Vox es todo un insulto

Hay gestos o decisiones que dicen mucho más que cualquier eslogan, promesa o programa electoral. Exceptuando al Gobierno, no hay partido del ámbito político del que se hable, debata y analice más que Vox. Apenas hay grises porque una formación así no admite ese tono: o es negro o es blanco. No hay matices porque es el propio Vox el que se nutre tanto de odios como de amores. Los equidistantes no interesan. Lo dijo Benito Mussolini el 24 de marzo de 1924 en el discurso conmemorativo de la fundación de los Fascios de Combate: “O se está a favor o en contra (…) Quien no está con nosotros, está contra nosotros”.

Es cierto que muchas de las declaraciones y propuestas de la formación de Abascal provocan un sudor frío que recorre el espinazo. Pero es igual de cierto que no son pocas las veces que se olvidan queriendo creer que son meras exageraciones, boutades, arrebatos coléricos. Mera palabrería provocadora. Por eso, para conocer cómo son de verdad, es recomendable fijarse en los detalles: la anécdota elevada a categoría. 

Vox ha normalizado el insulto sin que hayamos hecho algo para evitarlo

La limitación temporal de la cuenta en Twitter de Vox desde el 21 de enero es uno de esos casos en los que el partido está mostrando su verdadero perfil, una anécdota que revela toda una forma de ser. El partido de ultraderecha prefiere dejar de publicar sus tuits —algo que, todo sea dicho, muchas veces se agradece— con tal de no rectificar. La única exigencia de la red social es que Vox elimine un mensaje —uno, no más— en el que decía no soportar “que con dinero público promováis la pederastia”. Una frase que, fuera de contexto, todo el mundo respaldaría, pero que es intolerable cuando se trata de una acusación directa hacia Adriana Lastra en particular y hacia el PSOE en general.

Twitter entiende que esa publicación incita al odio y Vox esgrime la libertad de expresión (libertad que, por cierto, no es un cajón de sastre donde todo cabe) para vomitar lo primero que se le pase por la cabeza. Si la formación de Abascal eliminase ese mensaje, su cuenta quedaría liberada y podría utilizarla de nuevo sin mayor problema. 

Captura de uno de los mensajes a Adriana
Captura de uno de los mensajes a Adriana Lastra

Es un caso puntual que dice mucho más de lo que parece: Vox se aferra a no dar ni un paso atrás, sacar pecho y ofrecer una mirada desafiante. No pierde ni un segundo en pensar que tal vez se ha excedido (que lo ha hecho) en la acusación, que tal vez ha cruzado una línea roja (que la ha cruzado), que tal vez podría haber sido igual de crítico recurriendo a algo mucho más inteligente como la ironía (recurso que probablemente desconozca). Pues no: nunca, jamás, asumir un error.

¿De verdad es de fiar alguien que jamás reconoce yerro alguno? ¿Hay algo más reconfortante, sano y digno que un político asumiendo un fallo? ¿Hay algo más peligroso que un político que dice no equivocarse jamás?¿Acaso no cometemos todos errores a diario? Hay tanta grandeza en el acierto como en el reconocimiento de un error. Lo contrario es soberbia y cerrazón. Por eso, sólo en un partido que ondea la bandera de ‘ni un paso atrás’ tiene sentido que utilice calificativos como el de ‘la derechita cobarde’. Cobarde, para Vox, es dudar, rectificar, no caer en los extremismos y, sobre todo, pensar (aunque sea un poco) antes de hablar o de tuitear.

Lo más inquietante no es la actitud del partido de extrema derecha en su litigio contra Twitter. Lo más aterrador es saber que este partido cuenta con millones de respaldos ciudadanos en forma de votos y más de medio centenar de asientos en el Congreso de los Diputados. 

Lo más descorazonador es saber que no importan las barrabasadas que cometan, que jamás darán marcha atrás

Lo peor es que cada vez cuenta con más poder para decidir nuestro presente y delinear nuestro futuro. Y lo más descorazonador es saber que no importan las barrabasadas que cometa, que jamás dará marcha atrás. Siempre adelante, arrasando con todo y sin sentirse concernido por los damnificados que quedan atrás. No es que sean así, que lo son: es que todo forma parte de una estrategia con la que Vox intenta inocular la idea de que es el único partido que sabe de verdad lo que quiere, sin dudas y sin cuestionamientos. Con dos cojones, pase lo que pase y digan lo que digan. 

Es un doble problema: de fondo, pero también de forma. Echen la vista atrás y recuerden si hace cuatro, diez, veinte años, el lenguaje que utilizaban los políticos era mínimamente parecido al que se emplea hoy. Por supuesto que no. ¿O acaso creen que en 1995, por ejemplo, comentarios como este no hubieran generado un escándalo nacional?

VOX @vox_es

El colmo de la jeta. Dile al acojonado y sinvergüenza de tu jefe que se deje de cordones sanitarios, de lamerle el culo a Macron y que os permita sentaros en una mesa y llegar a acuerdos como gente normal. Y si no, pactad con el PSOE, que es lo queréis. https://twitter.com/FranHervias/status/1146106909642166273 …Fran Hervías@FranHerviasVOX comienza a paralizar las instituciones alineándose con Podemos y PSOE.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias deben estar encantados con sus nuevos “socios”.
5.11613:11 – 3 jul. 2019Información y privacidad de Twitter Ads4.441 personas están hablando de esto

Vox ha normalizado el insulto y lo rentabiliza sin que hayamos hecho algo para evitarlo. Entre todos se lo hemos permitido y ahora ya es tal vez demasiado tarde para dar marcha atrás. Como sociedad —probablemente los medios de comunicación hemos sido los máximos responsables— nos hemos equivocado al dejarlo pasar. Es un error que todos debemos reconocer y asumir. Por mucho que Vox no entienda qué es eso.

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La gran migración diaria 630.000 PERSONAS CAMBIAN DE PROVINCIA PARA IR A TRABAJAR

España vive cada día una pequeña gran migración de personas que cambian de provincia para ir a trabajar. Según los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en 2019 se superó por primera vez la cota de 600.000 ocupados que viven en una provincia y trabajan en otra. En total, fueron cerca de 630.000 trabajadores de media a lo largo del año, la cifra más alta nunca registrada y equivalente al 3,2% de todos los ocupados. Se trata de un volumen de población superior al de la ciudad de Málaga y próximo al de Zaragoza, la quinta ciudad más grande de España.

LA MOVILIDAD INTERPROVINCIAL MARCA MÁXIMOS

Número de trabajadores que trabaja en una provincia diferente a la de residencia

Dato trimestral

Media móvil de cuatro trimestres

Gráfica de movilidad de EPA
Fuente: EPA

Este aumento de la movilidad interprovincial responde, principalmente, a la mejora de las infraestructuras de transporte, sobre todo carreteras y ferrocarril y a las diferencias crecientes en algunas regiones. El radio de movilidad se mide en tiempo: cuando el tiempo de distancia entre la casa y el puesto de trabajo es de aproximadamente una hora, los trabajadores optan por viajar todos los días. Por encima de esta duración se reduce drásticamente el flujo de ocupados y empiezan a aparecer las mudanzas. De ahí que la mejora de la comunicación por tierra haya permitido ampliar el radio espacial más allá de los límites de la provincia. Además, las fórmulas del teletrabajo permiten no acudir todos los días a la oficina, lo que genera un incentivo adicional a vivir lejos del trabajo.

El aumento de la movilidad responde a la mejora de las infraestructuras y al auge del teletrabajo

La movilidad funciona como una válvula de escape ante la acumulación de desequilibrios en una región, ya sean económicos o sociales. Así se genera un incentivo a que la población decida vivir fuera. El mejor ejemplo es el que ocurre con Madrid y Barcelona a medida que se convierten en grandes metrópolis que engullen a las ciudades vecinas y disparan los precios de la vivienda. Esto expulsa a una parte de la población hacia las provincias vecinas. Por ejemplo, en Toledo viven 58.000 personas que trabajan en Madrid. En Guadalajara son más de 41.000. Y lo mismo, pero en menor escala, ocurre con Tarragona y Girona, que albergan a más de 10.000 trabajadores de Barcelona.

PRINCIPALES MOVIMIENTOS LABORALES INTERPROVINCIALES

Flujos de más de 2.000 trabajadores de media anual en 2019

Resto de movimientos

Trabajos en Madrid y Barcelona

En muchos casos, esta movilidad es la alternativa a la mudanza. De ahí que las regiones más dinámicas, que crean mucho empleo, experimenten cada día una gran afluencia de población desde las provincias vecinas para ir a trabajar. Es el caso de las capitales autonómicas, cuya economía es más boyante que la del resto de la región, en buena medida por albergar a las instituciones. También ocurre a la inversa: muchos habitantes eligen vivir en las capitales antes que mudarse a ciudades pequeñas con pocos servicios.

CAPÍTULO 1

La voracidad de Madrid

Madrid es el gran ‘agujero negro’ de España que todo lo engulle. Más de 160.000 ocupados de todo el país tienen su centro de trabajo en la capital pese a vivir en otras provincias. Sus ‘redes’, que hasta hace una década se extendían hacia el sur, han saltado la sierra norte de la región y se extienden ya por Castilla y León. La mejora de las comunicaciones por carretera y ferrocarril, en especial desde la puesta en marcha del AVE hasta León, ha contribuido a reducir el tiempo de los viajes y hacer más atractiva la vida al norte de Madrid.

LOS TENTÁCULOS DE MADRID SE EXTIENDEN

Número de personas que tienen su trabajo en Madrid

< 1.000

1k-4k

4k-10k

> 10.000

Gráfica de movilidad de EPA
Fuente: EPA

Valladolid ha pasado de estar a dos horas y media de Madrid en coche a menos de una hora en tren. A medida que se reducen los tiempos, las redes se van extendiendo por el territorio. El resultado es que en la provincia vallisoletana viven ya más de 4.300 personas que tienen su trabajo en Madrid. Este flujo de trabajadores se ha duplicado en menos de 15 años, lo que demuestra la profundidad de esta nueva tendencia de movilidad.

La situación en Segovia es idéntica, ya que tiene la misma línea de AVE que Valladolid y el viaje apenas dura media hora. Eso sí, comprar un piso en el centro Segovia, sin el estrés ni la contaminación de Madrid, sale a poco más de 1.000 euros el metro cuadrado, cinco veces menos que en el centro de Madrid. Esto explica que en 2019 hubiese ya más de 4.100 trabajadores de Madrid viviendo en Segovia, más del doble que en 2005.

La extensión del AVE por Castilla y León ha permitido que muchos residentes puedan trabajar en Madrid

Ávila también es un buen lugar de residencia para los trabajadores de Madrid, aunque en su caso la conexión principal es por carretera. Esta diferencia es significativa, ya que como la infraestructura es previa al AVE, no se observa el gran ‘boom’ de movilidad de los últimos años que sí han vivido Segovia y Valladolid. En total, hay más de 4.500 trabajadores de la provincia castellana que trabajan en Madrid, cifras similares a las existentes antes de la crisis.

CAPÍTULO 2

El ‘efecto capital’

Un efecto que se observa en las comunidades grandes es que en la capital, en la que se juntan todas las instituciones autonómicas y, por tanto, buena parte de los trabajos del sector público, se origina un polo de atracción de población y puestos de trabajo. No en vano, casi el 5% de los funcionarios tienen el trabajo en otra provincia de la que viven, por el 3,25% de los ocupados de empresas privadas.

