Artes. «Aquí estamos muy cómodos. Nave Oporto nació en 2013 y es una espacio multiartístico que nos permite desarrollar nuestra vocación en un lugar confortable. Aquí funcionan nueve estudios, aunque en realidad hay que sumar a dos artistas más que trabajan en el lugar cuando algunos de nosotros no estamos, porque viajamos mucho para exposiciones y muestras por el mundo», asegura la mujer, de 36 años.

Otro de sus compañeros, Miguel Ángel Tornero, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada, hace una pausa en su trabajo para recibirnos. Si bien se muestra un poco reacio «a hablar del barrio» porque considera que es mucho más importante la obra que realizan los propios artistas que abordar el tema de la transformación que está experimentando la zona, termina aceptando: «Nadie puede negar que Carabanchel está cambiando. Y para bien. Yo antes tenía mi estudio en la Plaza Mayor, pero en 2013 mis compañeros artistas Miki Leal y Fod buscaban un espacio para compartir y trabajar y encontraron este fantástico lugar. Después me sumé yo y el resto de compañeros. Estoy encantado con la decisión. Lo que ocurre es que todos por aquí hablan ahora de cómo vienen artistas a esta zona, algo que es verdad, pero parecería que nosotros tenemos algún interés concreto en que esto se difunda, y no es así», asegura.

Álvarez-Laviada, Tornero y Belén ya han dado numerosos pasos firmes en su destacado recorrido profesional. En el otro extremo del camino se encuentran Irene y María, recién licenciadas en Bellas Artes, quienes acaban de comenzar a ganarse la vida en este mundillo. Comparten con los artistas exitosos la pasión por su vocación, su amor por el arte y y también, como ellos, eligieron Carabanchel como su lugar en el mundo para trabajar. Hace un par de años, decidieron instalarse aquí para fundar ‘La Fábrica D Arte’, una academia de pintura mural situada en el número 4 de la calle Codorniz.

De fábrica textil a academia de pintura

El inmueble antes era una fábrica textil y ahora muestra frescos y grabados en sus paredes. Por eso, las jóvenes también son parte de este fenómeno de arribo masivo de intérpretes de diversas expresiones artísticas al distrito: «Estuvimos buscando locales por diversos lugares de la ciudad, pero nos sedujo que aquí encuentras espacios ideales para realizar exposiciones, muestras y ofrecer nuestros talleres. Se trata de sitios con precios muy accesibles y perfectamente preparados para nuestra actividad: son luminosos, espaciosos, tienen los techos muy altos para poder colgar y exhibir obras, por ejemplo. En el distrito hay muchos inmuebles de este tipo, que antes estaban cerrados y ahora se han reciclado», cuenta María.

‘La Fábrica D Arte’, en la calle Codorniz. 'La Fábrica D Arte', en la calle Codorniz.

‘La Fábrica D Arte’, en la calle Codorniz.

Irene, mientras tanto, asegura que en Carabanchel hasta sus espacios públicos comienzan a ‘vestirse’ de arte, música y bohemia: «Nosotras ya estamos preparadas para iniciar una campaña para pintar murales en las fachadas de los edificios. Se lo hemos propuesto a la comunidad de vecinos de este edificio. Por toda la calle Fátima podrás ver que muchos comercios ya tienen pintadas artísticas en sus persianas. Los vecinos están encantados y nosotras, también», dice.

Su entusiasmo también es compartido por Josías Nganga, artífice del Centro Cultural Internacional ‘La Kúpula del Arte’, a quien visitamos posteriormente. Esta es una asociación que agrupa a más de dos centenares de artistas de toda la zona y se presenta como un espacio autogestionado que fomenta la diversidad cultural. Situado en el número 6 de Luisa Muñoz, antes pertenecía a una sede de la Seguridad Social que fue cerrada. «Gestionamos con el Ayuntamiento los permisos para poder quedarnos aquí. Ofrecemos teatro, conciertos, clases de música y hasta tenemos un estudio de radio. Carabanchel necesitaba esto, y llegamos hasta aquí hace pocos años porque estamos a apenas un puñado de estaciones de Metro de La Latina. La ubicación es excelente», afirma.

No muy lejos de allí, pasamos por la puerta de Urg3, un espacio fundado a principios de 2014 en el número 3 de la calle Urgel por las artistas Isabel Alonso, las hermanas Elena e Isabel Pan de Soraluce, Laura Ponte y Verónica Hernanz. Estas creadoras también decidieron asociarse y buscar un espacio de trabajo en el que poder compartir sus talleres y juntar artistas de diferentes áreas. Sus artífices reciclaron una nave diáfana de 400 metros cuadrados, con una cubierta a dos aguas y un ventanal industrial que vierte sobre un patio. En ese espacio virgen y versátil «se puede crear y gestar un sinfín de ideas», tal como aseguran en su página web. El alquiler de un espacio inmenso como éste puede rondar los 1.100 euros mensuales, un precio muy inferior al de la media de la ciudad.