Estas grandes ciudades tienen, además, una gran oferta cultural y de servicios, por lo que generan incentivos para captar habitantes, en especial procedentes del mundo rural que se sigue vaciando. De esta forma, estas capitales concentran a población que se desplaza cada día a otras provincias para trabajar.

El mejor ejemplo es el de Sevilla, que se sitúa entre Huelva, Cádiz y Córdoba y que nutre de trabajadores a las tres. En total son más de 13.000 sevillanos cuyo empleo está en alguna de sus provincias vecinas. Esto explica que Sevilla tenga casi 18.000 puestos de trabajo menos que trabajadores.

ÁLAVA, LA CAPITAL DE PROVINCIA CON MÁS TRABAJADORESDE OTRAS PROVINCIAS

% de puestos de trabajo ocupados por personas de otras provincias

0-2%

2-4%

4-7%

+7%

Gráfica de movilidad de EPA
Fuente: EPA

Zaragoza vive una situación similar con Teruel y Huesca que demuestra que muchos trabajadores prefieren vivir en la gran capital. En total, un 3,3% de los trabajadores de Teruel y un 2,5% de los de Huesca residen en la provincia de Zaragoza.

Uno de los casos más particulares es el que ocurre con Vitoria, donde se concentran las instituciones forales vascas, pero que queda eclipsada por dos ciudades más grandes y dinámicas: Bilbao y San Sebastián. Muchos ciudadanos prefieren vivir en Vizcaya y desplazarse hasta Álava para trabajar, de modo que el ‘efecto capital’ en este caso no es el predominante. En total son más de 11.000 trabajadores de Álava que viven en Vizcaya. Esto explica que sea la provincia de España con más trabajadores que viven fuera de su territorio: nada menos que el 14% de sus ocupados.

CAPÍTULO 3

El motor del empleo en el norte

Las dos comunidades forales son, por detrás de Madrid, las más ricas de España en términos de PIB per cápita. Su economía industrializada y con un potente sector servicios es más productiva que la de la mayor parte de España, lo que fomenta la creación de empleo de calidad. Esos puestos de trabajo también estimulan la economía de las provincias vecinas, que se sitúan a una hora en coche. Cada mañana se produce un gran flujo de población desde Cantabria, Burgos y La Rioja hacia las dos comunidades autónomas, lo que genera también un importante trasvase de rentas.

PRINCIPALES MOVIMIENTOS LABORALES INTERPROVINCIALESEN TORNO A NAVARRA Y PAÍS VASCO

Estas provincias surten de mano de obra a País Vasco y Navarra y, además, ofrecen suelo a buen precio para sus habitantes. La suma de los dos factores explica la gran conexión económica que hay entre estas regiones. El flujo de trabajadores de Cantabria hacia Vizcaya es uno de los más intensos de toda España (es el séptimo en volumen y el segundo en el que hay cambio de comunidad autónoma por detrás de Madrid y Castilla-La Mancha). En total, hay unos 10.000 habitantes de Cantabria que su puesto de trabajo está en Vizcaya. La proximidad geográfica, la gran diferencia de precios y la zona de costa de Cantabria son atractivos suficientes para que muchos trabajadores prefieran vivir en ciudades como Castro Urdiales, Laredo o Noja antes que en Bilbao.

La conexión territorial mejora la distribución de rentas en el territorio y reduce los problemas de vivienda

Esto explica que en Cantabria haya 13.000 ocupados más que puestos de trabajo, porque casi todos ellos tienen su empleo en el País Vasco. Nada menos que el 5,5% de todos los trabajadores. Una situación similar ocurre en La Rioja. Logroño está a menos de 10 minutos en coche del vértice en el que confluyen Navarra, País Vasco y La Rioja, lo que genera muchas posibilidades de movilidad a la ciudad. En total, hay más de 7.000 riojanos que trabajan en Navarra y más de 4.000 que trabajan en Álava. Vitoria también recibe a muchos trabajadores de Burgos, incluyendo del Condado de Treviño, que está dentro de la provincia alavesa. En total son casi 3.000 los trabajadores que se desplazan desde Burgos hacia la capital vasca.

CAPÍTULO 4

La movilidad en Castilla

Los desplazamientos entre provincias son especialmente intensos en Castilla y León, y eso a pesar del despoblamiento de toda esta región. Las provincias del centro de la comunidad tienen una buena conexión por carretera a través de las autopistas perpendiculares a la A-6, lo que permite buscar un empleo en varios kilómetros a la redonda sin necesidad de mudarse. Por ejemplo, en un radio de una hora en coche desde Valladolid se encuentran importantes ciudades como Palencia, Zamora, Salamanca, Tordesillas, Medina del Campo o Aranda de Duero.

Además, en esa región existen diferentes núcleos de actividad diferentes. Las fábricas de Renault son dos de los principales, situados en Valladolid y Palencia y que suponen más de 10.000 empleos. Las instituciones de la Junta están situadas en Valladolid, lo que atrae a un tipo de trabajadores con elevada formación. Zamora, por el contrario, alberga a una buena parte de la Ribera del Duero, que concentra empleo agrario.

PRINCIPALES MOVIMIENTOS INTERPROVINCIALES DE CASTILLA Y LEÓN

Gráfica de movilidad de EPA
Fuente: EPA

Esta diversidad de empleo y las buenas comunicaciones generan un gran flujo de trabajadores interprovincial. Palencia destaca por ser la cuarta provincia con mayor porcentaje de ocupados que viven fuera, superior al 9% y Valladolid y Zamora se sitúan también en el rango alto, con más del 4% de sus trabajadores que viven fuera.

Solo entre Valladolid, Palencia y Zamora hay un flujo que supera los 10.000 trabajadores. Este intercambio ha crecido en los últimos años y está ya en máximos históricos, lo que refleja que no se limita a un intercambio que se produzca justo en la frontera, sino que se extiende hacia el interior de las provincias. Esta movilidad genera un reparto de rentas y afianza los lazos entre vecinos territoriales y, a medida que las conexiones sigan mejorando y el teletrabajo se afiance, es de prever que se consolidará.

Nota metodológica

CÓMO HEMOS CALCULADO LA MOVILIDAD

Las cifras de este reportaje proceden del análisis de los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que cada trimestre publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). La EPA es una de las mayores encuestas que se realiza en España, con unas 160.000 entrevistas cada trimestre (los barómetros preelectorales del CIS para las elecciones generales se basan en unas 18.000 encuestas). Así pues, los datos calculados se basan en el análisis de más de 9,9 millones de encuestas –más de 600.000 cada año– para el periodo 2005-2019.

Estos microdatos recogen información que no se publica en las tablas que publica el INE en su página web. Por ejemplo, a cada ocupado se le pregunta por la provincia en la que vive y la provincia donde tiene su centro de trabajo. El análisis de estas dos columnas de los microdatos –y su evolución en el tiempo– ha sido el origen de los datos de este reportaje.

El INE otorga un factor de elevación a cada encuesta para su ponderación. Es decir, cada entrevista representa a un determinado número de personas. La suma de todos los factores de elevación de las 160.000 entrevistas trimestrales equivale a la población que vive en España, 46,8 millones a finales de 2019.

Los datos del reportaje representan medias anuales. Es decir, primero se han calculado las cifras trimestrales a partir de la suma de los diferentes factores de elevación de acuerdo a una serie de condiciones, para posteriormente calcular la media anual a partir de los datos trimestrales. La combinación y análisis de los microdatos se ha realizado con R. Una metodología más detallada se publicará en los próximos días en el repositorio de GitHub de la Unidad de Datos.

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Los pisos colmena que pasan de licencias: «Cuando nos cierran uno, abrimos otro»

Las listas de espera son muy largas, los pocos que logran vivir en las ‘colmenas’ son muy afortunados», cuenta Marc Olivé, socio fundador del proyecto de viviendas ilegales que retan al Ayuntamiento de Madrid. Hace unos días se conocía la noticia de que Haibu 4.0 llegaba a la capital española para inaugurar diez localizaciones en las que vivirán hasta 579 personas en habitáculos de menos de dos metros cuadrados en los que es imposible estar de pie. Se trata de viviendas comunales en las que cada persona vive en un ‘piso ataúd’ similar a los de las megaciudades asiáticas como Tokio o Hong Kong. 

Y es que no solo la propuesta de la empresa es extraña, la manera de administrarla también. La compañía nació en 2018 en Barcelona y desde entonces ha luchado contra el Gobierno de Ada Colau, que nunca ha permitido la actividad de la empresa y ha intentado detener sus actividades no pocas veces. «Busca mi nombre en Google y seguro te aparecerá la multa de un millón de euros con la que me amenaza la alcaldesa«, señala entre risas el fundador y gerente de Haibu 4.0, que cuenta que su estrategia para evadir al Ayuntamiento de Barcelona es no desvelar dónde se encuentran sus ‘colmenas’ en la ciudad catalana. «La estrategia es simple: nadie sabe dónde estamos ni cuántas viviendas tenemos, y si nos cierran una, abrimos otra en un lugar distinto«, afirma Olivé, desenfadado. 

Con esta mentalidad, la compañía llega ahora a Madrid. Desde el Ayuntamiento de la capital confirman a La Información que «tienen claro que esta nueva tipología de habitar en una ciudad a través de nichos no cumple unas condiciones mínimas en materia de iluminación o ventilación». Y buscarán frenar esta tipo de ‘vivienda’ que «no cumple con los requisitos de confort y habitabilidad que se exigen en la ciudad». Sin embargo, a Olivé esto no le quita el sueño y anuncia que irán «sobando y sobando» a las administraciones públicas para saltarse las normas y seguir con su negocio, que empezará a operar en ciertos puntos de la ciudad la próxima semana e irán abriendo las diez residencias conforme se llene el cupo de admisión de cada una de ellas. 

Sobre los terrenos en los que se encuentran estas casas comunales, el fundador de Haibu 4.0 cuenta que tienen tanto terrenos propios como alquilados, aunque no entra en más detalle sobre la cuestión. Y señala que, a veces, las viviendas las construye la empresa en base a sus necesidades o si encuentran algún edificio vacío que les sirva lo adaptan y lo utilizan para crear una ‘colmena’. Olivé confirma estos datos, pero poco se sabe sobre quién está detrás del proyecto: parece que él es la única cara pública, lo que levanta sospechas sobre su financiación y la legalidad del mismo.

Por eso, desde la dirección de Urbanismo de Madrid advierten a los ciudadanos que les «‘parece peligroso que determinados agentes de la iniciativa privada intenten lucrarse de la desdicha de la gente en base a una falta de información y, sobre todo, de una falta de cumplimiento de la norma» y piden «que no se dejen embaucar por cantos de sirena».

Cómo se vive en estos pisos nicho

Los pisos que ofrece Haibu 4.0 se apilan unos encima de otros y pueden ser habitáculos individuales o dobles. Los más pequeños son de 1,2 metros de altura y una superficie de 2,2 por 1,2 metros, por 215 euros mensuales. En los medios, la altura va hasta los 2,5 metros y los «dobles», con espacio para dos camas o una cama junto a una cuna, cuestan 315 euros. Estarán localizados en Vallecas, Vicálvaro, Avenida de América y Puerta de Castilla, entre otras localizaciones. 

Para poder vivir en una ‘Casa Haibu’ la persona debe haber residido en la misma provincia en donde se encuentra la ‘colmena’, tener entre 22 y  47 años y carecer antecedentes penales. Están diseñadas para personas trabajadoras y estudiantes «que todavía no pueden pagarse un piso en otro lugar» y no aceptan turistas.  Hay zonas «especiales» para las parejas o familias que quieren rentar estas viviendas. El tiempo mínimo de estancia es de seis meses y el máximo, dos años. 

A la vivienda comunal no se pueden llevar visitas y esta prohibido mantener relaciones sexuales a menos de que se alquile una habitación doble, «para no molestar al resto de arrendatarios». Tampoco se puede fumar ni consumir alcohol y las expulsiones se pueden dar en las 24 horas siguientes al incumplimiento de cualquiera de las normas. 

lainformacion

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Retrato de agricultor con el ‘tío’ Trump: coge el dinero y espera a que pase lo peor

Retrato de agricultor con el tío Trump: coge el dinero y espera a que pase lo peor

Si al mapa electoral de los comicios presidenciales de Estados Unidos de noviembre de 2016 se le superpone otra plantilla con las zonas de mayor densidad rural, el resultado es prácticamente un calco. Eso lo sabía el presidente norteamericano, Donald Trump, en 2016 y ahora admite que sus opciones de seguir cuatro años más en el poder a finales de este 2020 pasan por mantener el apoyo del campo que ya le sembró el camino a la Casa Blanca. Cueste lo que cueste.

Para ser exactos, le cuesta ya cerca de 30.000 millones de dólares en ayudas directas extraordinarias, más del doble de lo que Barack Obama destinó para el rescate del sector de la automoción (las ciudades son territorio demócrata) en 2009 tras el estallido de la crisis global. Mientras que el campo en España toma las calles de las grandes ciudades y Sánchez promete ayudas y en la Unión Europea parece que no había otro momento para anunciar un recorte del 14% en el volumen de la próxima Política Agraria Común, en Estados Unidos, los 2,6 millones de americanos (un 2% de la población total) que viven de lo que dan sus granjas esperan que pase la tormenta.

La meteorológica, que ha dejado en el Granero de América (el Medio Oeste) la temporada más lluviosa de la historia entre el otoño de 2018 y el verano de 2019. Pero también la comercial, aquella a la que Trump se lanzó en un pulso suicida con China o con quien se le ponga delante. Sea como sea, lo que importa es que, como dice la última nota de prensa oficial del Departamento de Agricultura, de hace apenas unos días, «los pagos se hagan efectivos a final de semana en las cuentas bancarias de los granjeros». 

precios de las verduras

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Será este, el ordenado a principios de febrero, el tercer bloque del Market Facilitation Program (MFP), un sistema de ayudas directas que engordó la Administración republicana a partir de 2018 a través de un sistema similar al que se usó para pagar el Muro de México. O sea, sin necesidad de pasar por el Congreso donde los demócratas tienen mayoría.

Desde entonces, las cantidades se han incrementado hasta completar un aguinaldo de casi 20.000 millones de dólares abonados durante el pasado año, algo que no se veía desde 15 años atrás y que en 2019 ya supuso uno de cada cinco dólares de los ingresos totales de los agricultores. ¿La razón esgrimida por Washington?: «Ayudar a los agricultores que padecen los daños a consecuencia de las injustificadas represalias comerciales adoptadas por países extranjeros».

Es una forma de culpar al empedrado como cualquier otra. Sobre todo, porque gran parte de esos cheques se destinan a cubrir el agujero de unos 15.000 millones de dólares que se ha formado en las exportaciones agrícolas a China entre los 21.400 millones que se vendieron en 2016 (primer año de Trump) a los 6.600 millones con los que se cerró el pasado ejercicio.

Retrato de agricultor con el tío Trump: coge el dinero y espera a que pase lo peor

Aun así, el agricultor americano está muy lejos de los buenos tiempos y, de no ser por esta respiración artificial, sus ingresos globales caerían en picado y se hundiría un sector más estratégico por su simbolismo que por su peso real en la economía. Su mejor tiempo reciente se dio en el año 2013, cuando los ingresos totales de la agricultura alcanzaron un pico que es un 30% superior a la cantidad de 2019 (sumadas las ayudas ya); fue entre 2012 y 2013 cuando los Estados Unidos exportaban a China más productos de su tierra que nunca.

Ahora, los granjeros se ponen a cubierto bien pertrechados de cheques en el banco. «Son unos grandes patriotas», se justificaba Trump cuando anunció la lluvia de ayudas directas. Porque la fría macroeconomía no sostiene el empeño. Según las últimas cifras del Banco Mundial, la aportación de la agricultura al Producto Interior Bruto de Estados Unidos es de apenas el 0,9% (en España llega al 2,8%) con poco más de dos millones de granjas (el 98% consideradas familiares y nada que ver con las siete millones de explotaciones que había antes de la Segunda Guerra Mundial).

Eso sí, en caso de añadir a la ecuación al resto de sectores adyacentes (desde distribución a venta de comidas en supermercados y restaurantes) el montante se va por encima del billón de dólares de valor (el PIB total de España es de 1,3 billones de dólares) y genera algo así como el 11% del total de empleos que se generan en los Estados Unidos.

Tampoco habría que desdeñar (se podría defender la Casa Blanca, de la que proceden todas estas cifras) que Estados Unidos vende al resto del mundo una cuarta parte de su producción agrícola a cambio de 140.000 millones y que es de los pocos apartados de su balanza comercial con superávit. En esta oferta, los productos estrella de la tierra americana son, por este orden, el ganado bovino, el maíz y la soja.

Luego está un problema que es endémico en todo el planeta rural, ya sea de economías avanzadas o en vías de desarrollo: la cadena de precios que se multiplica desde el origen hasta las estanterías finales. En Estados Unidos, pese a todo el cariño en forma de dinero de Trump, tienen un problema similar al que ha lanzado a los tractores españoles a las calles. Según la American Farm Bureau Federation, una organización que reúne a los agricultores en Estados Unidos, el granjero solo recibe 15 céntimos de cada dólar que cuesta un producto en su venta final al público. Hace 40 años, en 1980, eran 31 céntimos. 

Por comparación, y usando de base los últimos datos de precio en origen y de venta en España, un agricultor recibe por un kilo de coliflor 50 céntimos y al final se cobran casi dos. Es decir, que recibe unos 25 céntimos de su precio definitivo. Con el brócoli, que es el producto de mayor desviación, el que lo planta y recolecta solo recibe unos diez céntimos por euro. 

De regreso a Iowa o Illinois, el granjero americano, cuya edad media es de 46 años y hay cierta posibilidad de que sea joven (un 25% lleva en el negocio menos de diez años) y sea veterano de las Fuerzas Armadas (un 11% ha servido en ellas), prepara las cosechas que se recogerán en los próximos meses y que supondrán que, solo en el día del 4 de julio, los americanos gasten en comida 7.000 millones de dólares.

Para entonces, las elecciones estarán más cerca y, de momento, Trump puede sentirse satisfecho por la rentabilidad política de sus ayudas: en su última encuesta conocida a finales de enero, la publicación ‘Farm Journal’ arrojó un índice de popularidad entre los agricultores hacia su presidente del 83%, el máximo de su mandato. 

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Ya hay marihuana en las calles cinco veces más potente que en 2010

La Guardia Civil dio con el laboratorio en la primera casa, al comenzar los 12 registros de la Operación Extinde, el pasado 24 de enero. Fue un golpe al narcotráfico de marihuana en Alicante con implicaciones internacionales, y cuyos resultados incrementan la alerta policial y la preocupación sanitaria por las altas concentraciones del psicotrópico THC (Tetrahidrocannabinol) que se están detectando en el cannabis de venta en España.

En una casa de lujo de la periferia residencial de Alicante, los guardias incautaron una completa instalación dispuesta en la planta superior: mesas de laboratorio, potentes lupas, ramas de marihuana colgadas, aparatos para análisis químico, una biblioteca de decenas de libros sobre cultivo e hibridación, y blocks en los que los narcos anotaban cómo subían el THC y disminuían el olor de sus plantas.

Los ocupantes de la casa, ahora en la prisión valenciana de Fontcalent, no eran botánicos; ni tampoco hippies de la contracultura de los 60 y 70, sino una versión dura de marihuanero, del siglo XXI: exmilitares polacos disciplinados por su comandante, Sebastián Przybylski, hooligans del KS Cracovia, rapados, musculados y tatuados como sus congéneres de la extrema derecha de su país, con antecedentes por narcotráfico y por actos violentos en campos de fútbol.

Muy probablemente, los análisis oficiales de la marihuana intervenida en Extinde ratificarán el hallazgo policial: esta banda con propósitos de exportación al Reino Unido y otros países había elegido España como base de experimentación para obtener una marihuana de efectos, más que sedantes, auténticamente lisérgicos.

Porros potentes

Como viene ocurriendo durante todo 2019 y aún en el 2018, una creciente proporción de plantas incautadas llegan en su composición al 30% de THC. Es el oro del negocio de la maría, el componente que provoca el viaje del consumidor y, ya, el más tóxico por exceso en la hierba que se vende en las calles, cinco veces más potente que la que era mayoritaria hace diez años.

El cannabis en su estado salvaje presenta un 5% de concentración de ese compoente. Con menos del 4%, es cáñamo. Si en los años 70 la marihuana de venta callejera tenía un 5% de THC, ahora dos tercios de la marihuana que se vende tiene entre el cinco y el 15%, y la marihuana fuerte, con más del 15 por ciento de THC, ocupa ya un 36% de cuota de mercado, según las estadísticas anuales del Instituto Nacional de Toxicología (INT).

Sus estadísticas van dos años por detrás de la realidad en la calle. La media de la marihuana incautada en las tres principales operaciones de 2019 contra plantaciones ilegales en Almería -la más importante, la Operación Acantha, de julio pasado- ya evidenciaba una presencia muy importante de muestras de cogollos con hasta un 38% de THC.

Según el INT, en 2017 el 34,5 por ciento de la marihuana interceptada en operaciones policiales judicializadas pertenece al rango del 15 al 25 % de THC. Hace diez años, esa marihuana especialmente potente existía, pero solo en un margen del mercado: el 18 por ciento. Y en 2019 el sector de mercado de esa marihuana más tóxica es el 39 por ciento, según fuentes de la Guardia Civil, sobre la media de sus incautaciones en la mitad sur de España entre mayo y diciembre pasado, y a la espera de que salgan informes más recientes del INT.

Llama la atención la potencia de la droga incautada por la Guardia Civil en septiembre de 2018 en un edificio vacío de la Sareb, la tenedora pública de activos inmobiliarios naufragados de la burbuja de 2007. Según la investigación de la fiscalía, los narcos ocupaban casi toda la construcción, en Viator (Almería): tres bajos, dos niveles de tres pisos cada uno y un ático convertidos en plantación vertical. Allí había plantas de hasta un 40 por ciento de THC, según la fiscalía. Y a 5,4 euros por gramo.

«En diez años veremos en los consumidores jóvenes de hoy los efectos de las nuevas semillas potenciadas –advierte el capitán de la Guardia Civil José María Zaldive, que ha mandado numerosas operaciones contra plantaciones en el sur-: pensamiento lento, disminución del funcionamiento intelectual…»

Como beber absenta

Tres especies muy potentes reinaban en el mercado ilegal, según fuentes policiales: Blueberry, Black Widow y Northern Ligth. Las tres se están viendo desplazadas por otras nuevamente enriquecidas: Cookie Kush, Tansi Choco López y Gelatto. Los plantadores las prefieren por su alta concentración de THC (de 19 a 28%) y su mucho peso por metro cuadrado.

«Todos los cultivadores saben que la potencia es lo que vende», explica desde Uruguay el empresario cultivador de marihuana Iván Lerman, propietario de Vira Vira Cannabis Company.