Así, las postales del Carabanchel actual ya poco tienen que ver con aquellas que la memoria inmediatamente identifica, como las de la vieja cárcel o las callejuelas anodinas. Hoy corren vientos de cambio y todo parece indicar que el nuevo Soho español no será una moda pasajera, sino un espacio cada vez más expandido y perdurable en el tiempo.

lainformacion.com

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Directores de cine españoles arremeten contra la Policía por un tuit sobre piratería

Directores de cine como J.A. Bayona, Daniel Sánchez Arévalo, Eduardo Casanova o Leticia Dolera han criticado a la Policía Nacional por un tuit sobre riesgos de virus en las descargas de subtítulos de películas y series.

«Algunas descargas de subtítulos de series y películas podrían esconder software malicioso. Actualiza programas«, rezaba el tuit, corregido horas después por la Policía tras el aluvión de críticas recibidas.

«Este mensaje es como si la Policía te recomendara vacunarte contra la rabia por si te muerde un perro a la hora de entrar a robar», señaló J.A. Bayona en una de las primeras reacciones al tuit.

Sánchez Arévalo les sugería una rectificación: «Probad con este tuit: No os descarguéis ilegalmente pelis y series porque encima los subtítulos pueden contener virus».

«Querida Policía: que naturalicéis un delito como la piratería, no me parece muy ético ni constructivo para la sociedad», señaló Dolera.

Mmientras Eduardo Casanova tiraba de ironía: «Cuidado no os entre un virus en el ordenador pero… por lo de robar películas no os preocupéis».

Finalmente, la Policía, cuyo Twitter suele ser citado a menudo como ejemplo de buena gestión, ha corregido su mensaje: «¡Ojo! Detrás de algunas descargas puede esconderse #malware. Mantén equipo actualizado y siempre webs oficiales», dice su nuevo mensaje.

lainformacion.com

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Un juzgado de Valencia prohíbe a Orange comunicarse con un excliente y su familia

El Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia ha prohibido a la compañía Orange comunicarse con un excliente y su familia, incluyendo una hija menor de edad, mientras se resuelve una denuncia por acoso telefónico que este cliente interpuso a esta empresa de telefonía móvil.

Según consta en un auto, esta prohibición es consecuencia de la adopción de una medida cautelar solicitada por el cliente (abogado de profesión), ante la supuesta insistencia de la compañía en reclamar una deuda que, por resolución del Ministerio de Industria, había quedado correctamente extinguida.

La empresa considera que dicha deuda sigue pendiente y argumenta que la gestión de los cobros está externalizada en empresas que «siguen instrucciones» respecto de la cantidad de llamadas y los horarios en las que se deben producir.

En declaraciones a Efe, este abogado explica que «es la primera vez en España que se investiga un caso de acoso telefónico de estas características y también la primera ocasión en la que se impone una prohibición de comunicación como medida cautelar a una compañía de telefonía móvil».

Penalización por cancelación de contrato

A finales de 2015 decidió cambiar de empresa telefónica, de Orange a otra, realizando una portabilidad que no conllevaba ningún gasto por cancelación, según le informó su propia compañía.

Sin embargo, semanas después recibió dos facturas de Orange por 40 euros en concepto de penalización por cancelación de contrato y otra de 40,61 euros por un recibo de línea, dos meses después de haber realizado la portabilidad.

Este cliente respondió que no debía nada pero la empresa le inscribió en un registro de morosos e inició un proceso de envío de llamadas y mensajes tanto a su terminal como a los de sus familiares, incluyendo una hija menor de edad, que recibía llamadas incluso en horas lectivas.

Fue entonces cuando tramitó un procedimiento de reclamación ante el Ministerio de Industria, a través del cual se le dio la razón en el sentido de corroborar que no debía nada a la empresa, aunque las llamadas prosiguieron y decidió interponer una denuncia por acoso y estafa, que recayó en el Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia. Este juzgado abrió diligencias previas en mayo del año pasado pero a continuación sobreseyó y archivó el asunto.

Sin embargo, el cliente recurrió ante la Audiencia Provincial, que ordenó al juzgado continuar con el procedimiento y diligencias de investigación por un supuesto delito de acoso telefónico, contemplado en el Código Penal tras la última reforma.

Además, y con el visto bueno de la Fiscalía, impuso a Orange España, y a las empresas ISGF (Jurídico Informes Comerciales SL) y Gemini (Reconevring & Collections) la orden de prohibición de comunicarse con su excliente y su familia en cualquier modo y con respecto a cualquier medio de comunicación, advirtiendo que, de incumplir esta medida, se pondrán imponer otras más restrictivas, como la prisión provisional.

Los magistrados de la sección segunda de la Audiencia Provincial consideran que «la descripción de hechos que efectúa el denunciante, acompañada de documentación acreditativa, «no sólo es altamente molesta por su persistencia, habitual, intempestiva y generalizada, de determinadas compañía suministradoras de productos/servicios o sus contratados, sino que, tras la última reforma del Código Penal, debe merecer la admisión a trámite».

abc.es

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La guardería privada, sin competencia: el 72% de las familias con pocos recursos no accede a la pública

Un total de 14.088 familias de Madrid tienen una demanda potencial de guarderías públicas y, de ellas, el 72,2% no estarían cubiertas por ninguno de los 56 centros educativos infantiles municipales que existen en la actualidad en la región. Así, casi 11.000 familias se quedarían desatendidas, el caldo de cultivo perfecto para las guarderías privadas… Un negocio sin competencia, al menos desde el ámbito público.