En Barcelona, Nuria Calzada, coordinadora de la organización Energy Control de la oenegé Bienestar y Desarrollo, el más experto observatorio privado de drogas en España, confirma esta ola de THC: «No solo por datos del observatorio europeo, también por estudios norteamericanos, sabemos que ahora, en mercados como el de Colorado o el de California, se encuentra cannabis con hasta un 30 por ciento de potencia. La hierba de venta en 2006 tenía una concentración media de THC del 11%; ahora, del 22″.

Calzada ve tres razones: «Se aumenta la potencia porque hay una demanda clara. Pero también por una confusión en la creencia de que, a más THC o más potencia, más placer. Lo dudo. ¿Más alcohol es más placer? ¿Es más placer una copa de alcohol de 70 grados que una cerveza de cinco?»

La segunda razón que apunta Calzada es la selección genética de variedades. Y, además: «En Estados Unidos, varios estados han regulado el acceso al cannabis, pero con un modelo neoliberal, sin límites, y la industria está poniendo en el mercado productos de alta concentración».

Favorece el consumo

Para la psicóloga Nuria Calzada, y dependiendo de la frecuencia con que se consuma, «parece comprobado que mayores concentraciones de THC inducen a un consumo más compulsivo. Y un consumo compulsivo sí tiene que ver con brotes psicóticos pasajeros», explica.

Lo corrobora Alberto Borobia, farmacólgo clínico del Hospital La Paz: en el cannabis, «a mayor consumo, mayor dependencia. El THC estimula la liberación del neurotransmisor dopamina, clave del mecanismo cerebral de recompensa. A más dopamina, más recompensa, y por tanto más necesidad de consumo».

No obstante, la preocupación por los cogollos fumables enriquecidos no es más que una parte de la nueva inquietud desatada en torno a la marihuana: «No sé por qué les llama a ustedes la atención la concentración de THC en la flor. El negocio está ya en otra pantalla –explica Iván Lerman–. Las plantas llegan a un tope que está muy lejos de los ‘lápices’»

Se refiere a pipetas vapeables y sprays, de destilados de THC Es el aceite con el que ensayan los narcos para ponerlo en el mercado. Según estima Lerman, plantadores de cannabis de todo el mundo «están dedicando la mitad de su producción a destilados y separación de THC y otros cannabinoides. Que una planta lleve el 30 por ciento de THC pronto no será lo más importante».

elperiodico

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Qué es el «cisne verde» que alarma a los economistas y por qué podría desencadenar la próxima crisis financiera

Cuando el dinero corría a raudales por los pasillos de Wall Street y la fiesta parecía inagotable, pocos advirtieron que se venía una brutal crisis financiera cuyos efectos dejarían huellas profundas en el resto del mundo.

Después de la Gran Crisis de 2008, la urgencia por tratar de anticiparse a la aparición de este tipo de eventos creció tanto como el temor a que vuelvan a repetirse.

Fue por ese entonces que los economistas comenzaron a utilizar el concepto de «cisne negro» para referirse a los eventos raros que tienen un fuerte impacto negativo o catastrófico.

La semana pasada, el Bank for International Settlements (BIS), conocido como «el banco de los bancos centrales», con sede en Basel, Suiza, publicó el libro «El Cisne Verde», una investigación hecha por Patrick Bolton, Morgan Despres, Luiz Pereira da Silva, Frédéric Samama y Romain Svartzma.

Tomando la figura del cisne negro, los autores crearon la metáfora de un cisne verde para referirse a una crisis financiera provocada por el cambio climático.

«Los cisnes verdes son eventos con un potencial extremadamente perturbador desde el punto de vista financiero», le dice a BBC Mundo Luiz Pereira da Silva, director general adjunto del BIS y coautor del estudio.

El efecto cascada

El experto explica que los fenómenos meteorológicos extremos, como los incendios en Australia o los huracanes en el Caribe han aumentado su frecuencia y magnitud, provocando grandes costos financieros.

Esos costos, asociados a recortes en la producción, alzas repentinas de precios o destrucción física de centros productivos, pueden tener un impacto directo tanto en el crecimiento económico de un país, como en la salud financiera de empresas e instituciones financieras.

Huracán Dorian Bahamas
Image captionUn cisne verde es un evento raro, asociado al cambio climático, que provoca un fuerte impacto negativo o catastrófico y puede desestibilizar el sistema financiero.

«Si hay un efecto cascada en la economía, otros (sectores) también sufrirán pérdidas. Todo esto podría terminar en una crisis financiera«, dice Pereira da Silva.

A ese escenario se suman otros riesgos que el experto llama «riesgos de transición», los cuales son altamente peligrosos.

Estos ocurren cuando, por ejemplo, hay un cambio abrupto en las regulaciones, como podría ser una repentina prohibición para extraer combustibles fósiles.

O si se produce un cambio inesperado en la percepción del mercado y, por ejemplo, los dueños de ciertos activos financieros deciden deshacerse de ellos repentinamente.

En este caso, si produce un efecto cascada, el pánico contagia a otros inversores que terminan tirando activos a la basura.

Todos estos riesgos están en la mira de los bancos centrales y los reguladores del sistema financiero para tratar de encontrar alguna forma de anticipar o prepararse ante la llegada de un cisne verde.

¿Cómo enfrentar la llegada de un cisne verde?

Lo cierto es que en los círculos financieros no hay una respuesta. Los autores del libro advierten que los modelos predictivos del pasado no están diseñados para responder a esta nueva amenaza climática.

Por eso urgen a los expertos para que desarrollen nuevas fórmulas que permitan enfrentar los riesgos asociados a eventos climáticos extremos.

Ilustración de un huracán de dólares
Image captionUn evento climático catastrófico puede provocar un «efecto cascada» en el sistema financiero.

Pero más allá de eso, los autores advierten que si se produce una crisis financiera como ocurrió en 2008, los bancos centrales ya no tendrían cómo «salvar al mundo».

En esa oportunidad, los bancos centrales jugaron un rol vital para contener una catástrofe económica bajando las tasas de interés a niveles históricamente mínimos.

Pero más de una década después, las tasas aún están bajas, lo que no les deja poco espacio de maniobra para estimular las economías y empujar el crecimiento económico.

El libro también plantea que las regulaciones actuales que le exigen a los bancos contar con niveles mínimos de capital acumulado para enfrentar crisis, no serían suficientes para mitigar los efectos de un cisne verde en el sistema financiero.

«Estamos al borde de un cambio fundamental del sistema financiero»

El tema ha traspasado ampliamente el debate técnico.

Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, el mayor fondo de administración de activos del mundo, advirtió a mediados de enero que el cambio climático está a punto de desencadenar una gran reforma.

«Estamos al borde de un cambio fundamental del sistema financiero», escribió Fink en su carta anual a los accionistas.

Wall Street
Image captionEl director ejecutivo de BlackRock advirtió que el cambio climático está a punto de provocar un cambio fundamental en el sistema financiero.

En ella explica que «el cambio climático se ha convertido en un factor determinante en las perspectivas a largo plazo de las empresas» y anticipa que tendrá lugar una importante reasignación de capital «antes de lo previsto».

«El cambio climático es casi siempre el tema principal que los clientes de todo el mundo le plantean a BlackRock. Desde Europa a Australia, América del Sur a China, Florida a Oregón, los inversores preguntan cómo deberían modificar sus carteras de inversión», agregó.

Y aunque Fink no es una autoridad política ni monetaria, su empresa administra activos valorados en casi US$7 billones. Por eso, cuando habla, es escuchadocon atención.

Incendio en el pueblo de Moyura, en Nueva Gales del Sur, Australia.
Image captionEventos meteorológicos extremos, como los incendios en Australia, han aumentado su frecuencia y magnitud.

«Durante los 40 años de mi carrera en finanzas, he sido testigo de una serie de crisis y desafíos financieros: las alzas de inflación de los años 70 y principios de los 80, la crisis monetaria asiática en 1997, la burbuja puntocom y la crisis financiera mundial «, apuntó.

«Incluso cuando estos episodios duraron muchos años, todos fueron, en un amplio sentido, de corto plazo en su naturaleza. El cambio climático es diferente«.

5 grandes riesgos

En el «Cisne Verde», los autores identifican cinco tipos de riesgos asociados al cambio climático que pueden contribuir a que se produzca una crisis financiera.

  • Riesgo crediticio: el cambio climático puede inducir un deterioro en la capacidad de los deudores para pagar sus compromisos. Además, la posible depreciación de los activos utilizados como garantía de los préstamos, también puede contribuir a aumentar los riesgos crediticios.
  • Riesgo de mercados: si hay un cambio brusco en la percepción de rentabilidad de los inversores, pueden producirse ventas rápidas de activos (liquidaciones a precios bajos), lo que podría desencadenar una crisis financiera.
  • Riesgo de liquidez: el riesgo de liquidez también podría afectar a los bancos y a las instituciones financieras no bancarias. si no logran refinanciarse a corto plazo, algo que podría conducir a…
  • Riesgo operativo: se produce cuando, producto de un evento climático extremo, las oficinas, los sistemas informáticos o los centros de datos pueden verse afectados.
  • Riesgo de cobertura: en el sector de las aseguradoras, podría desencadenarse una cantidad de reclamos mayor a la esperada, poniendo en jaque a las empresas.

El tema de los efectos financieros y económicos del cambio climático ocupó un lugar destacado en el Foro Económico Mundial de Davos de este año, donde se reúne la élite empresarial y política del mundo.

Trump en el Foro Económico de Davos, Suiza.
Image captionTrump insistió en Davos en que los activistas climáticos son «profetas de la fatalidad».

Ahí se encontraron el presidente de Estados Unidos Donald Trump y la activista sueca Greta Thunberg, dos de los rostros que simbolizan las visiones opuestas sobre el cambio climático.

Pese a las advertencias de científicos, economistas y una extensa bibliografía de la cual forma parte el «Cisne Verde», Trump reiteró una vez más su postura frente al tema, argumentando que hay «profetas de la fatalidad» durante su discurso.

Pidió un rechazo a las «predicciones del apocalipsis» y dijo que Estados Unidos defendería su economía.

A los activistas climáticos los llamó «alarmistas que siempre exigen lo mismo: poder absoluto para dominar, transformar y controlar cada aspecto de nuestras vidas».

Son «los herederos de los tontos adivinos del pasado».

Al igual que Trump, hay otros gobernantes como el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que tampoco ven en el cambio climático una amenaza global y rechazan las advertencias de los grandes fondos que administran las fortunas del mundo como BlackRock, o de expertos que representan la visión de los bancos centrales como los autores del «Cisne Verde»

bbc.mundo

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La gran mentira verde»: cómo la pérdida del Amazonas va mucho más allá de la deforestación

El Amazonas es un tesoro natural único.

El bioma que contiene la selva tropical más grande y diversa del mundo ocupa más de 6,8 millones de km2 y es hogar de 33 millones de personas y de miles de especies.

Conjunto de ecosistemas que forman una zona de mismo clima, flora y fauna.Esconder

Entre sus muchas funciones está ayudar a la región – y a todo el planeta – a equilibrar el clima, repartir las lluvias y capturar cantidades ingentes de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero.

Un rol crucial para mitigar los efectos del cambio climático.

Sin embargo, las tasas de deforestación en los nueve países amazónicos siguen en aumento.

Mapa de la localización del bioma amazónico

En 2018, Brasil y Bolivia estuvieron entre los cinco países que más perdieron bosques primarios en todo el mundo, según la organización internacional Global Forest Watch.

En 2019, los dos países vieron aumentar dramáticamente el número de incendios en sus regiones amazónicas.

El acaparamiento de tierras, la expansión de las fronteras agrícolas y ganaderas, junto a la minería y la explotación económica descontrolada, son consideradas las principales actividades responsables.

Pero la deforestación no es el único problema.

Hablar únicamente de deforestación cuando nos referimos a la pérdida del Amazonas es lo que llamo ‘la gran mentira verde’”, dice el climatólogo Antonio Donato Nobre.

“La destrucción de la selva amazónica hasta hoy es mucho más grande que el casi 20% del que se habla en los medios de comunicación”, añade.

El científico se refiere a que, para tener un panorama más completo de la destrucción del bosque, es necesario sumarle las cifras de degradación.

A pesar de que no se destruya toda la vegetación, este fenómeno arrebata al bosque tropical de sus propiedades, vitales para el planeta.

Trecho de bosque talado en el Amazonas brasileño
Leyenda:Los datos de destrucción del bosque suelen mostrar la tala de árboles, pero no la degradación

El avance de la destrucción del Amazonas está empujando al ecosistema amazónico a un “punto de transformación sin retorno” en el que perdería su capacidad de funcionar, según Carlos Nobre y Thomas Lovejoy, dos de los principales expertos en Amazonas del mundo.

Si no se revierte esta situación, dicen, las consecuencias del cambio climático podrían acelerarse.

No toda la pérdida de bosque es igual

Cuando hablamos de datos de deforestación, no siempre hablamos de lo mismo.

Una forma de medir la deforestación es teniendo en cuenta toda el área de la selva en que la vegetación fue completamente eliminada. Es lo que se llama pérdida de cobertura forestal.

Solo en 2018, la pérdida de cobertura forestal en el Amazonas llegó a 4 millones de hectáreas (40.000 km2), según datos de Global Forest Watch.

Gif animado de la pérdida de cobertura forestal en Sudamérica

Algunas de esas áreas deforestadas son de bosques primarios, aquellos en su estado original, no afectados por la acción humana.

En 2018, el Amazonas perdió alrededor de 1,7 millones de hectáreas de bosque primario, según datos producidos por el sistema de monitoreo de la Universidad de Maryland y publicados por Global Forest Watch.

Esta cifra equivale a que alrededor de tres campos de fútbol de bosque virgen fueron talados cada minuto en 2018.

Esta pérdida puede parecer insignificante (un 0,32% del bosque total en el bioma) pero no es una cuestión solo cuantitativa sino también cualitativa.

“Esta forma de medir la deforestación es importante porque los bosques primarios son mucho más ricos y variados en biodiversidad”, explica Jos Barlow, profesor de la Universidad de Lancaster en Reino Unido e investigador de la Red Amazonía Sustentable (RAS).

Gráfico de espécies que sería posible encontrar en 1 hectárea de Amazonas

Todos los procesos e interacciones entre las miles de especies de plantas y animales que coexisten en el Amazonas hacen que este bosque tropical sea excepcional e irremplazable.

Mucha gente cree que para compensar lo que perdemos en el Amazonas es suficiente plantar árboles en otros sitios. Pero no es así”.

Erika Berenguer, Universidad de Oxford

“Cada hectárea deforestada significa que una parte del ecosistema deja de funcionar, y eso afecta a todo lo demás”, dice a BBC News Mundo la investigadora Erika Berenguer, experta en selvas tropicales de la Universidad de Oxford, Reino Unido, y de RAS.

En los últimos diez años, las tasas de pérdida de bosques primarios se han mantenido altas o han repuntado en la mayoría de los países amazónicos.

Tasa de pérdida anual acumulada de bosque primario en el Amazonas 2002-2018

  •  Brasil
  •  Bolivia
  •  Colombia
  •  Ecuador
  •  Guyana
  •  Guayana Francesa
  •  Perú
  •  Surinam
  •  Venezuela

2002200420062008201020122014201620181%2%3%4%5%6%7%Fuente: Global Forest Watch

En el bosque primario viven árboles que pueden tener cientos o incluso miles de años. Estos cumplen una función muy poderosa a la hora de mitigar el cambio climático, ya que actúan como un enorme depósito de dióxido de carbono.

Una pequeña parte del dióxido de carbono que los árboles absorben en el proceso de fotosíntesis se emite a la atmósfera durante la respiración. La otra parte se transforma en carbono y los árboles lo usan para producir los azúcares necesarios para su metabolismo.

“Medimos la cantidad de carbono en un árbol por su grosor”, explica la investigadora Erika Berenguer.

Por eso, cuanto más antiguo y grande el árbol, más carbono almacena.

Árbol en el Amazonas peruano
Leyenda:Las quemas y la tala de madera hacen que el carbono almacenado en los árboles se convierta en CO2 y vuelva a la atmósfera

Según Berenguer, un árbol grande (de al menos tres metros de circunferencia) puede contener entre tres y cuatro toneladas de carbono.

Eso equivaldría a alrededor de 10 a 12 toneladas de dióxido de carbono, el equivalente al promedio de lo que un vehículo ligero emite durante cuatro años.

Uno de los efectos de la deforestación justamente es que libera el CO2 almacenado en el bosque, ya sea por las quemas o por la descomposición de la madera tallada, procesos que transforman el carbono de los árboles nuevamente en gas.

Por este motivo, los científicos temen que la región deje de ser un almacén de carbono y se convierta en un emisor importante de CO2, acelerando los efectos del cambio climático. Un estudio reciente dice que un 20% del total del Amazonas ya emite más dióxido de carbono de lo que absorbe.

La destrucción (in)visible del Amazonas

Bosque degradado en Brasil
Leyenda:Cuando el bosque está degradado es más vulnerable a incendios y al cambio climático

Expertos como Antonio Nobre consideran que la deforestación no muestra toda la dimensión de la pérdida. Para eso se deberían incluir cifras de degradación.

Este es el fenómeno producto de los eventos climáticos, como las sequías, y de la acción humana, como las quemas o la tala ilegal de madera, que arrebata a la selva de sus funciones vitales.

Eventos recientes como los incendios de 2019 contribuyeron a esta degradación.

“Aunque no se quite toda la vegetación, el suelo se vuelve más frágil y seco. Eso cambia el microclima del bosque y facilita que los incendios se propaguen porque el suelo se calienta más rápido”, explica Alexander Lees, profesor de Ecología Tropical en la Universidad Metropolitana de Manchester, en Reino Unido.

En Brasil, entre los meses de enero y noviembre, los incendios arrasaron con 70.698 km² (más de siete millones de hectáreas) de Amazonas. En Bolivia, el fuego destruyó más de dos millones de hectáreas de Amazonas.

La degradación también hace que la selva se vuelva menos eficiente. Pierde, por ejemplo, su capacidad de generar parte de su propia lluvia.

“Si sumamos la tala y la degradación, más del 50% del Amazonas ya no cumple sus servicios ambientales al clima de la región”, dice Antonio Nobre.

No se puede tumbar ni un árbol más en el Panamazonas”.

Antonio Nobre, INPE

Científicos también han comprobado que la degradación es un factor importante en la emisión del CO2 almacenado en el bosque. Un nuevo estudio de Raisg afirma que un 47% de todas las emisiones del Amazonas proceden de la degradación y que, en siete de los nueve países amazónicos, este fenómeno es el principal responsable de las emisiones de este gas.

Madera talada en el Amazonas peruano
Leyenda:Pocos países amazónicos tienen datos anuales sobre la degradación en sus bosques

Según el climatólogo, las áreas degradadas en el Amazonas llegan a ser hasta dos veces más grandes que las deforestadas.

Para hacer esa afirmación, él se basa en el hecho de que solo en Brasil, entre 2007 y 2016, fueron contabilizadas 14,6 millones de hectáreas degradadas en el Amazonas.

Corresponde a casi el doble del área deforestada en el mismo período, 7,5 millones de hectáreas, según datos del INPE.

Un informe reciente del gobierno de Colombia afirma que entre 2012 y 2015, el Amazonas en este país perdió 187.955 hectáreas por deforestación y 414.605 hectáreas por degradación – más del doble.

Eso hace pensar que el área de Amazonas destruida por la acción humana es mucho más grande de lo que se cree.

Jos Barlow, de la Universidad de Lancaster, está de acuerdo.

“Sabemos que hasta los números oficiales que tenemos son subestimados, porque generalmente solo se mide la degradación más grave”, explica.

Gráfico sobre qué hace que un bosque sea considerado degradado

¿Pero por qué no se habla de degradación en las mediciones de pérdida del Amazonas?

“Es un fenómeno más difícil de medir porque, aunque se vea la degradación en imágenes satelitales, hay que tener datos del terreno para entender cuál es la situación real de aquella área, si está más o menos degradada o si se está recuperando”, dice Alexander Lees.

Entre los países amazónicos, solo Brasil publica sistemáticamente sus datos anuales de degradación.

Sin embargo, científicos de toda la región están intentando producir datos sobre este fenómeno, para tener un retrato más amplio del estado actual del bosque.

¿Qué pasa si perdemos el bosque?

Ganado en el Amazonas brasileño
Leyenda:El modelo que proyecta un punto de inflexión del Amazonas en los próximos 20 a 30 años aún no incluye la degradación

Si la deforestación y la degradación siguen a los ritmos actuales, el Amazonas puede dejar de funcionar como un ecosistema tropical incluso si parte de este sigue en pie.

Actualmente, un poco más del 18% de toda la selva amazónica original ha sido destruida, según los datos del proyecto de monitoreo Mapbiomas, una asociación entre universidades, ONGs, institutos en todo el Amazonas y Google.

Esa cifra está muy cerca de lo que el biólogo estadounidense Thomas Lovejoy y el climatólogo brasileño Carlos Nobre llaman el “tipping point” (“punto de no retorno” en inglés).

Se refieren al momento en que el Amazonas cambiará completamente a causa de la deforestación, el cambio climático y la vulnerabilidad al fuego.

Ese punto ocurrirá cuando la deforestación total sea del 20% al 25%, dicen.

Según sus cálculos, este punto de inflexión puede suceder entre los próximos 20 y 30 años, si se mantiene la tasa actual de aproximadamente 1,5 millones de hectáreas (15.000 km2) deforestadas en promedio al año.

“Si llegamos a este punto, la duración de la estación seca y la temperatura del bosque aumentarán. Los árboles comenzarán a morir rápidamente y esto creará un círculo vicioso. Lo que era una selva tropical parecerá más bien una sabana muy pobre y baja en carbono”, dijo Carlos Nobre a BBC News Mundo.

Imágenes de cómo se vería la vegetación del Amazonas después del tipping point

En el estudio, los científicos proyectan un escenario para 2050 (imagen arriba) en que el Amazonas haya perdido el 20% de bosque y es más vulnerable a los incendios, la temperatura de la región haya aumentado hasta 3 °C, y haya un aumento de 30% en la concentración de CO2 en la atmósfera.

“En este escenario, tendríamos hasta 60% del bosque convertido en esta sabana pobre.”

La proyección, sin embargo, aún no incluye la degradación, por la dificultad de medirla en todo el Panamazonas, como se llama el conjunto del bioma en todos sus países.

Eso significa que el bosque podría estar aún más cerca del “punto de no retorno”. Según Nobre, hay planes de hablar del fenómeno en un próximo análisis.

Pero ¿qué puede pasar después del punto de inflexión?

Menos lluvia

Los científicos aún no conocen con precisión todos los posibles efectos de una transformación repentina de la selva amazónica.

Pero según las estimaciones de Carlos Nobre, la temperatura en la región podría aumentar de 1,5 °C a 3 °C en las zonas que se convertirían en sabanas degradadas. Y eso sin contar con el posible aumento ya causado por el calentamiento global.