Según Agustí Amorós, director de desarrollo de negocio de AIS Group -la compañía que ha realizado el estudio cuyo cálculo se ha realizado teniendo en cuenta a las familias con niños de entre 0 y 2 años y unos ingresos mensuales inferiores a los 2.400 euros al mes- con los periodos de preinscripción escolar surge cada año el debate social de si hay suficientes centros, especialmente públicos para poder atender al volumen de población que más lo precisa.

Y esto se da más, si cabe, en los centros de educación infantil -las guarderías-, puesto que es una etapa de educación no obligatoria, pero a menudo necesaria para la logística de las familias, que no siempre pueden disponer de una figura que se encargue del cuidado de los más pequeños.

En el caso de la capital madrileña, existen 56 guarderías municipales repartidas por toda la ciudad. Los distritos de Centro y San Blas-Canillejas son los que tienen un mayor número de ellas: 5, mientras que en otros 5 distritos de los 21 de Madrid apenas hay una o dos. Es el caso de Puente de Vallecas, una zona con más de 1.500 familias del segmento con mayor propensión a acudir a una guardería pública, uno de los volúmenes más elevados de toda la ciudad, y donde sólo hay 2 centros municipales.

Son 5 los distritos que reúnen a más familias con niños de 0-2 años e ingresos inferiores a los 2.400 euros mensuales y, por lo tanto, que serían las candidatas principales para ocupar las plazas de estos centros educativos. Son los distritos de Puente de Vallecas, Carabanchel, Villaverde, Villa de Vallecas y San Blas-Canillejas. En total unas 6.200 familias de las algo más de 14.000 que componen este segmento en Madrid.

A partir de la localización de las guarderías municipales, los expertos en análisis de datos de AIS han calculado un área de influencia para cada una de ellas de 500 metros, obteniendo así el porcentaje de cobertura que brindan estos centros actualmente en cada zona y una aproximación al número de familias susceptibles de requerir plazas de guardería municipal que no están siendo atendidas.

El estudio de AIS ordena los distritos de Madrid por mayor número de familias tipo (familias con posible necesidad de guardería pública) no cubiertas por los centros actuales. En términos relativos (porcentaje de familias que no estarían cubiertas por los centros públicos actuales), esta lista la encabeza el distrito de Carabanchel, que sólo cubre al 7,4% de las familias candidatas, seguido de Moncloa, donde la cobertura alcanzaría al 9,3% de las familias. Esta lista la cierra el distrito de Centro, que con sus 5 guarderías municipales cubre al 75,5% de las familias del segmento marcado como objetivo.

Si lo contamos por volumen de familias que no estarían cubiertas por la oferta actual de guarderías municipales, es decir, por número de familias, Puente de Vallecas y Carabanchel estarían en primer lugar (rondando las 1.500 familias), mientras que Chamartín y Centro estarían en la cola, con menos de 200 familias no cubiertas.

eleconomista.com

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Dos empresas han sido condenadas a pagar 450.000 euros por usar software pirata

Dos empresas con sede en una localidad de Alicante han sido condenadas al pago de una indemnización de más de 450.000 euros por utilizar un programa avanzado de diseño sin licencia, y a destruir las copias ilegales que se hallaron en sus equipos durante la investigación.

La resolución, que ha sido adoptada por el juzgado de lo Mercantil número 2 de Alicante, afecta a las dos empresas alicantinas, que tienen sede en la localidad de Ibi y que se dedican ambas a la fabricación de piezas y productos de plástico.

Se trata de una de las mayores sanciones económicas impuestas en España por infracción de los derechos de propiedad intelectual del ‘software’, según informa BSA The Software Alliance en un comunicado.

El proceso se inició en 2015 desde la página web de denuncias de BSA, y tras la demanda interpuesta ante los juzgados de Alicante. El juzgado ordenó un registro de las instalaciones de las compañías, y en la inspección realizada en varios ordenadores se halló la instalación no autorizada de un programa avanzado de diseño industrial y de gestión de procesos de fabricación que no se ha especificado.

Basándose en la Ley de Propiedad Intelectual, el juzgado impuso el pago de una indemnización de 453.480 euros que se corresponde con el valor de mercado de los programas. Si se suman las costas judiciales y los intereses, que corren también a cargo de las empresas denunciadas, la sanción supera el medio millón de euros.

Asimismo, las dos compañías demandadas deberán destruir las copias ilegales del software halladas en sus equipos y cesar en su uso, a no ser que adquieran nuevas versiones legales.

En España, cuatro de cada diez programas de ‘software’ (el 43% concretamente) utilizados en empresas no cuentan con licencia del fabricante. Esta cifra es un 15% más alta que la media de los países de Europa Occidental, según una encuesta global realizada por la consultora IDC para BSA.

eleconomista.com

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