En 2012, un estudio de la Universidad de Leeds mostró que la deforestación podría causar que las precipitaciones en el Amazonas disminuyeran aproximadamente un 12% durante la temporada de lluvias y un 21% en la estación seca para 2050.

Bosque quemado en Brasil en 2015 al lado de plantación de soja
Leyenda:La transformación del Amazonas en sabana puede tener un efecto catastrófico para la economía de Sudamérica

Con menos evapotranspiración en el bosque, las lluvias en la cuenca del río La Plata también disminuirían, y la temperatura en el medio oeste brasileño podría aumentar hasta 2 °C.

Eso también podría tener un efecto catastrófico para la economía regional. Menos lluvia y más calor significaría menos agua para la cría de ganado y para cultivos como la soja.

“Ciertamente habría una disminución de la productividad en áreas del continente que son las más importantes para la ganadería y la agricultura”, dice Carlos Nobre.

Más enfermedades

Algunos estudios hechos en el Amazonas brasileño y en otros bosques tropicales del mundo vinculan la deforestación a una mayor incidencia de enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria y la leishmaniasis.

“En un ambiente con mucha biodiversidad, la dispersión de los virus se diluye, porque hay más especies que pueden servir como incubadoras. Los vectores, como los mosquitos, tienen una gran oferta de alimento”, explica a BBC News Mundo la bióloga Márcia Chame, investigadora de Fiocruz, en Brasil.

Según la bióloga, el proceso de quemas y de degradación hace que los insectos busquen otras fuentes de alimento y se acerquen a asentamientos urbanos.

Mosquito en el Amazonas
Leyenda:La pérdida de bosque amazónico puede hacer que los mosquitos transmisores de virus tengan más contacto con los humanos

“Aún no sabemos qué va a pasar, pero tenemos elementos para decir que, con menos selva, hay un alto riesgo de que haya más transmisión a humanos”, dice Chame.

El aumento de la temperatura causado por los cambios en el bosque también puede provocar más muertes y enfermedades cardiovasculares y respiratorias vinculadas al calor, según la investigadora Beatriz Oliveira, de la Red Brasileña de Investigaciones sobre Cambio Climático.

“Aunque se mantengan las condiciones que tenemos hoy, en la región amazónica la temperatura puede aumentar hasta 8 °C, sumando la deforestación y el calentamiento global, a partir del 2070. Con la sustitución del bosque por otro ecosistema, ese aumento podría ser aún mayor o podría pasar mucho antes”, advierte.

¿Se puede evitar el “punto de no retorno”?

Según Carlos Nobre, hay una manera:

“Lo que debemos hacer de inmediato es adoptar una política de ‘deforestación cero’ en el Panamazonas y, junto a ella, un programa de restauración forestal en el sur, sureste y este de la Amazonía, que son las secciones más vulnerables”, advierte.

“Si pudiéramos reforestar 60.000 o 70.000 km2 de esta gran área, donde la estación seca ya es más larga, podríamos hacer que el bosque volviese a funcionar mejor allí, sería más resistente”.

El objetivo no parece fácil de alcanzar en un futuro próximo.

Indígena del Amazonas manipula un arma de caza
Leyenda:En todo el Amazonas hay cerca de 100 tribus indígenas con las cuales hay poco o ningún contacto

En septiembre del 2019, representantes de siete países amazónicos (sin Venezuela y Guayana Francesa), se reunieron en Leticia, Colombia, para crear una agenda para prevenir crisis ambientales como los incendios de este año.

El resultado fue el “Pacto de Leticia por la Amazonía”, un acuerdo de 16 medidas no vinculantes que indican un compromiso de los países para combatir la deforestación y degradación forestal pero que no establece objetivos específicos para reducirlas o un plan de reforestación.

Todos los políticos dicen la famosa frase: ‘preservación, sí, pero con desarrollo’. Pero oculto en la palabra ‘desarrollo’ hay un modelo que solo entiende la actividad económica si se arrasa el bosque. Eso tiene que cambiar, y hay que cambiarlo ahora”.

Carlos Nobre, USP

Créditos

Reportaje: Camilla Costa

Texto: Camilla Costa y Carol Olona

Diseño y gráficos: Cecilia Tombesi

Programación: Marta Martí y Marcos Gurgel

Estimaciones del gráfico sobre especies en 1 hectárea de Amazonas: Jos Barlow y Alexander Lees, de la Red Amazonía Sustentable, con base en estudios científicos (https://doi.org/10.6084/m9.figshare.10104368)

Agradecimientos: Carlos Nobre, Antonio Nobre, Red Amazonía Sustentable, Red Amazónica de Información Socioambiental Georeferenciada (Raisg), Júlia Jacomini, Gustavo Faleiros, Infoamazônia, Thiago Medaglia, Erika Berenguer, Rodrigo Botero, Mikaela Weisse, Global Forest Watch.

bbc.mundo

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¿No hay pobres en el Reino de España? El nuevo gobierno español y sus “especialistas” en pobreza


El nuevo gobierno de coalición ha traído un nuevo ministerio, el de Seguridad Social e Inclusión, que además de segregarse de Trabajo también ha servido para quitarle a la vicepresidencia Social de Pablo Iglesias las políticas de rentas mínimas condicionadas para pobres. Ahora, las tres políticas de rentas monetarias más importantes con competencia estatal, las pensiones contributivas —gestionadas por el INSS, que depende del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones—, las no contributivas —gestionadas por el Imserso, que depende de la Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030— y las prestaciones de desempleo —gestionadas por el SEPE que depende del Ministerio de Trabajo y Economía Social— se administran desde tres ministerios diferentes y, todo parece indicar que el de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones también intentará hacer algo con el desastre de las rentas mínimas gestionadas por las comunidades autónomas.

Este Ministerio acaba de nombrar a José María Casado secretario general de Objetivos y Políticas de Inclusión y Previsión Social, con el objetivo, según el Ministerio, de impulsar, diseñar y evaluar políticas que tienen por finalidad ayudar a la incorporación y a la participación en la sociedad, en igualdad de oportunidades, de los colectivos más desfavorecidos. José María Casado formaba parte del equipo en la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal —AIREF— de su ahora ministro, organismo que presentó en junio de 2019 el Estudio sobre Programas de Rentas Mínimas en el Reino de España analizando la propuesta de renta mínima de la ILP de los sindicatos UGT y CCOO presentada en 2017 y rechazada a ser votada por el Congreso en 2018 por la incomparecencia en comisión de varios diputados socialistas.

Un mal estudio sobre las maldades de la renta básica

José María Casado también tiene un artículo más reciente escrito con Miguel Sebastián criticando la renta básica incondicional porque, en su parecer, es inviable financieramente. El artículo nos sorprende porque repite exactamente los mismos errores que realizó el servicio de estudios del BBVA en el año 2017 que consistía en el cálculo que iguala el coste bruto de la renta básica -o sea el coste de multiplicar la renta individual por el total de residentes en el Reino- con el coste fiscal de la misma. La “economía de servilleta”, en una oportuna expresión de Guy Standing. Los autores de este artículo solo tardamos dos días en responder las falacias del cálculo y a los engaños que llevaba, que básicamente consistían en dejar como inasumible por impagable la implantación de una renta básica. Pero por lo menos el BBVA criticaba un estudio y se intentaba entrar en una cierta discusión con él. Nuestra respuesta, por cierto, nunca fue contraargumentada. Tampoco lo esperábamos. El deficiente estudio del BBVA fue reproducido en múltiples medios de comunicación, nuestra respuesta en ninguno. Tampoco es que nos quedásemos muy sorprendidos ante la desproporción de la difusión de la crítica BBVA y nosotros, sinceramente.

La bibliografía del artículo de Casado y Sebastián es breve y en el artículo explican confusamente la propuesta histórica de Friedman, defensor de una variante liberal de la renta básica a través de un impuesto negativo de la renta en donde claramente —o al menos eso pensamos nosotros— se incardina una renta básica con el impuesto sobre la renta —nuestro IRPF— y el coste fiscal es la diferencia entre lo que pagan de más los perdedores con el nuevo sistema… descontando la renta básica que también cobran —porque para eso es universal—. Confunden el impuesto negativo de la renta, que es universal, con una renta para pobres1 cuando en realidad es, repetimos, una renta universal que al ser articulada a través del impuesto de la renta beneficia a los pobres y perjudica a los ricos —cuando se es rico y cuando se es pobre—. Es como decir que la sanidad universal en el Reino de España es para pobres porque los ricos, que la pueden usar, acuden más a la sanidad privada.

Luego realizan un conjunto de rebajas en el coste de la RB mediante simulaciones con la muestra de contribuyentes del IRPF, la misma que utilizamos nosotros, pero actualizada a 2016, haciendo tributar la RB, rebajando su importe y los beneficiarios de la misma, pasando de una RB universal a otra cosa. Lastimosamente no siguen los criterios básicos que harían comprensible una RB pagada a través de las nóminas o pensiones sujetas a IRPF: añadir la RB al importe de la nómina y cambiar la retención por IRPF para que todos pagaran más, pero que de la suma y resta de ambos conceptos saliera que los titulares de sueldos o pensiones bajas acaban ganando más y los ricos ganando menos, y de manera universal —y los que no tienen ninguna nómina recibirían un cheque directo, al igual que los tutores de los menores—. Otras disquisiciones sobre que una substitución de las prestaciones sociales inferiores a la RB por la RB supondría eliminar las cotizaciones sociales asociadas, sin ninguna otra justificación, parecen más excusas para cerrar el tema que no para debatir en profundidad una financiación de la RB —suponemos que debe ser incomprensible para ellos que en Dinamarca u Holanda las pensiones tengan un primer tramo universal que se financia exclusivamente con impuestos y no cotizaciones, por ejemplo—.

La mención al problema de la incompatibilidad de la RB con otras rentas también es especialmente sorprendente, la enumeran en la lista de problemas de incentivos, cuando precisamente la RB defiende lo contrario y para los “trabajistas” debería ser un argumento favorable. Desde luego no parece que hayan tenido constancia de las trampas de la pobreza que suponen los sistemas de rentas condicionados a no trabajar, aunque sea a tiempo parcial o temporalmente, o con tasas de imposición marginal de los nuevos ingresos generados cercanas al 90% como el caso de la renta garantizada de ingresos de Euskadi. Y concluir que la prueba piloto de Finlandia fue un fracaso porque en los dos años los perceptores no trabajaron más, es de un reduccionismo que solo se puede explicar por un apriorismo ideológico basado en el mantra del que el trabajo remunerado es el bien supremo, por delante de eliminar la pobreza y el sufrimiento que genera y generará de manera creciente el actual sistema.

Sobre el resto de la lista de problemas que supuestamente implica una RB incondicional , lo menos que podemos decir es que es una lista de apriorismos basados en la teoría microeconómica neoclásica más básica. Una lista que se da de bruces con toda la panoplia de experimentos que se han desarrollado —ellos citan Finlandia y Holanda como únicos experimentos, olvidándose de los que se hicieron hace cincuenta años en EEUU y Canadá, o los más recientes en la India, en Namibia, en Irán, en Kenia, en California, o los experimentos naturales de las loterías con sueldo para toda la vida de Bélgica, o los de algunas tribus indias norteamericanas que reciben ingresos extraordinarios por la explotación de licencias de casinos y los reparten como RB, o el fondo permanente de Alaska… — donde no se ha visto en ningún caso que se reduzca —al menos de manera significativa— la oferta efectiva de trabajo, ni que crezca el desempleo estructural, ni que se desactive parte de la población activa, ni mucho menos que se reduzca el capital humano ni que se ahorre menos.

Diríamos que es un compendio de ideas sobre que cuando se ayuda a los pobres se vuelven vagos y se lo gastan todo en alcohol o en substancias no aconsejables. Algo muy, muy viejo. Extremadamente viejo. Como alguien dijo, la teoría de la racionalidad no se aplica a los pobres, al fin y al cabo son tontos. Ninguna de estas aseveraciones está demostrada en estos experimentos, al contrario, lo habitual es encontrar evidencias en sentido contrario y además substanciales mejoras en salud y bienestar subjetivo, que también acaban implicando un ahorro en costes sanitarios y laborales. Y todo esto sin tener en cuenta que están escribiendo sobre la aplicación de la RB en un país con casi el 14% de paro oficial, el 23% si contamos los desanimados y los trabajadores a tiempo parcial involuntarios. Digámoslo así: aunque alguien deje de trabajar en algún trabajo de mierda para estudiar u ocuparse de sus hijos, no se va a caer el sistema productivo, y quizás ayude a que los trabajos de mierda se paguen un poco mejor.

Además, la tendencia creciente del salario mínimo ayuda si cabe más a reducir estos supuestos incentivos, porque pensar que vivir con 430 euros al mes es el objetivo de media humanidad y que mejor que trabajen… dice muy poco de la humanidad y de quien quiera que trabaje por esto —de hecho no creemos que trabajar por sueldos bajos sea la mejor manera de incrementar la motivación por el trabajo bien hecho y productivo—. Es algo también conocido: los trabajos de mierda, aunque con nombres menos claros pero más académicos y ridículos, son algo que quienes no los sufren los valoran… para que los hagan los demás. Pero que de esta discutible preferencia se haga un objetivo social que vale la pena, va un abismo.

Sobre el impacto de la desigualdad, no dicen gran cosa puesto que no hay la menor simulación o cálculo de los cambios en los índices de desigualdad de sus propias propuestas, entre otras cosas porque tampoco proponen cómo se puede financiar, sólo alertan del desmesurado coste. Tampoco hacen ningún amago de discutir si la RB debería ir acompañada de un reparto del trabajo remunerado como cada vez hay más voces que lo sugieren ante los fenómenos estructurales de la globalización y la automatización de tareas. Finalmente recordar que la RB en tanto elimina la pobreza puede indexarse al umbral de riesgo de pobreza u otro indicador de necesidades básicas, no al IPC, pero que su objetivo fundamental es cubrir las necesidades básicas o, como nos gusta expresarlo republicanamente, garantizar la existencia material de toda la población.

En resumen, descartada en falso la RB por inviable económicamente —un debate que hace ya tiempo creíamos cerrado— nos llevan al problema de los incentivos porque han reconvertido la RB en una renta condicionada en donde aparecen todos los problemas habituales de trampas de la pobreza y precariedad, burocracias fiscalizadoras, estigmatizaciones y otros costes de acceso, justamente las razones que acaban desembocando en el desastre actual del sistema de protección contra la exclusión, que cubre solo al 8% de la población en riesgo de pobreza en nuestro Reino.

Así que parece que con el nuevo gobierno y la configuración de competencias hemos pasado de una posibilidad de Guatemala —un sistema más avanzado y homogéneo de rentas mínimas condicionadas defendido por Podemos pero que se ha ido diluyendo en solo cinco años conforme se repetían las contiendas electorales, en donde desde una defensa inicial de una renta básica universal estándar se pasó a una renta mínima que ni siquiera se mencionó en las propuestas de negociación de gobierno que planteó Unidas Podemos al PSOE en agosto del año pasado— a Guatepeor, donde se supone que quien debe pensar en la inclusión de los más desfavorecidos ya comete errores de bulto en sus análisis. Financiar y defender que una RB es la forma mejor a partir del conocimiento disponible para erradicar la pobreza no es ninguna locura2. En este otro artículo se explica como se calcularía en Estados Unidos el coste neto de una renta básica —un coste del 3% del PIB, similar al que nuestros cálculos nos dan para el Reino de España—. Existen documentadas propuestas de este estilo, académicas, divulgativas o políticas, y en diversos países avanzados, pero no parece que ni el nuevo Secretario ni el exministro se hayan preocupado en averiguar.

Las expectativas que ofrece el nuevo ministerio

¿Qué podemos esperar del nuevo ministerio? Si tomamos el documento de la AIREF, sus conclusiones son que con 5.500 millones de euros adicionales —menos del 0,5% del PIB— , 3.500 si se eliminan duplicidades —un 0,3% del PIB— se beneficiarían 1,8 millones de hogares, a un promedio, pues, de menos de 2.000 euros adicionales por hogar. Según la Encuesta de Condiciones de Vida, el tamaño medio de un hogar pobre se acerca a dos miembros, por lo que la propuesta de la AIREF alcanzaría los 3,5 millones de personas en riesgo de pobreza, unos 1.000 euros más por persona.

En esta interesante tesis doctoral, enmarcada en el proyecto europeo Improve ya finalizado, se utilizaba la metodología de los presupuestos de referencia para calcular cuál era el importe de la cesta de la compra que necesitaba una familia en función de la composición para cubrir sus necesidades básicas. Con datos de 2014 y para la ciudad de Barcelona el coste aproximado era de 437,7 euros mensuales para un adulto solo, más un 73% de este coste para un adulto adicional, un 75% para un menor de 13 años adicional y un 99% para un adolescente, y sin contar los gastos de vivienda —los que incluyen el alquiler o hipoteca, suministros básicos, gastos de comunidad e impuestos a la propiedad—. Así, una familia de 4 miembros —dos adultos, un menor y un adolescente—, sin contar con los gastos de vivienda, necesitaba el año 2014 1.519 euros mensuales para cubrir sus necesidades básicas. Esta cifra es inferior a la estimada por el Área Metropolitana de Barcelona en sus informes sobre el salario de referencia —Living wage en terminología anglosajona—, en donde una familia de 4 miembros necesita unos 2.000 euros mensuales sin contar los gastos de la vivienda.

AIREF en sus cálculos de escenario de mayor impacto propone reducir hasta en un 60% la pobreza severa —la de los hogares que tienen una renta por debajo del 30% de la mediana, que es la mitad del umbral de riesgo de pobreza—. Para ello propone pagar el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples —IPREM— que por tanto serían 430 euros mensuales, a los hogares con ingresos por debajo del 20% de la renta mediana —los que ganan menos de 246 euros mensuales según la ECV 20183— más 100 euros mensuales por menor hasta 3 menores —el cuarto y sucesivos no cuestan nada suponemos—; y para los hogares con ingresos entre el 20 y el 60% de la renta mediana —que ganan hasta 739 euros mensuales— únicamente pagaría los 100 euros mensuales por menor y hasta un máximo de tres.

Con esta propuesta, una familia de 2 adultos, un menor y un adolescente, la AIREF propone pagarles 630 euros mensuales, el 41% de su presupuesto de referencia según Improve4. Y eso sin contar con los gastos de vivienda, que ya dependen de diversos factores como la localización, si la vivienda es de alquiler —a precio protegido o alquilada a precios de mercado—, hipotecada o de propiedad, y de los gastos adicionales. Con estimaciones realizadas con los microdatos de la ECV, el 46% de las familias con ingresos por debajo del 20% de la renta mediana pagaban alquiler o hipoteca por su vivienda un promedio de 268 euros mensuales, a los que había que añadir el resto de gastos de suministros, comunidad, etc.

En resumen, quien crea que con una ayuda equivalente a un tercio como máximo de las necesidades de las familias pobres va a acabar con la pobreza está claro que únicamente piensa en la limitación de recursos, en gastar lo mínimo para dar una ayuda de beneficiencia prácticamente, que no solventará nada. Y nos da cumplida información de las prioridades sociales de quien hace una propuesta de este tipo o similar.

Aún más, los 3,5 millones de individuos que se propone ayudar a razón de 1.000 euros anuales en promedio con esta medida suponen una fracción de las personas que objetivamente lo están pasando mal en nuestro país. Así, con datos también de la ECV se estiman en 4,9 millones las personas en hogares que manifiestan llegar a fin de mes con mucha dificultad y 7,8 millones adicionales manifiestan hacerlo con dificultad, en total 12,7 millones. Más en concreto, 16,8 millones viven en hogares que no pueden afrontar un gasto imprevisto, 4,2 millones no pueden mantener su vivienda a 5una temperatura adecuada y 4,1 millones tienen problemas para pagar los gastos relacionados con su vivienda principal. Unos 2,5 millones manifiestan 4 o más privaciones, lo que se considera privación material severa. De todos estos la propuesta de la AIREF solo palia la situación de 1,6 millones. Todos estos indicadores siguen en los mismos o en algunos casos peores valores que hace 15 años, una generación entera. No es en la propuesta de la AIREF que quepa esperar nada al respecto.

Los penúltimos contra los últimos… y la extrema derecha

En todos estos indicadores el porcentaje de población extranjera —de fuera de la UE— en situación de pobreza dobla los porcentajes de la población de nacionalidad española. No es difícil intuir que este colectivo, al ser el que lo está pasando peor sea relativamente —que no en valores absolutos— el que se pudiera beneficiar en mayor medida de la renta mínima para pobres propuesta por la AIREF. ¿Qué sucederá cuando grupos o partidos de ultraderecha acentúen en sus medios de comunicación o mediante campañas específicas —como las que hemos visto de reparto de alimentos para “nacionales”— que el sistema de ayuda solo protege a los más necesitados… que son extranjeros? No es complicado de suponer. Propuestas como las de la AIREF favorecen la guerra de los penúltimos contra los últimos y la posible hegemonía ideológica de la extrema derecha entre los colectivos más humildes que votan —los extranjeros no votan—.

Los datos del gasto público de protección social en el Reino de España reflejan varios aspectos que explican esta persistencia de la pobreza. Veamos el cuadro comparativo del diferencial de gasto sobre el PIB del Reino de España en comparación a la UE en los años 2010, 2013 —los años más crudos de la crisis— y 2016 —los últimos disponibles y tras tres años de recuperación económica—.

  1. El gasto en salud, dependencia y discapacidad está anclado entre un 12 y 16% menos de lo que correspondería al Reino de España comparativamente. El diferencial de gasto, no obstante ha ido creciendo hasta superar los 16.000 millones anuales.
  2. El gasto en pensiones de jubilación, viudedad y orfandad ha pasado a estar por encima del gasto sobre el PIB de la UE.
  3. El gasto de protección social se encontró en la media europea durante los años de la crisis debido al sobrecoste en prestaciones de desempleo, pero al reducirse éstas han quedado visibles el inferior gasto en protección a las familias, a las personas en riesgo de exclusión y sobretodo el gasto e inversión en vivienda. En el año 2016 había un diferencial de gasto de casi 13.000 millones, más de 20.000 sin tener en cuenta el gasto diferencial en desempleo —11 puntos diferenciales con Europa en tasa de paro el 2016, que se han reducido a 7,7 en 2019—.

Estos entre 13 y 20 mil millones de euros en apoyo a las familias y a la accesibilidad a la vivienda —que está estrechamente relacionado con la exclusión— deberían ser el objetivo de convergencia con Europa. Todo lo que se invierta por debajo —como pretende la AIREF— será bienvenido, pero no nos acercará con Europa en un aspecto tan crítico en estos momentos.

Así pues, además de seguir con la debilidad estructural de las políticas de apoyo a las familias —ya sea en prestaciones directas o en acceso a la vivienda—, no se ha trasladado el reciente ahorro en desempleo hacia la partida de exclusión social, cuando son vasos comunicantes, puesto que la última empieza actuar cuando se agotan los derechos de la primera y el mercado laboral es incapaz de revertir la situación. El otro vaso comunicante se da con las jubilaciones anticipadas, a los que muchos desempleados se acogen durante los 4 años anteriores a la edad legal de jubilación y pasan a cobrar una pensión con una merma importante en el importe, pero cargando el coste a corto plazo al sistema de pensiones y descargándolo de las prestaciones de desempleo, rentas mínimas u otras ayudas de emergencia6. Estos datos también se analizan en un reciente documento del FMI que reconoce las debilidades globales del sistema de protección social español y que dentro de la debilidad general existe un sesgo en favor de los pensionistas, que en promedio están relativamente mejor protegidos que el resto de generaciones. A su vez, Philip Alston, relator de la ONU sobre la pobreza, después de su reciente visita declaró que el Reino de España “no se toma en serio los derechos sociales”. En fin, su informe preliminar pone la piel de gallina.

Esta última semana hemos tenido dos noticias que podrían ayudar a revertir un poco este panorama. Aunque representen poco respecto a la realidad cruda. La Generalitat de Cataluña ha aprobado un cambio en su ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía que hará que se reduzca de 6 a 2 meses el período sin ingresos para acceder a la misma (reduciendo parcialmente la trampa de la precariedad, que frena que los beneficiarios de la RGC acepten trabajos temporales porque luego tardan mucho tiempo en recuperar la prestación si vuelven a la situación de desempleo y sin derecho a subsidio), y que no computará, como ingresos del hogar demandante, los donativos que reciben de otros familiares o amigos (que aunque parezca mentira era un motivo de denegación). Por otro lado el Consejo de Política Fiscal y Financiera (donde es mayoritario el Ministerio de Hacienda) ha relajado el objetivo de déficit de las CCAA en 0,2 puntos del PIB. Esto equivale a unos 2.500 millones de mayor gasto para las CCAA, o lo que es lo mismo un 135% más que lo que estimamos se gastaron las CCAA el año 2018 en rentas mínimas y ayudas de emergencia. Es decir, si estos 2.500 millones se invirtieran en incrementar la cobertura de las rentas mínimas, se doblaría el número de individuos incluidos, aunque sea mínimamente (la ayuda media que reciben es de 186 euros al mes), de 679.000 a 1,8 millones. Se trata de la misma lógica de la condicionalidad, pero con más generosidad hacia los pobres. Veremos.

Resumiendo, parece que pese a la retórica de los anuncios, si no se cambian seriamente las cosas, y no solamente con el barniz de la retórica, el nuevo gobierno español seguirá asentando las bases de la pobreza, negando su importancia y el coste para solventarla, obviando su transmisión entre generaciones —solo hay que ver las diferencias en fracaso escolar entre barrios ricos y pobres—, los costes asociados que genera —enormes en salud, en convivencia, en confianza en la sociedad, en recursos talentosos desaprovechados—  y con una clara amenaza de que se pierda el no demasiado holgado voto de izquierdas de las clases más empobrecidas, porque esta gran parte de la población castigada acabe por no confiar que este gobierno le defienda o que pueda hacer algo substancial para mejorar su situación. Hay demasiados precedentes negativos, pero quizás por una vez las cosas pueden ser diferentes para la mayoría de la población no rica. O así lo aprecia una parte importante de la población. Pronto lo veremos.

Dijo Einstein que no sabía cómo sería la tercera guerra mundial, pero que la cuarta se haría con piedras y lanzas; nosotros decimos que no sabemos como se acabará la legislatura, pero sí creemos que si no cambian radicalmente las cosas, la siguiente crisis la gestionará Vox.

NOTAS
 

1 ¡Cualquier cosa no es la renta básica!

2 Acabar con la esclavitud también era catalogado por muchos como una locura. El último libro de Piketty, Capital e ideología, documenta de una forma exhaustiva cómo era “lo más razonable del mundo” la indemnización —a cargo de todos los contribuyentes— a los esclavistas por su “gran pérdida” al no poder disponer de esclavos para sus negocios no precisamente poco lucrativos. ¿Indemnizar a los esclavos? ¡Una locura! ¿Una RB para garantizar la existencia material de toda la población? ¡Una locura!

3 AIREF utiliza los datos y umbrales de la ECV2017, ligeramente inferiores: 711 euros mensuales por adulto.

4 Quizás los precios de los costes de la vida en otros territorios del Reino que no sean Barcelona son un poco más bajos, pero donde se hallan las grandes diferencias son en el acceso a la vivienda. Lastimosamente el INE no publica ninguna estimación sobre costes de vida diferenciales por territorios, no sea que alguna comunidad o localidad reclame mayor financiación parar compensarlos.

5 Estas cifras sobre la incapacidad de afrontar gastos imprevistos se alinean con los datos de la Encuesta Financiera a la Familias del Banco de España. Con microdatos de la penúltima encuesta —2014—, 4,9 millones de hogares —lo que equivaldría a 10 millones de personas— tenían una riqueza media acumulada neta de deudas sin contar la vivienda principal ni las deudas asociadas de 1.307 euros. Con datos agregados de la EFF de 2017, el 25% de los hogares españoles tenían una riqueza neta total media de -200 euros —debían 200 euros— y mediana de 600 euros. En el 2011 las cifras eran de 13.000 euros de riqueza neta media y 7.000 de mediana del percentil 25. Pobreza en renta, en privaciones y en recursos están estrechamente correlacionadas. Y la propuesta de la AIREF sólo alcanzaría a paliar parcialmente la situación de un tercio de estas familias. Mientras tanto, del 2011 al 2017 el 10% de la población más rica pasó de una riqueza neta media de 1,269 millones a 1,354 y de detentar el 46,1% del total de la riqueza de los hogares al 53,6%.

6 Les sale más a cuenta cobrar la pensión mínima para menores de 65 años de entre 604 y 790 euros mensuales por catorce pagas para 2020 que la ayuda de 430 euros mensuales de los subsidios al desempleo no contributivos para mayores de 52 años. Y a los 65 años mayoritariamente pasan a cobrar entre 648 y 843 euros mensuales, o sea pobres o casi pobres el resto de su vida.Jordi Arcarons  es catedrático de Economía Aplicada de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro de la Red Renta Básica. Su último libro es, en colaboración con Daniel Raventós y Lluís Torrens, «Renta Básica Incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa» (Serbal, 2017).Daniel Raventós  es editor de Sin Permiso, presidente de la Red Renta Básica y profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro del comité científico de ATTAC. Sus últimos libros son, en colaboración con Jordi Arcarons y Lluís Torrens, «Renta Básica Incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa» (Serbal, 2017) y, en colaboración con Julie Wark, «Against Charity» (Counterpunch, 2018) traducido al castellano (Icaria) y catalán (Arcadia).Lluís Torrens  es economista. Director de Innovación Social en el Área de Derechos Sociales, Justicia Global, Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona y profesor asociado de la Escuela Superior de Comercio Internacional-Universitat Pompeu Fabra. Es miembro de la Red Renta Básica y de la Asociación REVO prosperidad sostenible. Su último libro es, en colaboración con Jordi Arcarons y Daniel Raventós, «Renta Básica Incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa» (Serbal, 2017).Fuente:www.sinpermiso.info, 9-2-2020

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La empresa responde frente a Hacienda de las dietas de sus trabajadores en el IRPF

Hacienda no puede exigir al trabajador que acredite la veracidad de los gastos de manutención declarados como exentos en el IRPF. El responsable de justificar estas cantidades es el empresario, que en su condición de pagador debe probar la realidad de los desplazamientos y el motivo de los mismos. Así lo establece la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo en una reciente sentencia (cuyo texto puede consultar aquí), que fija doctrina sobre esta cuestión.

De esta forma, el alto tribunal zanja definitivamente el debate sobre a quién corresponde justificar la exención de estas dietas frente a Hacienda. Algunos tribunales superiores de justicia habían determinado que correspondía al trabajador. Según el Supremo, en caso de duda sobre los gastos consignados, la AEAT tiene que dirigirse al empleador, no al contribuyente. Según el Supremo, el trabajador cumple con su obligación cumplimentando su declaración con los certificados expedidos por la empresa. “Al contribuyente no se le puede exigir la aportación de datos que ya deben constarle documentalmente a la propia Administración”, añade.

La Sala resuelve a favor de un trabajador, veterinario de profesión, en relación con el recurso de casación interpuesto contra una resolución del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Galicia por unas liquidaciones del IRPF. Hacienda dudó de que las dietas reflejadas como gastos de manutención cumplieran con los requisitos para estar exentas. Esto es, que se trataran de pagos realizados para suplir los desembolsos hechos por el trabajador en sus desplazamientos. Por este motivo, requirió al contribuyente para que aportara documentación (facturas o equivalente) que los justificara.

La sospecha de que los pagos consignados como exentos en sus declaraciones no eran reales provenía de que estos coincidían con el resultado de multiplicar la cantidad máxima que se establece para los desplazamientos sin pernoctación dentro del municipio (26,67 euros al día) por los días laborables del mes. Eso hizo pensar que más bien “se trataba de un acuerdo retributivo entre trabajador y empresa, desvinculado de la finalidad propia de las dietas”.

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Reino Unido estudia una oferta de China para construir su tren de alta velocidad

El Reino Unido estudia una oferta de China para construir en un plazo de cinco años y a bajo coste su polémico tren de alta velocidad HS2, en el que tienen intereses empresas españolas, y que fue aprobado esta semana por el primer ministro británico, Boris Johnson, informa este sábado el diario Financial Times.

El periódico señala que la directiva de HS2 Ltd, la gestora pública del proyecto ferroviario británico, está en conversaciones «preliminares» con la Corporación de construcción de ferrocarriles de China (CRCC, en inglés), sin que haya de momento «compromisos concretos».

La construcción del High Speed 2 (HS2), así como la potencial participación de CCRC, es significativa para compañías españolas como Ferrovial, ACS, CAF o Talgo, que tienen intereses en el proyecto.

Pese a la oposición dentro y fuera de su partido, Johnson autorizó el pasado martes la totalidad del proyecto para construir un tren de alta velocidad entre el sur y el norte de Inglaterra, que se inició en su fase preliminar en 2015 y va ya con retraso y por encima de presupuesto.

El plan prevé que el «AVE británico», que conectaría Londres con Birmingham en el centro y Leeds y Manchester en el norte, esté listo en 2040, pero, según el periódico, CRCC podría acabarlo «a mediados de esta década» y con un coste «significativamente más bajo» que lo hasta ahora calculado.

En una carta a HS2 Ltd, desvelada por la revista Building Magazine y recogida hoy por el periódico, la constructora estatal china asegura que las ventajas que ofrece «son demasiado buenas para ser descartadas», y señala que «el estilo chino es buscar soluciones y no entretenerse en los obstáculos o dificultades».

En 2015, el entonces gobierno conservador estimó que el proyecto ferroviario, que requeriría expropiaciones y trasvase de ríos, tendría un coste de 56.000 millones de libras (66.400 millones de euros), pero cálculos posteriores lo han elevado hasta 107.900 millones de libras (unos 127.945 millones de euros), lo que ha llevado a numerosos diputados a pedir su suspensión.

La noticia de las conversaciones con la constructora china se produce después de que el Gobierno británico se viera inmerso en una controversia con Estados Unidos por permitir que otra empresa china, Huawei, participe en el desarrollo de la red de 5G en el Reino Unido.

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